| Asunto: | Re: [grafologia] Re: Un termómetro. Cierto | | Fecha: | Viernes, 9 de Febrero, 2007 11:14:15 (-0300) | | Autor: | Júlio Cavalli <juliocavalli @.....com>
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| En respuesta a: | Mensaje 6882 (escrito por Amparo Botella) |
Estimada Amparo,
Independientemente de cómo se implementaría la Grafopatología en la curricula de la formación profesional del grafólogo, el tema que planteas nos obliga a remontarnos a las fuentes. Después de 15 años de trabajar en el mundo de la grafología, "el museo de grandes novedades" sigue vigente. Como dice un conjunto argentino "yo veo el futuro repetir el pasado".Me gustaría completar tu opinión sobre este tema en respuesta al que María del Carmen ha enviado y que es todo un abstract imperdible.
1. La experiencia comprobada y
comprobable del grafólogo es condición sine qua non para el avance de la
grafología. Muchas veces, por culpa de un reducido grupo
grafológico, pigmeo de ética y que en todas las épocas históricas explotaron la
grafología con fines puramente comerciales, nuestra ciencia está hoy en día en
plena etapa de rehabilitación. La han atropellado, la han fracturado, la han
envenenado de vicios y subjetividades."Tal vez ha
llegado por fin el momento – escribía Robert Olivaux – de hablar de la
escritura de un modo distinto y de tratar de rehabilitar la grafología"
2. Es fundamental que los planes de enseñanza contemplen tres ítems :
- El OBJETO de estudio de la grafología
- La grafología como INSTRUMENTO
para comprender a su Objeto
- La TEORIA sobre la cual se construyen el OBJETO y el INSTRUMENTO
3. En referencia a Julián de Ajuriaguerra, si realizas una encuesta comprobarás que los planes de estudio no lo contemplan. Muchos te dirán: ¿Es un nuevo conjunto de rock?
. Incluso se sigue enseñando a Ajuriaguerra dentro del sistema conductista detendiéndose o segmentando el área de la reeducación escritural. Todo un desastre.
Tanto la Grafología
como
cualquier otra técnica proyectiva, utilizan la proyección como una constante
para acceder a lo psíquico inconsciente. En el caso del lenguaje gráfico, se busca descubrir
los deseos ocultos de un sujeto. Por eso toda representación gráfica es "interpretable".
El contexto en el cual se producen esas respuestas, cualquiera sea su modalidad
(verbal, lúdica ó gráfica) constituye lo que en psicología, se denomina Psicodiagnóstico. Este es un "proceso" revelador, no creador.
Es deducción clínica. Interpretativa e inferida. Revela la estructura, la dinámica y la
economía del aparato psíquico del sujeto o aquellos contenidos psíquicos
reprimidos. Estas hipótesis subyacerán a la forma en que el psicólogo se
posicione frente a las respuestas del sujeto.
En un proceso psicodiagnóstico influye el
espacio, el tiempo empleado, el vínculo transferencial y contratransferencial y
la evolución de la calidad de la relación y de las respuestas a las técnicas
aplicadas.En síntesis, el psicólogo interpreta
simultáneamente la relación transferencial-contratransferencial, el proceso y
la respuesta como producto, a fin de determinar si lo observable confluye (recurrencia)
o difieren en su significado (convergencias).
La diferencia entre el método utilizado por
la Grafología
y el utilizado por las demás técnicas proyectivas es que el grafólogo no
utiliza ningún proceso de psicodiagnóstico. Mejor dicho: el proceso de
psicodiagnóstico, para el grafólogo, sencillamente, no existe. Por qué?
Porque en el análisis grafológico no hay
hipótesis de interpretación clínica.
Porque no hay estrategia terapéutica dentro
del uso del tiempo y del espacio de la técnica grafológica.
Porque no hay transferencia del consultante
ni contratransferencia del grafólogo.
Porque las respuestas del sujeto antes, en y después de la técnica, no son
hipótesis interpretativas.
Porque no hay ni pautas de contenido, ni
pautas formales en las respuestas verbales del sujeto antes, en y después de la
técnica.
Cuando un sujeto
está sometido a una técnica proyectiva, sus respuestas no son arbitrarias ni
improcedentes, sino plenamente condicionadas por un contenido ideológico oculto
activo, esto es, lo psíquico no observable. El sujeto está
proyectando su mundo privado, lo más recóndito de su personalidad. Ninguna
Técnica Proyectiva Verbal ni Lúdica puede ser administrada ni evaluada por un
grafólogo. Y aquel que lo realiza está usurpando el
rol del profesional de la salud. Tampoco se
realiza una Entrevista con vista a analizar el vínculo que se establece entre
el grafólogo y el cliente (nunca paciente). No existe ninguna pretensión de
interpretación clínica. Así como
un proceso psicodiagnóstico está integrado por la entrevista, las Técnicas
Gráficas, las Técnicas Verbales y las Técnicas Lúdicas, a fin de reconocer las
repeticiones de significado, lo que en psicología conocemos como "recurrencias
y convergencias",
del mismo modo la hermenéutica grafológica está integrada por la posibilidad de
una entrevista (generalmente se prescinde de ésta ya que al solicitarnos los
servicios, la persona o la empresa, nos incluirán toda la información que le
hayamos solicitado), el análisis grafológico y la variable de aplicación de
otra técnica proyectiva gráfica a fin de reconocer esas mismas repeticiones
gráficas cargadas de significado.
