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Asunto: Kedoshim
Fecha: 30 de Abril, 2008  21:42:25 (+0200)
Autor:contacto <contacto @...........com>

Judaicasite

Si no puede ver correctamente este mail , ingrese aqui
http://www.judaicasite.com/mailinglist/kedoshim7.htm
 

Perashá de la semana:
"Kedoshim"
(Tercer Libro de la Torá: Vaikrá/Levítico de 19:1 a 20:27)
Judaicasite.com

¡JODESH TOV! ¡Un buen mes!
Este Shabat, en todas las sinagogas del mundo, bendecimos el nuevo mes hebreo de Iyar
Rosh Jódesh Iyar: lunes 5 y martes 6 de mayo de 2008 (comenzando la noche anterior)

Horario Encendido de Velas (Viernes 2 de mayo, 2008;
27 de Nisan, 5768)

Buenos Aires
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Santiago, Chile
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18.00*
18.40
19.04
19.04
19.35
19.20
19.34
20.04
20.48
16.11
17.44
17.52
19.42
20.53

* corresponde a 10 minutos antes de la puesta del sol
CONTENIDO DEL BOLETIN:
1- Resumen de las Perasha (Porcion Semanal)
2- La Honra a los Padres, Fuente de la Juventud

[#] Cómo desuscribirse: ver al final

1- RESUMEN DE LA PERASHA

Comienza esta sección semanal con los preceptos que los hijos de Israel deben cumplir para ser kedoshim, alcanzar un elevado nivel de santidad. Se prohíbe adorar ídolos, robar, negar que uno robó, jurar en falso, retener propiedad ajena, retrasarse en el pago a un empleado, odiar o maldecir a otro judío (es especialmente grave cuando se trata de los padres), hablar chismes, poner un obstáculo físico o espiritual frente a otro (impidiendo que cumpla un mandamiento), pervertir la justicia, no actuar en ayuda de un semejante que se encuentra en peligro, avergonzar a otro, vengarse, guardar rencor, realizar mezclas irregulares como por ejemplo en animales o en ropas, las que no deben tener mezcla de lana y lino; cosechar de un árbol durante sus tres primeros años de dar frutos, embriagarse, practicar brujería, afeitarse barba y patillas, efectuarse tatuajes en la piel, etc.

Las mitzvot positivas son: respetar a los padres y ancianos, respetar el Shabat, dejar parte de la cosecha para los pobres, amar al prójimo, comer frutas de un árbol en su cuarto año en Jerusalem, respetar el Bet Hamikdash, respetar a maestros y rabinos, a ciegos y a sordos. La vida familiar debe ser sagrada. No se debe imitar el comportamiento de otros pueblos, a fin de tener el mérito de poseer la Tierra de Israel. Se debe cumplir con el kashrut (alimentos aptos) y mantener el status separado y particular del pueblo judío.

 
 

2- LA HONRA A LOS PADRES, FUENTE DE LA JUVENTUD


"Cada hombre a su madre y a su padre veneraréis"
(Vaikrá 19:3)

Nuestras comentaristas señalan que la palabra "veneraréis" está en plural. La razón por la que el versículo comienza en singular y termina en plural es que alude a una ley codificada que se encuentra en el Shulján Aruj (Ioré Deá 249:9) la cual estipula que una persona debe honrar a sus padres aun después de su muerte. El versículo concluye en tiempo plural para expresar dos tipos de reverencia: una mientras nuestros padres están con vida en este mundo y otra, luego de que parten al Olam Habá, el Mundo Venidero. A partir de esta reflexión aprendemos que la mitzvá (el precepto) de honrar a los padres no cesa nunca. Sin embargo, es uno de los mandamientos más difíciles de cumplir correctamente. Incluso los tzadikim, los grandes justos a través de las generaciones, tenían siempre dudas respecto a si observaban esta mitzvá de manera correcta. Se debe ser cuidadoso con esto pues el menor fastidio, angustia o pesadumbre que se le cause a un padre o a una madre es una transgresión grave.

Hay muchos puntos para tomar en cuenta en el trato con los padres. Estos son los principales:
Uno debe hablarle al padre o madre de una forma suave y con respeto.
Debe servirles comida y bebida.
Debe asistirlos para vestirse, cuando no puedan hacerlo con facilidad.
Debe ponerse de pie cuando su padre o madre entra en el recinto. Incluso si entra cien veces, si hay una nueva persona presente en el lugar que no ha visto al hijo pararse por su padre o madre, entonces el hijo debe ponerse de pie nuevamente.

Las leyes de kibud ab vaem, honrar a los padres, son tan detalladas y complejas que es apropiado que uno dedique tiempo para repasarlas. La mayoría de las obligaciones de kibud ab vaem se aplican asimismo a los suegros.

El Shulján Aruj declara que uno debe tener una actitud alegre cuando se encuentre con sus padres. Esto significa que siempre debe tener una sonrisa al tratar con ellos y no mostrar que es un esfuerzo atenderlos. Al entrar, se debe saludar a los padres apropiadamente. Cuando el Jafetz Jaim era ya un renombrado rabino y su anciana madre vivía en su hogar, él nunca abandonaba la casa sin primero pedirle permiso para salir.

El Rab Shlomo Zalman Auerbach, zt"l, estableció que si un hijo está en medio de su estudio de Torá y sus padres requieren algo de él, tiene que interrumpir y cumplir con los deseos de sus padres (naturalmente que un padre debe tratar de no interrumpir el estudio de Torá de su hijo).

