Inicio > Mis eListas > nuestra_historia_70 > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 61 al 90 
AsuntoAutor
B140- CRONICAS 01 EL MODER
B141- Levantamient EL MODER
B142- Copamiento d EL MODER
B143- CRONICAS Mar EL MODER
B144- Situacion de EL MODER
B145- 1988 Se amot EL MODER
B146- ATAQUE a La EL MODER
B147- ATAQUE a los EL MODER
B148- ATAQUE a los ARGENTIN
B149- ATAQUE a los ARGENTIN
B150- ATAQUE a los ARGENTIN
B151- JUICIO a los ARGENTIN
B152- ATAQUE a los ARGENTIN
B153- ATAQUE a los ARGENTIN
B154- ATAQUE a los ARGENTIN
B155- Ley de Defen ARGENTIN
B156- CRISIS Econo ARGENTIN
B157- Comentario s ARGENTIN
B158- El Congreso ARGENTIN
B159- Primera pres ARGENTIN
Fwd: B160- Segunda ARGENTIN
B161- Reforma de l ARGENTIN
Fwd: B162- La Refo ARGENTIN
B163- La caida del ARGENTIN
B164- La caida del ARGENTIN
B165- El terrorism ARGENTIN
B166- El terrorism ARGENTIN
B167- El terrorism ARGENTIN
B168- Profunda afe ARGENTIN
B169 Profunda afec ARGENTIN
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
ARGENTINA INÉDITA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 991     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[nuestra_historia_70] B164- La caida del Muro de Berlin. 2da Parte
Fecha:Domingo, 27 de Septiembre, 2009  21:14:24 (-0300)
Autor:ARGENTINA INEDITA <nuestra.historia.70 @.....com>

"NUESTRA HISTORIA 70"

 

BOLETINES PARA COLECCIONAR

 

                 

Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente, destinado principalmente  a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron. Su exposición no busca polemizar ni agraviar, sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.

 

 

B164- CAIDA DEL MURO DE BERLIN –2da Parte .     28 de Septiembre de 2009

 

 

Temas desarrollados

  • El rol de Rusia después de Stalin
  • La modificación de los objetivos estratégicos de la URSS
  • El gobierno de Gorbachov.
  • Los tropiezos en el cambio
  • El golpe fallido. Reacciones y consecuencias
  • Consideraciones finales (B163 y B164).
  • REFLEXION

 

 

  

Como dijimos en el Boletín 163, no resulta lógico separar el hecho trascendente de la “caída del Muro de Berlín” del convulsionado  proceso que vivió el bloque oriental (comunista) después de finalizar la Segunda Guerra Mundial (1934 – 1945) con la iniciación de la “Guerra Fría” , del  aislamiento provocado por la “Cortina de Hierro” y, finalmente, de los profundos cambios políticos y sociales que signaron la conducción de la URSS por parte de Mijail Gorbachov a partir de 1985.

 

A continuación efectuaremos la explicación política del proceso que llevó, entre otros factores, a la desmembración del Imperio Soviético y dentro de ello, a la “caída del Muro de Berlín”, tema de nuestro interés.

   

El rol de Rusia después de Stalin

   

A la muerte de Stalin, la cúpula  decisoria del Soviet Supremo moscovita, comprendiendo que sería suicida que la iniciativa escapara de sus manos, consciente del dinamismo expansivo de los países y del estancamiento de la Unión Soviética en relación con el mundo circundante, reunió los mejores cerebros, especialistas en los rubros del quehacer del Estado y los puso a estudiar el rol que debía desempeñar Rusia  en el siglo por venir y su ubicación en el mercado tripolar en gestación: EEUU, Japón, y la “ Nueva Europa”, sin menoscabo de sus intereses en la política externa y de su historia. De ese minucioso análisis surgió que:

   

   El conglomerado  heterogéneo del Imperio Soviético (15 repúblicas federales, 20 repúblicas autónomas y 18 territorios autárquicos con 300 millones de habitantes, distribuidos en 104 nacionalidades, virtualmente sin una identidad común), sólo era una entelequia de avanzada al primer nivel  merced a su potencialidad militar,  pero en equilibrio inestable con respecto a Occidente, sensiblemente  retrasada en otros campos que hacen  al crecimiento del Estado y promueven el bienestar general del pueblo.

