Inicio > Mis eListas > espejo > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 41 al 46 
AsuntoAutor
Breve Diccionario webmaste
Brevisimo Dicciona webmaste
Brevisimo Dicciona webmaste
Brevisimo Dicciona webmaste
Brevisimo Dicciona webmaste
Brevisimo Dicciona webmaste
 << 20 ant. | -- ---- >>
 
Espejo
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 42     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[Espejo] Brevisimo Diccionario Marin de la Docena - F
Fecha: 22 de Junio, 2008  04:50:26 (+0200)
Autor:webmaster <webmaster @.................com>

Nota para los lectores de Espejo: no tenemos ningún control
sobre el contenido de los mensajes de publicidad que aparecen
en estos envíos. Los productos anunciados al pie de cada email,
de ninguna forma indican una recomendación nuestra.
----------------------------------------------------------------

Lunes 16 de Junio del 2008
Espejo

Brevísimo Diccionario Marín de la Docena - F
Por Héctor Marín Segura

F

fama. La fama viene a ser una condición que nos hace especiales
por algo. Por regla general se trata de cosas positivas. Una
tienda con buena fama, un especialista con buena fama o buena
reputación, lo son por la seriedad con que se conducen y la
efectividad de los resultados que se esperan de ellos. Hay autos
con muy buena fama, pero se sabe que son caros, lo mismo tiendas
de ropa y otro tipo de servicios. Lo malo es cuando alguien se
hace de mala fama, cuando se dice que alguien es enojón, tonto o
cualquier otro aspecto negativo. ¿Tienes buena o mala fama?

familia. Se dice que la familia es el núcleo fundamental de la
sociedad. Sin embargo, vemos a nuestras sociedades cada vez más
enfermas, más pervertidas y entonces cabría ponernos a pensar
qué es lo que pasa con la familia. Definitivamente pocas
familias pueden ser como los Partridge o como los Ingalls. Basta
que uno de los elementos del grupo sea disfuncional, para que la
familia no funcione de manera adecuada. ¿Cuál sería la forma
adecuada? Bueno, cuando una pareja se casa no lo hace solamente
por la preservación de la especie, sino porque -se supone- que
tiene un proyecto a futuro. El proyecto obviamente tendría que
estar relacionado con el progreso a través de la unión y luego,
con la venida de los hijos, continuar dándoles apoyo a éstos
para que el mecanismo funcione. La familia debe estar
cohesionada para que los objetivos se puedan ir cumpliendo, no
importa el tiempo sino en este sentido es la persistencia y la
lucha por un objetivo común o que traerá la consecución de la
metas, sean económicas, laborales, escolares o de cualquier otro
tipo. Claro, cada integrante tiene sus propias tareas, lo que no
quiere decir que si el otro tiene que hacer sus cosas lo vamos a
dejar que se muera en la raya. Ahí radica la importancia del
apoyo, de la comprensión y de la visión de unidad que cada
familia debe tener.

fantasía. Sin fantasía, muchas de las cosas que ahora conocemos,
no se habrían podido realizar. La fantasía y la imaginación son
elementos que nos sirven para poder formarnos la idea de lo que
queremos, de lo que anhelamos y la forma en que lo queremos o
pensamos conseguirlo. Sin embargo, no podemos dejar las cosas a
la pura fantasía a la imaginación, si no ponemos manos a la
obra, la fantasía y la imaginación se quedarán en eso. Vivir de
fantasías, además de ocioso es indigno de una persona con un
mínimo grado de inteligencia, porque finalmente, llega el
momento en el que todas las ideas no realizadas se convierten en
frustración, en lo que se soñó y no se obtuvo, pero porque ni
siquiera se movió un dedo para conseguirlo. Las cosas no nos
fáciles, hay que trabajar, hay que esforzarse; las cosas no
viene nada más porque sí, hay que tener fantasía, pero también
iniciativa.

