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EL ESCÉPTICO DIGITAL
Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la Pseudociencia
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© 2000-2007 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
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Edición 2007 - Número 3 (202) - 18 de marzo de 2007. ESPECIAL HOMENAJE A
LA MEMORIA DE JAVIER CORZO VARILLAS
=== SUMARIO
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EDITORIAL
ARTÍCULOS
1.- ESPLENDOR Y MISERIA DE LOS "POLVOS DE MELÉNDEZ"
Teresa González de la Fe
2.- EN MEMORIA DE JAVIER CORZO VARILLAS
Mónica Santamaría Ramiro
3.- RECORDANDO AL PROFESOR CORZO, UN COMPAÑERO INOLVIDABLE
Pilar Badía Cubas y José María Riol Cimas
4.- LOS ALUMNOS DE JAVIER CORZO
Juan Ramón Martínez
5.- PSEUDOMEDICINA EN CATALUÑA
Juan Manuel Sánchez Ferrer
6.- EL GOBIERNO DE ARAGÓN SUSTITUYE LA MEDICINA CLÁSICA POR
LA NATURAL
Arturo Bosque
7.- PROGRAMA DE LA SEMANA DE LA CIENCIA
Ies Benarabí (Cartagena)
DOSSIER DE PRENSA
A. EN LA PRENSA
1.- SONY QUIERE PONER LA PS3 A TRABAJAR CONTRA EL CÁNCER O EL
MAL DE ALZHEIMER
2.- NO CON DINERO PÚBLICO
Antonio G. Valdecasas y Juan E. Iglesias
B. BITÁCORA DE BITÁCORAS
1.- DARWIN Y LAS FALSAS CIENCIAS
Javier Armentia Fructuoso
C. MUNDO UNIVERSITARIO
1.- JORGE RAMOS "LA DIFUSIÓN CIENTÍFICA ACELERA LOS PROCESOS
DE INNOVACIÓN"
BUZÓN DEL LECTOR
ENLACES
=== EDITORIAL
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Número especial, el tercero de este 2007 que sigue particularmente revuelto. Ayer se
cumplió un año del repentino fallecimiento de Javier Corzo Varillas, Profesor Titular
de Bioquímica y Biología Molecular, amén de incansable divulgador y luchador contra
las pseudociencias y charlatanerías varias. Un año sin su presencia, su socarronería, su
buen humor y su ironía, que le llevaba a decir que cada vez estaba menos convencido
de que su labor en iniciativas como el curso sobre ciencia y pseudociencias sirviera
para algo, pero que no impedía que siguiera al pie del cañón. Javier cumplió con
creces con el deber común a todos los docentes de enseñar, no sólo a quienes
poblaban sus aulas, sino a la sociedad. Su voz se alzó, casi siempre en solitario, en el
caso de los polvos de Meléndez-Hevia, apuntando muchos de los extremos que
después han acabado por confirmarse. Tres años después, una comunidad científica
cada vez más escéptica sigue esperando la publicación de un artículo que explique los
pormenores de su "sistema-milagro", mientras lo que empezó como una investigación
altruista ha pasado a ser una explotación comercial. Por todos estos motivos, y a
propuesta de la profesora Teresa González de la Fe (a la que hay que agradecer el
esfuerzo de aunar todas las intervenciones que, en memoria del profesor Corzo,
contiene este número) el Escéptico Digital nº 202 es especial. Nada mejor para
honrar su recuerdo que seguir su ejemplo y llamar la atención sobre la proliferación de
los pseudotratamientos y las iniciativas en materia de divulgación. Como él mismo
hacía.
Nos leemos en tres semanas, recuperando así la cadencia habitual de salida. Hasta
entonces.
=== ARTÍCULOS
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1.- ESPLENDOR Y MISERIA DE LOS "POLVOS DE MELÉNDEZ"
Teresa González de la Fe
Me pide Luis Capote, director de El Escéptico Digital, que haga un resumen y un
balance del caso de los “polvos de Meléndez”. Debo confesar que me da pereza
cumplir el encargo. A la pereza se suma la melancolía, al recordar la repentina muerte
del profesor Corzo el 17 de marzo de 2006, dentro de apenas 40 días hará ya un año.
Sirva esto, profesor, de pequeño homenaje a tu figura y a tu testimonio vital.
El 1 de marzo de 2005, como director del Departamento de Bioquímica al que
pertenece Meléndez, Javier Corzo <a href="http://cibern-
ethica.blogalia.com/historias/22147#72135"> contestaba </a> al artículo de <i>Ethica
more cybernetica</i> <a href="http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/22147">
Más sobre el doctor Meléndez, su bálsamo de Fierabrás y la ciencia </a>, donde se
emplazaba a los bioquímicos colegas de Meléndez a que dijeran públicamente si lo de
éste era un fraude o tenía visos de realidad, dado que se había convertido en un
fenómeno mediático local, y diabéticos, obesos y otros enfermos acudían a la vieja
"torre de Químicas" de la Universidad de La Laguna como si de Lourdes se tratara.
Javier decía que le daba mucha pereza:
<i>"Pereza por empezar un debate que está perdido de antemano: siempre, siempre,
Meléndez será el bueno, el sabio perseguido, y yo -o la oposición- el malo, el
envidioso, el rencoroso, el mezquino. Pereza para ser salvador de ignorantes:
¿porqué, si hay alguien tan gilipollas de ir a un curandero, o a un adivino, tengo que
tratar de convencerle de su error?. Que se joda y pague. Pereza porque un debate
científico en los medios populares es inviable. Y pereza porque los poderes fácticos
uni y extrauniversitarios protegen al Dr. Meléndez. Por ejemplo, presionando a los
periodicos locales para que salgan o no salgan determinados artículos. Y, hablando de
artículos, fíjate en el artículo del Diario de Avisos del 20 de febrero: entre sus clientes
no están solo destacados miembros de CC, cosa que ya se sabía, sino también el
ínclito Eligio Hernández. Con lo cual Meléndez copa al gobierno y a la oposición,
demostrando ser un muy fino maniobrero."</i>
Lo que decía entonces Javier sigue siendo válido hoy:
1) Meléndez sigue siendo el sabio perseguido y sus detractores siguen siendo tildados
de "mediocrillos comidos por la envidia y la mezquindad".
2) Los clientes del curandero ascienden, según sus propìas cifras, a treinta mil, con lo
cual el pago del bote de polvos sanadores se ha convertido en un lucrativo negocio,
del que sus pacientes no sólo no quieren ser "salvados" por nadie, sino que se
consideran agredidos y han montado una asociación de amigos del doctor bastante
beligerante en ocasiones.
3) El debate científico en los medios populares sigue siendo realmente inviable. Las
apariciones de Javier Corzo en la radio y en la TV apenas fueron entendidas y
Meléndez nunca aceptó debatir cara a cara con un igual, nunca aceptó un debate cara
a cara en TV con Corzo o con cualquier otro científico. Del mismo modo que nunca
hasta la fecha ha publicado un solo trabajo científico sobre su supuesto
descubrimiento. Con lo cual su trabajo está fuera de la ciencia, pero ello no parece
afectar en absoluto a su éxito como remedio para la salud, a su dimensión de bálsamo
de Fierabrás.
4) Los poderes fácticos universitarios y extrauniversitarios siguen protegiendolo.
Eligio ha realizado un notable trabajo de legalización del ilegal chiringuito en el que
emepezó Meléndez en los locales de la torre de Químicas de la ULL, cuando vendía
los polvos cobrándolos él directamente (cosa completamente prohibida a los
profesores universitarios) en unos botes en los que no figuraba en la etiqueta su
composición ni registro sanitario alguno y sí un Instituto del Metabolismo Celular que
no existía. La ilegalidad era tan escandalosa que el Rector, presionado por Javier
Corzo, puso el caso en manos de la Fiscalía. Pero ésta, misteriosamente, no encontró
indicios de delito.
