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Hablando de
neoliberalismo, tal vez
esté bien recordar un poco los orígenes teóricos del neoliberalismo (escuela
económica de Chicago y tal). Lo interesante, y la conclusión a la que he llegado
es que el modo en que los políticos aplican el pensamiento de la
escuela de Chicago no son más que una ideología irracional
no apoyada ni por los hechos ni por la teoría. He divido mi mensaje en
3 partes por claridad:
- la idea central del neoliberalismo según los
políticos
- el neoliberalismo como idea económica
seria
- defensores honestos y deshonestos del
liberalismo
LA IDEA CENTRAL DEL NEOLIBERALISMO SEGÚN
LOS POLÍTICOS
En esencia el pensamiento central del
neoliberalismo es un ataque del keynesianismo o de la
planificación estatal (ni de tipo puntual con fines monetario,
ni de tipo planificación a largo plazo para lograr desarrollo económico,
etc...). La creencia central del neoliberalismo político es que A LARGO
PLAZO, si uno liberaliza los mercados, provee condiciones para la libre
competencia, impone una política monetaria severa (tipos de interés fijos,
renuncia a la devaluación, etc, etc...) entonces el crecimiento económico por sí
sólo y milagrosamente será estable y continuado produciendo desarrollo,
resolviendo todos los problemas del cancer, haciéndonos a todos más felices, más
guapos, más altos, curando el cáncer y el sida, acabando con la pobreza y toda
clase de benignidades más. Pero claro todo eso sucederá a A LARGO PLAZO y tras
décadas, si es que no siglos, de disciplinado sacrificio.
Naturalmente eso económicamente no tiene ningún
tipo de sentido, ni hay teoría económica que respalde
teóricamente todo eso. Ni los hechos, observados siempre a corto plazo, sugieren
que el neoliberalismo vaya a ser ni una fracción de lo bueno que sugieren muchos
sus defensores en todos los casos. Por lo demás al margen de señalar que el
neoliberalismo así concebido (y creo que esa visión insufriblemente optimista
solo la tienen los políticos, y no los economistas serios). Aún así creo que los
neoliberales honestos, es decir, aquellos que creen que A LARGO
PLAZO las políticas neoliberales conducen necesariamente a toda clase de
bondades, son más bien pocos. Y de todas maneras no son un peligro, y como seres
humanos tienen derecho a tener cualquier tipo de creencia irracional (como si
les da por creer que hay vida después de la muerte, la sola creencia, no es
condenable como sí lo es crear una inquisición religiosa que queme a quien no
sostenga tal creencia irracional).
NEOLIBERALISMO COMO IDEA ECONÓMICA
SERIA
En su día, Milton Friedmann,
el teórico neoliberal por antonomasia, hizo en sus días algunas observaciones
teóricas muy interesantes, y creo que justas, contra la mala aplicación de la
teoría keynesiana incluso contra el fundamento mismo de algunas
de las ideas keynesianas. Como ideas teóricas la crítica de Friedmann
creo que tenía mucho valor (y de hecho con el tiempo ha dado lugar a un
neokeynesianismo más científico y riguroso). La idea de Friedmann era que en
caso de una recesión monetaria la economía no tiene por qué estar motivada por
el mecanismo que Keynes propone en todos los casos, pero que aún así, un
"enfriamento" económico no puede ser combatido subiendo más la "caldera" (es
decir, ampliando la oferta monetaria, o aumentado temporalmente el déficitl o
bajando los impuestos para volverlos a subir más tarde, etc, etc...). Su
razonamiento es que no existe ningún modo de saber hasta cuando hay que mantener
"apretado el botón de la caldera" y que si se mantiene demasiado tiempo el
"enfriamiento" se conviertirá en un "sobrecalentamiento" porque la economía al
igual que una caldera tiene "inercias térmicas" y el resultado de una medida
económica no es observable hasta pasados unos meses, con lo cual no existen
buenas maneras de saber cuando aplicar políticas keynesianas y en muchas
ocasiones las políticas keynesianas conducen a fluctuaciones
"enfriamiento"/"sobrecalentamiento" que tienen efectos mucho peores que una
política de tipo monetarista (que siguiendo con el simil sería "ponerle un
termostato a la caldera y mantenerla" siempre a la misma temperatura). La
crítica de Friedmann expresada en términos más formales puede tener cierto
sentido y es valiosa en sí misma.
DEFENSORES HONESTOS Y DESHONESTOS DEL
NEOLIBERALISMO
La mayoría de los defensores del
neoliberalismo, creo que no son en absoluto honestos. Tengo la seria
sospecha de que se declaran o sienten simpatías por el neoliberalismo por un
odio irracional al keynesianismo de izquierdas (esa gente son
más bien como una mafia que se llaman "capitalistas", pero que en realidad se
aprovechan de las "subvenciones del gobierno" llamadas "programas de seguridad
nacional", y que imponen terribles aranceles y restricciones a las economías del
tercer mundo y América Latina en su propio y exclusivo beneficio). Recordemos
que la base del keynesianismo consiste en sostener que
esporádicamente se producen recesiones económicas puramente
monetarias, y que es conveniente la intervención estatal
(en forma de déficit público temporal, de
devaluación monetaria o de ampliación de la oferta
monetaria) para "engrasar" convenientemente la máquina y que siga
funcionando de modo más o menos regular [un día puedo explicar en detalle la
idea keynesiana de porqué se producen las recesiones, en realidad la idea
subyacente es bastante sencilla si se explica el ejemplo real
adecuado].
Yo soy un firme creyente de que el libre
mercado es una gran cosa, lo creo de verdad!. La pena es que mire hacia
donde mire, veo más bien poco libre mercado, y toda la retórica del libre
mercado y la libre competencia es solo una retórica fácil para
justifiar dolorosas medidas, pero que en modo alguna se tragan los propios
neoliberales "deshonestos". Es como una especie de despotismo
ilustrado de "todo para el pueblo, pero sin contar con el
pueblo" o los defensores de la "democracia de
boquilla".
El problema del neoliberalismo
empieza cuando esas ideas teóricas de la economía llegan a
las manos de políticos ultraconservadores ansiosos de que
alguna idea económica sofisticada les permita confirmar sus
prejuicios y aplicar políticas de bajos impuestos a rentas
altas (que según ellos estimulan en todos los casos la economía), escaso o nulo
intervencionismo estatal (en especial ayudas sociales), no
intervención ante la desigualdad de la distribución de la
renta, etc, etc, entonces es cuando esos
políticos van mucho más allá de lo expresado por Friedmann y el neoliberalismo
deja de ser un conjunto de ideas razonablemetne "honestas" y se convierte en una
retórica para justificar "la prosperidad de unos pocos, sobre un mar de
descontentos".
Seguramente esta sobresimplicación tienen muchas
maldades y sólo unas pocas bondades, pero en cualquier caso agradeceré sus
comentarios.
Davius S.
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