|
Mostrando mensaje 153
|
|
< Anterior | Siguiente >
|
|
|
| Asunto: | EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2002 - Número 08 | | Fecha: | Martes, 10 de Diciembre, 2002 00:40:57 (+0100) | | Autor: | Pedro Luis Gomez Barrondo <TXINBO @.....es>
|
=====================================================================
EL ESCÉPTICO DIGITAL
Boletín electrónico de Ciencia, Escepticismo y Crítica a la
Pseudociencia
© 2000-2002 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/
Edición 2002 - Número 08 - 10 de Diciembre de 2002
Boletín de acceso gratuito a través de:
http://www.elistas.net/foro/el_esceptico/alta
=== SUMARIO =========================================================
- En el candelabro
Por: Luis Alfonso Gámez
- Clones y ética: sobre células madre y prejuicios religiosos.
Por: Oswaldo Palenzuela
- Ética y clonación
Por: José Luis Calvo
- Francisco J. Ayala, catedrático de ciencias biológicas de la
Universidad de California: «Los trasplantes de órganos creados en
laboratorio llegarán de aquí a 20 años»
Por: Luis Alfonso Gámez
- Francisco J. Ayala : «Leer la Biblia como un libro de biología es
absurdo, una blasfemia»
Por: Luis Alfonso Gámez
- Francisco J. Ayala, catedrático de ciencias biológicas de la
Universidad de California: “Un embrión congelado no es un ser humano”
Por: Luis Alfonso Gámez
- El enigma de Nazca
Por: Julio Arrieta
- Pasión Templaria.
Por: Luisa Idoate
- La Máquina de la ¿Verdad?
Por: Javier Armentia
- Mucho ruido y pocas nueces.
Por: José Luis Calvo
- ¿Quién lo iba a decir? La Luna y los nacimientos.
Por: Carlos Xavier
- Desmantelada una red que fabricaba remedios milagrosos.
Por: Carlos Tellería
- Bio-Bac, 'milagro' sin ciencia
Por: Isabel Perancho y Alejandra Rodríguez
- La callada por respuesta
Por: José Luis de la Serna
- La agencia del medicamento anuncia medidas contra los fármacos
ilegales
Por: Alain Ochoa
- Guillermo Sierra destaca que la ética impide recetar un producto
cuyos efectos no están demostrados por la ciencia.
Por: EFE
- Hazte Escuchar.
Por: Javier Armentia
- No cerrar puertas.
Por: Cayetano López
- Victoria Camps, filósofa, “la autorregulación es la única manera de
tratar los problemas de la bioética”
J. M. Martí Font
- La Sharia y Nigeria.
Por: Rubén Martínez Dalmau
- Pedro Duque, astronauta: “Estoy deseando acabar con este calvario de
exámenes”
Por: Luis Alfonso Gámez
- Extracto del discurso ante la Asociación Estadounidense de
Profesores de Física
Por: David J. Griffiths
- Tecnología cargada de futuro.
Por: Roberto Velasco
- Lo Divino Y Lo Humano
Por: Javier Armentia
- El 'padre' de Dolly pide permiso para clonar embriones con fines
terapéuticos.
Por: Agencias
- El “Caso Valladolid”
Por: Joseph Catalá
- Jóvenes investigadores destacan las dificultades de ser científico
en España
Por: Cristina Torres
- El hombre se volvió inteligente al hacerse carroñero, según Arsuaga
Por: Antonio Paniagua
- El genoma del ratón se presenta como la clave de la investigación
médica
Por: Luis Alfonso Gámez
- Cesar Nombela: "Un paso más para conocer el funcionamiento del
hombre"
Por: María Póveda
- La historia genética del “Mus Musculus”
Por: D.M.
- La plasticidad sináptica es esencial para conocer el SNC
Por: Rafael Pérez Ybarra
- El paraíso que nunca existió
Por: Pedro Rodríguez
- La adicción puede cambiar la expresión génica y hace más vulnerable
al organismo.
Por: Patricia Morén
- Hallan en la selva de Borneo el paraíso de los orangutanes
Por: Luis Alfonso Gámez
- El Proyecto Cinoma Humano revela 518 cinasas implicadas en el 30% de
proteínas
Por: D.M.
- El bilingüismo no desencadena la confusión cerebral entre lenguas.
Por: D.M.
- Un cirujano británico anuncia que se harán trasplantes de rostros en
menos de un año
Por: Robert Basic
- Involución de las reseñas de libros de Discover en Español.
Guido David Núñez Mujica / AREV (Asociación Racional y Escéptica de
Venezuela)
- Involución de las reseñas de libros de Discover en Español.
Por: Guido David Núñez Mujica
- Engañados por un... ¿escéptico?
Por: Alejandro Agostinelli
- La Búsqueda. Divulgación Científica en la Radio.
Por: Antonio Mangione
- Reflexiones sobre “Tres solteros, un biberón y el fantasma de Bruno
Cardeñosa.
Por: Carlos Xavier
=== NOTICIAS =========================================================
EN EL CANDELABRO
Por: Luis Alfonso Gámez
1. EL ALUNIZAJE DE LA NASA Y EL PERIODISMO INMUNDO.
Se lo tiene merecido la NASA. Que buena parte de los estadounidenses no
crea que puso a doce hombres en la Luna hace tres decenios es algo que
se ha ganado a pulso. Y más cuando en Houston han renunciado a demostrar
al hombre de la calle que la hazaña ocurrió en el mundo real y no en un
estudio cinematográfico, como mantienen los 'conspiranoicos'. La NASA
contrató a finales de octubre por 15.000 dólares a James E. Oberg
(http://www.jamesoberg.com), ingeniero espacial y divulgador científico,
para que escribiera un libro en el que convenciera al ciudadano de a pie
de que el hombre había llegado a la Luna. Sin embargo, días después, la
institución dio marcha atrás por el que dirán. Prefieren en la agencia
espacial no hacer el ridículo -no sé de dónde sacan que hacen el
ridículo- defendiendo lo que 600 millones de personas vieron por
televisión y que un porcentaje creciente de estadounidenses y de
habitantes del resto del mundo piense que todo fue un montaje como los
que las revistas de Fernando Jiménez del Oso, Javier Sierra y Enrique de
Vicente se inventan cada mes. Flaco favor han hecho a la razón y a la
ciencia los responsables de la NASA, tacaños como el Tío Gilito, que no
invierten menos de una millonésima parte de lo que costó en su día el
proyecto Apollo en reivindicar su autenticidad. Si a ellos no les
importa demostrar que han hecho algo, ¿nos tendría que importar a los
demás? La NASA ha vuelto a hacer el ridículo y desvergonzados han sido
en el rotativo de Pedro J. Ramírez. 'El Mundo' ha dado pábulo a las
tonterías que el fabricante de misterios Santiago Camacho ya había
publicado antes en 'Año Cero' y 'Enigmas' con tanto tesón que sus
editorialistas han apoyado, nada menos que con una nota editorial, un
demencial reportaje en el que se cuestionaba los alunizajes. El mismo
diario que se jacta de tener una sección de 'Ciencia' acoge en su seno
todo tipo de disparates. Dicen los editorialistas del rotativo madrileño
que no ven las estrellas en las fotos lunares y que, además, todas están
bien encuadradas a pesar de que los astronautas llevaban las cámaras
colgando del pecho. Más necios, imposible. Para lo de las estrellas,
lean a Jesús Cancillo
(http://www.arp-sapc.org/articulos/luna/index.html). Para lo del
encuadre de las fotos, mejor que los 'expertos' del diario de Pedro J.
Ramírez se hubieran sentado a reflexionar un par de minutos antes de
pontificar: las que se reproducen habitualmente son unas pocas de las
decenas de miles que sacaron los astronautas. A partir de ahora, que en
los quioscos pongan 'El Mundo' donde se merece: entre 'Año Cero' y
'Enigmas'.
2. ASCENSO Y CAÍDA DE PRUDENCIO MUGURUZA.
Me tuve que frotar los ojos la última vez que una noche cambié de canal
en mi televisor y fui a parar a los dominios de TeleBilbao. Allí estaba
el otrora parapsicólogo -antes, ufólogo y, antes, empleado de banca-
Prudencio Muguruza convertido en echador de cartas de una televisión
local. Los jóvenes no le recordarán, pero los que llevamos en esto ya
años siempre asociaremos a Muguruza con la portada del número de 'Mundo
Desconocido' correspondiente a enero de 1982. Sobre un fondo azul, se
veía una brillante nube que el siempre imaginativo Juan José Benítez
convirtió en una portentosa nave extraterrestre y un titular: “Ovni en
Treviño”. Muguruza dejó el banco en el que trabajaba y, durante los años
80, se dedicó a organizar saraos paranormales en Vitoria, donde llegó a
abrir una librería esotérica y era el experto local en ovnis
habitualmente consultado por los medios. Posteriormente, desvió su
carrera hacia la parapsicología. La última vez que me encontré con él,
antes de la aparición televisiva, fue el 16 de diciembre de 1992. Me
dijo entonces, entre otras cosas, que “los extraterrestres nos visitan,
aunque no podamos entenderlo”. Fue durante una entrevista en un hotel
bilbaíno que luego se publicó en las páginas del diario 'El Correo'.
Parecía que le iba bien con la parapsicología. El otro día, la impresión
que me dio fue triste. Muguruza se ha convertido en un tarotista más al
que se nota demasiado que camina apoyándose en lo que le cuenta el
consultante. Eso sí, es una demostración viva de reciclaje profesional:
de empleado de banca a ufólogo, de ufólogo a parapsicólogo y de
parapsicólogo a tarotista. ¿Qué será Muguruza dentro de diez años? ¿Le
quedan escalones por descender en el mundillo paranormal? El tiempo lo
dirá.
3. ¿MERECE PUNSET UN PREMIO DE CIENTÍFICOS?
Eduard Punset es un charlatán de la peor clase, de los que mezclan
ciencia y pseudociencia. En su programa 'Redes', que pagamos todos,
puede estar invitado hoy Juan Luis Arsuaga y mañana Uri Geller. Y el
presentador concederá el mismo crédito a ambos. Por eso, sorprende que
la Asociación española de Científicos (AEC) haya otorgado a Punset una
de sus placas de honor correspondientes a 2001. Me he enterado por el
número 4 de 'Acta Científica y Tecnológica', que todavía no está en la
web de la organización (http://www.aecientificos.es). El presidente de
la AEC, Jesús Martín Tejedor, se deshace en elogios hacia Punset:
califica 'Redes' de programa “notablemente serio”, que “apunta a temas
de sugestiva proyección en el futuro y pone en contacto humano con el
investigador y con el hecho científico”. Y yo me pregunto si ha visto
Martín Tejedor el programa alguna vez. Porque Punset ha llegado a decir
a Uri Geller: “Tú eras un pionero y ahora esto es ciencia, ciencia pura”
, como puede leerse en 'Homo webensis'
(http://perso.wanadoo.es/cibernesto/punset.html). El ahora galardonado
reconoció en 'La Vanguardia' el 21 de mayo de 1998 que su programa
habla, entre otras cosas, de “una nueva espiritualidad, que concilia las
fronteras de la ciencia y de la religión”. Cuando le preguntó el
periodista a qué se refería, respondió: “A la meditación trascendental,
en frontera con la neurobiología, al budismo, en la frontera con la
física cuántica, a los poderes de la mente, a la telepatía...”. Nada,
pues que se pongan los muy sabios miembro de la AEC sobre una colchoneta
en posición de loto a intentar levitar para conseguir la paz en el
mundo, como pide el líder de Meditación Trascendental a sus seguidores
un día sí y otro también. El año que viene pueden darle un premio a Juan
José Benítez, que estrena en enero la serie de documentales 'Planeta
encantado' en Televisión Española. Ya puestos...