Repasando el nutrido archivo de <a href="http://cibern-
ethica.blogalia.com/categorias/Melendezgate"> Ethica more cybernetica </a> y, con
la distancia desde el 2004, se encuentran diversos momentos de esplendor y de
miseria que rodean este caso, que a mi juicio y el de <a href="http://cibern-
ethica.blogalia.com/historias/34330"> otros </a> es un caso penoso. Aunque haya
alguno, siempre hay de todo, que propone la financiación de los polvos como línea
prioritaria de I+D+I del Gobierno de Canarias una vez que llegue el PSOE al poder,
cosa que se prevé para este 2007.
En 2004 el doctor Meléndez aparecía a toda plana en los medios de comunicación
tinerfeños anunciando un descubrimiento sensacional, basado en unas “matemáticas
del metabolismo”, que prometía curación de todas las “enfermedades degenerativas”,
y que consistía en dos botes con dos tipos de polvos (factor 1 y factor 2), que
resultaron ser (después de una época de especulación y cachondeo) dos aminoácidos,
glicina y l-aspártico. Además, se supo que experimentaba con humanos en los locales
de la Universidad de La Laguna, y al margen de todas las normativas respecto a
investigación, tanto legales, como éticas como financieras.
Meléndez sacó su negocio de la universidad y las autoridades académicas respiraron
tranquilas, si bien conservándole hasta el presente su estatus de profesor a tiempo
completo (que implica no trabajar en ningún otro sitio que no sea la universidad), pese
a que era -y es- de dominio público el hecho de que Meléndez había abierto un
consultorio en una céntrica calle de La Laguna, consultorio que fue luego trasladado a
un chalet en una zona residencial lagunera (y no apta para negocios). Este chalet fue
bautizado como <i>Instituto del Metabolismo Celular</i> (IMC) y registrado como
empresa de nutrición. Asesorado por el ex Fiscal General del Estado, Eligio
Hernández, que se convirtió en el asesor jurídico -amén de cliente, converso y
propagandista-, Meléndez dejó de hablar de curación (ya tenía una denuncia de los
médicos, de la que no hemos vuelto a saber nada), contrató médicos cubanos al
tiempo que impartía charlas a los médicos locales (¡y hasta reclutó a un dentista que
prometía la regeneración de los maxilares con la glicina!), abrió consultorios en varios
lugares de la isla y la cifra de sus clientes/pacientes creció, según él,
espectacularmente (como las cifras de la clientela siempre las aporta Meléndez, nunca
ha habido forma de contrastar su certeza).
Además, Eligio (ya ducho en legalizar "polvos" con la experiencia de la legalización
de Millac como "preparado lácteo", según dicen lenguas fiables pero jocosas) trató de
legalizar el suministro de los polvos, poniendo su composición (que ya se había hecho
pública) y poniendo el registro de sanidad de la industria vendedora (la cual lo
denunció posteriormente por hacerlo sin autorización, en un caso de flagrante <a
href="http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/39845"> pirateo</a>). Los polvos,
de la mano de las artimañas jurídicas del ex magistrado, estaban ya en la lucha por ser
definidos como <i>nutrientes</i> para huir de la estricta normativa de sanidad y
entrar en la más ambigua de la alimentación.
La financiación de todo el entramado del Instituto, sus consultorios, sus médicos, sus
becarios y sus vendedores de una variante de la dieta de Atkins combinada con la
ingesta diaria de considerables dosis de los polvos, fue posible gracias el éxito
fulminante que tuvieron los “polvos de Meléndez” en la sociedad tinerfeña (y no sólo
tinerfeña). Se supo que Meléndez había buscado financiación de los empresarios
presentando a su empresa, el IMC, como <a href="http://cibern-
ethica.blogalia.com/historias/37368"> "el mayor negocio de la historia"</a>. Gran
parte de ese éxito lo obtuvo con la ayuda de poderosos medios de comunicación
locales, en especial el holding mediático de El Día, un tabloide local de gran difusión,
donde influyentes periodistas cargados de peso y adelgazados por Meléndez,
difundían por prensa, radio, TV e internet la buena nueva de los polvos, y daban voz a
los testimonios de los sanados, nunca como publicidad, que es lo que era, sino
disfrazado el mensaje de información y de servicio público. Sólo un diario, La Opinión
de Tenerife, acogía las escasas voces críticas contra Meléndez. El 2 de noviembre de
2005 sale en <a href="http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/34330"> sus
páginas</a> un comunicado firmado por 50 miembros de la academia canaria, de
diversas disciplinas pero abundando en ellas las de médicina y biología, donde se
exhortaba al profesor Meléndez a exponer públicamente sus datos ante la comunidad
científica, <i>"sin parapetarse en excusas insostenibles, con la seguridad de que serán
valorados con rigor y seriedad. En caso contrario, difícilmente puede el Dr. Meléndez
esperar de sus colegas más que escepticismo ante sus afirmaciones y una profunda
preocupación ante las consecuencias de su comportamiento."</i>
Los comunicados, los artículos en contra firmados por profesores o las apariciones de
Javier Corzo en radio y TV explicando el caso me temo que no sirvieron para nada.
Los clientes se multiplicaron como las moscas, se puso de moda en los todos los
ambientes sociales chicharreros, tanto en ATI-CC como en el PSOE o el PP, el “ir a
Meléndez” para todo. Los teléfonos del IMC pasaban de mano en mano y sus
milagrosas "curaciones" de boca en boca. Muchos altos cargos, ex altos cargos y
funcionarios de la política regional y local estaban en sus manos, entre otros
ciudadanos influyentes y no influyentes. En febrero de 2006, después de dos años de
despachar polvos a una nutrida clientela que, según él, alcanzaba ya los 30 mil
pacientes, se produce la prohibición de dispensa de los factores por parte de la
Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias. al ser considerados medicamentos
ilegales por el Servicio Canario de Salud y por la Agencia Española del Medicamento
del Ministerio de Sanidad. Entonces comienza la <a href="http://cibern-
ethica.blogalia.com/historias/37472"> telaraña jurídica</a>, y los polvos siguen
dispensándose en medio de un tira y afloja con la Dirección General de Farmacia del
Gobierno de Canarias. Esto era aprovechado por los seguidores de Meléndez para
descolgarse con el "brillante" y conspiranoico argumento de que las todopoderosas y
malvadas multinacionales farmacéuticas temblaban ante la eficacia de los polvos de
Meléndez que les iba a arruinar sus negocios, de los que el pobre señor Talavera no
era más que un títere en contra de la ciencia canaria. La maraña jurídica desemboca
en un <a href=" http://cibern-ethica.blogalia.com/historias/45536"> auto del Tribunal
Superior de Justicia de Canarias </a> de diciembre de 2006 donde se da por buena la
prohibición de la Consejería de Sanidad, por lo que parece deducirse que los polvos
son ilegales. Sin embargo no se toman medidas sobre su dispensa, que sigue
produciéndose sin problemas.
Podría seguir glosando momentos más o menos "gloriosos" de este caso que dura ya
bastantes años. Algún día lo estudiarán los sociólogos de la ciencia como un curioso
caso de fraude científico y pseudociencia, semejante a otros que ya se han dado en
torno a otros productos milagro de los que tan hambrienta parece estar la sociedad.
