| Asunto: | EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2005 - Número 11 | | Fecha: | Sabado, 5 de Noviembre, 2005 01:58:54 (+0000) | | Autor: | Luis Javier Capote Pérez <lcapote @...........com>
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EL ESCÉPTICO DIGITAL
Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
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© 2000-2005 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
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Edición 2005 - Número 11 - 5 de noviembre de 2005
=== SUMARIO
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EDITORIAL
ARTÍCULOS
1.- CARTAS A LA VANGUARDIA
Javier Armentia Fructuoso
2.- LA QUIEBRA DE LA RACIONALIDAD
Arturo Bosque
3.- ENRIQUE MELÉNDEZ HEVIA, ESE CURANDERO
Francisco Javier Corzo Varillas
4.- CARTA A LA ESCUELA DE SERVICIOS SANITARIOS Y SOCIALES DE CANARIAS, A
CUENTA DE LA HOMEOPATÍA
José María Riol Cimas
5.- EL BIMESTRARP, EL BOLETÍN INTERNO DE ARP-SAPC
Redacción del Bimestrarp
DOSSIER DE PRENSA
A. EN LA PRENSA
1.- EL USO DE TELÉFONOS MÓVILES NO ESTÁ RELACIONADO CON EL CÁNCER DE
CEREBRO
2.- MARSIS
Félix Ares de Blas
3.- RAFAEL REBOLO: "EL UNIVERSO ERA AL PRINCIPIO COMO UN
ÁTOMO"
4.- ANNAN PIDE COLABORACIÓN PARA SALVAR A LOS GRANDES SIMIOS
5.- RECONSTRUYEN UN VIRUS DE 1918 ANTE LA POSIBLE PANDEMIA DE GRIPE
AVIAR
B. BITÁCORA DE BITÁCORAS
1.- MEDICINA ALTERNATIVA Y ERRORES COMUNES DE RAZONAMIENTO
Barry L. Beyerstein (traducción de Julio C. Restrepo)
2.- ARGUMENTO DE AUTORIDAD
Víctor Ruiz
3.- LA ESTIRPE DE ISIS
Javier Armentia Fructuoso
4.- HOLA, MUNDO
Redacción de la BitacorARP
C. MUNDO UNIVERSITARIO
1.- LA UNED LANZA UN CURSO EN "PERIODISMO Y COMUNICACIÓN
CIENTÍFICA"
2.- RESULTADOS DE UNA INVESTIGACIÓN DE LA UNIVERSIDAD DE GRANADA PODRÍAN
CONTRIBUIR A COMPRENDER PROBLEMAS COMO LA AMNESIA O EL DÉFICIT DE
MEMORIA
3.- INVESTIGADORES DE LA UNIVERSIDAD DE JAÉN PARTICIPARÁN EN UN PROYECTO
EUROPEO SOBRE INVESTIGACIÓN CARDIOVASCULAR
BUZÓN DEL LECTOR
ENLACES
=== EDITORIAL
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Este undécimo número que tienen ante sus ojos viene, como habrán podido
ver a través del sumario, bien cargadito. Excepcionalmente, se ha añadido
un artículo más en las secciones de inéditos y en la de bitácora de
bitácoras, para dar cabida a unos temas que, siendo de actualidad, han
estado presentes de una forma u otra en los últimos números de este
Escéptico Digital, pero por su importancia y, sobre todo, por su
permanencia, no deben ser olvidados. Por un lado, el nulo criterio con el
que los medios de comunicación meten en danza supercherías varias como el
tarot o la astrología -como muestra el botón del nacimiento de la hija
primogénita de los Príncipes de Asturias, a la que se ha hecho ya carta
astral por gentileza de unos cuantos noticieros desubicados- a lo que hay
que sumar el escaso nivel cultural que demuestran quienes -como lamenta
Javier Armentia Fructuoso- mezclan Astrología y Astronomía, o lo que es
lo mismo, el cuento de brujas y el conocimiento científico. Por otro, el
creciente problema de las pseudomedicinas, concretadas en una Homeopatía
que en algunas comunidades autónomas como la andaluza campa por sus
respetos, y frente a la que en Canarias se ha alzado la voz del Profesor
José María Riol Cimas, que, secundado por unos setenta firmantes, ha
hecho llegar a las autoridades competentes en la materia lo que significa
el dar bendición y cobertura cursos sobre la materia. Y no abandonamos
Canarias, porque una vez más hay que hacer referencia a Enrique
Meléndez-Hevia, que continúa en su huida hacia delante, sin dar su brazo
a torcer y multiplicando el número de "factores" (de los dos
iniciales va ya por seis) y sus virtudes (con afirmaciones cada vez más
temerarias). El Dr. Francisco Javier Corzo Varillas, Profesor de Biología
Molecular y Bioquímica y director del departamento homónimo de la
Universidad de La Laguna al que pertenece Meléndez-Hevia, ha sido una de
las escasas voces que, con argumentos, han aportado la nota discordante a
una situación que lleva desarrollándose más de un año, aunque el paso del
tiempo y la aparición o, mejor dicho, la no aparición por parte de don
Enrique de pruebas concluyentes en torno a sus afirmaciones, han hecho
que que ciertos engranajes burocráticos empiecen a moverse con rumbo, en
principio, desconocido.
Por otra parte, hay que destacar, dentro de la parte que corresponde a la
vida de la asociación, la salida de dos iniciativas tendentes a aportar
nuevos esfuerzos en lo que es el objetivo de la casa: la divulgación
científica y la lucha contra las pseudociencias. Por un lado, y ya
operativa, la BitacorARP, para dar respuesta a todas aquellas cuestiones
que, por su inmediatez, no pueden esperar a este boletín o a la revista.
Por otro, el BimestrARP, una publicación interna para las personas
asociadas. Sus responsables respectivos se encargan de dar la bienvenida
a cuantos quieran acercarse a conocerlos un poco mejor. Nuevos proyectos
para un año que termina. Nos leemos en diciembre.
=== ARTÍCULOS
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1.- CARTAS A LA VANGUARDIA
Javier Armentia Fructuoso
Sr. Director,
Es muy triste leer en La Vanguardia el pasado día 25 de septiembre un
artículo (en su web aparece en la URL:
http://www.lavanguardia.es/web/20050925/51193722085.html ) en el que se
pretende hacer un análisis astrológico del pleno del Estatut... ¿creen
sinceramente que la posición del cielo tiene algo que ver con lo que se
dirime en el parlamento catalán? ¿Entre las múltiples variables en
discusión, los trámites realizados, los intereses de los partidos...
creen de verdad que la astrología puede aportar un mínimo conocimiento de
interés? Porque entonces es todavía más grave de lo que parece.
Comprendo que haya cierta necesidad de llenar páginas y páginas sobre
diferentes aspectos de un tema que es tan crucial para la sociedad, pero
de verdad se me hace difícil creer que las consejas de una práctica
adivinatoria que nunca ha conseguido demostrar la existencia de una
pretendida "influencia astral" sean algo relevante. Todo lo
contrario: demuestra por su parte un analfabetismo y falta de seriedad
insultante para cualquier lector de su periódico.
Desde la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, de la que soy
Director Ejecutivo llevamos años trabajando por hacer entender que dentro
de la práctica periodística hay que evitar un "todo vale",
especialmente con temas que tienen que ver con las pseudociencias y la
charlatanería. El rigor que se ha de exigir siempre a un periódico queda
en entredicho cuando los astrólogos se cuelan para redactar noticias de
política.
Espero que tengan el buen tino de publicar una explicación de semejante
metedura de pata, una explicación que nos merecemos todos los
lectores.
(Al parecer, esta carta no fue la única que recibió el diario catalán, lo
que motivó una respuesta por parte de su Defensor del Lector, que puede
encontrarse aquí:
http://www.lavanguardia.es/web/20051002/51194307914.html )
(Aquí tenemos la carta de respuesta al citado defensor, obra también de
Javier Armentia Fructuoso).
Estimado Sr. Esteban,
Lla semana pasada, tras leer el artículo de la Sra. Eguillor sobre los
influjos astrológicos que aparentemente se ceñían sobre el Estatut, mandé
una carta de protesta a la sección de Cartas al Director. Leo hoy su
artículo sobre el asunto y veo que no fui el único en quejarme de que se
pretenda trivializar con un "arte adivinatoria" algo como es el
curso de la política catalana. Y me parece que los argumentos que se
ofrecen como explicación del asunto son muy insatisfactorios, cuando no
algo casi más preocupante que la inclusión de aquel artículo
astrológico.
Me explico: la actitud del redactor jefe de la sección de política, Jordi
Barbeta me parece muy poco responsable. Él asegura planterse como desafío
"procurar que la sección sea lo más atractiva y lo menos árida
posible". ¿Entonces, vale todo? Es evidente que no todo vale.
Entonces, no ha de valer algo que no tiene nada que ver con el tema que
se está tratando. ¿Utilizan los redactores de esa sección los horóscopos
para mantenerse informados de lo que acontece? Espero que no, aunque lo
mismo, por aquello de evitar lo árido, un día comienzan a consultar
videntes, futurólogos y demás sacacuartos... Otro argumento parece
relacionarse con el "éxito" de esa idea de mezclar astrología
con política, porque afirma el Sr. Barbeta que esa noticia fue más
comentada que otras primicias. ¿Un criterio nuevo para medir la calidad
del periódico? Creo que usted debería decir algo al respecto, porque eso
parece indicar que el sensacionalismo podría ser una buena opción. No sé,
¿quizás algo sobre la vida sexual de los políticos catalanes... ? Es
obvio que no. Una vez más, tampoco puede valer todo para conseguir eco en
otros medios, o éxito de lectores y audiencia. Paradójicamente, el Sr.
Barbeta afirma que deben "ser más exigentes y rigurosos". Pues
no lo parece, con su especie de defensa de ese artículo "de
entretenimiento" político. Sin duda, el Sr. Barbeta debería saber
que sin entrar en un debate sobre si la astrología es o no científica
(algo fuera de toda duda: no lo es, y basta con consultar una mínima
bibliografía para descubrir que las afirmaciones astrológicas han sido
demostradas falsas y carentes de todo sentido: pura anticiencia o
superstición), el periodismo ha de buscar unas claves de información que
poco tienen que ver con los adagios astrológicos.
Obvio lo que comenta la Sra. Eguillor, pues siendo astróloga, qué otra
cosa va a comentar. Sólo conviene destacar la forma en que ella se
defiende del ataque, que viene a ser algo así como "ustedes no saben
de esto, y yo sí, así que mejor que se queden calladitos". Desde la
Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico hemos venido, desde hace
veinte años, mostrando a las claras que este tipo de argumentaciones son
falaces y pretenden evitar algo elemental en el método científico: el
peso de la prueba está en quien hace la afirmación, una buena práctica
que viene de Hume, así que no es nada nuevo. En este sentido, los
astrólogos, por más que llevan viviendo miles de años de su práctica, han
sido incapaces de demostrar una sola de sus afirmaciones. Todo lo
contrario, las objeciones a la astrología (como las planteadas en 1976
por 180 científicos norteamericanos, entre ellos 20 premios nobel,
objeciones que fueron en España suscritas por 250 astrónomos en el año 98
-información sobre el tema en la página de la Sociedad:
www.escepticos.org- ) son objeciones serias, con fundamento y
conocimiento de causa. Nada de prejuicios, sino conclusiones científicas.
Y de poco vale que la Sra. Eguillor pretenda erigirse en luchadora contra
la ortodoxia (solo faltó que mencionara que ella era como Galileo...):
las cosas no son así, por más que ella viva de la astrología.
