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Asunto:[mediosmedios] ¿Universidad de la Tercera Edad?
Fecha:Miercoles, 5 de Junio, 2002  11:24:40 (-0500)
Autor:Roberto Rodríguez Baños <roberrb1 @...........mx>

 
----- Original Message -----
Resistencia para Atender a los viejos

 

o No alborotarlos, pedían secretarios de Salud

o Error, considerarlos un problema o crisis

o Propone Universidad de la Tercera Edad

 

Julio Pomar

 

II y último

 

 

 

         Para el doctor Joaquín González Aragón son muchas y muy poderosas las resistencias que deben vencerse en México para que avance la verdadera atención a los ancianos a través de la geriatría y la gerontología. Según su descripción en esta segunda parte de la entrevista con EXCELSIOR, tales resistencias son de carácter cultural, social, institucional y hasta académico, que se unen a los atrasos que tenemos en este como en otros campos de la vida social.

 

         Nos muestra a ministros de salud exigiéndole a él y a sus colegas geriatras no alborotar la gallera con los ancianos; a facultades de medicina (la de la UNAM, concretamente) oponiendo obstáculos funcionales al desarrollo de la especialización geriátrica; a importantes personajes “sacándole el bulto” a esta necesidad; a criterios verdaderamente risibles para no crear hospitales geriátricos (“no habría los suficientes viejos que justificaran su creación”, por ejemplo); todo lo cual coloca a México muy atrasado y distante de los países desarrollados en la materia de atención al envejecimiento, pero también respecto de otros países latinoamericanos, que también son naciones en desarrollo.

 

         Cuando se le pregunta si México estará a la mitad del avance logrado por los países desarrollados en geriatría y gerontología, su respuesta es fulminante: “No. Yo diría que apenas a un 10%, de plano, a pesar de que tenemos grupos dedicados hace 25 años a impulsarlas”.

 

         Precisa González Aragón cómo incluso el Plan Global de Desarrollo “pone a los viejos como ‘grupo vulnerable’, junto con los discapacitados y junto con las violadas” y exclama: “¡Oiga, esto no es posible, que en los planes esté consignado así”.

 

         Propone un verdadero Plan Nacional Gerontológico, que ya los hay en casi todos los países europeos y latinoamericanos, que se aboque a una investigación científica de la vejez en nuestro país, de los cuales se desprendan las múltiples acciones que la necesidad y la sociedad demandan.

 

         La entrevista, en esta segunda y última parte, se dio así:

 

 

 

         -- Como le decía, no había ni hay en México un concepto correcto de la vejez y de los servicios geriátricos. En esto estamos muy atrasados. Así que en cuanto regresé a México de mi especialización geriátrica en Italia, hace 25 años, empecé a integrarme con  otros profesionales.  Fundamos la Sociedad de Geriatría y realizamos los primeros congresos y cursos. Yo le puedo decir qué autoridades de entonces no solo no nos querían, sino que nos trataban de ofender: “No estén hablando de eso, no estén creando expectativas; si los ancianos no dicen nada, quiénes son ustedes como profesionales para estar diciendo eso”.  Acuérdese “gobernar es poblar” decía Luis Echeverría, y después viene López Portillo y dice “la familia pequeña vive mejor”, lo cual implicó cambio en la visión demográfica de los gobernantes, pero no significó cambio de criterio sobre la vejez… Es que nos les gustaba la idea del control natal, pero tampoco la idea de la vejez. Y también  hubo secretarios de salud que tampoco nos apoyaron nunca…

 

P. ¿Jiménez Cantú, por ejemplo…?

 

         R. No, él definitivamente sí nos apoyó. Eso está en la historia: el Primer Congreso de Geriatría que se hizo en México se realizó en Toluca en 1976 y en ese congreso nos conocimos los  fundadores de la primera Sociedad de Geriatría, y con Emita Godoy, la escritora, cuando ella funda el VIVE, para la  dignificación de la vejez. Ella nos invitó a integrarnos a VIVE pero  nosotros mejor decidimos crear nuestra propia sociedad médica geriatra en 1977, hace 25 años. Ha sido una lucha de muchos años. En 1989 trajimos a México el primer Congreso Mundial de Gerontología y vienen 3 mil médicos, sicólogos, trabajadores  sociales, todos especialistas en vejez, a Acapulco. Ese congreso es muy  importante, pues de ahí  surgieron muchos especialistas que están haciendo gerontología y geriatría.

