Inicio > Mis eListas > mensajesyreflecionespanyvida > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1889 al 1908 
AsuntoAutor
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
Reflexión de Hoy- Pan y Vi
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
Mensajes Pan y Vida.
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1919     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[MensajesPanyVida] Reflexión de Hoy- Jueves 01-17-08 (Un mendigo de amor).
Fecha:Jueves, 17 de Enero, 2008  00:18:42 (-0500)
Autor:Pan y Vida <envios @................org>

Un mendigo de amor.

Autor: Oscar Schmidt | Fuente: www.reinadelcielo.org 

Dios golpea las puertas de nuestro corazón y mendiga un poco de amor, una mirada, un pensamiento.

 

Jesús se manifestó a muchas almas a través de los siglos, a partir de aquel día en que Sus amigos, discípulos, apóstoles y Su propia Madre presenciaron Su Ascensión al Reino. De este modo, El se presentó hace ya tiempo a Santa Margarita María de Alacoque, para que a través de ella recibamos la devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Y se apareció a Santa Gertrudis para enseñarnos, entre muchas otras cosas, el misterio de las almas del Purgatorio y la necesidad de orar por ellas. Y también se manifestó a Santa Faustina Kowalska, para regalarnos esa maravilla que es la devoción al Jesús Misericordioso, al Jesús de la Misericordia. Esa hermosa imagen que ha llenado en pocos años las iglesias, los hogares y los corazones de tantos enamorados de Jesús. 

Pero dentro de la historia de Sor Faustina, en aquella lejana y fría Polonia, me conmovió el relato sobre la aparición que sin dudas volcó el alma de aquella sencilla joven mujer hacia el Amor de los amores. Faustina asistía a un baile en Varsovia cuando sorprendida ve a Jesús parado frente a ella, vestido de mendigo, de pordiosero, todo de harapos. Su mirada era una llamada al corazón de la joven Faustina, eran los Ojos de un mendigo, un mendigo de amor. Faustina quedó conmovida por esa imagen que no olvidó por el resto de su vida, ya que la colocó como la receptora de un extremo y casi lastimoso pedido de amor realizado por el mismo Dios. 

¡Un Mendigo de amor! Nuestro Dios, El que es Dueño y Creador de todo el universo, frente al que nuestra pequeña alma se torna minúscula e insignificante, se hace un pobre pordiosero para golpear las puertas de nuestro corazón y mendigarnos un poco de amor, una mirada, un pensamiento. ¿Tu crees que El no mendiga tu amor en este momento? A veces me imagino a Dios allí arriba mirando al mundo, a cada uno de nosotros, vivir nuestra vida al margen de El, sin siquiera considerarlo. Y sospecho que mira a cada alma, y espera, pacientemente, una mirada hacia El. Sus Oj os se llenan de lágrimas al ver que pasan los minutos, los días, los años, y Su llamado de amor sigue sin ser respondido. 

Creo que nuestro Dios mendigo, enamorado perdidamente de nosotros, hace muchas cosas para atraer nuestra atención desde allí arriba. Se puede decir que literalmente lo intenta todo. Nos da alegrías y nos colma de bienes físicos y espirituales, para que lo reconozcamos y lo amemos. O nos llama con el dolor para ver si en ese punto de necesidad nos acordamos de El y pedimos Su intervención. O simplemente espera, y espera, mientras nuestra vida se derrocha en pequeñas miserias que no agregan nada a nuestra salud espiritual, sino todo lo contrario. 

Mis amigos, ¿no se sienten incómodos de que tengamos tanta ceguera, que hemos forzado a nuestro Dios Amante a transformarse en un Mendigo de nuestro avaro amor? ¿Qué clase de hijos somos, de un Padre tan inmensamente tierno e insistente en volver a perdonarnos? ¿Qué clase de hermanos somos, de nuestro Jesús Adorable y Misericordioso? ¿Qué clase de agradecimiento tenemos por el Espíritu Divino, que no nos deja solos jamás, mientras le cerramos nuestro corazón una y otra vez? ¿Y que clase de hijos hacen llorar a su Madre con lágrimas de dolor, ante el abandono y la falta de obediencia a sus suaves mandatos? 

Jesús, que me miras con lágrimas de dolor, que te abajas a lo más profundo de Tu Humanidad para acercarte a mi, para que reaccione ante Tu llamado. Con Tu rostro triste me invitas a darte una mirada, un pensamiento, una oración, una muestra de mi amor. Deseas que levante mis ojos en medio de este mar de rostros sin rostro, para que la Luz de Tu mirada me ilumine y cubra. Quiero darte mi amor para que sea como una gota de agua que apague, por un instante, esa sed infinita de amor que arde como una universal hoguera, allí en lo profundo de Tu Sagrado Corazón. 

Yo quiero, simplemente, ser Tu amigo. 



ACLARACION: A partir de aquí se incluye publicidad por parte de 
eListas, nuestro proveedor quien distribuye los correos de Pan y Vida. 
La publicidad colocada NO es responsabilidad ni es controlada por 
Mensajes Pan y Vida o por Omar A.  Jiménez, el administrador. 
Por lo que no nos hacemos responsables ni de acuerdo con la publicidad 
que se agregue al final de cada mensaje por eListas.net
_________________________________________________________







NUNCA PENSASTE QUE PUDIERA EXISTIR TANTA BELLEZA
Disfruta de una foto diferente de nuestro Cosmos cada dia.
¿Cual será la de hoy? ¡Descúbrela visitando fadd.corank.com ya mismo!


Pan y Vida es una lista católica donde se enviarian diariamente reflexiones, oraciones, que pretenden alimentar su espíritu con elmensje de Nuesro Señor Jesús y su Santísima Madre María. ¡No pierdas la oportunidad de recibirlas en tu correo! Suscríbete y forma parte de nuestra comunidad. www.mensajespanyvida.org Contactenos: administracion@mensajespanyvida.org

¡Suscríbete!
Tu dirección de correo: