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Asunto: EL ESCÉPTICO DIGITAL - Edición 2000 - Número 82 - 14 de Diciembre de 2000
Fecha:Jueves, 14 de Diciembre, 2000  01:01:47 (+0100)
Autor:Pedro Luis Gomez Barrondo <gargantua @..........es>

=====================================================================

                           EL ESCÉPTICO DIGITAL

       Boletín electrónico de Ciencia, Crítica a la Pseudociencia y
Escepticismo
       © 2000 ARP-Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico

    Edición 2000 - Número 82 - 14 de Diciembre de 2000

Boletín de acceso gratuito a través de:
http://www.elistas.net/foro/el_esceptico/alta

=== SUMARIO =========================================================

  - La Ciencia en tus manos.

  - Buscando a Madam Tetracrómata. ¿Están las hembras mutantes entre
nosotros?

  - Entrevista a Javier Sádaba. “La biomedicina puede realizar muchas de
las utopías que hemos soñado”.

  - La nueva Física cumple cien años.

  - Crean en Barcelona un centro pionero de investigación de microchips.

  - El misterio letal de las “vacas locas”.

  - Nuevo hito en genómica: secuencia completa de la planta modelo
“Arabidopsis thaliana”.

=== NOTICIAS =========================================================

LA CIENCIA EN TUS MANOS
Por: Javier Armentia

¿Puede el conocimiento científico actual recogerse de manera precisa y a
la vez amena en un libro de menos de 1.000 páginas? Los dos
requerimientos expresados en esta pregunta son contrapuestos: la
precisión en ciencia exige bien el uso de un lenguaje que normalmente
nos aleja del habla común o bien la utilización del formalismo
matemático y lógico de fórmulas, proposiciones, teoremas... que
dificulta la comprensión para aquellos que no lo utilizan habitualmente.
Intentar que un texto sea ameno, en ciencia, por otro lado, significa un
denso trabajo de traducción de lenguajes diferentes, pero también la
búsqueda de mecanismos que permitan “enganchar” al lector.

Pocos pueden dudar de que la aventura de la ciencia es fascinante.
Intentar desentrañar la naturaleza es una labor épica, aunque no
debidamente valorada, pero que cada día tiene mayor importancia en
nuestra sociedad. De cara al futuro, ante un siglo XXI que se configura
como sociedad del conocimiento, la economía, el progreso, incluso el
mercado de trabajo, estarán cada vez más ligados a la necesidad de un
conocimiento científico. Carencias y necesidades que se ha planteado un
equipo de más de 30 investigadores científicos españoles, bajo la
dirección de Pedro García Barreno, responsable de la Unidad de Medicina
y Cirugía Experimental del Hospital General Universitario Gregorio
Marañón y director de la revista Arbor del Consejo Superior de
Investigaciones Científicas, para la elaboración de un texto, “La
ciencia en tus manos” (Colección Espasa Forum, de la editorial
Espasa-Calpe), que intenta responder afirmativamente a la pregunta que
se planteaba al comienzo.
La iniciativa se acoge dentro del programa de actividades de promoción
de la ciencia de la Sociedad Estatal “España Nuevo Milenio”, creada por
el Consejo de Ministros el 4 de junio de 1999, y presidida por el
historiador Luis Miguel Enciso (con amplia experiencia en la gestión de
otras sociedades estatales, como la de la Expo 98 de Lisboa). Durante el
2000 y el 2001 esta iniciativa gubernamental, de la que aún se ha oído
hablar bien poco, va a promover encuentros y actividades en diferentes
áreas de la cultura: historia, literatura, ciencia y tecnología,
comunicación social, música, teatro o cine; su labor es ser el eje
cultural de este cambio de siglo (y milenio). Y una de sus primeras
producciones ha sido este libro.

Un verdadero tratado de las ciencias a fecha de hoy, “La ciencia en tus
manos” se estructura en seis secciones diferentes para ofrecer una
panorámica de las diferentes áreas de la ciencia, la tecnología y las
matemáticas. La primera parte, bajo el título de “La Naturaleza de la
Ciencia”, analiza el pensamiento matemático y la historia de la ciencia
(un capítulo de José Manuel Sánchez Ron, quien además hace la
presentación del libro, de quien hablábamos en esta sección
recientemente por la publicación de su libro “El siglo de la Ciencia”).
“El mundo físico” es analizado por Alberto Galindo, Agustín Udías,
Francisco Ynduráin  y José Elguero: el Universo, la Tierra, la física de
partículas y la química, respectivamente, son los capítulos que
describen el conocimiento actual en estos asuntos, con especial atención
al enorme cambio que ha tenido lugar a lo largo del siglo XX.

La tercera parte del libro se adentra en uno de los aspectos que más
desarrollo están teniendo en los últimos tiempos, y más van a configurar
el mundo del futuro: “La Vida”. Evolución y herencia, la ecología, la
microbiología, son analizadas por expertos como Francisco J. Ayala o
Juan Ortín, entre otros. Una parte que tiene su continuación lógica en
la parte IV, titulada “Los Organismos” y que desarrolla esa biología en
las ciencias que estudian el desarrollo de los organismos vivos, sus
funciones básicas, el envejecimiento, las enfermedades o el desafío del
estudio del cerebro. Éste último tema en una capítulo escrito por el
neurólogo Carlos Belmonte que por sí sólo sería ya un librito
imprescindible para quienes quieran conocer lo que sabemos de ese
universo interior que, en palabras de Santiago Ramón y Cajal, será más
difícil de comprender que el propio Universo físico. Ciertamente, los
avances futuros en neurociencias configurarán el nuevo siglo.

Es la quinta parte de “La ciencia en tus manos” la que se aparta del
contenido clásico de las guías científicas que existen en el mercado
editorial: “El mundo de Leonardo”, bajo el que se agrupa un denso pero
necesario recorrido por el mundo tecnológico. De la biotecnología a la
realidad virtual, pasando por la inteligencia artificial, los
transportes, los materiales o la construcción, analizando también la
sociedad de la información, un capítulo escrito por Daniel Martín
Mayorga en el cualquier lector podrá sobrevivir a ese bosque de siglas
que es Internet y la informática sin miedo a perderse.

Cierra el libro la sexta parte, dedicada al mundo de las matemáticas:
números, símbolos, matemática en la vida cotidiana o la nueva matemática
del caos que nos recuerda ese afán de la ciencia de matematizar el
mundo, o al menos de intentar describirlo con sus herramientas. En
conjunto, tenemos un abanico de temas, con muy diferentes tratamientos
(se nota la mano de los autores, y un juego que se le permite al lector
es elaborar su propio palmarés de quién es más entretenido, quién más
capaz de transmitir la emoción del conocimiento... Aunque nadie
suspende, las diferencias son, acaso, excesivas entre unos y otros
capítulos).

Finalmente, debemos destacar una ausencia imperdonable en un texto de
referencia como éste: no hay ni un índice temático ni uno onomástico.
Sorprende este hecho en una época en la que la labor de indexado de un
texto, incluso uno amplio como “La ciencia en tus manos”, es un proceso
que en gran parte lo realiza la máquina. El lector se ve condenado así a
imaginar en qué sección hablarán de una persona o de un concepto sobre
el que quería leer, lo que hace difícil, a veces imposible, una consulta
puntual.