Finalmente, me permitirá también enmendarle la plana a usted. Porque en
el penúltimo párrafo parece que justifica en cierto modo el desatino de
convertir la astrología en periodismo político de forma un tanto
peligrosa (y falaz, en el sentido de usar torticeramente la
argumentación). Así, habla de la "vieja tradición" que supone
la inclusión de los horóscopos en la prensa. ¿Es un "argumentum ad
verecundiam"? Porque de esos no debe uno fiarse, y menos usarlos:
más vieja era la tradición de tener a la mujer en casa y con la pata
quebrada, la esclavitud, y un sinfín de estupideces que, afortunadamente
y por más que fueran muy antiguas y ampliamente extendidas, se
consiguieron eliminar del mapa. Hace 20 años, científicos de EEUU
propusieron a los periódicos que incluían horóscopos que colocaran un
aviso explicando que eso era entretenimiento, pero no que no era nada
serio (en muchos medios, está al lado de los pasatiempos, es cierto). Sin
embargo, pocos periódicos colocan ese aviso. Algunos buenos ejemplos de
diarios serios y considerados internacionalmente, sin embargo, han
eliminado esos horóscopos que no sirven para nada. Ojalá "La
Vanguardia" hiciera lo propio.
Tengamos en cuenta que ese "pasatiempo astrológico" es leído
por muchos (dice usted que es una sección "popular y
apreciada", en un sospechos argumento de popularidad tan falaz como
el recurso a la antigüedad) y que ello contribuye en cierto modo a
perpetuar unas creencias que no tienen que ver en absoluto con la
realidad y que además son falsas de toda falsedad a la luz de la
ciencia.
Coincido con usted en que es deseable un "tratamiento claramente
diferenciado" entre temas astrológicos e información general. Pero
no parece que usted explique muy bien que ello se debe a algo básico: una
cosa es la información -y la práctica de un periodismo que debe informar
verazmente y contrastar sus fuentes- y otra es una conseja astrológica, u
horóscopo estatutario, que ni es informativo ni está
contrastado.
Quedo a su disposición, como director ejecutivo de la Sociedad para el
Avance del Pensamiento Crítico, para cualquier aclaración o materiales
que puedan interesarle en este tema.
Atentamente,
2.- LA QUIEBRA DE LA RACIONALIDAD
Arturo Bosque
Juan (nombre enmascarado), un excompañero de estudios, anda, para mí,
perdido por los vericuetos de las filosofías orientales. Cada vez que nos
encontramos físicamente o a través del correo tradicional surge el
debate. Yo, anclado a la terca realidad que nos va definiendo la Ciencia
y él, flotando en un sin fin de conceptos imposibles de experimentar. El
diálogo es difícil y llegar a puntos comunes, imposible pero la bonhomía
que ambos practicamos hace que, una y otra vez, nos crucemos escritos o
abramos debates sin fin.
Estos me dan ocasión de vez en cuando de escribir un artículo para El
Escéptico Digital así que no son debates inútiles.
En su último escrito afirma que “la intuición, como medio de
conocimiento, es tan válida como la razón y los sentidos físicos”.
Aceptada esta frase como axioma, enumera seis evidencias que le llevan a
justificar sus actuales creencias. Sin embargo a un racionalista que cree
en el método científico como el mejor camino para aproximarse a la
realidad, la premisa le chirría y no la acepta y, aún menos sus
evidencias. Para no hacerme largo, más adelante tocaremos dos de ellas ya
que las cuatro restantes son de la misma índole.
Lo malo es que esta forma de pensar no es un caso excepcional. Cada vez
uno se encuentra con más gente que cree cosas, a veces estrambóticas, y
cuando los acorralas con razonamientos salen, si no, con afirmaciones
como la de arriba, con otras del mismo corte. Esta gente no
necesariamente es inculta. Pueden ser universitarios de cualquier rama.
He encontrado ingenieros, médicos o licenciados. Es sorprendente, pero es
una realidad. Como en la mayoría no hay intención de engañar, los podemos
agrupar en un término: crédulo. Aunque a veces sus razonamientos a partir
de falsos axiomas es impecable y el concepto de crédulo se queda corto.
No podemos definirlos tampoco como cándidos, confiados, incautos, o
ingenuos (aunque, a veces, podemos encontrar algunas pinceladas de uno o
varios de estos adjetivos). Así que a estas personas, a falta de mejor
palabra, las seguiré llamando crédulos.
Volviendo al tema principal, intuición, para mí, es aquel supuesto saber
que no procede directamente de la experiencia ni de la razón. Es como un
fogonazo intelectual que, de vez en cuando, nos proporciona nuestro
cerebro llegando a conclusiones sin haber experimentado los caminos
intermedios. Es una herramienta muy importante para la ciencia. Sirve
para plantear hipótesis o trazar líneas de investigación. Sin embargo,
para aceptar lo que nos proporciona la intuición como conocimiento
verdadero se deben experimentar todos los pasos intermedios y la
intuición en sí misma.
En ningún momento en el escrito al que me refiero se usaba el concepto
vulgar del término como un vago conocimiento referido a sucesos futuros
(premoniciones, corazonadas, “tengo la intuición de que va a
ocurrir...”). Se insistía en que era un medio de adquirir conocimiento al
mismo nivel que los sentidos o la razón.
Explico mi concepto de intuición porque no hay unicidad de significado ni
en la Filosofía ni en los Diccionarios. La primera acepción de la Real
Academia dice “Facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin
necesidad de razonamiento” y en su segunda “Fil. Percepción íntima
e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien
la tiene”. María Moliner habla de “Acto intelectivo que
proporciona el conocimiento de las cosas por su sola percepción, sin
razonamientos”.
La intuición sensible de Aristóteles con la que comienza todo
conocimiento y la intuición intelectual de Platón, por la
que se conocen las realidades únicas, eternas, inmutables (el mundo de
las Ideas) son muy diferentes. Para Descartes intuición es un
concepto de la mente pura, fácil y distinto de tal manera que no queda
duda de lo que pensamos. Para los empiristas ingleses no hay nada en el
pensamiento que no haya pasado por los sentidos. No cabe más intuición
que la intuición sensible de Aristóteles mientras para Kant las
formas de intuición son independientes de la experiencia. Creo que fue
Ortega y Gasset quien dijo que intuición es el “estado mental en el
cual el objeto al que se refiere nuestro pensamiento está presente, en
persona, ante nosotros”.
Al crédulo seguro que le disgusta la segunda acepción de la Real
Academia; menos, la de María Moliner; que acepta de buen grado a Platón y
Descartes y no le hacen gracia ni Aristóteles ni los empiristas
ingleses; que le encanta Kant y la definición de Ortega.
Al afirmar, la Real Academia que “que aparece como evidente a quien la
tiene” trae como consecuencia que NO necesariamente es un
conocimiento objetivo. Puede ser, por ejemplo, una paranoia del sujeto. Y
eso contradice la afirmación axiomática del crédulo al que nos referimos.
Le disgustará menos la de María Moliner porque la afirmación
“proporciona el conocimiento de las cosas por su sola percepción, sin
razonamientos” contiene un escape. Para un crédulo, una
percepción puede ser “extrasensorial” con lo que su tesis
funcionaría. Para él la verdadera intuición es la intelectual,
dando a este adjetivo un contenido de su propia cosecha. Así que no
aceptará a Aristóteles ni a los empiristas y se alineará con Platón,
Descartes y con parte de Kant.
Por supuesto que le encantará “el objeto al que se refiere nuestro
pensamiento está presente, en persona, ante nosotros” de Ortega.
Aunque no le debería encantar demasiado porque la frase está precedida
por “estado mental en el cual”. Ese estado mental no es
conocimiento. Los que sufren paranoia tienen esos estados mentales con
mucha frecuencia.
Igualar cualquiera de sus intuiciones (para él evidencias), con
cualquiera de los nueve axiomas de Euclides o de sus cinco postulados es
forzar el significado a extremos no permitidos. Tomemos, como ejemplo,
los dos primeros axiomas euclidianos: “Las cosas que son iguales a la
misma cosa son iguales entre sí” y “Si se suma lo mismo a
cantidades iguales los totales son iguales”. Y veamos dos de sus
intuiciones que tienen, para él, valor de conocimiento: “Sé que existe
un mundo suprafísico” y “Sé que existíamos antes de venir a esta
Tierra en esta vida, y que seguiremos existiendo cuando nos marchemos de
aquí”. Los axiomas de Euclides son evidentes pero las intuiciones del
citado crédulo sólo lo son para el que las tiene. La primera intuición
(dejo para los filósofos la discusión sobre de dónde surge la evidencia
de los axiomas) no se me presenta como evidente ni tampoco tengo ningún
dato para poder afirmar la existencia de un mundo suprafísico. Menos, si
cabe, para la segunda intuición.
Llegados a este punto, se puede comprender la dificultad de avanzar en el
debate. Si el crédulo parte de “axiomas” que le muestra su intuición y
que yo no reconozco como tales, difícilmente podemos seguir. No necesita
demostrarme que el mundo suprafísico existe porque ÉL SABE
que sí. No le interesa que le recuerde que mucha gente, que cree en su
primera intuición, no cree en parte de la segunda. Todos los creyentes
basados en la Biblia, creen en la vida futura pero no en la anterior.
Esto no le basta a mi amigo porque SABE.
Es un problema de quiebra de la racionalidad. A partir de aquí se puede
llegar a cualquier sitio.
3.- ENRIQUE MELÉNDEZ HEVIA, ESE CURANDERO
Francisco Javier Corzo Varillas
Han transcurrido ya 15 meses desde que el Dr. Enrique Meléndez anunciase,
primero
en un diario de Tenerife y posteriormente en diversas apariciones en
prensa y emisoras
de radio y televisión locales, sus descubrimientos sobre “la curación de
enfermedades
degenerativas”. Estos descubrimientos “que la humanidad había estado
esperando más
de tres mil años” son de una trascendencia tal que van a cambiar la vida
humana. En los
meses transcurridos desde ese espectacular anuncio deberían haber pasado
muchas
cosas, pero la verdad es que realmente no ha pasado casi nada.
Siguen sin ser públicos los “teoremas del metabolismo”, que supondrán
el
cambio de todo lo que sabemos o (según Meléndez, creemos saber) sobre la
nutrición.
Aparte de que se lograron “con papel y lápiz”, dato sin lugar a dudas de
extrema
relevancia, no conocemos nada más. Ni qué son exactamente, ni cual es su
rango de
aplicación, ni cómo se han deducido, ni en qué se basan, ni para qué
sirven. Desde
luego, el nombre es bonito y con garra: “Teoremas del metabolismo”. Casi
nada. Tan
esquivos como el monstruo del Lago Ness. Un Santo Grial de la Bioquímica,
que ha
sido ignorado por el resto de los bioquímicos del mundo mundial, tal vez
porque en
general usamos bolígrafo en lugar de lápiz, y que muchos esperamos
ansiosamente nos
sea revelado.
Eso sí, ya sabemos que es más adecuado comer “entre una vez a la semana
como
mínimo y una vez al día como máximo”, en vez comer varias veces al día.
Hay que
alimentarse así porque “los animales salvajes, como los leones, lo
hacen”. Clarísimo. Y
digo yo: ¿por qué fijarnos en los leones, y no en las anacondas, que
también son
animales salvajes? De este modo bastaría con comer una vez al mes.
Saldría mas
barato, aparte de suponer un ahorro de tiempo realmente impresionante.
Claro que
alguien habrá que piense que deberíamos fijarnos en los murciélagos. O,
tal vez, en los
chimpancés, que ¡vaya por Dios!, comen varias veces al día.
Claro que si el Dr. Meléndez no tiene en cuenta nuestro parentesco
evolutivo a la
hora de fijar la frecuencia óptima de nuestras comidas, sí resulta ser un
ferviente
evolucionista cuando afirma que los alimentos ricos en almidón –cereales,
papas,
legumbres- son malísimos porque “nuestras células no han evolucionado
para su uso”.
Con lo cual confunde la selección natural, la adaptación y las
posibilidades metabólicas,
todo en uno. Del mismo modo podría decir que no podemos vivir a más de
2000 m de
altura, o conducir un vehículo a más de 25 km por hora, porque nuestro
sistema
nervioso no ha evolucionado para recibir información de nuestro entorno
si circulamos a
mayor velocidad. Como se entere Fernando Alonso, se va a llevar un
disgusto.