Los momentos de miseria también han sido puestos de relieve: la experimentación con
seres humanos fuera de toda <a href="http://cibern-
ethica.blogalia.com/historias/38647"> ética </a> y toda normativa. A ello podemos
sumarle la actual prohibición de iure y tolerancia de facto. Y no se habla de Meléndez
en la prensa. ¿A qué se debe esta situación? Podemos pensar que a la eficacia de la
omertá que, a decir de algunos analistas de lo político, recubre con su manto a los
medios de comunicación y a la sociedad tinerfeña. Podemos pensar también que tenga
algo que ver que la Asociación de amigos del doctor Meléndez-Hevia y el abogado
del IMC hayan insinuado el hacer del asunto causus belli electoral, jugando con las
supuestas cifras de la supuesta clientela. En estos momentos que soplan ligeras brisas
de cambio en los hados clientelares de la política canaria, nadie se atreve a quitarle los
polvos a los clientes del Instituto.
Meléndez ha demostrado ser, efectivamente, un "fino maniobrero", Javier, tal como
decías en 2005. Y ha encontrado a su horma jurídica en el ex fiscal psocialista, como
también viste. Me da pereza escribir sobre el caso porque no hay nada nuevo
realmente y desde que tú desapareciste calló la voz de la Universidad de La Laguna.
Tampoco es que hubiera nada nuevo que decir realmente, nada que no se hubiera
dicho ya cuando tú vivías, hace ya casi un año. Nada que no hubieras dicho tú ya. Me
da melancolía reconocer que lo único que no sigue igual es tu presencia y tu sonrisa,
tu bonhomía y tu lucidez, que ya sólo están en nuestros recuerdos.
2.- EN MEMORIA DE JAVIER CORZO VARILLAS
Mónica Santamaría Ramiro
Javier Corzo era mi profesor, mi maestro y mi amigo
Y eso es mucho para ponerlo en palabras
Cuando Luís Capote me pidió que contribuyera en este número dedicado a Javier, no
me imaginé lo difícil que me iba a resultar intentar escribir estas líneas.
Javier era, ante todo, buena gente. Exigente como profesor y riguroso y honesto
como investigador. Le gustaba aprender y le gustaba enseñar y, si hubiera tenido que
escoger, no creo que hubiera sabido decir qué le entusiasmaba más. Solía decir que
era un tipo con suerte porque podía hacer lo que más le gustaba y además le pagaban
por ello. Era original, inteligente, divertido, generoso, cabezota y temperamental,
ingenioso y discutidor, lector y estudioso compulsivo, cauto y reservado bajo su
disfraz de tipo duro. Era un amigo de verdad y un magnífico maestro. Le encantaba el
campo y siempre que podía se hacía escapadas al monte o a su pueblo, Casafranca, a
caminar por la llanura de Salamanca. Le gustaban los bichos, la fotografía, las rosas y
las orquídeas, la ciencia-ficción, los juegos de estrategia y todo lo que tuviera que ver
con el origen de la vida. Compañero ideal, tenía la risa fácil y una conversación
todoterreno, y era un placer cerrar de cuando en cuando el laboratorio e ir a celebrar
cualquier cosa con un almuerzo cervecero.
Conocí a Javier hace ya bastantes años, cuando fue mi profesor de Técnicas de
Investigación en cuarto de Biología. Era un profesor serio y exigente, que se
preparaba muy bien las clases y le tenía cariño a la asignatura, y eso se notaba. Una
asignatura como las técnicas no tiene un libro único que sirva de guión, así que Javier
explicaba los fundamentos teóricos de las técnicas más usuales en un laboratorio de
bioquímica y luego se trasladaba a los problemas reales del día a día del laboratorio
para ver cómo se podían aplicar. Para eso creó una sección de problemas prácticos,
que durante generaciones de estudiantes de técnicas tuvieron al mismo protagonista:
el doctor P.Ardillo, un bioquímico de reminiscencias Lovecraftianas, siempre con
increíbles problemas de isoenzimas aisladas en la isla de San Borondón o separaciones
de mezclas de compuestos que tenían que destilar en el Instituto Tecnológico de
Taco.
No había término medio: sus clases te encantaban o no podías con ellas.
Y a mí me encantaban.
Al acabar el año yo ya tenía claro que quería probar a trabajar en un laboratorio, a
poder ser de bioquímica, y Javier me propuso empezar en el suyo. Por aquel entonces,
Javier era la parte bioquímica del grupo de investigación en rizobios en el que también
participaba el departamento de microbiología. Así que para mí era como si me hubiera
tocado la lotería. Y así empecé a trabajar con Javier y continué durante seis años,
durante los que primero terminé la carrera, luego la tesina, y finalmente el doctorado.
Seis años en los que decidí que aquel era un trabajo genial al que me quería dedicar, y
seis años en los que Javier pasó de ser el profesor serio con el que casi no me atrevía
a hablar, a mi maestro y amigo, compañero de batallas, risas y conversaciones
interminables.
A Javier le encantaba aprender tanto como enseñar, y eso es un lujo cuando se trata
de la persona que te dirige. A los que tuvimos la suerte de trabajar con él, nos enseñó
que éste es un trabajo duro, pero que, si te atrapa, también puede ser el mejor del
mundo. Que hay que ser rigurosos, pero sin que eso signifique ahogar las ideas. Que
la ciencia ante todo tiene que ser divertida y que merece la pena hacer las cosas bien.
Como investigador era íntegro y fiable, de esos a los que se escucha cuando hablan;
estaba empeñado en aportar algo original y no limitarse a repetir en un modelo lo que
ya estaba probado en otro, ni creerse un dato sólo porque lo hubiera dicho el pope del
momento. Excepcionalmente curioso, eso le volvía igualmente disperso, porque todo
parecía interesante, y esto hacía que, a veces, diéramos grandes rodeos para llegar al
objetivo inicial. Y que nos divirtiéramos un montón.
El Corzo era un currante nato. Se entusiasmaba con los experimentos, y con
frecuencia había que mandarle a casa, ya tarde, porque no se quería marchar sin ver el
resultado. Era paciente y muy responsable con sus estudiantes; se preocupaba más allá
de lo establecido en el manual del buen jefe, y hacía todo lo que se podía hacer para
que tuvieras un punto más para una beca o conseguirte una colaboración. Metía
muchas horas, y se volvió alérgico a los que pipeteaban como funcionarios (con
perdón) y trabajaban mirando el reloj. Se desesperaba porque el papeleo se lo comía y
cada vez le dejaba menos tiempo para cacharrear y hacer él mismo los experimentos,
que era algo que nunca dejó de gustarle. Le recuerdo llegando siempre contento al
laboratorio y casi siempre con música puesta; música que oscilaba, según el humor y
el trabajo del día, entre la copla de la España profunda (el soy minero, que Javier
interpretaba con mucho sentimiento, era el himno oficial del laboratorio) al confutatis
maledictis, si un artículo salía rechazado.
Estaba decidido a que aprendiéramos el oficio, así que nos implicaba en todas las
etapas del trabajo, desde defender nuestros resultados en un congreso a diseñar el
experimento o contribuir en la redacción del artículo. Intentó que aprendiéramos la
mayor cantidad de técnicas, nos insistió hasta la saciedad en la importancia de los
controles en un experimento, y, sobre todo, se empeñó en que aprendiéramos a
pensar. Y es algo que nunca le agradeceré bastante a Javier. Siempre estaba dispuesto
a escuchar tu opinión y a explicarte el porqué de la suya. Y nunca estuvo tan ocupado
como para no encontrar un hueco cuando había algo que discutir. Te dejaba ser y te
dejaba probar. Sé que me repito, pero Javier no se comportó como un jefe, sino como
un maestro. He trabajado en otros laboratorios después de la tesis: laboratorios de
mucho presupuesto y de tema candente, sin las limitaciones que tenía el nuestro. Pero
nunca he vuelto a pasarlo tan divertido, ni he ido a trabajar con tantas ganas como en
los días de la tesis. Javier se hizo querer y logró que el laboratorio de rizobios se
convirtiera en nuestra casa, y que, a veces, el resultado fuera lo de menos.