Alfabetización científica

“La ciencia en tus manos” se acerca a la idea de syllabus, en tanto que
compendio seleccionado de todo aquello que una persona culta debería
conocer sobre la ciencia. Ciertamente, cada vez resulta más difícil
poder decidir qué conceptos son los básicos. Por un lado, por la obvia
amplitud temática; por otro porque el propio avance de la ciencia hace
que aparezcan nuevos temas, que otros cobren mayor importancia... En
1986, la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias comenzó un
ambicioso proyecto, Science 2061, para poder realizar una completa
alfabetización científica de los Estados Unidos antes de que volviera a
pasar cerca de la Tierra el cometa Halley que en aquel año andaba cerca,
como lo hace cada 76. La primera labor fue definir qué debería saber un
ciudadano sobre ciencia: el syllabus sobre el que posteriormente crear
materiales didácticos, divulgativos y de referencia. No es casual que
gran parte del trabajo se base en definir qué motivaciones, qué
actitudes se han de transmitir, y cómo.
El proyecto va andando lentamente, con una serie de interesantes
publicaciones que están empezando a ser ya utilizadas experimentalmente
en algunos centros escolares y museos de ciencia. Al hilo de “La ciencia
en tus manos”, la sociedad estatal que lo apadrina bien podría
plantearse un objetivo similar.

                           ------------------

BUSCANDO A MADAM TETRACRÓMATA. ¿ESTAN LAS HEMBRAS MUTANTES ENTRE
NOSOTROS?
Por: Glenn Zorpette
Versión en español por: Oswaldo Palenzuela (ARP-Traductores)

"Oh, todo el mundo sabe que mi visión de los colores es diferente",
parlotea la Señora M., una trabajadora social Inglesa de 57 años de
edad. "La gente puede decir que los colores de ciertas cosas combinan
bien, pero yo puedo ver que no es así". ¿Que no daríamos por ver el
mundo a través de sus ojos, de un azul profundo, aunque fuera solo por
cinco minutos?

Las evidencias preliminares, recogidas en la Universidad de Cambridge en
1993, sugieren que esta mujer es tetracrómata, tal vez el caso de
mutante humano mas extraordinario que se conoce. La mayoría tenemos una
visión del color basada en tres canales; un tetracrómata tiene cuatro.

Las posibilidades teóricas de este secreto femenino (la genética dicta
que los tetracrómatas serían siempre hembras) ha intrigado a los
científicos desde que se abordó su estudio en 1948. Ahora dos
científicos, trabajando independientemente, planean una búsqueda
sistemática de tetracrómatas para determinar, de una vez por todas, si
existen y si pueden ver más colores que los que la mayoría vemos. Los
científicos están recopilando hallazgos recientes y profundizando en la
biología de la visión de los colores.

Los avances llegan justo a tiempo. "Los ordenadores, monitores en color
e Internet han conseguido que la ceguera a los colores tenga mucha mas
trascendencia que antes", declara Jay Neitz, un biólogo molecular que
estudia la visión del color en la Facultad de Medicina de Milwaukee
(Wiscosin, EE.UU). Los individuos con ceguera al color, explica, a
menudo se desorientan mientras navegan por Internet, que usa gran
cantidad de códigos y pistas basadas en el color. "Los ciegos al color
se quejan continuamente de Internet porque no pueden seguir el código de
colores", dice el Dr. Neitz. Para comprobarlo, basta intentar navegar
con un monitor monocromo.

La mayoría de la gente es tricrómata, con retinas con tres tipos de
sensores del color o fotopigmentos de los conos (los conos son las
células de la retina responsables de la visión cromática) para el rojo,
verde y azul. El 8% de los hombres ciegos para el color tienen
típicamente el fotopigmento para el azul pero carecen de uno de los
otros dos tipos, o tienen dos versiones ligeramente distintas de
fotopigmento para rojo o para verde. Un tetracrómata tendría un cuarto
fotopigmento, para un color entre el rojo y el verde.

Pero además del interés filosófico en aprender algo nuevo sobre la
percepción, el cerebro y la evolución de nuestra especie, encontrar un
tetracrómata también ofrecería una recompensa práctica. Probaría que el
sistema nervioso humano puede adaptarse a nuevas capacidades. La
flexibilidad tiene gran importancia en algunas de las aplicaciones que
se presuponen para la terapia genética. Por ejemplo, si alguien con
cuatro tipos de fotopigmentos para el color no puede ver mas colores que
los otros, esto implicaría que el sistema nervioso no puede beneficiarse
mucho de las intervenciones con terapias genéticas.

Desde hace años, los científicos vienen sabiendo que una proporción de
mujeres tienen cuatro fotopigmentos en los conos de las retinas. Sin
embargo, la cuestión todavía esta abierta sobre si alguna de estas
mujeres cuenta con la circuitería neuronal que les permitiese disfrutar
de una experiencia visual diferente, seguramente mas rica, que la del
común de los mortales. "Si pudiésemos identificar a estos tetracrómatas,
esto hablaría directamente de la habilidad del cerebro para
reorganizarse de forma autónoma, para aprovechar nuevos estímulos",
declara el Dr. Neitz. "Nos haría mucho mas optimistas a la hora de
diseñar terapias genéticas contra la ceguera al color."

Ha habido muy pocos intentos para encontrar a Madam Tetracrómata. El que
resultó en el descubrimiento de la Señora M. en Inglaterra, en 1993, fue
dirigido por Gabriele Jordan, en aquel entonces en la Universidad de
Cambridge y ahora en la de Newcastle. Gabriele examinó la percepción del
color de 14 mujeres, cada una de las cuales tenía al menos un hijo con
un tipo especifico de ceguera al color. Examinó a esas mujeres porque la
genética dicta que las madres de hijos con ceguera al color pueden tener
anomalías genéticas propias. Entre ese grupo peculiar de mujeres, podría
esperarse encontrar esa rara tetracrómata.
Es casi como si el "supersentido" del que gozan estas mujeres viene a
costa de los hombres de sus familias. "Siento mucho haber robado a mi
hijo uno de sus canales de color", dice la Sra. M.".

La Dra. Jordan declara que de los 14 sujetos de examen de su análisis,
dos de ellos mostraban "exactamente" el tipo de comportamiento que sería
de esperar de un tetracrómata. "Era una evidencia muy fuerte a favor de
la tetracromatia", añade. Las tetracrómatas aparentes fueron la Sra. M,
identificada en el estudio como cDA1, y otra candidata designada cDA7.

La Dra. Jordan diseñó un experimento en el que los sujetos debían
determinar si un par de colores de luz se correspondían. Usaban
joysticks para mezclar dos longitudes de onda distintas, según su
voluntad. Los colores resultantes quedaban fuera del espectro del
fotoreceptor azul, de modo que los tricrómatas normales solo podrían
usar sus fotorreceptores rojo y verde. Una vez obtenido un color, los
sujetos debían intentar reproducirlo mezclando otras dos longitudes de
onda. Puesto que las tetracrómatas solo podían usar dos receptores,
encontraron una amplia gama de mezclas que resultaban en un color igual.
Sin embargo, cualquier tetracrómata debería haber sido capaz de usar
tres receptores en este espacio de colores, dando un color único y
preciso como respuesta. En el experimento, cDA1 y cDA7 se comportaron
básicamente como lo haría un tetracrómata.

Tanto el Dr. Neitz como la Dra. Jordan planean una búsqueda mas
definitiva de tetracrómatas. Neitz pretende obtener beneficios de una
mejor comprensión de la genética subyacente a la visión del color. El
suyo será el primer experimento que use técnicas genéticas para
identificar a mujeres con cuatro tipos de fotopigmentos distintos.

¿Que es lo que buscará?.