Sigue sin decir cuales son los famosos factores 1 y 2. Lo cual resulta
algo
patético, porque el conseguir el análisis de esos “polvos” ha sido una
especie de
divertimento bioquímico durante varios meses. Conozco, al menos, tres
grupos que los
han analizado independientemente. Y todos han dado el mismo resultado: el
factor 1 es
glicina, y el 2 ácido aspártico, puros en ambos casos. El seguir
guardando un secreto tan
público es una de las encantadoras actitudes del Dr. Meléndez, no se sabe
si resultante
de su autismo hacia todo lo que no sea el reconocimiento de su
genio.
Claro que, según él, su secretismo se debe a que “lo está patentando”. No
dice
en concreto en qué consiste la patente. Patente tan, tan secreta, que
parece ser la ignoran
incluso en el US Patent Office, que es donde Meléndez afirma que ha
presentado sus
solicitudes de patente. Es verdad que el que nadie haya sido capaz de
encontrar dicha
solicitud en las bases de datos oficiales del US Patent Office no
significa
necesariamente la inexistencia de la misma, pero la historia resulta un
tanto extraña.
Primero, por la indefinición de lo patentado, ya que el Dr. Meléndez
jamás ha explicado
de un modo claro y preciso en qué consiste dicha patente. Y, segundo,
porque resulta
difícil entender el que varias personas diferentes, buscando en repetidas
ocasiones, no
hayan encontrado nada que se parezca remotamente a las famosas patentes.
Claro que a
lo mejor, dada la vertiginosa actividad que caracteriza al Dr. Meléndez,
se le ha pasado
por alto el pequeño detalle de presentarla formalmente estando él
personalmente
convencido de haberlo hecho. Desde aquí le aconsejo vivamente que
compruebe si
efectivamente existe tal solicitud, no sea que dentro de un tiempo se dé
cuenta de que le
faltaba un pequeño formulario que rellenar, y tengamos que esperar otros
dos años para
poder enterarnos de lo que está haciendo.
Sabemos que, según el Dr. Meléndez “ya podemos curar la diabetes tipo
II”.
Notorio descubrimiento que, lamentablemente, ya figuraba en los libros de
texto: la
dieta y el ejercicio funcionan para esos casos. Y para decir eso no hacen
falta teoremas
del metabolismo de ningún tipo. Y sabemos que el draconiano régimen que
propone,
basado en sus originales principios sobre la alimentación humana, hace
adelgazar al
personal. Evidentemente, claro es que se adelgaza si no se come. Y la
obesidad supone
una serie de problemas que se corrigen con la pérdida de peso. Tampoco
puede
afirmarse que eso sea un descubrimiento impactante.
Además, tenemos becas. E incluso proyectos de investigación. Es verdad
que el
plazo de solicitud se ha prorrogado dos meses, no se dice qué presupuesto
hay, ni quines
forman el comité científico, ni de donde saldrá el dinero. Pero
convocatorias, haberlas,
haylas. Y subvencionadas por un denominado “Instituto del metabolismo
celular” que,
por fin, existe. Y escribo “por fin” porque durante bastantes meses los
famosos botes de
polvos llevaban una etiqueta con tal nombre, nombre que en ese momento
no
correspondía a ninguna entidad pública o privada. La habilidad del Dr.
Meléndez para
prescindir de las minucias legales e incluso lógicas, tales como que un
nombre en una
etiqueta debe corresponder a una entidad existente, empieza a ser
legendaria. Es verdad
que a lo largo de este año la sede social de dicho instituto ha cambiado
varias veces de
lugar, incluyendo en su momento un laboratorio de la Universidad de La
Laguna donde
no tenía nada que hacer. Ese instituto, ya he dicho, existe. Pero nadie
sabe cuales son
sus miembros (aparte de los dos Doctores Meléndez, padre e
hijo).
Y ahora empieza lo realmente preocupante. En estos meses el Dr. Meléndez
ha
seguido actuando con total impunidad. Ha vendido kilos y kilos de un
producto sin
identificar a varios miles de personas (según el mismo afirma) sin que la
sanidad
pública, o las autoridades responsables del control alimentario tomen
cartas en el
asunto. Y, sería curioso saber, además, si ese movimiento de dinero ha
contado con el
conocimiento de la hacienda pública. Ha estado “tratando” a personas con
diversos
problemas médicos sin ser médico, con total irresponsabilidad. Dice que
cuenta con la
asesoría de varios médicos, pero lo cierto es que, si ahora cuenta con
alguno, que no lo
sé, hasta marzo del 2005 jamás dio nombre de ningún médico que colaborase
con él o
que controlase sus experimentos, tratamientos o lo que sea que esté
haciendo.
Basándose exclusivamente en sus ideas, desconocidas y por ello no
valoradas por la
comunidad científica, ha promovido peculiares regímenes de adelgazamiento
fuera de lo
aconsejado por especialistas en el tema. A pesar de sus afirmaciones
sobre el 100% de
éxitos, ha habido problemas entre sus “pacientes”, que en algún caso
requirieron su
ingreso hospitalario. Ha estado empleando su laboratorio en la
universidad para recibir
pacientes –y cobrarles-, a pesar de estar formalmente prohibido. Claro
que para ello ha
contando con el autismo del Excelentísimo y Magnífico Señor Rector de la
Universidad de
La Laguna, que ha hecho gala de una notable presbicia
administrativa.
En resumen, ha hecho lo que le ha parecido, sin que en ningún momento
las
autoridades que tienen como misión velar por la salud de todos nosotros
se hayan
dignado investigar. El argumento para la no intervención es siempre “si
no hay denuncia
no podemos hacer nada”. Así que ya sabemos: a esperar que alguien tenga
un problema
grave, y lo denuncie.
La pregunta del millón es, evidentemente, ¿por qué se le permite actuar
con tanta
libertad? Y aquí viene lo peculiar del asunto. El Dr. Meléndez, muy
democráticamente,
trata a toda clase de personas. Pero ha mostrado desde el principio un
notable interés en
la clase política. Y, se dice, se cuenta, se rumorea, que algunos
importantes políticos
insulares y autonómicos, y familias de esos políticos, y amigos de la
familia de los
políticos, y ex políticos, y algún periodista, han perdido magras y
tocinillos gracias al
tratamiento adelgazante del mentado doctor. Sería mucho pedir a nuestra
cultivada clase
política que fuese consciente de que se encuentran ante un potencialmente
peligroso
curandero con estudios. Porque es un curandero, al que la sociedad
tinerfeña bien puede
aplicar la famosa frase de un alto responsable de EEUU sobre el general
Noriega,
cuando éste era el dictador de Panamá: “Meléndez será un curandero, pero
es Nuestro
curandero”. Claro que, cuando se sobrepasó, los propios norteamericanos
acabaron
tronando a Noriega. Esperemos que el asunto Meléndez no termine con
desgracias
personales, como pasó en Panamá.
Como nota final, diré que la afirmación de que el Dr. Enrique Meléndez es
un
curandero no es gratuita. El mismo me lo explicó hace unos meses, y de
hecho afirmó
que actuaba como curandero completamente a propósito, para evitar
posibles problemas
legales. De hecho, el no “receta”; se limita a “acosejar”. No “vende” el
producto; pide
“un donativo libre para la investigación”. En el exterior de los diversos
locales que
ocupa no hay ningún nombre, ni ninguna identificación, ni siquiera la del
“Instituto del
metabolismo celular”, por lo menos hasta principios de septiembre de este
año. Ese es
uno de los atractivos de “ir a Meléndez”: el aire semiclandestino de su
operación.
(Francisco Javier Corzo Varillas es Profesor Titular de Bioquímica de la
Universidad de La Laguna y Director del Departamento de Biología
Molecular y Bioquímica de la citada institución académica).
4.- CARTA A LA ESCUELA DE SERVICIOS SANITARIOS Y SOCIALES DE CANARIAS, A
CUENTA DE LA HOMEOPATÍA
José María Riol Cimas
A la atención de:
Ilma. Sra. Dª. Guillermina Hernández Martín
Directora de la Escuela de Servicios Sanitarios y Sociales de Canarias
(ESSSCAN)
Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias
C/ Leoncio Rodríguez, 7
Edificio El Cabo, planta 4ª
38071. Santa Cruz de Tenerife
Teléfonos: 922 20 44 64 / 45 65
Correo electrónico: essscantfe@gobiernodecanarias.org
La Laguna, 11 de Octubre de 2005
Ilustrísima Señora:
Los abajo firmantes nos dirigimos a usted para expresarle muy brevemente
algunas consideraciones.
Por medio de una emisora local de televisión, el pasado 26 de septiembre
de 2005 tuvimos noticia de que la dirección de la Escuela de Servicios
Sanitarios y Sociales de Canarias (ESSSCAN) había decidido impartir un
curso denominado "Introducción a la homeopatía", en Santa Cruz
de Tenerife y en Las Palmas de Gran Canaria, durante los meses de octubre
y noviembre del presente año. Suponiendo que debía tratarse de una
confusión por parte de quien lo comunicaba, alguien que se identificaba
como médico, decidimos asegurarnos mirando la página web oficial de la
ESSSCAN. Confirmamos de esta manera que no se trataba de un error, al
tiempo que nosotros no salíamos de nuestro asombro. Y no sólo eso, sino
que confirmamos que la ESSSCAN tenía previsto reconocer otro curso que se
impartirá en octubre y noviembre, auspiciado por el Colegio Oficial de
Farmacéuticos de la Provincia de Las Palmas y denominado "Diploma de
terapéutica homeopática para farmacéuticos".
El hecho de que la ESSSCAN oferte un curso denominado "Introducción
a la homeopatía" y avale el otro antes citado resulta asombroso,
precisamente porque la función de la ESSSCAN es la de "formar al
personal para la gestión y la administración de los servicios sanitarios
y sociales, así como la promoción de la salud en el ámbito de la
Comunidad Autónoma de Canarias".
¿Acaso es posible promover la salud en Canarias (o en Mongolia, o en
Camerún, o donde fuere) mediante la homeopatía? Ciertamente no, porque la
homeopatía no cura nada, y el efecto terapéutico de la homeopatía no está
avalado científicamente.
Pero lo más preocupante es que, como usted sabe perfectamente, la ESSSCAN
"tiene la facultad de expedir diplomas, certificados o documentos
acreditativos, con carácter oficial". ¿Cómo se puede justificar que
un organismo oficial como la ESSSCAN, dependiente de la Consejería de
Sanidad del Gobierno de Canarias, expida un diploma o certificado oficial
en relación con una práctica como la homeopatía?
La homeopatía no es una ciencia sino una creencia y, por lo tanto,
carente de cualquier base científica; sencillamente porque no cumple con
ninguno de los requisitos que debe tener una disciplina para ser
considerada como científica. No es nuestra intención atacar a las
creencias, pero exigimos que no traten de mezclarse con la ciencia. Y
denunciamos que tal mezcolanza proceda de una administración pública,
como en el caso que nos ocupa.
La homeopatía es el mejor ejemplo de que el efecto placebo existe, como
consecuencia del particular funcionamiento de nuestro cerebro y de los
mecanismos que provocan la autosugestión, pero no existe ningún indicio
que demuestre que con unas cantidades infinitesimales de producto (en el
mejor de los casos) se puedan obtener los resultados que dice obtener la
homeopatía. Supuestos conceptos como el de la "memoria del
agua", la "dinamización", la "potenciación" o
aquello de que "lo similar cura lo similar", a estas alturas
del siglo XXI, lo único que producen es una leve, distante y escéptica
sonrisa.
Por otro lado hay que reconocer que la homeopatía tiene una gran ventaja:
no hace daño a nadie (salvo a la economía del paciente... ) siempre que
no se abandone el tratamiento convencional. Es muy, pero que muy difícil,
sufrir una intoxicación con nada. La homeopatía es, simplemente, la
ausencia de tratamiento.
También sorprende y preocupa que algunos licenciados en Medicina y
Cirugía hayan olvidado tan fácilmente lo que durante años necesariamente
les tuvieron que enseñar en las facultades en las que realizaron sus
estudios, ya que la práctica homeopática y la de la medicina científica
son absolutamente incompatibles.