Y, más allá del trabajo, Javier estaba muy orgulloso de lo que él llamaba la “formación
integral” del laboratorio, y esto implicaba tanto empujarnos a hacer estancias en otros
centros desde que había oportunidad y dinero para ello, como enseñarnos a dar brillos
metálicos a las letras de los póster con el PhotoPaint, los secretos de hacer florecer las
orquídeas o el porqué de los colores de los peces de colores, hacernos adictos al
jamón de Guijuelo o seleccionarnos lecturas escogidas de su biblioteca. Y, más que
nada, hablar. Hablar de trabajo, por supuesto, pero también de libros, música,
religión, cócteles o agujeros negros. Y también hablábamos de la vida. De la suya y de
la nuestra. De los que empezábamos en el mundillo de la investigación, de hacia
dónde se movía, de la necesidad de salir fuera, de la ciencia del laboratorio y la
exigencia de llevarla también a la calle. Le molestaba mucho el fraude disfrazado de
ciencia, y eso le llevó a implicarse cada vez más en la divulgación, y a no quedarse
callado frente al timo de la homeopatía o al ogro en el que se ha convertido a los
transgénicos. Creía que era obligación de la universidad enseñar fuera de las aulas, y
eso le llevó a participar, y más en los últimos años, en las actividades de difusión de la
ciencia y a sacar la cara en asuntos como el de Meléndez. Y así se vio envuelto en una
discusión agresiva y desagradable. Una discusión en la que tuvo mucho apoyo en los
pasillos, pero poco respaldo frente a la galería, porque no era fácil dar la cara en un
asunto que se estaba poniendo feo y que estaba repartiendo sustanciosos beneficios.
Como decía mi amigo Demóstoles, el Corzo era demasiado listo y duro de roer como
para que nadie se le enfrentara en un careo, pero tuvo que aguantar un chaparrón de
críticas y rumores cobardes porque la ética profesional ya no está de moda. Pero, a
pesar de todo, ahí siguió, estando donde había que estar y haciendo lo que creía que
tenía que hacer.
Dentro de unos pocos días hará un año que murió Javier. No creo que ningún día sea
bueno para morir, pero decía un profesor amigo que si pudiera escoger, lo escogería
así. Con amigos. Trabajando. Feliz. Con la misión cumplida. Y así fue el día que
murió Javier. Defendía la tesis Jairo, su último doctorando. Y Javier estaba feliz.
Emocionado. Lleno de ilusiones y proyectos. Orgulloso de lo bien que lo había hecho
Jairo. Estaba encantado de tener allí a sus amigos y lo dijo cuando el presidente del
tribunal le cedió la palabra: “es bueno tener amigos y poder aprender de ellos”.Así era
el Corzo. No es un mal resumen.
Javier era mi amigo, mi maestro y mi profesor
Y, después de un año, sigo echándote de menos
3.- RECORDANDO AL PROFESOR CORZO, UN COMPAÑERO INOLVIDABLE
Pilar Badía Cubas y José María Riol Cimas
La semana pasada, estaba preparando unos temas de Fisiología Animal para la
docencia del segundo cuatrimestre y necesitaba consultar algunas cosas de
Bioquímica. Me acordé del disco de Bioquímica BioRom que me había regalado
Javier en cursos pasados pero no lo tenía a mano. Opté por acceder a la web de
Aprendizaje de la Bioquímica, y allí estaba. Me saltó de pronto su imagen, parecía que
hasta se movía. Sus compañeros de BioRom decidieron dedicarle la actualización del
trabajo de 2007 a Javier y allí habían colocado su foto.
En ese momento pensé: ¡Casi un año ya!. Aparecieron recuerdos en mi mente,
recordé aquellos días de tanto dolor, pero continué trabajando. Al día siguiente recibía
por correo electrónico la invitación de Teresa González de La Fe para contribuir a
este número especial en recuerdo a Javier y acepté encantada de poder resaltar la
figura de nuestro compañero Javier Corzo.
No crean ustedes que por haber transcurrido el tiempo se ha quedado en el olvido la
sensación de aquel día. Aún, sólo evocar el recuerdo me emociona. Hay personas que
son así, que te dejan esa huella. Javier se marchó sin permiso, sin avisar, pero no ha
dejado la Facultad. Ya no puedo tomar un café con él y escuchar sus ocurrencias. Ya
no puedo pedirle consejo, ni solicitar su colaboración, para lo que siempre estaba
dispuesto. Pero se ganó a pulso tener un hueco siempre en mis recuerdos.
Con la perspectiva de un año, y desaparecida la rabia que me invadió en aquellos días
ante esa jugarreta del destino, he de decirles que para mi fue una suerte conocerlo y
tener la oportunidad de discutir con el, y hasta enfadarme y dejarnos de hablar.
Aprendí mucho de ese compañero, tal vez excesivamente vehemente en algunas
ocasiones, pero que te comunicaba su emoción y su pasión por la vida. Fue un
trabajador incansable, hombre tesonero y con ganas de vivir que te contagiaba sus
inquietudes, aunque la mayor parte de las veces sólo compartí con él temas
relacionados con nuestra Titulación, nuestros alumnos, nuestra Universidad y el
futuro de la Ciencia.
Agradezco poder dejar constancia en este espacio que se me brinda de su faceta
humana, como compañero y maestro de la Ciencia. Su historial científico, como
investigador, como profesional apasionado por la enseñanza de la Biología y por la
divulgación de nuestros quehaceres trabajando por y para la ciencia, lo dejó Javier
Corzo patente en numerosos círculos, a los que aportó su conocimiento, sus ideas y
sus preocupaciones.
Ello se pone de relieve en las numerosas participaciones, colaboraciones e
intervenciones como conocedor y defensor de la ciencia y de su divulgación. Pero esta
parte de su faceta profesional, ese legado para futuras generaciones de científicos y
amigos de la ciencia, sin duda será mas preciso y exacto resumido por mi colega José
María Riol, a quien he pedido su colaboración para esta breve reseña de nuestro
compañero y que les relato a continuación. Riol, ¿cómo resumirías la actividad
científica de Javier Corzo?
No puedo ser objetivo al hablar de Javier Corzo, amigo y compañero del
Departamento de Bioquímica y Biología Molecular durante casi treinta años. Y no
puedo serlo por muchos motivos. Entre otros, muy especial para mí, porque fui la
primera persona a la que él codirigió una Tesina de Licenciatura cuando, recién
llegado Javier en 1979 de la Universidad Complutense de Madrid, con su Tesis
Doctoral bajo el brazo, tomó posesión como Profesor Adjunto Interino de la
Universidad de La Laguna con sólo veinticinco años.
Estoy seguro de que fue un tiempo apasionante para los dos. Para él porque daba sus
primeros pasos como director de investigación y como el gran profesor que siempre
fue, apasionado por la docencia. Para mí porque fueron los años de mi incorporación
a la universidad: mis primeros pasos en la docencia de clases prácticas y en el
aprendizaje en la investigación. Aquellos años en los que un grupo de investigadores
de la Facultad de Biología, entre los que estábamos algunos miembros del entonces
Departamento de Bioquímica, nos embarcamos en un proyecto de investigación que
en el Departamento siempre será conocido como “el de los pescados”, de donde
saldría mi Tesina. Era un proyecto sobre Bromatología del pescado, un estudio sobre
la composición química del pescado y su valor alimenticio, financiado por la
Presidencia del Gobierno. En ese proyecto Javier haría gala de su pericia en el uso de
la electroforesis, técnica para la separación de moléculas cargadas en un campo
eléctrico, sobre la que impartiría posteriormente cursos de doctorado durante muchos
años. Francamente, nos lo pasamos muy bien, pero no sólo porque las cosas iban
saliendo en el laboratorio, sino también, y esto es lo más importante, porque después
del trabajo siempre había tiempo para la charla distendida en cualquier bar de aquella
ciudad de La Laguna de hace más de veinticinco años. Luego, pasado el tiempo,
Javier se interesaría por los polisacáridos superficiales de bacterias, su interacción con
metales y la formación de biofilms, llegando a poner en marcha un grupo de
investigación que publicaría mucho y bien sobre el tema. Precisamente el 17 de marzo
de 2006, el día de su fallecimiento, tenía lugar la lectura de la Tesis Doctoral de su
último discípulo directo.
