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Asunto:[nuestra_historia_70] BE-Nro 4- El presidente Bush en su laberinto
Fecha:Jueves, 15 de Mayo, 2008  17:13:21 (-0300)
Autor:EL MODERADOR <historia_000 @.........ar>

“NUESTRA HISTORIA 70”

 

BOLETINES PARA COLECCIONAR

 
                 
Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente, destinado principalmente  a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron. Su exposición no busca polemizar ni agraviar, sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.
 
 
BE-Nro4 – “El presidente Bush en su laberinto” 
16 de Mayo de 2008
 
 
Temas desarrollados
  • El por qué de este boletín.
  • Las contradicciones  de George W. Bush .
  • ¿El presidente de EEUU desinformado?              
  • ¿Desconocen los asesores de RREE la situación de la Justicia en la Argentina?
  • Las secuelas de la guerra contrarevolucionaria.
  • Rendez vous presidencial.
  • Consideraciones finales.
  • REFLEXIONES
  • VIDEO
 
El por qué de este boletín.
 
Nuestra actividad se ha centrado en rescatar cronológicamente la verdad oculta de lo ocurrido en la Argentina a partir de la gestación y desarrollo de la guerra revolucionaria iniciada para tomar el poder por las armas y las secuelas por ella producida que llegan hasta el presente.
 
Sin embargo, en ocasiones apelamos a la publicación de “boletines especiales” cuando acciones, actitudes o expresiones de la actualidad guardan relación con aquella contienda, sus consecuencias o protagonistas.
 
En este caso particular pretendemos analizar repetidas declaraciones del Presidente de los EEUU que a nuestro juicio denotan un alto grado de incoherencia o, alternativamente, un doble estándar en la valoración de los derechos humanos, que no se compadece con otras expresiones y campañas políticas en tal sentido.
 
El compromiso autoimpuesto se debe, en gran medida, a que no hemos rescatado declaración alguna sobre el tema citado por parte de intelectuales, dirigentes políticos, colegios de abogados u otros profesionales, juristas, etc, de nuestro país, hecho que marca una peligrosa falta de respuesta a la flagrante contradicción en que incurrió el presidente G. W. Bush, derivada de aplicar diferentes patrones a situaciones semejantes, según correspondan a conductas propias o ajenas.
 
Las contradicciones  de George W. Bush .
 
Hace unos días, el diario La Nación del 8 de marzo del 2008 y Clarín del 9 de ese mismo mes y año publicaron un artículo titulado  “Bush vetó  la ley que prohibe la tortura del submarino”, donde se explicaba que la técnica citada consistía en un simulacro de asfixia durante los interrogatorios a sospechosos de terrorismo, del cual el presidente estadounidense había agregado que: “era una de las herramientas más valiosas en la guerra  contra el terrorismo”.
 
Posteriormente, el diario La Nación en su edición del 10 de abril  de este año señaló que el Presidente, George W. Bush había expresado por escrito su apoyo al nuevo embajador argentino por la política de derechos humanos que adoptó la Argentina durante los últimos años, de la siguiente manera: “Elogio al gobierno por los pasos que está  ahora tomando para juzgar a numerosos oficiales que fueron previamente perdonados por abusos a los derechos humanos”.
 
No podemos dejar de señalar nuestro asombro teñido de indignación por la manifiesta contradicción que surge de estas declaraciones – a tenor de las noticias publicadas – que además conlleva un evidente “doble discurso” del presidente Bush, según su conveniencia política del momento. ¿Lo que fue o es necesario para la seguridad de los EEUU y por lo tanto “bueno”…resulta execrable cuando lo realizan otros Estados en su defensa?
 
¿El presidente de EEUU desinformado?
 
Una potencia de primer nivel como los EEUU maneja innumerables organismos de inteligencia y cuenta con asesores especializados en todas las áreas del conocimiento. Su Presidente debe  ser la persona mejor informada del mundo.
Por lo tanto creemos que no puede ignorar que durante los años 60 y 70 en la Argentina se libró un conflicto armado interno que la Justicia caracterizó como “guerra revolucionaria”(Cámara Federal – Juicio a las Juntas Militares – Causa 13), desatada por organizaciones subversivas terroristas para implantar por vía armada un sistema comunista similar al cubano. Dicha agresión del marxismo-leninismo obedeció a que nuestro país integraba parte del bloque liderado por los EEUU durante la Guerra Fría.. Eso lo deben saber muy bien los dirigentes del Partido Republicano y en especial Henry Kissinger.
 
