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| Asunto: | El Escéptico Digital - Edición 2008 - Número 7 (220) | | Fecha: | Sabado, 5 de Julio, 2008 15:57:01 (+0100) | | Autor: | Luis Javier Capote Pérez <lcapote @...........com>
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EL ESCÉPTICO DIGITAL
Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
http://digital.el-esceptico.org/
© 2000-2008 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/
Edición 2008 - Número 7 (220) - 5 de julio de 2008
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=== SUMARIO =======================================================
EDITORIAL
ARTÍCULOS
1.- CARLOS SANTAMARÍA Y ASCENSIÓN FUMERO: "HOY EN DÍA, EL PSICOANÁLISIS
NO ES UNA TEORÍA CIENTÍFICA DE LA MENTE"
Entrevista a los autores del libro "El psicoanálisis ¡Vaya timo!"
2.- PSEUDOCIENCIA EN RECURSOS HUMANOS (II)
Ricardo Fernández Díez de la Lastra
3.- UN PEQUEÑO TIRA Y AFLOJA SOBRE MEDICINAS ALTERNATIVAS
Carlos Chordá
DOSSIER DE PRENSA
A. EN LA PRENSA
1.- MICROSOFT PONE EN MARCHA UN TELESCOPIO VIRTUAL QUE PERMITE EXPLORAR
1,2 MILLONES DE GALAXIAS
Paula Gil
2.- LA CUARTA PIRÁMIDE DEL VALLE DE GIZA
Rosa M. Tristán
3.- ¿QUEDA LECHE SIN OMEGAS, POR FAVOR?
Carmen Morán
4.- ¡VAYA TIMO! EL NOBLE ARTE DE ECHAR POR TIERRA MITOS
5.- CIENTÍFICOS TRAMPOSOS
Alicia Rivera
B. BITÁCORA DE BITÁCORAS
1.- PIRÁMIDES Y "PIRAMITOS"
Javier Armentia Fructuoso
2.- CUANDO LA RANA Y LA SALAMANDRA ERAN LO MISMO
El Paleofreak
3.- OBSERVACIÓN Y CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
Martín Fragoso
4.- SE LE APARECIÓ LA VIRGEN
Fernando L. Frías Sánchez
5.- ¿QUÉ ES UNA PARADOJA?
Gustavo Piñeiro
C. MUNDO UNIVERSITARIO
1.- REUNIÓN INTERNACIONAL DE UN CENTENAR DE EXPERTOS EN EL TRATAMIENTO
DE LOS ANEURISMAS CEREBRALES
2.- ALBINA RUIZ, DOCTORANDA DE LA CÁTEDRA UNESCO DE LA UNIVERSIDAD
RAMÓN LLUL, GALARDONADA CON EL PREMIO "ENERGY GLOBAL AWARDS" EN LA
CATEGORÍA DE TIERRA
3.- EXPERTOS INTERNACIONALES REVISAN EN LA UNIVERSIDAD DE SALAMANCA LA
CREACIÓN DE DETECTORES DE GASES Y RADIACIONES
BUZÓN DEL LECTOR
ENLACES
=== EDITORIAL =======================================================
La colección "¡Vaya timo!" coordinada por Javier Armentia Fructuoso ha
lanzado en fechas recientes varias nuevos títulos a los que estamos
dedicando algún artículo, en la forma de entrevistas a sus autores. En
esta ocasión, es el psicoanálisis objeto de estudio por parte de dos
profesores de la Universidad de La Laguna, que se encargan de desmontar
una de las pseudociencias más prestigiadas del mercado, la cual ha
logrado colarse (y mantenerse) en determinados estamentos académicos y
sanitarios. En esa línea, tenemos la continuación del artículo sobre
pseudociencias en los departamento de recursos humanos, donde se hace
un repaso de los delirantes criterios con los que algunas empresas
seleccionan a su personal. Por último, la crónica de un nuevo capítulo
de la discusión entre defensores y detractores de las pseudomedicinas.
Nos leemos en agosto, no sin antes desearles un feliz verano. Hasta el
mes que viene.
=== ARTÍCULOS ======================================================
1.- CARLOS SANTAMARÍA Y ASCENSIÓN FUMERO: "HOY EN DÍA, EL PSICOANÁLISIS
NO ES UNA TEORÍA CIENTÍFICA DE LA MENTE"
Entrevista a los autores del libro "El psicoanálisis ¡Vaya timo!"
¿Cómo surge la idea de publicar un libro dedicado al psicoanálisis?
La verdad es que en los círculos académicos de la psicología
científica, el debate sobre el psicoanálisis está algo obsoleto. Todo
el mundo sabe hoy en día que el psicoanálisis no es una teoría
científica de la mente, ni un método riguroso o eficaz para el
tratamiento de los trastornos psicológicos. Sin embargo, es
sorprendente el éxito que sigue teniendo el psicoanálisis en otros
ámbitos académicos, y también lo es su tremendo arraigo popular. Nos
sorprendió ver la gran cantidad de personas que se dedican
profesionalmente al psicoanálisis incluso en un país como España, que
no es de los más proclives a este tipo de perspectivas. Nos pareció que
no debíamos seguir haciendo como la mayor parte de los psicólogos:
mirar hacia otro lado o esbozar una leve sonrisa cuando nos hablan de
psicoanálisis. Era necesario explicar de forma clara y respetuosa lo
que la mayoría de nosotros pensamos.
Es bastante habitual confundir la Psicología con la Psiquiatría y ésta
a su vez con el Psicoanálisis ¿a qué se debe?
Bueno, las tres comparten el interés por los trastornos mentales. Las
diferencias específicas sobre la forma de abordarlos desde la
psiquiatría y la psicología serían largas de explicar. Con respecto al
psicoanálisis, la diferencia fundamental es que este último no lleva a
cabo una contrastación rigurosa de sus tratamientos. Por otra parte, ya
que no existe una titulación universitaria de “psicoanalista” es
frecuente, aunque no siempre sea así, que los que se dedican a esta
disciplina tengan titulación de psicólogo o psiquiatra. Este hecho
también puede ser una de las causas de la confusión.
¿Cuál fue el papel de Sigmund Freud en la aparición del psicoanálisis?
No hay duda en considerar a Freud el fundador del psicoanálisis. No fue
un innovador en la idea de que los problemas mentales podían tratarse
como enfermedades, pero no cabe duda de que impulsó como ningún otro
este tipo de concepción, que rompía con muchos tabúes e ideas de orden
religioso o sobrenatural. También fue importante la forma en que hizo
énfasis en la importancia de variables psicológicas como las
experiencias infantiles para explicar los problemas del adulto.
Lamentablemente las explicaciones en sí eran en gran parte erróneas; y
lo que es más sorprendente, los psicoanalistas actuales se empeñan en
aferrarse a ellas.
¿A que se debe la popularidad de esta pseudoterapia? ¿Por qué este,
como tantos otros mitos, se resiste a morir?
El psicoanálisis es divertido. A todos nos gusta pensar que nuestro
comportamiento es fruto de intrincados procesos ocultos. Las
explicaciones de la psicología científica resultan a veces sosas por su
sencillez. Todos sabemos que en ciencia son preferibles las
explicaciones más simples, pero también a todos nos gustaría que
nuestra mente fuera una caja de sorpresas. Como es natural también hay
razones económicas evidentes.
¿Hay algo de verdad o de científico en el psicoanálisis?
Es difícil escribir tantas páginas como escribió Freud sin decir algo
cierto. Pero éste no era, desde luego, el mayor compromiso del padre
del psicoanálisis. Muchas de sus afirmaciones son verdaderas y hasta
evidentes. Pero como dijo, hace ya muchos años, el profesor Hans
Eysenck, las que son realmente novedosas son falsas o indemostrables.
La falta de compromiso con la comprobación y la veracidad es
precisamente lo que excluye al psicoanálisis del conjunto de las
disciplinas científicas.
Recientemente, se ha sabido que una asociación de psicoanalistas
navarros se ha quejado a Laetoli, a cuenta de la publicación de este
libro ¿Qué les parece que ya aparezcan presuntos "damnificados" del
mismo?
La queja no se dirige a los contenidos del libro. De hecho, éste ni
siquiera había aparecido cuando se publicó aquella carta al director
del Diario de Navarra. Se quejaban de la crítica en sí; de que alguien
les criticara: muy típico de la pseudociencia. Esperamos más críticas
de este tipo, y muy pocas centradas en los argumentos que contiene el
libro.
Para terminar ¿qué le dirían a aquellas personas que les están leyendo
para animarles a leer su libro?
El público no especializado puede pensar que los conceptos más
populares del psicoanálisis, como el Complejo de Edipo o la Represión
están demostrados científicamente. En el libro desarrollamos argumentos
y aportamos datos contrarios a esta concepción. Algunos de estos datos
provienen de la investigación más reciente en el campo de la psicología
y la neurociencia. A diferencia de los conceptos del psicoanálisis,
cualquiera puede comprobar nuestras afirmaciones. A pesar de estar
expuestas de una manera simple y sin recurrir a la jerga científica,
tienen su base en la investigación experimental rigurosa. Esto hace
también que el libro resulte útil para personas con conocimientos más
avanzados en la materia.
2.- PSEUDOCIENCIA EN RECURSOS HUMANOS (II)
Ricardo Fernández Díez de la Lastra
En un anterior artículo repasaba algunos magufos que se han ido
instalando en el campo de la psicología aplicada a la empresa, en el
área de los Recursos Humanos. Trataba sobre tres muy populares en
selección y formación: la morfopsicología o caracteriología, la
grafología y el más que esotérico Eneagrama. Y dejaba para otros
artículos al psicoanálisis y al polígrafo.
Hoy le quiero dar un repaso al polígrafo. Éste ya ha superado su fase
tomatera en la telebasura de TV y comienza a ser habitual que nos lo
encontremos en artículos pretendidamente serios en revistas del mundo
de la empresa y de los Recursos Humanos.
Primeramente, habría que recordar que el polígrafo, como todo “aparato
científico”, no sirve para nada si los datos que se extraen de él no
están en relación con hechos comprobables; en este caso con las
conductas observables o inferidas del sujeto examinado. Y en esto, el
polígrafo, entra de lleno en la pseudociencia por su halo de pretendida
exactitud biomédica y palabrería pseudocientífica.
Pero antes de continuar expliquemos qué es un polígrafo. El polígrafo o
“detector de mentiras” es, en palabras de los poligrafistas, “un
instrumento de gran sensibilidad y precisión, capaz de registrar de
forma continua en un gráfico las variables fisiológicas que se producen
en el organismo de un individuo estimulado psicológicamente mediante
determinadas preguntas.” Decir esto y nada es lo mismo, pues con este
criterio un análisis de sangre o un escáner serían también un “detector
de mentiras”.
En realidad, un polígrafo consiste en un registrador fisiológico que
determina tres indicadores del sistema autonómo: la presión del
corazón, la respiración, y la conductividad de la piel. El índice y la
profundidad de la respiración son medidos por los neumógrafos con
cintas que envuelven el pecho. La actividad cardiovascular es
determinada por la presión arterial. La conductividad de la piel o
respuesta electrodérmica (RED) se mide por electrodos en las yemas de
los dedos.
Así visto, en realidad el polígrafo es básicamente un sistema de
biofeedback camuflado de todo aquello que el electromiografo (EMG), el
electroencefalograma (EEG) o el electrocardiograma (ECG) registran;
como es la actividad eléctrica generada por el músculo estriado, o el
estudio funcional del sistema nervioso periférico (SNP), de la placa
motriz y del músculo esquelético, la frecuencia cardiaca, la actividad
cerebral… tanto en condiciones normales como patológicas. Esto, en
cuanto a sus variantes diagnósticas.
En su variante terapéutica, los diversos sistemas de biofeedback, se
utilizan para enseñar a los pacientes a controlar aquellas actividades
que dependen del sistema nervioso autónomo (SNA) y de las que sólo
somos conscientes de su funcionamiento cuando sufren alguna alteración,
que se manifiesta en forma de arritmias, taquicardias, ansiedad,
cefaleas o migrañas, ataques de pánico, sudoración excesiva,
alteraciones intestinales…
El origen de la biofeedback está en el neuropsicólogo Neal Miller,
quien a finales de los años 60 aplicó a humanos las posibilidades de
control que había observado en conducta animal en el laboratorio, sobre
la tasa de ritmo cardiaco y temperatura corporal en ratas.
