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Candidatas
2007: Políticas en clave de género
Por Alejandra
Waigandt | 30.5.2007
Gabriela Michetti, María América
González, Patricia Walsh, Gabriela Cerruti y Diana Maffía son algunas de las mujeres
que darán pelea política el 3 de junio en las elecciones de la Ciudad de
Buenos Aires. Ellas están encabezando, secundando o participando en las
listas que los partidos y coaliciones presentaron para llegar al Gobierno y a
la Legislatura porteña. Los temas de género no figuran en muchas de las
agendas políticas, aunque hay candidatas que tienen ideas y hasta propuestas.
El próximo domingo
2.573.731 electores –51,9 por ciento mujeres y 48,1 por ciento
varones– se encuentran habilitados para elegir jefe o jefa y vicejefe o
vicejefa de Gobierno, optando por alguna de las 18 fórmulas presentadas,
además de representantes legislativos locales, repartidos en unas 22 listas.
En ese marco, de
36 candidatos y candidatas repartidos entre las fórmulas que disputarán los
principales puestos, únicamente 10 son mujeres y sólo una de ellas tiene
posibilidades reales de ocupar un lugar de decisión en el gobierno porteño.
Se trata de la postulante a vicejefa de Gobierno, Gabriela Michetti, quien
secunda a Mauricio Macri en la Lista 502 de Alianza Propuesta Republicana
(PRO), que es una de las tres expresiones con mayor intención de voto, según
encuestadores.
Michetti nació en
Laprida, provincia de Buenos Aires, es hija del médico Mario Michetti y la
docente Martha Ilía, quién dejó su actividad como maestra rural para
dedicarse al matrimonio y el hogar. Gabriela se divorció hace tres años, hoy
tiene 41 años y es madre de Lautaro de 14 años.
En diálogo con
Artemisa, la diputada del bloque Frente para el Cambio reconoció que es muy
difícil conciliar la vida familiar con la laboral. “Esto les ocurre a
todas las mujeres que tienen profesiones que requieren mucha dedicación, por
ejemplo, las médicas. Son profesiones en las que una pone todo su ser”,
agregó.
“Creo que es
importante tener conciencia de que, como personas, nos alimentamos de lazos
como el de madre, amiga, pareja. Para ser una buena política también hay que
ser buena en las otras cuestiones, que hacen a lo más profundo del
ser”, expresó la dirigente macrista para concluir: “es esencial
trabajar en la construcción de espacios de valoración del rol de la
maternidad, la amistad... A veces te sale bien y a veces no, cuando ocurre lo
último me siento descentrada, pierdo el eje”.
Michetti es
licenciada en Relaciones Internacionales. Ingresó a la gestión pública en
1989 para desempañarse como asesora en la Comisión de Gestión Internacional
de la Gobernación de la Provincia de Buenos Aires, puesto que mantuvo hasta
1991. Luego, entre 1996 y 1998 integró la subsecretaría de Industria, y entre
1998 y 1999 la de Comercio Exterior del Ministerio de Economía. En enero de
2000 se hizo cargo de la dirección de Negociaciones Comerciales
Internacionales del mismo Ministerio.
Tres años más
tarde, en 2003 asumió como legisladora en la Ciudad de Buenos Aires.
Participó entonces en la Comisión Investigadora de la tragedia de la disco
República Cromañón, en la que murieron 194 personas, desde donde sostuvo una
contienda verbal con el destituido jefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra, lo
que le brindó protagonismo. En la actualidad es presidenta del bloque Frente
Compromiso para el Cambio.
Consultada por su
interés en la política y el inicio de su actividad partidaria, Michetti
relató: “siempre tuve vocación política, en especial durante mi
tránsito por la gestión pública, aunque también por las actividades que he
desempeñado en acción social. No me acercaba los partidos políticos porque
creía que la falta de credibilidad en ellos me desprestigiaría. Finalmente en
2002 un amigo me invitó a conocer el proyecto político de la Fundación Creer
y Crecer y me presentó a Mauricio Macri. Al principio me resistí, tenía
prejuicios sobre Mauricio, pero terminé conociéndolo. También conocí a su
equipo, los matices ideológicos, las trayectorias de vida y me fui
involucrando”.
Sobre la agenda de
género, la legisladora señaló que se trabaja especialmente en la prevención
de violencia familiar. Luego explicó que el equipo del PRO se encuentra
dividido y especializado en diferentes temas, que ella se encarga del área de
acción social y barrial y que la diputada macrista, Soledad Acuña es la
referente en los temas que preocupan a las mujeres. No obstante comentó que
“cuando pensamos en las políticas sociales tenemos muy en cuenta la
contención de las mujeres. Inclusive impulsamos una Ley de Violencia
Familiar”.
