Inicio > Mis eListas > mediosmedios > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 781 al 800 
AsuntoAutor
Dos desaparecidos Roberto
Los ilegales juici Roberto
Analia Bonasso en Roberto
Que la OEA informe Roberto
Se complica la sit Mediosme
Cartas de lectores Mediosme
El mundo en miniat Roberto
Conferencia Intern Mediosme
El ejército israel Mediosme
RE: El silencio de Morelis
RE: "Insultos", po Morelis
No es fácil que ge Mediosme
Vértigo, 13-I-02. Eduardo
La amenaza de los Mediosme
Graffitis en Bueno Mediosme
Becas para periodi Mediosme
Ejecutan a periodi Armando
Julio Pomar, Palen Roberto
Página 12 (web) Roberto
Re: Graffitis en B Javier J
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Mediosmedios
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 784     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[mediosmedios] Dos desaparecidos
Fecha:Viernes, 18 de Enero, 2002  09:22:29 (-0600)
Autor:Roberto Rodríguez Baños <rrb1 @...........mx>

 
----- Original Message -----
Sent: Thursday, January 17, 2002 8:27 PM
Subject: Dos desaparecidos

 
----- Original Message -----
Sent: Thursday, January 17, 2002 8:15 PM

Estimados compañeros de la Lista, el siguiente texto está publicado en el semanario web Nueva Opinión de San Antonio, Texas, que dirige el periodista mexicano Antonio R. Salazar. Creo que es una interesante lectura.

Cheney, otro desaparecido

Thomas L. Friedman/The New York Times
os personajes reconocidos a nivel mundial han estado huyendo, viviendo en "sitios desconocidos" desde el 11 de septiembre. Ambos han sido vistos ocasionalmente, pero luego desaparecen. Uno se llama Osama Bin Laden. El otro se llama Dick Cheney.
Entiendo que justo después del 11 de septiembre imperó la preocupación de mantener al vicepresidente Cheney virtualmente escondido, de manera que la cadena de mando en Estados Unidos no fuera decapitada de golpe. Era lo prudente. Y estoy seguro que no ha sido fácil para él soportarlo. Pero hay una diferencia muy tenue entre aparentar prudencia y aparentar nerviosismo o vulnerabilidad, y el ostracismo prolongado de Cheney mientras el presidente insta a los demás a seguir con sus vidas, está empezando a parecer lo segundo. Se supone que Bin Laden y sus secuaces son los que deben de huir, no el vicepresidente de Estados Unidos.
Creo que tiene importancia simbólica que Cheney regrese a una vida normal en su bien protegida residencia, antes de que Bin Laden sea capturado o se compruebe su muerte. Odiaría que el grito de "todo despejado" para Cheney se produjera sólo después de la muerte de Bin Laden, porque tarde o temprano surgirán otro Bin Laden u otra Al-Qaeda, y mientras más pronto nos acostumbremos será mejor.
En estos días, proteger a Estados Unidos significa preparar a cada ciudadano y a cada niño de este país para vivir en una sociedad libre con un nivel mucho más alto de riesgo personal.
Esta nueva realidad resulta impactante. La sociedad abierta que teníamos se basaba en la libertad y la confianza. Después del 11 de septiembre, la cosa ya no es tan simple. Ahora existen dos opciones. Una es construir una sociedad cerrada, basada en el miedo y la desconfianza. Esto probablemente acabaría con el terrorismo, pero sería un lugar horrible para vivir. La otra es aceptar un poco menos de libertad y de confianza, y seguir viviendo en una sociedad básicamente abierta, pero aceptar que el terrorismo puede colarse por las grietas.
Seguro, el presidente Bush puede prometer normalidad después de ganar la guerra. Pero no existe tal cosa. Se puede ganar la guerra contra un país, pero el terrorismo no puede ser vencido nunca definitivamente en una sociedad abierta. Así que Bush no puede realmente devolvernos la normalidad. Pero podemos aprender a conservar una sociedad libre y abierta, al tiempo que somos un poco menos abiertos, un poco menos confiados, un poco más alertas y un poco más dispuestos a afrontar riesgos.
Por eso sigo molesto porque la orquesta de mi hija canceló una gira a Italia tras el 11 de septiembre. ¿Me habría preocupado cada día que estuviera ausente? Seguro. Pero en la nueva normalidad preferiría aceptar la preocupación que robarle esa experiencia.
El teórico político israelí, Yaron Ezrahi, me dijo hace poco: "Cada vez que camino en Jerusalén sé que podría explotar un carro junto a mí. Pero de todos modos salgo, porque vivir sin convicción no es vivir. Incluso mi hija me dice: `No puedes estar constantemente tratando de protegerme y preocupándote de que me proteja a mí misma`".
Es verdad. Todos tenemos que aprender a vivir en un mundo más riesgoso. Y podemos empezar a hablar de ello en una reunión con Cheney en su casa, esa gran casa que apareció en la edición de diciembre de la revista de arquitectura Architectural Digest , donde Lynne Cheney escribe en un ensayo que la casa tiene una "ubicación adorable, invitantes habitaciones de techo alto y un amplio balcón desde donde se ven las hectáreas de verdor que la rodean".
Suena perfecto, y ahí es donde deben estar los Cheney. Es Bin Laden quien debe estar oculto en medio del frío, y la única revista que haría un reportaje sobre su casa sería Armas y Municiones (Guns & Ammo ).