Miller construyó un aparato en que la información recogida por los
electrodos se mostraba en una pantalla, de modo los sujetos podían ver
la temperatura de la piel, y les enseño a relajarse y concentrarse de
forma que éstos relajaran la musculación lisa de los vasos sanguíneos
periféricos y con ello descendiera la temperatura de la piel.
Pero la denominación de biofeedback se debe a la Dra. Barbara Brown,
una de las fundadoras de Biofeedback Research Society, hoy transformada
en la Association for Applied Psychophsiology and Biofeedback.
Los aparatos de biofeedback, en cualquiera de sus variantes (EMG, EEG,
ECG…) sí que recogen datos exactos de un sujeto, con “gran sensibilidad
y precisión, (registrando) de forma continua en un gráfico las
variables fisiológicas que se producen en el organismo de un
individuo”, pero en absoluto tienen nada que ver esas respuestas con
que se diga la verdad o se mienta, o se le estimule al sujeto con
preguntas pretendidamente comprometidas o críticas.
El poligrafista confunde la exactitud con la fiabilidad y ésta con la
validez. Es innegable que un polígrafo recoge información fisiológica y
ésta se muestra en gráficas, pero de ahí a que esa información muestre
alguna relación con la verdad o falsedad consciente de las expresiones
verbales de un sujeto hay un abismo.
Aunque aún tímidamente se ha empezado a utilizar el polígrafo como
sistema de selección, hay ya una serie de artículos en revistas del
mundo de la empresa y Recursos Humanos que “avalan” su calidad como
sistema de selección de candidatos. Para ello ha bastado que su
aparición en TV lo haya popularizado y que los sujetos sometidos a su
escrutinio fuesen lo suficientemente populares como para que sus
opiniones, tildadas por el polígrafo, de verdad o mentira, y
“contrastadas” por la “sabiduría popular” sobre el sujeto examinado
haya convertido al detector de mentiras en un icono de la fiabilidad
personal.
En Otelo, Desdémona recibe con un gesto la sospecha de infidelidad que
Otelo le lanza a la cara. Este gesto es interpretado como una prueba
cierta de la semilla de los celos que Yago había puesto en Otelo. El
gesto de Desdémona, que se debería interpretar como de dolor por lo que
le supone de perdida de confianza en quien había depositado su amor,
Otelo lo toma como confirmación de sus celos, pérfidamente alimentados
por un amigo traidor. Otelo dedujo de su particular “detector de
mentiras” que el gesto de dolor de Desdémona confirmaba sus sospechas y
que dicho gesto era prueba innegable de haber sido pillada en el
engaño. Establecía una relación directa entre gesto y engaño. El gesto
era observable, luego el engaño era cierto. No se admitía otra
alternativa.
Aquí, como en el polígrafo, una reacción involuntaria es interpretada
como confirmación de lo que esperamos escuchar. Como bien señala
Leonard Saxe, la idea de conocer la veracidad de un sujeto viendo los
cambios psicofisiológicos en una hoja de papel es un mito. Incluso el
término "detector de mentiras," referido al polígrafo, es un sin
sentido. Ya que la "detección de la mentira" implica deducir el engaño
con el análisis de las respuestas fisiológicas estructuradas a una
serie de preguntas pretendidamente relevantes.
Para “ajustar la exactitud” del detector a cada concreto, los
poligrafistas han elaborado un protocolo que, a la vez que les dota de
un mayor halo de cientificidad, les cubra de la malicia del sujeto
examinado. Así, comienzan con una serie de preguntas de control o
“prueba del estímulo” como criterio de la exactitud del instrumento en
la detección del engaño. Estas preguntas se hacen, según los
poligrafistas, para “controlar” el efecto amenazador que se le suponen
a las preguntas “relevantes”, p.e: ¿Fue usted el que decidió separarse
de…? frente a preguntas de control del tipo ¿Le gusta la tortilla? ¿Se
llama usted…?
Con estas preguntas, y otras similares, se establece el “criterio de
normalidad” para diferenciarlo de las “alteraciones fisiológicas” que
se produzcan en el sujeto cuando se le hagan las preguntas “relevantes”
o comprometidas.
Y la pregunta es, ¿si hay una línea base con las preguntas “inocentes”
y con las preguntas “comprometidas” se altera esa línea, indica esto
que se está mintiendo? En absoluto. Cualquier cambio en la tasa
cardiaca, sudoración o cualquier otro índice puede tener decenas de
motivos sin que ninguno esté asociado a la mentira o la verdad. Basta
que la pregunta sea considerada como socialmente inadecuada por el
sujeto para que se activen respuestas psicofisiológicas de ansiedad,
sin que ello sea indicador de nada que tenga que ver con la
verosimilitud o falsedad de la respuesta.
En muchos casos las respuestas “mentirosas” sólo son indicador del
nivel de ansiedad del sujeto examinado a fallar en la prueba, de tal
manera que lo que se toma como respuesta mentirosa no es más que
ansiedad a no saber responder como se espera de él.
Los poligrafistas ignoran, o lo que es peor, no tienen en cuenta que
existen “artefactos” en los procesamientos de datos que distorsionan la
percepción de éstos. De modo que toman un hecho como la sudoración como
un indicador “positivo” en la dirección que desean establecer como
“verdad” o “mentira” en la respuesta del sujeto; sin considerar la
variabilidad individual en las reacciones del organismo (personalidad),
y sin poder asegurar que un sujeto sude igual que otro puesto en las
mismas circunstancias, ni que su tasa cardiaca sea la misma.
Cuando un sujeto suda sólo podemos saber eso: que suda. Cualquier otra
conclusión será aventurada.
Los defensores del polígrafo suponen que como estamos educados por
nuestros padres, profesores, familiares a decir la verdad, cualquier
respuesta que se apartara de la verdad que como sujetos conocemos nos
activaría una respuesta psicofisiológica involuntaria e incontrolable
que nos delataría. Y esta suposición, más formal que real, choca con la
experiencia diaria que desde niños observamos a nuestro alrededor;
cuando nos hacemos “cómplices” de mentiras socio-familiares sobre lo
que se puede decir o admitir ante terceros. Incluso hay un cierto nivel
de mentira social que estaría bien vista; como cuando le decimos a un
enfermo de cáncer que le vemos muy bien o alabamos la gracia y belleza
de un bebe ajeno, aunque sea más feo que Picio.
Y esto en sujetos “normales”, pero qué pasa cuando nos enfrentamos a
psicópatas en que la norma social-moral es inexistente si no cuadra con
la que ellos establecen. O qué pasa con los que se han entrenado a
pasar la prueba, como ya ha ocurrido con agentes de los servicios de
espionaje.
En la película “Los padres de ella” Ben Stiller -el novio-, es sometido
por el padre su novia -Robert de Niro, agente de la CIA-, a pasar por
el polígrafo para demostrar que no es lo suficientemente bueno para su
hija Pam –Teri Polo-. Las preguntas son hechas en un ambiente tal de
tensión por parte del padre al novio, que no hay pregunta que no sea
motivo de sospecha de ocultación de la verdad.
Hay que decirlo claramente: el polígrafo no detecta ni la verdad ni la
mentira, sólo detecta cambios psicofisiológicos. En un informe de 2002
la Nacional Academy of Sciences de Estados Unidos advierte que la
“investigación en psicología científica y fisiología proporciona pocas
bases a la esperanza de que la prueba del polígrafo pueda tener un muy
alto nivel de aciertos”. Pero esto no desanima a los poligrafistas que
siguen insistiendo en la bondad de la máquina de marras y en presentar
tasas de acierto del 90 % como mínimo.
El problema para los poligrafistas es que no pueden demostrar que
exista un único patrón de respuestas psicofisiológicas asociadas a la
respuesta dada con intención de engañar.
La psicología fisiológica cuenta con una consolidad tradición
científica, que se remonta a finales del XIX con Wundt y Galton, pero
en ningún caso se puede basar la medición de datos psicofisiológicos en
argumentos de verosimilitud de las respuestas de un sujeto. No es eso
lo que defiende el método científico.
Sería conveniente que los profesionales de Recursos Humanos tuvieran en
cuenta que en ciencias sociales ni la exactitud ni la eficacia viene
determinada por el uso de medios técnicos o científicos, que el mito de
la infalibilidad de la técnica es eso: un mito.
3.- UN PEQUEÑO TIRA Y AFLOJA SOBRE MEDICINAS ALTERNATIVAS
Carlos Chordá
La Voz de la Merindad es una publicación quincenal que desde hace
muchos años se puede leer en Tafalla, ciudad de la zona media de
Navarra en la que tengo la suerte de residir. Desde la redacción de esa
revista se me invitó a colaborar para que tratara, preferentemente,
sobre temas de ciencia y sociedad. No me pude negar, claro está, y bajo
el epígrafe de “A Ciencia Incierta” me doy el gustazo de verter mis
opiniones desde hace unos cuantos meses.
Sin dedicar expresamente un artículo a las medicinas
“alternativas”, no he podido evitar dejar caer mi valoración sobre
ellas en dos o tres artículos, así, como quien no quiere la cosa. Yo
esperaba que antes o después alguna voz autorizada iba a rasgarse las
vestiduras por mi atrevimiento, como así fue: un convecino que se
dedica a alguna de esas pseudomedicinas me dedicó un artículo. Nada más
leerlo me pareció necesario enviar una respuesta y se me ocurrió que
ambos escritos podían tener cabida en El Escéptico Digital. Este es el
suyo, publicado en el número 139:
No tan rápido… hombre de ciencia
Jabier Larrea
No hace ni tres lunas, en un instituto aconteció algo interesante
que sirve de introducción. Resulta que un profesor de filosofía abría
horizontes entre los alumnos comentando el hecho de que cuando
dedicamos unas palabras agradables a un vaso de agua, ésta modifica su
estructura y cristales y por tanto modifica su calidad, y a la inversa,
si proferimos insultos.
Un alumno quiso aportar una experiencia similar pero con dos tarros
de cristal en los que había introducido un puñado de arroz con agua
pero había colocado una pegatina con la palabra “amor” en uno de los
tarros, y otra con la palabra “odio” en el otro. Al cabo de unos días
la primera muestra permanecía intacta pero la otra contenía el arroz
maloliente y podrido. A todo esto, cuando los alumnos comentaron el
fenómeno a su profesora de biología, ésta tildó el tema de absurdo.
Este episodio recuerda las declaraciones aparecidas en los
artículos de los números 135-137, columna “a ciencia incierta” en las
que de forma peyorativa se alude a diferentes disciplinas relacionadas
con la salud, a cuenta del desafío de James Randi y otros.
A juzgar por los sarcásticos comentarios, se podría pensar que la
actitud del ejemplo dado en la case de “bio” es la forma que tienen
algunos de “hacer que las siguientes generaciones adquieran pensamiento
crítico”, o aprendan a “dudar” (no es rechazar).
Ante las “energías sutiles”, que poco tienen de paranormales,
tenemos dos opciones: podemos con humildad, abrirnos al entendimiento y
a la experimentación de todo aquello que existe, pero escapa de la
ortodoxia científica, o podemos ser incrédulos y detractores de lo que
no llegamos a comprender o no hemos tenido la oportunidad de vivir. Por
supuesto que no hay que creer nada a priori pero eso no significa
invalidar todo lo que no pertenece a un pensamiento establecido. El
verdadero espíritu científico no está separado de la vida cotidiana ni
de lo sutil; tiene que ver con una actitud ante la vida, para llegar a
saber lo que la naturaleza nos muestra con los hechos, y con el
atrevimiento a experimentar sin miedo a modificar nuestras temporales y
frágiles creencias y “verdades”.