Los avatares de esa guerra no convencional, jalonada por 21.642  actos de terrorismo, son bien conocidos en cuanto las Fuerzas Armadas fueron empeñadas en una situación extrema por el gobierno constitucional en ejercicio, que les impartió la orden de “…detectar y aniquilar las organizaciones subversivas” mediante la directiva del Consejo de Defensa 1/75, dictada por el poder político, cuando las fuerzas policiales y de seguridad fueron rebasadas y se había instalado un foco guerrillero rural en Tucumán con la intención de convertirlo en “zona dominada”. Las Fuerzas Armadas y subordinadas derrotaron a las organizaciones terroristas hacia fines de 1980 y tres años más tarde la Junta Militar dictó una amplia amnistía para todos los participantes, acorde con las recomendaciones del Protocolo II adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 (Título II, Artículo 6, párrafo 5)
 
Las expectativas  de paz y conciliación que se forjaron en 1983, cuando se estableció un nuevo gobierno constitucional, cedieron paso rápidamente a un clima de revancha y persecución, ante medidas gubernamentales que anularon la ley de amnistía dictada por el gobierno de facto en concordancia con las recomendaciones del “Derecho Internacional Humanitariodispusieron inconstitucionalmente el enjuiciamiento de las Juntas Militares sustrayéndolas de sus “jueces naturales” a través de una “comisión especial”, aplicaron legislación posterior a los hechos imputados y establecieron una fecha arbitraria del inicio de la guerra revolucionaria que permitió exonerar a dirigentes políticos, funcionarios y magistrados, de las gravísimas responsabilidades que les cabían por la generación y el desarrollo del conflicto.(Ver Boletín B-099 ).  
 
¿Desconocen los asesores de RREE la situación de la Justicia en la Argentina?
 
La extensión de los juicios a jerarquías inferiores y su citación ante tribunales civiles produjo masivas reacciones de los oficiales jóvenes que se materializaron en tres motines, hasta que se promulgaron las leyes de Punto Final  y Obediencia Debida.
Luego de esas leyes se inició una ofensiva  por parte de las ONG  creadas y/o infiltradas por los terroristas, que no se dieron por satisfechas y promovieron una gran campaña de acción psicológica con la difusión de la historia que convertía a los victimarios (terroristas) en víctimas, realizaron nuevas falsas denuncias para que se reabrieran causas juzgadas y concibieron nuevos tipos de delitos para mantener la presión sobre los militares.
                 
Los posteriores indultos del presidente Menem  y nuevas leyes con importantes indemnizaciones sólo a los terroristas o sus familiares, fueron distendiendo progresivamente el clima de agresión mantenidapor las organizaciones “paraterroristas” y sus personeros  infiltrados en el gobierno, mientras un número creciente de miembros de las organizaciones terroristas se iba incorporando a instituciones de los tres poderes del Estado[1].
 
Pero a partir del 2003 comenzó el ataque desembozado al Poder Judicial, cuando el nuevo presidente  solicitó públicamente al Congreso destituir a los jueces de la Corte Suprema, y así se hizo. Luego, ese mismo Congreso anuló leyes excediendo sus atribuciones constitucionales. Una nueva Corte Suprema avaló ese exceso en un pronunciamiento que todos los constitucionalistas de fuste consideraron un precedente de gravísimas consecuencias jurídicas y que el principal diario argentino planteó en columna editorial como “Peligroso fallo de la Corte” (Ver Boletín Especial BE-001 de fecha 11 de julio de 2005). Se reabrieron  juicios con sentencia firme y se dispusieron detenciones a militares, a los que se aplicaron leyes en forma retroactiva. Se modificó políticamente la constitución del Consejo de la Magistratura para asignar al Ejecutivo Nacional mayor poder en la designación y remoción de jueces. Se alteró categóricamente – una vez más - el principio de igualdad ante la ley, cuando la Corte Suprema estableció la aplicación de criterios diferenciados de acuerdo con la pertenencia ideológica de los criminales terroristas, en abierta violación del Estatuto de Roma Artículo 7 inciso b. (casos Lariz Iriondo- Arancibia Clavel).
                