 

P. Discúlpeme el paréntesis: ¿es que es lo mismo gerontología que geriatría?

 

         R. Mire, gerontología es la rama de la filosofía que tiene como objeto de estudio o análisis todos los aspectos relacionados con la vejez, los médicos, políticos, sociales, asistenciales, jurídicos, psicológicos,  todo el entorno de la vejez. Y geriatría  es una rama de la gerontología y de la medicina que se encarga de las enfermedades y de los problemas de salud de los viejos. Cualquier persona, como usted que es periodista, puede ser gerontólogo, pero no cualquiera puede  ser geriatra, tiene que ser médico o enfermero.

 

 

P. ¿Y cual país avanza más en estos campos?

 

         R. El que más desarrolla la gerontología social es Estados Unidos y los ingleses, no Francia a pesar de la fuerte voz de Simone de Beauvoir. Y los que más desarrollan la geriatría no son los norteamericanos, es uno de los países que tuvieron uno de los desarrollos más tardíos. Los que más la desarrollaron en Europa, desde 1954, son España e Italia, pero sobre todo Inglaterra.

 

P ¿Qué nombres famosos hay en Inglaterra y en España en este campo?

 

R. Comienzo por España. Están Gregorio Marañón, el doctor Beltrán Bágueda y el  doctor Alberto Salgado. Esto que sigue es anecdótico: Alberto Salgado fue el médico del rey Juan Carlos, quien lo ve desde niño y desde cuando Franco vivía; así, gracias a que era el médico del rey tiene un gran apoyo para crear hospitales, cátedras de geriatría, etc. En las principales ciudades españolas, Barcelona, Murcia, Sevilla, Valencia, Santiago de Compostela, La Coruña, Burgos, sobre todo Madrid, hay escuelas muy importantes creadas bajo su impulso inicial al menos.  Muchos médicos geriatras mexicanos han ido a hacer su especialidad a España.

 

P. ¿Y de Inglaterra?

 

         R. El famoso doctor Brocklehurst, el doctor Hall, ellos son de los grandes geriatras; Greenlay Evans también. Ellos hacen los primeros tratados de geriatría y muchísimos doctores norteamericanos van a estudiar geriatría a Inglaterra. Por ejemplo Nathan W. Shock, quien es uno de los grandes de la geriatría en Estados Unidos. Yo tuve el privilegio de haber traído a México a aquellos tres. En Italia, las grandes cátedras se dan en Pavía, con el doctor  Pietro de Nicola, en Florencia el doctor Francesco Antolini, pero en Parma estuvo el doctor Mario Páseghi, que hasta la fecha vive, y también los hay en Sicilia. En Italia hay geriatría en todas las grandes ciudades, es una de las grandes potencias en geriatría…

 

P. En Europa y en el llamado Primer Mundo ¿hay rezagos?

 

         R. Sí, hay quejas de que no pueden cubrir todas las necesidades. Los seguros sociales en Italia, Alemania, Suecia, Bélgica, que son países de un gran envejecimiento; por ejemplo Suecia ya va por el 18%  lo mismo que nosotros esperamos tener para el 2020 o 2030, ellos ya lo tienen ahora. Igual los escandinavos en general, tienen  muchos viejos, incluso Rusia…

 

P. Pese a la Segunda Guerra, que “podó” a estos últimos…

 