Comencemos por los conceptos elementales. Los genes para los
fotopigmentos rojo y verde están adyacentes entre sí en el cromosoma X;
curiosamente, el del fotopigmento azul esta separado y lejos, en otro
cromosoma. Las mujeres, evidentemente, tienen dos cromosomas X y por lo
tanto dos juegos de genes de los fotopigmentos rojo y verde. Los hombres
solo tienen un X, y por ello solo una oportunidad a la hora de tener
copias buenas del rojo y el verde.

Desafortunadamente para el hombre, sucede que estos genes son propensos
a un tipo de mutación que sucede cuando se forman los óvulos en el
embrión femenino. Cuando se crean los óvulos, los cromosomas X de los
abuelos maternos se entrecruzan entre si, en lugares al azar, para
formar el nuevo cromosoma X del óvulo. Como los genes de los
fotopigmentos rojo y verde están adyacentes, algunas veces estos genes
se entremezclan. Esto es perfectamente normal. Pero de vez en cuando, la
mezcla sucede de modo desequilibrado, y el resultado puede ser, treinta
años después, un hombre que tenga que preguntar a su mujer por los
colores de la ropa con la que se viste.

Un entrecruzamiento desequilibrado puede tener tres resultados: (1) El
óvulo del embrión tiene un cromosoma X al que le falta uno de los genes
para el fotoreceptor rojo o verde; (2) el cromosoma X tiene dos genes
para el fotopigmento rojo ligeramente distintos entre sí; (3) tiene dos
genes distintos para el verde. En cualquiera de los casos, si ese óvulo
es fecundado y resulta ser un macho, el hombre que reciba el cromosoma X
será ciego al color.

Aquí es donde se pone mas interesante. Supongamos que una mujer hereda
un cromosoma X con dos versiones ligeramente distintas del gen para el
fotopigmento verde. Y que su otro cromosoma X tiene la dotación normal
para el rojo y el verde. A causa de un fenómeno biológico bien conocido,
llamado "inactivación-X" (que causa que algunas células dependan de un
cromosoma X y otras células del otro), las retinas de esa mujer tendrían
cuatro tipos de fotopigmentos: azul, rojo, verde, y la versión
ligeramente virada del verde. Seria posible, de modo análogo, producir
azul, verde, rojo y rojo virado. Puesto que la inactivación-X solo es
posible en mujeres, probablemente es imposible la tetracromía en
hombres.

La tetracromía verdadera requeriría algunas características adicionales
además de las retinas con cuatro fotopigmentos distintos. Por ejemplo,
deberían existir cuatro canales neuronales que condujesen los impulsos
de los cuatro receptores al cerebro, y el cortex visual del cerebro
debería ser capaz de procesar este sistema de cuatro canales. Si una
mujer naciese con cuatro tipos de fotopigmento, ¿se cablearía su cerebro
adecuadamente para aprovecharse de los cuatro?. Nadie lo sabe con
seguridad, aunque algunos expertos sospechan que sí lo haría. "Si,
definitivamente," dice Jeremy Nathans, pionero en la investigación de la
visión del color en la Facultad de Medicina de Johns Hopkins. Una razón
para pensar así es la enorme plasticidad cerebral en otros aspectos. La
gente con habilidades especiales -músicos, poliglotas, sordos que
aprenden el lenguaje de signos- con frecuencia muestra patrones
cerebrales característicos.

Sin embargo, el Dr. Nathans cree también que para una tetracromía plena,
el cuarto fotopigmento no debe tener su pico de sensibilidad demasiado
cerca de los de los pigmentos rojo o verde normales. Esa es la clave, y
el sospecha que la mayor parte de las hembras tetracrómatas tendrían
solamente una visión de color ligeramente superior, ya que la genética
indica que el cuarto fotopigmento estaría casi siempre muy cerca del
rojo o verde normales. De vez en cuando, sin embargo, un fotopigmento
extraño puede aparecer, bien diferenciado del rojo y el verde. "La
genética no lo descarta", indica Nathans. "Sería un acontecimiento raro.
Pero, ¿quien puede decir que no ha sucedido?. Hay un montón de gente por
el mundo".

Esa idea encuentra apoyo en los descubrimientos recientes sobre la
genética de la visión del color, muchos del equipo de Neitz. Esos
descubrimientos han mostrado que los mecanismos genéticos que subyacen a
la visión del color son enormemente variables, incluso dentro del
estrecho rango que se considera "normal". "La variabilidad en los genes
de fotopigmentos en gente con visión del color normal es enorme",
informa Neitz. "Enorme".

¿Habría alguna ventaja práctica en la tetracromía?. La Dra. Jordan
menciona que una madre podría identificar la palidez o la irritación, y
por ello la enfermedad, mas fácilmente en sus hijos. La Sra. M. Declara
que ella siempre ha sido capaz de recordar ligeros matices de colores de
memoria, y por ejemplo comprar un bolso del mismo color que unos zapatos
a los que no ha mirado en meses. Y los ordenadores e Internet son un
mundo de posibilidades. Del mismo modo que un tricrómata supera
fácilmente a un dicrómata en Internet, un tetracrómata que utilizase un
monitor especial basado en cuatro colores primarios en lugar de los tres
habituales, podría teóricamente asimilar información mas eficientemente
que el resto de nosotros.

Si Neitz y Jordan encuentran finalmente a Madam Tetracrómata, el
descubrimiento confirmará que el sistema nervioso humano puede manejar
la visión en cuatro canales. Y esa confirmación podría abrir la
posibilidad de que, en un par de décadas, la terapia genética hiciese de
la tetracromacia una simple opción de la lista que los padres adinerados
pudiesen escoger al "diseñar" a sus hijas.

No será posible con los chicos, no por algún tiempo. Así que mientras
ejercitamos la imaginación un poco mas aún, podemos fantasear con que en
unas pocas décadas el hombre y la mujer aún verán el mundo de modo
diferente. Pero puede que no de modo figurado.

Para más información:
Laboratorio de Jay Neitz: http://www.mcw.edu/cellbio/colorvision/

[Nota] *En el URL del laboratorio de Jay Neitz se proporciona gran
cantidad de información sobre la visión del color y las investigaciones
sobre sus anomalías, incluyendo demostraciones prácticas de como se
perciben algunos objetos y escenas siendo ciego al color.

                           ------------------

El Correo http://www.elcorreodigital.com/

ENTREVISTA A JAVIER SÁDABA
Por: Luis Alfonso Gámez - Bilbao

«Desearía la eutanasia para quien más quiero y para mí si se diera el
caso»
«La biomedicina puede realizar muchas de las utopías que hemos soñado»
El filósofo dedica su último libro a las implicaciones éticas de la
biotecnología

Optimista respecto al papel de la ciencia -que considera, junto a la
ética, uno de los «dos bastones en los que se ha de apoyar la
Humanidad»-, Javier Sádaba presentó ayer en Bilbao su último libro, ‘La
vida en nuestras manos’, en el que reflexiona sobre las implicaciones
que avances como la terapia génica o la clonación tendrán para el ser
humano. «La que se nos viene encima es mucho más gorda de lo que
podíamos intuir», augura el filósofo.