Las secuelas de la guerra contrarevolucionaria.
 
Hoy, de todos los que participaron en aquella guerra no convencional sólo se hayan procesados y detenidos militares (o miembros de otras fuerzas subordinadas) que, en la mayoría de los casos, se encuentran imputados por delitos de lesa humanidad (no contemplado dentro de la legislación penal argentina en el momento de su supuesta comisión) por haber cumplido la orden de “aniquilamiento” cuando eran oficiales subalternos o suboficiales.
 
Pensamos que no caben elogios a nuestro gobierno actual por emplear a una justicia dependiente para mantener indefinidamente en el tiempo las secuelas de una guerra fratricida, haciendo tabla rasa  con precisas normas de nuestra Constitución y principios del Derecho Internacional aplicables a nuestro caso.
                  
El 11S fue algo más que un atentado criminal donde estallaron las Torres Gemelas y murieron miles de personas de las más diversas razas, credos y nacionalidades. Por primera vez el pueblo norteamericano, masivamente, tomó conciencia de su propia vulnerabilidad ante el riesgo que suponía la falta de escrúpulos y de límites del terrorismo. Padeció miedo, pero se abroqueló  enseguida y aceptó resignar parte de sus derechos individuales en aras de mayor seguridad para todos. Lo logró.
 
El atentado terrorista al país hermano causó aquí dolor y congoja. También tuvimos que soportar expresiones de agravio de aquellos que se regodean siempre con estas desgracias: compañeros de ruta de las FARC o ETA, y aún organizaciones vernáculas apoyadas por el gobierno, que con sus dichos nos llenaron de indignación y vergüenza. Indignación  ante la falta de respeto por tantas víctimas inocentes  y vergüenza por quién las profirió, declarada “madre putativa de todos los argentinos” por nuestro ex presidente.
 
Nuestra sociedad tuvo que convivir durante 10 años con un promedio de 6 acciones diarias en las décadas del 60 y 70. El miedo también campeó aquí durante los gobiernos constitucionales de los años 73, 74 y 75. Invadió todos los ámbitos y afectó a la totalidad de las actividades. Nadie se sentía a salvo. La vida, como en toda guerra interna, había perdido valor. El reclamo de la sociedad por la eliminación del terrorismo fue casi unánime. Se logró, al pesado costo que los elevados valores a salvaguardar lo hicieron necesario.
               
Rendez vous presidencial.
                 
En otro segmento del artículo de referencia, donde se relata el instante en que Héctor Timerman le regalaba a Bush un ejemplar del libro de su padre “Preso sin nombre. Celda sin número”(edición en inglés) el Presidente Bush  dijo a nuestro embajador: “yo conozco muy bien a su padre, su historia y también la suya”, y luego: “Voy a leer este libro”. Seis días más tarde el Presidente Bush remitió una esquela personal al embajador Timerman en la que expresaba textualmente : “Me tocó el coraje y el intelecto de su papá”.
 
Suponemos que tal afirmación sobre Jacobo Timerman, periodista de brillante intelecto y prolífica actividad, implica también el conocimiento de su desmedida ambición para asociarse con el poder de turno, su íntima conexión con dictaduras militares, su colaboración en  golpes de Estado para destituir a dos presidentes constitucionales y, finalmente, su sociedad prolongada con David Graiver, gravitante intermediario en el lavado de dinero de la organización terrorista montoneros, quién le brindó sostenida asistencia financiera
 
En cuanto a su hijo Héctor – nuestro actual embajador en los EEUU – sin heredar aquellas capacidades descollantes del padre, copió algunas de las características familiares. Así, como director responsable del diario vespertino “La Tarde” , nacido el 16 de marzo de 1976 con un objetivo preciso, promovió activamente el golpe de Estado del 24 de marzo de ese año, mediante una prédica destinada a crear un clima caótico.
 
Para conocer la verdad más profunda, y también más descarnada, nosotros proponemos a nuestros seguidores la lectura de otro libro:  Timerman. El periodista que quiso ser parte del poder
(Mochkofsky Graciela, editorial Sudamericana) que a no dudarlo brindará al lector un perfil más amplio del personaje y complementará todo lo que se omite en el libro regalado.
                                                                                                       
Consideraciones finales.
 