Sepa que si las medicinas, erróneamente llamadas alternativas,
están en auge, no es por la ignorancia de sus usuarios que sí tienen
argumentos sobre sus decisiones, pues no son éstos quienes tienen que
aplicarse la acertada frase “creer es fácil…”, sino otros que deben
dejar de creer exclusivamente en únicas opciones y aprender más acerca
de otros enfoques que iremos precisando para su conocimiento. Si en
1999, el Parlamento Europeo instó a los países miembros a regular las
medicinas no convencionales y a dar pasos para incorporarlos a los
estamentos sanitarios oficiales. En EEUU, Alemania, Canadá, Noruega,
Reino Unido, Austria, China… ya se están dando facilidades. Esto ocurre
porque las mismas, se lo han ganado a pulso a pesar de tener todo en su
contra; día a día han ido demostrando su eficacia y aportación. Su
regulación evitará la proliferación de “traficantes de pseudociencias”
que tanto le preocupa. No vamos a caer en la frivolidad de tratar de
pasada temas tan importantes como los que nos ocupan. Por tanto, en
futuras entregas, seguiremos replicando y repasaremos con cariño,
esmero y mucha ciencia en la mano (más de la que alguno puede
imaginar), todo lo que rodea estos fenómenos tan subestimados y
agredidos con un desdén que no entendemos, (porque sabemos de su buena
voluntad). Aclaremos el gran desconcierto existente pues nos va en ello
más que la salud. Somos conscientes de que su integración, son motor y
parte de la Nueva Era que hemos estrenado y que tan positivos cambios
va a introducir. Al tiempo.
Y esta es mi respuesta, en el número 143:
Con la salud no se juega
Carlos Chordá
Amigo Jabier, me vas a permitir unas líneas en contestación a tu
artículo del nº 139. En él comienzas hablando de un experimento
producto de la imaginación del inefable Masaru Emoto, el mismo que se
ha forrado con –entre otras cosas- su agua “energizada” a 150 dólares
el litro. Añades que debemos abrirnos al entendimiento y a la
experimentación, y un poco después a experimentar sin miedo. Te tomo la
palabra, y te propongo lo siguiente: hazte con veinte tarros idénticos.
Rotula diez con la palabra “amor”, los otros diez con “odio”. Cúbrelos
con papel aluminio, de manera que no se vea lo escrito. Mézclalos hasta
que no puedas adivinar el rótulo de ninguno, y pon arroz y agua en cada
uno antes de taparlos. Al cabo de unos días los abres y anotas el
aspecto del arroz de cada tarro antes (esto es imprescindible) de
desvelar sus rótulos.
Este es un experimento de verdad, y no aquel con que nos
ilustrabas. Porque así, con un buen control, se evita que las
expectativas del investigador influyan en la apreciación de los
resultados. Con controles mucho más rigurosos, claro está, es como la
medicina (la única) se asegura de que sus tratamientos son más eficaces
que los placebos. Lo que jamás ha conseguido demostrar ninguna de las
mal llamadas –aquí estoy de acuerdo contigo- medicinas alternativas,
porque ni son medicinas ni suponen alternativa: homeopatía, reiki,
flores de Bach, iridología, reflexología, y tantas otras basadas en
“energías sutiles” que todavía nadie ha logrado detectar ni, lo que es
mucho más grave, definir.
Sacas a relucir al Parlamento Europeo, cayendo en la falacia de
autoridad. La mismísima Organización Mundial de la Salud ha instado a
regular las medicinas tradicionales. En el documento se lee que ello
está motivado por la constatación de que en muchos lugares deprimidos
es la única opción, y que está creciendo (alarmantemente, a mi
entender) en los países desarrollados. Y añaden que, primero, su
eficacia no está probada, excepto cuando de hierbas hablamos (y habría
mucho que decir) y segundo, en muchos casos está en manos de personal
no cualificado.
“Día a día han ido demostrando su eficacia”, aseguras. No estoy de
acuerdo, al menos hasta que me enseñes una relación de publicaciones
que así lo corroboren, en revistas con sistema de revisión, que son las
únicas que cuentan. O al menos hasta que hagas una lista (te reto a
publicarla) con los logros de esas “medicinas”. Ahí va la mía con los
de la medicina “oficial”: erradicación de la viruela, anticonceptivos,
vacunas, curación de cada vez mayor porcentaje de cánceres, fecundación
in vitro, antibióticos, insulina, anestesia, trasplantes de órganos…
avances que han duplicado nuestra esperanza de vida.
Me gustaría terminar aclarándote que la ciencia nada tiene de
ortodoxia. El papel de la ciencia no es el de rechazar a priori lo que
no se comprende; al contrario, ese es precisamente su objeto de
atención. Simplemente desde la ciencia se exigen pruebas de lo que se
afirma. Sin ello sería imposible el avance del conocimiento, como es
fácil de adivinar. Nada que ver con pensamientos establecidos.
Eso es todo por mi parte, Jabier. Recibe un saludo.
=== DOSSIER DE PRENSA =============================================
A. EN LA PRENSA
1.- MICROSOFT PONE EN MARCHA UN TELESCOPIO VIRTUAL QUE PERMITE EXPLORAR
1,2 MILLONES DE GALAXIAS
Paula Gil
(Noticia publicada originalmente en el diario El Periódico de Cataluña)
El grupo informático Microsoft ha llegado por fin al espacio con la
puesta hoy en marcha del WorldWide Telescope, un telescopio virtual con
el que los usuarios de internet podrán explorar 1,2 millones de
galaxias.
Este servicio gratuito muestra imágenes tomadas por algunos de los más
potentes telescopios del mundo como el Hubble o el Spitzer Space y
permite a los internautas localizar estrellas o planetas del mismo modo
que los servicios de mapas en internet permiten encontrar una calle.
El telescopio sitúa a Microsoft en la peculiar "carrera espacial"
iniciada por algunos grandes grupos tecnológicos como el buscador
Google, que hace dos meses lanzó Google Sky, su propio servicio para
explorar el espacio.
"El WorldWide Telescope es una poderosa herramienta para científicos y
educadores que hace posible que cualquiera pueda explorar el universo",
ha afirmado Bill Gates, presidente y cofundador de Microsoft, en un
comunicado distribuido hoy por el grupo.
Proyecto dedicado a Jim Gray
"Nuestra esperanza es que inspire a la gente joven a explorar la
ciencia y la astronomía y ayude a los investigadores en su tarea de
entender mejor el universo", ha añadido.
Microsoft ha señalado que el proyecto está dedicado a la memoria del
científico estadounidense Jim Gray, miembro de Microsoft Research y
desaparecido el año pasado mientras navegaba en un velero cerca de San
Francisco.
Para usar este telescopio virtual los usuarios tienen que dirigirse al
sitio en internet www.worldwidetelescope.org (enlace) y descargar allí
una aplicación.
Una de las principales características del servicio es que permite
crear visitas guiadas por determinadas partes del cielo. Los usuarios
pueden insertar comentarios, música y compartir estos tours multimedia
con otros fanáticos de la astronomía.
Para usuarios y científicos
En una de las visitas que ya están disponibles, Alyssa Goodman,
astrónoma de la Universidad de Harvard, explica, por ejemplo, cómo se
condensa el polvo de la Vía Láctea para formar estrellas y planetas.
El telescopio virtual de Microsoft permite no solo ver la localización
de cuerpos celestes en el espacio, sino también su aspecto en el pasado
o el futuro e inspeccionar el universo con diferentes longitudes de
onda.
WorldWide Telescope ha sido desarrollado por algunos de los principales
cerebros de Microsoft y está orientado tanto a los usuarios
particulares como a la comunidad científica. El grupo proyecta lanzar,
incluso, una versión para profesionales en el futuro.
Diferencias con Google Sky
Google Sky, por su parte, es fruto de un proceso distinto. La
herramienta nació casi como un hobby en ese 20% del tiempo de trabajo
que el buscador permite a sus empleados dedicar a ideas propias.
Algunas de ellas, como el servicio de correo electrónico Gmail, se han
convertido en grandes éxitos para la firma.
El servicio es sencillo de utilizar, aunque la calidad de las imágenes
es a veces mejorable, y los usuarios pueden insertar información
adicional como ocurre en Google Earth o Google Maps.
El navegante espacial puede aplicar zoom sobre las fotos, escuchar
podcast sobre los objetos celestes o averiguar datos cómo cuánto se
tardaría en llegar desde la Tierra a cualquier punto del universo.
URL:
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=509038&idseccio_PK=1012&h=
2.- LA CUARTA PIRÁMIDE DEL VALLE DE GIZA
Rosa M. Tristán
(Noticia publicada originalmente en el diario El Mundo del S. XXI)
El faraón Dyedefra, que reinó en Egipto hacia el año 2556 antes de
Cristo, hace casi cinco milenios, construyó la pirámide con más altura
y magnificencia de las cuatro que se veían desde las orillas del Nilo.
Un grupo internacional de arqueólogos ha descubierto que las ruinas que
hoy pueden verse en Abu Rawash, a pocos kilómetros de El Cairo,
corresponden a la llamada pirámide perdida, cuyas piedras han acabado
con muchas de las leyendas que han rodeado el reinado del que fuera el
heredero de Keops.
«Esta pirámide fue la más alta de todas las del complejo de Giza
[Keops, Kefrén y Micerinos] y su piedra era de mejor calidad. Durante
años se pensó que no había sido terminada de construir, pero hemos
comprobado que no fue así. Sus piedras fueron utilizadas durante siglos
para construir en El Cairo», señala Zahi Hawass, secretario general del
Consejo Supremo de Antigüedades egipcio.
«Durante los 12 últimos años hemos excavado allí y hemos sacado a la
luz gran parte de la historia de la IV dinastía, las luchas por el
poder y parte del misterio de la construcción de las pirámides», añadía
en la presentación internacional del documemental 'La pirámide
perdida', una película rodada durante tres años de excavaciones por
Canal Historia, que podrá verse en septiembre en España.
Los restos de la pirámide del enigmático Dyedefra no levantan hoy más
de 10 metros del suelo. Están en una colina de Abu Rawash, una zona
militarizada de acceso restringido. Alrededor el reseco desierto y al
fondo, impresiona la negra nube de contaminación de El Cairo.
Entre la neblina también se adivinan las siluetas de las otras tres
pirámides de Giza, con las que esta majestuosa obra nunca estuvo
conectada, según los arqueólogos.
Hawass cree que el hijo de Keops eligió este lugar a cierta distancia
de Giza, el cementerio de su dinastía, porque quería ser independiente
de su familia y su alto enclave pondría su tumba más cerca del Sol, su
dios.
Ocho años de construcción
La pirámide, a tenor de los últimos hallazgos, superaba en 7,62 metros
de altura a la de Keops, que tiene 146 metros. Cada una de las caras,
en su base, medían 122 metros y el ángulo de inclinación era de 64
grados, si bien una variación impidió que se colapsara.
Fue levantada con caliza y granito rojo de Asuán, como la de su padre.
El material llegaba desde 800 kilómetros de distancia por el Nilo y
alcanzó Abu Rawash a través de grandes canalones. Allí, utilizando una
dura piedra de dolerita, se partían los bloques, a los que daban la
forma precisa con una especie de sierra de cobre con el filo de cuarzo.
Cada una de las piezas de ese inmenso puzzle pesaba hasta 25 toneladas
y se necesitaban hasta 370 personas para moverla.
La mayoría de los trabajadores que llegaron a Abu Rawash, unos 15.000
en los ocho años que duró la construcción, fueron agricultores que
realizaban este trabajo cuando las crecidas del Nilo inundaba sus
tierras de cultivo. «Cuando comenzaban el trabajo, realizaban marcas en
las piedras con un tinte rojo», explica sobre el terreno el egiptólogo
Hassan Abd El-Razek.
Una profunda grieta en la tierra, que fue el pasaje de bajada a la
cámara subterránea, está ahora al aire libre y ha servido para
comprobar que en la primera fase se utilizó argamasa para consolidar el
interior donde debía descansar el faraón en su viaje a la otra vida.
En el exterior aún el suelo está plagado de fragmentos de pequeñas
vasijas donde se llevaban las ofrendas a Dyedefra. El-Razek muestra
también el lugar donde aparecieron varias estatuas rotas del faraón,
así como las ruinas de lo que debió ser el templo, cuyas obras de
reconstrucción fueron paralizadas por Zahi Hawass.
Anthony Geffen, productor del documental, también aporta detalles de la
gran obra mientras, bajo un sol abrasador, pasea entre las milenarias
piedras. «La pirámide estaba recubierta de granito pulido y por una
aleación de oro, plata y cobre que brillaban al sol en señal de poder».
La pirámide de Abu Rawesh se podrá visitar a partir de 2009, pero sólo
por su parte exterior.