4. LA 'NO DEDICATORIA' DE BRUNO CARDEÑOSA.
“Este libro NO está dedicado a todos aquéllos que desde posturas
negativistas, recalcitrantes y anticientíficas, pretenden soslayar,
esquilmar, tergiversar, ocultar y menospreciar el mayor enigma de
nuestro tiempo: la presencia en nuestros cielos de los ovnis. En
especial, esta 'no dedicatoria' está pensada para aquellos negadores
profesionales adscritos al colectivo Alternativa Racional a las
Pseudociencias (ARP)”. Que un fabricante de misterios como Bruno
Cardeñosa 'no dedique' tan amplia y destacadamente su libro 'La invasión
ovni' (2002) a los escépticos supone todo un reconocimiento. Pero es una
lástima que el autor de una obra tan disparatada como 'El código
secreto' (http://www.arp-sapc.org/articulos/feriante.html) nunca borde
su trabajo: la asociación escéptica española se llama ARP-Sociedad para
el Avance del Pensamiento Crítico. De este nuevo libro sobre platillos
volantes, ya hablaremos otro día. Si en una 'no dedicatoria' de siete
líneas de composición hay una metedura de pata, da miedo pensar para lo
que pueden dar las 350 páginas que protegen las tapas de la última obra
de Cardeñosa.
5. ANTHONY BLAKE, TRAS LOS PASOS DE DAVID COPPERFIELD.
Anthony Blake es un ilusionista atípico. Tan pronto afirma que sus
trucos de mentalismo son eso como empieza a hablar de poderes
paranormales. Habrá que ver qué cuenta a los españoles después del
sorteo de Navidad. Porque el mago ha anunciado que el 16 de diciembre
“desafiará al azar y adivinará el número del premio Gordo de la Lotería
de Navidad 2002”. Eso es lo que dice, pero no lo que va a hacer. Va a
recurrir al mismo truco que usó David Copperfield el año pasado en un
sorteo de la lotería alemana. Seis días antes de que los bombos empiecen
a dar vueltas, Blake “escribirá el tan deseado número en un libro que
encerrará en una urna y que permanecerá a la vista del público
custodiada durante las veinticuatro horas del día. La urna sólo se
abrirá una vez que los niños de San Ildefonso hayan cantado el Gordo de
Navidad. Sólo entonces podremos comprobar lo que Anthony Blake ya
conocía desde el 16”, puede leerse en el comunicado de su gabinete de
comunicación. Es decir, de adivinanza nada. Blake dará el cambiazo al
libro, al papel o a lo que sea y pondrá otro con el número que haya
salido minutos antes agraciado. ¿Estarán vigilantes los escépticos?
¿Será Blake honrado y dirá que todo es un truco de ilusionismo o tirará
por la calle de en medio?
6. LOS 'FANS' DE IKER JIMÉNEZ, MOLESTOS.
No ha gustado a los seguidores de Iker Jiménez
(http://www.ikerjimenez.com) que haya dicho que el último libro de su
admirado autor, 'Encuentros' (2002), es “una obra compuesta en más de un
80% por material reciclado”, por artículos firmados por él y Lorenzo
Fernández en la revista 'Enigmas' entre diciembre de 1997 y abril de
2000. Gracias a terceros, me he enterado, en la lista de correo
'ikerjimenez', de que esos textos fueron obra del firmante del libro
mientras que los de otra sección de la citada revista, en la que también
figuraban los dos autores, eran producto exclusivo de Fernández. Una
cosa queda clara: se falsearon las autorías en la revista de Fernando
Jiménez del Oso. Por si eso fuera poco, lo que no tiene vuelta de hoja,
por mucho que moleste a los 'fans' de Iker Jiménez, es que el material
es reciclado. Aunque acólitos del ufólogo alavés como Francisco
Contreras Gil mantengan que “los casos que se exponen han sido ampliados
incluso fotográficamente”, no es así. Como ya dije en su momento, con la
salvedad de menos de 50 páginas originales de un total de 384, no
incluye 'Encuentros' más textos ni más fotos que los publicados en
'Enigmas' en su día. De hecho, el material nuevo corresponde a capítulos
nuevos, no a adiciones de datos en lo publicado. Ésa es la verdad,
cualquiera la puede comprobar. Aunque moleste a los amigos del autor, no
cambiará.
7. SAGAN, ARP Y LA 'FANTARQUEÓLOGA MATRIARCALISTA'.
Carl Sagan es “el fundador de la religión denominada Alternativa
Racional a las Pseudociencias”. Lo ha defendido en varios foros de
Internet un tal Miguel Álvarez, quien se presenta como físico y afirma
que, en 'Cosmos', el divulgador científico siempre decía: “Antiguamente,
cuando el hombre creía en Dios...”. Álvarez mantiene, además, que la
escuela de seguidores del fundador de la Sociedad Planetaria
(http://www.planetary.org) es “muy numerosa en España (sabido es que en
la dictadura la distracción era la televisión)” y que el astrofísico
estadounidense “no aparece en ningún tratado científico”. Todavía me
estoy preguntando qué vinculación, además de la coincidencia ideológica
en pro del escepticismo, tiene Sagan con ARP-Sociedad para el Avance del
Pensamiento Crítico, organización de la cual no fue fundador, aunque nos
hubiera gustado. Ese primer error de Álvarez no es el único. La frase
que atribuye a Sagan es inventada, 'Cosmos' se emitió en España en
democracia -se estrenó en Estados Unidos en 1980- y el astrofísico hizo
importantes contribuciones a la ciencia. ¿A qué viene, entonces, tanta
tergiversación?, se preguntarán. La explicación es muy sencilla. El
objetivo es atacar a la organización escéptica española, fin en el que
Álvarez cuenta con la complicidad, entre otros, de Francisca
Martín-Cano, practicante de la 'fantarqueología matriarcalista' y
conocida en círculos arqueológicos por emprenderla a carpetazos con José
María Bello Diéguez, director del Museo Arqueológico de La Coruña,
cuando, en un congreso científico celebrado en Vigo en 1999, lamentó que
la hubieran dejado disparatar desde la tribuna. Martín-Cano ha asumido
como cierto lo dicho por Álvarez sobre Sagan y lo ha incluido en un
delirante artículo titulado “Arqueología global para escépticos”
(http://usuarios.lycos.es/martincano/arqueo.html). Entiendan el
'escépticos' del título en plan humorístico, por ser generosos, y, si
tienen paciencia y neuronas de sobra, lean alguno de los otros textos de
la 'fantarqueóloga matriarcalista'. Martín-Cano aporta una tontería de
su cuño sobre ARP diciendo que existen en esa entidad dos facciones
“enfrentadas”: la de los seguidores de Carl Sagan y la de los seguidores
de Francisco J. Ayala. Demuestra con esa afirmación que sabe sobre ARP
tanto como sobre la ciencia que tortura en su web.
8. MANUEL CARBALLAL: MENTIRAS A TODO RITMO.
“Luis Alfonso Gámez es un fanático religioso, y como tal no puede ver
más allá de sus narices, tan amplias como las de Pinocho por razones
obvias. (...) Su fanatismo llega al extremo de publicar en un periódico
proetarra que yo soy un periodista infiltrado, al servicio de la Policía
o del Cesid, en grupos de extrema izquierda... ¿te imaginas? Tanto si
fuese cierto (que no lo es) como si no, uno podría pensar que los
'arpíos' querían hasta que me pusieran una bomba ¿no?”. Estas líneas,
escritas por Manuel Carballal en un mensaje publicado en la lista de
correo 'mundo-misterioso' (http://www.mundomisterioso.com) el 15 de
octubre, dejan claro que el 'misteriólogo' gallego es capaz de cualquier
infamia. Vayamos por partes: no puedo ser un “fanático religioso” porque
soy tan simple que carezco de creencias religiosas y, para lo de la
vista, llevo desde hace años gafas para corregir la miopía. Eso, para
empezar. Además, agradecería a Carballal que, dada la gravedad de la
acusación, dijera en qué “periódico proetarra” escribo y que mostrara
públicamente algún recorte que pruebe no sólo que colaboro en un medio
filoterrorista, sino también que he escrito en el mismo que él es “un
periodista infiltrado, al servicio de la Policía o del Cesid, en grupos
de extrema izquierda”. Estoy seguro de que mucha gente le agradecerá que
me desenmascare de una vez por todas. Voy a emplear mis dotes de
adivino: no va a poder hacerlo. No va a poder enseñar las pruebas de lo
que dice porque no existen. Estamos ante una mentira más de las que
Carballal suelta cada dos por tres. Si algo demuestra con su nuevo
ataque contra mí y, de rebote -'arpíos'-, contra ARP-Sociedad para el
Avance del Pensamiento Crítico, es que es un mentiroso de tomo y lomo.
Para que quede claro: no escribo en ningún medio proetarra; Carballal
miente. Respecto a lo de publicar afirmaciones que puedan ponerle en el
punto de mira de asesinos, mejor haría en controlarse a sí mismo y no
dejarse llevar por las ansias de figurar. ¿O es que no se acuerda de lo
que ha escrito en su libro 'Los expedientes secretos' (2001)? Se lo voy
a recordar, y gratis. Amén de que se jacta desde hace años de colaborar
con la Policía, en el citado libro Carballal afirma que, gracias a los
contactos que hizo en los campos de tiro, pudo “contribuir humildemente
en una operación contra la banda terrorista ETA” (pág. 24).
9. LOS FINANCIADORES DE LO PARANORMAL.
La publicidad es la principal vía de financiación de las publicaciones
esotéricas. Al margen de las empresas del sector del misterio
(teleadivinos, vendedores de amuletos, etcétera), hay instituciones y
entidades que financian -mediante la inserción de publicidad- las
revistas paranormales. En octubre, los anunciantes que han colocado
publicidad en 'Año Cero' (A), 'Más Allá' (M), 'Enigmas' (E) y 'Enigmas
Express' (EE) son:
ONG: Cruz Roja (EE) y Greenpeace (EE).
Otras: CCC (E), El Corte Inglés (M), Filmax (M) y X-Box (M).
*Por un error de logística, no he podido incluir los datos del ejemplar
de 'Año Cero' de octubre, pero lo haré próximamente en 'La Taberna del
Olvido' (http://gargantua.blogalia.com), el local virtual de Pedro Luis
Gómez Barrondo.
10. LOS FINANCIADORES DE LO PARANORMAL.
La publicidad es la principal vía de financiación de las publicaciones
esotéricas. Al margen de las empresas del sector del misterio
(teleadivinos, vendedores de amuletos, etcétera), hay instituciones y
entidades que financian -mediante la inserción de publicidad- las
revistas paranormales. En noviembre, los anunciantes que han colocado
publicidad en 'Año Cero' (A), 'Más Allá' (M), 'Enigmas' (E) y 'Enigmas
Express' (EE) son:
ONG: Cruz Roja (EE) y Greenpeace (EE).
Editoriales: EDAF (EE), Obelisco (A, M), Oberón (A, EE y M), Robin Book
(A) y Sirio (M).
Otras: CCC (A y E), El Corte Inglés (A y M), MGM Home Entertainment (M),
20th Century Fox Home Entertainment (M) y X-Box (M).
© Copyright Luis Alfonso Gámez, 2002.
Prohibida la reproducción.
------------------
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/
CLONES Y ÉTICA: SOBRE CÉLULAS MADRE Y PREJUICIOS RELIGIOSOS.
Por: Oswaldo Palenzuela
Hace aproximadamente un año, el 13 de Octubre de 2001, investigadores de
la empresa americana Advanced Cell Technologies (ACT) observaban
fascinados al microscopio aquello que habían perseguido activamente
durante varios meses. Unas pequeñas bolitas de células que, días
después, convulsionaron la opinión pública tras el anuncio de que se
trataban de los primeros embriones humanos obtenidos por transferencia
nuclear somática, más conocida como clonación. Este logro marcó,
evidentemente, un hito científico, pero también añadió una carga al ya
convulso terreno de las consideraciones sobre experimentación con
embriones y óvulos humanos, que algunos colectivos consideran
inaceptable por razones morales y religiosas. Si bien la legitimidad
ética de las reivindicaciones de estos colectivos es cuestionable, el
peso social y político de sus posturas está fuera de dudas. Numerosas
campañas, aireadas por los medios y centradas en los aspectos más
mórbidos de las posibilidades de la clonación humana con fines
reproductivos, han tenido eco en las fuerzas políticas y legislativas,
que en algunos países han emprendido o están en fase de emprender vías
que prohíban o restrinjan este tipo de investigaciones.