Pero también sorprende y preocupa que la ESSSCAN tenga como criterio para
impartir cursos el que parece ser el único a la vista de su página web
oficial: "Si desea que la escuela imparta algún curso que a usted le
interese, rellene el siguiente formulario. El curso se impartirá en
función de la demanda que recibamos del mismo". Estamos seguros de
que éste no puede ser el único criterio empleado por la ESSSCAN, y por
esto nos gustaría saber qué criterios científicos debe cumplir una
propuesta de curso para que la ESSSCAN lo asuma y lo imparta.
No queremos quitarle más tiempo y, como hay muchas cosas que otros ya han
dicho anteriormente mucho mejor, permítanos que transcribamos una frase
de un libro clásico de historia de la Medicina, que data de 1964:
"El laberinto de la Medicina. Errores y triunfos de la
terapéutica", de H. S. Glasscheib, más que nada por ahorrar tiempo y
no perderlo dando argumentos que cualquier científico, y también
cualquier persona medianamente informada, ya conoce perfectamente. Por
cierto, el autor incluye a la homeopatía en un apartado de nombre
inequívoco: "Rodeos y falsos caminos".
"Los médicos sagaces advirtieron, con toda claridad, que las dosis
mínimas de las sustancias ineficaces empleadas por los homeópatas,
equivalían a una ausencia de tratamiento".
Ahora bien, si no se conforma usted con una frase escrita hace tanto
tiempo y desea tener la última información autorizada sobre el
particular, le ruego que lea la revista The Lancet del 27 de agosto de
2005, Vol. 366 (núm. 9487) que, sin duda, usted conocerá de sobra por
tratarse de una de las más prestigiosas revistas internacionales de
Medicina, donde aparecen un artículo editorial, otro de investigación y
otros con comentarios sobre la homeopatía, en los que no sale bien parada
esta práctica que convirtió en dogma hace más de 200 años Samuel
Hahnemann. Las referencias de los dos primeros artículos son las
siguientes:
1. Editorial. "The
end of homeopathy". Lancet 2005; 366:690
2. Shang, A.;
Huwiler-Müntener, K.; Nartey, L.; Jüni, P.; Dörig, S.; Sterne, J.A.C.;
Pewsner, D. and Egger, M. "Are the clinical effects of homeopathy
placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of
homeopathy and allopathy". Lancet 2005; 366:726-731
Por todo lo anteriormente expuesto le solicitamos que suspenda los dos
cursos denominados "Introducción a la homeopatía", así como el
reconocimiento del curso "Diploma de homeopatía terapéutica para
farmacéuticos", a no ser que usted y su comité asesor hayan decidido
que son más fiables las prácticas "mágicas" que las de la
medicina científica (que tiene casi 500 años de historia, desde que
Vesalio desenmascaró a Galeno en 1543), sustentada firmemente por
ciencias suficientemente contrastadas como la Física, la Química, la
Biología y las Matemáticas.
También queremos informar a V.I. que se enviará copia de esta carta a las
siguientes personas:
Presidente del Gobierno de Canarias.
Presidente del Parlamento de Canarias.
Consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias.
Portavoces de los cuatro grupos parlamentarios del Parlamento de
Canarias.
Presidente de la Comisión de Sanidad y Consumo del Parlamento de
Canarias.
Rector de la Universidad de La Laguna.
Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Santa Cruz de
Tenerife.
Presidente del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas.
Presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Santa Cruz de
Tenerife.
Presidente del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Las Palmas.
Y a todas aquellas personas y medios de comunicación que consideremos
oportuno.
Atentamente, y con plena confianza en su buen criterio,
5.- EL BIMESTRARP, EL BOLETÍN INTERNO DE ARP-SAPC
Redacción del Bimestrarp
Este mes de noviembre nace una nueva publicación digital, El BimestrARP,
boletín interno de ARP-SAPC que pretende recoger las actividades,
noticias, discusiones y curiosidades de la asociación. Este número cero
se difunde por la lista de socios de la misma, aunque no descarta otros
medios para llegar al mayor número de socios posibles.
Una de las ideas de los redactores, Jorge J. Frías e Ismael Pérez, es la
difusión de los proyectos que dentro de la asociación se están haciendo,
qué personas son responsables de las mismas, y qué tipo de ayuda
necesitan. Por eso "El Fogón" es la sección que se dedica a
repasar qué se "cocinARP" en la asociación; y no nos referimos
sólo a los proyectos más visibles como El Escéptico o El Escéptico
Digital, sino también a los que se están gestando o los que requieren un
trabajo constante aunque no tan visible, como es el mantenimiento de la
Red Escéptica
(
http://www.arp-sapc.org/sobrearp/red.html).
Son muchos los recursos que ARP-SAPC tiene, y no todos son bien conocidos
por los socios; por ello dedicamos una sección a esa caja de
"herramientARPs" a disposición de los mismos. En este número
nos centramos en una muy novedosa: la bitácora de novedades BitacorARP
(
http://escepticos.blogalia.com/). De las noticias recogidas aquí y de
otras de carácter interno también se hace eco una sección de El
BimestrARP, así como de las apariciones en los medios de comunicación
(que en este número se hace eco de la alta repercusión que el dossier
sobre las vacunas ha tenido en los mismos).
En El BimestrARP se le da también importancia a conocernos un poco más
entre nosotros. Un apartado se dedica a comentar aquellas anécdotas,
noticias curiosas, líneas de debate o enlaces que los propios socios van
enviando a la lista interna, y que se convierte en un auténtico hervidero
en algunas ocasiones. La guinda está en el "Test Arpío", una
batería de preguntas con malas artes a las que "sometemos" a
uno de los socios. Atentos a nuestra primera
"víctima".
Desde el equipo de redacción de El BimestrARP esperamos con ilusión que
esta publicación que ahora nace sea del agrado de los socios, que
colaboren en su mejora y consolidación y, por supuesto, que pueda contar
muchas buenas noticias, grandes proyectos e ilusiones que unir a las ya
existentes en ARP-SAPC.
=== DOSSIER DE PRENSA
=============================================
A. EN LA PRENSA:
1.- EL USO DE TELÉFONOS MÓVILES NO ESTÁ RELACIONADO CON EL CÁNCER DE
CEREBRO
(Noticia publicada originalmente en el diario El Día)
EFE, Londres
El uso de teléfonos móviles durante una década no está directamente
relacionado con la aparición de cáncer de cerebro, según un estudio
publicado ayer en la página web del "British Journal of
Cancer".
Un grupo de investigadores del londinense Institute of Cancer Research
llevó a cabo un estudio en varios países que demuestra que el uso del
móvil durante diez años no aumenta el riesgo de contraer neuroma
acústico, aunque no se pueden descartar efectos nocivos a más largo
plazo.
Los expertos examinaron a 4.231 usuarios de móvil del Reino Unido,
Suecia, Noruega, Dinamarca y Finlandia, países donde esa tecnología se
introdujo antes. De esas personas, 3.553 estaban sanas y 678 padecían
neuroma acústico, un tumor benigno que crece en el nervio que conecta el
oído con el cerebro, y que puede causar sordera y vértigos.
Los científicos les preguntaron cuánto tiempo llevaban usando móvil,
cuándo lo empezaron a utilizar y el tipo de móvil, así como por factores
que pudieran haber aumentado su riesgo de contraer un cáncer. Los
investigadores no pudieron establecer el número de años de uso que podría
propiciar la aparición de un neuroma acústico, ni tampoco hallaron un
mayor riesgo de contraer la enfermedad si se hace un número alto de
llamadas.
Los investigadores estudiaron concretamente la relación entre el móvil y
el neuroma porque es el tipo de cáncer que se desarrolla en el área del
cerebro cercana al lugar donde se suele poner el auricular.
"El resultado del estudio indica que no hay un riesgo sustancial de
contraer cáncer en la primera década de uso de móvil", afirma el
director de la investigación, profesor Anthony Swerdlow.
"Pero se desconoce si hay riesgos a más largo plazo, ya que ésta es
todavía una tecnología relativamente joven", añadió.
Precaución
No obstante, tras conocer este estudio el Colegio de Médicos de Austria
(OAK) advirtió a la población sobre posibles consecuencias negativas a
largo plazo para la salud de las personas que utilizan mucho los
teléfonos móviles o inalámbricos. Según la OAK, en las pruebas
científicas a diversos niveles, a las que recientemente se han añadido
amplios estudios epidemiológicos, se han registrado daños de la sustancia
genética (ADN) así como un mayor riesgo de enfermar de ciertos tumores.
La OAK recuerda las investigaciones efectuadas en Suecia complementan la
imagen de riesgo. Esos estudios, al igual que otros dos anteriores,
revelan un mayor riesgo de tumores del nervio auditivo, así como, por
primera vez, de tumores malignos del cerebro.
URL:
http://83.175.206.50/2005-08-31/vivir/vivir5.htm
2.- MARSIS
Félix Ares de Blas
(Artículo publicado originariamente en El Diario Vasco. Cedido por
cortesía del autor)
Marsis es un sistema de radar a bordo de la nave europea Mars
Express, que fue lanzada el 2 de junio de 2003 y desde el 28 de enero
de 2004 ha estado trabajando con éxito cartografiando, obteniendo fotos
de gran precisión y estudiando la atmósfera de nuestro vecino planeta
Marte.
Uno de los instrumentos más interesantes que llevaba a bordo era el
llamado Marsis, que es un radar capaz de penetrar hasta cinco km de
profundidad en la superficie marciana para estudiar su naturaleza química
y encontrar agua, si es que la hay.
Marsis se compone de dos antenas de veinte metros de largo y otra de
siete. Son tan grandes que desplegarlas era una maniobra muy peligrosa;
por eso, la Agencia Espacial Europea ha esperado hasta que las demás
misiones de la nave estuvieran acabadas para hacerlo.
El 2 de mayo de este año, desde Darmstad, Alemania, donde está el centro
de control de la misión, se cambió la velocidad de giro de la nave de
modo que el Sol calentase las bisagras de la primera antena Marsis. El 10
de mayo se se dio la orden de apertura. Todo funcionó bien. Con la
segunda antena se hizo lo mismo y quedó totalmente desplegada el 14 de
junio y la tercera antena–la más pequeña– tres días después. El día
17 se recibieron en la Tierra las primeras señales de que todo había
salido perfectamente.
El día 4 de julio Marsis ha empezado a realizar sus observaciones
científicas. Durante el día analiza la composición de la corteza marciana
y durante la noche su ionosfera.
Durante estos días de trabajo ha estado estudiando la composición del
terreno entre los 30º sur y los 60º norte marcianos. Deteniéndose
especialmente en las llanuras del norte del planeta, donde muchos
científicos creen que hay más posibilidades de que haya grandes
cantidades de agua acumuladas en el subsuelo.
3.- RAFAEL REBOLO: "EL UNIVERSO ERA AL PRINCIPIO COMO UN
ÁTOMO"
(Entrevista publicada originalmente en el Diario El Correo)
LUIS ALFONSO GÁMEZ/SAN SEBASTIÁN
Rafael Rebolo explora la última frontera: quiere saber cómo era el Cosmos
poco después de nacer. Es un viaje en el tiempo para el que es preciso
despojarse de nuestro sentido de la realidad y abrirse hasta la
existencia de una multiplicidad de Universos aislados unos de otros. Es
de lo que hablará hoy en el Kursaal de San Sebastián en el marco del
congreso Albert Einstein Annus Mirabilis 2005.
-¿Todo tiene un principio?
-Sí. Sabemos que los objetos más antiguos del Universo que conocemos
tienen entre 13.000 y 14.000 millones años. No hemos visto pruebas de
nada anterior.
-Con ese 'Universo que conocemos', ¿quiere decir que pudieron existir
otros antes o que podrían haberse creado más Universos en aquel
momento?
-Podría ser. Las teorías más modernas, que nos llevan a fenómenos de
naturaleza cuántica, son especulativas; pero podrían explicar el origen
de nuestro Universo y, potencialmente, de múltiples Universos a los
cuales no tenemos acceso.
-¿Ni lo tendríamos nunca?
-Posiblemente, no.