Siempre mantuvimos una buena relación tras la finalización de mi Tesina, relación que
se vería notablemente fortalecida en los últimos años, sobre todo a raíz de su
integración en Esceptican, los escépticos de Canarias, en cuyo seno surgió en 2001
una iniciativa de divulgación científica y análisis crítico de las pseudociencias: el curso
interdisciplinar de extensión universitaria de la ULL sobre Ciencia y pseudociencias.
En 2003 tuve el honor de dirigir la tercera edición de ese curso, donde Javier fue
profesor y, como siempre, de los mejores. A partir de entonces siempre pudimos
contar con él, hasta su desaparición en marzo del pasado año. Pero Javier siguió
colaborando con el curso de Ciencia y pseudociencias porque, aunque una de sus
conferencias la debía impartir el 23 de marzo, seis días después de su fallecimiento,
allí estaba él para contar a sus alumnos, mediante una entrevista grabada en Radio
Campus tiempo atrás, todo lo que los estudiantes “siempre quisieron saber sobre los
transgénicos pero nunca se atrevieron a preguntar”, como decía con frecuencia.
Javier era un hombre de vasta cultura que siempre se definió como escéptico:
“Escéptico radical y harto de la proliferación de engañabobos, truhanes y logreros
aprovechadores de la ignorancia ajena. Interesado, aunque poco esperanzado, en que
el conocimiento se extienda por la sociedad”, como dejó escrito en el libro Mitos y
realidades en la ciencia y las pseudociencias, en 2003. Aunque estoy seguro de que su
desesperanza no era tal porque Javier, un “tipo duro” de corazón tierno, siempre
estaba dispuesto a participar en todo aquello en lo que fuera necesario. Y hoy
sabemos que realmente lo era.
El Profesor Corzo Varillas sigue estando entre nosotros.
Tus compañeros de la Facultad de Biología de La Laguna, no te olvidamos.
Pilar Badía Cubas es Decana de la Facultad de Biología de la Universidad de La
Laguna.
José María Riol Cimas es Profesor Titular de Bioquímica y Biología Molecular de la
Universidad de La Laguna y Director del Aula Cultural de Divulgación Científica de
la citada institución.
4.- LOS ALUMNOS DE JAVIER CORZO
Juan Ramón Martínez
Y ya voló un año entero desde su muerte. Cuando me enteré yo estaba en
Santiago, pasando unos días en el marco de un convenio de colaboración entre el
EMBL-Heidelberg y la Universidad de Chile. Me escribió mi amigo Imanol, que fue
alumno suyo en la facultad de Biología cinco o seis promociones antes que la mía. Yo
a su vez le escribí a Abraham, cuatro o cinco promociones después de la mía,
cerrando un circulo invisible pero significativo a través de varias generaciones de sus
alumnos, ahora repartidos por el planeta. La noticia nos sacudió a los tres y me consta
que no éramos los únicos.
Quizás recordar su memoria debería corresponderle más a sus familiares, sus
amigos y también a sus estudiantes de doctorado, con los que tenía una amistad
mucho más estrecha, también me consta. Son ellos, los más allegados, los que pueden
hablar de Javier como persona con conocimiento de causa. A este nivel yo tan sólo
puedo decir que siempre me pareció un hombre extraordinariamente honesto. A mi, a
nosotros, gente como Imanol, Abraham y tantos más anónimos alumnos, nos toca
contar una historia distinta: la historia de un gran profesor. Y es que Javier, ya lo he
contado en otra parte, era de los que nos hacían pensar. Uno de los muy pocos en
aquella facultad de Biología con el compromiso firme de estimular el pensamiento
crítico en sus alumnos. Sus clases y sus exámenes, auténtica tortura para memoriones
de sentido común escaso, eran de los que te hacían pensar. Cuando Javier Corzo
entraba en el aula con su aire grave ya sabías cuales eran las reglas del juego. Allí
estábamos para aprender, en todo el extenso sentido de la palabra, para formarnos y
para pensar con independencia. Y cada vez que alguien lo conseguía mínimamente,
aunque fuese al cabo una victoria pírrica, supongo que esa era también su victoria.
No fue desde luego una coincidencia que tres generaciones de alumnos nos
escribiésemos consternados aquel día. Tampoco lo es el que los tres nos hayamos
dedicado activamente a la investigación científica, ni tampoco que ninguno de los tres
este ya en Canarias. Imanol me escribió aquel día de Marzo que “fue él quien me
escribió la mejor carta de recomendación para irme a Canada”.
Desgraciadamente los tiempos no han cambiado mucho durante todos estos
años y Canarias sigue siendo en muchos sentidos una región y un pueblo
idiosincrásicamente ultra-periféricos. La educación, el compromiso, el espíritu critico,
y el sentido común son más que nunca artículos de lujo. En este sentido la muerte de
Javier ha sido también una lamentable perdida para Canarias, donde el trabajo
cotidiano de los hombres buenos es tan necesario.
Poco antes de su muerte le conté en un correo como cada vez que le explico a
un estudiante nuevo los principios básicos de la electroforesis me acordaba de él. Que
mejor homenaje a la memoria de un profesor que éste. Meses más tarde, pasados ya
aquellos fatídicos Idus de Marzo, no pude sino felicitarme por haber tenido tiempo de
rendirle este mi modesto y personal homenaje cuando él aún estaba ahí para
escucharlo. Me contesto muy amable. Me decía que estaba orgulloso de que uno de
sus alumnos trabajase en un centro como el EMBL. Yo creo que incluso más debía
estarlo por que, después de los años, yo aún lo recordarse como docente. Se despidió
con las siguientes palabras:
“Espero que te diviertas con tus alumnos tanto como me he divertido y me
divierto dando clase a los míos” (Javier Corzo” 5 de Enero de 2006).
Y ojala que así sea querido maestro, ojala que así sea.
5.- PSEUDOMEDICINA EN CATALUÑA
Juan Manuel Sánchez Ferrer
(Carta enviada a los medios y publicada en los diarios El País y La Razón)
Por si alguien no ha leído la definición de acupuntura y terapia china que aparece en el
decreto catalán de regularización de “terapias naturales” del pasado 30 de enero, he
aquí parte del párrafo b) del subapartado 2.1 del artículo 2 del mismo decreto:
“Acupuntura y terapia tradicional china: La aplicación de un método
terapéutico, a partir de un diagnóstico diferencial según los parámetros de la medicina
oriental, que ofrecen soluciones a problemas de salud teniendo en cuenta los aspectos
físicos, psíquicos, energéticos, espirituales y sociales de la persona como un todo
unitario que ha de estar en armonía, según unas leyes naturales...”.
En la definición aparecen los términos energéticos y espirituales. Aquí la
palabra energía tiene presumiblemente un uso esotérico, ya que está empleada aparte
del término físicos, por lo que en principio sólo puede entenderse que se usa para
hacer referencia a la energía cósmica de la que se habla para explicar la acupuntura en
el contexto de la tradición del pensamiento chino antiguo. Aparte de que la palabra
genuinamente occidental energía es inadecuada para hablar de la influencia cósmica
según el pensamiento chino antiguo, se concluye así el carácter inequívocamente
esotérico de la definición, y esto sin considerar que también está de por medio la
palabra espirituales.