Michetti
reflexionó además que “las mujeres que tenemos el privilegio de ocupar
lugares de decisión y que contamos con la posibilidad de transformar la
realidad, debemos poner lo femenino al servicio de las prácticas que
desarrollamos cotidianamente”. Consideró importante “el
testimonio de las dirigentes políticas, el ejemplo que puedan dar a la
sociedad. Esta debe observar y vivenciar que la presencia de las mujeres en
lugares de decisión aporta un valor agregado, mejora la contención de los
problemas”. Y si bien precisó que es valioso tener en cuenta esa
perspectiva a la hora de elaborar políticas públicas, reiteró que “el
ejemplo, el testimonio puede promocionar más los valores de la equidad de
género”.
En una entrevista
con un semanario la dirigente aseguró que “era muy creyente y que vivía
la religión no desde el temor ni desde el castigo, sino desde los
valores”. Siendo joven trabajó activamente en grupos de pastoral social
de la Iglesia Católica.
Semanas atrás en
un de bate público sobre aborto, sostuvo que es contraria a la
despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo porque “hay
que defender la vida desde la concepción”, aludiendo a los proyectos en
estudio en el Congreso de la Nación Argentina. Admitió sin embargo que
“hay que trabajar en tareas de prevención” y que no acuerda
“con la postura del catolicismo de imponer determinados métodos
anticonceptivos”.
Hacia
el parlamento porteño
Otra de las
plataformas con posibilidades de triunfar es la dupla compuesta por el actual
jefe de Gobierno Jorge Telerman y el dirigente de ARI Enrique Olivera. A esta
fórmula irán pegadas dos listas cuyas primeras candidatas al parlamento local
son mujeres: la vicejefa de Gabinete en el gobierno porteño, Gabriela Cerruti
(Lista 504 Frente Más Buenos Aires) y la ex defensora del Pueblo de la
Ciudad, Diana Maffía (Lista 501 Coalición Cívica), esta última es respaldada
por la candidata presidencial Elisa Carrió.
Cerruti nació en
la ciudad bonaerense de Punta Alta. Es la tercera de seis hermanas, hija de
Rosa Riasol y Ruggero Cerruti, esposa del periodista Lucas Guagnini y mamá de
Sofía y Lucio.
Al igual que su
contrincante del PRO, siendo joven Cerruti era muy creyente. Fanática de Acción
Católica, estuvo a punto de ingresar al convento de las Carmelitas Descalzas,
pero finalmente optó por el periodismo. Trabajó en el diario Página/12, donde
llegó a ser jefa de la sección política. Luego fundó la revista Trespuntos.
Escribió el emblemático libro El jefe, donde retrata los años del menemismo,
entre otras reconocidas obras. Asimismo, creó junto a otros defensores de
derechos humanos la Comisión provincial de la Memoria, desde donde enfrentó a
Estela Carlotto, de la Asociación Civil Abuelas de Plaza de Mayo. En ese
momento pegó el salto a la política porteña.
“Empecé a
tener una crisis en la que se me hizo claro que no me bastaba con contar la
realidad. Lo que me interesaba era la cosa pública. Después de escribir
‘El jefe’, me fui a Londres, donde empecé a trabajar sobre temas
de memoria colectiva y ahí comienza mi vinculación con los derechos humanos.
También por motivos personales, me casé, tuve a mis hijos, bajé el
perfil”, expresó hace unos días a un medio de comunicación una de las
personas de mayor confianza de Jorge Telerman.
Sobre su trabajo
como vicejefa de gabinete, espacio integrado mayoritariamente por varones, la
funcionaria aseguró que “siempre defiende las cuestiones de la mujer, además
de la política en general”. En ese sentido confirmó que los horarios de
trabajo están organizados conforme a las necesidades de los varones.
“Creo que tendría que hacerse política y ejercer cargos con horarios de
las mujeres y respetando los de la familia”, opinó.
La candidata a
primera legisladora por la Coalición Cívica, Diana Maffía se casó con el
filósofo Alberto Moretti hace 26 años; es madre de Celeste, de 22 años, y de
Juan, de 18.
Maffía también
afirmó que es muy difícil conciliar la vida familiar y laboral.