         R. Ya había muchos adultos mayores. Ellos están quejándose de que sus sistemas de seguridad social ya no pueden con la carga, incluso se están declarando en bancarrota, porque los ancianos son muy demandantes de servicios. Nada más por mencionar una anécdota: si usted tiene a su madre en Dinamarca, con 93 años y tiene Alzheimer, lo manda llamar el Seguro Social y le pregunta ¿qué profesión tiene? Por ejemplo: Soy ingeniero aeronáutico, gano 20 mil dls. Le dicen: “vamos a pagarle su sueldo y le vamos a dar una incapacidad de 6  meses para que vaya y cuide a su mamá”, y le sale más barato al gobierno subsidiar a la persona y darle una incapacidad en su trabajo que atenderla en sus instalaciones clínicas. Un enfermo de Alzheimer necesita 5 enfermeras diarias. ¿Sabía que en México no hay hospitales geronto-siquiátricos? No hay para atender a parkinsónicos, etc. Nadie los quiere… Y lamentablemente los asilos que hay en México, públicos y privados, no son la solución para el problema y muy pocos reúnen los requisitos, todos dejan mucho que desear. Y nadie hace caso porque el problema no es prioritario,  no interesa, no llama la atención…

 

P. ¿Qué opina usted del libro de Simone de Beauvoir sobre la vejez?

 

         R. Marca también una historia, es de los 50’s. Ella tiene 2 aspectos: primero la cuestión  de género, de la mujer y, segundo fue una filósofa, muy cercana a Sartre y escribe este libro en una época de posguerra en que hay grandes cambios en Europa, en que destaca sobre todo el interés  de las personas por no envejecer. Parece mentira, pero la gerontología y la atención de los  ancianos se inician con el deseo de la gente de no envejecer. Es la época de las tiritas del doctor Paul Niehans y su terapia celular en Suiza, de la famosa doctora Ana Aslan de Rumania, a quien tuve el privilegio de conocer, del famoso suero de Bogomoletz, ruso. Ya  estaban pasados de moda los trasplantes de testículos de monos de Braun Sequart, quien los trasplantaba a humanos, y Simone de Beauvoir es la primera que empieza a hablar del problema asistencial-social: es decir, ella separa los  dos grandes campos, el médico, el de la salud, el del envejecimiento  biológico, la investigación, y el de la cuestión asistencial-social, ella es de las iniciadoras de la gerontología, y así está reconocida. Sin ser geriatra, era  gerontóloga social.

 

P. Hay un maestro normalista mexicano que anda con la idea de crear la Universidad de la Tercera Edad y lo tildan de loco, porque dicen que la vejez es para enseñar no para aprender…

 

         R. Pues no, hay personas que no tuvieron oportunidad o ánimo de estudiar algo, medicina, leyes, o lo que sea, pero que ya en la vejez lo quieren y lo pueden hacer. Yo siempre  he tenido la idea de fundar una universidad de la tercera edad, pero  no para que vayan a  aprender macramé, pintura al óleo, sino estudios formales, aunque no tengan reconocimiento oficial. Ellos no quieren reconocimiento oficial, sino quieren poder salir con un diploma que acredite su esfuerzo. Los maestros serían las mismas personas. Sobrarían personas.

 

P. Pero entre los adultos mayores hay distinto tipo de gente…

 

         R. En México no se ha hecho un censo de personas mayores y sólo así tendríamos una imagen real de la vejez. Mientras no tengamos  una investigación así no podremos hacer programas realistas, pues estos ya no se deben hacer sobre las rodillas… Pero yo resumiría al núcleo de la tercera edad en 2 grandes grupos: (1) adulto mayor-joven, generalmente sano, entre 60 y 75 años, y (2) el adulto mayor, de 75 en adelante, enfermo, dependiente, improductivo. Tendremos que hacer programas para los viejos-jóvenes y otros para los viejos-viejos. Estos van a ser mas asistenciales, y los otros más preventivos, más laborales, con incentivos para seguir en la sociedad. Está demostrado que los ancianos --lo dice la ONU--  pueden participar como factor clave de la sociedad, que en México se está desperdiciando. Nomás vea en el Foro de EXCELSIOR la cantidad de quejas de personas de la tercera edad, que expresan su experiencia y tienen valor para hacerlo, gente que dice “soy jubilado y mi opinión es esta”. Quieren, deben participar en el desarrollo del país y la bandera de la sociedad y el  gobierno debe ser: “te vamos a abrir espacios de participación…”

 

P. A todo esto, doctor, ¿cuál es el término más correcto para designar a las personas de la tercera edad?

 

 

         R. Déjeme comenzar con una definición previa: para mí hay tres edades del ser humano. La primera es la infancia, la segunda es la adultez y la tercera es la vejez. Por lo tanto la tercera debe ser sinónimo de vejez. Ahora bien ¿cómo se debe llamar a las personas mayores? Viejos, punto. Toda aquella  persona bajo los efectos de un tiempo prolongado, envejece. El envejecimiento está en toda la vida. Un deportista a los 30 años ya es un viejo para el deporte. Las gimnastas a los 25 años ya son viejas, ¿no? Baruch decía que viejo es todo aquel que tiene 10 años más que yo. Es relativo esto, pero hay envejecimientos.

