FRENTE NACIONAL DE MUJERES EN
LUCHA POR
LA DIGNIDAD DEL TRABAJADOR
MEXICANO
--8 DE MARZO, DÍA
INTERNACIONAL DE LA MUJER—
*Las mujeres de diversos gremios de
trabajadores
se alistan para organizarse como Frente de
Lucha.
Con
motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra en todo el mundo en
esta fecha, lunes 8 de marzo, grupos de mujeres mexicanas han decidido
organizarse desde enero de 2010 como Frente Nacional de Mujeres en Lucha por la
Dignidad del Trabajador Mexicano y sumar así sus esfuerzos al de los
trabajadores de todos los gremios que se propongan alcanzar la verdadera
justicia social y la dignidad de toda la clase trabajadora de nuestro país.
Inicialmente
el Frente Nacional de Mujeres se ha venido integrando por mujeres en lo
individual y en lo colectivo que son las esposas, hermanas e hijas de los
compañeros trabajadores mineros, metalúrgicos y siderúrgicos de México, a través
de diversas movilizaciones para demandar justicia y dignidad para los agremiados
mineros que están siendo objeto de represión laboral, judicial y política, en
el largo conflicto que se ha desarrollado desde febrero de 2006 hasta la fecha.
Pero a esta organización ya se están sumando las mujeres de otros gremios de
trabajadores, tanto de la industria como de los servicios y de Organizaciones
No Gubernamentales.
En
las próximas semanas se hará realidad la constitución formal y legal del
Frente, con lo cual las mujeres adherentes tendrán un eficaz instrumento de
lucha y presión para pugnar a favor de sus esposos, padres, hermanos e hijos
pertenecientes al Sistema Minero Nacional, y hay el interés y el compromiso creciente
de mujeres de otros gremios, como el electricista, el de tranviarios, el de
universitarios y muchos más, así como de otros sectores sociales de las clases
medias, para adherirse a este Frente y luchar por los derechos e intereses de
sus compañeros hombres y por sus propias y específicas reivindicaciones como
mujeres.
Nació a
principios del Siglo XX la lucha organizada de
las mujeres
por sus reivindicaciones específicas de género
La
celebración de hoy, lunes 8 de marzo, del Día Internacional de la Mujer, es el
resultado de una intensa movilización histórica de las mujeres de diversas
partes del mundo, que han buscado la igualdad de oportunidades con los hombres,
y sobre todo, para superar las obsoletas concepciones discriminatorias,
frecuentemente vejatorias, que por los siglos de los siglos han mantenido a la
mujer en condiciones de desventaja social y familiar, las cuales comienzan
muchas veces por los preceptos mal entendidos o aplicados de las religiones
establecidas y por tradiciones que en el Siglo XXI son insostenibles.
Pero
no cabe duda de que la supeditación de la mujer al hombre ha llegado a su final
histórico. Esto es evidente desde que la Revolución Industrial del siglo 19 en
Europa y Estados Unidos empujó a las mujeres al mercado de trabajo, sin
aligerarles a cambio las pesadas obligaciones familiares de madres, amas de
casa, hijas y administradoras y educadoras de la vida de la familia, con lo que
sus cargas de responsabilidad crecieron en la sociedad capitalista.
Esta
celebración ocurre desde principios del siglo XX, pero adquiere carta de
naturaleza en la década de los 70 del siglo pasado, cuando la Organización de
las Naciones Unidas, ONU, establece la fecha del 8 de marzo para la celebración
de este día. Con ello se confirma que el de las mujeres es un sector, que
abarca a la mitad del género humano, con demandas específicas y peculiares que
no habían sido tenidas en cuenta cabalmente por las sociedades.
Numerosas
reuniones nacionales e internacionales, así como marchas y mítines, se celebran
ese día en todo el mundo. La ONU misma ha celebrado más de cuatro conferencias
mundiales, con representaciones de
mujeres de todos los continentes, para tratar los diversos aspectos de
la vida de las mujeres en la multitud de los aspectos que las abarcan:
laborales, educativos, familiares, de salud y muchos más.
