Inicio > Mis eListas > notisar > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3028 al 3057 
AsuntoAutor
EL “BALADIAN”, MAT notisar
DESMONTAN LOS ASIE notisar
PASAJERO "DE PESAD notisar
250 AÑOS DESPUES T notisar
EL SITIO DE LAS FO notisar
REPORTA EDOMEX DES notisar
LOCALIZAN HELICÓPT notisar
URGENTE "EXPLOTA E notisar
EN PORLAMAR EXPLOT notisar
URGENTE: EXPLOTA E notisar
DOS PERSONAS FALLE notisar
PIRATAS EN EL SIGL notisar
UN HOMBRE DE 50 AÑ notisar
AVIÓN DE ASERCA RE notisar
ARMERO, UN RESCATE notisar
UNA PERSONA FALLEC notisar
CAE EL YV-865P EN notisar
CAE EL YV-685P EN notisar
CAE EL YV-685P EN notisar
SE ESTRELLA UN ERA notisar
FOTOS DEL ACCIDENT notisar
FOTOS DEL ACCIDENT notisar
UN PILOTO DE UNA A notisar
POBLADORES HALLAN notisar
COLISIÓN EN EL AIR notisar
INVESTIGAN HALLAZG notisar
CAYÓ AVIONETA LV- notisar
ALERTA NUEVA TORME notisar
FALLECEN LOS SEIS notisar
TORMENTA "GAMMA” E notisar
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
NOTISAR (www.rescate.com)
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3123     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[notisar] ARMERO, UN RESCATE DESDE EL CIELO
Fecha:Lunes, 7 de Noviembre, 2005  09:55:54 (-0600)
Autor:notisar ORH <notisar1 @.....com>

ORGANIZACIÓN RESCATE HUMBOLDT / SAR / VENEZUELA 
web: http://www.rescate.com e-mail “EMERGENCIAS”:
notisar-owner@...    
WEB MASTER: notisar@...

NOTISAR - NOTICIAS SOBRE RESCATES 
SUBSCRÍBASE POR: http://www.rescate.com/notisar.html 

TITULARES: ARMERO, UN RESCATE DESDE EL CIELO


HACE 20 AÑOS 

La peor tragedia provocada por la naturaleza en el
país, vista desde el aire

Relata como pasó de pilotear una nave a rescatar vivos
y muertos

El capitán Jorge Ernesto Santos, uno de los primeros
que llegó al lugar.


Lunes 07 de noviembre de 2005.- ARMERO – Colombia.-
Salió a las 6:00 de la mañana de Bogotá. El tiempo
meteorológico era perfecto. El cielo estaba despejado.
Se veían los nevados, se veía todo pero no se veía
Armero... 

"Nos fuimos acercando y nada. Miré bien las
coordenadas y todo estaba bien. Solo se veía una
mancha blanca pero nada de Armero. '¡Dios Mío, esa
mancha es Armero¡' le grite a quienes iban conmigo".

Así comienza el capitán Jorge Ernesto Santos Cáceres,
de 66 años, el relato de la tragedia de Armero, 20
años después. Hoy, jubilado en su casa, en Envigado, y
luego de 40 años de vida como piloto, dice que la
imagen le pasa como una película que sigue intacta a
pesar del tiempo.

Santos Cáceres se graduó como piloto en la Fuerza
Aérea, en 1962. De allí, fue trasladado a la base de
Melgar (Tolima) e hizo curso de helicópteros en 1964.
En 1969 se retiró de la FAC y, durante seis años, voló
helicópteros en Ecuador. Luego regresó al país y
siguió trabajando en compañías comerciales. Después,
con un equipo de pilotos, conformó el grupo aéreo de
la Policía Nacional.

El 14 de noviembre de 1985 piloteaba un helicóptero
Bell 212 de la Policía Nacional, uno de los primeros
que llegó a la zona de desastre.

No les dijeron qué había pasado, sólo volaron a
Armero. "Cuando llegamos era una cosa impresionante.
Luego del calentamiento del volcán Arenas hubo un
deslizamiento y luego un deshielo que se vino por el
río Lagunilla".

Desde arriba vio el nevado como un cucurucho con
helado. "Pero cuando empezó a derretirse se fue por un
cañón y cogió velocidad. Armero era una mancha blanca
donde lo único que quedó intacto fue el cementerio",
relata.

"Llegamos y dimos una vuelta. La orden era hablar con
el comandante de la VI Brigada (con sede en Ibagué).
Nosotros paramos y nos dijo: 'ustedes tienen
micrófonos. Entonces, vayan y comuníquenle a la gente
que se calme que ya va a empezar a llegar la ayuda'".
Dieron otras vueltas y le pidieron a la gente un poco
de calma, "pero la gente estaba desesperada".

Dice que había personas en las copas de los árboles,
en los techos de las casas. Del hospital de tres
plantas solo se veía una llena de gente suplicando por
ayuda en medio de gritos que ahogaban las aspas de los
helicópteros.

"El 99 por ciento de las personas estaba desnudo. Todo
abajo sufría: la gente, los animales, los árboles.
Unos toros inmensos de raza con el lodo hasta el
cuello también nos pedían ayuda. Pero la orden era
salvar a los humanos. No se podían mover y el lodo
empezó a secarse y los estalló", advierte. Explica que
esa historia ya se la ha contado una y otra vez a su
esposa y a sus cuatro hijos. Pronto lo hará a sus tres
nietos.