Creemos firmemente que el cotejo de los hechos terroristas registrados en ambos países en épocas recientes, si bien de naturaleza y objetivos distintos, debería ayudar a entendernos mejor y respetarnos en nuestras diferencias.  Por tales razones:
 
Nos disgusta que el Presidente de un país amigo emita opinión laudatoria sobre la adopción de medidas políticas y judiciales en nuestro país, que están en flagrante violación de nuestra Constitución y del Derecho Internacional.
 
Nos irrita que en forma simultánea pregone y promueva conductas diametralmente opuestas para encarar problemas similares en su país.
 
Nos inquieta que, pese a disponer de las mejores fuentes de información, tome partido contra aquellos que fueron sus aliados  en la defensa de un sistema de valores e ideas de los cuales su país era líder y propulsor. Los países de América del Sur constituían  su “patio trasero” cuya posesión pretendía la URSS (alentando las acciones del castro-comunismo) como parte de su estrategia por la supremacía en el poder mundial  en la época de la llamada “Guerra Fría”.
 
Nos alarma que silencie que la Argentina sufrió entonces una guerra revolucionaria - y por ende “no convencional” - y que censure implícitamente a los combatiente de las Fuerzas Armadas argentinas, hoy perseguidos y  detenidos por el arbitrio de judicializar esa guerra.  Contrario sensu su país (como los restante países del mundo) vulneraron los derechos humanos en todo tiempo y lugar para lograr la victoria en las guerras que pelearon. Basten como ejemplos: la 2da Guerra Mundial, las subsiguientes de Corea y Viet Nam, más todas las guerras actuales, para avalar lo expresado. Nos preguntamos: ¿tuvieron en cuenta el poder político y los ejércitos de EEUU los derechos humanos o  privilegiar la necesidad de ganar la guerra?            
 
Nos indigna, que el valor “derechos humanos” sea utilizado como factor estratégico de presión o, peor aún, como moneda de cambio entre países. Entendemos la necesidad de afianzar relaciones y obtener resultados políticos, pero creemos que no existe derecho alguno en nuestros gobernantes y mucho menos en los extranjeros de alimentar este conflicto injusto y al margen de la Constitución en beneficio de unos pocos y en perjuicio de las FFAA argentinas , cuya desarticulación puede dejarnos inermes para la defensa de nuestro patrimonio nacional.
 
FIN DEL BOLETÍN ESPECIAL Nro 4.
 
REFLEXIONES
 
 
 
 
ARGENTINA FUE ATACADA
POR EL TERRORISMO INTERNACIONAL
 
AYER
 
LOS TERRORISTAS SUBVERSIVOS INICIARON UNA GUERRA CONTRA EL ESTADO NACIONAL
PARA TOMAR EL PODER E INSTALAR UN SISTEMA COMUNISTA
EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL ORDENÓ A SU BRAZO ARMADO ANIQUILAR A LOS TERRORISTAS
 
LAS FUERZAS ARMADAS , DE SEGURIDAD Y POLICIALES
CUMPLIERON LO ORDENADO
 
 
HOY
 
LOS INTEGRANTES DE ESAS FUERZAS SON PERSEGUIDOS , ENJUICIADOS Y CONDENADOS
 CON LEGISLACIÓN ANTICONSTITUCIONAL, POSTERIOR A LOS HECHOS,
INCORPORANDO DELITOS ANTES INEXISTENTES EN NUESTRA LEGISLACIÓN.
 
LOS TERRORISTAS SUBVERSIVOS FUERON  LIBERADOS, AMNISTIADOS O INDULTADOS Y COMPENSADOS ECONÓMICAMENTE. NO SON JUZGADOS NI SUS CRÍMENES CONSIDERADOS
DELITOS DE LESA HUMANIDAD.
LOS TERRORISTAS ESTÁN LIBRES. MUCHOS SON FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO.
 
¿SOMOS LOS ARGENTINOS IGUALES ANTE LA LEY ?
(art.16 DE LA CONSTITUCION NACIONAL)
 
 
NO HAY PAZ SOCIAL SIN IGUALDAD ANTE LA LEY
 
 
 
 
 
 


[1] “Montoneros  soldados de Menem. ¿ soldados de Duhalde?” libro escrito por Viviana Gorbato. Ed Sudamericana. impreso en julio de 1999.                     



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