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Asunto:[fedicaria] En apoyo de la cita de Carlos Lerena, y alguna cosillas que cogen de camino
Fecha:Lunes, 28 de Noviembre, 2005  11:16:26 (+0100)
Autor:José Miguel Jorquera Nieto <jmjorquera @.............es>

    Estimado Salustiano y compañeros de Fedicaria:

    Unas pocas líneas que sirvan para justificar la cita de Lerena que provocó cierta perplejidad en Salustiano Martín. Arrancando de los trabajos de Pierre Bourdieu/Jean Claude Passeron, 1.970 (La reproducción. Elementos para una teoría del sistema de enseñanza, Barcelona, 1.977, Laia) o de S. Bowles/H. Gintis, 1.976 (La instrucción escolar en la América capitalista, Madrid, 1.981, Siglo XXI), parecen haber quedado como ideas básicas de la aportación de la Sociología Crítica y Marxista de la Educación el que la Educación va a ser siempre un poderoso instrumento ideológico para reproducir el orden social y de este modo inhibir el cambio social; y que la Educación o la Escuela actúa como un eficaz agente de la hegemonía ideológica de los grupos dominantes. Supongo -como persona que sólo ha hecho un cierto acercamiento a estas cuestiones, pero suficiente para que uno haya visto las cosas con suficiente claridad- que se podrían citar numerosísimos trabajos y autores de relieve, pero vamos a servirnos de un texto significativo de Gimeno Sacristán y Pérez Gómez, de un par reflexiones de gente de Fedicaria y de alguna aportación valiosa y muy reciente de Nico Hirtt.

Gimeno Sacristán y Pérez Gómez, 1.992: Comprender y transformar la enseñanza, Madrid, Morata, expresan literalmente: "De este modo se aceptan las características de una sociedad desigual y discriminatoria, pues aparecen como el resultado natural e inevitable de las diferencias individuales y esfuerzo. El énfasis en el individualismo, en la promoción de la autonomía individual, en el respeto a la libertad de cada uno para conseguir, mediante la competencia con los demás, el máximo de sus posibilidades, justifica la desigualdad de resultados, de adquisiciones y, por tanto, la división del trabajo y la configuración jerárquica de las relaciones sociales. El carácter abierto de la estructura social a la movilidad individual oculta la determinación social del desarrollo del sujeto como consecuencia de las profundas diferencias de origen… Este proceso va minando progresivamente las posibilidades de los más desfavorecidos social y económicamente, en particular, en un medio que alienta la competividad, en detrimento de la solidaridad, desde los primeros momentos del aprendizaje escolar.

Éste es pues uno de los pilares del proceso de socialización como reproducción en la escuela. Las personas llegan a aceptar como inevitables, e incluso convenientes, las peculiaridades contradictorias del orden existente, no quedando sino la oportunidad de adaptarse y prepararse para ascender, mediante la participación competitiva, hasta el máximo de sus posibilidades en la escala abierta para todos por la igualdad de oportunidades que ofrece la escuela común y obligatoria… De este modo, la escuela legitima el orden existente y se convierte en válvula de escape de las contradicciones y desajustes sociales".

Y lógicamente en todo ello el profesorado también tiene su papel, pues el sistema nos inviste de la autoridad necesaria para llevar a cabo las funciones de selección e inculcación que nos encomienda (Rozada, 1.997, pg 88), esto es, nos convierte en intelectuales legitimadores del sistema. Vuelve a ser útil aquí recordar a Lerena, como hace Rozada, "no son los maestros quienes fundamentalmente hacen la escuela, sino la escuela la que hace a los maestros" (pg 86).

Raimundo Cuesta publicó en Con-Ciencia Social, 2, pg 93 un artículo titulado "Lecturas de historia y sociología de la Educación: confluencias de una mirada crítica" donde decía textualmente "El desarrollo del capitalismo ha ido imponiendo una creciente complejidad tanto en las formas de acumulación de capital económico como en las modalidades de producción y distribución del capital cultural. Los sistemas educativos modernos constituyen una parte importante de los aparatos ideológicos de legitimación simbólica y de control social. Hoy, en plena era del Modo de Educación Tecnocrático de Masas, la escuela alcanza su máxima expansión, universalización y autonomía como esfera peculiar de recreación simbólica de los valores dominantes". Recientemente, Javier Merchán, citando a Julia Varela, nos ha recordado en su monografía que "La Escuela, en cuanto instancia legitimadora de la dominación cultural –puesto que define la cultura valiosa y legítima- y en cuanto agente de conversión del capital cultural familiar en capital económico y social –mediante la concesión de títulos o capital escolar-, deviene en una institución cuyo control e identidad es objeto de pugna entre los sectores sociales que tienen capacidad de influencia en ella". De aquí que, los grupos que por medio `del control simbólico de la escuela imponen su visión del mundo y sus estilos de vida como los mejores y más civilizados, no sólo podrán acceder a puestos de relevancia social, sino que estarán escolarmente legitimados para perpetuarse en ellos" (proviene de su pg 97 en donde cita a Varela, 1.991: "El triunfo de las pedagogías sicológicas", Cuadernos de Pedagogía, 198, 1.991, pgs 56 – 59).

