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Entre
Causa y Efecto
por
JPMarichal, editor del Proyecto SoyMormon.com
En
la anterior empresa en la que trabaje tenían un pizarrón
donde solían poner una frase al día. El primer día
que entré a trabajar entré al cuarto y me impactó
la frase que pusieron en el pizarrón, directamente enfrente
de mí. Decía: "Hay dos universos: las razones
y los resultados. Las razones no cuentan".
Me
fascina ser miembro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de
los Ultimos Días porque su filosofía se basa en los
resultados más que en ninguna otra cosa. El conocimiento
es secundario, se convierte en un medio y no en un fin. La
religión
no es subjetiva. La gente o es felíz o no es felíz.
Sin importar cuán sincera sea en sus creencias, los resultados
le dicen si estas creencias y conocimientos le están conduciendo
o no a la felicidad. Puede sentirse bien por un tiempo, puede
creer
que es felíz, pero cualquiera se dará cuenta si lo
es o no sencillamente por los resultados que obtiene, sobre todo
en su propio carácter y en su vida familiar, donde disimular
es más difícil.
Personalmente,
no creo en una felicidad a medias. Es más, creo que si uno
no aprende a ser felíz en esta vida por encima de sus
circunstancias
entonces tampoco podrá serlo en la venidera. La felicidad
es un resultado que no depende en sí de nuestras circunstancias,
sino de nuestra obediencia a la ley que conduce a la felicidad.
Con frecuencia, el control de nuestras circunstancias se adquiere
después de que aprendemos a controlar nuestra felicidad.
"Y
cuando recibimos una bendición de Dios, es porque se obedece
aquella ley sobre la cual se basa" (DyC 130:21-22).
Así
de simple. O como lo expresó Newton: "a toda acción
corresponde una reacción". Es así como se produce
el verdadero cambio en nuestras vidas.
El
problema es cuando confundimos la relación entre causa y
efecto. Cada mandamiento que se nos da es un "principio con
promesa" y a menos que identifiquemos cuáles son los
resultados que dependen de cada uno de ellos, bien podríamos
estarlos obedeciendo al azar y luego estarnos preguntando por qué
no somos felices y por qué no estamos recibiendo los resultados
que esperamos que se produzcan en nuestras vidas.
Una
forma sencilla de identificar esta relación causa y efecto
es estudiar por separado cada mandamiento y sus consecuencias. Ese
tipo de estudio no es nuevo: Dale Carnegie, un conocido motivador,
proponía que cuando estuviéramos preocupados por tener
que tomar una decisión, nos ocupáramos vaciando sobre
papel el motivo de nuestra preocupación y analizando las
posibles consecuencias de nuestras alternativas. Una hermana
desarrolló
una metodología similar durante su noche de hogar, aplicada
al estudio de un principio del evangelio:
"Nuestros
cuatro hijos estaban teniendo dificultades con el ayuno y se
estaba
convirtiendo en algo que temían. El año pasado les
presentamos esta Noche de Hogar Familiar para ayudarles a hacer
del Domingo de Ayuno un momento más espiritual.
"Tomamos
tres hojas de papel. A la primera la titulamos "Instrucciones",
a la segunda "Resultados Positivos", y a la tercera "Resultados
Negativos". Entonces leímos y discutimos escrituras
relacionadas con el ayuno, citas de los líderes de la iglesia
acerca del mismo y nuestras propias experiencias personales sobre
el ayuno.
"Cada
cosa que discutimos fue agregada a una lista. Algunas citas eran
meramente instructivas y nos ayudaban a entender cómo ayunar
apropiadamente y con el debido espíritu. Estas fueron agregadas
a la página de "Instrucciones". Algunas hablaban
de las bendiciones y promesas asociadas con el ayuno.Estas fueron
agregadas a la página de "Resultados Positivos".
Algunas (¡la mayoría experiencias personales!) fueron
cosas que no nos gustaban acerca del ayuno. Estas las agregamos
a la lista de "Resultados Negativos".
"Las
listas finales realmente sorprendieron a los chicos y aún
a mi esposo y a mí. La página de instrucciones estaba
llena y aprendimos mucho de ella. La lista de resultados positivos
se extendía hasta tres páginas. La página negativa
sólo decía "Me siento hambriento", "Me
pongo de mal humor" y "Me duele la cabeza". El desequilibrio
visual de estas listas hizo que fuera obvio que al ayunar
sacrificamos
muy poco por tan grandes bendiciones. Esto ha ayudado muchísimo
a nuestra familia". - Hna.. Alison Moore Smith
¡El
próximo domingo es domingo de ayuno! Si aún
no has planeado el tema de tu noche de hogar tal vez te caería
de perlas hacer un pequeño experimento con este método.
Para ayudarte a hacerlo, he subido al Proyecto SoyMormón.com
un pequeño archivo
imprimible de Word, con el único propósito de
que te sea más fácil organizarte. Es una serie de
formas de lo más sencillas, con mucho espacio en blanco para
tus notas. El contenido es el siguiente:
- Una
página para que puedas preparar tu noche de hogar haciendo
un listado de escrituras y declaraciones sobre el tema que
escogiste.
- Una
hoja para que vacíes las "instrucciones" que
nos dan las escrituras sobre el principio elegido, tal como lo
hizo la hermana.
- Una
hoja de "Consecuencias Positivas" y otra de "Consecuencias
Negativas"
- Una
hoja de resumen, por si deseas concentrar los resultados.
Haz
click aquí para bajar el archivo
La
honestidad es un principio esencial en este tipo de análisis.
Nadie sabe tan bien como tú qué tan bien o qué
tan mal te sientes cuando obedeces el evangelio, o qué tan
profunda es tu conversión y tu nivel de compromiso con los
mandamientos. Guiado por lo que descubras, en el debido espíritu
de oración, tal vez encuentres la forma de revertir tus
sentimientos
negativos y de encontrar la verdadera felicidad donde antes
pensabas
que no existe ¡porque podrás entender mejor los resultados!
A la vez, tal vez esta pueda ser una herramienta excelente para
enseñar el mismo principio a otros.
¡Que
te diviertas en tu Noche de Hogar!
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