¡Armas biológicas en el
Ivic!
ELEAZAR DIAZ RANGEL
Últimas Noticias -
11 de Mayo de 2003
!¿Cómo llegó esta patraña a un comité del Senado de
Estados Unidos?
Recordarán que escribí el domingo a propósito de las
declaraciones de Otto Reich en el Consejo de las Américas. Este funcionario
dijo que los países de América Latina no deben preocuparse de que sean
invadidos, a menos que se den ciertas condiciones: que almacenen armas de
destrucción masiva, que amenacen a sus vecinos y que tengan gobiernos
dictatoriales. No aclaró si invadirán en el caso de faltar una de esas
condiciones; en todo caso, como no está ajustado a la ley internacional ni a
una decisión de la ONU, lo determinará Washington.
Sospecho que, aunque burdamente, comienzan a
preparar el terreno para hacer creer que la más difícil de esas condiciones
existe en Venezuela: las armas de destrucción masiva, que no han encontrado
en Irak, pese a que fue la principal causa de la guerra.
Fíjense en esta historia que empiezan a
difundir. Técnicos cubanos con tecnología iraquí han avanzado en esas
investigaciones, pero como en EEUU sospechan que el ántrax usado en los
atentados a fines del 2001 provenía de Cuba, Castro “decidió trasladar
sus laboratorios a Venezuela en donde existen mayores posibilidades para
ocultarlos”. Los trajeron en un avión C130 de la FAV y ¿ustedes saben
dónde los tienen? ¡En el Ivic! “donde operan los técnicos cubanos con
algunos árabes"
Ese laboratorio puede fabricar armas
biológicas”.
¿Quién inventó esa patraña? Un
secretario asistente de Inteligencia del Departamento de Estado, Carl Ford,
dijo el 5 de junio de 2002 en un subcomité del Senado que tenía pruebas de
que esos laboratorios cubanos fueron llevados a Venezuela y operan en el
Ivic.
Hay otra fuente más seria: el mayor (r) Juan
Díaz Castillo, de quien se dice era piloto de Chávez, “confirmó que en
una docena de viajes a La Habana fue testigo de las conversaciones entre
Hugo y Fidel, refiriéndose a la forma de detener el avance mundial
norteamericano con el uso de armas biológicas. Así mismo confirmó el
traslado del laboratorio cubano hacia nuestro país”.
El doctor Egidio Romano, director del Ivic, lo
desmintió categóricamente cuando lo llamé. “Es algo
irresponsable y falso. Estamos abiertos para
que vengan a ver lo que hacemos en todos nuestros
laboratorios”.
Así comienza todo. Primero riegan una especie
tan absurda como ésta, después la alimentarán con nuevas “informaciones
confidenciales”, más adelante anuncian que se está investigando, y así,
gradualmente, con el apoyo de medios, agencias, columnistas, la opinión
pública puede ser engañada.
Si lo dice la prensa, la TV y la radio, es
verdad, aun cuando sea mentira. El subsecretario de Estado Curtis Struble,
interesado en despejar ruidos, debió tomar nota de hechos como éste.