Inicio > Mis eListas > fedicaria > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 71 al 90 
AsuntoAutor
¿Alguien de Fedica José Mig
Publicaci=f3n arge Julio Ma
Sobre un n=famero Julio Ma
El nº 6 de Con-Cie Francisc
  Francisc
Para el dossier so Francisc
Tesis sobre la Did Juan Mai
Sobre "Litorales" Julio Ma
Saludo navideño co José Mig
RE: Saludo navideñ Francisc
Re: Saludo navide= Julio Ma
debate Luz
Un trabajo muy int Juan Mai
FW: Memoria Histór Juan y M
FW: nuestro lider Juan y M
No sé si se ha rec José Mig
RV: Fw: Truco sobr Francisc
¿Educar para la vi José Mig
RE: ¿Educar para l Francisc
RV: Reenvíadla, po Francisc
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Fedicaria
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 85     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[fedicaria] Saludo navideño con las utopías-realidades pedagógic as de Rozada y Freire
Fecha:Lunes, 6 de Enero, 2003  20:03:44 (+0100)
Autor:José Miguel Jorquera Nieto <jmjorquera @....es>

    Os envio como regalo de Navidad a las gentes fedicarianas algunas frases escogidas y reflexiones a partir del último libro, ya póstumo, del "pedagogo de los oprimidos", de quien escribió que "La Educación necesita tanto de Formación Científica, Técnica y Profesional como de Sueños y Utopía":

  1. "Es defender una práctica docente en la que la enseñanza rigurosa de los contenidos nunca se haga de forma fría, mecánica y falsamente neutra" (pg 54).

  2. "Al subrayar la importancia de la ciencia, la educadora progresista también debe hacer hincapié, tanto a los niños y las niñas pobres como a los ricos, en el deber que tenemos de preguntarnos de forma constante en beneficio de qué y de quién hacemos ciencia" (pg 55).

  3. "Lo que me parece imposible es aceptar dócilmente que el mundo cambió de manera radical y repentina, de la noche a la mañana, haciendo desaparecer las clases sociales, la izquierda y la derecha, a dominadores y dominados, acabando con las ideologías y convirtiendo todo en más o menos lo mismo" (pg 59).

  4. "Me pregunto si la ética del mercado, que prevalece hoy día con aires de vencedora invencible en los discursos y en la práctica político-económica neoliberales, se ha instalado para siempre en contra de la ética universal del ser humano" (pg 119), frase que se puede acompañar de la aún más significativa "Si el mundo aspira a algo diferente…, no hay otro camino que no sea la reinvención de sí mismo, que pasa por la necesaria superación de la economía de mercado" (pg 143).

    No son frases, ni aportaciones que no le conociéramos ya, para muchos de nosotros son ya obviedades, pero no viene mal recordarlas de vez en cuando. ¿No os parece? Quizás de cara a los proyectos fedicarianos, pues volver a recordar su DISCURSO DE LA POSIBILIDAD, tradicional de siempre en la pedagogía freiriana:

a) "Vivo la Historia como tiempo de posibilidad y no de determinación" (pg 88);

y b) "En la historia como posibilidad no hay lugar para un futuro inexorable. Por el contrario, éste siempre es problemático" (pg 138).

    Su apuesta por aprovechar las posibilidades que ofrecen los sistemas educativos es conocida desde hace muchos años. De hecho, se halla en las bases filosóficas (o Guía Introductoria de febrero de 1.994 del Proyecto Curricular de Ínsula). Y ese discurso de la posibilidad no le abandonó hasta el último instante de su vida, como vemos.

    Lo repite en muchas partes de este y de otros libros, su rechazo del carácter inexorable del mañana, de la comprensión de la historia como determinación (pg 102). Y a partir de ahí surge la necesidad de la lucha, de reinventar las formas de la lucha, de la pedagogía. Se pone hasta pesado, aunque es licencia literaria, repitiendo una y otra vez, casi a modo de eslogán, que "cambiar es difícil, pero posible" (pgs 104 – 107; pgs 126 y 127); en realidad, este libro tiene cierta semejanza con A la sombra de este árbol, pues ambos tienen bastante de ejercicio poético-político-literario. Véase un ejemplo, a vueltas con los sueños y las utopías con los que inicié este mensaje:

" El sueño de los que hoy niegan a la práctica educativa cualquier relación con sueños y utopías, como el sueño de la autonomía del ser, que supone la asunción de su responsabilidad social y política, el sueño de la reinvención constante del mundo, el sueño de la liberación; el sueño, por tanto, de una sociedad menos desagradable, menos malvada, es el sueño de la adaptación silenciosa de los seres humanos a una realidad considerada intocable" (pg 112).

