Hermanos:
Reciban inmenso abrazo de paz en esta Navidad y
siempre.
Mision de Amor.
Preparaos con humildad y paz
para que la Navidad no sea en vosotros sólo una celebración
externa o una media interiorización.
Sólo retomando el silencio
prepararéis el camino físico, mental y
espiritual
para tornaros receptivos a las bendiciones que
recibís
cuando la humanidad se reune en un sólo
pensamiento de Amor,
de solidaridad, de Luz, de
esperanza.
Son momentos de recibir y de compartir Amor,
ese Amor que legó en la humanidad entera
la certeza de retornar vivientes y
glorificados donde el Padre.
Por lo tanto, fundiros en ese Amor
hasta hacerlo parte de vosotros,
hasta que se convierta en carne viva,
en pan de justicia y vino de Paz;
y estos dones repartid generosos entre
vuestros hermanos,
a toda la humanidad,
y sentiréis como la presencia del Bien Amado
llena con su Luz amorosa el universo
entero.
Entonces, vuestro interior se expandirá en
armoniosa calma,
y encendiéndose su Fuego Infinito podréis
convertiros en ese mismo Amor,
que invadiéndolo todo y en especial vuestro
mundo,
le dejará con fe, Paz y
bienaventuranzas.
Dejaos pues guiar por aquella Luz que guió a la
Verdad,
a los maestros que con fe
acudieron silenciosos hacia el mismo templo
donde nació el mismo Hijo Amor,
con nombre de Jesús, Cristo, Salvador.
Joel