Estamos agradecidos al
Washington Post, al New York Times, a la revista TIME y a otras
publicaciones importantes, cuyos directores han acudido a nuestras
reuniones y respetado su promesa de discreción durante casi 40 años.
Habría sido imposible para nosotros desarrollar nuestro plan para el mundo
si hubiésemos sido objeto del escrutinio público durante aquellos años.
Pero el mundo es más sofisticado ahora y está preparado para alcanzar el
gobierno mundial. La soberanía supra-nacional de una élite intelectual y
banqueros mundiales es con toda seguridad preferible a la
auto-determinación nacional practicada en siglos pasados.
David Rockefeller,
Consejo sobre Política Internacional (EEUU, 1950)
Mucho se habla de la
independencia en estos días: la independencia de los países, la
independencia de los medios de comunicación, la independencia del banco
central...
Lo curioso del uso de este
término es que en general es usado para justificar avasallamientos y
violaciones de las libertades de los demás. Es ya un clásico ejemplo,
aunque aún no reconocido por todos lamentablemente, citar la politíca
imperialista de los Estados Unidos, que cotidianamente y casi como un
eufemismo denominamos “Globalización”. La globalización no es más que una
extensión, reformulación y readecuamiento a las nuevas tecnologías, de los
viejos procesos de colonización que llevaron a la apropiación de nuevas
tierras y al exterminio o esclavización de los habitantes de esas tierras.
Hoy en día no justificaríamos
un proceso de colonización de tales características, pero sí justificamos
o no somos concientes de las nuevas formas de colonización que ha
desarrollado el Imperio Yanqui. Los principales pilares y las “armas” más
importantes de la nueva estrategia colonizadora son:
a) Concentración del
Poder Económico, a través de la creación de Bancos Centrales (FED o
“Reserva Federal” en el caso de EEUU) y la manipulación del papel
moneda.
Dénme el control del
suministro de dinero de una nación y no me importará quién haga sus
leyes
M.A. Rothchild,
Fundador del Banco Rothchild (EEUU)
b) Control de los medios
masivos de comunicación, para la manipulación de la opinión pública y
sumar a la población como masa a favor de sus intereses e intenciones
político-económicas.
A través del uso de estas
herramientas, la estrategia es muy simple:
-
Transformar una
oportunidad en una amenaza. Por ejemplo, buscar un país que
posea un recurso apetecible, deseado y faltante, e inventar o aprovechar
cualquier situación para generar conflictividad con determinado grupo o
país. Se eleva la sensación de conflictividad hasta el punto de
convertir al objeto deseado en una amenaza. De esta manera, queda
creadas las condiciones apropiadas para justificar la necesidad de
ocupar o intervenir en el área de “conflicto”. Esta estrategia termina
culminando en lo que se denomina “Guerra contra el Terrorismo”, o
simplemente Terrorismo.
La cuestión era cómo los
manipularíamos para que hagan el primer disparo... Era deseable asegurarse
que los japoneses fueran los que hicieran esto, para que no hubiera dudas
de quiénes eran los agresores.
Henry Timson,
Secretario de Guerra (EEUU, 1941), sobre cómo provocar a los
japoneses a que ataquen Pearl Harbor para entrar en guerra
-
Usar los medios de
comunicación para propagar y establecer globalmente estos puntos de
vista y de convencer de la necesidad de ocupar esos territorios
o de poner fin a cierto gobierno que no “colabora” con sus intereses.
Esto se realiza manipulando psicológicamente a la población, recurriendo
a la generación de Miedo, Terror e Inseguridad. Este método
propagandístico es ya bastante antiguo:
Existe un mal que amenaza a
todos los hombres, mujeres y niños de esta gran Nación. Debemos tomar
medidas para garantizar nuestra Seguridad Nacional y proteger nuestra
Patria.
Adolf Hitler,
anunciando la creación de la Gestapo
-
Recurrir a la
ocupación militar del territorio e iniciar una “guerra” con el
fin de “restablecer” el orden democrático. En ciertas ocasiones no es
necesario llegar a la instancia de la ocupación militar. Esto ocurre
cuando se logra sumar a la causa una masa crítica de grupos de
desestabilización locales que permiten la puesta en marcha de Golpes de
Estado. Históricamente, el grupo determinante en la ocurrencia de estos
golpes de estado eran las Fuerzas Armadas, las cuales terminaban
ocupando el poder en la forma de Dictaduras. Sin embargo, otros
participantes más contemporáneos de estos accionares son Grupo
Económicos y Medios de Comunicación poderosos que se veían afectados por
las medidas del gobierno derrocado.
Es
importante entender que no sólo la ocupación del territorio para tomar
posesión de los recursos que el mismo tiene es un negocio, sino también la
puesta en marcha de una “guerra”, que permite el desarrollo de la
industria militar, así como también la destrucción del país ocupado, que
otorga la oportunidad de reconstruir la infraestructura del país ocupado y
destruido. Obviamente, esto también crea la oportunidad de otorgar nuevos
créditos para que esta reconstrucción sea posible. Un país endeudado
difícilmente pueda disponer libremente de sus propios recursos, por lo
cual los mismos culminan formando parte de empresas extranjeras, es decir,
terminan privantizándose. En definitiva, el país “blanco” queda endeudado
de por vida, y por ende se transforma en nueva colonia del
Imperio.
Cualquier similitud
con nuestra realidad, con lo que ocurre u ocurrió en nuestro país, es pura
coincidencia...
Espero y deseo que en este
año del Bicentenario recuperemos algo, aunque sea un poco, del espíritu
libertador de nuestros próceres
revolucionarios.