URL:
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/01/ciencia/1212318507.html?a=0b450c2823ec429f72771eb2103a6484&t=1212403940
3.- ¿QUEDA LECHE SIN OMEGAS, POR FAVOR?
Carmen Morán
(Artículo publicado originalmente en el diario El País)
Los llaman alimentos funcionales y hay tantos que marean. Casi parece
imposible comprar en un supermercado leche que sólo tenga leche, sin
omegas, sin fibra, sin calcio añadido, sin tonalin; ni yogures sin
vidalim, ni zumos sin vitaminas esenciales, sin antiox, ni galletas que
no sean bajas en grasa, altas en fibra, ricas en oleosan, pobres en
colesterol... Hay productos con activos plus, con L casei inmunitas o
bifidus activo. Como en una lista de tapas cantada a la andaluza, hay
alimentos cardiosaludables, buenos para el riñón, mejores para los
huesos y superiores para las defensas.
Casi nadie sabe muy bien qué significan todas esas cosas -no vienen ni
en el diccionario- ni cómo pueden beneficiar a la salud, si es que lo
hacen, pero, qué diferencia el carro de la compra, enriquecido y
saludable, frente al otro, simple y triste, con tomate frito corriente
y moliente y atún sin omega. La gran diferencia entre un carro y otro
es el precio. Y menuda diferencia. Algunos alimentos se encarecen más
de un 100% porque en el envase hay un reclamo publicitario de ese
estilo, alegaciones, les llaman. "Hay hasta zumos que ponen libre de
grasas. Pues claro, si en los zumos lo que interesa saber es qué
azúcares contienen, y a veces no vienen diferenciados de los hidratos
de carbono", critica Yolanda Quintana, autora de un informe sobre
alimentos funcionales que publicó ayer la Confederación Española de
Asociaciones de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios (Ceaccu).
La Confederación ha analizado 448 mensajes que venden en los productos
alimentarios salud y otras maravillas para el consumidor y el 59% de
esos eslóganes "no se ajustan a la normativa" que entró en vigor en
julio de 2007 mediante un reglamento europeo. Ni tampoco al decreto
español de 1999 sobre etiquetado, que impide atribuir a los alimentos
propiedades "preventivas, curativas o terapéuticas".
Pero el consumidor no siempre lo sabe porque la normativa es muy
farragosa y los controles, escasos. Para poder decir que algo es 'bajo
en sal' el producto no puede contener más de 0,12 gramos de sodio; si
es 'sin sal' no tendrá más de 0,005 gramos; si aceptamos 'alto
contenido en fibra' es porque habrá como mínimo 6 gramos por cada 100 y
no será 'bajo en grasa' a menos que contenga menos de 3 gramos de grasa
por cada 100 de producto sólido o 1,5 por cada 100 mililitros, en
líquidos. ¿Quién puede aprenderse eso? Hay que ir al ultramarinos con
libro de instrucciones y absténganse los que no hayan hecho una carrera
de ciencias.
A pesar de entender poco o nada de lo que cuenta el bote, las campañas
publicitarias llaman la atención poderosamente y el consumidor lo
compra aunque sea más caro. ¡Hasta hay maquinillas de afeitar
enriquecidas en vitamina E! "Supongo que será porque esa vitamina
favorece la cicatrización", se ríe José Manuel Ávila, director gerente
de la Fundación Española de Nutrición. ¿Qué opinan en esta institución
de todos estos productos que nos van a dejar como nuevos? "Necesitamos
52 sustancias para sobrevivir y todas ellas están en los alimentos. Si
llevamos una dieta variada obtendremos esos 52 componentes y además de
forma equilibrada. Porque con unas pastillas efectivamente podemos
tener ácidos Omega 3 y muchos, tantos como si nos comiéramos 20 kilos
de sardinas, pero no es el caso", dice.
Ávila dice que hay parte de la población, como niños, mayores,
embarazadas, atletas, que quizá necesitan algo que no pueden tomar y
entonces "pueden recurrir a alimentos enriquecidos o fortificados",
pero confía en que efectivamente lo estén.
Es decir, confía en que no haya fraudes. El informe de Ceaccu habla de
un amplio incumplimiento del reglamento europeo y de la norma española,
pero en la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición
(AESAN) se limita a decir -hasta que lean el informe- que hay alimentos
cuyas alegaciones están al límite, sobre todo los yogures y los lácteos
y que, por lo demás, las empresas no suelen mentir en los contenidos de
sal, azúcares, grasas y otros porque los fraudes le vienen muy mal para
su imagen.
Entre los productos de mayor consumo analizados por Ceaccu, se han
encontrado una media de 6,3 alegaciones por envase y algunos tenían
hasta 22 reclamos, como es el caso de las galletas B SAN Activas
Virginias.
Muchos de los productos no especifican beneficios para la salud, algo
que está prohibido, simplemente lo envuelven: cuidado natural,
bienestar general, el yogur que favorece en todos los sentidos, es
sano, es vida, tu cuerpo te lo agradecerá.
Pero otros muchos, dice Ceaccu, sencillamente "incumplen el reglamento"
con los reclamos que los publicitan. Por ejemplo, por su ambigüedad:
dicen que son sin colesterol, pero tienen muchas grasas saturadas; o
los que sólo dicen '90% libre de grasas'; también están las famosas
grasas vegetales. Es más difícil encontrar galletas sin grasas
vegetales que apostatar en la Iglesia católica o darse de baja en un
banco. Pero ¿cuáles son las grasas vegetales? ¿Oliva virgen o grasa de
palma o coco, que es peor que el propio sebo?
Otros: 'justo contenido en sal', 'sin sal añadida'. ¿Pero tiene mucha o
poca?
Algunas alegaciones nutricionales explican que algo es 'bajo en sal' "y
tiene más sodio del permitido", explica Yolanda Quintana; o te hablan
de 'bajo en calorías' sin especificar qué nutriente se ha rebajado.
Ceaccu ha encontrado hasta 58 productos en los que se mencionan
beneficios para el organismo, que también está prohibido, como 'ayuda
al desarrollo de tus huesos', 'estimula el sistema inmunológico',
'previene el deterioro cutáneo y el envejecimiento de las células'. Y
también hay consumidores que compran 'nutrientes importantes para el
cerebro'.
Tampoco se aporta información sobre la cantidad que hay que consumir
para que el bienestar se apodere de la vida del consumidor y su riñón
funcione como un reloj, "como obliga el artículo 10 del reglamento". Y
alegaciones incomprensibles, pero placenteras: 'Te va', 'Te cuida' y
'Es sano, es vida'.
Pero las grandes industrias tienen poder y cuentan con generosas
prórrogas en algunos casos para adaptarse a la normativa. Por ejemplo,
cuando un eslogan se asocia a una marca tienen hasta 15 años para
quitarlo, según explicó ayer la confederación de consumidores. Si las
aceitunas La Española te cuida, te cuidarán un puñado de años más.
La normativa del etiquetado legaliza el recurso a una autoridad
supuestamente científica, como asociaciones, estudios, fundaciones,
"que pueden constituirse de una forma burocrática, pero que nadie
comprueba quiénes están detrás de ellas", critica la presidenta de
Ceaccu, Isabel Ávila. Así ase entiende que haya pasta de dientes que
recomiendan nueve de cada 10 dentistas.
Pero una encuesta entre 1.600 familias, aún por publicar, demuestra que
el 61% no sabe qué significan esas alegaciones llenas de vida que
aparecen en los productos, pero están dispuestas a comprarlos si su
presupuesto lo permite. "Es el poder de la publicidad", dijo ayer
Isabel Ávila. Son los jóvenes, según este estudio, los más proclives a
consumir estos productos. "Antes se presumía con un coche y ahora se
hace con la alimentación, comprando estos productos que son más caros y
que a veces ofrecen para los niños lo que las familias no pueden darles
de forma natural por falta de tiempo", explica Ávila. Vamos, que viste
más un bollo relleno de chocolate que un bocata de chorizo y queso de
toda la vida.
La profesora de Sociología de la Universidad de Oviedo Cecilia Díez,
que colaboró en un estudio de La Caixa sobre alimentación, consumo y
salud, cree que estos productos han proliferado porque la gente se ha
ido dando cuenta de la importancia que tiene la alimentación en la
salud y las industrias "los ofrecen con un halo de cientificidad",
explica.
También se asocian en la publicidad a cierto prestigio social, a
consumidores de élite, y eso "funciona", añade. Respecto a las familias
que los consumen, Díez cree que, en realidad, son las de clases más
humildes, "porque lo caro hoy en día es consumir productos frescos
recién cocinados". El tiempo es vital. "No creo que las familias le den
esos productos a sus hijos porque sientan que no están haciendo por
ellos lo que deben, simplemente es una cuestión de tiempo; el trabajo
no permite comer cinco frutas al día y hay productos que le ofrecen esa
posibilidad en un bote pequeño que se bebe de un trago".
Así pues, lo caro es llevar una dieta sana. "Para eso se requiere
cultura y dinero".
Cuanto menos haya de ambas, más calan los mensajes. Vean esta anécdota.
Preguntado un comercial por la marcha de la venta de sus yogures
Pronutris, explicó. "Cuando salen marcas blancas que tienen lo mismo
que ofrecen otros yogures caen las ventas, pero con estos no ocurrirá
porque la empresa ha comprado toda la producción de Pronutris del
mundo". Producir pronutris es como cazar gamusinos. Sencillamente, no
existen.
URL:
http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Queda/leche/omegas/favor/elpepisoc/20080605elpepisoc_1/Tes/
4.- ¡VAYA TIMO! EL NOBLE ARTE DE ECHAR POR TIERRA MITOS
(Artículo publicado originalmente en el diario Deia)
La editorial navarra Laetoli publica una colección de libros escritos
por expertos cuya finalidad es desbaratar mediante argumentos
racionales varios mitos y creencias que se han asentado en nuestra
sociedad.
Confiéselo. Confiese que en su adolescencia se le pusieron los pelos de
punta mientras sus manos se paseaban por una tabla güija. Confiese que
ha pagado sus buenos dineros a cambio de que una vidente desvele los
secretos de su futuro amoroso. Confiese que está convencido de que lo
que vio aquella noche de verano sobre su casa era un ovni. Confiese que
cree a pies juntillas que el cuñado del primo del amigo de su compañero
de oficina fue abducido por un clan de extraterrestres en Salou la
primavera del 98...
No es usted un ser tan extraño. Todos tenemos esa curiosa tendencia a
creer en alguno de esos fenómenos alucinantes que se empeñan en
vestirse de verdad indiscutible. Precisamente para echar por tierra
muchos de esos dogmas que hay establecidos en la sociedad nació hace
dos años la colección ¡Vaya timo! de la mano de la editorial navarra
Laetoli. El creacionismo, los ovnis, la parapsicología, el yeti y la
Sábana Santa, son las cuestiones que se desmontan mediante argumentos
racionales por los diferentes libros de esta colección. Los dos últimos
títulos que se acaban de publicar son Las abducciones ¡vaya timo! y El
psicoanálisis ¡vaya timo! La polémica está servida.
La idea de esta colección surgió promovida por la Sociedad para la Base
del Pensamiento Crítico dirigida por Javier Armentia, que es también
director del Planetario de Iruñea. Esta agrupación lleva veinte años
tratando de analizar de forma crítica muchas creencias que se asientan
en la sociedad. "Es una defensa de la ciencia frente a la pseudociencia
en temas en los que la información que se da suele estar sesgada",
afirma Armentia.
Armentia dirige esta colección que recoge los trabajos realizados por
diversos autores expertos y conocedores de cada una de las materias.
"Pedimos a los autores que escribieran el libro recuperando el estilo
de la provocación intelectual", afirma Armentia. El resultado es una
colección de libros llamativos, pensados para un lector joven, que
cogen un tema, lo desmenuzan y lo hacen comprensible. "Estos libros son
para entender que estamos ante mitos o timos que nos hacen perder
tiempo, a veces el dinero y en ocasiones la salud. Son cuestiones que
se nos han contado de forma sorprendente, pero en cuanto rascas un poco
y analizas lo que hay en el fondo, te encuentras con que no hay nada.
Lo cierto es que hay mucha gente que cree que un vidente le puede decir
cosas del futuro", explica.
La cosa es que a través de libros breves, amenos y que huyen de un
vocabulario muy especializado, biólogos, filósofos, científicos,
psicólogos y demás profesionales plasman sobre el papel sus argumentos
para pegarles un repaso a astrólogos, homeópatas, creacionistas,
tarotistas, curanderos y demás abanderados de mitos y patrañas.
La polémica es uno de los deliciosos platos que estos autores ponen en
la mesa del lector. Y es que, no es lo mismo arremeter contra las
pintorescas leyendas del Yeti o el monstruo del lago Ness, que contra
aspectos tan peliagudos como el psicoanálisis o la propia Sábana Santa.
Pero estos autores no se cortan. "Nosotros defendemos que el
psicoanálisis no funciona porque analizando todo lo que se ha publicado
desde que Freud hizo sus teorías, se ha comprobado que no funciona, que
las terapias psicoanalíticas no curan ninguno de los trastornos de la
mente y de la conducta que dicen curar", asevera.
Por otra parte, tenemos por ejemplo, a esas expediciones que proclaman
que han descubiertos las huellas del Yeti o de Big Foot. ¿Cómo es que
eso se repite una y otra vez a pesar de que nunca hay pruebas
verídicas? "Quizá porque nos gusta creer y nos gusta un poquito que nos
engañen", explica Armentia. "Esta colección intenta decir que no
siempre merece la pena que nos engañen y que hay cosas que son muy
divertidas y que son de verdad".
La pregunta es: ¿por qué nos gusta creer este tipo de historias?
"Algunos biólogos dicen que el sistema de creencias tiene una utilidad
evolutiva. En cierto modo somos una especie que nos creemos las cosas",
afirma. "Pensemos que el pensamiento crítico es una tendencia reciente,
y frente a eso están miles de años de explicaciones míticas. En cierto
modo, la pregunta sería: ¿Cómo no nos vamos a creer estas cosas?",
añade riendo. Armentia asegura que cada vez somos más dados a analizar
las cosas de una manera crítica, lo cual "redunda en un mejor
conocimiento de la naturaleza, entre otras cosas". "Lo normal es que
creamos las cosas", reconoce. "Solamente cuando empezamos a leer, a
estudiar, analizar, podemos librarnos de ese corsé de la creencia y
tener por detrás unas razones más correctas", concluye.
libros que rompen dogmas sociales
sus frases
"Estos libros nos hacen entender que hay timos que nos hacen perder
tiempo, dinero y salud"
"Cuando estudiamos, leemos y analizamos nos libramos del corsé de las
creencias"
Javier Armentia
Director de la colección '¡Vaya timo!'
5.- CIENTÍFICOS TRAMPOSOS
Alicia Rivera
(Noticia publicada originalmente en el diario El País)
La investigación científica tiene prestigio por su exactitud y certeza,
y su credibilidad reside en que los descubrimientos se demuestran con
experimentos y las afirmaciones se comprueban. ¿Siempre? ¿Puede hacer
trampas la ciencia? Tal vez, teniendo en cuenta que en el mundo hay
muchos miles de científicos, sea más correcto preguntarse: ¿Hay
tramposos entre los científicos?
La respuesta, con datos en la mano, es que sí. El más reciente estudio,
hecho en EE UU sobre el área de biomedicina y publicado en la revista
Nature, admite más de 2.300 casos de posibles malas prácticas
científicas cada año entre el colectivo de referencia (unos 155.000
investigadores de esa área). El informe está hecho a partir de 2.200
entrevistas. Y las malas prácticas van del plagio a la falsificación,
las chapuzas en el laboratorio o el descubrimiento inventado. El caso
del surcoreano Hwang Woo Suk y sus falsas células madre, o la
controvertida apropiación del virus del sida del francés Luc Montagnier
por parte del estadounidense ex codescubridor del VIH, Robert Gallo,
son dos escándalos famosos.
Pero la comunidad científica es un universo peculiar y aquí las
mentiras -al menos las más gordas y significativas- salen a la luz más
pronto que tarde, y son desveladas por el mismo colectivo en que
surgen. Además, se intenta medir cuántas mentiras o trampas hay. Y aquí
el tramposo no tiene la gracia del pícaro, sino que sufrirá el rechazo
y la exclusión de la propia comunidad científica.
Las instituciones federales de EE UU consideran que es obligación de
los investigadores denunciar los casos de malas prácticas y tiene
organismos oficiales encargados de vigilar estos problemas -además de
los comités específicos de cada institución o universidad-, como la
Oficina de Integridad de la Investigación (ORI, de los institutos
nacionales de Salud), autora del último informe. Además, hay una
normativa sancionadora: quien hace trampas corre el riesgo de que se le
cierre el acceso a la financiación federal para sus proyectos, lo que
fácilmente significa el fin de la carrera científica.
Para que no haya dudas, la Fundación Nacional para la Ciencia (EE UU)
aplica la siguiente definición de malas prácticas (research misconduct,
en inglés): "Mentiras, falsificaciones o plagios en la propuesta,
realización o revisión de una investigación, o en el informe de
resultados de investigación".
En España no existe un código similar ni un seguimiento estadístico del
problema, pero una institución como el CSIC es consciente de la
necesidad de poner manos a la obra cuanto antes. "Se va a crear una
comisión de ética cuyo primer objetivo es elaborar un código de buenas
prácticas científicas", dice Juán José Damborenea, vicepresidente
adjunto del CSIC. Hasta ahora, las quejas deben ir a la dirección de
dicho organismo y no hay estadísticas respecto a su incidencia.
La situación es similar en el plan nacional de I+D: "Actualmente no
existe una normativa de malas prácticas, ya que el ministerio financia
a los investigadores a través de sus instituciones, que los avalan. Por
tanto, la responsable ante el ministerio es la propia entidad
peticionaria", dice un portavoz del Ministerio de Ciencia e Innovación.
"Sin embargo, la Secretaría de Estado de Investigación tiene la firme
intención de incorporar una normativa de malas prácticas que regule la
participación competitiva de financiación de proyectos dentro de las
medidas de mejora de la gestión, la evaluación y el seguimiento de las
actividades de I+D e innovación".
En cuanto a la UE, "no hay un control específico por parte de la
Comisión Europea y, por tanto, no hay un conjunto de sanciones bajo un
epígrafe de malas prácticas científicas", informa la Comisión. "Sin
embargo, se pueden aplicar sanciones en el ámbito de las
investigaciones financiadas por el Programa Marco si se trata de un
caso de fraude financiero o violación de principios éticos
fundamentales". Sin estadísticas sobre malas prácticas, la Comisión
asegura que ha abordado el asunto con un grupo de expertos.
No todos los casos de fraude en investigación tienen que ser tan
famosos como el de Hwang Woo Suk, que anunció en 2005 haber creado unas
líneas de células madre embrionarias y se hizo célebre. Pero la gloria
le duró poco: unos meses después se descubrió que había falsificado los
resultados. La revista Science que había publicado el hallazgo hizo una
larga rectificación y pasó un bochorno considerable.
Más duradero fue uno de los engaños más famosos de la historia de la
ciencia: el Hombre de Piltdown. Era un cráneo presentado en 1912 por el
británico Charles Dawson como eslabón perdido entre el mono y el
hombre, la combinación óptima entre cráneo perfectamente humano y
mandíbula simiesca. El Hombre de Piltdown conservó su respetabilidad
cuatro décadas, hasta que, en 1953, se descubrió que era un montaje de
un cráneo humano actual y una mandíbula de orangután.
Seguramente ahora no se sostendría mucho tiempo una mentira tan burda,
con métodos precisos de análisis y con centenares o miles de
científicos en cada especialidad dispuestos a comprobar con sus propios
ojos cualquier hallazgo y, además, en un entorno muy competitivo. Uno
de los caminos por el que se han descubierto algunos fraudes es la
imposibilidad de repetir en otro laboratorio lo que un científico
afirma haber logrado en el suyo. Cuando el hallazgo es importante, se
suele hacer enseguida y, si las cosas no cuadran, saltan las alertas.
Saltaron, por ejemplo, con Jan Hendrik Schön, un físico joven, de
nanoelectrónica, de los Laboratorios Bell (EE UU). Él anunció un número
llamativo de descubrimientos, pero los resultados que presentaba fueron
imposibles de reproducir por otros científicos y se constató que había
inventado o manipulado los datos en numerosas ocasiones entre 1998 y
2001. Decenas de casos menos trascendentes que éstos se producen
constantemente. Puede ser un científico que copia los datos a otro, o
que se adjudica los hallazgos del vecino sin acreditar la autoría
debidamente, o que juega sucio cuando está evaluando trabajos ajenos en
procesos de adjudicación de fondos o de plazas. A veces el fraude es
tan aparentemente tonto como manipular con un programa informático una
gráfica para resaltar los resultados deseados. Muchos, la inmensa
mayoría, de los que recoge la ORI, son casos oscuros y sin importancia
desde el punto de vista del avance de la ciencia. Pero harán daño a
alguien y perjudican a la investigación en tanto que corroen los
cimientos mismos de la integridad de la actividad científica. Como tal,
afectan a muchos miles de científicos honestos y escrupulosos de todo
el mundo.
Las instituciones estadounidenses reguladoras de las malas prácticas
piden a las instituciones "una cultura de tolerancia cero tanto para
quien es responsable de malas prácticas como para quien cierra los ojos
ante ellas", dice el informe del ORI.
URL:
http://www.elpais.com/articulo/futuro/Cientificos/tramposos/elpepusocfut/20080702elpepifut_1/Tes
B. BITÁCORA DE BITÁCORAS
1.- PIRÁMIDES Y "PIRAMITOS"
Javier Armentia Fructuoso
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Naturablog)
eo en elmundo.es la información de Rosa M. Tristán sobre el
descubrimiento estrella de la egiptología de esta semana: la pirámide
'perdida' de Giza, erigida por el faraón Dyedefra hace más de cuatro
mil quinientos años.
Debió ser la más grande y aunque desapareció, su piedra no se perdió
sin más: fue empleada en la edificación de la ciudad que hoy es El
Cairo.
La pirámide, a tenor de los últimos hallazgos, superaba en 7,62 metros
de altura a la de Keops, que tiene 146 metros. Cada una de las caras,
en su base, medían 122 metros y el ángulo de inclinación era de 64
grados, si bien una variación impidió que se colapsara.
Lo egipcio en general y las pirámides de Giza en particular han
ejercido siempre una extraña atracción: la magnificencia y la
sorprendente capacidad de una civilización que vivió hace tanto tiempo,
mirada desde la prepotencia de quienes nos creemos, en el ahora y el
hoy, los mejores y los más avanzados, puede fácilmente dar pábulo a la
idea de que aquellos antiguos egipcios no pudieron hacer todo eso solos.
Las pirámides llevan al 'piramito': tuvieron ayuda extraterrestre,
apuntarán unos, siguiendo las especulaciones sin sentido -pero con gran
éxito editorial- de autores como Von Däniken; disponían de tecnologías
impensables incluso hoy día, que les permitían bien licuar el granito,
bien teletransportar esos enormes bloques sin esfuerzo...
Las tonterías son, en este tema también, legión, y de hecho lo difícil
es encontrar información seria y científica sobre estos temas cuando
uno busca en Google.
Desde hace unos años, una de las afirmaciones que se han ido repitiendo
casi sin discusión seria, popularizada por programas de radio y TV que
se dedican al amarillismo paranormal, es que las tres pirámides
existentes de Giza reproducían las posiciones y distribución de la
constelación de Orión, en concreto las tres estrellas (Alnimal, Alnitak
y Mintaka) del cinturón del gigante cazador.
La tesis popularizada por Robert Bauval, pretendía unir la astronomía
con la arqueología, desvelando un plan constructor que no sería
imposible en principio (se sabe del uso de orientaciones
topoastronómicas en las construcciones y el urbanismo de muchas
culturas a lo largo de toda la historia y la prehistoria), pero que
implicarían dataciones incompatibles con las 'oficiales'.
La tesis de Bauval se cae completamente con la nueva pirámide, que no
casa con ese diseño celeste, salvo que uno invente nuevas estrellas que
desaparecieron hace 12.000 años. Por supuesto, el nuevo hallazgo no
hace sino confirmar algo que ya se sabía: la especulación
arqueoastronómica de Bauval no tiene sentido.