-¿Qué había hace más de 13.000 millones de años?
-Ahora conocemos el Universo estructurado en galaxias, que son conjuntos
de miles de millones de estrellas con planetas alrededor de ellas. Poco
después del instante inicial, la materia tenía una configuración muy
distinta.
-¿Cómo era?
-Para empezar, sabemos que el Universo está en expansión.
-Creciendo como un globo que se infla.
-Algo parecido. Al principio, toda la materia debió estar comprimida en
una región muy pequeña.
Rescoldos del Big Bang
-El Universo está hoy formado por miles de millones de galaxias, con
miles de millones de estrellas cada una de ellas. ¿Cómo de pequeña era
esa región inicial que contenía toda esa materia?
-Podemos calcular el tamaño del Universo que observamos, que es aquél del
que recibimos radiación, luz. Como la luz tiene una velocidad finita bien
conocida -300.000 kilómetros por segundo- automáticamente tenemos una
máxima distancia: unos 13.000 millones de años luz. Todo eso, todo el
Universo, al principio, estaba contenido en un tamaño inferior al del
núcleo de un átomo.
-Resulta difícil de creer.
-Sí, es difícil de aceptar porque vivimos en un contexto en el que los
fenómenos a los que eso nos llevaría no son cotidianos. Sin embargo, las
teorías físicas que se han desarrollado en el siglo XX nos han llevado a
fenómenos que no habíamos intuido. La Física nos permite llegar, con
cierta fiabilidad, a unas millonésimas de segundo del instante
inicial.
-Del Big Bang.
-Así lo llamamos. Pero hay una Física no contrastada en el laboratorio
que nos permite especular sobre instantes aún más cercanos al inicial.
Ahí está el gran desafío de la Física, ya que más cerca del instante
inicial las energías son descomunales, no las podemos reproducir en los
laboratorios y, por tanto, tenemos que buscar los signos de esos
fenómenos en el propio Universo.
-Ustedes se aprovechan de que, cuanto más lejos miran, más atrás ven en
el tiempo porque la luz ha tenido que cruzar el espacio.
-Así es. Esto lo vemos con las galaxias, con el fondo de radiación de
microondas...
-El fondo de microondas es el rescoldo del Big Bang, el calor residual de
la gran explosión, ¿no?
- Con la expansión del Universo, la radiación inicial se ha enfriado
hasta lo que llamamos radiación de microondas. Pero la cantidad de
energía que hay en el fondo cósmico de microondas es mayor que toda la
luz que emiten las estrellas.
-¿Hasta cuándo podemos remontarnos en el tiempo?
-Hasta el momento en que la radiación de fondo de microondas puede viajar
por el Universo sin ser absorbida por la materia, que fue unos 380.000
años después del instante inicial. Más atrás en el tiempo, no podemos
captar radiación directamente porque la materia la absorbe y la emite muy
eficientemente. Sin embargo, podemos indagar en esas épocas gracias a
pequeñas anomalías -que llamamos anisotropías- que hay en la radiación de
microondas y que seguramente tienen su origen muy cerca del instante
inicial. Parece que estamos en el buen camino, lo que no quiere decir que
no haya otros ingredientes que no acaban de encajar.
-¿Por ejemplo?
-Hay que incorporar al escenario algunos ingredientes sin los cuales no
podemos tener el cuadro completo. Reciben el nombre de materia oscura y
energía oscura. Deberían existir para que todo encajara; pero no han
podido confirmarse en el laboratorio.
-¿No se han encontrado?
-No. La materia oscura, que no emite radiación, explicaría por qué las
galaxias están agrupadas en conjuntos que llamamos cúmulos, donde sus
velocidades son muy altas y, sin embargo, están retenidas en el grupo.
Eso no puede entenderse si no hay mucha más materia que la que brilla. Y,
por eso, debemos incorporar al modelo mucha más materia que la que emite
radiación.
Contra la gravedad
-¿Cuánta más hace falta para que las galaxias no salgan
despedidas?
-Al menos, cinco veces más. El 75%de toda la materia del Universo sería
materia oscura.
-¿Y qué es la energía oscura?
-Se necesita una componente adicional de energía para explicar la
expansión aparentemente acelerada del Universo. Sería una energía de
carácter antigravitatorio, opuesta a la gravedad.
-¿Que empuja hacia afuera?
-Sí, que empuja hacia afuera. Sería la constante cosmológica que
incorporó Einstein a sus ecuaciones, o un fenómeno más complejo. Hoy por
hoy, los datos que tenemos apuntan a que la mayor parte de la energía del
Universo estaría asociada a esa energía oscura o de vacío causante de la
expansión acelerada.
-¿Cuándo empezó el Universo a ser como es ahora, con galaxias y
estrellas? ¿Cuándo comenzó a ser habitable?
-Las primeras estrellas se formaron varios cientos de millones de años
después del instante inicial. A los 1.000 millones de años, seguramente
ya había estrellas con algunos planetas a su alrededor. Nuestro sistema
solar tiene unos 5.000 millones de años y la vida en la Tierra surgió en
las primeras etapas, hace unos 4.000 millones de años. Por tanto, la vida
ha podido aparecer en otros mundos antes; pero no lo sabemos.
-¿Tiene el Universo fecha de caducidad?
-Seguirá enfriándose cada vez más y, cuando se agote el combustibles del
que se alimenta las estrellas, será un Universo muy inerte, con muy poca
actividad. Pero es muy difícil predecir cuándo va a ocurrir; entre otras
cosas, porque hay fenómenos en el Universo que todavía no acabamos de
entender bien.
URL:
http://servicios.elcorreodigital.com/vizcaya/pg050906/prensa/noticias/Sociedad/200509/06/VIZ-SOC-056.html
4.- ANNAN PIDE COLABORACIÓN PARA SALVAR A LOS GRANDES
SIMIOS
(Noticia publicada originalmente en el Centro de Noticias de la
ONU)
09 de septiembre, 2005 El Secretario
General de la ONU, Kofi Annan, instó hoy a la comunidad internacional a
que colabore con los esfuerzos de gobiernos, empresas privadas, grupos
ecologistas y comunidades para velar por la supervivencia de los grandes
simios en su entorno natural.
En un mensaje a la reunión intergubernamental de alto nivel para discutir
un proyecto de protección de estos animales, Annan dijo que los grandes
simios aún tienen una oportunidad de sobrevivir, “pero su destino está en
nuestras manos”, recalcó.
El encuentro se celebra en Kinshasa, República Democrática del Congo,
bajo auspicios de la Organización de las Naciones Unidas para la
Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y el Programa de las Naciones
Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
“Esta reunión es una ocasión para que los gobiernos de los países donde
viven los grandes simios consoliden una política protectora”, puntualizó
el Secretario General.
Recordó que el hábitat de estos mamíferos se ha reducido y aislado cada
vez más en los 23 países donde viven desde África Occidental hasta
Borneo.
En la actualidad se estima que no hay más de 400.000 grandes simios,
mientras que hace 50 años había casi dos millones.
“Sólo si protegemos lo que queda de bosques podremos garantizar la
supervivencia de los grandes simios. Ninguno de estos países es rico y
todos luchan por equilibrar sus aspiraciones de desarrollo y la necesidad
de asegurar la sustentabilidad ambiental”, indicó Annan.
Por último, el líder de la ONU sostuvo que sólo el trabajo conjunto
permitirá obtener el dinero y el compromiso necesarios para proteger “a
los familiares más cercanos del hombre”.
URL:
http://www.un.org/spanish/News/fullstorynews.asp?newsID=5338&criteria1=Ambiente&criteria2
=
5.- RECONSTRUYEN UN VIRUS DE 1918 ANTE LA POSIBLE PANDEMIA DE GRIPE
AVIAR
(Noticia publicada originalmente en el diario El Correo)
N. RAMÍREZ DE CASTRO/MADRID
Científicos españoles y estadounidenses han conseguido, por primera vez,
reconstruir el virus de la 'gripe española', el patógeno que en 1918 se
cobró entre 20 y 50 millones de vidas y causó la pandemia de gripe más
importante de los últimos cien años. Este enemigo mortal, que podría
convertirse en uno de los mayores 'asesinos en serie', se encuentra
custodiado en un laboratorio de alta seguridad de Estados Unidos. Se
trata de un paso clave para prevenir nuevas pandemias de gripe y
desarrollar vacunas preventivas, en el que ha participado el español
Adolfo García-Sastre, profesor de Microbiología de la Escuela de Medicina
del Monte de Sinaí de Nueva York.
Los científicos crearon el virus a partir de la información genética de
tejidos pulmonares de una víctima de la gripe que permanecía enterrada y
congelada desde noviembre de 1918 en Alaska. La reconstrucción se realizó
con estrictas medidas de seguridad y utilizando técnicas de genética
inversa que permiten generar el virus a partir de secuencias de ADN, con
ayuda de bacterias y líneas celulares. Estas técnicas más rápidas y
seguras son las que se están utilizando para desarrollar vacunas contra
la gripe aviar.
El equipo del Monte Sinaí firma este trabajo con Terrence Tumpey, del
Centro para el Control de Enfermedades y patólogos de las Fuerzas Armadas
estadounidenses. El estudio, que se publica en la prestigiosa revista
'Science', se ha apoyado en el avance que otros investigadores
estadounidenses han proporcionado al completar el mapa genético del virus
de 1918. Este trabajo se publica también hoy en la revista
'Nature'.
La secuenciación del genoma ha permitido saber que el virus de la 'gripe
española' era extremadamente virulento, tuvo un origen aviar y sufrió
mutaciones que le permitieron saltar al ser humano. Estas alteraciones
son similares a las sufridas por la cepa del virus aviar H5N1, que ya ha
causado 60 muertes en Asia. «El virus del 1918 comparte con el actual
H5N1 los mismos genes que hicieron tan letal la 'gripe española'»,
explicó ayer García-Sastre. «Básicamente, la diferencia fundamental entre
el virus de la gripe de 1918 y los virus aviares actuales es que estos
últimos aún no han conseguido dar el salto a la especie humana».
La buena noticia es que se podrán diseñar fármacos antivirales que puedan
interferir con los genes más virulentos y disminuir la agresividad del
virus. La secuenciación del genoma y recreación del virus de 1918 también
permitirá saber si estamos ante una amenaza real, porque se podrá
identificar con anticipación qué virus de los que circulan en la
naturaleza pueden causar una epidemia de grandes proporciones.
Ambos estudios se conocen en un momento en el que la OMS teme que los
brotes de gripe aviar, activos en Asia, provoquen la aparición de una
epidemia de grandes proporciones y miles de muertos, como ocurrió en
1918.
URL:
http://www.elcorreodigital.com/vizcaya/pg051006/prensa/noticias/Sociedad/200510/06/VIZ-SOC-062.html
B. BITÁCORA DE BITÁCORAS
1.- MEDICINA ALTERNATIVA Y ERRORES COMUNES DE RAZONAMIENTO
Barry L. Beyerstein (traducción de Julio C. Restrepo)
(Artículo publicado originalmente en Sin Dioses)
Si sólo los ignorantes y los crédulos fueran persuadidos por afirmaciones
inverosímiles, se necesitaría muy poco para explicar la abundancia de
estupidez en la sociedad moderna. Pero extrañamente, mucha gente que no
es ni tonta ni poco educada se adhiere a creencias repudiadas por la
ciencia. Por ejemplo, graduados universitarios, y aún algunos médicos,
aceptan ciertos aspectos de la Medicina Alternativa y Complementaria (CAM
por sus siglas en inglés), incluyendo el toque terapéutico, iridología,
ear candling, homeopatía. Aún expertos altamente entrenados pueden ser
engañados cuando ellos confían en su experiencia personal y razonamiento
informal para inferir las causas de eventos complejos. Esto es
especialmente válido si ellos están evaluando situaciones en las cuales
tienen un interés emocional, doctrinal o monetario. De hecho, fue el
comprender que las limitaciones en la percepción, razonamiento, y memoria
tienden a confortarnos, más que la verdad, lo que llevó a los pioneros de
la ciencia moderna a sustituir las observaciones controladas y la lógica
formal por las anécdotas y conjeturas que nos pueden llevar fácilmente al
extravío. Esta lesión parece que se ha perdido en gran parte entre los
proponentes de la CAM. Algunos, como Andrew Weil, la rechazan
explícitamente, defendiendo en lugar de ello lo que Weil llama
"pensamiento preciosista," una mezcla de intuición mística y
satisfacción emocional, para determinar la validez de una
terapia.