Recientemente, el gobierno español ha emprendido una de estas campañas,
vanagloriándose además vacuamente de las dimensiones internacionales y
de la novedad de su iniciativa. "España lidera una iniciativa
internacional para la prohibición de la experimentación en clonación
terapéutica". Triste titular que, además, resulta falso, pues esta
declaración llega cuando ya los países que lideran este tipo de
investigaciones han debatido y digerido el tema hasta la saciedad. Lo
único que lidera el gobierno español con su iniciativa es una cruzada
por la postura más reaccionaria de las posibles, apoyándose en presuntos
riesgos y en supuestas razones éticas, que no son sino un disfraz a una
postura moralista de base profundamente religiosa. La línea está en
perfecta sintonía con sectores del gobierno republicano de EE.UU. y,
como no, con el Vaticano. Recuperamos así nuestro papel de "Reserva
Espiritual de Occidente", por si alguien lo creía perdido.
Puesto que la campaña del gobierno alude fundamentalmente motivos
éticos, y éstos consisten en el juicio sobre la legitimidad moral de las
investigaciones en clonación, resulta fundamental una información
apropiada sobre los elementos implicados. Esta información puede
resultar difícil de asimilar sin un conocimiento previo de nociones
sobre biología, motivo por el cual quizás el debate se centra en los
aspectos más frívolos, superficiales y subjetivos, que están más
próximos a la experiencia del gran público. Los esfuerzos del Dr.
Frankestein por crear lo que sólo Dios puede, o el aberrante orden
social ideado por Aldous Huxley en su novela "Un Mundo Feliz" son
referencias obligadas en estos planteamientos, a pesar de estar muy
alejados de las verdaderas cuestiones éticas que se plantean con la
experimentación en clonación humana. El gobierno, lejos de emprender una
campaña de información pública y de reflexión social sobre estas
materias, ha asumido una postura paternalista que prohíbe aludiendo a
"riesgos" y a "motivos científicos y éticos". En mi opinión, son los
ciudadanos informados quienes pueden valorar realmente los riesgos, y
juzgar si tras esos supuestos motivos éticos hay algo más que una moral
religiosa travestida, una intrusión -una más- de la moral católica más
trasnochada en el cuerpo legislativo de un estado supuestamente laico.
Por ello, es mi pretensión contribuir a enfocar este debate, del cual la
clonación es sólo uno de los aspectos, en su debido terreno.
Las Células Madre
Acabo de afirmar que la clonación es sólo uno de los aspectos, el más
recientemente aireado y recogido por la campaña del gobierno español, de
un debate subyacente, más amplio, sobre las cuestiones éticas que
afectan al uso de óvulos y embriones humanos para investigación
científica. Y este aspecto es sistemáticamente obviado. La raíz de todo
este embrollo está en las llamadas Células Madre (CM). En los últimos
años, un sector de la investigación biomédica ha vuelto la cabeza con
interés hacia el reconocimiento de que en los organismos existen una
clase de células, las CM, que tienen la capacidad de convertirse en las
distintas células que forman un individuo. Los biólogos han aprendido a
aislar, cultivar y reproducir estas células, y mediante sus
investigaciones están comenzando a vislumbrar los mecanismos que hacen
que puedan especializarse en células sanguíneas, nerviosas, o de músculo
cardíaco, por mencionar algún tipo. Desde sus orígenes, la investigación
con CM se ha planteado con un enorme potencial terapéutico en su haber,
es decir, como una herramienta médica que, como algunos prestigiosos
científicos afirman, abrirá una nueva era en medicina humana y plantará
batalla abierta a un gran número de enfermedades, algunas de las más
insidiosas de nuestra era. Un vistazo superficial a esta orientación
terapéutica del uso de CM consistiría en la posibilidad de aportar este
material a un corazón infartado, a un cerebro devastado por Alzheimer o
Parkinson, al páncreas de un diabético, o a la médula espinal seccionada
de un tetrapléjico. Si conseguimos que estas CM reconstruyan aquellos
tejidos irreversiblemente dañados, de un modo completamente análogo a
los procesos naturales de regeneración de otros tejidos, entonces queda
claro el potencial para auténticos "milagros" médicos y para soluciones
a enfermedades incurables y muy prevalentes en nuestra sociedad. Debo
hacer hincapié de que ningún científico en su sano juicio discute este
enorme potencial terapéutico de las CM.
Ahora bien, el problema viene con la fuente de CM para estas
investigaciones. Todos los organismos adultos tenemos CM. Pero,
desgraciadamente, no todas las CM son iguales. Cuando un óvulo se
fecunda, la célula resultante es totipotente, es decir, tiene capacidad
para dividirse y formar un organismo completo. Durante las primeras
etapas de desarrollo subsecuentes, se forman un pequeño número de
células que siguen manteniendo todo su potencial. Si las separamos en
ese momento, cada una de ellas podría generar un organismo completo. Es
lo que sucede, por ejemplo, cuando de modo natural se producen mellizos
idénticos. Poco después, las sucesivas divisiones de estas células
producen lo que los embriólogos llaman un blastocisto. En esta pequeña
bolita microscópica (formada por unas 100 células), se puede distinguir
una capa externa de células que se ocuparán de proteger y nutrir al
embrión, formando la placenta y estructuras asociadas, mientras que en
su interior hay un conjunto de CM pluripotentes. Estas células aisladas
ya no serían capaces de generar un organismo viable, pues no tendrían
capacidad para implantarse en un útero y desarrollarse como tales. Sin
embargo, mantienen la capacidad de diferenciarse en cualquiera de los
tipos celulares que forman un organismo, desde neuronas hasta células
cardíacas o pancreáticas. Los embriones, durante todo su desarrollo
fetal, son especialmente ricos en CM pluripotentes. Sin embargo,
conforme avanza la formación de los tejidos y órganos adultos, éstas se
hacen cada vez más raras. Lo que persiste durante toda la vida de un
organismo son CM capaces de regenerar determinados tejidos, pero por lo
general sólo éstos. Se las suele conocer como CM multipotentes, ya que
pueden generar algunos tipos de células, pero no cualquiera. Por
ejemplo, un organismo adulto mantiene un número elevado de células
multipotentes de las series sanguíneas en la médula ósea, ya que estas
células tienen un ritmo de regeneración elevado. Pero estas células no
parecen ser capaces de formar neuronas ni regenerar médulas espinales.
Recientes descubrimientos han conseguido demostrar la presencia en
adultos de células multipotentes de otros tipos, incluyendo células
nerviosas, pero son especialmente raras y su purificación en número
suficiente no resulta viable. Por ejemplo, se han encontrado en cerebro
de ratas, o en trozos de encéfalo humano extraído durante operaciones
quirúrgicas para paliar casos graves de epilepsia. No son, desde luego,
procedimientos rutinarios o asequibles desde un punto de vista
terapéutico. La investigación en esta línea, y en aquellas encaminadas a
desprogramar células adultas para convertirlas en células madre, ha
conseguido algunos descubrimientos alentadores en tiempo reciente, pero
por lo general no se ve como una alternativa viable al uso terapéutico
de CM verdaderamente pluripotentes, a corto o medio plazo.
Los mayores avances en generación de líneas de CM pluripotentes se
pueden producir pues con los óvulos fecundados, en ese estado llamado
blástocisto, en el cual unas pocas células conservan casi todo su
potencial, momento ligeramente anterior a cuando se implantaría en un
útero en condiciones naturales. Una fuente excelente de este material en
humanos son los óvulos y embriones congelados, aquellos que sobran tras
los procedimientos de fertilización in vitro que son hoy en día
rutinarios para parejas que sufren de infertilidad. Y aquí empiezan los
problemas. Para los sectores más influidos por ciertas morales
religiosas, cualquier uso de estas células es inaceptable, ya que alegan
que se trata de vidas humanas y como tales deben protegerse. Se trata,
por supuesto, de una visión subjetiva y en gran medida fundamentalista,
que no es justificable desde un punto de vista científico ni, como
veremos más adelante, ético. Poco se aleja esta postura de la reflejada
en el Génesis 38:9,10:
"Pero sabiendo Onán que el hijo que le naciera no sería considerado
suyo, sucedía que cada vez que se unía a la mujer de su hermano, vertía
en tierra para no dar descendencia a su hermano. Pero lo que hacía era
malo ante los ojos del Eterno, y también a él le quitó la vida."
Sobre todo teniendo en cuenta los miles de años pasados desde aquello.
Otra vuelta de tuerca: la clonación.
Aunque las CM derivadas de material sobrante de los procedimientos de
fecundación in vitro son un excelente material de investigación, en los
últimos años se ha emprendido un paso más hacia los posibles usos
terapéuticos de estas células. Ello ha llevado al desarrollo de las
técnicas de clonación por transferencia nuclear somática (aunque también
se han desarrollado técnicas que consiguen inducir a los óvulos no
fecundados a dividirse, en un proceso conocido como partenogénesis, que
en este caso genera células clónicas de la donante de óvulos). De nuevo,
es necesario conocer en qué consiste y por qué las células madre
obtenidas mediante estas técnicas pueden ser mejores que las procedentes
de los tratamientos de infertilidad. Una de las razones fundamentales es
la capacidad el producir CM "a la carta". Un problema primario con el
que tropezaría una terapia basada en CM obtenidas de un donante anónimo
es común al que se plantea en los trasplantes de órganos: el organismo
reconoce el material extraño como intruso y, en vez de colaborar con las
células para que regeneren los tejidos dañados, las destruiría
rápidamente. Desde luego, al igual que se hace en los transplantes,
estas reacciones de rechazo pueden hasta cierto punto controlarse
eligiendo tipos compatibles y usando medicamentos inmunodepresores, pero
lo cierto es que estas soluciones -aunque salvan vidas- distan mucho de
ser ideales y limitan enormemente la diversidad y viabilidad de las
terapias a aplicar. Sin embargo, si a un óvulo humano le sustituimos su
núcleo por el de la célula de un paciente, e inducimos a este ente
clónico a que se divida (como lo haría un óvulo tras una fecundación
normal), hasta esa etapa de blastocisto (a partir del cual podemos
generar líneas de CM) tendremos unas células pluripotentes genéticamente
idénticas a las del donante, con las cuales, potencialmente, se podrían
aplicar terapias regenerativas personalizadas, sin posibilidad alguna de
rechazo.
No acaban ahí las aplicaciones de las células humanas clónicas. Mediante
la clonación de células con defectos genéticos o, por ejemplo, mediante
la clonación de células tumorales, se puede generar conocimiento de
valor incalculable sobre cuales son los mecanismos genéticos últimos que
regulan el desarrollo y diferenciación celular, incluyendo el
descubrimiento de las causas por las que a veces el proceso se
descontrola y se genera un cáncer, o de los mecanismos responsables del
envejecimiento. Esto son sólo esbozos de la utilidad de las CM clónicas
humanas en investigación biomédica. Podemos comprender ahora mejor la
excitación de los investigadores de ACT cuando obtuvieron estas células,
por primera vez, hace menos de un año.
Ética y fundamentalismo
¿A qué viene pues tanto revuelo?. La investigación con CM clónicas
humanas puede, como hemos visto, revolucionar la medicina. Casi todos
hemos perdido a seres queridos víctimas del cáncer o de infartos, a
muchos de nosotros nos corresponderá terminar nuestros días de este
modo. ¿Por qué, pues, prohibir la investigación orientada a solucionar
estos problemas?. Los motivos aducidos por el gobierno incluyen,
fundamentalmente, objeciones éticas. Es innegable que el desarrollo de
estas nuevas tecnologías despierta nuevas cuestiones de carácter ético.
Sin embargo, en el caso de la clonación terapéutica humana, pocas de
estas cuestiones tienen distinta raíz que las objeciones morales de
sectores conservadores al uso de material genético humano, que ya vimos
anteriormente con la historia de Onán y el castigo divino por
desperdiciar su semilla. Frente a posturas simplonas, desinformadas y
paternalistas como la asumida por el gobierno español, resulta
imprescindible un debate serio sobre las auténticas cuestiones de
carácter ético con las que nos enfrentamos al hacer uso de estas nuevas
tecnologías. Sirva como ejemplo esclarecedor el análisis que el comité
asesor de la empresa ACT realizó al respecto, cuando se iniciaron sus
trabajos encaminados a conseguir clonación de células humanas. Este
comité estaba constituido por especialistas en ética, abogados y
científicos, de diversas afiliaciones en instituciones públicas y
privadas americanas. Su portavoz, Ronald M Green, director del Instituto
de Ética de la Universidad de Darmouth (EE.UU.), resumía lo que el
comité consideró como las 5 cuestiones éticas mayores, que se abordaron
y resolvieron del siguiente modo [Green, R.M. (2001) Scientific
American, Nov.24.]