 

P. ¿Qué dicen al respecto los organismos internacionales, como la ONU?

 

         R. “Personas mayores” es el término que aceptó la Organización Mundial de la Salud (OMS), en lugar de “viejos” y hay otras distinciones de este tipo. Ahora hay aquí lo de “adultos en plenitud”. Yo creo que esa es una forma de esconder el problema. No hay tal adulto en plenitud a los 80 años; es un adulto en decadencia, en deterioro, son viejos, sea cual sea el límite, de 60 o 65 años, que se adopte para la vejez. Viejo es el que se siente y más el que lo pregona. Hay personas de 30, 40 años que andan diciendo: “ya soy viejo, ya no sirvo para nada”, y ahí está la definición de Cicerón: “No son las canas ni las arrugas las que  nos hacen envejecer; es haber perdido nuestros ideales, nuestras ilusiones y nuestras alegrías; si tú perdiste todo eso, ya envejeciste”. Hay personas de los 70 a los 80 años con una lucidez que asombra.  Pero si ya tuviéramos la encuesta de la ancianidad, el problema sería menor, ya sabríamos científicamente cuales son los tipos de ancianos que tenemos…

 

P. ¿Estaremos a la mitad de los países desarrollados en estas materias?

 

         R. No. Yo diría que apenas a un 10%. De plano. A pesar de que tenemos grupos dedicados hace 25 años a impulsarlas. Ni tampoco en geriatría estamos avanzados. Mire, en Europa han creado los hospitales de geriatría. En México fuimos a la Secretaría de Salud para pedir que se crearan estos hospitales, pero tuvimos dos inconvenientes. El primero es que, según nos dijeron, no había los suficientes viejos para llenarlos (que sí los había pero nos dijeron que no eran suficientes). Segundo, agregaron, no queremos crear opciones por las cuales nos vayan a dejar a sus viejos y ya no regresen por ellos. Entonces los geriatras dijimos estar de acuerdo aunque no lo estuviésemos, pero la verdad era que no había posibilidad de tener estos hospitales porque no tenemos los recursos suficientes como país en desarrollo, pero a cambio de ello propusimos que se debían crear los servicios especializados de geriatría en cada hospital general. Para mí como médico geriatra es una vergüenza que en  México sólo tengamos 4 hospitales con servicios de geriatría en el DF: el Hospital General, el López Mateos donde está la doctora Rosalía Rodríguez, excelente geriatra, el Instituto Nacional de la Nutrición donde está el doctor Luis Miguel Gutiérrez Robledo y el Hospital Español. Hay un servicio de geriatría en el Hospital Civil de Guadalajara y otro en el Hospital Universitario de Monterrey y párele. Entonces 25 años de lucha para que sólo 6 hospitales tengan servicios de geriatría es verdaderamente triste.  ¿Qué hemos hecho? ¿Cuántos geriatras hay en México? Yo fui el primero con posgrado, y el doctor Samuel Bravo.

 

P. ¿Cuántos hospitales geriátricos habrá en Inglaterra, el país más avanzado según nos indica usted?

 