    Un tema que me interesa muy particularmente, pues apoya mi lectura de la didáctica de las ciencias sociales, geografía e historia es su denuncia del discurso de la neutralidad. Se le lee en numerosos libros y también en este (pgs 54, 110 y 121). Esa ideología de la neutralidad también ha sido denunciada por el otro autor de quien quisiera acordarme en este mensaje: José Mª. Rozada (pg 87 - 89). Utilizando palabras de este último, que casi de forma idéntica se leen en numerosas páginas de Freire: "La escuela es un conflicto y los profesores estamos en él, lo que exige tomar partido y luchar por el derecho a hacerlo".

    La dialéctica Educación Bancaria / Educación emancipadora o en defensa de los oprimidos se halla presente en Freire desde su Pedagogía del oprimido de 1.970. En esta pedagogía indignada: "En este sentido, el educador progresista y el conservador necesitan actuar con coherencia: el primero, con su sueño de transformación del mundo; el segundo, con su proyecto alienante de inmovilización de la historia; el progresista, inmerso críticamente en formas de acción y en políticas pedagógicas coherentes con la comprensión de la historia como posibilidad; el conservador…, sin esperanza y carente de sueños…" (pg 127).

    Y, abandonando por un momento las palabras y textos de ambos, me vale para la enseñanza de la Historia, sin que por ello uno tenga que convertirse en un adoctrinador. Cuando se produce el bombardeo mediático continuo de que este mundo y sus políticas son correctas, cuando no hay otra política posible, que no me pidan como enseñante de Historia que sea neutral. Al chico habrá que hacerle patente esa adopción de posiciones, con lo que se asume un siempre necesario relativismo docente y un muy necesario relativismo en la comprensión de la subjetividad ante la Ciencia Histórica; también habrá que cuidarle –que tenga determinada madurez, etc.-, pero creo que se debe huir de la falsa supuesta objetividad de esos libros de texto que, aparentemente, tratan cuestiones como la UE o la Globalización de forma objetiva, pero se olvidan de las consecuencias de determinadas políticas para configurar este escandaloso mundo. Su aparente asepsia oculta mal un sentirse cómodos con el statu quo, algo que ponía de los nervios al pedagogo brasileño, y que denunciaba con toda lógica como la adopción de otra posición política: la aceptación del mundo tal y como lo vivimos en nuestros días. Ese puro ejercicio de adaptación al mundo, que él llamaba, con rabia, "entrenamiento" y no educación (por ejemplo, en este libro, pgs 119, 127 y 141). Esa rabia es la que da título precisamente al libro: Pedagogía de la indignación. Alguna vez me ha ocurrido: "es que con tu marxismo y tu forma de enseñar, estás politizando a los chavales". Respuesta: "¿y tú no, tu con el seguimiento del libro de texto y de su currículo oculto, con esa aceptación del statu quo económico y geopolítico mundial, tú no los politizas? Sólo politizamos los que denunciamos esta realidad de mierda en que nos toca vivir".

    Asimismo, volviendo a Freire tras este pequeño excursus personal sobre nuestra disciplina, nos pide coherencia a los educadores, "que ser coherente es un final de integridad de nuestro ser" (pg 56). Incluso va más lejos y dice que los precios de la coherencia no importan. La verdad, y lo sabemos toda persona que se ha enfrentado a ese tipo de disyuntivas, es que sí importan, a veces conllevan mucho sufrimiento, pero… ¿qué le podemos hacer?

    Hay una historia simpática acerca del sueño americano o de la gran mentira que encierran nuestras sociedades del bienestar. Una chica de Estados Unidos, interrogada sobre su nacionalidad americana, responde que ella era pobre. Y nos dice que personas así forman parte de las legiones de ofendidos que no ven la razón de ser de su dolor en la perversidad del sistema social, económico, político en el que viven, sino en su incompetencia. En la medida en que sienten así, se acomodan a la falacia de nuestras sociedades opulentas que culpabilizan de la exclusión social a los propios excluidos, y con ello refuerzan el poder del sistema (pg 95). Resulta evidente que el sistema necesita de los parias de la tierra, de una legión de excluidos y parados para que el miedo transite por nuestras cabezas, sentimientos y elecciones.