Pregunta- Usted tiene una visión muy positiva de la ciencia.
Respuesta- Me apunto a lo que decía Bertrand Russell: soy bastante
escéptico, pero escéptico apasionado. No creo que la ciencia vaya a
resolver ni los grandes ni lo pequeños problemas. Pero sí que nos
afianza en el conocimiento y que es una de las grandes conquistas del
ser humano desde el bipedismo y, por lo tanto, una especie de sombra
nuestra. Nos hemos hecho con la ciencia. Por eso, descalificarla es
descalificar al hombre entero.
P- Pero no podemos olvidar sus aplicaciones no siempre bondadosas.
R- No. Los usos de la ciencia pueden ser, en algunos casos,
absolutamente perversos o desaforados. Pero eso pasa con todo. Creo que,
en este momento, la biomedicina puede realizar bastantes de las utopías
que hemos soñado, como ser mucho más longevos. Mi desconfianza se centra
en el poder de los que dirigen la ciencia, en el poder del dinero...
P- Hoy en día, algunos destacan más lo negativo que lo positivo de los
avances de la biotecnología.
R- Para eso hay dos razones. La más aceptable es que la ciencia, como ha
estado siempre secuestrada por algunos...
P- Por los científicos, entre otros, ¿no?
R- A veces, por lo científicos. Pero, en el caso de la biociencia, por
los laboratorios, las industrias de la vida, la bolsa y los grandes
consorcios, que crean expectativas inmensas para ganar dinero o
distribuir los recursos a su gusto. Se han roto los sesos para saber
dónde está una enfermedad monogénica como la fibrosis quística; pero les
importa mucho menos la malaria, que mata a cientos de miles de seres
humanos que quedan muy lejos de los intereses de los ricos. En ese
sentido, la desconfianza tiene su fundamento. Hay otro en el que creo
que no.
P- ¿Cuál?
R- La desconfianza producida por la ignorancia, por el miedo y por el
sensacionalismo, en el cual colaboran a veces los medios. El morbo de la
noticia, el pensar que esto nos lleva al monstruo de Frankenstein... no
hacen ningún favor. Las cosas están a nuestra disposición y pueden ser
extraordinariamente buenas y hacernos más felices. Y las cosas están,
desgraciadamente, en manos de los que mandan y no se usan así. Lo que
tiene que hacer la gente es reivindicar aquello que está en manos de
aquellos que pueden más, pero no negar la ciencia.
P- ¿Hasta qué punto algunos de los recelos tienen un origen religioso?
R- Algunos vienen de raíces que no son religiosas, como el uso de la
bomba atómica; otros, sin duda, son estrictamente prejuicios religiosos.
A la religión que quiere establecer una distinción nítida entre el
creador y la criatura, le molesta que se metan los dedos en lo que es el
origen de la vida y entonces lo que hace es asustar, decir que estamos
jugando a dioses o podemos crear una especie de Babel biológica.

El futuro de la clonación

P- Usted considera «prudente» la prohibición de la clonación
reproductiva «en la actualidad». ¿Cree que la sociedad de un futuro
próximo verá esa técnica como una solución para determinados casos, al
igual que ha pasado con la fecundación "in vitro"?
R- Estoy convencido de que sí. La gente acepta rápidamente todo lo que
sea una cura y no rompa mucho sus esquemas. Eso ocurre, por ejemplo, con
la terapia génica.
P- Pero no con la clonación.
R- La clonación rompe muchos esquemas porque se está dando mala
información. La variante más difícil de aceptar puede ser la de que de
un individuo, a través de transferencia nuclear, salga otro idéntico,
aunque sólo lo sea físicamente. Porque será otra persona y menos
idéntica al primero que un gemelo.
P- Se suele olvidar que la naturaleza produce ‘clones’ desde siempre.
R- Un gemelo monocigótico sería mucho más parecido a mí que un clon.
Habría que limpiar un poco la cabeza de prejuicios. Para empezar, la
gente se resiste mucho a una procreación sin sexo. Da menos gusto, vale,
pero podría ser igual.
P- Pero la tradición judeocristiana vincula el sexo a la procreación.
R- Exactamente. Y también se habla de sexo con amor. Todo eso una gran
ficción, porque el sexo no se hace muchas veces con amor. El sexo es, en
ocasiones, un puro desahogo físico y psicológico. En el tema de la
clonación, hay que distinguir lo que es prudente y lo que es
intrínsecamente perverso.
P- ¿Qué sería imprudente?
R- Una clonación de la que saliera un Javier o un Luis Alfonso sería una
enorme imprudencia si las técnicas no están muy desarrolladas. Y, por
otro lado, me parecería inmoral si se introdujeran elementos de control
estatal con connotaciones cuasiracistas o se hiciera de una manera tan
masiva que se rompiera la biodiversidad. Una vez dicho esto, que alguien
quiera tener un hijo por clonación porque no tiene otras posibilidades,
para recordar a un fallecido o para hacer posible un transplante de
médula, en principio, no me parece inmoral. Hay que quitarse de la
cabeza la idea de que hacemos esclavos. Nunca. La libertad no está en
los genes; está en mí. Yo, exactamente igual a ti, sería completamente
distinto, porque mi singularidad está determinada por el poder de mi
libertad.
P- Si la palabra ‘clonación’ está demonizada, ‘embrión’ está
sacralizada.
R- Hasta hace veinte años, el embrión era un misterio. Actualmente,
sabemos que al principio es simplemente un conjunto de células. Sin más.
Llama la atención que, en países donde el aborto está legalizado, se
proteja mucho más al embrión que al feto. En España, hay un supuesto en
el que se puede abortar con veintidós semanas y, sin embargo, a esas
células se las protege más. Para mí, en esas células no hay individuo
humano y, dado que estoy a favor del aborto, se las puede utilizar. La
investigación, la experimentación y el uso de embriones es algo que se
va a imponer, que no es inmoral y que está aceptándose cada vez más.
P- ¿Dónde ponemos la frontera a partir de la cual hay un individuo?
R- En ocho células, cada una de las cuales es totipotente, no lo hay.
Fronteras exactas no vamos a tener. Creo que hay que colocarlas donde
las legislaciones más sensatas las tienen para el aborto, las diez o
doce semanas a partir de las cuales se forma el sistema nervioso.

Optar por la muerte

P- La eutanasia es legal en Holanda.
R- Han abierto con valentía la vía por la cual está la sociedad. Desde
el punto de vista racional, uno ve difícil que se pueda penalizar algo
que está tan dentro de la autonomía personal. Uno es libre para optar en
la vida por lo que quiera. Pero, cuidado, eutanasia no es cualquier
cosa.
P- ¿Qué reglas han de cumplirse para hablar de eutanasia?
R- Tres: insoportable vida por sufrimiento físico o psíquico, que no
haya ninguna otra alternativa y la irreversibilidad. Si se dan las tres
condiciones, hay una comisión que lo certifica y una clara actitud por
parte del interesado, pocos podrían oponerse. Lo que pasa es que hay una
influencia enorme del judeocristianismo. Si se diera el caso, desearía
la eutanasia para quien más quiero y para mí.
P- ¿Ha suscrito un testamento vital?
R- No, porque soy un desastre desde el punto de vista burocrático; pero
pienso hacerlo.

                           ------------------

El País http://www.elpais.es/

LA NUEVA FÍSICA CUMPLE CIEN AÑOS
Por Luis A.Orozco

Fin del determinismo clásico, cambio radical en la ciencia; la mecánica
cuántica nació oficialmente mañana hace un siglo, con la presentación,
por parte del físico alemán Max Planck, del trabajo Sobre la teoría de
la ley de distribución de energía en el espectro normal. Nadie puede
menospreciar la importancia de esta teoría, comprobada con extrema
precisión y capaz de certeras predicciones aunque chirríe con el sentido
común. Es la ciencia del siglo XX, pero la cultura aún tiene que dejarse
permear por ella.

