Inicio > Mis eListas > mitologias > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 153 al 172 
AsuntoAutor
mitologías Gracias PAME LIT
Mitologías PAME LIT
Mitologías Hipómen PAME LIT
Mitologías Faetón PAME LIT
mitologías PAME LIT
mitologias PAME LIT
Mitologias Tolkien PAME LIT
mitologías PAME LIT
Genesis 5 y 6 Gabriel
Génesis 6 y 7 Gabriel
Para Madalena alicia c
mitologías PAME LIT
mitologias PAME LIT
Mitologias Fuego/h PAME LIT
Les mando la clase Gabriel
El unicornio orien Bibliote
Mitología Griega Bohemio
Cáncer y Hércules OTO
Re: Mitologias Mit Gabriel
Re:Bohemios Bibliote
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
MITOLOGIAS
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 163     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:Mitologias Mitologías Hipómenes y Atalanta
Fecha:Jueves, 14 de Junio, 2001  18:06:09 (-0300)
Autor:PAME LITA <pamelita75 @.......com>

VA OTRA PARA QUE NO NOS DURMAMOS!

HIPÓMENES Y ATALANTA

Venus reclinada sobre el regazo del joven Adonis le relataba así:
"Quizá hayas oído hablar de una que en la competición de la
carrera vencía a los hombres más veloces, y esto no es una fábula, los 
vencía. No se podría decir si era mejor por la gloria de sus pies o por su 
belleza.
Consultó ella el oráculo acerca de su esposo, y el dios le dijo: " Huye de 
tener esposo, y aún asi viva te verás privada de tí misma!" Aterrorizada por 
el oráculo vive soltera y auyenta a todos sus pretendientes con una 
condición: el que la posea será el que venza primero en la carrera, al que 
sea más veloz se le otorgará como premio la esposa, al que pierda su botín 
será la muerte. La regla era implacable, pero era también tanta su belleza, 
que un gran tropel
de pretendientes asistieron a la mortal carrera.
Se había sentado Hipómenes como espectador de la carrera,pensando si habría 
alguien que buscara esposa a tan alto riesgo, pero cuando vio su
rostro y su cuerpo despojado de ropa se quedó atónito, arde en deseos de
ella. Hipómenes decide medirse con ella y la habla con estas palabras:

"¿Por qué buscas una fama fácil venciendo a débiles? Mídete conmigo, que soy 
nieto de Neptuno,tengo gran valor y si soy vencido habrás conseguido un gran 
título al decir que has vencido a Hipómenes".
Mientras Atalanta le escuchaba, lo contempla enternecida y no sabe si quiere 
ganar o ser ganada.
Ya los asistentes reclaman la ansiada carrera, pero antes con
voz angustiada Hipómenes, el nieto de Neptuno, me reclama pidiéndome que le 
ayude a la pasión que Atalanta le ha inspirado. Me conmoví, lo confieso y 
decidí socorrerle.
Hay un campo que los nativos llaman con el nombre de campo de Támaso, en
mitad brilla un árbol de amarilla fronda y ramas que tintinean de amarillo 
oro; de allí venía yo casualmente y llevaba tres frutas de oro
que con mi mano había cogido, y sin que nadie pudiera verme, sólo él, me
presenté ante Hipómenes y le enseñé como podían serle útiles.
Las trompetas han dado la señal, y ambos salen de sus puestos con pies
veloces; las aclamaciones dan ánimos al joven: "Vamos Hipómenes,aprieta,
ahora, puedes vencer!" Cuantas veces, Atalanta, pudiéndole sobrepasar, lo
contemplaba con ojos enamorados y se detenía! Hipómenes ya fatigado, lanzó 
uno de los tres frutos del árbol, quedó atónita Atalanta y por
el deseo de la dorada fruta descuida su carrera y la coge del suelo;
Hipómenes la adelanta, ella en veloz carrera le sobrepasa, pero una vez más 
detenida por la segunda fruta, vuelve a dejar atrás al hombre. Y estaban en 
el último tramo de la carrera, lanza el tercer fruto y ella parece vacilar 
en ir a buscarla; yo, sin embargo, la obligué a cogerla del suelo, y la hice 
más pesada y finalmente se quedó atrás. Hipómnes venció y se llevó su 
trofeo.
Pero Hipómenes no me dió las gracias, ¿acaso no lo merecía?, mi cólera no
tenia freno. Paseaban los dos enamorados junto a mi templo, la
caminata les incitó a descansar; entonces Hipómenes se vió encendido por
un repentino deseo de hacer el amor con Atalanta. Junto al templo había un 
escondrijo con una pequeña entrada, allí entró la pareja y profanaron el 
templo con el deseo de su amor, y entonces una largas melenas azafranadas 
cubren sus cuellos, los dedos se les curvan formando garras, con la cola 
barren la arena, en vez de palabras emiten rugidos, frecuentan las selvas y 
temidos por todos, llevan el carro de Cibeles, convertidos en leones".
Tales fueron las advertencias de Venus

FUENTE: Las metamorfosis de Ovidio

PAME

_________________________________________________________________________
Get Your Private, Free E-mail from MSN Hotmail at http://www.hotmail.com.




_______________________________________________________________________
http://www.eListas.net/
Crea y administra tus propias listas de correo gratuitas, en español.