Además del despropósito consumado con un decreto administrativo que abarca
una definición de carácter esotérico, resulta un tanto llamativo, en sentido irónico, que
la definición signifique poca cosa en un sentido positivo, si es que significa algo
realmente consistente.
Que una administración de gobierno emplee una definición esotérica no sólo
resulta contrario para un gobierno que pretende ser progresista, sino también
extremadamente inquietante para los que deseen conducirse como ciudadanos por el
sendero de la verdad y no de la mera alusión alusión a entidades míticas y opiniones
contrastadas.
6.- EL GOBIERNO DE ARAGÓN SUSTITUYE LA MEDICINA CLÁSICA POR
LA NATURAL
Arturo Bosque
En la fachada principal del hospital de San Jorge de Huesca, que pertenece al
departamento de Salud y Consumo del Gobierno de Aragón, luce un enorme cartel
junto a su logotipo en el que se lee: “LO QUE NO HACE LA NATURA
TARARURA”.
Por el Decreto 1243/2010 de dicho gobierno, a imitación de lo que hizo la Generalitat
de Cataluña hace 2 años, se está sustituyendo la medicina clásica por la naturista en
todos los hospitales que pertenecen a dicho departamento.
Los cambios son evidentes y no sólo por el cartel de la fachada. Al entrar, se accede a
una gran sala con luces tenues que cambian de color e intensidad lentamente por
aquello de la cromoterapia, mientras se escucha una música que pasa de un ritmo a
otro según una pauta estudiada concienzudamente por los musicoterapeutas del
hospital. Aquí y allá hay fuentes con frutas troceadas para que los pacientes se
beneficien inmediatamente de la aromaterapia. En los extremos de los pasillos de las
distintas plantas están a disposición de los enfermos cestos con flores desecadas de
Bach, de Lys, de Alba o de California. Recientemente han aparecido cestos con
flores de Pedro López Clemente y pétalos de rosas de Percibal. En las salas de espera
hay pantallas donde se proyectan películas de “El Gordo y el Flaco” por aquello de la
risoterapia.
En la cafetería anexa (llamarla cafetería es un arcaísmo) sólo sirven infusiones de
distintas hierbas para aprovechar los beneficiosos efectos del herbalismo y jugo de
Aloe Vera para conseguir la armonía corporal.
Se han reconvertido los servicios y departamentos en unidades dotadas de decenas de
colecciones de agujas de distintos tamaños y materiales para practicar la acupuntura.
Para diversas terapias también se dispone de cristales de variados minerales, trozos de
cuarzo, imanes de formas diferentes e, incluso, de un pequeñísimo diamante para uso
exclusivo de Gemoterapia. En la sección de Fangoterapia hay arcilla abundante,
mezclada en proporciones óptimas con excremento de vaca, para cubrir los cuerpos
de decenas de pacientes simultáneamente. No se olvida la posibilidad de un
tratamiento complementario con las bolas “Baoding Tiequieu” y otro, con pulseras
magnéticas de tamaños que sirvan para todas las partes del cuerpo. Aunque no está
permitido por la dirección del hospital, vi en un rincón amuletos africanos y una pila
de agua bendita.
La hidroterapia es la más utilizada. Existen bañeras con agua oxigenada para curar
catarros, otras con agua magnetizada para reordenar las células cancerosas en
dirección Norte-Sur y otras con agua destilada para el ahogamiento generalizado de
todas las energías negativas. Huesca, al ser pequeña, no dispone del departamento de
Biosónica ya que bañarse con delfines es excesivamente costoso. Es necesario
desplazarse a Zaragoza para recibir dicho tratamiento. No sólo para éste, sino también
para el de Hipoterapia ya que los caballos están en peligro de extinción.
Los quirófanos se han reacondicionado con grandes pirámides de cristal para
concentrar la energía positiva cósmica sobre el paciente que es introducido durante
dos horas por sesión. Los antiguos cirujanos han sido destinados a médicos de
cabecera porque se han contratado unos prácticos filipinos que sacan los higadillos
mediante cirugía psíquica en un cuarto de hora. Son baratos y reducen las listas de
espera.
Existe un servicio de Meditación Trascendental para la recarga de energía ódica. Allí
los pacientes se sientan en la posición padmasana, de flor de loto, en el suelo,
cubiertos tan sólo por una túnica blanca. Deben permanecer así con los ojos cerrados
mientras unos altavoces cantan monótonamente 1.728 veces "Hare Krishna, Hare
Krishna, Krishna, Krishna, Hare, Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama, Rama, Hare,
Hare". Al llegar a la 500 vez, si no han empezado a levitar, unas máquinas los cogen
por los hombros y los elevan medio metro. Para evitar escapes por viajes astrales las
cuatro paredes y techo son de doble cristal relleno de agua imantada.
Salieron a concurso-oposición 20 plazas para cubrir puestos de traumatólogos. La
única prueba consistía en recolocar huesos dislocados o rotos de una forma natural.
Naturalmente fueron ocupadas todas las plazas por pastores del pirineo que tenían
una gran experiencia con vacas y ovejas.
En los despachos de los médicos se ha sustituido el juramento de Hipócrates por otro
con el mismo contenido que el de la fachada. Batas de colores sustituyen a las
monótonas blancas no de una forma sin criterio sino por decisión de un astrólogo,
subcontratado por las tardes, que decide el color dependiendo del día de nacimiento
de cada médico. Es fundamental acertar la coloración para no potenciar el complejo
de Edipo o el de Electra en los pacientes, según me comunica un celador que pasaba
por allí.
Se ha desechado cualquier medicamento suministrado por las grandes y voraces
multinacionales farmacéuticas y han sido sustituidos por productos homeopáticos. En
este campo el Hospital de San Jorge es pionero en la sustitución de éstos por
frasquitos de agua del grifo. Un doctor homeópata se dio cuenta de que, al cambiar
unos por otros, no se notaba nada en el paciente. El ahorro para el Departamento de
Salud y Consumo es máximo ya que son los propios trabajadores del centro los que
los rellenan.
Sin ser exhaustivo ahí van una serie de especialidades que ofrece el hospital:
homeosiniatría (homeopatía + acupuntura), ozonoterapia, bioenergética, telepatía
terapéutica, radiestesoterapia, terapia neuronal, kineseología, aurografía; tratamiento
con oligoelementos, con rayos (los 7 rayos cósmicos, por supuesto), con
biorresonadores, con moxibustión, con energía pránica; análisis de biorritmos,
retroalimentación de pensamientos positivos con electrodos (bio-Feedback),
tratamientos con máquinas de Dianética, observación mediante fotografías Kirlian,
recarga de la energía telúrico-sexual mediante un acumulador orgónico y para el que
le va la marcha tecnológica se le puede hacer análisis mediante la técnica
biocibernética quántica holográmica.
Una de las cosas que más me ha llamado la atención ha sido el mecanismo de recogida
de residuos de váteres y urinarios para el Departamento de Cropoterapia y
Orinoterapia. Se realiza automáticamente por ordenadores de última generación.
El éxito en Cataluña, tras estos dos años, ha sido espectacular. La medicina natural ha
conseguido que la gente se muera naturalmente. Así, los ancianos y los niños mueren
de forma natural a racimos en las epidemias de gripe (las vacunaciones se han
desterrado por antinaturales). En las arcas de La Seguridad Social se ha producido un
superávit como jamás había sucedido en los pasados tiempos de la medicina científica.
Otra ventaja colateral que tiene el nuevo sistema de medicina natural es que la
selección natural actúa con naturalidad eliminando naturalmente los genes defectuosos
para un futuro sano y natural de nuestra especie. ¡Naturalmente!
..........................................................................................................................