Hace cien años, Max Planck presentó en una reunión de la Sociedad
Alemana de Física un trabajo explicando cómo se distribuía la energía
cuando un cuerpo a alta temperatura absorbe y emite radiación
dependiendo de la longitud de onda (color) de dicha radiación. Ese 14 de
diciembre de 1900 apareció públicamente por primera vez la idea del
cuanto y la hoy llamada constante de Planck (h).

Hacía unas semanas, el 7 de octubre del mismo 1900, que su compañero en
la universidad Heinrich Rubens y su esposa pasaron por la casa de los
Planck de visita. Rubens acababa de terminar unas mediciones de la
emisión de energía en el infrarrojo por un cuerpo negro a diferentes
temperaturas y le mostró los resultados a Planck, quien esa misma noche
encontró una ecuación que describía los datos, pero no tenía fundamentos
físicos para explicarla.

Entre esas dos fechas Planck trató en vano de derivar esa formula
utilizando sus bien fundados conocimientos de electricidad,
termodinámica y mecánica estadística. Falló rotundamente. Su mente dio
al fin con dos pasos en el campo de la estadística que hacían posible
explicar perfectamente las observaciones de Rubens. El primero de ellos
establecía que la energía emitida y absorbida sólo lo hacía en forma de
paquetes pequeños pero finitos, y el segundo agregaba que tales paquetes
eran indistinguibles uno del otro. Desde el punto de vista de la física
de 1900 el razonamiento estadístico de Planck era descabellado. Planck
se refirió a ello en 1931 como "un acto de desesperación, pues tenía que
obtener un resultado que coincidiera con los datos bajo cualquier
circunstancia y a cualquier costo". Abraham Pais, físico y autor de
conocidas biografías de Einstein y de Bohr, dijo de Planck: "Su
razonamiento fue una locura, pero su locura tenía la calidad que sólo
las grandes figuras de transición pueden traer a la ciencia". Su teoría
puso a Planck, un hombre conservador por inclinación, en el lugar de un
revolucionario renuente. Él, que estaba completamente imbuido del
pensamiento y los prejuicios del siglo XIX, realizó el primer
rompimiento conceptual que hizo que la física del siglo XX apareciera
tan diferente de la anterior.

Muchos científicos participaron en la construcción de la mecánica
cuántica en los primeros treinta años del siglo veinte. La lista incluye
a Einstein y Bohr hasta llegar a Fermi y a Dirac, sin olvidar ni a Bose
ni a De Broglie. Pero todos ellos continuaron utilizando la constante de
Planck como el recordatorio o la medida de la existencia de un mundo
microscópico discreto.

La mecánica cuántica es la teoría que se ha comprobado con mediciones
más precisas. Es, sin duda, la teoría más exitosa en la historia de la
ciencia. Es uno de los desarrollos científicos que más revolucionaron a
la ciencia, pues requirió abandonar muchas ideas que son intuitivas,
pero no son correctas. No obstante su innegable éxito, la mecánica
cuántica causó multitud de discusiones entre sus fundadores. Hoy en día
muchas personas no están satisfechas con sus fundamentos y su
interpretación, aun cuando todo el mundo acepta que funciona a la
perfección. Su capacidad predictiva es inigualable y su influencia en
nuestra vida cotidiana impresionante.
Celebremos el centenario del cuanto, pues la mecánica cuántica ha
cambiado radicalmente nuestra calidad de vida. Más del 25% del producto
mundial bruto depende directamente de nuestra comprensión de la mecánica
cuántica; donde esté un transistor, un láser, una resonancia magnética,
ahí está la presencia de la mecánica cuántica. La mecánica cuántica nos
ha dado una comprensión cuantitativa de la materia y con ella
herramientas esenciales de la física, la química y la biología para el
avance de la tecnología que Planck ni siquiera imaginó cuando buscaba
explicar la radiación de un cuerpo caliente.

[Nota] *Luis A. Orozco es profesor del Departamento de Física y
Astronomía. State University of New York Stony Brook.

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La Vanguardia http://www.lavanguardia.es/

COMPAQ Y LA UPC CREAN EN BARCELONA UN CENTRO PIONERO DE INVESTIGACIÓN DE
MICROCHIPS

La multinacional norteamericana Compaq ha alcanzado un acuerdo con la
Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), por el cual se instalará en
Barcelona un centro pionero en Europa para el diseño de nuevos chips
informáticos. En este centro, el único con que contará Compaq fuera de
Estados Unidos, se desarrollará la nueva generación de microprocesadores
con que está trabajando ya la compañía, y que se comercializarán a
partir del año 2006.

El nuevo laboratorio, denominado Barcelona Systems and Servers Advanced
Development (BSSAD), trabajará en paralelo con el laboratorio VSSAD/ADG
de Compaq en Boston. Investigar en las nuevas generaciones de
microprocesadores, formar profesionales cualificados y ofrecer servicios
a la industria son los objetivos básicos del BSSAD, uno de los cinco
centros de estas características que existen en el mundo.

El nuevo centro de Barcelona ya ha comenzado a trabajar en el desarrollo
de un procesador con una potencia de cálculo diez veces más rápida que
los actuales ordenadores de uso doméstico. Otro de los fines del BSSAD
es formar profesionales cualificados en microarquitectura de
computadores e incentivar los contactos entre estudiantes de la UPC y la
empresa Compaq.

En la actualidad, Compaq, uno de los líderes mundiales en el mercado de
microprocesadores desde 1992, fabrica sus microchips en las fábricas de
Samsung (Corea del Sur) y de IBM (EE.UU.). El director de Alpha
Architecture Research de Compaq en Estados Unidos, Joel Emer, subrayó
que "este centro es único en el mundo porque por primera vez la
información confidencial de la industria de microprocesadores ha salido
de EE.UU.".

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El País http://www.elpais.es/

EL MISTERIO LETAL DE LAS “VACAS LOCAS”
Por: Barry James - International Herald Tribune

Decenas de entrevistas con expertos y la lectura de numerosos informes
sobre el tema conducen a este escalofriante resumen de los temores de
los científicos sobre la EEB

Casi cinco años después de que la crisis de las 'vacas locas' dejase al
borde de la ruina a la industria vacuna británica, Europa empieza a
afrontar el impacto humano y económico de una epidemia cuya magnitud se
desconoce todavía. Ni las políticas nacionales ni las fronteras ofrecen
una solución al problema que atemoriza a los consumidores y que ha
causado ya más de 90 muertos. El análisis de los informes oficiales
elaborados hasta la fecha deja sin responder muchos interrogantes sobre
la enfermedad, pero plantea algunas posibilidades aterradoras.

Nadie sabe cómo empezó. Nadie sabe cómo terminará. Nadie sabe cuánta
gente acabará muriendo por su culpa. Éstos son algunos de los
aterradores misterios que los científicos están descubriendo a propósito
de la enfermedad de las vacas locas o EEB, encefalopatía espongiforme de
transmisión bovina.

La enfermedad puede surgir de la nada y estar latente durante años, que
es como cree la comisión oficial británica encargada de la investigación
sobre la EEB que comenzó la enfermedad en Inglaterra. Quizá se
desarrolló, al principio, de forma espontánea en una vaca aislada. Para
convertirse en epidemia necesitaba una vía de transmisión, que en Gran
Bretaña fue la costumbre de alimentar a los animales de pastoreo con
despojos triturados de otros ejemplares de su especie.

