Este libro recupera para México la historia de su arte
escénico circense con una gran precisión histórica, ricamente contextualizado
dentro de la historia del circo mundial y entre personajes y políticos
mexicanos importantes en las diversas épocas en las que nos introduce. Por su
contenido y manera de abordar el tema, es un libro completamente original y
pionero en su tipo.
Publicado por Escenología, A.C., La Fabulosa
Historia del Circo en México es una investigación de 511 páginas y 848
imágenes que recobra con detalle los últimos 200 años de la historia circense
de México, precisando fechas, programas, empresas y artistas tanto nacionales
como extranjeros que nos han visitado desde 1791. Su autor, el Lic. Julio
Revolledo Cárdenas es egresado de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales
de la UNAM, dentro de la especialidad de Relaciones Internacionales, quien ha
publicado diversos artículos sobre tópicos políticos y artísticos. Él mismo
realizó además una gira circense por todo México y América Latina durante 16
años lo que le ha permitido revelarnos una historia desde adentro mismo del
corazón circense.
Este conocimiento es lo que le permite al autor
escribir sobre la verdadera historia del circo en México, él mismo es miembro
de la quinta generación de una familia tradicional de circo, los hermanos
Suárez. Algunos otros historiadores de arte habían pretendido esta
investigación, pero sus resultados fueron fragmentarios y superficiales. Con
este texto podemos sumergirnos en la vida de todas las familias mexicanas más
importantes que a lo largo de dos centurias han contribuido a mantener una
tradición espectacular que trasciende más allá de nuestras fronteras. Nos hará
reír con las ocurrencias de payasos de la talla de Ricardo Bell, icono de la
primera centuria de la historia del circo en México, maravillarnos ante las
proezas logradas por los malabares de Rudy Cárdenas, hasta sudar de nervios
con los actos de trapecistas legendarios como Codona, Tito Gaona o Miguel
Ángel Vázquez, quien fuera el primer hombre en el mundo que realizara un
cuádruple salto mortal, y para orgullo de nosotros, todos ellos son
mexicanos.
Nos revela asimismo, el maravilloso mundo
circense planteado por los ingleses hermanos Orrin, con su elegante Circo
Teatro Orrin en la Ciudad de México a finales del siglo XIX, los primeros
trapecistas y barristas que llegaron a México. También descubriremos los
primeros animales de circo que llegaron a nuestro país, como el elefante
"Mogul", que arribó a nuestro país en 1832, y los elegantes desfiles que
organizara el circo Norris & Rowe sobre la Avenida Reforma en 1905, donde
ocupó 10 cuadras a lo largo exhibiendo los 176 animales de su
zoológico.
Revolledo nos introduce al origen de más de
cincuenta líneas familiares, muchas de ellas todavía vinculadas hoy al arte
circense, quienes ya poseen entre cuatro, cinco y seis generaciones
manteniendo viva esta tradición artística. Allí encontraremos a la familia
Suárez, Sánchez, Gasca, Atayde, Olvera, Esqueda, Gaona, Vázquez, González,
Portugal, Encarnación Fernández, Campa y Padilla, entre otros. Con gran
encanto podremos sumergirnos en la personalidad y el portentoso espectáculo
que ostentaba el Circo Beas y Modelo de don Francisco Beas, además del mundo
artístico propuesto por el Circo Fernandi y el Circo Argentino de don Felipe
del Castillo, en la década de los veinte y treinta del siglo XX.
Pero este libro es más ambicioso aún, nos
entrega una visión histórica desde el origen mismo de las disciplinas
circenses, época en que los primeros artistas asiáticos emigraron a Europa
hace miles de años. Nos detalla cómo fue el surgimiento de manifestaciones
circenses entre los griegos y los romanos, cual fue la situación en la época
medieval y renacentista hasta llegar al momento histórico que conocemos como
el "renacimiento del circo" con Philip Astley, describiéndonos a continuación
quiénes fueron los primeros europeos que importaron estas imágenes y
espectáculos a México. Reconoce como padre del circo en México al inglés
Philip Lailson por haber sido el primero en habernos presentado su "Real Circo
Ecuestre" en 1808. Antes aún, nos explica Revolledo cómo ya existían elementos
circenses entre los mexicanos antiguos antes de la llegada de los españoles,
lo cual nos descubre que estas manifestaciones se han dado en todas las
culturas del mundo, mucho antes de que se dieran los contactos interétnicos
que los grandes viajes del siglo XIV y XV propiciaron. Además nos ofrece
programas antiquísimos de espectáculos y artistas de las compañías de maroma,
antecedente mexicano directo de lo que después conoceríamos como
circo.