         R. No, pues debe haber unos 50 o 60. En Francia igual, y son insuficientes. ¿Qué ha sucedido? ¿Por qué no se han creado estos servicios en los hospitales mexicanos? Siempre hubo una corriente muy grande en México de que la medicina familiar era el non plus ultra; de que para atender la niñez, la adultez y también la tercera edad con eso bastaba. Hace unos cuantos años dentro  de las especialidades de medicina familiar la geriatría era como el 5%  del programa. Era como si los ancianos no existieran. Y lo que es peor, siempre ha habido el rechazo de los médicos internistas a aceptar la geriatría, porque el internista dice: “yo puedo tratar todo, no necesito otro especialista”. Un día el subsecretario de Salud, el doctor Gual Castro me dijo: “No vamos a crear nunca la geriatría ni habrá servicios de eso, porque si no al rato, si creamos un sector para los viejos, vamos a tener que crear un sector para los recién casados, otro para los adolescentes, etc.”  Esto fue verídico y real. Eso es algo que nos ha detenido. Al doctor Kumate nunca le gustó la gerontología. Cuando llegó el Congreso Mundial de Acapulco en 1989 lo invitamos a que lo inaugurara y nos mandó decir que no podía. Movimos nuestros contactos y llegamos al Presidente Salinas, quien le mandó una orden directa: “Vaya usted e inaugure”, e inauguró a regañadientes. Al doctor Guillermo Soberón tampoco le gustó mucho la gerontología.

 

P. ¿Cómo se habrá de resolver el problema, pues la sociedad está afrontando el asunto a la espontánea, a como va… O sea, no hay una actitud racional ante el fenómeno. Igual en España, pero allá sí se pudo racionalizar el esfuerzo al final de cuentas…

 

         R. Y en otros países igual. Hubo una pléyade de médicos que participó. Cuando en México fundamos el Consejo Nacional de Geriatría, había 10 médicos y a doña Cuquita Pacheco nadie le siguió la onda en forma racional. Y De la Madrid no hizo absolutamente nada de programas en este campo.

 

P. ¿Cuántos geriatras tenemos en México?

 

         R. En el 91 eran aproximadamente  21, actualmente ya hay 230. En Inglaterra habrá 3 mil o 4 mil. Aquí necesitamos  3 mil geriatras, pero no hay escuelas y la UNAM, que es la encargada de esto, en lugar de ayudar ha bloqueado el desarrollo de la geriatría. Yo asistí a la División de Estudios de Posgrado, la que en lugar de apoyar, fomentar y dar facilidades ha hecho lo contrario. Pongo un ejemplo. En todos los países la geriatría es una especialidad de 4 años. Termina el médico, hace su residencia y se avienta 4 años. Aquí tiene que ser internista, o sea, se avienta  primero 4 o 5 años para internista y luego tiene  que hacer dos más de geriatría. Resultado: nadie quiere estudiarla. Dígame de un médico que se recibe a los 27 años, que ya quiere ir a trabajar, si se va a fletar otros dos años en otro aprendizaje de tiempo completo. Yo propuse la geriatría como especialidad básica. Pongo a Costa Rica como ejemplo, para ya no hablar de España. Las especialidades opcionales a la carrera básica son pediatría, cirugía, gineco-obstetricia, medicina interna y  geriatría. Parece mentira pero el país más avanzado es Costa Rica, y en el Cono Sur lo es Brasil seguido por Argentina, con poblaciones de 15% de viejos. No le van a la zaga Uruguay y Chile.

 

P. ¿Cuáles, para usted, son las necesidades de los adultos mayores?

 

         R. Hay 4 necesidades fundamentales que un  plan debería abarcar: primero, las personas mayores quieren salud, el requisito indispensable; puede uno ser viejo pero estando sano, no importa. La segunda necesidad es economía, ingresos para sus necesidades básicas, que hasta la fecha son solventadas por la familia, hasta lo de los 630 pesos ahora en el DF,  o las jubilaciones.

 

P. Pues mire la popularidad que ha tomado López Obrador con esta tarea…Eso lo defiende con un sector de población a pesar de sus otros yerros…

 

         R. Para que veamos lo que esto  significa. La tercera necesidad es actividad, el estar activos, que puede ser productiva relacionada con el trabajo y generadora  de ingresos y de satisfacción personal. También puede ser una actividad participativa en la toma de decisiones, en la formación de asociaciones, movimientos y vea  cómo están participando activamente. Y la otra actividad puede ser recreativa. Pero todo mundo piensa que la actividad que requieren los ancianos es pintar, hacer juguetes de peluche,  manualidades. No, eso a mí se me hace degradante. La cuarta necesidad  es que los ancianos sean integrados socialmente; piden a gritos pertenecer a la sociedad…