¿Es esto ciencia ficción?. Lo que acabas de leer sí pero, ¡ojo!, la Generalitat de
Cataluña acaba de abrir la puerta a “Lo que no hace la Natura tararura” con la
propuesta de Decreto de Regulación de las Terapias Naturales. Y ¡ya se sabe!, en el
Estado de las Autonomías ¡Imbécil el último!
7.- PROGRAMA DE LA SEMANA DE LA CIENCIA
Ies Benarabí (Cartagena)
1ª semana: “Ciencia vs pseudociencia”
20-27 de Marzo de 2007
Lugar: Salón de actos del conservatorio profesional de música de Cartagena
Organiza: Departamentos de Biología y Geología, Física y Química y Tecnología
Colabora: ARP-sapc. Asociación para el avance del pensamiento crítico
Coordina: Xavier Martínez Sánchez de Neyra
Programa:
Martes, 20 de marzo
12,30 horas. Inauguración de la “Semana de la Ciencia”
“Pendiente del título de la conferencia“.
Dr. Félix Faura Mateu, catedrático de materiales de la ETS de ingeniería industrial.
Rector de la Universidad Politécnica de Cartagena
Miércoles, 21 de marzo
12,30. “Nuevas tendencias en la robótica: vehículos autoguiados y humanoides”. Dr.
Andrés Iborra, catedrático de tecnología electrónica de la ETS. de Ingeniería
Industrial. Universidad Politécnica de Cartagena.
www.dsie.upct.es
Jueves, 22 de marzo
12,30 “La conquista del espacio ¿Estuvo realmente el hombre en la luna?”
Dr. Jesús Cancillo, doctor en medicina, profesor titular de psicología social de la
facultad de psicología de la Universidad de Alicante.
www.ua.es/personal/cancillo
Viernes ,23 de marzo,
10,30 “Pseudomedicinas y la medicina basada en la evidencia”.
Dr. Román López, Médico
12,30 “El poder de la mente”
D. Juan Soler www.arp-sapc.org/
Martes 27 de marzo
12,30 “¿Por qué no creo en fenómenos paranormales?”
Dr. Félix Ares de Blas, profesor Titular de Universidad en el Área de Arquitectura y
Tecnología de Computadores; Presidente de ARP-Sociedad para el Avance del
Pensamiento Crítico. www.arp-sapc.org/
=== DOSSIER DE PRENSA
=============================================
A. EN LA PRENSA
1.- SONY QUIERE PONER LA PS3 A TRABAJAR CONTRA EL CÁNCER O EL
MAL DE ALZHEIMER
(Noticia publicada originalmente en el diario El Mundo del S. XXI)
Los propietarios de las consolas PlayStation 3 con conexión a Internet podrán
participar en un programa de la Universidad de Stanford para estudiar la relación de
determinados procesos proteínicos en enfermedades como el cáncer o el mal de
Alzheimer.
El programa Folding@home, que la Universidad de Stanford creó en 2000, busca
adentrarse en el estudio de determinados procesos proteínicos para averiguar su
relación con enfermedades degenerativas como las mencionadas.
Se trata de un estudio extremadamente complejo y que requiere ingentes cantidades
de poder de computación, dijo Sony.
No es la primera vez que se crea de una gran red de computación para fines
específicos y, de hecho, Sony ya había anunciado el pasado año la disponibilidad de su
consola para estos fines, siempre que el usuario quiera.
A través de esta forma de tratamiento de datos es posible aprovechar la capacidad no
utilizada de los ordenadores personales conectados a Internet, basicamente se trata de
instalar en el ordenador personal un ligero programa que aprovecha los recursos no
utilizados del sistema para contribuir a una investigación común.
Los participantes podrán prestar el gran poder de computación de sus consolas PS3 al
estilo del programa SETI@Home.
Este popular programa, que buscaba analizar complejas señales de radio del espacio
exterior en busca de vida extraterrestre, contó con la ayuda de miles de ordenadores
de todo el mundo, a través del mismo sistema.
También IBM lanzó hace dos años otro proyecto similar para ayudar a científicos del
Instituto de Investigación Scripps, en La Joya (California), a analizar compuestos
químicos que algún día podrían ayudar a encontrar una cura contra el sida.
En este caso el usuario de ordenador interesado en participar en la iniciativa podía
descargarse un 'software' gratuito o registrarse en una web y aportar su granito de
arena por una buena causa.
Los usuarios de la PS3 podrán comenzar a participar en el proyecto a partir del 23 de
marzo a través del menú interactivo 'XrossMediaBar', según ha señalado Sony.
URL: http://www.elmundo.es/navegante/2007/03/16/tecnologia/1174038991.html
2.- NO CON DINERO PÚBLICO
Antonio G. Valdecasas y Juan E. Iglesias
(Artículo publicado originalmente en el diario El País)
El pasado 30 de enero la ministra de Educación y Ciencia presentó públicamente el
Año de la Ciencia y su difusión entre los ciudadanos, en especial a los jóvenes. Nadie
cuestiona la importancia que una buena comprensión de la actividad científica y sus
contenidos tiene, para que ésta reciba el apoyo social adecuado. Siendo la intención
buena habrá, sin embargo, que tener cuidado con los medios que se utilizan, para que
el esfuerzo no se pierda por derroteros banales e inútiles.
Se podría decir de la difusión científica, al igual que la actividad de la que se nutre,
que debería ser convenientemente evaluada en su rigor e interés para merecer la
confianza y fondos de los recursos públicos. Algo así ocurre con la actividad
científica, y el procedimiento ha contribuido a mejorar el nivel y estatus de la ciencia
de este país. No hay que pensar, pues, que esa evaluación de la actividad difusora y
divulgadora no vaya a beneficiarse por seguir un procedimiento similar. Esto no es así
ahora, y la falta de mecanismos claros puede empañar un esfuerzo muy necesario.
A modo de ilustración de lo que no debe ser, sirva comentar parte del contenido del
último número (Invierno, 2006) de la Agenda Viva, Ciencia y Medio Ambiente en
Madrid, que publica la Fundación Félix Rodríguez de la Fuente, con el apoyo del
Ministerio de Educación y Ciencia, la Comunidad de Madrid y otros organismos
públicos. En este volumen, la directora de la misma entrevista a Rupert Sheldrake, al
que presenta como: "...uno de los biólogos más innovadores y controvertidos... cuyas
hipótesis están revolucionando el pensamiento científico, especialmente en lo
referente a las ciencias de la vida". Presentar así a un investigador cuyas publicaciones
más importantes en los últimos 20 años se encuentran en revistas de parapsicología, el
suplemento literario del Times y la revista de divulgación New Scientist (consultar la
Web of Science, base de datos accesible a través de cualquier biblioteca pública
universitaria, por Rupert -no Russel- Sheldrake), implica una ignorancia grave de la
actividad científica -especialmente referente a las ciencias de la vida (sic)- y
desconocimiento de la escasa consideración que del doctor Sheldrake se tiene en la
comunidad científica, que sólo sirve para entretener los ratos libres de científicos
aburridos y lectores despistados.
Su teoría de los campos morfogenéticos carece del menor contenido teórico y
empírico y epistemológicamente tiene igual valor que afirmar la existencia de
Abracadabra -tomando prestado un comentario de Manuel Sacristán-. Es decir, nulo,
ya que tanto los resultados positivos como negativos confirman la teoría, en palabras
de Sheldrake. Cree en ello quien tiene fe. Pero eso tiene poco que ver con la ciencia.
Presentar a este señor como un científico serio hace desmerecer a los que realmente lo
son. Teorizar sobre esta etérea hipótesis es un ejercicio vacío de logomaquia. La
revista es libre de entrevistar y escribir de lo que quiera, pero no debería difundir
pensamiento mágico e irracional y presentarlo como ciencia, con fondos públicos. Y
las instituciones financiadoras deberían tener en cuenta lo que se hace con el dinero de
los contribuyentes.