Las Mujeres Trabajadoras fueron
históricamente las
primeras en organizarse para protestar
en el mundo
Se
da por cierto que la celebración del 8 de marzo de cada año comenzó en 1911 en
Dinamarca. Nació esta fecha conmemorativa y de lucha de género, como el Día
Internacional de la Mujer Trabajadora,
en respuesta a las condiciones de discriminación laboral en que se desempeñaban
las mujeres que ejercían un empleo en fábricas, comercios o instituciones de
servicio, desventajosas respecto de los hombres. Así que en 1911 se celebró por
primera vez este Día en Dinamarca, Alemania, Austria y Suiza, y con los años se
fue extendiendo a todas las partes del mundo, tanto en los países desarrollados
como en las naciones en vías de desarrollo.
En
el mes de marzo del mismo año de 1911, días después de haberse celebrado por
primera vez el Día Internacional de la Mujer, el 25 de mayo más de 140 jóvenes
trabajadoras, la mayoría inmigrantes, murieron en el trágico incendio de la
fábrica Triangle de Nueva York, Estados Unidos, suceso que tuvo un gran impacto
social y mundial, y el cual es rememorado año con año, en cada 8 de marzo, como
motivación para seguir adelante en el proceso de lograr la igualdad de
oportunidades y condiciones entre los géneros.
En esos
mismo años las mujeres de diversos países europeos se destacaron en sus movimientos
por la paz, sobre todo antes de comenzar la Primera Guerra Mundial (1914-1917) la
cual produjo varias decenas de millones de muertos de todos los bandos bélicos
en confrontación. En 1917, como reacción ante los 2 millones de soldados rusos
muertos en esa primera conflagración bélica por el reparto del mundo, las
mujeres rusas escogieron el último domingo de febrero para declararse en huelga
en demanda de “pan y paz”, que fue exitosa a pesar de la oposición a la cual se
enfrentó en círculos tradicionalistas dirigidos por hombres. Desde esa huelga
esa consigna ha sido una proclama que las mujeres en sus movimientos no han
abandonado, aunque agregándole otras demandas que son sensibles para mejorar
las condiciones de las mujeres trabajadoras.
Paralelamente,
surgió en esos primeros años del Siglo XX, el movimiento sufragista de las
mujeres, o sea, el movimiento por conseguir el voto para las mujeres, y después
el derecho no sólo a votar, sino a ser votadas, ya que en el siglo XIX las
mujeres no tuvieron entre sus derechos el de elegir a sus representantes o
gobernantes, y mucho menos el derecho a ser elegidas como representantes o
gobernantes. Fue en el curso de varias décadas como las mujeres fueron
obteniendo gradualmente en los diferentes países sus derechos políticos plenos.
Las
mujeres avanzaron entonces en temas como la igualdad general entre los géneros,
la igualdad de remuneración (a trabajo igual, salario igual); superación del
trabajo precario de las mujeres; reglamentación de las ausencias al trabajo que
a las mujeres les imponen la maternidad y otros aspectos de la vida familiar,
como la atención de los hijos; la violencia intra y extra familiar; el
equilibrio entre la vida laboral y familiar. En México y en América Latina, así
como en países subdesarrollados de África y Asia, a esos temas se han agregado
la demanda de igualdad étnica, la lucha contra la violencia intrafamiliar y
social, y contra el maltrato del hombre contra la mujer y los hijos en el
matrimonio.
En
este Día Internacional de la Mujer, que se está conmemorando hoy, lunes 8 de
marzo, las mujeres celebran su fecha mundial sin haber alcanzado satisfacción a
sus justas demandas en todo el mundo. Panoramas de explotación del trabajo
femenino, junto con el trabajo infantil, el abandono de las mujeres ancianas, la
violencia contra las mujeres, son la constante en muchos países en vías de
desarrollo, e incluso en países desarrollados. El maltrato y la discriminación a
la mujer dentro y fuera del hogar, la desigualdad de empleos y de oportunidades
educativas siguen siendo pesados lastres en el desarrollo de los sectores
femeninos, especialmente en las naciones en vías de desarrollo, que con la
terminación del colonialismo europeo antes o a mediados del Siglo XX de todos
modos no han desaparecido del mundo.