(Contenido de la
FICHA 50)
“Los engaños
dice Platón que nunca acontecen en las cosas disímiles y muy diferentes, sino
cuando ocurren muchas que tienen gran similitud.”
Juan
Huarte de San Juan
UTILIDADES y LIMITACIONES DE
LA
GRAFOLOGÍA
Valorar las utilidades
ciertas de la
Grafología, supone conocer y tener presente cuales son sus
principios bien asentados y sus limitaciones, alejándose definitivamente de los
mitos y especulaciones que envenenan esta disciplina y la alejan infelizmente de
su cometido y posibilidades.
En cuanto a las limitaciones
y restricciones de la
Grafología hay una que resulta especialmente perniciosa para su
desarrollo y aceptación social. Nos referimos a aquellas especulaciones
gratuitas que entienden la
Grafología como susceptible de ser utilizada como técnica
terapéutica en la resolución de enfermedades orgánicas y trastornos diversos.
Esta consideración se basa en una incomprensión esencial y una mistificación
inaceptable de la escritura manuscrita.
Evidentemente, desde una
perspectiva psicológica, la reeducación del gesto gráfico podría resultar
terapéutica a condición de que constituya una verdadera toma de conciencia de la
problemática que aqueja al paciente-cliente, de su voluntad de cambio así como
del concurso de secuencias gráficas acordes y compatibles con las nuevas
habilidades que se pretende ayudar a instaurar en el
escribiente.
La adopción de un modelo
caligráfico determinado o de unos gestos gráficos específicos nada tiene que ver
con la cura de enfermedades o de trastornos psicológicos, habida cuenta de que
la escritura es “expresión” de la individualidad, consecuencia de la misma y por
tanto, variable dependiente de los múltiples factores y variables que conforman
y configuran al sujeto. En todo caso la escritura manuscrita puede ser entendida
a este respecto como indiciaria o sugerente de trastornos y/o patologías
diversas.
Si este tema no queda
suficientemente claro entre aquellos que se inician en el estudio de
la
Grafología pueden surgir desviaciones faltas de justificación
empírica, e incluso de una falta de lógica y sensatez elementales, que
contribuyen al descrédito y la regresión histórica de la
disciplina.
Por su parte, las utilidades
ciertas de la
Grafología, con un amplio sostén empírico y justificación
teórica se concentran en dos grandes campos: el ámbito de la
psicología-caracterología y el de la criminología, esto es, la Grafología forense
(siendo la Pericia Caligráfica
o Grafística su principal y más habitual instrumento). Estos dos grandes campos
gozan actualmente de una creciente aceptación social y académica, debidas sin
duda, a un mejor conocimiento y divulgación de la bases y fundamentos en que se
sostiene la
Teórica Grafológica.
GRAFOLOGÍA PSICOLÓGICA
La
Grafología
Psicológica,
Grafopsicología o Psicología de la escritura se basa en la evidencia empírica de
que cada persona, debidamente adiestrada en la grafoescritura (esto es, una vez
adquirida competencia grafomotriz y mínimamente personalizada su escritura),
exhibe una escritura que le es característica y peculiar. La combinación y
configuración única de variables que presenta cada escritura así como la figura
o impronta (gestalt) que emerge de la misma está lo suficientemente emparentada
con la personalidad, habilidades y factores anímicos del sujeto escribiente como
para permitir realizar inferencias y predicciones sensatas tanto sobre el tipo
de persona que se encuentra tras ella como de su específica manera de afrontar
las circunstancias.
El registro de la conducta gráfica,
manifiesta en el comportamiento indiosincrático que tiene lugar sobre el
escenario simbólico del papel (o cualquier otro soporte), permite y así lo avala
la praxis grafológica y los estudios realizados, vislumbrar diferencialmente la
actitud gráfica del extravertido, del comunicativo y prosocial, del locuaz, del
sujeto voluntarioso y asertivo, del carácter dominante, del tímido y sumiso, del
inseguro, del apresado por afectos negativos, del idealista y soñador, del
ambicioso, del inestable, del abierto a la experiencia, del retraído, del
orgulloso y prepotente, del agresivo e intolerante, del luchador… así como de un
muy largo etcétera.
Estas posibilidades que la lectura
grafológica de la escritura permite al instruido y entrenado para ello, concede
a la
Grafología un lugar merecido entre los instrumentos y
herramientas de evaluación psicológica, de gran utilidad para enmarcar y
contextualizar tipológicamente la conducta de un sujeto adulto y sin minusvalías
que afecten la competencia grafomotora en general y más particularmente la
escritural.
Diversas profesiones y disciplinas se
pueden beneficiar de la técnica grafológica. Para el psicólogo clínico, la
evaluación grafológica supone una fuente de información de gran utilidad a la
hora de considerar el contexto caracterológico en que se puede enmarcar
determinada problemática. En un interesante artículo sobre la Grafología como aliado
para el ejercicio de la Psicología
Clínica, la
Psicóloga y Grafóloga Amalia Lorente considera que “La Grafología es un buen aliado para
desentrañar esa maraña de rasgos personales que forman la
individualidad.”
Para el maestro, el profesor o el pedagogo,
el análisis grafológico puede permitir un sondeo discreto de la atmósfera
anímica y los perfiles de la personalidad del alumno que ayuden a una mejor
comprensión de sus actitudes. Asimismo, determinadas señales grafológicas
podrían constituir señales de alarma ante una afectividad negativa o un
sufrimiento anímico que podría requerir atención
especializada.