Aquellos quienes defienden terapias de cualquier clase tienen la
obligación de probar que sus productos son tanto seguros como efectivos.
Lo último es una tarea más difícil ya que hay muchas formas sutiles en
que pacientes honestos e inteligentes y sus terapeutas pueden ser
llevados a pensar en que un tratamiento inútil ha producido una cura. CAM
permanece "alternativa" debido a que sus practicantes dependen
de testimonios subjetivos en lugar de ensayos clínicos aleatorizados
(RCTs por sus siglas en inglés) para soportarse, y porque la mayoría de
sus hipotético mecanismos están en discrepancia con aquellos aceptados
por las ciencias básicas. Es mi intento aquí llamar la atención sobre
varios factores sociales, psicológicos y cognitivos que han ayudado a
convencer a muchas personas educadas que tratamientos no probados o
científicamente desacreditados tienen mérito.
En el último siglo, procedimientos objetivos han sido desarrollados para
evaluar la efectividad de remedios comúnmente aceptados y ayudado a
distinguir cambios terapéuticamente inducidos en una condición patológica
subyacente de la mejoría que puede seguir a cualquier intervención. Estos
procedimientos forman las bases de la llamada "Medicina Basada en la
Evidencia," y sin tal demostración de que un tratamiento es seguro y
efectivo, es éticamente cuestionable ofrecer un tratamiento al público.
Dado que muchas terapias "alternativas",
"complementarias" o "integrativas" carecen de este
tipo de soporte, uno debe preguntarse porque muchos de otra manera listos
consumidores pagan confiadamente considerables sumas de dinero por
productos de salud no probados y posiblemente peligrosos. Nosotros
debemos además preguntarnos porque las afirmaciones de los practicantes
de CAM permanecen tan refractarias a la información contraria.
Si una Terapia no ortodoxa (1) es inadmisible a una evaluación a priori
(debido a que sus mecanismos implicados o sus efectos aceptados van en
contra de leyes bien establecidas o hallazgos empíricos en física,
química o biología); (2) carece de un razonamiento científico aceptable
por sí misma, (3) Tiene insuficiente evidencia de soporte derivada de
ensayos clínicos controlados; (4) Ha fallado en ensayos clínicos bien
controlados realizados por evaluadores imparciales y ha sido incapaz de
refutar explicaciones diferentes por las cuales podría parecer que
funciona en situaciones cotidianas; y (5) Parece improbable, aún para los
profanos en el tema, con base en el "sentido común", entonces
porque hay tanta gente bien educada que continua comprando este tipo de
tratamientos?.
Consumidores de tratamientos no científicos pueden ser clasificados
básicamente en dos grupos. Una vez que un comprador de cualquier grupo
prueba un tratamiento no convencional la sensatez se sesga tendiendo a
que aún las intervenciones más inútiles parezcan válidas. Integrantes del
primer grupo frecuentemente se acercan a la CAM porque ellos sufren de
alguna condición crónica que la medicina ortodoxa no maneja a su
satisfacción o porque ellos viven con un miedo mórbido a perder su
"bienestar". Ellos asumen, erróneamente, que las autoridades
competentes han validado los productos de la CAM. Los del segundo grupo
escogen tratamientos alternativos por la convicción filosófica animista y
la cosmología vitalista de la CAM, la cual rechaza las bases mecánicas y
empíricas de la biomedicina científica. La CAM adopta criterios
subjetivos y emotivos, mientras que sus detractores exigen evidencia
objetiva. Debido a que el concepto de salud de uno mismo se entrelaza con
la suposición fundamental sobre la realidad propia, un ataque a las
creencias personales en una cura no ortodoxa llega a amenazar la visión
metafísica de la persona. En forma inexplicable, esto será resistido
fervientemente.
La habilidad de defender la propia visión del mundo es incitada por un
número de sesgos cognitivos que filtran y distorsionan la información no
concordante. Debo retornar a esos procesos que inclinan los soportes a
interpretar equivocadamente aquellas experiencias que sostienen las
creencias en la CAM. Pero primero vamos a examinar el entorno cultural
que ha adoptado un deseo muy difundido a desposarse con esas
prácticas.
RAZONES SOCIALES Y CULTURALES PARA LA POPULARIDAD DE LAS TERAPIAS NO
PROBADAS
Varias tendencias han contribuido a la popularidad actual de la CAM, a
pesar de (y en algún grado, a causa de) su rechazo por la corriente
principal de la ciencia. El resurgimiento de la medicina tradicional
puede ser achacado, en gran parte, a remembranzas nostálgicas de la
búsqueda neo-romántica de la simplicidad y espiritualidad que permeó la
"contracultura" de los 60´s y los 70´s. La niñez floreciente en
esa generación ahora forma la columna vertebral del movimiento de la
"Nueva Era", el cual entusiastamente promueve la curación no
ortodoxa. CAM satisface creencias iconoclastas, anhelos místicos, deseos
por tiempos mas sencillos e ingenuas creencias en la benevolencia de la
"naturaleza" absorbida durante aquellos tumultuosos primeros
tiempos. Como entonces, ha beneficiado esta historia la medicina no
científica?
Analfabetismo científico. Los estudios consistentemente encuentran que, a
pesar de nuestra abrumadora dependencia de la tecnología, el ciudadano
promedio del mundo industrializado es espantosamente ignorante de tan
siquiera los rudimentos de la ciencia. Consecuentemente, la mayoría de la
gente carece del conocimiento para hacer una elección informada cuando
deciden si un producto de salud ampliamente solicitado carece o no de
fundamento.
Anti-intelectualismo y actitudes anticientíficas obstinadamente
sostenidas en misticismo Nueva Era. Como una de las mayores industrias
Nueva Era, la CAM comparte la visión mágica del mundo. Defendiendo
criterios emocionales para conocer la verdad sobre criterios basados en
datos empíricos y lógicos, Los gurús médicos de la Nueva Era como Andrew
Weil y Deepak Chopra han convencido a muchos que "todo vale".
Aún en instituciones académicas de elite hoy en día, hay fuertes
defensores (principalmente en los departamentos de humanidades) de la
noción de que la objetividad es una ilusión y el sentimiento de uno
acerca de un asunto determina su verdadero valor.
Denigrando de la ciencia, estos detractores han aumentado el interés
hacia productos para la salud mágicos y seudo-científicos.
El dualismo Mente-Cuerpo ha saturado el pensamiento Nueva Era, incluyendo
la CAM, aunque irónicamente, son los discípulos de la CAM los que acusan
a sus críticos científicos de ser dualistas. Que los devotos de la CAM
son realmente místicos y dualistas se puede ver en su constante apelación
a intermediarios espirituales indetectables para conferir el
"bienestar" a aquellos que lo merecen. Esta confusión es
necesaria para vender la frecuentemente oída patraña de que la medicina
científica subestima los efectos de los procesos mentales en la salud.
Reconocidamente, hay efectos psicológicos en la enfermedad, pero su
importancia ha sido excesivamente sobreestimada por los promotores de la
CAM como Herbert Benson.
Exageraciones de esta clase han promovido el resurgimiento de ancestrales
"curas mentales" que aseveran que las causas verdaderas de la
enfermedad yacen en la mente, concebida por los seguidores de la Nueva
Era como equivalente del alma.Muchas buenas críticas han aparecido
recientemente, las cuales exponen la confusión y los artefactos que
colman la literatura en espiritualidad y salud.
Otra suposición problemática en la propaganda de salud Nueva Era es que
la condición moral propia altera el impacto de las fuerzas naturales en
el cuerpo. Aceptando esta visión del mundo antropocéntrica y vitalista,
los sanadores alternativos están volviendo al punto de vista
pre-científico de la enfermedad como retribución sobrenatural. Es triste
decirlo, esto además adiciona culpa a la victima, implícitamente, los
pacientes deben haber hecho algo malo para "merecer" sus
aflicciones.
Mercadeo vigoroso y afirmaciones extravagantes. De acuerdo con un estudio
reciente, solamente en los Estados Unidos, "en 1997 el desembolso
total en gastos relacionados en terapias alternativas fue
conservadoramente estimado en $27.0 billones, el cual es comparable con
los gastos estimados para el mismo año en servicios médicos." El
número anual de visitas a curadores alternativos hoy día excede el número
total de visitas a todos los médicos de atención primaria juntos. Con
riquezas de esta magnitud para ser tomadas, no es sorprendente que los
curadores alternativos se hayan promocionado a ellos mismos a través de
un mercadeo agresivo e intensa influencia legislativa. Rutinariamente,
las promesas hechas, no las podrían o querrían hacer practicantes éticos
entrenados científicamente. Desafortunadamente, la ciudadanía que
enfrenta esta engañosa trama está pobremente equipada con las destrezas o
la información para evaluar tal hipérbola.
Escrutinio inadecuado de los medios y ataques a los críticos. Con algunas
notables excepciones, los medios de comunicación masiva han tendido a dar
a las CAM rienda suelta. Sus afirmaciones entusiastas cuentan historias
encantadoras que rara vez son rebatidas por los medios, cuyos
propietarios saben que desafiar los deseos de sus audiencias lastima los
ratings. Otro factor inquietante que desanima a muchos a criticar los
tratamientos no científicos es el conocimiento de que muchos de los
practicantes de las CAM han sido importados de culturas no europeas y son
liderados por mujeres. Así frecuentemente los autopromotores esquivan
críticas válidas acusando a sus detractores de racismo y sexismo. Por
ejemplo, prácticas científicamente rechazadas como el "toque
terapéutico" están siendo adoptadas por muchas escuelas de
enfermería. Debido a que estas instituciones están generalmente a cargo
de mujeres, los escépticos son asiduamente acusados de sexismo. Del mismo
modo cuando un colega y yo criticamos aspectos de la Medicina China
Tradicional (TCM por sus siglas en inglés), fuimos acusados de
insensibilidad cultural y racismo, y reprendidos por el presunto de
criticar la TCM sin ahondar en la filosofía que la concibió. Aceptar esta
absurda amonestación habría sido como admitir que alguien que no sea
gourmet no puede decir cuando se le ha servido una mala comida. La
verdadera actitud sexista y racista sería construir afirmaciones
evaluables empíricamente de otras culturas o mujeres postulantes con un
bajo estándar de comprobación. Esta debería ser una aserción de
inferioridad intelectual. Afortunadamente hay muchos científicos críticos
dentro de esas comunidades quienes encuentran las prácticas arcaicas y no
probadas tan dudosas como sus colegas hombres blancos.
Malestar social y recelo ante las figuras de autoridad tradicional- La
reacción repulsiva anti-doctor. El crecimiento de la desilusión cultural
ha fomentado la creencia de que las deficiencias de la sociedad deben ser
a causa de complots activos por el poder y cábalas secretas, en vez de,
sólo a la acumulación de errores de planeamientos bien intencionados. A
medida que las grandes teorías conspiracionistas florecen, se asecha a
aquellos sospechosos de atentar contra el bien común. Muchos han
comenzado a ver al gobierno y a las profesiones científicas y médicas
como parte del complot. Estas cavilaciones conspiracionistas han sido
reforzadas por otras dos, no completamente injustificadas, tendientes a
promover una repulsión anti-doctor que la CAM ha explotado. Una es la
decepción surgida por el fracaso para materializarse de ciertas
predicciones demasiado optimistas en los avances de la medicina. La otra
es el conocimiento de que la medicina, como profesión auto-regulada, no
siempre tiene el bien público en el tope de su agenda política. Esto ha
aumentado el recelo social de muchos acerca del estatus, peso político y
la opulencia del gremio médico. La inhabilidad de muchos detractores de
separar las acciones políticas en beneficio propio por ciertas
asociaciones médicas del debate sobre si los tratamientos de la medicina
científica son genuinamente mejores que aquellos de las CAM han
enriquecido las "alternativas". las CAM además se benefician
mostrándose así mismas como la defensoras del ideal democrático de
"libre elección." Esto sería loable si los consumidores
tuvieran los recursos para hacer una elección informada.