Pero podemos esperar sentados: quienes durante años han vendido humo y
mitos como si fueran hechos científicos no reconocerán el error, ni
cambiarán su rollo: los misterios venden y en cierto modo se aprovechan
de que somos un poco 'piramidiotas'.
URL: http://www.elmundo.es/elmundo/2008/06/03/ecologia/1212482168.html
2.- CUANDO LA RANA Y LA SALAMANDRA ERAN LO MISMO
El Paleofreak
(Artículo publicado originalmente en la bitácora El Paleofreak)
El Gerobatrachus hottoni, del Pérmico temprano, tiene rasgos
esqueléticos típicos de las ranas, mezclados con otros típicos de las
salamandras. Por eso ha sido descrito como una "frogamander" o
"ranamandra", aunque no es un híbrido o un cruce sino una antigua
especie de batracio, próxima al ancestro común entre los anuros (ranas
y sapos) y los urodelos (salamandras y tritones).
También posee una serie de rasgos intermedios entre estos y las formas
más primitivas de los anfibios denominados temnospóndilos. El
Gerobatrachus ("rana vieja") rellena un hueco previo en el registro
fósil conocido y será añadido a la larga lista de fósiles
transicionales que usamos para restregar en las narices a los
creacionistas y también, por qué no decirlo, a los que aún defienden
con vehemencia una evolución a base de grandes saltos espectaculares.
De nuevo la expresión "eslabón perdido" por todas partes, incluso en el
Palaeoblog. ¿Quizá deberíamos resignarnos y dejar de protestar? El
símil del eslabón de una cadena evoca una evolución lineal, de un tipo
de animal hacia otro. En este caso, como en tantos otros, lo que
tenemos es algo muy distinto: una bifurcación evolutiva hacia dos
grupos distintos.
Como ocurre con la mayor parte de los fósiles, y especialmente si son
antiguos (éste tiene unos 290 millones de años), es imposible saber si
fue un antepasado real de seres vivos actuales; lo máximo que puede
decirse es que está cercanamente emparentado con ese ancestro común y
que en determinados contextos científicos y divulgativos podrían
actuar, por así decirlo, como su representante.
El estudio del único ejemplar, hallado en Texas en 1995, ha sido
publicado en la revista Nature* e incluye un análisis filogenético de
varias especies de anfibios. Como resultado, ranas y salamandras
aparecen como grupos hermanos de separación más reciente de lo
previamente estimado mediante relojes moleculares. Su divergencia
habría ocurrido en el Pérmico Medio, y sería, por tanto, posterior al
Gerobatrachus. Por otra parte las cecilias (anfibios sin patas
similares a serpientes o más bien gusanos), aparecen en una rama
evolutiva muy alejada y serían, según este estudio, supervivientes del
gran grupo de los lepospóndilos.
___________
*A stem batrachian from the Early Permian of Texas and the origin of
frogs and salamanders. 2008. Jason S. Anderson et al., Nature 453:
515-518. Abstract
URL: http://paleofreak.blogalia.com/historias/57547
3.- OBSERVACIÓN Y CONOCIMIENTO CIENTÍFICO
Martín Fragoso
(Artículo publicado originalmente en la bitácora Las patillas de Asimov)
En tres entradas anteriores escribí sobre La estructura de las
revoluciones científicas del físico Thomas Khun (aquí, aquí y aquí).
Esta obra provocó dos respuestas: la de quienes –como Imre Lakatos-
defienden que la ciencia es una empresa racional, y la de quienes
afirman –como Paul Feyerabend- que hay que decir Adiós a la razón.
¿Son los conocimientos científicos simples convenciones producto de
modas pasajeras? ¿La “carga teórica” presente en las observaciones que
se realizan es un prejuicio que obstaculiza la adquisición de
conocimiento verdadero? ¿Son arbitrarias e injustificables las ideas y
creencias que forman parte de esa carga teórica? Dudley Shapere, en su
texto El concepto de observación en ciencia y en filosofía, nos da su
respuesta y examina algunas de las descalificaciones que suelen hacerse
a la ciencia.
Observación directa
A través de una detallada exposición acerca de la manera en que los
físicos investigan los procesos que tienen lugar en el interior de las
estrellas Dudley Shapere explica lo que en ciencia se entiende por
“observación directa”. La exposición resulta interesante porque, a
diferencia de muchos filósofos, Shapere comprende la forma en que
trabajan los científicos. Además es un filósofo que se opone a las
interpretaciones relativistas –mismas que ven en la ciencia una empresa
arbitraria o caprichosa-, de hecho, fue uno de los primeros filósofos
en realizar una crítica a la obra de Thomas Kuhn.
Comienza el texto haciendo alusión a la afirmación de un cierto
filósofo de que el interior de las estrellas no podrá observarse jamás,
luego indica que un astrofísico menciona que los científicos pueden ver
en el interior de las estrellas. Así, el autor se pregunta sobre esta
aparente contradicción. A lo mejor el filósofo no sabe nada de
astrofísica. O a lo mejor el filósofo y el astrofísico usan la palabra
observación de formas distintas, es decir, es posible que los intereses
y problemas de filósofos y científicos sean tan diferentes que el uso
de la palabra sea distinto en ambos campos, pero legítimo en cada uno
de ellos. Pudiera ser que los científicos usan de forma descuidada la
palabra observación.
Entonces decide comenzar a examinar el asunto desde la presunción del
filósofo: que el científico usa demasiado libre y descuidadamente la
palabra observación. Para ver si este filósofo está en lo correcto,
describe la forma en que los astrofísicos afirman observar el interior
del Sol.
¿Qué hacen realmente los científicos cuando afirman estar observando el
interior de nuestra estrella? Después de revisar lo anterior el autor
considera que el filósofo puede estar en lo cierto, que no se está
“observando directamente”. Pero las cosas aún no están tan claras,
incluso analizando un poco más la cuestión, se presentan varias
posibles explicaciones: tal vez los científicos sí son descuidados en
el uso de esta palabra, o tal vez el sentido que le dan esté claro para
ellos y no para los no científicos, tal vez otros términos sean más
exactos que el de observación, por ejemplo, sondeo. Señala Sharpe que
hay científicos que usan comillas al escribir términos como observar y
mirar, de ahí que sea posible que su usó sea metafórico. ¿Cómo se
entienden y usan en ciencia términos como percepción sensorial,
observar, mirar y ver? ¿Se debe entender de forma distinta
“observación” y “observación directa”?
El autor analiza las ideas que los astrofísicos tienen acerca de los
fenómenos que ocurren en el interior de las estrellas, las ideas que se
tienen sobre los neutrinos y lo que los científicos dicen observar en
este caso: hablan indistintamente de observar el interior del Sol y de
observar los neutrinos en sus aparatos. Analizar los tres puntos
anteriores podría dar luz a problemas que se suscitan al considerar la
relación entre la observación y las teorías: qué tanta teoría presupone
una observación, y la forma en que esa carga teórica influye en las
maneras en que se ponen a prueba otras teorías.
Para dar respuesta a estas cuestiones el autor propone dos condiciones
para considerar directa un observación: Que la información pueda
recibirse por medio de un receptor apropiado y que esa información se
pueda transmitir directamente (esto es, sin interferencia) desde la
entidad x (que es la fuente de la información), hasta el receptor.
El autor analiza las condiciones que propone y saca las consecuencias
que se derivan de éstas. Aclara que lo que cuenta en un momento dado
como observación directa depende de lo que en ese momento se considere
como parte del conocimiento físico (científico), así que puede cambiar.
Más explícitamente “el conocimiento físico prevaleciente especifica qué
cuenta como un ‘receptor apropiado’, qué cuenta como ‘información’, los
tipos de información que existen, las formas en las cuales se transmite
y recibe la información de diversos tipos, y el carácter y los tipos de
interferencia así como las circunstancias y la frecuencia con la que
ésta ocurre.”
Para el análisis divide la discusión en tres partes, éstas se refieren
a la emisión de la información, la transmisión de la misma y el
receptor. Les llama, respectivamente, teoría de la fuente, teoría de la
transmisión y teoría del receptor. Aclara que esta separación es
artificial (no se da así en la ciencia) pero fructífera desde el punto
de vista filosófico.
En la parte dedicada a la teoría de la fuente se refiere a la forma en
que los científicos creen que se produce energía en el interior de las
estrellas. Nuevamente se trata de una explicación bastante detallada
(que –repito- muestra que el autor realmente está familiarizado con el
trabajo científico), en la que informa cómo se construyen modelos
explicativos. Esta información incluye las predicciones que hace la que
llama “teoría de la fuente” sobre los neutrinos.
En la parte dedicada a la teoría de la transmisión hace su análisis
considerando el problema de la detección de neutrinos; por ello es que
revisa detalladamente lo que la teoría dice que pasa en el interior del
Sol, cómo se han construido modelos de nuestra estrella y las
predicciones que se desprenden de esos modelos (específicamente se
refiere a las predicciones sobre la observación de neutrinos). Al final
comienza a mencionar las diferencias entre lo que se ha predicho y lo
que se ha detectado. Lo cual ha hecho que se cuestione el modelo que se
ha considerado hasta ahora como el mejor.
Cuando aborda la teoría del receptor escribe sobre la forma en que los
científicos tratan de detectar neutrinos.
¿Qué es observable?
Nota que en la física se habla de entidades que no es posible captar
mediante nuestros sentidos. Por ejemplo, la luz visible es sólo una
parte del espectro electromagnético, frecuencias más altas y más bajas
no son captadas por nuestra visión. Así, podemos detectar con nuestros
ojos sólo ciertas ondas electromagnéticas; pero hay otros receptores
que pueden detectar ondas en otros rangos del espectro.
Describe, a partir de descubrimientos físicos (como las cuatro fuerzas
fundamentales y que la luz visible es sólo una parte del espectro
electromagnético), la forma en que se ha ampliado lo que se considera
observacional, y la forma en que han evolucionado conceptos como
transmisión, información y recepción. “Un ‘receptor apropiado’ puede
ahora entenderse como un instrumento capaz de detectar la presencia de
tales interacciones, y por consiguiente de las entidades que
interactúan, de acuerdo con las reglas o las leyes precisas de la
física actual.”
Los descubrimientos físicos –como los mencionados- determinan entonces
si algo puede llamarse o no observación directa, ya que a partir de
ellos se determinará lo que cuenta como información, “esto es, de qué
manera, en qué medida y bajo cuáles circunstancias, podemos utilizar al
receptor de información para obtener conclusiones acerca de la fuente.
En lo que concierne a la observación, las condiciones bajo las cuales
pueden obtenerse tales conclusiones se expresan en las condiciones
mencionadas anteriormente, las cuales deben cumplirse para que pueda
decirse que un cierto objeto es ‘observado directamente’”.
Shapere, en su análisis, profundiza acerca de la física del Sol y los
neutrinos, así que también explica lo que ve como los huecos en el
estado actual del conocimiento sobre este tema.
Analiza a continuación las formas en que los filósofos han entendido el
término “observación”: como un tipo especial de percepción y desde el
punto de vista epistémico. Para la tradición empirista el conocimiento
descansa sobre la experiencia, entendida como percepción sensorial. Sin
embargo, explica que “la ciencia ha llegado cada vez más a excluir
tanto como sea posible a la percepción sensorial de jugar algún papel
en la adquisición de evidencia observacional.” ¿Cómo es esto? Pues el
autor explica que la ciencia va confiando cada vez más en mejores
receptores que nuestros sentidos. La información recibida debe
transformarse en información que pueda ser leída (en amplio sentido se
usa esta palabra) por los científicos, esto quiere decir que debe “ser
transformada a una forma que sea accesible a los seres humanos.”
El siguiente punto aborda el papel de la presencia del investigador en
el momento en que se recibe la información. En ciertos casos no es
fundamental la presencia de un científico cuando se recibe la
información, las máquinas adecuadas lo hacen. Pero en algún momento los
investigadores la usarán para obtener conocimiento.
