Jesucristo,
el ejemplo más grande del mundo
El
sábado pasado, alrededor de 150 estudiantes del Colegio Ricks
soportaron la dura nieve de invierno para escuchar al Elder John
M. Madsen, del Primer Quórum de los Setenta, hablar sobre
"el ejemplo de liderazgo más grande del mundo, Jesucristo".
Elder
Madsen comenzó su instrucción en Teton Lodge, cerca
de Driggs, Idaho, impulsando a los estudiantes a mirar a los
profetas
de los días modernos como grandes ejemplos de liderazgo para
sus vidas. Relató la manera en la cual él vió
al Pte. David O. McKay abrazar a un niño pequeño.
"He aquí al Profeta de Dios en la tierra, cumpliendo
literalmente la admonición del Señor de dejar a los
niños venir a él", dijo el élder Madsen.
Jesucristo
es el ejemplo perfecto de la obediencia a los mandamientos de Dios
y de cómo ser un líder para los hombres y un seguidor
de Dios. Elder Madsen hizo notar que el comportarse como Cristo
es la mejor manera de mostrarle a tu Padre en los cielos que
quieres
seguirle. Al respecto, parafraseó la Regla de Oro de esta
admirable manera:
"Haz
con otros lo que Cristo haría contigo, y haz a otros lo que
le harías a Él".
Después
del discurso del élder Madsen, los estudiantes de Ricks se
dividieron en grupos para participar en juegos de entrenamiento
de liderazgo.
En
la sesión de la tarde, el hermano Kevin Miyasaki, del Colegio
Ricks, enseñó a los estudiantes cómo maximizar
su herencia divina para vivir mejor todo nuestro potencial. Explicó
que hay tres niveles de pensamiento cuando obedecemos los
mandamientos
de Dios: el primer nivel es temor y ansiedad, en el que sentimos
que tenemos que obedecer los mandamientos. El segundo nivel es
deber
y justicia, en el que sentimos la obligación de seguir a
Dios. El tercero, hizo notar Miyasaki, es amor y justicia, en el
que los miembros sienten el deseo de seguir los mandamientos de
Dios.
"Algunas
veces necesitamos detenernos y cambiar nuestra actitud y
humillarnos
a nosotros mismos, para que podamos hacer las cosas por las
razones
correctas", dijo
Sobre
el élder John M. Madsen
Actualmente
miembro del Primer Quórum de los Setenta, el élder
Madsen comenzó su carrera como Autoridad General de la Iglesia
de Jesucristo de los Santos de los Ultimos días al ser llamado
al Segundo Quórum de los Setenta el 6 de Junio de 1992, a
la edad de 53 años, siendo sostenido el 3 de Octubre de 1992.
Antes de ello fue Presidente de la Misión de Inglaterra Sur,
miembro de las Mesas Generales del Sacerdocio de Melquizedek y de
Hombres Jóvenes y representante regional. Fue profesor de
religión en la Universidad de Brigham Young. Recibió
un bachillerato en zoología en la Universidad del estado
de Washington y una maestría y doctorado en educación
en BYU. Nació el 24 de Abril de 1939, en Washington D.C.
hijo de Louis L. y de Edith Louise Gundersen Madsen. Su esposa,
Diane Dursteler Madsen, y él son padres de seis hijos.
El
élder Madsen es también responsable de que el autor
de esta publicación, el ezine SUD, se haya reactivado en
la Iglesia hace ya varios años. Fue como fruto de una plática
informal que tuve con él, en el pasillo de una capilla, en
Celaya, Guanajuato. En esa plática, mientras me miraba firme
y suavemente a los ojos, él me extendió la invitación
de "poner mi vida en orden y venir a Cristo". En mi corazón,
sentí claramente la invitación como venida de Cristo
mismo, mientras élder Madsen sostenía una mirada firme
y apacible, muy similar a la que debió sostener el propio
Cristo. Su invitación tuvo en mí un efecto permanente,
uno que no creo que se halla podido lograr de otra manera, y es
por eso que deseo agregar a esta nota el testimonio personal de
que sé que hoy en día los profetas y siervos de Dios
que existen en la Iglesia han sido enviados y comisionados
directamente
por El, investidos con Su poder y su influencia, con la finalidad
de instruírnos sobre esta tierra y ayudarnos a tener vidas
felices, testimonio que comparto humildemente (porque sé
que no lo merezco) en el nombre de Jesucristo. Amén.
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"La religión ya vimos, es acción, es una forma de vida; y la
Iglesia,
la comunidad, la congregación de fieles, de creyentes y militantes
de esas formas de vida, aún en la Sociología, en el Civismo, en
la política, la Iglesia desempeña una función y un poder educador,
como el que desempeña la familia, la escuela."
Agricol Lozano Herrera, La Gran Apostasía, pág. 155.
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