Desagrado por el curso de la biomedicina científica. La CAM ha explotado
un muy difundido pero exagerado miedo de que la medicina moderna se ha
vuelto excesivamente tecnocrática, burocrática e impersonal. La
superespecialización en las ramas de la medicina, la necesidad de
maximizar la costo-efectividad en la utilización de servicios onerosos,
el advenimiento de pagos a terceras personas para encargarse del manejo,
y los prohibitivos honorarios médicos han llevado a algunos pacientes a
recordar nostálgicamente los días en donde el afable doctor del pueblo
tenía todo el tiempo necesario y la disposición para estar al lado de la
cama. Ellos tienden a olvidar, sin embargo, que eso era lo más que un
doctor de aquella época podía ofrecer.
Seguridad y efectos secundarios. un pintoresco toque de romanticismo que
promueve la salud "holística" es la creencia de que los
remedios "naturales" son necesariamente seguros, benévolos y
más eficaces que aquellos científicos. Sin embargo, sitios web como
<
http://www.quackwatch.com> fácilmente disipan esos mitos. Por
ejemplo, se afirma generalmente que los preparados herbales no tienen
efectos adversos, sin embargo, de hecho, algunos productos naturales
están lejos de ser benignos -reportes de alergias, toxicidad y aún de
reacciones mortales se están acumulando. Mala rotulación y
contaminaciones serias han sido descubiertas, además el potencial de
interacciones adversas con productos farmacéuticos prescritos ha llegado
a ser ampliamente reconocido.
Sin embargo, el conocimiento público de estos peligros permanece velado a
causa de que el reporte centralizado de efectos adversos de tratamientos
alternativos no es exigido. Desafortunadamente, bajo las leyes actuales
de los Estados Unidos, el gobierno debe demostrar que los productos
herbales o los suplementos son inseguros antes que los proveedores sean
forzados a desistir de venderlos. Y cuando los efectos nocivos ocurren,
los usuarios tienden a atribuirlos a otras causas porque tocan su
creencia de que la benevolente "naturaleza" nunca usaría esos
trucos sucios. A los promotores de los productos "naturales"
debe recordárseles que el tabaco es muy natural y que las plantas
producen algunos de los más letales venenos conocidos. De otro lado,
ellos saben que muchos medicamentos comunes en la biomedicina científica
fueron originalmente extraídos de las plantas. La diferencia, por
supuesto, es que los ingredientes activos de las plantas que llevaron a
las drogas a ser aprobadas por la Administración de Alimentos y
Medicamentos (FDA por sus siglas en inglés) fueron identificados,
sintetizados y rigurosamente probados en su eficacia y seguridad. Así, a
diferencia de los productos herbales, su pureza y dosificación son
estrechamente reguladas.
RAZONES PSICOLÓGICAS PARA LA POPULARIDAD DE LAS CAM
Desde hace tiempo los psicólogos han sabido que en términos generales la
gente se esfuerza por moldear sus actitudes, creencias y comportamientos
acorde a un todo armonioso. Cuando información perturbadora no puede ser
ignorada fácilmente, los individuos tienen una gran habilidad para
distorsionarla o segregarla para reducir la inevitable fricción. Es a
estos giros mentales a los que vamos a referirnos ahora.
La voluntad de creer. Todos exhibimos una disposición a adoptar creencias
confortantes y a aceptar, en forma acrítica, información que refuerza
nuestro conjunto de actitudes y autoestima. Como sería muy grato si el
esperanzador discurso de las CAM fuera verdad, no es sorprendente que
ellas a menudo saquen partido de esto, con poca exigencia de evidencia.
Una vez introyectadas, esas creencias serán defendidas fervientemente,
malinterpretando los datos contrarios cuando sea necesario.
Errores lógicos, falta de juicio y ausencia de grupos de control. Uno de
los escollos mas prevalentes en la toma de decisiones diarias es la
equivocación al correlacionar causalidad. Todos somos propensos a asumir
que si dos sucesos acontecen próximos entre sí, uno debe ser causa del
otro, aunque, en forma obvia, no tiene que ser necesariamente ese el
caso. Este error lógico esta detrás de la mayoría de las supersticiones.
Los testimonios para los ministerios de los curadores alternativos caen
en el mismo error garrafal al asumir que cuando la mejoría sigue al
tratamiento, este debe haber sido el responsable. El valor de las
afirmaciones personales en las CAMs esta limitado a lo que Gilovich ha
llamado el problema de "comparado con que?". No puede saberse
si cualquier jactancioso tratamiento es efectivo sin realizar
comparaciones doble-ciego con controles tratados con placebo. A pesar de
que estos testimonios hechos por usuarios carecen de valor, los
promotores de la CAM como Andrew Weil ofrecen poco más.
Quienes impugnan tratamientos marginales son frecuentemente objetados por
los practicantes de CAM con la respuesta: "No me interesa lo que tus
investigaciones digan. He visto mis tratamientos funcionar cientos de
veces." Desafortunadamente, esta clase de razonamiento intuitivo
conduce asimismo a falsas conclusiones. Estos terapeutas ignoran muchas
investigaciones en el área de la "heurística cognitiva" que
muestran como atribuciones causales erradas pueden surgir cuando
confiamos en observaciones informales para determinar que causa o alivia
los síntomas. Es especialmente difícil determinar causa y efecto cuando
se evalúan terapias debido a que muchas variables relevantes interactúan
simultáneamente- Determinaciones que la observación casual no puede
descartar en forma segura.
Por ejemplo, Redelmeier y Tversky mostraron como la gente tiende a
percibir correlaciones ilusorias en eventos fortuitos. Ellos demostraron
como esas "corazonadas" llevan a creencias falsas, pero muy
difundidas, incluyendo el concepto de que los dolores artríticos son
influenciados por el clima. Como las CAM derivan sus diagnósticos y
tratamientos sólo de esta clase de folclor poco fiable, los clientes
potenciales deberían exigir que todos los tratamientos alternativos se
basen en los mismos estándares de prueba que los de la biomedicina
científica. Al introducir ensayos clínicos controlados y métodos
epidemiológicos, los pioneros de la medicina científica esperaron reducir
el número de falsas atribuciones de causa que los errores del
razonamiento humano pueden producir. Una crítica reciente a estudios que
enuncian que varias prácticas religiosas mejoran la salud ofrecen buenos
ejemplos de como atribuciones casuales dudosas surgen cuando la necesidad
de un simple grupo control es ignorada.
Pensamiento deseoso y "características demandantes." Es común
el distorsionamiento en la percepción de la realidad al servicio del
dogma. De acuerdo con la teoría de disonancia cognitiva, el disestrés
mental se produce cuando nueva información contradice las actitudes,
sentimientos o creencias existentes. Para aliviar la ansiedad, tendemos a
distorsionar la información ofensiva, nuestras memorias o ambas. Por
ejemplo, La disonancia se podría crear si un individuo no recibe
beneficio de un tratamiento alternativo después de "soportarlo"
e invertir en él tiempo y dinero. Desde luego, allí habrá una presión
fuerte para encontrar algún provecho compensatorio en el tratamiento en
vez de aceptar las implicaciones psicológicas de admitir que ha sido un
desperdicio. Así, los pacientes de las CAM y sus terapeutas
frecuentemente recuerdan cosas como ellos hubiesen querido que
sucedieran, en vez de como realmente ocurrieron. Y como los practicantes
de las CAM desdeñan el almacenamiento cuidadoso de los registros y los
ensayos clínicos aleatorizados, ellos pueden ser selectivos en lo que
recuerdan, llevando a una sobreestimación de sus tasas de éxito mientras
ignoran o dejan de lado sus fracasos.
De la misma forma, hay muchos prejuicios auto-impuestos que ayudan a
mantener la autoestima y a promover un intercambio social armonioso. Un
ilusorio sentimiento de que los síntomas de uno han sido abatidos puede
ser debido a un número de las llamadas "características
demandantes" encontradas en cualquier sesión terapéutica : En todas
las sociedades existe una "norma de reciprocidad", una regla
implícita que obliga a la gente a responder en forma amable cuando
alguien le hace una buena acción. La mayoría de terapeutas quieren
sinceramente ayudar a sus pacientes, y es normal que los pacientes
quieran complacerlos a cambio. A menos que los clientes necesariamente
sepan esto, tales obligaciones (en la forma de demandas sociales
implícitas) son suficientes para inflar sus percepciones sobre cuanto
beneficio han recibido. Así, controles para estos efectos
condescendientes deben ser construidos en los ensayos clínicos.
¿POR QUÉ PUEDEN LOS TERAPEUTAS Y SUS CLIENTES CONCLUIR QUE TERAPIAS
INEFECTIVAS FUNCIONAN?
A pesar de que en la vida diaria los términos "enfermedad" y
"dolencia" son intercambiables, vale la pena distinguir entre
los dos. Yo uso "enfermedad" para referirme a un estado
patológico de un organismo. Con el término "dolencia" quiero
decir los sentimientos subjetivos de malestar, dolor, desorientación o
disfuncionalidad , que acompañan un estado patológico. Nuestra reacción
subjetiva a las sensaciones naturales que nosotros llamamos síntomas es,
como todas las otras percepciones, una compleja construcción cognitiva.
Por si mismas, estas son moldeadas por factores como las actitudes,
sugerencias, expectativas, características demandantes, prejuicios
autoimpuestos y autodecepción. La experiencia de dolencia también se
afecta (frecuentemente en forma inconsciente) por un patrón de ganancias
sociales, monetarias y psicológicas que acumulan aquellos que admiten el
"rol de enfermo" en la sociedad. Para ciertos individuos, esos
privilegios y beneficios son suficientes para perpetuar la experiencia de
dolencia después de que la enfermedad ha sido abatida, o aún para crear
sentimientos de dolencia en ausencia de enfermedad. A menos que nosotros
podamos apartar esos factores que contribuyen a la percepción individual
de estar enfermo, los testimonios personales son una pobre base sobre la
cual juzgar si una supuesta terapia ha curado en efecto a alguien. Porque
entonces, puede alguien erróneamente creer que ha sido ayudado por un
tratamiento inerte?
La enfermedad puede seguir su curso natural. Muchas enfermedades son
autolimitadas. Así, antes que el poder curativo de una supuesta terapia
pueda ser reconocido, debe demostrarse que el porcentaje de pacientes que
mejoraron al hacerse el tratamiento exceden la proporción esperada de
pacientes que se recuperaron sin intervención alguna (o que
consistentemente se recuperaron mas rápido). Salvo que los terapeutas no
convencionales muestren registros detallados de éxitos y fracasos en un
número suficientemente grande de pacientes con la misma queja, ellos no
pueden afirmar que han excedido las normas para una recuperación
espontánea.
Muchas enfermedades son cíclicas. Por ejemplo, la artritis, esclerosis
múltiple, asma, alergias, migrañas y muchas quejas dermatológicas,
ginecológicas y gastrointestinales habitualmente tienen sus "altos y
bajos." No es sorprendente que quienes las sufren tiendan a buscar
terapia durante los empeoramientos de cualquier ciclo dado. En
consecuencia un tratamiento ficticio tendrá repetidas oportunidades para
coincidir con una de las mejorías que habría ocurrido de todos modos. Sin
estudios clínicos aleatorizados, tanto los consumidores como los
vendedores están propensos a malinterpretar mejorías debidas a
variaciones cíclicas normales como efectos terapéuticos válidos.