El Shulján Aruj también expresa que un hijo no debe nunca contradecir o discrepar con su padre o madre. El Séfer Jaredim declara que esto es así incluso si el hijo sabe que él está absolutamente en lo cierto. La única excepción es si un padre le ordena al hijo no cumplir un precepto, sea de la Torá o de origen rabínico. En ese caso, el hijo no está obligado a escuchar. Hay una interesante disputa entre los Rishonim (sabios talmúdicos entre los siglos 11 y 15), acerca de si un hijo está obligado a honrar a un padre que sea, claramente, un rashá (persona malvada). En tal caso, el RaMá dice que no hay ninguna obligación.

El gran tzadik Reb Itzjak de Vork, participaba cierta vez de una gran fiesta de boda donde se hallaban congregados prominentes rabinos y una enorme multitud. Durante la elaborada comida, la madre de Reb Itzjak, quien también estaba presente, le hizo señas a uno de los jasidim para que buscara a su hijo y le dijera que se acercara a ella porque lo necesitaba. El jasid se hizo camino con dificultad a través del colmado salón hasta que llegó al hijo y le transmitió el mensaje. Al oírlo, Reb Itzjak inmediatamente se levantó de su asiento y comenzó a serpentear por entre las filas de mesas y de gente hasta que llegó hasta su madre. Tan pronto como lo vio, la madre le pidió un vaso de agua. Reb Itzjak rauda y ansiosamente le sirvió el agua a su madre.

Al presenciar esta escena, los jasidim se enojaron. ¿Cómo podía la madre hacer levantar de su sitio a Reb Itzjak simplemente para traerle agua? ¿No podía haberle pedido a uno de los tantos camareros que hiciera esa tarea? Un jasid se aproximó a ella y le preguntó por qué no le pidió agua a otra persona. La madre de Reb Itzjak respondió: "Vea usted, yo amo profundamente a mi hijo y deseo que merezca arijut iamim (largos días) (tal como dice el versículo de los Diez Mandamientos: 'Respeta a tu padre y a tu madre para que se alarguen tus días sobre la tierra'). Por lo tanto le pedí el agua específicamente a mi hijo para que él tenga ese especial zejut (mérito)".

No hay mucho que decir respecto a aquellos hijos que se preocupan por sus padres. Están siempre allí cuando los necesitan y los padres no se sienten solos. Que Hashem los bendiga por esta gran mitzvá de honrar a sus padres. Sin embargo, hay infinidad de ancianos internados en clínicas geriátricas que esperan ansiosamente el día de la Madre o del Padre porque es la única fecha en el año en que sus hijos se acuerdan de ellos. Es muy lindo visitar a una madre en ese día, pero ¿qué hay con respecto a los demás 364 días del año?

Hay incluso discusiones en muchos tribunales acerca de cuál hijo, si éste o aquel, debe cuidar y ayudar a su pobre, enferma y anciana madre. Y a veces es el juez quien tiene que recordarles que fue su madre la que les dio la vida, la que hizo posible que ellos crecieran física y espiritualmente. Finalmente, el juez logra hacer las paces entre los hermanos.

Y así llega el Día de la Madre y los hijos generalmente se hacen presentes en el hogar de la madre. Ella es la estrella ese día. Los hijos le traen regalos y flores. Pero pronto el día concluye y la fiesta se termina. Ellos se sienten orgullosos. ¿Acaso no le rindieron sus respetos a la madre en su día? Pero la anciana mamá sabe. Sabe bien que el último "Hasta pronto" va a durar hasta el siguiente Día de la Madre. Si tuviera coraje, les diría a sus hijos: "Gracias por vuestras rosas, claveles y orquídeas. Por supuesto, son flores con nombres hermosos. La verdad es que estas flores representan a todos y a cada uno de ustedes. Las flores que me han traído se mantienen lindas por un día solamente. Con el correr de las horas se marchitan y se mueren. Ustedes, hijos míos, vienen a visitarme una vez por año, sólo por un día. Cuando transcurre ese día, todo pasa al olvido. Tal vez deberían traerme nomeolvides. Eso sería más apropiado para el Día de la Madre, para que recordaran no olvidarse de vuestra vieja mamá el resto del año".

La Torá nos exhorta: "Honra a tu Padre y a tu Madre". Algunos preceptos de la Torá se aplican a días específicos solamente, tal como "Recuerda el día Shabat para santificarlo", el cual rige sólo para shabat. Uno no necesita descansar en ningún otro día. Pero el mandamiento bíblico de honrar a los padres se aplica todos los días de nuestra vida, no sólo el Día de la Madre. La Torá ofrece una recompensa a los hijos que cumplen este precepto: "Honra a tu padre y a tu madre para que se alarguen tus días sobre la tierra". ¿No es el deseo de todo ser humano tener una vida larga?

Los hijos tienen la obligación de cuidar de sus padres, independientemente de lo ocupados que estén. Deben honrarlos, respetarlos, prestarles atención, durante todo el año. Ellos se lo merecen. Y el Todopoderoso, el socio de ellos en la creación de los hijos, sonríe en los Cielos al ver el afecto de los hijos

 

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SHABAT SHALOM
Hasta la proxima semana !!
Judaicasite
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