 

P. Son excepciones quienes se aíslan…

 

         R. Exacto, son excepciones. Y esto depende de que formen parte de la fuerza de trabajo. Veía yo que los diputados están haciendo una propuesta con los patrones, para pagar salario mínimo por horas de trabajo, que ya no sea jornada remunerada. Eso sería ideal para las personas mayores. ¿Por qué? Porque yo con mucho gusto aceptaría a trabajar aquí en mi empresa a personas por 4 o 3 horas, no pueden trabajar las 8 horas.  Las personas mayores son puntuales, cumplidas, responsables, no faltan, contrariamente a lo que se cree no se enferman. Y son los más leales. Pero yo no puedo tener 8 horas personas mayores, podría tenerlos 3 horas, pero no me lo permite la Ley Federal del Trabajo. En el momento en que se abra el sistema va a ver como va a haber muchas oportunidades de trabajo para los ancianos. También requieren protección familiar y de la comunidad. Las familias siguen siendo la fuerza más poderosa en toda Latinoamérica. Los mexicanos no abandonamos a nuestros padres, es cuestión de dignidad y amor propio. Pero como se está fomentando la idea de que el problema del adulto mayor no es tan importante, pues con eso se está fomentando el abandono del adulto mayor. Lamentablemente las personas, mientras más dinero y educación tienen más abandonan a sus padres, que los pobres. Vaya ahorita a Nezahualcoyotl o a Chalco y verá que todos los viejitos están con sus familias.

 

P. No hay un criterio social adecuado, pues, hacia las personas mayores.

 

         R. Esto es algo en que los medios de comunicación juegan un papel muy importante, porque tiene que cambiarse ese estereotipo. El Plan  Global de Desarrollo pone a los viejos como grupo vulnerable, junto con los discapacitados y junto con las violadas. ¡Oiga, esto no es posible!, que en los planes esté consignado así. Tienen que tener su apartado. Se presenta a las personas mayores como  deteriorados e inútiles, como carga social, como limosneros, ese es el estereotipo equivocado. Y existe una percepción equivocada por parte de instituciones. Por ejemplo, la “cana al aire” del INSEN, vamos a hacer un baile para que vayan todas las personas mayores. Por el contrario, la nueva tendencia es no segregarlas. Aquello se llama ajeísmo en inglés, edaísmo en español, es una segregación por edad. Debe haber la percepción de la ONU que es: contacto intergeneracional. Vámonos a hacer una reunión, se propuso para el año 1999, Año Mundial de la Vejez, para que en todos los sitios públicos en el 1º de octubre, Día Internacional del Anciano, estuvieran jóvenes y niños de un lado y del otro las personas mayores. Que empezara la música y que los dos grupos se aproximaran, se abrazaran, bailaran y se divirtieran juntos. Eso se llama el enfoque intergeneracional, que así deben ser todos los programas de apoyo a los viejos. Tienen que participar los jóvenes y los niños, que los viejos vayan al kindergarten y los niños a los asilos. Y el peor error es considerar a la vejez como un problema y una crisis. La vejez no es un problema, es una conquista para la sociedad  y una oportunidad para el desarrollo del país. Esos son los principales problemas que yo veo.

 

P. Y de ahí se están desprendiendo  las cosas que usted pide…

 

         R. Exactamente, yo siempre propuse desde 1995 que se hiciera un Plan Nacional Gerontológico. En todos los países latinos hay planes gerontológicos, intersectoriales, globales, en el que  participen las diferentes estructuras. No puede nada más Salubridad crear  su plan, y la Secretaría del Trabajo el suyo con los aspectos laborales, y el DIF  el propio con los clubes, y el INSEN otro más. Si se segregan todas estas cosas no sale nada coherente y los planes deben ser siempre bien estructurados, bien delimitados  sus objetivos y a sus acciones. Esto nunca se ha hecho en México. En España, que es nuestra contraparte, el Plan  Gerontológico se hace, se revisa, se evalúa,  se monitorea, se actualiza, y España es uno de los ejemplos de la atención gerontológica.

 

                                               FIN