Me gustaría recordar la denuncia del libro reciente de Nico Hirtt, quien afirma que cuando los dirigentes dicen que la escuela debe ser el lugar donde se aprenda la ciudadanía, lo que quieren decir en realidad es que se enseñe una cierta y restringida ciudadanía, aquella que prepara ciudadanos sumisos para que admitan la libertad de empresa, la libertad de la explotación y la libertad para hacerse ricos unos cuantos (Hirtt, Nico, 2.003: Los nuevos amos de la Escuela. El negocio de la enseñanza, Madrid, Minor Network, pg 11); que tras estas fórmulas de discurso estereotipadas, se pueden percibir las cuatro funciones fundamentales de la enseñanza en las sociedades capitalistas modernas: su función económica, su función ideológica, su función de reproducción social y su función de socialización. Cuando se habla del "principio de la igualdad de oportunidades", tiene como efecto el de legitimar la desigualdad real, es decir, la selección social y jerarquizante característica de nuestra enseñanza. Desde el momento en que se considera que `las oportunidades de emancipación social son iguales para todos y todas´, la desigualdad de los destinos sociales aparece como un simple producto del mérito o las dotes individuales (pgs 144 y 145).

Llegados aquí y para completar esta reflexión sobre la reproducción, no queremos también dejar de mencionar el Discurso de la Posibilidad que se le podía leer a Paulo Freire, a Henry Giroux y que por ejemplo servía como otra idea básica de la plataforma de pensamiento que subyacía al Proyecto Curricular de la ESO de Ínsula Barataria, pues estaban convencidos, y por lo escuchado recientemente en Huesca así siguen las gentes fedicarianas, "de que negar esos espacios de utopía en la escuela, regodearse en el `pathos´ de la reproducción, no conduce sino a un escepticismo inmovilista que tiene poco que ver con nuestro programa de investigación didáctica" (Guía Introductoria del Proyecto Curricular de Ínsula Barataria, documento mecanografiado del año 1.994, pg 5; de igual manera se expresó el Grupo Cronos ("Proyecto de enseñanza de las Ciencias Sociales: el modelo didáctico" en Grupo Ínsula Barataria (coord.), Enseñar y aprender Ciencias Sociales. Algunas propuestas de modelos didácticos, Madrid, 1994, Mare Nostrum, pg 141). Como siempre pienso, Fedicaria, el Colectivo Baltasar Gracián, las gentes del CAUM, de la Asociación Cultural Candela y muchísimas personas somos el mejor elemento de retroalimentación de este Discurso: somos producto del Sistema Educativo y colectivos que generan pensamiento contrahegemónico, y actividad política y profesional que llevan a la problematización del orden social vigente y, por tanto, al debilitamiento de la ideología y las relaciones sociales dominantes; y en cierta medida pasamos de intelectuales legitimadores a esos intelectuales contrahegemónicos que reclamaba Giroux.

Como estamos en tiempos de "pelea" sobre la LOE (huelga de estudiantes y profesorado; movilizaciones de la Educación Privada y de sus correas de transmisión políticas y religiosas), me gustaría además aprovechar esta nueva oportunidad de hacer que os lleguen unas líneas para recordar a Wilfred Carr quien nos subrayó que las reformas educativas no pueden producir mayor igualdad o desarrollo personal puesto que el claro objetivo ideológico de la Educación es esa reproducción de la desigualdad ya referida y que el sistema económico capitalista con sus necesidades y presiones limita cualquier intento de implantación de una filosofía educativa que promueva una significativa alteración del statu quo que favorezca a los colectivos sociales más desfavorecidos (Carr, Wilfred, 1.994: "Democracia y Reforma Educativa" en Benjamin Zufiaurre Goicoechea, Proceso y contradicciones de la Reforma Educativa, 1.982 – 1.994, Barcelona, 1.994, Icaria, pg 15).

Pero aportando esa cucharada de pragmatismo que siempre me gusta añadir a mis reflexiones políticas (en este caso de política educativa) y práctica docente, pues me gustaría terminar recordando un artículo que fue publicado en la revista Mientras Tanto, 68/69, 1.997, donde Anna Camps y Joaquim Sempere anticiparon que la derecha iba a aprovechar los problemas del a Reforma para avanzar en la privatización escolar; que el fracaso de la Reforma iba a ser el preludio de una contrarreforma de corte selectivo y clasista (también se le pudieron leer reflexiones similares en aquel momento a Mariano Fernández Enguita, 1.996: "La Reforma y nosotros... que la quisimos tanto", Cuadernos de Pedagogía, 250, pg 76; y en editoriales de Cuadernos de Pedagogía). Y con este final no quiero decir ni mucho menos que haya que comulgar con ruedas de molino con la extensión de los conciertos a los ámbitos no obligatorios, creo que no debemos permitir como decía en el correo anterior que la Educación se mercantilice aún más (vuelvo a recordar aquí el valioso trabajo de Nico Hirtt), así como cosas poco aceptables de la ley en marcha…

Un saludo afectuoso para todos y todas, de un compañero que no es ni mucho menos especialista en estas cuestiones, sino un simple "arrimao" con unas contadas lecturas, y con un pensamiento siempre en construcción y mejora por mis amplísimas lagunas, más bien mares, en todo esto de la Teoría de la Educación, la Filosofía de la Educación, en fin, en las disciplinas de las Ciencias de la Educación y la "no disciplina", si seguimos a Rozada, de la Didáctica de las Ciencias Sociales.