fe. La fe es una palabra bien cortita, y sin embargo encierra un
cúmulo de sabiduría en lo que es nuestra relación con Dios. La
fe es necesaria para que tengamos una buena relación con el
Señor, pero, ¿de dónde proviene la fe? Es Dios mismo quien nos
proporciona la fe para creer en El y en sus promesas. Creo, sin
embargo, que la mejor definición que hay acerca de la fe, la
encontramos en la Biblia, en la carta del apóstol Pablo a los
hebreos, capítulo 11, versículo 1: "Es, pues, la fe la certeza
de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve". Es
decir, la fe es estar seguros de que aquello que no se ha
realizado, se convertirá en realidad, podemos tener fe en un
mejor futuro, en que una operación saldrá bien, en que se hará
justicia en casos donde pareciera que no la hay. Pidamos a Dios
que nos dé fe y conservémosla.

felicidad. La felicidad es de esas cosas que no se venden en las
boticas o en las tiendas departamentales. El concepto de ser
feliz a veces se confunde con el estar siempre con una sonrisa
de oreja a oreja, contando chistes y riéndose de cuanto ocurre
alrededor. Eso, desde mi punto de vista, no sería un síntoma de
felicidad, sino de simpleza, en el mejor de los casos. La
felicidad varía según los intereses de cada quien. Para unos,
ser feliz es estar acostado sin hacer nada; para otros, la
felicidad es una botella de aguardiente a la mano; otros se
sentirían felices con un costal de dinero y satisfaciendo sus
necesidades y caprichos. La felicidad puede ir de o más simple a
lo más complejo, pero todos buscamos ser felices, y esto es
mayor, cuando podemos compartir la felicidad con los nuestros.

feminidad. Los tiempos en que las mujeres buscaban ser
femeninas, parece que han terminado. La lucha de géneros, ha
traído consigo la adopción por parte de las mujeres, de pautas
de comportamiento y de vestimenta varoniles. En algún tiempo,
las mujeres eran recatadas, serias, cuidadosas de sus
movimientos los cuales solían ser delicados, pero ahora podemos
apreciar lo contrario. La mayoría de las jóvenes y hasta algunas
señoras entradas en edad, andan enchamarradas y con pantalones.
El cuidado en el peinado se ha perdido y la fodonguez hace gala
incluso hasta en las fiestas, ya no hay el detalle del peinado,
del aretito coqueto, del arreglo de buen gusto. Vemos aquí y
allá jóvenes y señoras con pantalones apretados que revelan su
exceso de grasa, las lonjas salen a relucir sin el menor pudor
como si se tratara de algo muy apreciable. No sólo eso, he
escuchado a mujeres utilizando un léxico que sería la envidia de
un conductor de tráiler o de un parroquiano de cantina. Las
mujeres han ido perdiendo sus rasgos distintivos para irse
convirtiendo en seres masculinizados. ¿Será moda? ¿Es por
comodidad? ¿Es por expresar una forma de defensa ante un mundo
cada vez más agresivo? No lo sé, pero se ve muy mal.

fiesta. Una forma de celebrar algo que nos alegra, es la fiesta.
Fiesta no es necesariamente escándalo, música a todo volumen,
bebidas embriagantes y un gasto desmesurado en viandas y otras
florituras. La mayoría opinan lo contrario, y las fiestas
devienen en "reventones", en espacios para sacar lo peor de
nosotros mismos. La fiesta, entendida como un espacio para la
convivencia y la alegría, puede ser sobria y tranquila, cada
quien tiene un concepto diferente de cómo debe ser una fiesta,
pero no hay como llevar la fiesta en paz.

fila. Desconozco la situación en otros países, pero me atrevo a
calificar a México como el país de las filas. Filas para pagar
los servicios, filas para recibir atención médica, filas para
comprar las tortillas, para entrar a un espectáculo, en fin...
"Fórmese allá y cuando le den el comprobante pase a formarse a
la caja 44". Han llegado y se han ido gobiernos que prometen la
modernidad, el desarrollo, pero lo cierto es que el burocratismo
ha invadido hasta las más elementales áreas de las empresas
privadas, que igualmente lo mandan a uno a formarse y a
aguantarse, si es que uno quiere el servicio. El que está del
otro lado del mostrador, tiene el poder, y con la mano en la
cintura nos dice que para poder terminar nuestro trámite debemos
ir a formarnos en otro lugar, así hayamos estado esperando
atención dos o tres horas. ¿Cuánto tiempo más habrá que aguantar
este burocratismo y esta ineficiencia?