    Aunque el libro que creo más trascendente de Freire, de aquellos que he leído, a mi juicio es La Naturaleza Política de la Educación, pues es el libro más potente en cuanto a sistematización y argumentación de ideas de su pedagogía contrahegemónica y su discurso de la posibilidad, pues este opúsculo (son menos de 150 pgs., con mucho texto aclarador por medio de su viuda Ana María Araujo Freire) me ha reavivado algunas cuestiones. Muchas cosas se repiten allá y acá en sus obras, pero hay frases y pensamientos que no importa leer un par o tres veces, ¿no?

 

    Quisiera aprovechar para recordar el último artículo de Rozada en Con-Ciencia Social . En sus últimas 2 pgs., como Lenin ayer, aborda el qué hacer de los profesores críticos ante la avalancha neoliberal, que pone a la escuela pública en manos del mercado. Bueno, en este sentido, yo recordaría las propias palabras de su magnífica monografía, que uno no se cansa de recomendar a cualquier persona con la que se tropieza con ganas de aprender sobre la enseñanza de las CC.SS.: "los profesores… se encuentran hoy obligados a decidir entre 3 alternativas: la de ser sumisos y hacer las cosas como se les dice, incluso medio convenciéndose a sí mismos de que tal vez eso sea lo mejor y hasta colaborando con los tecnócratas, bien para procurarse el medro personal o bien atrapados por el discurso de la calidad y la eficacia; la de ser díscolos, negándose sin más a obedecer y colaborar, aprovechando hasta donde dé de sí la tolerancia del sistema…" (pg 103), que se puede acompañar de esta otra frase-recomendación: "Los profesores con convicciones críticas no pueden paralizarse esperando a que en el centro que les ha tocado se den las condiciones, porque tal y como vamos, quizás no se den nunca… Los profesores interesados por un enfoque como el que se defiende en esta guía, habrán de aprovechar los espacios de incertidumbre, ausencia de tecnologías precisas, estructuras débiles, etc., para tratar de desarrollar su proyecto docente" (pg 129).

    Bueno, pues sin tirar demasiado de la cuerda, especialmente cuando todavía se es interino, algunos intentamos caminar por esa recomendación de Rozada, aprovechar las flexibilidades y estructuras débiles, aunque de vez en cuando ello provoque enfrentamientos con departamentos.

    Sea como fuere, aquellas gentes que habeis hecho proyectos curriculares como los de Ínsula, Cronos, IRES y demás, y que habeis puesto en marcha el proyecto de Fedicaria y de Conciencia, seguro que encontrais espacio para seguir desarrollando esa comprensión contrahegemónica que se leía en vuestro editorial del nº2.

    De todas maneras, quisiera señalar, a propósito de los itinerarios, que el pasado miércoles o jueves de la penúltima semana de diciembre, en la tertulia de Mª. Teresa Campos, la Sra. Ministra afirmó contundentemente que la decisión del itinerario que fuere, va a quedar a total sujeto a elección del alumnado (ya me imagino que esta declaración os sorprenderá, tras el debate de los últimos meses sobre la LOCE, pero tal y como os lo refiero). Lo digo por algún párrafo un pelo catastrofista/alarmista del texto de Rozada: "Si los centros van a poder especializarse en determinados itinerarios y seleccionar a sus alumnos incluso por el expediente académico…" (pg 42). Todo empieza a parecer posible en educación, pero no creo que la perversidad del sistema, que bien subraya el propio Rozada en la línea de la sociología crítica y marxista de la Educación, vaya a llegar a tanto. Al menos, espero, jo.

    Espero que esta salutación freiriana y ¿rozadesca/rozadeña? os haya agradado, con mis mejores deseos para el año próximo y enviando mucho ánimo, como siempre, al proyecto fedicariano.

    Por último, sigo interesado para este enero y febrero en asistir a algunas clases especiales, que pongan en práctica alguna unidad didáctica de estilo fedicariano. Se agradecerá con suculenta comida, además de pinchos de tortilla y caña diarios al compañer@ fedicarian@ que se ofrezca voluntari@.

José Miguel Jorquera.