1/ ¿Cual es el status moral de los organismos creados mediante
clonación?
Argumento: Si un organismo clonado se implantase en un útero, como se
hizo con el famoso caso de la oveja Dolly, sería posible que se
desarrollase completamente hasta nacer. A causa de este potencial,
habría quienes argumentasen que los embriones generados en los
experimentos de clonación humana con fines terapéuticos son equivalentes
a embriones humanos normales y corrientes, y merecen el mismo grado de
protección y respeto.
La mayoría de los miembros del comité no estuvieron de acuerdo. Se
recalcó que, a diferencia de un embrión humano, un organismo clonado no
es el resultado de una fecundación de un óvulo y un espermatozoide. Se
trata de un ente biológico nuevo, no presente en la naturaleza. Aunque
tiene cierto potencial para convertirse en un ser humano, este potencial
es muy limitado. En la etapa de blastocisto, cuando el organismo se diso
cia para generar las líneas de células madres, se trata de una bola de
células del tamaño de un punto. Los embriones generados por
fertilización normal, generalmente, no se implantan en el útero hasta
después de esta etapa de blastocisto. No hay órganos, no hay posibilidad
alguna de que pueda pensar o sentir, y no tiene ninguna de las
características de un ser humano. Aunque los miembros del comité
reconocieron que habría quienes asociasen este organismo con un embrión,
se prefirió reconocerlo como un "huevo activado", y se concluyó que sus
características no debieran impedir que se usase para trabajos que
podrían salvar vidas.
2/ ¿Es permisible crear un ente de desarrollo humano sólo para
destruirlo?
Argumento: Aquellos para quienes la vida humana comienza en el momento
mismo de la fecundación -y consideran pues a los huevos activados como
moralmente equivalentes a embriones humanos- no pueden aprobar
éticamente la investigación en clonación terapéutica. Para ellos, esta
investigación es equivalente a matar a un niño vivo para recolectar sus
órganos en beneficio de otros. Algunos de quienes piensan de este modo,
sin embargo, podrían considerar aceptable la investigación en células
madre humanas generadas de embriones sobrantes (congelados) de los
procedimientos de fecundación in vitro. Su razonamiento, correcto o no,
es que estos embriones van a ser destruidos de todos modos, y que por lo
menos algún bien podría generarse del uso de estas células. Pero la
clonación terapéutica humana resulta totalmente inaceptable para estas
personas, porque conlleva la creación deliberada de lo que ellos
consideran un ser humano con el propósito de destruirlo.
Muchos de los que no reconocen status moral a los entes creados mediante
clonación terapéutica están en desacuerdo con este punto de vista. Al
igual que los miembros de este comité, argumentan que los beneficios de
esta investigación y de las posibles terapias que genere sobrepasan
ampliamente las alegaciones sobre los huevos activados.
Sorprendentemente, algunos de los que comparten esta moral se oponen de
todos modos a la investigación, apoyándose en terreno simbólico.
Mantienen que es impropio el crear vida humana de ningún tipo sólo para
destruirla. Les preocupa que esto podría suponer el acercamiento de
nuestra sociedad hacia una "pendiente resbaladiza", que podría llevar a
la degeneración moral y a la rapiña de órganos de adultos sin su
consentimiento.
Estos argumentos simbólicos y de "pendiente resbaladiza" tienen
frecuentemente una poderosa fuerza emocional, pero son difíciles de
valorar. ¿Es realmente cierto que el uso de huevos activados para
terapias salvavidas conducirán a esos supuestos abusos?. Por el
contrario, si la ciencia médica puede aumentar la supervivencia de la
gente con calidad de vida, ¿no podría incluso esta investigación
incrementar el respeto por la vida humana?. Los miembros del comité
señalaron el hecho de que el Reino Unido, hasta muy recientemente, ha
permitido legalmente la creación y destrucción deliberada de embriones
humanos en investigación desde principios de los 90. No ha habido ningún
efecto negativo aparente de este permiso en la sociedad británica. Al
final, los argumentos simbólicos y de pendiente resbaladiza no
persuadieron a los miembros del comité de que la investigación en
clonación terapéutica no debiese continuar.
3/ ¿Es correcto buscar activamente huevos humanos para investigación
científica?
Argumento: La necesidad de una fuente de óvulos humanos lleva a una de
las cuestiones éticas más delicadas en esta investigación. En cada ciclo
mensual, una mujer produce sólo uno o dos óvulos maduros. Para aumentar
este número hasta los niveles necesarios en investigación, deben tomarse
medicamentos inductores como los usados en los procedimientos de
fertilización in vitro. En raras ocasiones, esta medicación puede causar
el llamado síndrome de hiperestimulación, que puede provocar daños
hepáticos, disfunción renal, o formación de trombos causantes de
infartos. De acuerdo con algunos estudios, ciertas drogas estimulantes
ovulatorias se han asociado con un mayor riesgo de cáncer de ovario La
cirugía necesaria para recolectar los óvulos también implica riesgos,
como los de la anestesia y las posibles hemorragias . ¿Es ético someter
a una mujer a estos riesgos para fines de investigación?. Si a las
mujeres se les ofrece dinero para someterse a estos riesgos, ¿podría
esto hacer que los materiales reproductivos humanos se comenzasen a ver
como artículos con los que se puede comerciar? No está permitida la
venta de órganos humanos o de bebés, ¿son los óvulos diferentes?.
En respuesta a estas cuestiones, los miembros del comité tuvieron en
cuenta dos hechos. En primer lugar, ya existe un mercado sustancial de
óvulos humanos con fines reproductivos. Algunas mujeres jóvenes reciben
sumas considerables por proporcionar óvulos que permiten a mujeres
solas, o a pareja infértiles, tener hijos. Si estas mujeres pueden
sobrellevar los riesgos con ese fin, nos preguntamos: ¿por qué no se les
debiera permitir abordar los mismos riesgos para la investigación
orientada a salvar vidas humanas?. Y si se les puede pagar por el tiempo
y las molestias que la donación de óvulos con fines reproductivos
conlleva, ¿por qué no pueden recibir un pago razonable por la inducción
ovulatoria con fines de investigación?.
En segundo lugar, señalamos que los voluntarios para investigación
aceptan frecuentemente riesgos significativos para el avance del
conocimiento médico. Si una persona consiente participar en un estudio
peligroso sobre vacunas de malaria para ayudar a curar esta enfermedad,
¿por qué debería impedírsele donar óvulos para una investigación
similar, orientada a salvar vidas?.
Finalmente, concluimos que sería desproporcionadamente paternalista el
prohibir a mujeres donar óvulos para esta investigación. Al mismo
tiempo, establecimos un procedimiento riguroso de consentimiento con
conocimiento de causa, de modo que las donantes tuviesen plena
conciencia de los posibles riesgos. Insistimos en que los medicamentos
estimulantes de ovulación se administrasen a dosis seguras. Y fijamos el
pago por la participación a niveles modestos: 4000 dólares (unos 40 por
hora), lo que supone aproximadamente lo mismo que el pago medio por
donación de óvulos con fines reproductivos en nuestra zona. Quisimos
evitar que el pago se convirtiese en una influencia indebida que pudiese
afectar a las donantes a la hora de valorar los riesgos.
4/ ¿Cuales son las cuestiones éticas en relación con la persona cuyas
células se clonan?
Argumento: Puede parecer que los individuos que donan las células
(normalmente fibroblastos de la piel) que se fusionan con los óvulos
enucleados en las investigaciones de clonación terapéutica no afrontan
riesgos, aparte de la posibilidad remota de una infección en el punto de
la biopsia de piel. Pero la clonación es un asunto controvertido, que
expone a todos los participantes de la investigación a riesgos nuevos.
Los donantes de células, por ejemplo, podrían encontrarse en medio de
una tormenta mediática si se identifica que han permitido que se les
clone.
Para prevenir esto, el comité asesor de ética insistió en que los
procedimientos asegurasen la confidencialidad más estricta para los
donantes de óvulos y células (a no ser que ellos eligiesen lo
contrario). Una cuestión que llevó mucho tiempo debatir fue si los niños
podrían donar células para las investigaciones. Concluimos que en
general esto no era apropiado, puesto que al alcanzar la madurez los
niños podrían sentirse afectados moralmente por haber contribuido a un
procedimiento de clonación. Hicimos una excepción, sin embargo, en el
caso de un niño con una enfermedad genética letal. Sabíamos que una
línea de células madre basada en el DNA de este niño podría ser una
herramienta poderosa en la investigación dirigida a la curación de su
enfermedad. Aunque el niño probablemente no sobreviviría lo suficiente
para beneficiarse de estas investigaciones, concluimos que sus padres
tenían el derecho de tomar esa decisión en representación de su hijo.
Estas células no han sido usadas aún en ningún procedimiento de
clonación.
5/ ¿Facilitará la clonación terapéutica una clonación reproductiva, el
nacimiento de un bebé clonado?
Argumento: Una importante cuestión final planteada por estas
investigaciones es si estimularán la llegada del día en que se aborde la
clonación reproductiva humana. Esta preocupación presupone que la
clonación reproductiva es y siempre será éticamente incorrecta. Muchos
de los que sostienen este punto de vista mencionan la incidencia de
muertes y malformaciones en animales clonados. Otros se preocupan por
peligros más remotos. Señalan los posibles riesgos psicológicos de niños
generados en familias en las que uno de los padres es también,
genéticamente, un hermano gemelo. Temen que los niños clonados podrían
enfrentarse a expectativas infundadas de vida, basadas en los logros de
sus progenitores genéticos. Y manifiestan su preocupación sobre posibles
riesgos sociales de la clonación si las sociedades deciden replicarse a
larga escala hasta un número determinado de genomas elegidos, para fines
militares o de otro tipo. En contraposición a lo anterior, algunos
aclaman la perspectiva de la clonación humana. La ven como un modo nuevo
de generar descendencia, genéticamente relacionada, a parejas
infértiles, o como un método de reducir el riesgo de algunas
enfermedades genéticas hereditarias.
Independientemente de lo que uno piense sobre la ética de la clonación
reproductiva, el prohibir la clonación terapéutica no hará que la
reproductiva sea menos probable. Aunque la clonación terapéutica podría
ayudar a los científicos a perfeccionar las técnicas necesarias para
clonación reproductiva, también puede dejar mucho más claros los
peligros de intentar producir seres humanos de este modo. Ya existen
evidencias de que algunos animales clonados pueden experimentar
expresión genética defectuosa, así como interferencias en su impronta,
el patrón normal de silenciado de genes que no se necesitan en
determinados tejidos. Estos problemas podrían desanimar a posibles
padres a generar bebés mediante esta tecnología. De este modo, la
investigación en clonación terapéutica puede incluso reducir la
probabilidad de que la clonación se aprecie como una alternativa de
reproducción viable.
Una prohibición de la clonación terapéutica, además, no prevendría que
ciertos investigadores incontrolados siguiesen adelante con intentos de
clonación reproductiva por su cuenta. Algunos grupos, como los Raëlianos
(un culto religioso), o científicos renegados como Richard G. Seed, (un
médico que ejerce en Illinois y ha estado trabajando en embriología),
han anunciado su intención de intentar clonar un humano y
presumiblemente lo intentarán independientemente de si la investigación
en clonación terapéutica se prohíbe o no. Una prohibición de la
clonación terapéutica bloqueará la investigación útil mientras que
permitirá que gente menos concienciada intente la clonación reproductiva
allá donde encuentren un ambiente legal más permisivo. Bloqueando la
investigación responsable en la biología celular de la clonación humana,
se estará también garantizando que los primeros intentos de clonar seres
humanos se basen en un conocimiento científico deficiente.
Conclusiones
Los aspectos éticos relacionados con las nuevas tecnologías de clonación
de células humanas exigen un riguroso análisis desde el conocimiento de
causa y desde el distanciamiento de posturas sesgadas por prejuicios
religiosos. Si bien este análisis es necesario y debe extenderse a
niveles que alcancen todos los estratos de nuestra sociedad, incluyendo
los políticos y legislativos, una lectura racional de los aspectos
implicados proporciona, hoy por hoy, un terreno ético firme no sólo para
permitir, sino para incentivar la investigación en clonación de células
humanas con fines terapéuticos. Los beneficios esperados de estas
investigaciones para el bienestar humano sobrepasan infinitamente las
objeciones que desde determinadas morales religiosas se plantean. Las
diversas asociaciones científicas y comités bioéticos independientes,
así como las editoriales de las principales revistas científicas, se han
alineado unánimemente en este sentido. La controversia científica, pues,
tampoco existe.