En Europa se sabe de 91 personas con la nueva variante de la enfermedad
de Creutzfeldt-Jakob, la condición neurodegenerativa y mortal que pueden
contraer los seres humanos al entrar en contacto con carne infectada. La
enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que produce demencia y deja el cerebro
lleno de agujeros, como una esponja, fue identificada por primera vez en
los estudios independientes de dos médicos alemanes durante los años 20,
pero hasta hace poco se consideraba que sólo afectaba a las personas
mayores. La nueva variante de la enfermedad ataca también a los jóvenes
e incluso hay casos de adolescentes.

El número de casos humanos puede parecer bajo si se compara con
enfermedades como la malaria, que mata a millones de personas cada año.
Pero lo que más preocupa a los científicos de toda Europa es la
perspectiva de que esté en libertad un agente patógeno furtivo, mortal
y, en gran medida, desconocido. La alarma de las vacas locas ha desatado
una reacción de pánico contra el consumo de carne, pero el dato
inquietante es que mucha gente puede estar ya infectada porque en su
comida infantil o su hamburguesa, hace muchos años, se encontraban ya
ocultas unas proteínas, llamadas priones, que, por alguna razón, se
habían vuelto anómalas.

El peligro para la humanidad, dicen los científicos, es que el nivel
general de posible infección va a ir aumentando, por lo que será más
fácil que aparezca la enfermedad en generaciones futuras. Una muestra de
esta amenaza es la velocidad a la que la encefalopatía espongiforme
bovina se ha propagado entre el ganado británico en sólo unos años. Se
han dado ya más de 180.000 casos, y, sin duda, hay otros muchos no
descubiertos entre los 4,8 millones de vacas sacrificadas y destruidas
desde 1996, en un intento de controlar la enfermedad. Un artículo
publicado en la revista científica Nature calcula que 975.000 vacas
infectadas han llegado a la cadena de suministro alimentario.

He aquí un resumen escalofriante, basado en dos docenas de entrevistas c
on expertos y la lectura de decenas de documentos científicos, incluido
el reciente informe oficial británico sobre la EEB, de 16 volúmenes, que
muestra por qué están tan preocupados los científicos por la epidemia y
otras enfermedades espongiformes asociadas, capaces de afectar a la
mayoría de las especies de mamíferos y aves:

El agente patógeno, que elimina la memoria, la personalidad y las
funciones físicas, es extraordinariamente tenaz. Resiste el calor, el
alcohol, el hervido, la luz ultravioleta y la radiación ionizante. Los
instrumentos quirúrgicos que entran en contacto con él pueden seguir
contaminados tras los procedimientos de esterilización habituales, y los
investigadores se colocan protección corporal cuando van a manipularlo.

El agente patógeno puede sobrevivir durante años enterrado en el suelo,
una cosa preocupante, porque los despojos de ganado, muchas veces,
acaban en los vertederos. En los años cincuenta, Islandia sacrificó
todas sus ovejas para eliminar una enfermedad llamada scrapie o
tembladera del carnero. Cuando importó animales sanos, el mal no tardó
en reaparecer. Algunos científicos creen que el scrapie puede encubrir
grados leves de EEB en las ovejas.

Aunque tardan mucho en manifestarse, tal vez varias décadas en los
humanos, las enfermedades espongiformes son muy contagiosas. Según los
científicos británicos, una vaca puede contraer EEB por ingerir un gramo
de material infectado —un trozo equivalente a un grano de pimienta— de
otra vaca. El resto más diminuto de la sustancia en la carne y la harina
de huesos (el suplemento proteínico fabricado a partir de despojos
animales derretidos) puede infectar una vaca.

El Comité Científico Permanente de la Unión Europea dice que "la dosis
mínima infecciosa que se considera válida para los animales es la que
debe aplicarse también a los seres humanos". Nadie sabe cuál es la dosis
mínima, pero los científicos británicos han descubierto que un trozo de
alambre que haya estado en contacto con el agente patógeno durante cinco
minutos se vuelve tan infeccioso como una solución preparada a partir de
sesos infectados.

Aunque las enfermedades espongiformes son contagiosas, sobre todo, entre
miembros de la misma especie, pueden saltar a otra especie con mayor o
menor facilidad. Todavía hay mucho que aprender sobre esta barrera entre
especies, sobre todo en lo que concierne a los humanos. Por ejemplo, se
cree que el scrapie no se contagia a las personas.
Sin embargo, en Estados Unidos, los médicos han identificado varios
casos de la nueva variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob entre
personas que habían comido sesos de ardilla, y los científicos han
alertado de que una encefalopatía espongiforme denominada enfermedad
debilitadora crónica, que se da entre los ciervos y alces de
Norteamérica, puede ser también una nueva amenaza para los humanos.

Cuando el agente patógeno se ha adaptado a una nueva especie puede
infectar a otros de sus miembros en dosis mucho menores. En los
zoológicos, el agente patógeno ha causado un brote de enfermedades
espongiformes en primates, grandes felinos, antílopes y otras especies,
a través de la alimentación con materias infectadas. El año pasado, un
estudio identificó 82 casos en zoos. La encefalopatía espongiforme
bovina se puede provocar en las ovejas con fines experimentales, y los
gatos domésticos han adquirido una variedad parecida a partir de
alimentos para mascotas. Recientemente hubo que sacrificar a un león de
12 años en el zoológico de Newquay, en Inglaterra, y se descubrió que
padecía una forma de encefalopatía transmisible.

Las encefalopatías espongiformes son subrepticias. Un animal puede
albergar una enfermedad espongiforme y no mostrar síntomas. Los ratones
infectados a través de priones de hámster permanecen aparentemente sanos
durante un periodo de vida normal, aunque, de hecho, se vuelven muy
infecciosos. Se cree que el ganado es infeccioso desde las primeras
fases de incubación, mientras la enfermedad se extiende por el sistema
nervioso central hacia el cerebro, el tejido más letal de todos. Como se
piensa que el periodo de incubación en las vacas es superior a tres
años, la Unión Europea ha decidido esta semana destruir el ganado
destinado a la venta mayor de 30 meses, a no ser que se hagan análisis
después de sacrificado y se descubra que estaba libre de EEB.

La posibilidad de que un animal pueda ser infeccioso y no exhibir
síntomas suscita la duda de si a las personas les pasa lo mismo. Por
ejemplo, los científicos temen que un paciente al que no se le haya
detectado Creutzfeldt-Jakob y que se someta a una operación por otro
motivo pueda contagiarla a través de los instrumentos quirúrgicos. Como
nadie conoce el periodo medio de incubación en los humanos, los
servicios de transfusión de sangre en varios países, incluidos Estados
Unidos y Canadá, están rechazando a donantes que hayan vivido en Gran
Bretaña, aunque no está claro que los priones alterados se puedan
transmitir a través de la sangre.

Cuando surgió la epidemia de las vacas locas en Gran Bretaña, en los
años 80, el neurólogo y premio Nobel estadounidense Stanley Prusiner
había publicado ya sus hallazgos de que la condición esponjosa del
cerebro de las víctimas la causaban "unas partículas proteínicas
infecciosas" o priones. Las proteínas son el componente fundamental del
cuerpo y la base de todas las reacciones químicas de las enzimas. A
medida que se fabrican, se van plegando o enroscando en tres
dimensiones.

El agente que causa la enfermedad espongiforme es una proteína que se ha
plegado mal y que puede transmitir este defecto a las proteínas
normales. Como las enzimas no son capaces de descomponer los priones
defectuosos, éstos se acumulan en las células nerviosas y en el cerebro.