Fórmula Uno. Las carreras de cuadrigas parecen haber sido
populares entre los romanos. Los criadores y los apostadores
estaban en espera de los mejores caballos de carreras así como
los vemos en aquella fantástica escena de Ben Hur donde Mesala
le hace todo tipo de trampas al héroe encarnado por el
polifacético Charlton Heston. Con el paso del tiempo y la
motorización de los vehículos, prevaleció en algunos el gusto
por la velocidad y se desarrollaron diversas competencias
automovilísticas, de las cuales, la Fórmula Uno, es la categoría
reina. A diferencia de otros seriales, la Fórmula Uno alberga a
las más prestigiadas firmas automotrices y a los más afamados
pilotos. Los escenarios en los que se corre la Fórmula Uno son
muy variados: Lo mismo se compite en el elegante Principado de
Mónaco, que en el exótico Circuito de Sepang, en Malasia. Los
pilotos son hombres dispuestos a mover una máquina que alcanza
más de 350 kilómetros por hora aun a costa de su vida. Habrá
quien piense que el dinero que reciben por contratos con las
escuderías, publicidad y otros rubros, los mueven a arriesgarse
de esta forma, pero hay algo más: El gusto de correr, la emoción
que sienten y al mismo tiempo obtener prestigio por sus hazañas.
Fue más o menos en 1984 cuando empecé a interesarme por ver las
carreras de Fórmula Uno, poco antes había visto alguna carrera
donde participó el mexicano Héctor Alonso Rebaque, pero la
temporada del 84 significó para mí adentrarme un poco más en ese
deporte considerado y no sin razón, como elitista. Niki Lauda,
una leyenda del volante, fue campeón por tercera vez y era
verdaderamente emocionante verlo disputar palmo a palmo de la
pista con Alain Prost. Después vinieron los años dorados de
McLaren, Ferrari y Wiliams, y la gran rivalidad de los grandes
pilotos de la época: Piquet, Mansell, Prost y Senna. Estos dos
últimos protagonizaron cualquier cantidad de episodios polémicos
dentro y fuera de la pista, finalmente Prost se retiró como
tetracampeón. Senna buscaba también su cuarta corona hasta que
su carrera se quedó truncada en la curva de Tamburello, donde
perdió la vida. Ver correr a Senna era excitante, especialmente
en los circuitos mojados por la lluvia, Senna tenía esa ansia de
triunfo que tanta falta nos hace a los latinoamericanos, el
objetivo de Senna en cada carrera era ganar a toda costa,
lamentablemente, el tetracampeonato nunca pudo darse. Tuve la
oportunidad de ver en vivo y en directo a Senna en el Autódromo
Hermanos Rodríguez, primero en 1986 y después en 1989, el
ambiente de la Fórmula Uno es verdaderamente especial y es
difícil no integrarse a todas y cada una de las cosas que
conforman el espectáculo de la velocidad. Con la muerte de
Senna, parecía que la Fórmula Uno había perdido parte de su
encanto, pero como en el circo romano, la muerte de un gladiador
no significaba la muerte del espectáculo. Surgieron nuevas
figuras, pilotos más jóvenes que venían empujando fuertemente,
sobresaliendo de manera más que especial Michael Schumacher,
quien fue creciendo poco a poco como piloto a tal grado que hoy
en día ha logrado lo que ningún otro piloto de la Fórmula Uno
había conseguido en décadas: Romper el récord que parecía
imbatible, de cinco campeonatos, que ostentaba el argentino Juan
Manuel Fangio. Schumacher fue más allá y cuenta -pese a estar ya
retirado- con siete campeonatos en su haber y se encuentra en
espera de que alguien iguale su marca, lo cual se ve más que
complicado. Espero que la Fórmula Uno regrese algún día a mi
país, aunque parece que de suceder esto, ya no sería en el
Autódromo Hermanos Rodríguez, sino quizá en el Parque Fundidora,
e Monterrey o quizá en el Circuito de Amozoc, el espectáculo es
caro, definitivamente el boleto no es accesible para todas las
economías, pero vale la pena.