También el criminólogo se puede beneficiar
de una comprensión cabal de las variables grafológicas fundamentales. El perfil
psicológico que la escritura pone de manifiesto supone un nada despreciable dato
de interés en las investigaciones criminológicas. En este terreno, tanto la
grafopsicología como el cotejo pericial caligráfico resultan de gran
utilidad.
La investigación histórica también se ve
beneficiada de los estudios grafológicos por los datos y sugerencias que la
escritura puede proporcionar. Resulta de especial interés el contraste entre lo
que las crónicas históricas refieren del personaje en cuestión y los rasgos
grafonómicos característicos de su escritura.
En el ámbito de las organizaciones y del
trabajo, la
Grafología sirve a los propósitos de selección de personal,
aportando criterios y sumándose a otros en la búsqueda del perfil idóneo para
encomendar una tarea.
PERICIA CALIGRÁFICA ó GRAFÍSTICA
La sociedad se sirve de la figura del
Perito Calígrafo o experto en Grafística para arrojar luz en situaciones de
controversia judicial en las que un grafismo, texto o firma, se hallan
cuestionados por alguna de las partes en litigio. En este tipo de situaciones,
muy habituales por cierto, se precisa de una investigación basada en el cotejo o
confrontación de variables grafológicas esenciales entre los grafismos
cuestionados, denominados “grafismos Dubitados” y grafismos de procedencia
cierta, denominados a su vez “grafismos
Indubitados”.
Es este cotejo el que conducirá al experto,
mediante el registro exhaustivo de las variables presentes en ambos tipos de
grafismos y su eventual compatibilidad y correspondencia, a las conclusiones que
las instancias judiciales le requieran y demanden.
El cotejo de variables grafológicas se
realiza atendiendo a aquellos elementos componentes del grafismo que resultan
más idiosincrásicos y representativos de la identidad gráfica. La experiencia,
por su parte, pone de manifiesto que, de todos los parámetros o categorías
grafonómicas, son las variables de la presión, el ritmo escritural (el patrón
fisiológico de movimiento que cada individuo manifiesta y que algunos convienen
en llamar ´ductus´) y los manejos involuntarios, altamente automatizados o
inconscientes de los espacios, los aspectos que resultan capitales y definitivos
en cualquier estudio pericial caligráfico.
Cuando el falsario ocasional, buscando la
imitación de las formas del grafismo, ejecuta una falsificación mediante un
ritmo y presión significativamente diferentes y en ocasiones definitivamente
incompatibles con las propias y características del legítimo responsable de la
firma, estará dejando las huellas incontestables de su transgresión.
Un cotejo o confrontación grafonómica
realizado con las suficientes garantías de cientificidad requiere el concurso de
varios factores. Uno de ellos sería que la muestra Dubitada no sea un mero
fragmento de firma, como es el caso de las firmas que consisten en una
simplificación gráfica extrema. Firmas tipo Visé, que limitan enormemente la
presencia de variables grafonómicas. A este respecto sería del todo conveniente,
deslegitimar mediante legislación toda firma que no comporte caligrafía, pero la
realidad es otra y nos encontramos con firmas que son poco más que un trazo,
especialmente en algunos sectores profesionales como la construcción y los
servicios.
Si la muestra Dubitada resulta susceptible
de cotejo (la gran mayoría lo son), precisaremos de muestras Indubitadas en
cantidad y condiciones de idoneidad suficiente (coetáneas a la muestra Dubitada
y a ser posible realizadas con anterioridad a la controversia judicial) para
efectuar la confrontación o cotejo. En ocasiones, las muestras Indubitadas
pueden complementarse con la realización de un “cuerpo de escritura”, que
consiste en la realización a petición del juzgado de escritura y firmas, que
servirán al Perito Calígrafo para ampliar la población de muestras Indubitadas
con las que observar las constantes y las variaciones legítimas que forman parte
de la identidad gráfica de una persona. También la firma presente en el
documento nacional de identidad, a pesar de no ser material gráfico susceptible
de cotejo debido a las condiciones en que se realiza, mediante una plantilla que
limita el espacio de manera notable y del hecho de que consiste en un escaneado
del original, nos servirá para conocer el formato habitual con el que se firma.
No olvidemos que resulta bastante habitual disponer varios modelos de
firma.
Las conclusiones a que da lugar el estudio
grafístico o pericial caligráfico pueden ser de tres tipos. Uno de ellos sería
el caso cuando el perito no encuentra suficientes elementos como para decidir si
la firma presenta las suficientes correspondencias significativas que avalen una
conclusión positiva o negativa respecto a la común procedencia con las muestras
Indubitadas.
Otra sería cuando el Perito encuentra
indicios claros, necesarios pero no suficientes como para una conclusión
determinativa. En estos casos la conclusión es estimativa. Se puede emplear
también el futuro hipotético “podría ser”.
Finalmente, cuando las correspondencias y
analogías son claras y esenciales, y se aprecia homologabilidad plena entre
ambos tipos de grafismos (Dubitados e Indubitados), la conclusión manifiesta una
decisiva convicción técnica.
Colaborador docente en las Especialidades Universitarias que sobre
Ciencias del Grafismo se imparten en la Universidad Autónoma de Barcelona