El principio del prión

Es como si los ladrillos le dijeran a un arquitecto cómo construir una
casa. Kurt Vonnegut describía el principio del prión en su novela Cat's
cradle, en la que un cristal de hielo IX "enseñaba a los átomos una
forma nueva de colocarse, trabarse y cristalizar" hasta que los océanos
se convertían en hielo.

A diferencia de los virus, las proteínas no contienen material genético
y, por tanto, no provocan una respuesta inmunológica. Por eso es tan
difícil detectar una enfermedad causada por priones en un ser vivo. En
una persona, una biopsia del cerebro o las amígdalas podría detectar
quizá la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, pero sólo si los médicos
examinan un área infectada.

Las proteínas defectuosas sobreviven al proceso de fundido que convierte
el esqueleto de un animal en grasas industriales y gelatina, por un
lado, y carne y harina de huesos, por otro. La harina es una proteína
barata y nutritiva que ayuda a los animales a crecer y producir leche.
En 1988, cuando se vio claramente que la transformación de animales
herbívoros en carnívoros era la causa probable de la EEB, el Reino Unido
prohibió alimentar al ganado con carne y harina de huesos de rumiantes,
pero siguió exportando el material y, por consiguiente, extendiendo la
enfermedad a otros países.

Los científicos consideran que la carne barata procedente de viejas
vacas lecheras es la más peligrosa. Se utiliza para hamburguesas de
vacuno, pasteles de carne y salsas de pasta; en una mezcla para
hamburguesa puede haber carne de hasta 60 animales distintos. A veces,
el proceso consiste en que unas máquinas y unos chorros de gran presión
separan la carne más barata del hueso, que en una vaca enferma tiene
muchas probabilidades de ser infeccioso.
Cada vaca proporciona aproximadamente siete kilos de carne separada por
este proceso, que se van agrupando en lotes de cinco a siete toneladas.
El Comité Científico Permanente de la UE calcula que cada lote contiene
carne de unos 1.000 animales, cualquiera de los cuales podría infectar a
todos los demás y exponer a 400.000 personas al agente patógeno.

Ni siquiera el vegetariano más devoto puede evitar los productos del
vacuno, que forman parte de una amplia gama de artículos, desde los
filtros para cigarrillos hasta el jabón. El sebo hecho con grasa animal
se utiliza en objetos corrientes, como alfombras o aparatos de
televisión. En general, sólo se destina a alimento entre un tercio y la
mitad del animal. "El verdadero mercado es el de los productos
derivados", explica Paola Colombo, una funcionaria de la Comisión
Europea.

La vaca en una píldora

"Cosméticos, productos farmacéuticos, bolsos de piel..., todo eso son
despojos animales". La gente se pone en el rostro cremas
antienvejecimiento hechas de sustancias bovinas ligeramente tratadas; un
peligro no definido, desde luego, pero el caso es que el coreógrafo
George Ballanchine murió de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob después
de utilizar un producto de glándulas bovinas para conservar su aspecto
juvenil.

La primera víctima francesa de la nueva variante de Creutzfeldt-Jakob
fue un culturista que empleaba un preparado para reforzar los músculos
como los que se siguen vendiendo, prácticamente sin control, en las
tiendas de alimentos dietéticos de Estados Unidos. Uno de ellos contiene
"sesos, bazo, glándulas pituitarias y tejido ocular de vacuno,
liofilizados", explica Michael Hansen, un microbiólogo de la Unión de
Consumidores estadounidenses. "Es casi como meter la vaca en una
píldora".

Otros productos bovinos de naturaleza discutible se utilizan para
alimentos infantiles, alimentos para mascotas, preparados de belleza y
vacunas. El mes pasado, Gran Bretaña retiró unas reservas de vacuna
contra la polio tras descubrir que se habían cultivado a partir de suero
de ganado británico cuando la enfermedad de las vacas locas estaba en
pleno apogeo. La vacuna se ha administrado por vía oral a 11 millones de
niños y viajeros. También se hicieron a partir de materiales de vacuno
británico, al menos hasta 1993, otras vacunas contra el sarampión, las
paperas, la rubéola, la difteria y la tosferina.

El Gobierno británico ha declarado que el riesgo de contraer la variante
de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob a través de una vacuna es
"incalculablemente pequeño", pero no es eso lo que dice el autor de la
primera gran investigación realizada en el Reino Unido sobre la
enfermedad, sir Richard Southwood. En un memorándum interno advertía de
que el peligro de infección a través de las vacunas era "moderadamente
alto". Recomendaba que se considerase prioritario eliminar de las
vacunas las sustancias procedentes de ganado bovino.

Si el número de personas que han estado expuestas a los priones y tal
vez han resultado infectadas es desconocido e imposible de saber, el
número de personas que van a morir sólo se sabrá con el tiempo. Las
víctimas sufrirán insomnio, pérdida de memoria, depresión, ansiedad,
retraimiento y temores, para pasar después a la pérdida de coordinación,
la incontinencia y la ceguera.

Los cálculos sobre el número posible de muertes por la enfermedad de
Creutzfeldt-Jakob van de "varias docenas", según la ministra francesa de
Sanidad, Dominique Gillot, a 250.000, según un reciente estudio
británico.

"Podríamos estar ante una epidemia que afecte a cientos de miles de
personas", explica John Collinge, del comité asesor sobre encefalopatías
espongiformes en Gran Bretaña. "Confiemos en que no sea así, pero es
posible. Tenemos que protegernos contra el falso optimismo y los deseos
ilusos, que plagan este campo desde hace demasiado tiempo".

John Kent, profesor de estadística en la Universidad de Leeds, que ha
intentado cuantificar la crisis, dice que no hay que confiar en los
modelos matemáticos, porque los científicos no saben qué dosis es
infecciosa ni cuánta gente ha comido carne infectada. "Son dos variables
verdaderamente importantes", explica. "Lo único que podemos hacer es
presentar un abanico de posibilidades".

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El País http://www.elpais.es/

LOS GENOMAS VEGETALES TAMBIÉN CUENTAN
Por: Xavier Pujol Gebellí – Barcelona

La secuencia completa de la planta modelo 'Arabidopsis thaliana' marca
un hito en la genómica

A medida que más se conoce más se aprecia que las diferencias genéticas
entre el más simple de los vegetales y el más complejo de los animales
no son tantas. Al menos eso parece si se observa con detalle el
contenido genético de distintas especies y se comparan las funciones de
sus genes con sus homólogos en el reino animal. El genoma completo de la
planta modelo Arabidopsis thaliana, cuya secuenciación se publica mañana
en la revista Nature con la participación de dos grupos españoles, no
hace sino confirmar esta insospechada similitud. El conocimiento del
genoma completo de esta vulgar mala hierba, destacan los expertos,
facilitará no sólo un mejor conocimiento del mundo vegetal, sino también
de cómo se desarrollan y organizan los seres vivos en su conjunto.

La publicación del primer borrador del genoma humano, el pasado mes de
junio, eclipsó buena parte de los proyectos de secuenciación actualmente
en marcha en todo el mundo. Pero, por supuesto, no detuvo la marcha del
casi medio centenar de mapas genéticos en los que andan implicados un
buen número de científicos. Gran parte de esos mapas corresponden a
genomas de plantas, de los cuales el de Arabidopsis es, a fecha de hoy,
el primero que se libera a la comunidad científica y va a abrir las
puertas a nuevas aplicaciones de interés agronómico, ambiental,
energético e industrial.
Su secuenciación ha sido posible tras ocho años de investigación.
Durante este tiempo, científicos europeos, norteamericanos y japoneses
han sumado esfuerzos a través de un consorcio público que ha logrado
echar tierra sobre los resultados obtenidos por Monsanto, la compañía
privada que dos años atrás anunció disponer de esta misma secuencia,
aunque con un nivel de fiabilidad muy inferior.