Cruzadas como la emprendida por nuestro gobierno con su campaña sólo
pueden ser tildadas, si benévolamente, como irresponsables. Quienes no
buscan, o ignoran conscientemente, el valor de la información y los
argumentos racionales, emprendiendo campañas políticas bajo el influjo
de prejuicios religiosos, cargan sin embargo un enorme peso sobre sus
conciencias, que en este caso se traduce en un coqueteo con la salud, el
bienestar y la calidad de vida humanas. Muchas de esas vidas no
comparten, ni tienen por qué hacerlo, su particular visión moral. Es
nuestro deber recordarles el peso de esta gran responsabilidad, y
hacérselo de este modo tan insostenible como sea posible.
[Nota] * El presente artículo puede ser consultado con todos sus
gráficos en el apartado de documentación del web site de ARP-Sociedad
para el Avance del pensamiento Crítico http://www.arp-sapc.org/
------------------
ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico
http://www.arp-sapc.org/
ÉTICA Y CLONACIÓN
Por: José Luis Calvo
La Sra. Ministra de Sanidad, doña Ana Pastor, asegura que existen
"suficientes justificaciones de tipo científico, jurídico y ético como
para evitar en estos momentos la investigación con embriones humanos."
[1]
Es evidente que sí existe un problema jurídico, la legislación española
prohíbe esa experimentación (mejor dicho, la limita de tal forma que a
efectos prácticos equivale a ello), pero la cuestión es, precisamente,
si esa situación debería cambiar o si hay motivos científicos y/o éticos
para que continúe vedada a la investigación.
Centrémonos en el segundo apartado. ¿La investigación con embriones es
contraria a la ética? Sospechamos que la Sra. Pastor ha confundido dos
términos distintos, moral y ética. No dudamos en que es contraria a SU
moral, es decir, al conjunto de valores que ella considera como buenos.
Tampoco dudamos de que su opinión es compartida por otras muchas
personas puesto que la premisa de que un embrión es un ser humano es
defendida por la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas; pero
eso no es ética.
La ética no es el conjunto de normas más o menos arbitrarias sobre lo
que es bueno o malo sino la reflexión racional sobre por qué lo
consideramos así. Moralmente, la Sra. Pastor puede decir que la
investigación con células embrionarias es mala porque así lo dice el
Papa que está iluminado por el Espíritu Santo y ella lo acepta, pero si
es incapaz de defender esa postura de una forma racional, su juicio no
puede ser considerado como éticamente válido.
Cuando George Edward Moore publicó en 1903 sus Principia Ethica, dio
comienzo a la llamada filosofía moral analítica. Su fundamentación es
clara:
"Una conclusión correcta siempre se puede obtener de un razonamiento
falaz, y la vida buena y las máximas virtuosas de un hedonista no
demuestran de ninguna manera que su filosofía ética sea también buena. A
mí sólo me interesa esta filosofía ética. Lo que discuto aquí es la
eminencia del razonamiento, no la eminencia del carácter del hedonista
como persona ni siquiera su eminencia como maestro de moral." [2]
Así, para evaluar si una acción es ética o no, lo que debemos
preguntarnos es si racionalmente tiende a un fin ideal y si existe una
proporción entre el fin buscado y los medios empleados. ¿Qué es lo
ideal? Aquello que contenga el mayor número de cosas con valor positivo.
Todos estaremos de acuerdo en que la enfermedad y el dolor son
claramente negativos, por tanto una vida sana y sin sufrimientos
innecesarios es un ideal. Como consecuencia de ello, si la
experimentación con células embrionarias fuera antiética, los sería por
los medios empleados, nunca por su fin puesto que pretende obtener
nuevas técnicas de reparación de lesiones hoy incurables, de obtención
de órganos para transplantes sin problemas de disponibilidad de donantes
ni de rechazos.
¿Lo son sus medios? Puesto que la pretensión moderna de la ética es la
de que tiene que ser lo más objetiva y racional posible porque, de otra
forma, no existiría una ética general, no podemos aplicar la lógica
sobre premisas inciertas. El que un embrión sea un ser humano no se
sostiene desde un punto de vista científico. Así, Francisco Ayala,
catedrático de ciencias biológicas en la universidad de California, ha
dicho:
"En realidad, un embrión congelado es una especie de morita que tiene el
tamaño de la cabeza de un alfiler." "Esas moritas no son seres humanos.
Un embrión congelado no es un ser humano." [3]
Por tanto, al no ser el embrión un ser humano no se puede aducir una
desproporción entre fines y medios. No existe colisión de derechos
porque sólo los seres humanos somos titulares tanto de deberes como de
derechos. Entonces, los únicos derechos que deberían tenerse en cuenta
son, por un lado, el derecho a la libre investigación y, por otro, el
derecho a la salud de los enfermos a los que esta prohibición absurda
puede impedir su curación.
Sin embargo se habla de que la curación podría lograse igualmente
mediante el empleo de células madre obtenidas de, por ejemplo, cordones
umbilicales o de la médula espinal, las llamadas células madre adultas
por contraposición a las células madre embrionarias. No obstante, eso no
es así. Las células madre adultas son pluripotentes pero no son
totipotentes como las embrionarias. Es decir, sí pueden ser útiles para
regenerar algunos tipos de células, pero no todas. En palabras de
Francisco Ayala:
"En nuestro organismo, hay células madre que reproducen parte de las
células del sistema inmune y los glóbulos rojo. Pero una célula madre
adulta no puede convertirse en cualquiera de las del organismo, como las
embrionarias." [3]
Aunque pudiéramos sentir algún tipo de desagrado por la destrucción de
embriones congelados sobrantes de técnicas de fertilización in vitro,
¿qué se piensa hacer con ellos? En España hay unos 40.000 que no se van
a emplear para reproducción (en las técnicas de fertilización se
fecundan varios óvulos de los que no todos se emplean), pero tampoco se
permite su empleo para investigación. Su destino más probable es el de
ser destruidos sin provecho alguno.
Por ello no es de extrañar que desde diversos estamentos se haya
protestado por esta situación. Por ejemplo, Carlos Martínez del CSIC
(Consejo Superior de Investigaciones Científicas) declaró: "España no
debería quedarse atrás [en la investigación sobre células madre]" y
"pero el sueño es que todas, o al menos, una buena fracción de las
enfermedades podrían curarse con esta nueva estrategia." [1]
Así las cosas, es lícito que nos preguntemos ¿quién está manteniendo una
postura antiética? ¿Los que nos mostramos favorables a dicho
experimentación con la esperanza de que de ella se derive un gran bien o
los que se oponen a ella por motivos derivados de su creencia religiosa?
Creemos que la respuesta está clara.
Nos sumamos, pues, no sólo a los que piden que se derogue la prohibición
del uso de embriones para la investigación de la clonación terapéutica
sino que también queremos levantar nuestra voz contra los intentos de
imponer una ética que es sólo una moral basada en prejuicios religiosos.
NOTAS:
[1] Citados en http://www.terra.es/ciencia/articulo/html/cie7727.htm
[2] Citado en Ética y Filosofía Política, Francisco Fernández Buey.
http://www.upf.es/iuc/buey/etica-c/tema1.htm
[3] Citado en la entrevista realizada por Luis Alfonso Gámez y publicada
en El Correo. 4-X-2002, entrevista que publicamos a continuación en el
presente boletín.
------------------
FRANCISCO J. AYALA, CATEDRÁTICO DE CIENCIAS BIOLÓGICAS DE LA UNIVERSIDAD
DE CALIFORNIA: «LOS TRASPLANTES DE ÓRGANOS CREADOS EN LABORATORIO
LLEGARÁN DE AQUÍ A 20 AÑOS»
Por: Luis Alfonso Gámez
Ayala considera erróneos los argumentos religiosos y morales contra la
investigación con embriones sobrantes de la fecundación 'in vitro' Cree
que la recuperación de los paralíticos será posible en una década
Es optimista. Francisco J. Ayala cree que veremos avances en los
próximos años que hoy nos parecen propios de la ciencia ficción.
Adelantos que acabarán con las agonizantes esperas de quienes necesitan
trasplantes de órganos y el riesgo de rechazo, que permitirán a
parapléjicos y tetrapléjicos recuperar la movilidad, y que alargarán la
esperanza media de vida en veinte años. Ese es el porvenir que ve el
científico de origen español en la investigación con embriones, un tipo
de experimentación que, a su juicio, choca con argumentos religiosos y
morales erróneos. Ayala ha impartido un curso magistral en la
Universidad Internacional Menéndez Pelayo, titulado 'Del DNA a la
Humanidad: hacia una nueva teoría de la evolución'.
Pregunta-. ¿Es partidario del uso para la investigación de los embriones
sobrantes de la fecundación 'in vitro'?
Respuesta-. Personalmente, sí. Los que se oponen a esto piensan que esos
embriones son seres humanos. Desde el punto de vista biológico, es
difícil verlo así, porque son como una morita. Estamos hablando de
embriones que tienen aproximadamente una semana, y entre 64 y 1.000
células.
P-. La palabra embrión se asocia con la imagen de un feto.
R-. Sí. Por eso, en este caso, lo más propio es hablar de preembriones.
Son como una mora del tamaño de una cabeza de alfiler. ¿Vida humana? Lo
son en el mismo sentido que mi piel, pero que eso sea un ser humano...
Dicen algunos que tienen la potencialidad, pero potencialidad no es lo
mismo que realidad. De hecho, con la tecnología actual, todas mis
células tienen la potencialidad de convertirse de alguna manera en seres
humanos.
La oposición de la Iglesia
P-. Así que la oposición religiosa se basa en argumentos muy débiles.
R-. Los argumentos que se usan desde el punto de vista religioso y moral
para oponerse a este tipo de investigación me parecen mal guiados.
Además, la Iglesia católica -la que, juntos a los grupos
fundamentalistas, está ejerciendo más presión en esta dirección en
Estados Unidos- ha cambiado la doctrina al respecto a lo largo de la
historia.
P-. ¿La Iglesia no ha considerado siempre al embrión un ser humano desde
el momento de la concepción?
R-. No. Por ejemplo, santo Tomás de Aquino dice que, cuando hay un
aborto espontáneo antes del cuadragésimo día de embarazo, no hay razón
para bautizarlo porque, como no hay forma humana, no hay posibilidad de
que haya alma ni, por lo tanto, ser humano. De todos modos, piense uno
lo que piense, la realidad es que hay miles y miles de embriones
congelados que se han descartado para la fecundación. ¿Qué sentido tiene
guardarlos para la eternidad cuando nunca se van a convertir en niños?
Si se pueden utilizar para curar enfermedades, al menos, conllevará un
beneficio para la Humanidad.
P-. La otra posibilidad es destruirlos.
R-. Sí. Es la peor de todas las soluciones y algo que ya se hace en EE
UU.
P-. George W. Bush financiará la investigación pública con material de
los embriones destruidos antes de su decisión. ¿Le parece suficiente?
R-. El dijo -no se sabe muy bien de dónde sacó el número- que hay ya
sesenta líneas independientes de células madre o totipotentes. Son
células que tienen la posibilidad de convertirse en cualquiera de las
del organismo humano porque no han empezado a especializarse.
P-. ¿Esas sesenta líneas de células proceden de otros tantos embriones?
R-. Esa es la cuestión. Que haya sesenta líneas de células no quiere
decir que sean de sesenta embriones diferentes, que sean independientes.
Hay mucha gente que cree que el número es mucho menor. Yo no lo sé. Lo
que Bush ha hecho con su decisión es la concesión mínima que puede hacer
alguien que es muy conservador y que quiere ganarse el voto católico, no
perder el fundamentalista y, a la vez, no quedar como un oscurantista.
P-. Pongámonos en el mejor de los casos. ¿Sesenta líneas independientes
de células madre serían suficientes para el avance de la investigación
pública en este campo?
R-. Nunca son suficientes, porque cada nueva línea tiene nuevas
posibilidades. Considerando que hay miles y miles de embriones
descartados, lo mejor sería dejar a los científicos que iniciaran todas
las líneas posibles.