4. Delimitando campos. Los psicólogos y psiquiatras, utilizan las técnicas proyectivas gráficas,
verbales y lúdicas como un método para abordar su objeto material de
estudio, el Aparato Psíquico - es decir,
el sujeto expresado objetivamente como aparato psíquico - el cual está
definido desde una teoría.
Las
Técnicas proyectivas encuadradas en este contexto específico de la tarea
terapéutica, son una metodología diagnóstica. Así como la finalidad del Psicoanálisis
es terapéutica, la de las técnicas proyectivas, es siempre diagnóstica. El método
utilizado por el profesional de la salud a través de las técnicas proyectivas
es lograr que lo inobservable se haga presente captando de este modo lo que no
es accesible a los sentidos. La aplicación de
las técnicas proyectivas es una etapa dentro del proceso psicodiagnóstico donde
la presencia del sujeto como paciente es fundamental: la transferencia y la
contratransferencia; sus respuestas verbales; el tiempo y el espacio de las
sesiones y la evolución del mismo proceso forman un todo irreductible en la
clínica psicológica.
Los grafólogos pueden utilizan solamente
las técnicas proyectivas gráficas como un método para abordar su
objeto material de estudio - el
sujeto expresado objetivamente como manifestación gráfica - el cual está
definido desde una teoría.
Las
Técnicas proyectivas encuadradas en este contexto específico de la tarea
grafológica, son una metodología de diagnóstico caracterológico. No existe
en la tarea grafológica el proceso
clínico del psicodiagnóstico. Las
"respuestas" no se toman como material de interpretación clínica sino como
material de interpretación caracterológica.
La suma
de determinados rasgos indicará dentro de la hermenéutica grafológica, una
estructura base de personalidad. Mostrará, por ejemplo, una persona con
tendencias a la agresividad; tal vez un sujeto carente de voluntad e
iniciativa; o una personalidad obsesiva; tal vez un sujeto con serios problemas
de adaptabilidad; incluso una personalidad
psicótica, alcohólica ó suicida. Pero el grafólogo, como técnico o
perito (en el sentido de experto),
solamente "mostrará", "señalará", "indicará" "hará referencia" a la
estructura psíquica de una persona. La fundamentará y la avalará con su puño y
letra. Pero no la "interpretará".
Y la
tarea del grafólogo como profesional técnico, es realizar el informe
correspondiente que se desprende de su trabajo hermenéutico.
Y punto
final. No hay "interpretación clínica" del material obtenido. Simplemente
porque todo diagnóstico es una tentativa de hipótesis que agrega un sentido y
un significado a los hechos clínicos.
Las
Técnicas son las auxiliares del psicólogo o del psiquiatra en los primeros
pasos en la construcción teóricas de esas hipótesis para llegar a un
diagnóstico certero.
En grafología
el diagnóstico clínico no existe.
De hecho,
la grafología ha logrado conquistar el primer lugar dentro de las técnicas
proyectivas más objetivas, ya que prescinde del entrevistado.
El
psicólogo busca conocer la estructura psíquica de un sujeto para ayudarlo a
encontrar un equilibrio. Quiere diagnosticar su enfermedad para curarlo.
El
grafólogo es un técnico que solamente analiza la producción sana o enferma de
un sujeto para ayudar y facilitar – entre otras cosas – al especialista en la
salud a conocer la dinámica psíquica de un sujeto en el menor tiempo posible.
Otro
elemento importante es la rapidez con que se accede al nivel inconsciente, ya
que el sujeto, al no saber exactamente qué aspecto de su producción gráfica se
evaluará, baja el nivel de defensas y cede el control consciente de la
situación.
Un
psicólogo tampoco estará capacitado para una hermenéutica grafológica si
desconoce la técnica en profundidad. Toda interpretación es una deducción. La
correlación entre el signo y el sentido psicológico del mismo es una
construcción. Así como un grafólogo no puede "inferir", "construir" un
diagnóstico clínico a través de lo
observable, de igual forma un psicólogo sin el estudio previo de la ciencia
grafológica, no puede realizar una interpretación de una manifestación gráfica
desde la perspectiva puramente grafológica. Su hipótesis interpretativa puede
llegar a ser errónea. Afectuosamente,
Julio Cavalli *_* juliocavalli@gmail.com
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