"Empezamos a rescatar gente y en los primeros
instantes fue muy complicado porque todos querían
subirse al helicóptero de una vez. Aterricé la primera
oportunidad sobre el hospital. Cuando miré tenía en el
helicóptero 20 personas y la capacidad era solo de
12". Le tocó sacar gente y llevar a la que se pudo a
los sitios que establecieron los organismos de
rescate.

A los tres helicópteros de la Policía, grupo del que
hacía parte el Bell 212 que piloteaba Santos,
empezaron a sumarse decenas de aparatos que debieron
desplazarse a la zona, pues sólo por aire era posible
el rescate.

"Empezamos a sacar la gente sin aterrizar porque no se
podía. Eran bloques de lodo lo que uno sacaba con
personas adentro que se movían. Llegaban al sitio de
atención y las lavaban con un chorro de manguera de
bomberos para mirar qué problema tenían y tratar de
ayudarle".

Sobre Armero sobrevolaban helicópteros de la FAC y
luego de todas las compañías privadas y hasta de otros
países. "En un momento, hubo casi 100 helicópteros
dando vueltas... La FAC asumió el control de la
operación aérea y el coronel Pablo Zapata Vargas la
coordinó. La base de La Dorada nos suministraba a
todos el combustible", precisa.

"Armero era otro desde el cielo. Todos teníamos la
misión de salvar vidas, transportar ayudas. Teníamos
que servir a la gente".

Primero los niños

La orden era sacar primero a los niños y después a los
adultos. "Ahí, creo, cometimos el peor error. Recogí a
los pequeños, 10 hasta 20, los metí en el helicóptero
y los llevé al primer puesto de salud que encontré.
Regresé y recogí más y los dejé en otro puesto".

Al rato se preguntó: "¿Y los padres?". Cuando
empezaron a sacar a los padres, al sector sur los
niños habían sido llevados al sector norte. "Por eso,
empezaron a perderse niños. Después empezaron los
padres a preguntar por sus hijos y me dio mucho
dolor... ¿Cómo sabía uno cuál era el hijo de quién?".
Otra gente, explica, empezó a robarse los niños en
medio de la coyuntura.

Añade que el caso de la niña Omayra no fue único. "Fue
muy especial porque quedó en un lugar donde los
periodistas y socorristas podían verla, hablar con
ella, pero no podían salvarla". Pero, adentro, a donde
no se llegaba sino por aire, vieron a miles de
personas en iguales o peores condiciones a las de esa
niña.

Recuerda que las labores de rescate desde el aire
duraron cinco días exactos. Pero desde el tercero
empezó a frenarse la tarea. Lo único que olía era
muerte, tanto que empezaron a volar con dos máscaras. 

"Hacía como cuando se está en una piscina que se mete
y vuelve y salir a tomar aire. Hubo mucho animal
muerto y empezó la descomposición y la orden que
teníamos era de no rescatar absolutamente nadie que
estuviera muerto".

Los cadáveres quedaron en el lodo. "Mirábamos y donde
sentíamos que alguien se movía, por medio de una
cuerda, lo levantábamos y lo poníamos en un lugar
medio seco, para meterlo luego al helicóptero".

Después del cuarto día, cuando ya había poco qué hacer
(en el sentido de salvar vidas) Santos vio un caso muy
especial: a una pequeña de unos 7 años abrazada a un
palo, desnuda. "La llevamos volando pegada de una
cuerda, paramos en un potrero, luego fuimos por ella,
la montamos a la nave y de ahí al hospital. Hoy me
pregunto cómo estará: viva o muerta".

Esa rutina la vivió cinco días, desde las 5:00 de la
mañana hasta a las 6:00 de la tarde. 

Luego duró ocho días más sin comer y, por eso, Armero
lo dejó con 10 kilos de peso menos.

"Después de lo ocurrido uno hace muchos análisis y se
da cuenta de los aciertos y desaciertos. Y ¡créame!,
en esas cosas somos humanos. Uno está ahí metido con
la tarea de salvar vidas y trata de hacerlo de la
mejor forma posible", señala. 

El capitán Jorge Ernesto Santos Cáceres tiene en su
cabeza grabada la peor tragedia del país vista desde
el aire.

Rescates desde el aire

El 13 de noviembre de 1985, después de las 11:00 de la
noche, la avalancha del río Lagunilla, provocada por
el deshielo del volcán del Nevado del Ruiz, borró a
Armero del mapa y una operación de rescate no hubiese
podido efectuarse de no ser por el apoyo aéreo. 

En zonas arrasadas, un helicóptero se convierte, a
veces, en el único medio de transporte y rescate. Y
pese a los altos costos que implica su sostenimiento,
a la hora de una tragedia cientos de empresas
particulares donan las horas de vuelo y prestan sus
naves. 

De acuerdo con las autoridades, a la fecha, Armero fue
el golpe más grande de la naturaleza contra la
geografía y la población en el país: cerca de 26.000
personas murieron; otras 20.611 perdieron su hogar y
muchos de los damnificados quedaron heridos, mutilados
y afectados sicológicamente.


LA MEJOR MUSICA DE LA GALAXIA POR:  http://www.radiogalaxia.com

__________________________________________________
Correo Yahoo!
Espacio para todos tus mensajes, antivirus y antispam ¡gratis! 
Regístrate ya - http://correo.espanol.yahoo.com/ 

 



-~--------------------------------------------------------------------~-
         Compra o vende de manera diferente en www.egrupos.net