| Asunto: | [Ezine_SUD] Como Transormar los Problemas en oportunidades | | Fecha: | Miercoles, 21 de Mayo, 2003 12:40:38 (-0500) | | Autor: | Marichal, Juan Pablo [Desarrollo] <JUANPM @..............mx>
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Message
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Para que descanses
tu mente y expandas tu horizonte... hoy. ¿Por qué no?
Un
abrazo.
| Problemas, restricciones,
contratiempos... ¿malos o buenos? |
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Normalmente, tener un problema es sinónimo de carga,
sufrimiento, preocupación y agotamiento. Un problema llega para
desordenarnos la vida. Es un accidente. Un cambio de planes. Es el
ambiente que nos juega en contra. Lo percibimos como el obstáculo que
obstruye nuestro camino.
Pero tratemos de verlo por un momento como
los japoneses (entrecierre sus ojos) y preguntémonos: ¿Estamos
acostumbrados a pensar en los problemas como activadores de nuestra
potencia creadora? ¿Vemos el desorden como fuente de inspiración
creativa?
Lamentablemente NO. Los problemas, los errores, las
faltas, las equivocaciones, las crisis, rara vez son percibidos como
oportunidades para aprender e innovar...
Ya puede volver a abrir
sus ojos.
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Un problema puede ser una oportunidad esperando ser
explotada. Cada problema es un reto a nuestra imaginación y un desafío a
nuestras habilidades. Del mismo modo que una ostra, irritada por un grano
de arena, termina produciendo una perla, las cosas que nos resultan más
irritantes de solucionar (como el desperdicio), pueden llevarnos a las
ideas más grandiosas.
Resolver un problema no significa regresar al estado
anterior, recuperar la estabilidad y el orden previo. Resolver
problemas no siempre es recuperar el camino, sino encontrar
otros.
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Para quien trata de avanzar con su bote por los
rápidos de un accidentado río, la siguiente curva le impide ver más
adelante. En cambio, para quien observa la misma escena desde lo alto de
la montaña, puede ver la totalidad del río. En cierta manera, está
observando el pasado, el presente y el futuro de aquel que guía el bote.
.
Pensar nuestro problema del modo más amplio
posible, nos
ubica en lo alto de una montaña desde donde podemos ver todos los
posibles caminos a la solución.
Henry
Ford inventó la línea de montaje cambiando el problema "¿Cómo
conseguimos que la gente vaya al trabajo?" por "¿Cómo conseguimos
que el trabajo vaya a la gente?". Edward Janner descubrió la vacuna de
la viruela cambiando el enfoque "¿Por qué la gente tiene viruela?"
por "¿Por qué las lecheras no tienen viruela?"
Cuando Eiji
Toyoda y su genial ingeniero jefe de producción Taiichi Ohno dejaron de
pensar "¿Cómo competir con la cadena de montaje americana?" y
cambiaron su enfoque hacia "Cómo producir sin desperdicio?",
hicieron mucho más que fabricar muchos automóviles: inventaron,
desarrollaron, aplicaron y perfeccionaron el sistema de producción
Toyota.
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| Cómo provocar estos cambios |
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¿De dónde viene esa inspiración? ¿Que situaciones
detonan esa "chispa creativa"? En el Japón del
47, fueron sus conflictos y crisis económicas. ¿Pueden las dificultades
ser nuestra "musa inspiradora"? La creatividad y la innovación son
muchas veces resultado de un choque, un impacto, una re-configuración
¿No es acaso eso lo que hacen con nosotros los problemas? Lo que
nos perturba, nos obliga a cambiar.
Ni Janner, ni Ford, ni
Toyoda, siguieron el consejo habitual: minimice sus problemas. La
respuesta normal que damos ante un problema es reducirlo, quebrar sus
defensas naturales para vencerlo definitivamente. Creemos que llevarlo a
su mínima expresión es el camino para hacerlo desaparecer por completo.
Pero... ¿y si el camino fuese "energizar" el problema y expandir sus
fronteras originales? No para ampliarlos, sino para encontrar
soluciones en otras partes. La oportunidad de convertir los problemas
en desafíos requiere una fuerza muy particular: La Energía
Creativa.
Responsabilidad significa la capacidad de tener una respuesta
creativa a la situación, tal como es en este momento. En todos los
problemas hay un principio de oportunidad y, esta conciencia, nos
permite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa
mejor.
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