Después de su detallada explicación del trabajo de los astrofísicos al
buscar neutrinos, concluye que, efectivamente, usan el término
“observación” en un amplio sentido; pero no considera que esto sea
descuidado o erróneo: “llámesele como se quiera, mientras recuerden los
papeles que esa actividad desempeña, así como sus relaciones con otras
actividades y con otros conceptos (...) el uso del astrofísico se
aparta del uso ordinario, se trata de una desviación razonada (...) el
que se trate de una divergencia no va en detrimento del hecho de que
tiene una relación con lo que el lenguaje ordinario llama
‘observación’.” Señala que esta observación de la que habla el
astrofísico desempeña el mismo papel epistémico que la tradición
empirista asigna a la observación: “construir la base para la
contrastación de creencias y para la adquisición de nuevo conocimiento
sobre la naturaleza. De hecho desempeña esos papeles mejor de lo que
podrían haber sido desempeñados sin el conocimiento previo que la
ciencia ha acumulado y que participa en la observación científica.”
Aclara que lo que ha mencionado sobre el término observación, se
refiere al asunto de la detección de neutrinos y no a todos los
trabajos que se realizan en ciencia; es decir, habrá campos en los que
se pueda aplicar lo expuesto en su trabajo, pero otros en los que no
(por ejemplo, en la mecánica cuántica las observaciones son aún más
complicadas).
La carga teórica
Llegamos a la parte en la que escribe sobre la “carga teórica”
(información previa o background information) presente en las
observaciones y la forma en que esto ha sido usado para descalificar a
la ciencia como método para obtener verdadero conocimiento.
¿Es posible siquiera plantear una posible observación si no contamos
con algún tipo de información previa? Cuando un científico piensa que
es posible realizar algún experimento es porque sabe ciertas cosas.
Shapere explica: “Así es que la ciencia construye sobre lo que ya
conoce, incluso cuando sus capacidades observacionales están
involucradas. La ciencia aprende cómo observar la naturaleza, y su
habilidad para observar aumenta conforme se incrementa el conocimiento
(o disminuye cuando se da cuenta de que estaba equivocada con respecto
a cierta información previa que utilizó). En el proceso de adquisición
del conocimiento no sólo aprendemos acerca de la naturaleza, también
aprendemos cómo aprender acerca del proceso mismo, mediante el
aprendizaje, entre otras cosas, de lo que constituye información y de
cómo observar a las entidades que hemos averiguado que existen y los
procesos que hemos encontrado que ocurren en la naturaleza.”
¿La “carga teórica” (es decir, el conocimiento que se acepta
previamente y que además es el que da lugar a que se plantee un cierto
experimento) “contamina” la observación? La existencia de esa carga
teórica ¿es una prueba de que el conocimiento dista mucho de ser
objetivo?, ¿aceptar esa carga teórica equivale a aceptar prejuicios de
moda?
A quien responda afirmativamente a estas cuestiones, podría
preguntársele sobre la alternativa, ¿de qué otra forma se podría llegar
a obtener conocimiento de la naturaleza?, ¿cómo se podría lograr hacer
una ciencia sin los ‘prejuicios de moda’? No es posible realizar
observaciones sin ningún tipo de carga teórica; aún pensando que es
posible, ¿de qué serviría? Cualquier cosa aprendida de esa observación
ya no podría ser usada para posteriores observaciones porque se
argumentaría que es un prejuicio. Lo que se estaría proponiendo es que
no pueda acumularse el conocimiento.
Shapere aborda estas cuestiones en la última parte de su escrito. ¿Hay
algún caso que sea útil en la búsqueda del conocimiento en el que una
observación no requiera de alguna creencia previa (y que además
estuviera exenta de toda duda)? Contesta: “La riqueza de la
interpretación crea la pertinencia de aquello que es información y de
aquello que puede servir de base para obtener información ulterior; y
la información científicamente confiable se establece empleando, como
información previa que establece la confiabilidad, creencias previas
exitosas acerca de las cuales no tenemos razones específicas ni
contundentes para ponerlas en duda.”
Ni en la vida cotidiana pueden hacerse observaciones que no requieran
de creencias previas. “En particular, ningún argumento aducido por
filósofos ha mostrado nunca que existe algún nivel absolutamente
neutral en el cual no pueda surgir duda alguna.”
Shapere explica que quienes piensan que la carga teórica es un
prejuicio despreciable, están aprovechando la ambigüedad del término
“teoría”. A veces se usa para referirse al conocimiento previo, y a
veces para referirse a cosas inciertas (cuando alguien afirma “x es
sólo una teoría” está diciendo “x es sólo una idea cualquiera o
incierta o no comprobada”). Esta misma ambigüedad es usada por los
creacionistas en cuanto a la evolución por selección natural, para
ellos se trata de una teoría en el segundo sentido.
Otra de las cosas que suelen hacer quienes descalifican a la ciencia o
quienes proponen ideas pseudocientíficas, es decir que las ideas
científicas que se aceptan en la actualidad podrían llegar a cambiar,
es decir, no hay una certeza absoluta. “Las ideas científicas han
cambiado a lo largo de la historia, así que lo que hoy niegan, mañana
pueden llegar a aceptarlo.”, afirman. Es verdad que las ideas
científicas pueden cambiar, pero ¿cómo saber si una idea debe ser
aceptada o puesta en duda?
Shapere escribe: “Pero si bien es cierto que en la información previa
que se emplea en ciencia no hay certeza (en el sentido de que podría
estar equivocada, y en el sentido de que incluye un cierto margen de
error), no por esa razón es incierta (en el sentido de que sea
vacilante o arbitraria). En su intento por obtener nueva información,
lo que la ciencia utiliza como información previa siempre que le es
posible es la mejor información que tiene a su disposición; hablando
vagamente y de una manera idealizada para los presentes propósitos,
pero que no deja de ser adecuada, se trata de información que en el
pasado ha sido altamente exitosa, y con respecto a la cual no existe
ninguna razón específica contundente para ponerla en duda. (Nosotros
aprendemos en qué consiste que las creencias sean exitosas, qué es lo
que cuenta como una razón para dudar, y cuándo una duda es contundente
en el sentido de que sea lo suficientemente seria como para
preocuparse) (...) Llamar ‘hipotética’ o ‘incierta’ a toda la
información previa –llamarla ‘teórica’ en el segundo de los sentidos
que se distinguieron arriba- hace hincapié en que todas nuestras
creencias son ‘dudosas’, en el sentido de que pueden surgir dudas, y de
que las dudas pueden resultar tan contundentes que nos obliguen a
rechazar la idea en cuestión. Pero como hemos aprendido en la ciencia
(aunque, por desgracia, quizá no en filosofía), la sola razón de que
pueda surgir una duda no es por sí misma una razón para dudar.”
Así, es posible seguir haciendo ciencia con ideas exitosas fuera de
duda o con ideas de las que existen dudas con respecto a ciertos rangos
de error más bien insignificantes (tan insignificantes que se tenga la
seguridad de que no habrá consecuencias).
Shapere concluye: “Así, el hecho de que lo que cuenta como
‘observacional’ en la ciencia esté ‘cargado’ con información previa no
implica que las observaciones estén ‘cargadas’ en favor de ciertas
concepciones arbitrarias, relativas o incluso ‘inciertas’ (en cualquier
sentido útil de este término). Tampoco implica que esa información
previa no pueda llegar a estar sujeta a dudas específicas y ser
rechazada (...) El empleo de información previa, lejos de constituir
una barrera para la adquisición del conocimiento acerca de la
naturaleza, es el medio por el cual se obtiene mayor información.”
Shapere a lo largo de su artículo muestra que el término observación
tal y como es usado por los astrofísicos está relacionado con el uso
ordinario y filosófico, pero va más allá; es una desviación racional
que puede usarse exitosamente para ampliar el conocimiento de la
naturaleza. También muestra que la ciencia se va construyendo con lo
que ya se ha aprendido. Y este proceso de construcción permite no sólo
aumentar el conocimiento sino también diseñar, desarrollar o idear
nuevas formas de realizar observaciones.
URL:
http://patillasdeasimov.blogspot.com/2008/06/observacin-y-conocimiento-cientfico-en.html
4.- SE LE APARECIÓ LA VIRGEN
Fernando L. Frías Sánchez
(Artículo publicado originalmente en la bitácora El Fondo del Asunto)
Se suele decir que a alguien "se le apareció la Virgen" cuando tiene un
golpe inesperado de suerte, un "milagro" que le salva de algún apuro.
No sé si Amparo Cuevas pasaba por un apuro en 1980, pero lo que sí está
claro es que "se le apareció la Virgen": el patrimonio del tinglado
montado a raíz de las supuestas apariciones marianas de El Escorial
suma nada menos que ciento sesenta y dos (sí, ciento sesenta y dos)
inmuebles e ingentes cantidades de dinero amablemente "donadas" por los
acólitos, además del trabajo "voluntario" de muchas personas víctimas
del montaje sectario.
Hace unos días la Asociación de Víctimas de las Supuestas Apariciones
de El Escorial consiguió que el Juzgado de Instrucción número Cuatro de
San Lorenzo de El Escorial admitiera a trámite una querella contra la
vidente y otras trece personas, acusadas de delitos de estafa,
asociación ilícita, detención ilegal y coacciones. Hoy se ha producido
la declaración como imputada de Amparo Cuevas, cuya explicación acerca
de los hechos es, como no podría ser de otra forma, que no retiene a
nadie contra su voluntad, que todo lo que ha recibido lo ha sido por
donaciones voluntarias y absolutamente libres, y que nunca ha engañado
a nadie. Vamos, que "se le apareció la Virgen".
Ya hablamos aquí en su día acerca de las dificultades para conseguir
que los responsables de este tipo de chiringuitos (aunque en este caso
la palabra se quede corta) acaben siendo condenados por estafa. Y ya
veremos qué ocurre con los otros delitos, porque aunque en algún caso
la querella parece estar sólidamente respaldada, el hecho de que esta
mujer lleve cerca de veintiocho años con su montaje sin que nadie la
haya molestado dice muy poco en favor de nuestro sistema de protección
a las víctimas de estos engaños. Esa es, precisamente, la razón
principal por la que desde Círculo Escéptico hemos puesto en marcha la
campaña por el control del mercado esotérico.
Pero por supuesto seguiremos con mucho interés el caso, y ojalá se
resuelva favorablemente para las víctimas. Y en cuanto a la tal Amparo
Cuevas... bueno, si quiere que se le siga "apareciendo la Virgen", vale.
Pero que la vea a través de unas rejas.
Nota: sí, ya sé que en el enlace a la página de la Asociación de
Víctimas se habla de ciento treinta y dos propiedades, y yo hablo de
ciento sesenta y dos. Pero no es un error.
URL: http://yamato1.blogspot.com/2008/06/se-le-apareci-la-virgen.html
5.- ¿QUÉ ES UNA PARADOJA?
Gustavo Piñeiro
(Artículo publicado originalmente en la bitácora El Topo Lógico)
Es fácil encontrar en cualquier buscador de Internet referencias a
paradojas, por ejemplo, a la Paradoja de Russell, la Paradoja de San
Petersburgo o la Paradoja de Epiménides.
Sin embargo, aunque en todas las expresiones anteriores aparece la
palabra “paradoja”, no siempre está claro (a veces inclusive para
quienes hablan de ellas) que en la frase Paradoja de Russell la palabra
“paradoja” no tiene el mismo sentido que en la frase Paradoja de San
Petersburgo y que, de hecho, la palabra paradoja se usa en varios
sentidos completamente diferentes entre sí.
Sin la pretensión de ser exhaustivo, la intención de esta entrada es
hacer una lista de algunos de los distintos significados que suelen
atribuirse a la palabra “paradoja”.
************************
1) En primer lugar se llama paradoja a una contradicción en un sistema
axiomático (o, más en general, en una teoría).
Si establecemos un conjunto de axiomas y de ellos extraemos como
conclusión alguna falsedad (o, lo que viene a ser prácticamente lo
mismo, extraemos de ellos dos conclusiones mutuamente contradictorias)
entonces hemos obtenido de ellos una paradoja. Con el mismo sentido
suelen usarse también las palabras contradicción o antinomia.
Éste es, por ejemplo, el sentido de la palabra “paradoja” en la frase
la Paradoja de Russell. En 1902 Gottlob Frege acababa de enviar a la
imprenta el segundo tomo de Fundamentos de la Aritmética, la obra en la
que daba cierre al trabajo de toda su vida y en la que definía los
números y sus operaciones (y a partir de ellos, el resto de la
matemática) a partir de conceptos puramente lógicos.