Este año es importante. El Ministerio debe establecer una Agencia de Evaluación de
la Divulgación Científica que cuide de que los fondos y presupuesto vayan a
proyectos correctamente evaluados por personas que siguen activas en el pensamiento
racional y científico, además de personas expertas en difusión y comunicación. Habrá
que tener en cuenta que no sólo es importante difundir unidades de conocimiento.
Más importante es transmitir modos críticos de pensar, que se puedan incorporar en la
vida cotidiana. Con ello nos jugamos mucho. No sólo un uso adecuado del dinero
público sino también una contribución a la difusión de un pensamiento racional, del
que esta sociedad está muy necesitada.
Antonio G. Valdecasas y Juan E. Iglesias son investigadores del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC).
URL:
http://www.elpais.com/articulo/futuro/dinero/publico/elpepusocfut/20070314elpepifut_5/Tes
B. BITÁCORA DE BITÁCORAS
1.- DARWIN Y LAS FALSAS CIENCIAS
Javier Armentia Fructuoso
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Naturablog)
Ayer, 12 de febrero, se celebraba en todo el mundo el Día de Darwin, con motivo del
198 cumpleaños del padre de la evolución y de la biología moderna. Desde mediados
de los noventa, ese día se ha convertido en una celebración reivindicativa de la
evolución y de su enseñanza en los colegios.
Por supuesto, como cabía sospechar, la idea nació en EEUU, donde el ataque del
creacionismo ha sido más intenso, con legislación que limita en algunos estados la
enseñanza de la ciencia y obliga a enseñar contenidos bíblicos en las clases de
biología. Por esta zona del mundo, parece que estamos más vacunados contra los
delirios de quienes afirman que la Biblia debe ser interpretada literalmente, porque la
Iglesia católica aceptó hace años la evolución biológica. Sin embargo, en su seno se
repiten una y otra vez movimientos en contra de las teorías científicas, especialmente
en los últimos tiempos con una idea que se denomina "diseño inteligente" y que
pretende que la evolución por si sola no es capaz de explicarlo todo, y que hace falta
acudir a un Diseñador que haya conseguido hacer aparecer la diversidad tan compleja
de la vida en nuestro planeta.
Por ejemplo, el otro día, el cardenal Schönborn, Arzobispo de Viena, se declaraba
partidario de esta creencia pseudocientífica, según nos cuenta el Paleofreak (por
cierto, uno de los mejores blogs sobre evolución que conozco...).
Hace unos meses, el biólogo Ernesto Carmena publicaba su recomendable libro 'El
creacionismo, ¡vaya timo!'. En él, Carmena desmenuza los engaños de creacionistas
de todo tipo, una cuestión que no es simplemente de creencias religiosas más o menos
fundamentalistas, sino de ideologías en contra de la ciencia. La anticiencia como arma
política. El libro está editado por Laetoli, dentro de una colección -que dirige quien
esto firma-, promovida por ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico,
un colectivo que lleva más de 20 años intentando que la racionalidad se imponga
frente a las creencias o las supercherías.
Precisamente, esta semana publican el número 23 de su revista EL ESCEPTICO,
donde además de incluir un manifiesto frente al Diseño Inteligente (lo que queda muy
bien con el Día de Darwin), realizan un profundo análisis sobre terapias "alternativas"
que, ahora, en Cataluña se incluirán en la sanidad pública simplemente porque son
populares y no porque sean efectivas, dado que en muchos casos llevan siglos sin
poder demostrar su utilidad -no su rentabilidad económica, que es otra cosa y que
suele funcionar muy bien siempre-.
En este Año de la Ciencia deberíamos tener más días de Darwin y sobre todo más
compromiso con lo que a menudo se nos vende como ciencia pero es, simplemente,
charlatanería. Como pasa en esos programas milenarios de la tele y la radio... sin ir
más lejos.
URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2007/02/12/ecologia/1171298856.html
C. MUNDO UNIVERSITARIO
1.- JORGE RAMOS "LA DIFUSIÓN CIENTÍFICA ACELERA LOS PROCESOS
DE INNOVACIÓN"
(Noticia publicada originalmente en el diario Laguna Noticias)
El Aula Tomás y Valiente de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Laguna
acogió ayer jueves 8 de marzo la inauguración de la séptima edición del curso
interdisciplinar ‘Ciencia y pseudociencias’, a cargo del profesor José María Riol
Cimas, quien a su vez es director del Aula Cultural de Divulgación Científica de la
institución académica. En el acto estuvo presente el jefe de sección de Impulso a la
Información de I+D+I de la Oficina de Ciencia y Tecnología del Gobierno de Canarias
(OCTI), Jorge Ramos, quien declaró que "la difusión de la ciencia acelera los
procesos de innovación" y que este elemento es considerado ya vital en el proceso de
creación científica.
Para Ramos, el apoyo a este curso "encaja perfectamente" en una de las líneas
estratégicas de la OCTI. "La difusión de la ciencia es un elemento estructural de las
políticas", añadió, y, de hecho, en el próximo plan canario de I+D+I se ha establecido
un programa propio con acciones y presupuesto destinado a este fin.
Por su parte, Riol Cimas explicó que esta actividad es la más consolidada dentro de la
oferta de cursos interdisciplinares que anualmente convoca el Vicerrectorado de
Extensión Universitaria y Relaciones Institucionales. Dividido en dos módulos, ‘Un
panorama de la ciencia contemporánea’, que se celebrará del 8 al 30 de marzo, y ‘El
individuo, la sociedad y las pseudociencias’, que tendrá lugar desde el 12 de abril al 9
de mayo, es previsible que en esta edición supere los 150 alumnos con los que contó
el año pasado.
Este curso tiene un triple objetivo, según destacó su director: contribuir a la oferta de
créditos de libre elección con que cuenta la universidad, divulgar la ciencia y, por
último, consolidar este curso de tal forma que sea un referente nacional en la
divulgación científica y, a su vez, se convierta en una de las voces más críticas con las
pseudociencias.
El rector de la Universidad de La Laguna, Ángel M. Gutiérrez, cerró el acto de
inauguración afirmando que este curso "es una necesidad dentro de la universidad", en
el sentido de que los científicos son poco propicios a salir de los laboratorios para
explicar al público general los resultados de sus trabajos y, además, porque esta
iniciativa cuestiona directamente las medias verdades que circulan sobre la ciencia sin
rigor alguno, y que atienden a creencias o suposiciones que no están contrastadas
empíricamente.
Por último, recordó que dentro de unos días se celebrará el primer aniversario de la
muerte de Javier Corzo, un profesor universitario que estuvo muy comprometido con
este curso y que fue sabedor de la importancia de la divulgación científica. "Era la
persona más independiente que he conocido".
Todo el programa sobre este curso se encuentra disponible en la página web
http://webpages.ull.es/users/esceptic/
URL: http://www.ull.es/ullasp/gabprensa/noticia.asp?Not=1392
=== BUZÓN DEL LECTOR
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Esta sección está abierta a todos los lectores que deseen enviarnos sus
críticas, sugerencias o comentarios sobre el boletín, los artículos
publicados en él, o cualquier otro tema relacionado con la ciencia, el
escepticismo y la crítica a la pseudociencia.
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Hola, amigos.
Soy el orgulloso firmante nº 497 del Manifiesto por
una cultura veraz, iniciativa que os honra, como la
mayoría de las que ponéis en marcha. Quiero ante todo
felicitaros por los más de 200 números de "EED". Sus
contenidos son excelentes, así como los de la revista
"el escéptico", que tanto se hace esperar entre
edición y edición. Por cierto, ¿os habéis planteado
llevarla a los quioscos?
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