Más aún, con gran fantasía nos introduce a los
primeros viajes aéreos que realizaran nuestros antepasados en sus gigantescos
globos aerostáticos, lo que nos revela que la gente de circo de la época fue
pionera en la aviación, así como también, al exhibir sus "sombras chinescas" y
"sombras impalpables", fueron las primeras imágenes con movimiento que
contribuyeron al inicio del cine más tarde.
La Fabulosa Historia del Circo en México nos
envuelve con su magia y nos remonta a la época en que don Giuseppe Chiarini
nos visitó con su fantasía circense y se quedó entre nosotros desde 1864 hasta
1868, involucrando a los mexicanos a un espectáculo que se enraizó desde
entonces entre nuestros gustos y creó la afición que por el circo siempre han
tenido nuestros compatriotas.
Nos dice Edgar Ceballos, el editor de esta
fabulosa historia: "El circo mexicano ha sido y es, una transnacional
silenciosa que se expandido por toda América, incluso la del Norte; sus
artistas –mexicanos- han cobrado fama internacional y sus proezas están
inscritas en los más variados libros de récord en el mundo, sus vidas han sido
llevadas a la pantalla y algunos han sido mimados por reyes y presidentes. Sin
embargo, poco o nada sabemos de ellos y sólo con este libro podremos
finalmente conocer su vida y obra. Eso y dignificar el oficio circense es lo
que Revolledo pretende con esta publicación que nos entrega centenares de
imágenes, fotografías, programas de mano, posters de un espectáculo milenario.
Todos en su conjunto no sólo documentan nuestra propia nostalgia con el
espectáculo de nuestra infancia y juventud, sino que nos reconcilian con esta
rama artística a la que por ignorancia ninguneábamos al no reconocer el mérito
o talento de ellos. Los artistas de circo son tan buenos como los que México
ha producido en otro orden de las artes escénicas. Su profesión es la más
bella y riesgosa del mundo. Un libro por otro lado bienvenido en los momentos
en los que el Estado muestra interés por esta disciplina al planear instalar
en breve una escuela circense donde se transmita y refine este arte, que por
otra parte pueda dirigir significativas conexiones para revitalizar la
atención de los espectadores del teatro y la danza".
Como textualmente nos sugiere el autor de este
libro: "Vayamos a este fascinante recorrido por el mundo del circo, cuyo
preciso comienzo se pierde en la noche de los tiempos, en la que seguramente
un humilde funambulista armó su aparato para divertir al pueblo, pero sobre
todo para llevar el pan a sus hijos, hasta evolucionar ya entrado el siglo XXI
en una actividad tan fantástica como maravillosa, tan sugestiva como sugerente
sin la cual no podríamos vivir...porque...nos hemos imaginado alguna vez cómo
sería el mundo sin circo. Dónde estaría el payaso que ante los contratiempos
nos aleccione a reír con llanto o llorar a carcajadas. Dónde estaría la
alambrista que nos enseña a mantener el equilibrio para no caer en el vacío.
Dónde encontraríamos al malabarista que nos enseñe a jugar con las opciones
que nos da la vida. Dónde quedaría el trapecista que nos comprueba que en la
vida volar es posible, tanto como la imaginación nos lleve, tanto como la
disciplina lo permita....el circo es fiel espejo del humano y su realidad, de
su esfuerzo inagotable por lograr lo que anhela; el circo es metáfora de la
vida y en ella enfatiza su esencia...todos hacemos circo en la vida de alguna
manera. Somos circo en tanto que hay algarabía, realidad y sueños...el circo
es un arte mágico, místico y ritual que confronta la vida y la muerte...el
circo en sí es eterno, solamente constituye el espacio donde sus ejecutantes
arriesgan con serenidad la vida cotidianamente".
Y agrega Revolledo para finalizar: "El empeño del domador que,
a pesar de los accidentes cotidianos, lidia contra la bestia salvaje para
poder dominarla, o el arrojo del trapecista o del acróbata para superar los
límites que nuestra condición humana nos impone, hacen del artista de circo un
ser especial. Por su osadía, algunas veces terminan el resto de su vida en una
silla de ruedas o postrados en una cama; otras veces, un error o una pequeña
vacilación los hace encontrar la muerte. ¿Intentos suicidas? No; deseos de
alcanzar la omnipotencia, tocar por un instante la gloria, aun a pesar de
poner en juego la vida misma. Si en el intento hoy unos fallan y encuentran la
muerte, mañana otros, con los sueños por alas y valentía por escudo, volverán
a intentarlo. Refrendarán con ello el consabido principio de que el
espectáculo debe de continuar".