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Ciudad de México aprueba la despenalización del
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La Asamblea de Representantes autoriza la
interrupción del embarazo en las 12 primeras semanas
ANTONIO O.
ÁVILA/AGENCIAS - EL PAÍS
La
Asamblea de Representantes (cámara de diputados) de la capital mexicana
ha despenalizado la práctica del aborto durante las 12 primeras
semanas de gestación, en una histórica votación que deja en
completa libertad a las mujeres para decidir la suspensión del
embarazo en Ciudad de México. En suma, 46 diputados han votado a
favor en apoyo a la moción presentada por el izquierdista Partido
de la Revolución Democrática (PRD), 19 lo han hecho en contra y uno
se ha abstenido. Horas antes de la votación, los asambleístas del
derechista Partido Acción Nacional (PAN, en el Gobierno de la
nación) trataron de frustrar el debate de la ley, pero no lo han
logrado al sumar sólo 19 votos. Los 44 diputados que han decidido
seguir adelante han dado así virtualmente luz verde a la
despenalización, aunque han ganado también la excomunión de la
Iglesia católica.
Previamente,
los conservadores Abogados Católicos entregaron a la Asamblea
36.000 firmas de ciudadanos que pedían un referéndum antes de
legislar sobre el aborto.Pero la suerte estaba echada. Así lo
demostraba la postura de Jorge Triana Tena, vicecoordinador del
grupo de diputados panistas en la Asamblea, quien anunció que el
PAN mantendría la frente en alto ante una derrota en el asunto del
aborto. El partido gobernante adelantó ayer que recurrirá a la
Suprema Corte de Justicia para pedir la inconstitucionalidad de la
ley.
Reducción de penas
Con las
líneas de votación marcadas, los panistas se han dedicado a alargar
las intervenciones en la tribuna, tratando de mantener viva unas
horas más la vieja ley, que sólo permite el aborto en casos de
violación, malformación del feto, riesgos para la vida de la mujer
o inseminación artificial sin consentimiento de la mujer. Esa
legislación establece penas de tres a cinco años de cárcel para
quien interrumpa la gestación en cualquier momento. Con la nueva
ley, las mujeres podrán decidir por cualquier razón, incluso de
índole económica o social, interrumpir voluntariamente el embarazo
durante las 12 primeras semanas de gestación.
La norma
aprobada también contempla la reducción de penas para aquellas
mujeres que decidan interrumpir el embarazo después del plazo de
doce semanas. Para que pueda entrar en vigor, la nueva ley deberá
ser promulgada primero por el alcalde de la capital mexicana,
Marcelo Ebrard. De ser así, la ciudad se sumaría a Cuba, Guayana y
Puerto Rico como los únicos lugares en Latinoamérica y el Caribe
que permiten esta opción.
A ese
respecto, la asambleísta del PAN Margarita Martínez consideró que
sus compañeros diputados no pudieron sustentar jurídica ni
científicamente por qué despenalizaron el aborto durante esas
primeras 12 semanas. En su opinión, "la determinación de 12
semanas es totalmente arbitraria y esta arbitrariedad se plantea
como un absoluto; ustedes, los pluralistas, imponiendo un
absoluto".
Tensión en las calles
Desde hace
semanas, el Colegio de Bioética había fijado una posición
científica en torno a este asunto al señalar que el embrión de 12
semanas no es un individuo biológico, ni mucho menos una persona:
carece de vida independiente, ya que es totalmente inviable fuera
del útero. El desarrollo del cerebro está apenas en sus etapas
iniciales y no se han establecido las conexiones nerviosas que
caracterizan al ser humano. El embrión, por tanto, no experimenta
dolor ni ninguna otra percepción sensorial, según el informe.
Los
diputados del Distrito Federal (Ciudad de México) han trabajado
protegidos por más de 400 granaderos (policías antimotines) y
cercados por centenares de grupos opositores, que reclamaban
"abortar la ley del aborto". En el centro histórico de la
capital mexicana se reunieron, lejos unos de otros, grupos que
apoyaban la despenalización y tradicionalistas que la repudiaban.
Las
mujeres legisladoras presentaron batalla en la tribuna. La
perredista Leticia Quezada ha declarado que con esta nueva ley las
mujeres, con agallas y dejando de lado las amenazas, pueden
defender reformas progresistas: "Aborto legal para no
morir", proclamó.
Los
asambleístas echaron mano de todos sus recursos políticos: el verde
Leonardo Álvarez apeló a los sentimientos y pidió que las mujeres
que decidan abortar primero se sometan a un ultrasonido, para que
cuando vean la imagen del feto puedan cambiar de opinión.
"Porque cuando lo vea, pensará dos veces en abortar",
según sus palabras.
En la
trinchera de los conservadores, el grupo ultra Pro Vida ha sido el
gran protagonista. Llevó a las puertas de la Asamblea miles de
firmas de ciudadanos para exigir frenar el debate y colocó un
amplio cartel en la Catedral Metropolitana con las imágenes de la
Virgen María y Jesucristo con bebés en los brazos para expresar su
rechazo al aborto. Su presidente, Jorge Serrano Limón, convocó un
movimiento pacífico de "desobediencia civil" para
bloquear clínicas y pedir a los directores de hospital y a los
médicos que no acaten la ley.
El alcalde
de la ciudad de México, el perredista Marcelo Ebrard, ha declarado
que tras la despenalización "no estimamos que vaya a haber
ninguna avalancha de abortos. Tendremos que orientar a las
personas, atenderlas, pero no esperamos que haya un cambio tan
radical como se dice", al tiempo que afirmó que el sistema de
salud está preparado para atender los casos de aborto que se
presenten.
Martes 24 abril 2007
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