La banca rentabiliza la ética
OLIVIA FONTANILLO – Expansión – 2003
Los principales grupos financieros internacionales están dando un mayor
protagonismo a las políticas de responsabilidad social y medioambiental, cada vez
más apreciadas por empleados, clientes e inversores.
“La actuación socialmente responsable no sólo es buena en sí misma, sino que
se trata de una inversión estratégica que beneficia a la empresa”. El espíritu de
las palabras de Emilio Botín, presidente de Santander, está detrás de las
políticas éticas y medioambientales seguidas por algunos de los principales
grupos financieros nacionales e internacionales.
BBVA, Caja Madrid, La
Caixa, Banesto, Barclays, Deutsche Bank, Citigroup, Royal Bank of Scotland e ING
son algunas de las entidades que tienen en marcha este tipo de programas.
La
opinión de estas firmas, avalada por diferentes estudios de organismos y
asociaciones, es que una adecuada política social y medioambiental no sólo tiene
efectos positivos en las sociedades en las que están presentes, sino también en
su imagen y en su evolución económica, por su efecto en tres colectivos
fundamentales: empleados, clientes e inversores.
En cuanto a los primeros, una encuesta de Demoscopia para la Fundación
Empresa y Sociedad revela que para más del 50% de los trabajadores es
imprescindible que la empresa tenga responsabilidad social. Por el lado de la
clientela, más del 20% premia o castiga a las firmas por sus políticas en este
ámbito, según un estudio en 23 países de Environics International.
Inversión
Pero donde el impacto es más importante en términos económicos es en el
ámbito de los inversores. Según la consulta de PriceWaterhouseCoopers entre 130
gestoras de fondos, más del 50% tiene en cuenta estos aspectos. De hecho, en los
últimos años en EEUU se ha duplicado el porcentaje de inversión que tiene en
cuenta estos criterios, de manera que uno de cada ocho dólares se invierte
teniendo en cuenta criterios de responsabilidad social. Por ello, uno de los
objetivos de los grupos cotizados, como Santander y BBVA, es estar en los
principales índices de empresas socialmente responsables. Ambos forman parte ya
del Dow Jones Sustainability Index, que recoge empresas de distintos sectores de
actividad.
El Senado español aprobó a principios de febrero, a instancias de CiU, pedir
al Gobierno que la Comisión Técnica de Expertos que creará el Ministerio de
Trabajo para elaborar un informe sobre responsabilidad social en las empresas
estudie si se debe obligar a los fondos de inversión y de pensiones a informar
sobre si emplean criterios éticos al seleccionar valores.
Algo en lo que
todas las entidades financieras coinciden es en que para que los programas
sociales y medioambientales sean efectivos y se desarrollen adecuadamente es
necesario vincular a todos los empleados. “En Barclays, este tipo de políticas se
define, se comunica y se sigue desde la presidencia”, apunta un portavoz del
banco en España. La plantilla es el primer objetivo, con planes de igualdad de
oportunidades, medidas para compatibilizar la vida laboral y familiar y de apoyo
al voluntariado, entre otros.
Además, estas políticas tienen un impacto
directo en la forma de trabajar de bancos y cajas, tanto desde el punto de vista
de la actividad cotidiana –con el uso de papel reciclado, sistemas de ahorro
energético, etcétera– como de su negocio. Entre otras entidades, Santander, BBVA,
La Caixa, Royal Bank of Scotland y Barclays llevan a cabo una evaluación del
posible impacto medioambiental de la actividad de las empresas que les piden
financiación, así como de los proyectos en los que van a invertir. Incluso la
mayoría exige un compromiso con criterios éticos y medioambientales a sus
proveedores.
Desarrollo
Las entidades financieras quieren seguir trabajando en el desarrollo de sus
programas de responsabilidad social y medioambiental, destinando a ellos cada vez
más recursos ya que, como afirma Francisco González, todavía queda mucho por
hacer y estos aspectos “se deben considerar no como un gasto, sino como una
inversión a largo plazo”.
La Contra: Un fondo que sólo invierte en compañías "socialmente
irresponsables"
BLANCA W. FRIEDMAN.
En tiempos de desempleo, tensión prebélica y amenaza terrorista, es fácil
perder el equilibrio y echar mano de la bebida, el tabaco o el juego. Así se
piensa, al menos, en una parte de América y así trata de capitalizarlo un
singular fondo de inversión, políticamente incorrecto, que afirma que sólo
invierte en compañías "socialmente irresponsables", como son, a su juicio, la
tabaquera Philip Morris, la firma de cervezas (entre otros productos)
Anheuser-Busch y las compañías de juegos de guerra Harrah´s Entertainment o
con videojuegos violentos Electronics Arts.
Los directores del fondo, Dan Ahrens y Eric McDonald, de 36 y 30 años, lo
tienen claro: "Warren Buffett [el inversor más rico del mundo] dice que hay que
invertir en lo que uno conoce. Nuestro fondo es fácil de entender". Se denomina
The Vice Fund (VICEX), ha sido creado por Mutuals.com de Dallas y hasta
ahora sólo ha gestionado cantidades modestas (menos de tres millones de dólares)
de capital institucional.
Su filosofía es que el mal comportamiento es parte esencial de la condición
humana. En su portfolio o cartera de inversiones existe, sin embargo, una
curiosa omisión: no hay acciones de empresas pornográficas. Sus gestores explican
a este respecto que ello no es por escrúpulos éticos, sino porque no han
encontrado contenidos "suficientemente buenos para invertir".
Donde más retornos parece estar obteniendo es en empresas armamentísticas
y de defensa. Como uno de sus lemas utiliza una frase de Abraham Lincoln: "Mi
experiencia dice que la gente que no tiene vicios tiene muy pocas virtudes" ("It
has been my experience that folks who have no vices have very few virtues").
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