P-. En España -donde hay 30.000 embriones sobrantes de la FIV-, está
prohibida toda experimentación.
R-. La de España es una situación desdichada, desafortunada. Demuestra
un oscurantismo que me
imagino que también está basado en razones religiosas. Allí, Bush no
tiene la autoridad para prohibir la experimentación; aunque sí para
controlar el presupuesto, lo que se financia con dinero público.
Podría ocurrir que el Congreso aprobara una ley prohibiéndola, pero no
es factible que prosperase en
el Senado.
Los autotrasplantes
P-. ¿Van a ser las células madre la panacea de la medicina del futuro?
R-. ¡Quién lo sabe! Algunas cosas son previsibles en un futuro próximo.
Por ejemplo, usar estas células para crear en el laboratorio órganos -un
riñón, un hígado, un corazón...- para trasplantes. Lo primero es
aprender las condiciones necesarias para desarrollar un órgano
determinado a partir de estas células. A la larga, lo que se busca es
llegar a extraer células del individuo que precisa de un trasplante para
producir el órgano que necesita y que así no haya rechazo. Para eso,
habrá que aprender, además, a revertir el proceso en células ya
especializadas para hacerlas totipotentes
y que puedan convertirse en el órgano deseado.
P-. ¿Qué más se puede hacer?
R-. Otras posibilidades tienen mucho que ver con enfermedades cerebrales
como el Alzheimer y el
Parkinson o, hablando del sistema nervioso, con las parálisis que
afectan a millones de personas a las que les falta una conexión
nerviosa, como el actor Christopher Reeve. Si aprendemos a regenerar esa
conexión, les habremos curado. Las células madre nos servirán para saber
cómo producir esas células nerviosas. A la larga, espero que no haya que
depender de células madre. Lo que pasa es que la experimentación, si no
es con ellas, es tan remota...
P-. ¿Dentro de cuántos años podremos recibir un trasplante de un órgano
desarrollado a partir de una
de nuestras células?
R-. Los trasplantes de órganos pueden llegar en veinte años, pero ese
plazo puede reducirse a diez e incluso a cinco. Además, calculo que
empezaremos a regenerar conexiones del sistema nervioso para la curación
de parálisis en unos diez años.
P-. Si a uno le pueden cambiar un órgano cuando empieza a averiarse,
¿cuánto vamos a llegar a vivir?
R-. Los optimistas -yo no lo soy- mantienen que, en un futuro cercano,
habrá gente que vivirá doscientos años. Yo creo que la esperanza media
de vida va a aumentar entre diez y veinte años para personas que ya
viven actualmente.
P-. Así que, dentro de poco, la esperanza media de vida en los países
desarrollados rondará los cien años.
R-. Entre los 85 y 95 años. Y, sobre todo, vida mejor. Algo que ya se ha
conseguido en los países avanzados, donde una persona de 70 años antes
era una anciano y ahora no lo es. Por eso, ya hace bastantes años que en
EE UU se eliminó la jubilación por edad.
P-. Si la medicina sigue avanzando al ritmo que se prevé, ¿hay algún
límite a la prolongación de la vida?
R-. Es difícil que no lo haya, porque el proceso vital implica un
desgaste. Los optimistas dicen que
podremos aprender a contrarrestar los desgastes. Yo esto no lo veo como
una cosa que vaya a ocurrir en los próximos cien años. Pero todo depende
del ingenio humano, porque los descubrimientos científicos se basan en
él.
------------------
FRANCISCO J. AYALA : «Leer la Biblia como un libro de biología es
absurdo, una blasfemia»
Por: Luis Alfonso Gámez
«Todos los organismos vivientes, desde los seres humanos hasta las
plantas y las bacterias, descendemos de un antepasado único, la forma
inicial de vida»
La complejidad de la teoría evolutiva resulta comprensible en un libro
de Francisco Ayala, editado
por Temas de Hoy, que introduce al lego en una apasionante rama de la
ciencia.
Francisco Ayala es biólogo y asesor científico del presidente Clinton.
La lista de distinciones de Francisco Ayala es interminable. Profesor de
la Universidad de California y miembro del Comité de Asesores de Ciencia
y Tecnología de Bill Clinton, ha desarrollado desde
1961 su carrera científica en Estados Unidos, muy lejos de su Madrid
natal. Ha presidido la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia
y, sin haber abandonado nunca la investigación,
ha convertido en seña de identidad su compromiso social en la lucha
contra quienes desde el fundamentalismo intentan imponer el creacionismo
en las escuelas norteamericanas.
Pregunta-. ¿Sabremos algún día cómo surgió la vida en la Tierra?
Respuesta-. No hay razón para creer que sea un misterio irresoluble. Hoy
en día, las teorías más prometedoras se basan en unas moléculas que
pueden llevar a cabo las reacciones de la vida y, al mismo tiempo,
información. Esto no quiere decir que a la larga éstas sean las
moléculas iniciales. Estamos muy lejos de resolver ese problema.
P-. Pero está claro que de aquellas primeras moléculas provenimos todos
los seres vivos del planeta.
R-. Sí. La vida actual sobre la Tierra desciende, seguramente, de un
solo origen. A lo mejor hubo más de un origen de la vida, pero los otros
modos de vida se extinguieron. Todos los organismos vivientes, desde los
seres humanos hasta las plantas y las bacterias, tenemos demasiadas
cosas en común, lo que quiere decir que las hemos he redado de un
antepasado único, la forma inicial de vida.
P-. Copérnico nos expulsó del centro del Universo y Darwin nos destronó
como reyes de la creación. ¿Lo hemos asumido?
R-. Poco a poco... Darwin nos destronó como reyes de la creación; pero,
en cierto sentido, lo seguimos siendo. Demostró que somos una especie
más y, además, muy reciente. Sin embargo, por otro lado, somos una
especie que habla por teléfono, construye aviones... Somos la única que
hace eso.
La especie humana
P-. ¿Somos una simple casualidad de la evolución?
R-. La evolución pasa por la interacción entre dos procesos
fundamentales: uno regido por el azar –las mutaciones- y otro
determinista -la selección natural-, que favorece las mutaciones útiles
al organismo en el ambiente en el que vive. En este sentido, no somos
una casualidad, sino un resultado
de esos dos procesos. Ahora bien, sí lo somos en el sentido de que si
pasáramos la película de la vida
otra vez sería completamente distinta; no apareceríamos.
P-. Un duro golpe para nuestro ego.
R-. Sí. Lo que pasa es que nuestro ego no debe basarse tanto en cómo
llegamos o por qué estamos aquí como en adónde vamos y cómo utilizar
nuestras capacidades para conseguir un mundo mejor.
P-. La genética está llamada a desvelar muchas de las claves de la
evolución humana, ¿no?
R-. La biología molecular es hoy en día el medio más poderoso para
reconstruir la historia de la evolución. Pero se puede aplicar sólo a
los organismos vivos o a aquellos que hayan dejado moléculas que estén
suficiente enteras. Para reconstruir la historia más remotas, hay que
echar mano de otras ciencias, como la paleontología.
P-. ¿La humanidad reside en los genes?
R-. Eso es muy 'biologicista'. La humanidad, para mí, reside mucho más
en la literatura, las tradiciones culturales y religiosas, las
organizaciones sociales... Lo evidente es que la humanidad no puede
existir sin los genes.
P-. ¿Y la inteligencia cuándo aparece?, ¿por qué?
R-. El tipo de inteligencia que tenemos, con capacidad de anticipar el
futuro, de formar categorías universales y de hacer deducciones
lógicas, es única de los humanos. ¿Cuándo apareció? Hay razones para
creer que los neandertales tenían capacidades intelectuales muy
semejantes a las nuestras. Ya hace dos millones de años, 'Homo habilis'
construía herramientas. Eso quiere decir que tenía capacidad de
anticipar el futuro ya que uno hace un cuchillo por que sabe que lo va a
usar para cortar.
P-. ¿Qué hueco le queda a la divinidad en toda esta historia?
R-. Eso depende de las convicciones religiosas de cada persona. Por mi
parte, me parece que el hueco que le queda a la divinidad es muy grande,
le queda todo. Lo que está mal es tratar de hacer de la religión ciencia
o de la ciencia religión.
Dios y la ciencia
P-. Los fundamentalistas cristianos han borrado la teoría de la
evolución de la escuela en Kansas.
R-. Bueno, no es en todo el Estado, sino en un distrito escolar, donde
el consejo de padres ha decidido que no se enseñe la evolución.
P-. Movido por una religiosidad exacerbada y mal entendida.
R-. Sobre todo, mal entendida. Pretender que la Biblia es un libro de
introducción a la biología es absurdo, una blasfemia, un insulto a la
Biblia, que nos trata de enseñar verdades religiosas, no científicas.
Querer ver ciencia en el relato del Génesis es una blasfemia.
P-. ¿Qué parte de culpa tienen los científicos en el caso de Kansas?
R-. En parte, mucha culpa. Por otro lado, no. Depende de qué
obligaciones quiera atribuir uno a los científicos. El científico tiene
que dedicarse a hacer ciencia, pero algunos, y tenemos muy pocos,
deberían ocuparse de la divulgación.
P-. Pero, y no lo digo por usted que siempre se ha mostrado beligerante
en este terreno, ¿la comunidad científica no ha sido demasiado
complaciente con el creacionismo?
R-. La proporción de científicos que se ocupa de estas cosas es mínima.
Entre los biólogos evolucionistas, por ejemplo, ni el 1% está
activamente involucrado en tratar de resolver estos problemas. Es así
ahora y lo ha sido siempre.
P-. George Bush, hijo, es partidario de que en las escuelas de EE UU se
enseñen «las dos teorías, el
evolucionismo y el creacionismo».
R-. La ignorancia está muy extendida por todas partes. Y Estados Unidos
tiene una tradición fundamentalista y puritana muy fuertes. El
creacionismo se basa en pura ignorancia. La ciencia es la ciencia; no
hay otra alternativa. Él no se refiere a que se enseñen los desacuerdos
que existen entre los científicos, sino que cree que hay una teoría
científica distinta de la evolución que se llama creacionismo. Eso no
existe.
------------------
FRANCISCO J. AYALA, CATEDRÁTICO DE CIENCIAS BIOLÓGICAS DE LA UNIVERSIDAD
DE CALIFORNIA: «UN EMBRIÓN CONGELADO NO ES UN SER HUMANO»
Por: Luis Alfonso Gámez / Bilbao
Ayala dice que Bush y Aznar «tendrían que estar en contra de la
fecundación 'in vitro'» si creen en los principios por los que frenan el
trabajo con embriones «Es un irresponsable quien se opone a un tipo de
investigación que puede servir para curar, por ejemplo, lesiones
medulares»
Tiene las ideas claras. Francisco J. Ayala es partidario de la
investigación con embriones y de la clonación terapéutica. Como la
mayoría de sus colegas, el científico de origen español, una autoridad
mundial en el campo de la biología, antepone principios humanitarios a
lo que considera «razones religiosas mal entendidas» y lamenta que los
miembros del Gabinete de Aznar que se han pronunciado sobre estos
asuntos, «en vez de educar al público, lo estén confundiendo».
P-. La ministra de Sanidad, Ana Pastor, ha dicho que quienes propugnan
la investigación con células madre embrionarias «ocultando sus riesgos»
son unos «irresponsables».
R-. ¿Qué riesgos puede haber con esa investigación? De lo que se habla
es de coger células y cultivarlas en el laboratorio.
P-. Igual se imagina masas informes como las de las viejas películas de
terror de serie B, que devoran todo lo que encuentren a su paso.
R-. Algo así tiene que ser. Es que no es ni imaginable que pueda haber
riesgos serios. Puede ocurrir que, si se le rompe el tubo de ensayo, uno
se corte un dedo con el cristal o que se queme con un producto químico
por no llevar guantes, pero otro tipo de riesgos...
La confusión del embrión
P-. Indirectamente, ha llamado «irresponsables» a investigadores como
Mariano Barbacid, Margarita Salas y usted, entre otros muchos.
R-. ¿Por qué irresponsables? ¿Con respecto a qué valor moral o legal? El
único que a veces mencionan algunos obispos católicos -no la generalidad
de los católicos- es la creencia de que un embrión congelado es un ser
humano y, al usarlo para investigación, se violan los derechos de la
persona.