El interés estratégico de Arabidopsis, en opinión de Pere Puigdoménech,
investigador del Instituto de Biología Molecular (CSIC) de Barcelona y
coordinador de uno de los grupos que ha participado en su secuenciación,
está fuera de toda duda. Por sus características, esta pequeña planta de
la familia de las crucíferas que en algunos países nórdicos se emplea
como condimento para ensaladas, se ha erigido en el modelo genético por
excelencia en botánica. Con un ciclo de vida de apenas tres semanas y un
genoma suficientemente reducido y compacto, la descripción de su mapa
genético va a aportar elementos clave para entender la distribución y
función de genes en otras especies de alto valor económico. Por ejemplo,
del arroz, cuyo genoma completo se espera obtener en unos pocos años, o
del maíz, el cereal, junto con el trigo, de mayor interés estratégico.

Saltar

La descripción de sus mapas, completos o no, va a permitir "saltar de un
genoma a otro" gracias, en buena medida, a lo que se ha aprendido con
Arabidopsis. Para muchas especies vegetales, indica Puigdoménech, los
mapas genéticos son "prácticamente idénticos". Y lo mismo puede decirse
de la función de sus genes. "La comparación de genomas ofrece cada vez
mayores similitudes". "Existe homología al menos en el 60% de los genes"
añade Puigdoménech. Una homología, sin embargo, que no debe tomarse al
pie de la letra pero que aclara mucho acerca de la evolución de las
especies y del papel que juegan los genes en ella.

El caso es que, como explica Manuel Pérez Alonso, coordinador en el
Departamento de Genética de la Universidad de Valencia del segundo grupo
español que ha participado en la secuenciación de Arabidopsis, el número
de bases parece ser lo menos importante en cuanto al contenido de
información. Dicho de otro modo, la magnitud del genoma es poco
relevante en lo que a número de genes se refiere y a sus funciones.

Arabidopsis, según se describió en 1999 tras la secuenciación de sus
cromosomas 2 y 4, apenas llega a 145 millones de pares de bases, cifra
unas veinte veces menor que en el ser humano, el cual, a su vez, se
sitúa entre los genomas del maíz y del guisante. No obstante, su número
de genes podría rondar los 25.000, apenas un 30% inferior al número de
genes humanos.
Considerando sus funciones, alrededor de un 8% son coincidentes en
animales y vegetales. En concreto, para los genes que controlan la
formación de la arquitectura celular interna o en determinadas áreas del
metabolismo primario como la formación de azúcares, lípidos y grasas. En
cerca del 22% existe una enorme similitud, de modo que el mecanismo de
acción que deriva de un gen es el mismo aunque la función final sea
distinta. "Un gen puede regular la formación de un ojo en la mosca y de
una hoja en Arabidopsis, pero lo hacen del mismo modo", aclara
Puigdomènech. Finalmente, otro 30% presenta "alguna similitud" en
proteínas que pueden ser "conocidas o no".
Entre el resto, en una proporción que podría variar en los próximos
años, se encuentran los genes específicos no sólo de cada grupo vegetal
o animal, sino también las secuencias genómicas que determinan las
variantes dentro de una misma especie e, incluso, las diferencias
individuales. Por ejemplo, los genes encargados de regular los
mecanismos de defensa en vegetales, que ascienden a un sorprendente 14%
en el cromosoma 4 de Arabidopsis. "Las plantas", dice el investigador
del CSIC, "sólo cuentan con sus genes para defenderse".

Como consecuencia de este conocimiento, opina Puigdomènech, "empezamos a
entender la evolución" la cual no puede escribirse sólo con mutaciones.
"No hay tiempo" para acumular las mutaciones necesarias para pasar de
una especie a otra y, además tan diferentes. Del mismo modo, el uso
habitual de poliploidía (duplicación del genoma) habría contribuido de
forma clara a esa evolución. Del estudio de la secuencia de Arabidopsis
se desprende, en este sentido, que casi el 80% de su genoma está
duplicado. Y lo mismo ocurre en otros muchos vegetales.

Nuevos paradigmas

El conocimiento de los genomas vegetales va a aportar también mucho al
desarrollo de aplicaciones potenciales. A un nivel básico, permitirá ver
como reaccionan todos los genes de un organismo ante una enfermedad o
por qué una planta ofrece mejor rendimiento en un lugar u otro en
función de su código genético. Este análisis va a resultar básico para
la optimización de técnicas de mejora vegetal, fundamentales para la
agricultura actual, así como para prever cambios en su estructura
genética que mejoren su rendimiento, su capacidad de defensa o de
adaptación a medios hostiles.

Por otra parte, de su conocimiento van a beneficiarse las
investigaciones en taxonomía y biodiversidad, así como otras muchas
vinculadas a cuestiones medioambientales como la descripción del rol de
los genes en los ciclos naturales de gases de efecto invernadero. Todo
ello sin obviar otras aplicaciones como la obtención de productos de
interés farmacológico, como la introducción de genes que codifican para
la expresión de vitamina A en arroz para paliar los efectos de la
avitaminosis en amplias regiones de Asia o para la obtención de
fármacos; la producción de aromas y fibras textiles; o, incluso, como
alternativa a energética a los combustibles fósiles.

España se está quedando fuera

La secuenciación del genoma de Arabidopsis thaliana ha vuelto a poner de
manifiesto, en opinión de los científicos españoles que han participado
en el proyecto, la falta de previsión del Ministerio de Ciencia y
Tecnología en genómica, considerada una de las grandes áreas de
desarrollo futuro. Si bien el papel de los representantes españoles es
calificado como "digno", se insiste en que la participación ha sido
mínima. Desde Valencia se han aportado unos 500.000 pares de bases y
desde Barcelona unas 300.000, en ambos casos en el cromosoma 3. La
situación contrasta con la de otros países. Japón, por ejemplo, ha
participado activamente en la secuenciación de Arabidopsis y lidera la
del arroz con más del 50% del proyecto. En Estados Unidos ha sido Craig
Venter, el que ha comandado la participación estadounidense, mientras
que Europa, en un consorcio público coordinado por la francesa
Genoscope, es la que se ha llevado la palma. En el caso europeo, además,
muchos laboratorios se han beneficiado de subvenciones concedidas por la
UE aunque a precios que limitan la competitividad de los centros
españoles. Pero el mayor lamento de los investigadores se dirige hacia
la anunciada acción estratégica del ministerio en genómica. "Todavía
está pendiente de convocatoria y nadie sabe en qué términos saldrá" dice
Pérez Alonso, que compagina su trabajo universitario en Valencia con la
dirección científica de Sistemas Genómicos, la única empresa en España
dedicada a secuenciación.

La propuesta del ministerio incluiría el desarrollo de biochips y la
bioinformática, además de otras acciones, con un presupuesto total de
700 millones de pesetas para todas ellas. La propuesta de secuenciación
de un único cromosoma de arroz, que Puigdomènech (Barcelona) trasladó en
su día al ministerio, costaba 800 millones anuales y fue desestimada por
su coste. Para España, insiste Pérez Alonso, no habrá más oportunidades.
"En nuestro país", zanja, "ha terminado la era de la secuenciación de
genomas".

Para más información:
Gráfico Funciones de los Genes
http://www.elpais.es/p/d/suplemen/futuro/otras/12fut13g.htm





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