foros de Internet. Como si se tratara de una plaza pública,
Internet, en su multicolorido espectro, ofrece la posibilidad de
externar las ideas de cada persona, ya sea en revistas como ésta
o bien e foros de discusión. ¿En qué consisten estos foros? La
temática puede ser muy variada, lo mismo hay foros sobre
deportes, que foros de política o de religión. Cada foro tiene
un dueño o un webmaster que fija las reglas para poder
participar. Casi en todos los foros es necesario registrarse,
dar un mínimo de datos personales y aceptar las reglas, so pena
de ser expulsado o banneado.

frutos del espíritu. "Por sus frutos los conoceréis", dijo el
Señor Jesús acerca de cómo reconocer a profetas verdaderos que
hablaran en su nombre. No se refería a frutos materiales como el
mango, la guayaba, la sandía o la papaya, sino a los rasgos que
caracterizaban y distinguían a un siervo de Dios de quienes no
lo son. Lo que conocemos como positivo, como bueno, son los
frutos del espíritu. El apóstol san Pablo, nos dice que los
frutos del espíritu deben ser el objetivo del cristiano en os de
una vida espiritual alejada de la carnalidad y los deseos
materiales. ¿Cuáles son estos frutos? La Biblia nos dice que son
el amor, el gozo, la paz, la paciencia, la benignidad, la
bondad, la fe, la mansedumbre, y la templanza. ¿Difícil? Lo es.
Contener los deseos de la carne no es cosa fácil para los
cristianos y en general para cualquier persona. Por una u otra
razón, nos vemos cada día atacados por todos los flancos como
poniendo a prueba si de verdad poseemos estos frutos o no. Como
las frutas que conocemos, los frutos del espíritu se van
manifestando conforme nuestra fe va creciendo y conforme vamos
madurando espiritualmente. Los deseos de la carne, sean en el
sentido que sea, ahí están, sigilosamente acechándonos para que
en el momento menos esperado caigamos y salga a flote nuestra
carnalidad y nuestra debilidad. El cristiano tiene que aprender
a hacer a un lado los deseos de la vida carnal y caminar hacia
una vida espiritual. Aprendamos a andar con Cristo, las demás
cosas vendrán por añadidura.