P-.¿No se está jugando con las palabras? Al hablar de embrión congelado,
mucha gente piensa en un feto metido en un tubo de ensayo o en un
frasco.
R-. ¡Claro! En realidad, un embrión congelado es una especie de morita
que tiene el tamaño de la cabeza de un alfiler.
P-. Nada que parezca remotamente un feto.
R-. No. Se trata de un grupo de células madre, con toda la información
genética. Si se divide en dos, puede dar lugar a dos embriones, siempre
que se implanten y las condiciones en el seno materno sean las
apropiadas. En esos primeros pasos, si se retiran dos células del
embrión, se dividen otras y las reemplazan. Esas moritas no son seres
humanos. Un embrión congelado no es un ser humano, aunque tenga la
capacidad de serlo, como también la tienen cada óvulo y espermatozoide.
P-.¿Así que son razones exclusivamente religiosas las que se oponen a
este campo de investigación?
R-. Sólo desde el punto de vista de quienes creen que un embrión
congelado es un ser humano puede decirse que la gente partidaria de esta
investigación es irresponsable. Yo creo que es al revés. Los
irresponsables son quienes ponen objeciones a un tipo de investigación
que puede utilizarse para curar, por ejemplo, parálisis parciales o
totales por lesiones medulares producto de accidentes automovilísticos o
de otro tipo.
P-. Como en el caso de Christopher Reeve.
R-. Sí. Las parálisis se van a curar. ¿Será a través de células madre
embrionarias? No lo sé. Nadie lo sabe. Pero es la línea de investigación
más prometedora. Y hay que empezar por el camino más razonable, que es
éste, porque las células madre embrionarias son las que tienen más
potencial.
P-.¿Qué quiere decir?
R-. Que, como no están todavía especializadas, pueden convertirse en
neuronas, células musculares, cardiacas... Lo que se trata, por ejemplo,
es de aprender qué pasa dentro de una de estas células para que se
convierta en una neurona, qué hace que se multiplique y qué es lo que
paraliza ese proceso. Porque lo que ocurre en las lesiones medulares es
que las células no se regeneran, no se multiplican.
Células madre adultas
P-. El ministro de Ciencia y Tecnología, Josep Piqué, ha dicho, en apoyo
al trabajo con células madre de adultos y contraponiéndolo a la
investigación con embrionarias, que hay que «impulsar aquello que tiene
eficacia científica».
R-. No es así. Al contrario. Desafortunadamente, varios de los
resultados que se habían publicado sobre la potencialidad de células
madre adultas no han podido repetirse.
P-. ¿Están algunos políticos tergiversando la realidad y aprovechando la
falta de cultura científica del público para arrimar el ascua a su
sardina?
R-. Sí. Los políticos están dando la impresión a la gente de que, en el
caso del embrión congelado, estamos ante un ser humano, ante una persona
en pequeñito. Un embrión congelado no es eso. Es un grupo de células,
nada más. Lo tergiversan por razones políticas y religiosas mal
entendidas.
P-.¿Mal entendidas?
R-. Sí. Hasta fines del siglo XIX, la tradición teológica católica no
consideraba seres humanos a los embriones menores de cuarenta días.
P-. Los congelados tienen mucho menos tiempo, ¿verdad?
R-. Unos pocos días. En este caso, se habla de divisiones celulares.
P-. ¿De cuántas células están compuestos?
R-. 32, 64, 128... El desarrollo se interrumpe tras las primeras
divisiones, ya que es cuando todavía tienen todas las células la
potencialidad de convertirse en cualquier otra del organismo.
P-. Algo de lo que ya carecen las células madre adultas que tenemos
usted y yo, ¿no?
R-. Sí. En nuestro organismo, hay células madre que reproducen parte de
las células del sistema inmune y los glóbulos rojo. Pero una célula
madre adulta no puede convertirse en cualquiera de las del organismo,
como las embrionarias.
P-. José María Aznar se ha convertido en uno de los abanderados
mundiales contra la investigación con embriones. ¿Estamos retrocediendo
en el tiempo?
R-. Es una pena. Es muy difícil comprender la motivación de estas
decisiones de los políticos, excepto que, por los pronunciamientos de
las autoridades religiosas, crean que hay un grupo de población
importante contra esto. Un grupo que, en realidad, se opone por falta de
educación.
P-. Y el analfabetismo científico lo paga la sociedad y, en concreto,
los aquejados de males cuya curación podría avanzar en esta línea.
R-. Exactamente. Que miembros de un Gobierno como el español hagan las
declaraciones que han hecho... En vez de educar al público, lo están
confundiendo. No están enseñando nada, excepto prejuicios.
Bush y Aznar
P-. ¿La presión de los ultracatólicos sobre el Gobierno de Aznar se
asemeja cada vez más a la de los fundamentalistas en EE UU?
R-. Sí. En EE UU, se trata de grupos relativamente pequeños que ejercen
presión sobre el Partido Republicano. Son gente muy fanática que, si
cree que un político está violando uno de sus conceptos básicos, ya no
vota. Son el 4% ó 5% de la población que hace posible que los
republicanos puedan ganar unas elecciones.
P-. Lo más que puede hacer Bush es no financiar esas líneas de trabajo y
dejarlas en manos de la iniciativa privada. Sin embargo, en España, el
Gobierno puede prohibir ese tipo de investigación y la clonación
terapéutica, que no es sino duplicar esas células, ¿verdad?
R-. Consiste en duplicar células, no seres humanos, y lo estamos
haciendo en el laboratorio continuamente desde hace setenta años, cuando
se aprendió a cultivar células de tejidos. Ahora se quiere hacer con
esos grupos de células madre embrionarias para regenerar las conexiones
nerviosas en casos de parálisis. Los beneficios que puede reportar a la
Humanidad ese tipo de investigación son enormes.
P-. En España hay 40.000 embriones congelados sobrantes de la
fecundación 'in vitro' (FIV) que no pueden implantarse y que el Gobierno
no quiere destruir ni usar para investigación.
R-. Santo Tomás de Aquino, el máximo teólogo de la Iglesia católica, se
oponía a que se bautizaran los abortos espontáneos antes de los cuarenta
días. Con ese tiempo, ya empiezan a tener una forma vagamente humana. Si
los políticos creyeran en realidad que se trata seres humanos, tendrían
que estar en contra de la FIV.
P-. ¿Por qué?
R-. Porque implica producir bastantes óvulos fecundados para implantar
unos pocos. Si el proceso tiene éxito a la primera, el resto de los
embriones quedará congelado para siempre; si no, se utilizará en los
siguientes intentos. Ni Bush ni Aznar se oponen a la FIV porque tendría
muy mala imagen y, sin embargo, si creen en sus principios, tendrían que
oponerse a ella porque está en el origen del problema, de los miles y
miles de embriones congelados que hay en todo el mundo.
P-. ¿40.000 embriones darían para investigar mucho?
R-. Muchísimo. Además, no necesitamos 40.000. En España, bastaría con
unas docenas o un centenar.
P-. ¿No usarlos cuánto puede retrasarnos en la lucha contra algunas
enfermedades?
R-. Es imposible de saber, porque con la ciencia no se puede profetizar.
Si todo fuera bien, de aquí a veinte años podríamos crear órganos en
laboratorio y, antes, regenerar conexiones nerviosas.
«Los beneficios de los transgénicos son potencialmente enormes»
P-. ¿Es consciente de que hay una minoría que puede verle como al doctor
Frankenstein?
R-. ¡Espero que no! Je, je, je... Aunque, a lo mejor sí, por mis
pronunciamientos sobre los transgénicos, que algunos consideran algo
maquiavélico. Los transgénicos, como todo, tienen riesgos y por eso han
de estar regulados. Pero los beneficios económicos, alimentarios y
medioambientales son potencialmente enormes.
P-. Sin embargo, hay una fuerte oposición en ciertos sectores del
movimiento ecologista
R-. Es curioso lo del integrismo ecologista porque, tal vez, uno de los
grandes beneficiarios de los transgénicos sea el medio ambiente. Si
creas una planta con genes que le den resistencia a los organismos que
la atacan, no habrá que echar pesticidas y matar al resto de los
organismos. Si consigues que una planta sea capaz de producir lo que
necesita y no tienes que recurrir a fertilizantes, los beneficios para
el entorno también van a ser inmensos.
P-. Marcelo Palacios, presidente de la Sociedad Internacional de
Bioética (SIBI), ha profetizado que, según vayan haciéndose realidad los
avances en la investigación con embriones, irán cayendo las trabas
impuestas por los burócratas.
R-. Cuando empezaron los transplantes de órganos, la Iglesia católica se
oponía a ellos. Como se opuso en su día a las transfusiones de sangre, a
la inseminación artificial... Lo que dice Palacios es lo que va a pasar.
P-. Pero, mientras tanto, ¿estamos perdiendo un tiempo precioso?
R-. Perdiendo tiempo y maleducando a la gente, desviándola de los
problemas importantes a los que no lo son, a los que son ficticios. Hay
problemas reales en la medicina, la agricultura, la ecología... ¿Por qué
los políticos no impulsan, por ejemplo, que se busquen alternativas al
uso de gasolina para los coches, a pesar de los graves problemas de
contaminación que de ello se derivan?
[Nota] * Francisco J. Ayala Nació en Madrid en 1934. Se trasladó a EE UU
en 1961.
Formación: Doctor en Ciencias Biológicas por la Universidad de Columbia
(EE UU) en 1964.
Ocupación: Titular de la Cátedra Donald Bren de Ciencias Biológicas y
profesor de Filosofía de la Universidad de California.
Campos de investigación: La genética de poblaciones y la evolución,
incluyendo el origen de las especies, la diversidad genética de los
organismos, el origen de la malaria, la genética de los parásitos
protozoarios, el reloj molecular de la evolución y la evolución humana.
Cargos públicos: Integrante del Comité de Asesores de Ciencia y
Tecnología del presidente Clinton, ha sido presidente de la Asociación
Americana para el Avance de la Ciencia y es miembro de las principales
organizaciones científicas.
Publicaciones: Es autor más de 650 artículos en las principales revistas
científicas y de una docena de libros. Como divulgador, ha escrito en
español 'La naturaleza inacabada' (1994), 'Teoría de la evolución'
(1994), 'Origen y evolución del hombre' (1995) y 'Senderos de la
evolución humana' (2001), éste último junto a Camilo José Cela Conde.
Galardones: Doctor honoris causa por varias universidades, ha recibido,
entre otros galardones, la Medalla Nacional para la Ciencia, la más
importante de las distinciones científicas en Estados Unidos.
Francisco J. Ayala es miembro de ARP-Sociedad para el Avance del
pensamiento Crítico, habiendo recibido el premio Mario .
Las entrevistas a Francisco J. Ayala, recogidas en este boletín, pueden
ser consultadas en formato PDF desde:
http://www.arp-sapc.org/eedigital/Ayala2001-1.pdf
http://www.arp-sapc.org/eedigital/Ayala2001-2.pdf
http://www.arp-sapc.org/eedigital/Ayala2002-1.pdf
http://www.arp-sapc.org/eedigital/Ayala2002-2.pdf
------------------
El Correo http://www.diario-elcorreo.es/
EL ENIGMA DE NAZCA
Por: Julio Arrieta / Bilbao
Un equipo de arqueólogos desvela el significado religioso de los dibujos
gigantes del desierto peruano Lejos de ser un testimonio de visitantes
extraterrestres, están relacionados con un culto al agua y la fertilidad
En Perú, a 450 kilómetros al sur de Lima y cerca del océano Pacífico, se
encuentran las pampas de Ingenio, Nazca, Palpa y Socos. Allí, en
planicies elevadas entre los 460 y los 670 metros, se extiende un enigma
arqueológico que ha llamado la atención de los curiosos desde que fue
observado por primera vez por el conquistador español Cieza de León, en
1547: cientos de líneas rectas que a menudo superan un kilómetro de
longitud, grandes trapecios, espirales, triángulos, 'plazas' y dibujos
de animales y personas se reparten de forma caótica en el desierto.
Un colibrí, un cachalote, una araña o un mono -de tales dimensiones que
es necesario tomar una avioneta para poder observarlos- componen un
insólito paisaje arqueológico considerado Patrimonio Cultural de la
Humanidad por la Unesco. ¿Quién hizo estos dibujos? ¿Cuándo? ¿Para qué?