Una de las premisas de Frege era que a toda propiedad le correspondía
un conjunto, el conjunto de todos los objetos que cumplen esa
propiedad. Russell observó (y así se lo comentó a Frege en una carta)
que si se toma como propiedad el ser un conjunto que no es elemento de
sí mismo se llega a una paradoja, ya que el conjunto asociado a ella
debe ser y no ser al mismo tiempo elemento de sí mismo.
Como Frege reconoció en la respuesta que le escribió a Russell el
descubrimiento de esta paradoja daba por tierra con todo su sistema.
Más tarde Russell dio al público en general una versión más coloquial
de su paradoja, en la que en lugar de hablar de un conjunto que no se
contiene a sí mismo se habla de un barbero que no afeita a determinadas
personas.
Addenda: no es deseable que un sistema axiomático contenga paradojas
porque en un sistema paradójico todo puede ser demostrado, tanto las
afirmaciones verdaderas como las falsas son demostrables (y en
consecuencia ya no puede saberse qué es verdad y qué es mentira).
Cuenta la leyenda que en una conferencia Russell hizo la observación de
que a partir de una falsedad podía ser demostrada cualquier otra
afirmación (verdadera o falsa) y que en fue retado por el público a
demostrar, partiendo de que 1 = 0, que Smith era el Papa (Smith era uno
de los asistentes a la conferencia, cuyo nombre en realidad no era
Smith, pero que sí era reconocidamente ateo).
Russell razonó así: si 1 = 0, sumemos 1 a ambos miembros, luego 1 = 2.
Tomemos el conjunto formado por Smith y el Papa. El conjunto tiene 2
elementos, pero como 2 = 1 entonces el conjunto tiene también un solo
elemento, luego Smith y el Papa son la misma persona.
2) En segundo lugar se llama paradoja a una falacia.
Según este significado de la palabra, una paradoja es un razonamiento
que parece demostrar una antinomia (es decir una “paradoja” en el
sentido anterior), pero que en realidad contiene un error. En el
sentido anterior se llega a demostrar una falsedad mediante un
razonamiento correcto, la falla está en las premisas y no en el
razonamiento en sí. En este segundo sentido hay simplemente una falla
en el razonamiento que parece llevar a la contradicción.
Un ejemplo: vamos a “demostrar” que 1 = 2.
Tomemos dos números iguales, llamémoslos a y b:
a = b
Tomemos un tercer número, llamado c, y sumémoslo a ambos miembros:
a + c = b + c
Elevamos al cuadrado y operamos:
(a + c)^2 = (b + c)^2
a^2 + 2ac + c^2 = b^2 + 2bc + c^2
a^2 + 2ac = b^2 + 2bc
a^2 – b^2 = 2bc – 2ac
(a – b)(a + b) = 2c(b – a)
Simplificamos (a – b):
a + b = –2c
Como a = b:
2a = –2c
a = –c
Como a y c son números cualesquiera diferentes entre sí entonces
podemos asignarles los valores: a = 1, c = –2. Luego: 1 = 2.
Si el razonamiento hubiera sido correcto habríamos encontrado en la
aritmética una paradoja en el primer sentido (una antinomia, como al de
Rusell), pero hay un error en el razonamiento (no es válido simplificar
a – b, ya que a – b = 0) y por lo tanto sólo tenemos una paradoja en el
segundo sentido, una falacia.
3) En tercer lugar se llama paradoja a un hecho que no conlleva una
contradicción lógica (ni real ni aparente), pero que sí contradice
nuestra intuición o sentido común.
Un ejemplo es la ya mencionada Paradoja de San Petersburgo. En ella se
plantea el siguiente juego: el jugador apuesta un millón de pesos y
luego arroja una moneda tantas veces como sea necesario hasta que sale
cara por primera vez, cuando sale la primera cara se detiene. Si tiró
la moneda una vez, gana 2 pesos. Si tuvo que tirar la moneda dos veces,
gana 4 pesos. Si tiró tres veces, gana 8 pesos. Y así sucesivamente, si
tiró la moneda n veces gana 2^n pesos. ¿Cuál es la ganancia esperada
del jugador? ¿El juego favorece al jugador o a la banca?
Tras hacer los cálculos necesarios se llega a la conclusión de que (no
importa cuál sea la apuesta inicial) el juego siempre favorece al
apostador y que su ganancia esperada es infinita. A la larga, si juega
lo suficiente, su ganancia superará cualquier valor establecido de
antemano. Parece raro que un juego dé una ganancia infinita, pero así
es, y no hay en ello ninguna contradicción.
Otro ejemplo es la llamada Paradoja de Banach Tarski, un teorema en el
que se prueba que es posible cortar una esfera maciza en cinco partes
que pueden ser rotadas y (sin que haya deformaciones) ensamblarlas
formando dos esferas macizas cada una de ellas del mismo tamaño que la
anterior.
Obviamente este teorema contradice toda nuestra intuición (parece como
si de la nada se hubiera duplicado la materia), pero se trata de un
teorema matemático perfectamente válido, sin que haya en él ninguna
falacia ni antinomia. Debo aclarar que la duplicación de la esfera no
es posible en la práctica ya que se necesitaría que la materia fuese
infinitamente divisible.
4) En cuarto lugar tenemos las paradojas de decisión.
En una paradoja de decisión se nos pone ante la tarea de tener que
optar por una de dos (o más) alternativas. La paradoja se produce
cuando sucede que para cada alternativa hay un argumento que la señala
como la mejor.
Un ejemplo de este tipo de paradojas es la llamada Paradoja de Newcomb,
sobre cuyos detalles no me extenderé aquí, baste decir que se trata de
un planteo en el que resulta muy difícil decidirse por una u otra de
las dos opciones entre las que se nos invita a elegir, sin que ello
implique una contradicción lógica (real o aparente), ni un alejamiento
del sentido común (a menos que entendamos que éste dice que en toda
elección debe haber una alternativa claramente superior a las otras).
************************
Como he dicho más arriba, la lista no pretende ser exhaustiva. Es
posible, inclusive, que algunas paradojas sean difícile de clasificar
en uno u otro grupo, o que la clasificación depende de cómo se entienda
la paradoja.
Tomemos por ejemplo la Paradoja del Examen Sorpresa (o del Ahorcamiento
Inesperado) ¿Se trata solamente de una falacia (y cae en el segundo
grupo) o se basa en un razonamiento correcto que lleva a una conclusión
contraria a la intuición (en el tercer tipo, entonces)? Dejaremos este
análisis para otro momento.
URL: http://eltopologico.blogspot.com/2008/07/qu-es-una-paradoja.html
C. MUNDO UNIVERSITARIO
1.- REUNIÓN INTERNACIONAL DE UN CENTENAR DE EXPERTOS EN EL TRATAMIENTO
DE LOS ANEURISMAS CEREBRALES
(Noticia publicada originalmente en la página de la Universidad Pompeu
Fabra)
La UPF acogerá, los días 21 y 22 de febrero, en el auditorio del
edificio França, la asamblea general del proyecto europeo @neurIST, una
iniciativa del sexto Programa Marco de la UE , el coordinador
científico de la cual es Alejandro Frangi, responsable del Grupo de
Investigación de Imagen Computacional y Tecnologías de la Simulación en
Biomedicina (CISTIB) del Departamento de Tecnologías de la Información
y las Comunicaciones (DTIC) de la Universidad Pompeu Fabra.
Un consorcio formado por 29 instituciones públicas y privadas
-universidades, hospitales, centros de investigación y compañías
internacionales- de 12 países europeos y cuatro extraeuropeos está
trabajando para mejorar el diagnóstico, prevención y tratamiento de los
aneurismas cerebrales, -inflamación anormal de las paredes de una
arteria o vena que puede derivar en la rotura del vaso afectado- una de
las causas más comunes de derramamiento cerebral.
El proyecto se inició en el 2006 y finalizará el 2009 con una inversión
querida de más de 17 millones de euros. La asamblea contará con
intervenciones de expertos en aneurismas cerebrales que presentarán sus
últimos avances científicos dentro del proyecto @neurIST. Entre los
participantes figuran médicos, epidemiólogos, bioinformáticos,
ontólogos y expertos en genómica y proteómica, entre otros.
Objetivos del proyecto
El proyecto @neurIST desarrolla una estructura tecnológica de
información (IT) para la toma de decisiones en el manejo, la valoración
de los riesgos y el tratamiento de los derramamientos cerebrales
debidos a aneurisma. De una forma integrada y personalizada, mediante
la informática biomédica y la modelación computacional, @neurIST
obtiene, recopila y procesa una serie de datos, hasta ahora dispersos y
heterogéneos, relacionados con el diagnóstico y el tratamiento de esta
afección, una enfermedad debido a la cual mueren cada año 3 millones de
mujeres y 2,5 millones de hombres en el mundo. Además de ocasionar
discapacidades graves, el porcentaje de mortalidad debido al
derramamiento cerebral gira en torno al 33%. En España español, se
estima que el 12% de cada 100.000 habitantes desarrollará cada año una
rotura de aneurisma cerebral.
Algunos de los resultados conseguidos por el proyecto
La literatura científica publicada ha destacado la importancia de
disponer de datos específicos de cada enfermo siguiendo los
procedimientos establecidos por el proyecto @neurIST. Los datos que el
proyecto está aportando sobre la incidencia, los factores de riesgo y
el pronóstico de los aneurismas cerebrales, son relevantes para mejorar
los protocolos de tratamiento según sea la idiosincrasia de cada caso.
El proyecto ha desarrollado un conjunto de aplicaciones específicas
para organizar toda esta información como por ejemplo @neuLink,
aplicación que integra los genes identificados con la enfermedad, los
datos epidemiológicos de tipo genético y los datos clínicos; @neuFuse,
una base de datos que fusiona los datos diagnósticos reales con los
datos simulados por ordenador para obtener una representación
contrastada de la situación del enfermo; @neuRisk que efectúa una
valoración del riesgo e integra toda la información disponible y
sugiere a cada paciente el mejor tratamiento personalizado.
Uno de los retos del proyecto @neurIST es conseguir demostrar que en la
práctica diaria asistencial tener acceso a estas fuentes de información
hará avanzar la clínica del derramamiento cerebral en beneficio de los
pacientes. Los días 13 y 14 de marzo, tendrá lugar en la UPF la reunión
de evaluación de @neurIST, coincidiendo con la entrega del informe
anual del proyecto a la UE.
Sobre el CISTIB
El Grupo de Investigación de Imagen Computacional y Tecnologías de
Simulación en Biomedicina (CISTIB), dirigido por el Dr. Alejandro
Frangi, es un grupo pionero en el Estado español en la investigación de
nuevas técnicas de análisis automática de imágenes médicas capaces de
ofrecer a los médicos un mejor diagnóstico y un tratamiento
personalizado de determinadas enfermedades cardiovasculares. El centro,
en colaboración con otras instituciones clínicas, investiga técnicas de
simulación a partir de imágenes reales obtenidas de pacientes para
hacer predicciones y mejorar el diagnóstico y la planificación
terapéutica de enfermedades cardíacas y cerebrales.
El objetivo es hacer frente a las carencias de información existentes y
mejorar, a través del cálculo computadorizado, la riqueza de la
información obtenida de los sistemas de diagnóstico radiológico
actuales como por ejemplo la Tomografía Axial Computadorizada (TACO),
la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) o la Tomografía de Emisión de
Positrones (PEDO), entre otros.
El Grupo de Investigación CISTIB está integrado por unos cuarenta
investigadores, especializados en técnicas de imagen computacional
provenientes de diversas disciplinas como la ingeniería biomédica, la
ciencia de la computación, la ingeniería eléctrica, la física, la
informática, las matemáticas y la biología.
Para asegurar la investigación en técnicas de computación y simulación
en el campo de la biomedicina, el centro está esponsorizado por
organismos públicos, entre los cuales está la Generalitat de Catalunya;
el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio; el Ministerio de
Sanidad y Consumo del Gobierno de España y la Comisión Europea
El CISTIB entró recientemente a formar parte de la Red de Centros de
Soporte a la Innovación Tecnológica (Red IT) y, a nivel del Estado
español, es uno de los miembros del Centro de Investigación Biomédica
en Red en Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN),
consorcio financiado por el Instituto de Salud Carlos III del
Ministerio de Salud y Consumo del Gobierno de España.
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