El efecto placebo. La principal razón para que los remedios dudosos sean
acreditados con mejorías subjetivas y ocasionalmente objetivas es el
ubicuo efecto placebo. La historia de la medicina esta plagada de
ejemplos en los cuales, en retrospectiva, terapias que ahora parecen
descabelladas fueron entusiastamente aceptadas por médicos y pacientes
por igual. Estos conceptos erróneos surgieron de la falsa suposición de
que los cambios en los síntomas que seguían un tratamiento debían haber
sido una consecuencia específica de dicho procedimiento. A través de una
combinación de sugestión, esperanza y reinterpretación cognitiva,
pacientes a quienes se les da tratamientos biológicamente inefectivos con
frecuencia pueden experimentar mejoría subjetiva; en consecuencia, la
necesidad de controles placebo que los practicantes de las CAM
invariablemente rehúsan a instituir en lugar de sus encuestas de
satisfacción a clientes.
Muchos de los tratamientos de las CAMs, aún cuando son incapaces de
afectar la enfermedad en sí misma, la hacen más soportable, pero por
razones psicológicas. El dolor es un ejemplo. Las Clínicas del dolor
modernas muestran que el sufrimiento puede frecuentemente ser disminuido
por medios psicológicos, aún si la patología subyacente permanece sin
cambios.
Cualquier cosa que pueda mitigar la ansiedad, desviar la atención,
disminuir la excitación, adopta una especie de control, o lleva a
reinterpretación cognitiva de los síntomas que puede aliviar el
componente agónico del dolor. Esto es obviamente benéfico si los
pacientes sufren menos, pero debemos ser cuidadosos de que el puro alivio
sintomático no aparte a la gente de remedios probados para la condición
subyacente hasta que sea demasiado tarde para que sean efectivos. Es
importante que, los procedimientos enfocados solamente a aliviar los
síntomas nunca deban preceder los exámenes diagnósticos apropiados y al
menos a un razonable diagnóstico diferencial provisional
Debido a que el poder de la esperanza y los efectos de complacencia son
muy fuertes, tanto terapeutas como pacientes deben ser "ciegos"
con respecto al estatus de tratamiento activo versus placebo. Tales
precauciones son necesarias debido a que en forma no intencional, señales
apenas perceptibles, son transmitidas por los proveedores del tratamiento
"no ciegos", que pueden influir los resultados de los ensayos.
Así mismo, aquellos que evalúan los efectos del tratamiento deben ser
ciegos, hay una gran cantidad de literatura sobre "sesgos
experimentales" que muestra que profesionales escrupulosos y bien
entrenados pueden inconscientemente "leer" los resultados que
ellos esperan cuando están evaluando efectos complejos.
Los defensores de las CAMs usualmente se quejan de que la medicina
convencional continúa utilizando muchos tratamientos que aún no han
cumplido adecuadamente con estos estándares. Esto puede ocurrir en
algunas instancias, pero el porcentaje de estas dilaciones es
tremendamente exagerado por las "alternativas". A cualquier
tasa, estas acusaciones hacen nada por mejorar la credibilidad de la CAM,
Por el solo hecho de defender que "son tan malos como nosotros"
no se ofrece evidencia positiva a favor de sus propias creencias. La
diferencia crucial entre la biomedicina científica y las CAM es que, al
contrario de las "alternativas", la medicina científica esta
institucionalmente comprometida a despojarse de tratamientos que fallan
al pasar revista, y no se aferra a procedimientos y teorías que
contradicen las ciencias básicas.
Remisión espontánea. Cualquier cura reportada en forma anecdótica puede
ser debida a una rara pero no imposible "remisión espontánea."
Aún con cánceres que casi siempre son letales, algunos tumores
ocasionalmente desaparecen sin tratamientos adicionales. Un experimentado
oncólogo reportó que ha visto 12 de tales eventos en cerca de 6,000 casos
que ha tratado. Los terapeutas alternativos pueden recibir alabanzas
inmerecidas por aquellas remisiones debido a que muchos pacientes
desesperados acuden a ellos con un sentimiento de que no tienen nada que
perder. Cuando los "alternativos" publicitan estos eventos,
raramente revelan que porcentaje de su aparentemente terminal clientela
esta representada por esas felices excepciones. El mecanismo exacto
responsable de las remisiones espontáneas aún no está bien dilucidado,
pero muchas investigaciones están siendo dedicadas a revelar y
posiblemente esclarecer los mecanismos responsables de estas
recuperaciones inesperadas.
Somatización y miedo a perder el "bienestar." Mucha gente puede
ser inducida a pensar que sufre de enfermedades que no tiene. Cuando esas
personas saludables reciben de médicos ortodoxos la singularmente
indeseable noticia de que no tiene indicios de enfermedad, ellos
frecuentemente se apoyan en practicantes alternativos, quienes siempre
pueden encontrar algo que tratar. Si la "recuperación" se lleva
a cabo, otro converso ha nacido. Los sanadores alternativos también
abastecen la "fuente de la preocupación" que mora en quien
padece síntomas leves y cree que ellos deben tomar precauciones
elaboradas para evitar perder su buena salud.
Hay muchas quejas físicas que pueden tanto ser provocadas por disestrés
sicosocial como ser aliviadas al tranquilizar y dar soporte. A primera
vista, estos síntomas (Que en ocasiones son llamados
"psicosomáticos", "histéricos" o
"neurasténicos") se parecen a algunos de síndromes médicos
reconocidos. Son sin embargo, ejemplos de somatización, la tendencia a
expresar preocupaciones psicológicas en un lenguaje de síntomas
corporales.Aunque hay muchas "ganancias secundarias"(Ej.
Recompensas psicológicas, sociales y económicas) que se acumulan en
quienes se deslizan dentro del "papel de enfermo" en este
sentido, necesitamos no acusarlos de fingirse enfermos voluntariamente
para señalar que sus síntomas son no obstante engendrados y aliviados por
procesos sicosociales sutiles. Las CAM ofrecen tranquilidad a aquellos
individuos que necesitan creer que sus síntomas tienen causas médicas en
vez de psicológicas (aunque, paradójicamente, Las CAM enseñan que todas
las enfermedades provienen de lapsos mente/espíritu). Con la ayuda de
aparatos diagnósticos seudo-científicos, practicantes marginales
refuerzan la convicción del somatizador de que el establecimiento médico
de corazón frío y mente estrecha, el cual no puede encontrar nada
físicamente errado, es tanto incompetente como injusto en rehusar
reconocer una condición orgánica muy real. Obviamente es valioso cuando
"sanadores" acientíficos suministran la certeza, sentido de
pertenencia y soporte existencial que sus clientes realmente están
buscando, pero proveer esto no deben ser ajeno a los practicantes
científicos, quienes tienen mucho más que ofrecer.
Los clientes de las CAM no comprometen sus apuestas. En un intento por
atraer más clientela , muchos sanadores no ortodoxos han comenzado a
llamarse a ellos mismos "complementarios" o
"integrativos" en vez de proveedores "alternativos".
En lugar de asistir primariamente al compromiso ideológico o a aquellos a
quienes han dicho que la medicina convencional no tiene más que ofrecer,
los "alternativos" han comenzado a darse cuenta de su habilidad
para asirse a tratamientos científicos. Ellos aceptan que los
practicantes ortodoxos pueden aliviar síntomas específicos pero que la
medicina alternativa trata la causas reales de la enfermedad - imbalances
dietarios dudosos y sensibilidades ambientales, campos energéticos
perturbados, o aún conflictos no resueltos de encarnaciones pasadas. Si
la mejoría sigue al tratamiento conjunto
científico-"complementario" los practicantes marginales exigen
y frecuentemente consiguen, una desproporcionada parte del
crédito.
Errores diagnósticos. Los médicos entrenados científicamente no afirman
infalibilidad, y los diagnósticos equivocados, siguen un viaje al
sepulcro; un sanador alternativo, o herbalista puede conducir a un
deslumbrante testimonio de una grave enfermedad que nunca existió. En
otras ocasiones, el diagnóstico puede ser correcto pero la predicción
temporal de su curso ser inexacta. Si un paciente con una enfermedad
terminal es sometido a tratamientos alternativos y sucumbe tiempo después
de lo que había predicho el médico convencional, el procedimiento
alternativo puede recibir el crédito por haber prolongado la vida cuando,
de hecho, la discrepancia fue solamente debida a un indebido pronóstico
pesimista.
Beneficios derivados. Los curadores alternativos habitualmente tienen
personalidades carismáticas y entusiastas. Los pacientes deslumbrados por
los aspectos mesiánicos de las CAM pueden experimentar un enaltecimiento
psicológico que puede intensificar los efectos placebo y engendrar otros
aspectos benéficos. Elevando la moral de los pacientes y sus expectativas
se puede motivar gran cumplimiento con, y de ahí la efectividad de, los
tratamientos ortodoxos en curso. Estos beneficios secundarios pueden
además llevar a los pacientes a mejorar sus hábitos dietarios y de sueño
y a ejercitarse y socializar mas. Estos cambios, por sí solos, pueden
ayudar a la recuperación natural, o al menos, hacer que el tiempo de
convalecencia sea mejor tolerados. Efectos psicológicos indirectos de
este tipo pueden además reducir el estrés que se ha demostrado que tiene
efectos deletéreos en el sistema inmune. Quitando esta carga adicional se
puede acelerar la recuperación, aún si no es un efecto específico de la
terapia.
CONCLUSIONES
Los clientes potenciales deben averiguar si un tratamiento alternativo
que ellos están considerando está soportado por investigaciones
publicadas en revistas médicas cuyos procesos de revisión se esfuerzan
por eliminar artefactos experimentales que llevan a falsas impresiones de
curas. Aún así, debido a que cualquier hallazgo único puede siempre ser
debido a una variable de confusión no detectada o a una casualidad
estadística, la reproducción de los descubrimientos en forma
independiente es esencial. Si una publicación sostiene haber cumplido con
los anteriores criterios, los clientes deben siempre sin embargo revisar
la dimensión del efecto del tratamiento reportado, hay muchos
"efectos verdaderos pero triviales" que son estadísticamente
significativos pero demasiado pequeños para ser útiles clínicamente. Uno
debe ser escéptico si, en lugar de ensayos aleatorizados controlados, la
"evidencia" consiste en anécdotas, testimonios, panfletos o
libros auto-publicados. La documentación de soporte debe provenir de
publicaciones científicas imparciales en vez de revistas de propiedad de
los promotores de las prácticas cuestionables o de las "revistas de
vanidades," las cuales aceptan virtualmente todas las sumisiones y
cobran una tarifa a los autores por publicarlas.
Los clientes deben ser incrédulos hacia cualquier practicante que (1) es
ignorante u hostil hacia la corriente principal de la ciencia; (2) no
puede proporcionar una explicación razonable para sus métodos; (3) usa
jerga promocional enlazada a alusiones de fuerzas espirituales y energías
vitales o a planos inciertos, vibraciones, imbalances y
susceptibilidades; (4) asegure poseer ingredientes o procesos secretos;
(5) apele a conocimientos ancestrales y a "otras formas de
conocimiento"; (6) afirme "tratar a la persona como un
todo" en vez de enfermedades órgano-específicas; o (7) declare ser
perseguido por la vieja guardia y aliente acciones políticas en su
nombre, o esté presto a atacar o demandar a sus críticos en vez de
responder con investigaciones válidas. Los practicantes con grados de
instituciones no acreditadas o quienes venden sus propios preparados en
sus oficinas y enfatizan la necesidad de visitas frecuentes "para
mantenerse bien" son también una causa de preocupación. La presencia
de literatura seudo-científica y conspiracionista en la sala de espera
debe poner a un pensador lúcido a buscar la puerta de salida. Y, sobre
todo, si los resultados prometidos van más allá de aquellos ofrecidos por
los terapeutas convencionales y afirman que no hay efectos adversos, la
probabilidad es de que uno esta tratando con un charlatán. En pocas
palabras, si algo suena demasiado bueno para ser verdad, probablemente lo
sea.
Cuando la gente se enferma, cualquier promesa de cura es seductora. Como
resultado, el sentido común y la disposición a exigir evidencia son
fácilmente suplantadas por una falsa esperanza. En este estado
vulnerable, la necesidad de una evaluación crítica de las opciones
terapéuticas es más- en vez de menos- necesaria. Quienes todavía piensan
que pueden permitirse aventurarse en la mercadería de los remedios no
probados deben llevar en mente |
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