Los arqueólogos Johny Isla Cuadrado y Markus Reindel han obtenido las
respuestas a estos interrogantes. Los dos científicos encabezan desde
1996 un equipo arqueológico de la Fundación Suiza Liechtenstein para las
Investigaciones Arqueológicas en el Exterior.
La primera explicación sobre el significado de estos geoglifos se
remonta al siglo XVI. Después de que Cieza de León observara «señales»
sobre la llanura desértica, el corregidor Luis Monzón quiso darles un
sentido y escribió en 1568 que las líneas eran carreteras. Paul Kosok,
el primero en realizar una observación aérea ya en el siglo XX, dijo que
se trataba de «rutas rituales». Poco a poco, influido por las ideas de
la matemática alemana Maria Reiche, este estudioso publicó en la revista
'Archaeology' que Nazca era un gigantesco calendario astronómico.
Tras las hipótesis de los científicos, más o menos razonables o
arriesgadas, llegaron las incursiones inevitables de los escritores
sensacionalistas. Erich von Däniken, el hostelero suizo que popularizó
la teoría de que la Tierra fue visitada por extraterrestres en un pasado
remoto, acogió el enigma arqueológico de Nazca con entusiasmo y lo
convirtió en patrimonio de los seguidores de los platillos volantes.
Däniken afirmó que las líneas de Nazca eran un recuerdo de sus famosos
astronautas del pasado.
Estudio arqueológico
Después de cinco temporadas de trabajo de campo, el equipo de Reindel e
Isla ha aclarado el misterio de las llanuras de Nazca. Los arqueólogos
han documentado y excavado más de 650 yacimientos y han conseguido
trazar la historia de la cultura que generó estos dibujos, además de
darles un sentido científico.
El área investigada por estos expertos se extiende por los valles de
Palpa, Viscas y Río Grande, una zona que abarca más de 350 kilómetros
cuadrados, en los que se han localizado y topografiado cientos de
asentamientos de diversas épocas. Los expertos afirman que esta región
fue habitada de forma continua por las culturas Paracas y Nazca desde el
año 800 antes de Cristo (aC) hasta el final del imperio Inca, en el año
1532 de nuestra era. Isla y Reindel han determinado que «las primeras
líneas y figuras se elaboraron al final de la cultura Paracas, hacia el
200 aC», tomando como modelo las decoraciones de la cerámica.
Los geoglifos alcanzaron su máximo esplendor cuando los asentamientos de
la cultura Nazca estaban en pleno desarrollo (200 aC-650 después de
Cristo). La evidencia arqueológica indica que los dibujos se dejaron de
realizar a medida que surgían conflictos entre grupos de la misma
sociedad.
Para Isla y Reindel, el significado de estas figuras está relacionado
con la importancia del agua para la cultura Nazca, que consiguió
alcanzar un gran desarrollo en una de las zonas más áridas del planeta.
En esta sociedad «el agua se distribuía con sistemas de riego bien
organizados sobre toda la parte media y baja de los valles», según
explican estos expertos.
Paisaje ritual
El agua jugó un importante papel en la religión local. Las excavaciones
han sacado a la luz pequeñas estructuras situadas en los geoglifos en
las que se han encontrado ofrendas de productos agrícolas y animales,
sobre todo marinos. «Entre éstos destacan las conchas de 'Spondylus' que
en el área Andina han sido considerados, desde hace miles de años, como
símbolos de agua y fertilidad». Los dibujos formaban un paisaje ritual
cuyo fin debió ser propiciar la provisión de agua.
Para confirmar la relación entre las figuras y los asentamientos era
necesario encontrar las poblaciones más importantes de la cultura Nazca.
Isla y Reinkel han conseguido localizar el centro administrativo y
religioso de esta sociedad, durante época temprana, en el lugar de Los
Molinos. Otro yacimiento, Los Muños, fue la capital durante la época
Nazca Medio (200-400 dC). Ambos lugares, que descubrieron a los
arqueólogos la existencia de una arquitectura planificada, se encuentran
en las cercanías de los geoglifos. Tumbas, edificios monumentales,
estructuras aterrazadas y ofrendas son los testigos de una sociedad
compleja muy humana y nada extraterrestre.
Con estacas y cordeles
Estacas y cordeles. Elementos tan simples como éstos sirvieron a los
antiguos pobladores de Nazca y Palpa para trazar las líneas y dibujos
que tachonan el desierto. Los que sueñan con tecnologías desconocidas,
heredadas de misteriosas civilizaciones perdidas, suelen sentirse
decepcionados con las explicaciones de los arqueólogos. Sin embargo, la
sencillez del método de elaboración y la espectacularidad de los
resultados son una muestra admirable del ingenio humano.
Vistas de cerca, estas líneas se convierten en simples surcos en el
suelo: son zanjas que nunca superan los treinta centímetros de
profundidad por otros tantos de anchura. Las características geológicas
de la pampa propician que no sea necesario mucho más para obtener un
resultado visible. La superficie está compuesta por una capa de
guijarros de un color rojizo oscuro causado por la oxidación, que cubre
otra de un color amarillento claro. Los nazcas se limitaron a retirar
las piedras superiores siguiendo un trazado que previamente habían
señalado con estacas, unidas por cordeles, a partir de un modelo a
escala menor. Las piedras eliminadas eran acumuladas en pequeños túmulos
que todavía se conservan.
Si se tiene en cuenta que los 'dibujantes' nunca pudieron observar su
obra, que se aprecia sólo desde el aire o parcialmente desde algunas
lomas, la perfección del resultado es llamativa. El clima se encargó de
las labores de conservación: este desierto es uno de los lugares más
secos del mundo, con un promedio de media hora de precipitaciones cada
dos años. Los dibujos siempre han estado a salvo de ser borrados por
lluvias torrenciales.
Para más información:
Arqueología del Perú www.antropologia.com.ar/peru/l-nasca.htm
[Nota] * El presente artículo puede ser consultado en formato PDF, con
las ilustraciones originales, descargándolo desde
http://www.arp-sapc.org/eedigital/Nazca1.pdf y
http://www.arp-sapc.org/eedigital/Nazca2.pdf
------------------
PASIÓN TEMPLARIA
Por: Luisa Idoate
Con el trágico final de los templarios nacieron numerosas leyendas que
alimentan una literatura esotérica de historia-ficción que satura el
mercado
La historia de los templarios deja corta su leyenda. Los caballeros de
la Militia Christi que llegaron a Palestina tras la primera Cruzada
fueron religiosos que sirvieron a Dios empuñando la espada y derramando
sangre. Dispusieron de un poderoso ejército, profesional y disciplinado,
temido por los musulmanes y los monarcas europeos. Crearon una
importante red bancaria que introdujo las letras de cambio en Occidente,
y dispusieron de una importante flota que acaparó el transporte y el
comercio marítimo. Pero no custodiaron el Arca de la Alianza ni el Santo
Grial. No pervivieron en la clandestinidad tras su disolución, ni
tuvieron nada que ver con el nacimiento de la masonería. El catedrático
Gonzalo Martínez Díez, autor del libro 'Los templarios en los reinos de
España', advierte de que todas esas historias son meras fabulaciones sin
fundamento propias de la literatura esotérica que tanto abunda “y que,
muchas veces, nos presenta como libro serio, profundo y documentado lo
que, en realidad, no es más que el resultado de una imaginación
desbocada”.
Para este jesuita, licenciado en Filosofía y Letras, doctor en Derecho y
miembro de la Real Academia de Historia, la trayectoria del Temple está
clara. La orden fue fundada por Hugo de Payns, en Jerusalén, en 1118 ó
1119, “según utilicemos el calendario que comienza el 25 de marzo o el
que arranca el 1 de enero”. Aquella veintena de caballeros que escoltaba
a los peregrinos de Tierra Santa para evitar que fueran asaltados
recibió el favor del rey de Jerusalén, Balduino II, que los utilizó como
eficaces defensores de su inestable y amenazado reino. Les cedió como
sede la mitad de su palacio, la mezquita al-Aqsa.
El gesto del monarca no fue visto con buenos ojos por algunos sectores
de la Iglesia, “porque la persona que hubiera derramado sangre, no podía
ser ordenada”. El tira y afloja se zanjó con una encendida defensa del
Temple, publicada por el influyente Bernardo de Claraval, “que
neutralizó todas las reticencias, provocó una avalancha de ingresos en
la orden y convirtió a los templarios en el ideal de soldado cristiano”.
Comienzan así sus tiempos de gloria. Se expanden con fuerza. Se
introducen en Occidente y crean una sólida trama de encomiendas. “Eran
soldados de elite. Ni kamikazes ni suicidas -dice el historiador-. Pero,
como creyentes, pensaban que, si perdían la vida, ganaban 'la otra vida'
y eso les convertía en una fuerza tremendamente valerosa”.
Tesoro oculto
Aunque no llegó a cumplir los doscientos años, la Orden del Temple
siempre ha sido el capazo de todos los mitos. No faltan autores que
hablan de un deslumbrante tesoro, oculto en un laberíntico santuario.
Martínez Díez afirma que, “de oro y piedras preciosas, nada de nada”.
Las famosas posesiones templarias se componían de numerosas tierras,
procedentes de donaciones, que rentabilizaban con gran maestría; de una
sólida estructura bancaria que utilizaban nobles, reyes y hasta el mismo
Papa, y de la poderosa flota dedicada comercio. Y todo ello tenía un
único objetivo: la guerra. “Eran prácticos y movían el dinero, porque
las cruzadas exigían el envío de caballos, alimentos, cueros, armas y el
sueldo de los mercenarios llamados 'turcópolos' que habitualmente
contrataban”. Es cierto que, en la torre del Temple de París, existieron
verdaderas fortunas, porque las sedes de la orden funcionaban como cajas
fuertes para monarcas y acaudalados caballeros. “Pero Felipe IV disolvió
la orden y se quedó con todo lo que había”.
En cualquier caso, añade el experto, ese dinero no pudo esconderse en el
Camino de Santiago como defienden algunos libros, porque la redada
masiva de templarios en Francia tuvo lugar el 13 de octubre de 1307, al
amanecer, y les pilló dormidos. Casi mil hermanos fueron encarcelados y
apenas dos docenas lograron huir. “Si no pudieron escapar, difícilmente
pudieron esconder nada. La detención se ordenó un mes antes, así que
imagine con qué sigilo se llevó todo”.
El Temple cometió errores importantes. Tras la caída de Jerusalén en
manos de Saladino (1187) y la posterior pérdida de San Juan de Acre
(1291), el prestigio templario se tambalea. Se les acusa de haber
perdido Tierra Santa por andar ocupados en disputas con los
hospitalarios. Felipe IV opta por unificar ambas órdenes y los
templarios se niegan. En ese momento, asegura el catedrático, firman su
sentencia de muerte. El monarca les adeuda una fortuna que no puede
devolver y ellos tienen un ejército de más de 10.000 hombres que le
podría poner en serios aprietos. “Así que decide disolverlos y adueñarse
de sus propiedades. El Papa Clemente V le apoya, por miedo y porque
pacta recibir parte del dinero”. Sin embargo, Felipe IV no hizo
particiones.
El proceso
Todas las confesiones de culpabilidad que la Inquisición arrancó a los
templarios franceses fueron obtenidas bajo torturas. Los interrogatorios
eran brutales. “Hubieran sido capaces de adjudicarse la muerte de
Cristo”, afirma el medievalista. En el resto de Europa, incluida
España, se les detiene por presiones del Felipe IV. Son encausados, pero
absueltos. El pliego de cargos contra los Caballeros del Templo incluía
88 acusaciones que, en realidad, eran un repetitivo y ampliado desglose
de cuatro: homosexualidad, apostasía, idolatría y escupir sobre la cruz.
Para el historiador José Luis Calvo, las confesiones demuestran que los
acusados aceptaban lo que fuera con tal de detener las torturas. Las
descripciones que los encausados hacen de un ídolo llamado Baphumet, al
que supuestamente adoraban, nunca coinciden. “Uno dice que es una
pintura, otro una cabeza de mujer; hay quien asegura que es una cabeza
de hombre con barba. Los inquisidores torturaban para obtener
confesiones de culpabilidad. Y lo co |