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Jesucristo
en la Perla de Gran Precio
Por James R. Harris, traducción de JPMarichal
El
libro canónico de escrituras llamado la Perla de Gran Precio
contiene materiales selectos que van desde el tiempo de Adán
hasta el presente, incluyendo las palabras de Adán, Enoc,
Noé, Abraham, Moisés, Jesucristo y José Smith.
Presenta unas 300 referencias de Jesucristo, incluyendo nombres
y títulos tales como el Principio y el Fin, Hijo Amado, Creador,
Dios, Jehová, Jesús, Jesucristo, Rey de Sión,
Señor, Señor Dios, Mesías, Unigénito,
Roca del Cielo, Salvador, Hijo, e Hijo del Hombre. Una
contribución
particular es [hacer notar] el hecho de que Jesucristo ha sido el
foco de cada dispensación desde Adán hasta José
Smith.
JESUS
EL CREADOR. Jesús es identificado como el
Creador bajo la égida de Dios el Padre en Moisés,
capítulos 2 y 3. El Libro de Abraham agrega la aclaración
de que Jesús no actuó sólo, sino con un consejo
de espíritus inteligentes, entre los cuales estuvo Abraham
(Abr. 3:23).
LA
REBELIÓN DE SATANÁS.
En el estado premortal el Padre escogió a Jesús
para ser el Unigénito y el Redentor. Satanás se rebeló
contra la elección del Padre y llegó a ser el archienemigo
de Jesús y de todos los que le siguen (Moisés 4:1-4).
ADAN
Y EVA Y EL PLAN DE SALVACION. Adán y Eva
(Moisés 1:34; 4:26; 5:5-9) fueron los primeros en ser enseñados
y en aceptar el Plan de Salvación del Padre en esta tierra.
Dios le mandó a Adán hacer un sacrificio de las primicias
de sus rebaños. Después de muchos días, un
ángel del Señor le preguntó por qué
ofrecía sacrificios. Cuando Adán confesó su
falta de entendimiento, el visitante angélico le explicó:
"".Esto es una semejanza del sacrificio del Unigénito
del Padre, el cual es lleno de gracia y de verdad... En ese día
descendió sobre Adán el Espíritu Santo, que
da testimonio del Padre y del Hijo, diciendo: Soy el Unigénito
del Padre desde el principio, desde ahora y para siempre, para que
así como has caído puedas ser redimido; y también
todo el género humano, sí, cuantos quieran" (Moisés
5:7-9).
La
Expiación de Jesucristo se aplicó a la humanidad desde
el principio. Adán creyó en la venida de Cristo, fue
bautizado en su nombre, y recibió el don del Espíritu
Santo y las llaves del sacerdocio de una dispensación (Moisés
6:51-68; D&C 107:41-42).
ENOC,
TESTIGO DEL HIJO DEL HOMBRE. Enoc predicó
la fe en Jesucristo, el arrepentimiento, el bautismo, la recepción
del don del Espíritu Santo, el crecer en el conocimiento
de Dios, la justificación y la santificación, y que
todo esto se realiza a través de la sangre expiatoria de
Cristo (Moisés 6:46-62).
Enoc
fue un testigo profético del Señor Jesucristo y sabía
que Jesús fue el Dios de los antiguos profetas, el Redentor
y Salvador, el Hijo del "Hombre de Santidad" que es Dios
el Padre. El vio, en visión, la venida del Salvador en el
meridiano de los tiempos, su crucificción, y su ascensión
triunfal al Padre (Moisés 7:47, 53, 55). Enoc el vidente
(Moisés 6:36) vio también la venida del "Hijo
del Hombre, en los últimos días, para morar en rectitud
sobre la tierra por el espacio de mil años" (Moisés
7:65).
NOÉ,
PREDICADOR DE LA LIBERACIÓN A TRAVÉS DE CRISTO.
Noé suplicó a la gente diciendo "Creed y arrepentíos
de vuestros pecados y bautizaos en el nombre de Jesucristo, el
Hijo
de Dios, tal como nuestros padres, y recibiréis el Espíritu
Santo, a fin de que se os manifiesten todas las cosas; y si no
hacéis
esto, las aguas vendrán sobre vosotros" (Moisés
8:24).
ABRAHAM.
Abraham fue visitado por Jehová (Abr. 1:16) y le conoció
como uno "semejante a Dios", el Creador, el Hijo del Hombre,
y el oponente de Satán (Abr. 3:24-28).
MOISÉS,
LIBERADOR, Y TIPO DE CRISTO.
Después de que Moisés fue probado por una confrontación
con el diablo y de que estuvo dos veces en la presencia de Dios
(Moisés 1:2-39), se le dijo: "Y ahora, Moisés,
hijo mío, yo te hablaré acerca de esta tierra, sobre
la cual te hallas; y tú escribirás las cosas que yo
hablaré" (Moisés 1:40). Se le dijo también
a Moisés que él era a "semejanza" del Unigénito,
el Salvador, que era lleno de gracia y verdad (Moisés 1:6).
Cuando Moisés fue confrontado con los poderes de la obscuridad,
llamó a Dios para [obtener] fortaleza y en el nombre del
Unigénito mandó a Satanás marcharse (Moisés
1:20-22). Moisés sirvió al Dios de Israel, al que
conoció como el Mesías, el Unigénito, el Salvador
y el Creador de "mundos de mundos sin número" (Moisés
1:32-33).
MATEO,
HISTORIADOR DEL MINISTERIO DEL SEÑOR.
En un discurso a sus discípulos tres días antes
de su crucificción, Jesús les aconsejó cómo
sobrevivir a la destrucción venidera de Jerusalén
y cómo los futuros discípulos sobrevivirían
a una devastación similar por venir en los últimos
días como preludio de su Segunda Venida (Mat. 24). La traducción
de José Smith de ese discurso se presenta como José
Smith - Mateo).
JOSE
SMITH. El Profeta José Smith aprendió
por experiencia divina que hay tanto un Salvador, que es el Hijo,
y un Dios, que es el Padre. Esto lo aprendió en su primera
visión, cuando un pilar de luz apareció "más
brillante que el sol" y descansó sobre él. En
esa luz él vio "en el aire arriba de [él] a dos
Personajes, cuyo fulgor y gloria no admiten descripción.
Uno de ellos [le] habló, llamándo[le] por [su] nombre,
y dijo, señanlando al otro: Este es mi Hijo Amado: ¡Escúchalo!".
En esta visión, José Smith habló con el Padre
y con el Señor Jesucristo (JSH 1:15-17). El Profeta
escribió más tarde, "Yo efectivamente había
visto una luz, y en medio de la luz vi a dos Personajes, los
cuales
en realidad me hablaron; y aunque se me odiaba y perseguía
por decir que había visto una visión, no obstante,
era cierto (JSH 1:25).
En
los Artículos de Fe, José Smith declaró la
posición de Jesús como un miembro de la Trinidad,
desarrolló los primeros principios del evangelio de Jesucristo
y afirmó que Cristo vendría otra vez para reinar personalmente
sobre la tierra.
Bibliografía
Adicional:
Peterson,
H. Donl. The Pearl of Great Price: A History and Commentary,
pp. 20, 74-75. Salt Lake City, 1987.
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