“Siempre trabajé mucho pero desde hace unos años mi trabajo lleva más
horarios imprevistos y tiempo fuera de casa, que es lo que perturba más la
vida familiar. Antes de tomar cada desafío lo consulto con mi marido y mis
hijos y evaluamos los cambios que va a producir en nuestras vidas –la
Defensoría del Pueblo, el Instituto Arendt y la Legislatura; también viajes
al exterior cuando son largos o actividades de muchas horas a la mañana
temprano o a la noche tarde–. Hacer los pactos antes evita discusiones
después, aunque en todos los casos las consecuencias fueron peores de lo que
pensábamos. Las mujeres hacemos tanto trabajo invisible, que nuestra ausencia
se nota más que nuestra presencia. Qué paradoja!”
Maffía es experta
en género. Se doctoró en la UBA con una tesis sobre Género, subjetividad y
conocimiento. Participó además en diversas agrupaciones de mujeres que
trabajaron en torno a reivindicaciones legales vinculadas al mundo femenino,
entre ellas, el derecho a elegir sobre el propio cuerpo. De 1998 a 2003 fue
defensora del Pueblo en Derechos Humanos y Equidad de Género en la Ciudad de
Buenos Aires.
En la actualidad
es docente de la Maestría en Estudios de Género en la Universidad de Rosario,
investigadora del Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género en la
UBA, y desde 2004 es directora académica del Instituto de formación cultural
y política Hannah Arendt.
Su último libro,
Búsquedas de Sentido para una Nueva Política, lo escribió en colaboración con
Elisa Carrió, a quién conoció a mediados de los años ’90. “Nos
juntó la diputada del ARI Marcela Rodríguez para charlar de mujer y
política”, precisó.
Sobre su
participación en política electoral Maffía comunicó: “hace tiempo,
desde el Instituto Arendt, estamos trabajando en otras maneras de participar
en política. Integro la Coalición Cívica como independiente, en la mesa de
intelectuales, y acepté la propuesta de Carrió porque consideramos que era
una manera de identificar lo que queríamos proponer en política: ética,
república y distribución del ingreso y la palabra. Es una alta
responsabilidad para mí”.
De acuerdo al blog
que posee la candidata de la Lista 501, una forma de impulsar políticas de
género es instrumentando las leyes vigentes, en especial la que refiere al
Plan de Igualdad Real de Oportunidades y de Trato entre Mujeres y Varones.
“Permitiría evaluar todas las políticas públicas desde esa perspectiva
y hacer las modificaciones que conduzcan a la equidad”, detalla Maffía.
En ese sentido la filósofa cree que deben ser prioridades la atención de las
diferencias entre varones y mujeres, la inserción laboral y su retribución,
los recursos de prevención y atención en salud –sobre todo sexual y
reproductiva–, el acceso a la vivienda, la atención de violencia, la
lucha contra la explotación y la trata de mujeres.
“La no
discriminación por orientación o identidad sexual debe estar acompañada de
políticas positivas dirigidas a segmentos muy vulnerables como travestis y
transexuales, que son empujadas a la prostitución por falta de acceso a
derechos ciudadanos. Las personas intersexuales deben poder participar de una
revisión de las condiciones de determinación quirúrgica del sexo”,
concluye.
En cuanto a las nóminas kirchneristas, recién hay candidatas en los terceros
puestos de sus dos boletas, una es la Lista 500 (Frente para la Victoria),
que propone al justicialista Daniel Filmus para la jefatura de Gobierno, y
otra es la Lista 503 (Diálogo por Buenos Aires), que impulsa al
cooperativista Carlos Heller para la vicejefatura. Silvina Pedreira integra
la primera y Gabriela Alegre la segunda.
Alegre es conocida
por su trayectoria en derechos humanos. Entre los años 1998 y 2000 coordinó
la Comisión Pro Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado en la
Legislatura porteña. Luego, durante la gestión de Aníbal Ibarra, integró el
área de Derechos Humanos. Carlotto se enfrentó a Cerruti justamente al
defender la gestión de Alegre.
En la actualidad la ex funcionaria es presidenta de la Asociación Civil Buena
Memoria y responsable de la Unidad de Promoción de los Derechos Humanos del
Adulto Mayor en el PAMI.
Días atrás, el
candidato Carlos Heller dijo que podría constituirse en objetivo para el
espacio que integra, impulsar medidas de acción positiva como la Ley de Cupo
Femenino a fin de estimular la participación de las mujeres en lugares de
decisión, más allá de los cargos electivos, sin embargo en la agenda política
de este sector no hay propuestas específicas sobre género.
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