futbol. Espectáculo de masas, casi una religión. El futbol es
definitivamente el deporte que puede paralizar al orbe. De
pequeño fui educado como si el deporte fuera algo malo o indigno
de tomarse en cuenta. Se me enseñó que el futbol era un juego de
"peladitos" que no tenía mayor chiste ni trascendencia. Mis
conocimientos futbolísticos entonces eran de lo más elementales:
Los mejores equipos de México eran el América y el Guadalajara,
Brasil era el tricampeón del mundo, y el más grande jugador era
Pelé. Mi contacto con el balompié fue ya cuando cursaba la
secundaria. Se jugaba el Mundial de Argentina ’78. En aquel
entonces sabía que México jugaría contra Túnez, Alemania y
Polonia, no sabía muchos de estos equipos, pero me quedaba claro
que México perdería con Alemania, porque tenía la vaga idea de
que los alemanes eran mejores. Por algún motivo que no recuerdo,
tuve oportunidad de ver parte del encuentro entre México y
Túnez, que perdió la escuadra azteca 3-1 y posteriormente, en
casa de mi abuela, presencié la goleada que le propinó Alemania
a México por 6-0. Muy a grandes rasgos recuerdo que vi parte del
partido en que Argentina se coronó campeón ante los holandeses
3-1. No entendía mucho del juego, pero no me quedaba en el
simplista argumento de que el futbol es un juego con un árbitro,
un balón y 22 tontos queriendo meter gol. No tenía yo la más
remota idea de las implicaciones políticas que representaba el
Mundial e Argentina, pero quedé maravillado con los papelitos
albicelestes por todos lados del estadio. Terminó el Mundial y
comencé a ver los juegos de un equipo cuyo uniforme me gustó
mucho: La Universidad de Guadalajara, los Leones Negros. Para
ser más que sinceros, la U. de G., era un equipo muy mediocre,
de esos de media tabla para abajo, ver sus partidos, sin
embargo, me sirvió para conocer un poco mejor las reglas del
juego y sufrir como cualquier aficionado cuando es partidario de
un equipo que casi nunca daba satisfacciones. Me tocó vivir la
época de goleadores como Hugo Sánchez, Evanivaldo Castro
"Cabinho", Hugo Sánchez, Hugo Enrique Kiesse, y otros. Poco a
poco fui aficionándome más y tuve oportunidad de ir al Estadio
Azteca, al cual mi papá me llevó algo a regañadientes por
primera vez y posteriormente empecé a ir con amigos y vecinos.
Sin embargo, poco a poco fui dándome cuenta que el futbol
mexicano está a años luz del nivel de los equipos con verdadero
prestigio como pueden ser Italia, Brasil, Alemania o Argentina.
Estados Unidos, equipo perteneciente a la zona de la Concacaf,
ha ido avanzando a pasos agigantados, de manera que en la
actualidad se erige como el rival a vencer en las eliminatorias
de Norteamérica. El futbol local, es decir, el futbol mexicano a
nivel de clubes no es tan malo, sin embargo la falta de
condición física y el exagerado vedettismo de los jugadores han
traído como consecuencia un futbol que sí, efectivamente ha
avanzado con el paso de los tiempos, pero que no ha terminado de
despegar a la hora de formar un conjunto nacional. Los jugadores
mexicanos, así como los veo, están más preocupados por su
peinado que por dar el cien por ciento en la cancha. A
diferencia de lo que me decían, sobre que sólo a los "peladitos"
les gusta el futbol, he descubierto que no es sino una pose y
una patraña. El futbol lo mismo lo juegan los emperifollados
habitantes de Las Lomas, que los proletarios de Ciudad
Nezahualcóyotl, cuando hay algún partido importante, unos y
otros se encuentran y se funden para apoyar con sus porras y
cantos al casi siempre decepcionante equipo tricolor. No soy
malinchista, me considero muy mexicano, pero no me engaño. Tengo
la completa certeza y argumentos suficientes como para asegurar
absolutamente y sin temor a equivocarme, que México no será
campeón ni en éste Mundial, ni en el que viene, así de tajante.
Creo que al futbol de mi país le hace falta progresar en todos
los sentidos, en el aspecto táctico, técnico, físico,
estratégico, anímico, motivacional, competitivo y un poco hasta
en lo económico. Mi favorito de todos los tiempos, desde que me
hice aficionado a este deporte, ha sido Alemania, que por el
momento no está pasando su mejor etapa, pero a lo largo de los
años ha demostrado consistencia, calidad y disciplina. Comenta
don Tomás Mojarro que el futbol no hay como jugarlo uno mismo y
sudar la camiseta y meter uno mismo los goles. Bueno, no me
limité a ver juegos en televisión o en el estadio. También jugué
una corta temporada a nivel amateur en un equipo llamado Unión
Holanda, en la posición de portero. Años después, cuando
trabajaba en la Universidad, jugué pero en la posición de medio
campo, y logré anotar seis goles. ¿Qué más decir sobre este
deporte? Que vale la pena practicarlo, es barato, divertido y
emocionante. ¡Que viva el futbol!

Escríbenos a revistaespejonet@... o a
columnaespejo@...

----------------------------------------------------------------
Columna Espejo, a cargo de Héctor Marín Segura.
http://www.iglesiatriunfante.com/espejo

Visita Revista Espejo:
http://www.revistaespejo.iglesiatriunfante.com

Email: columnaespejo@... o
revistaespejonet@...

Portal Cristiano Evangélico Iglesia Triunfante
http://www.iglesiatriunfante.com

Participa en los foros Ekklesia Viva
http://www.foroekklesia.com

----------------------------------------------------------------
----------------------------------------------------------------
Nota: la publicidad que se encuentra a continuación está
elegida por el servicio gratuito de eListas.net, y no tiene
asociación alguna con el Portal Iglesia Triunfante ni con
los foros Ekklesia Viva.


Columna Espejo - Espejo Revista Electrónica

Foros Ekklesia Viva - www.foroekklesia.com
Portal Iglesia Triunfante - www.iglesiatriunfante.com
¡Ayúdanos a dar a conocer esta web! | Declaración de Fe