 

   La legitimidad revolucionaria establecida por Lenín en 1917 había alcanzado un punto de ruptura, como consecuencia de sistemas industriales anticuados, ínfima movilidad social, bajo ingreso per cápita, servicios públicos subdesarrollados, bajo rendimiento productivo, retraso tecnológico y carencia alimentaria. Por ende, la supervivencia del “Partido – Estado” había llegado a una situación crítica como consecuencia de las propias fallas internas del sistema comunista.

 

 Desde el punto de vista geopolítico, la amplitud del espacio territorial había perdido gran parte de su valor estratégico y lo verdaderamente gravitante para mantener el rango de superpotencia en la próxima centuria era el permanente avance tecnológico y la solidez de la economía nacional ( Alemania Federal y Japón fueron los ejemplos señeros). Empero, el progreso tecnológico y el desenvolvimiento económico en el programa de gobierno a elaborar, de ninguna manera presuponía sustituir a la ideología comunista.

   

   

La modificación de los objetivos estratégicos de la URSS

   

A partir de 1984, basado en el precedente análisis que auguraba un desenlace preocupante y acorde con un nuevo enfoque geopolítico, el Kremlin tomó la iniciativa de rectificar el orden de prioridades de sus objetivos estratégicos en política exterior.

 

El esquema a conformar tendía a :

  • Mantener una paridad bélica cualitativa.
  • Reducir al máximo los gastos de defensa como ahorro presupuestario significativo ( con miras a destinar esos fondos a otros rubros esenciales).
  • Frenar la carrera armamentista,( reducir el cupo de armas estratégicas, desactivar armas tecnológicamente superadas, disminuir los efectivos convencionales reemplazándolos por una rápida capacidad de movilización).

 

Sin duda, con ello se podían mejorar los dividendos políticos – internos y externos- y resultaba más provechoso en las circunstancias apuntadas reconstruir un desarrollo industrial en una economía modernizada, que financiar una puja armamentista que hasta el momento había sido, no sólo estéril sino costosísima.

 

Asimismo era factible acondicionar la clásica relación socialista entre Estado y ciudadano a la actual etapa de auge materialista de las socialdemocracias europeas.

 

Para el Kremlin era fundamental garantizar la intangibilidad de las fronteras interiores de la URSS antes que se fracturaran en una explosión de independencias. Por ello resultaba políticamente conveniente adelantarse y abatir los muros de contención para desprenderse de las naciones de Europa Oriental y de los enclaves de Europa Central.

 

Se apreciaba que luego de ello, Polonia, Rumania,  Chescoslovaquia, Hungría, Albania, y Yugoslavia  recibirían, muy probablemente, capitales occidentales de inversión, tecnología moderna y asesoramiento gerencial de empresas trasnacionales  para sostener a las “incipientes democracias”. Esa ayuda seguramente “rebotaría” hacia Rusia y contribuiría a desbloquear los “cuellos de botella” que asfixiaban a la economía soviética.

 

No se descartó la posibilidad que, en la próxima centuria, el actual imperio moscovita pudiera convertirse en una federación ampliada de naciones socialistas, con fuertes solidaridades en la protección de sus profundos intereses históricos, tal como en otro tiempo había surgido la Comunidad Británica de Naciones .En ambos casos, un mismo imperio rotulado de diferente manera.

 

Ante la situación existente luego de 68 años de férrea dictadura comunista y habiendo evaluado la imperiosa necesidad  de cambios sustanciales que evitaran un colapso del sistema imperante, el Politburó seleccionó al personaje preparado para conducir la transición, al designar Secretario General del Partido Comunista Soviético a Mijail Gorbachov, político  brillante y miembro destacado del Partido.

   

El gobierno de Gorbachov.

   

Cuando Mijail Gorbachov se hizo cargo del gobierno de la URSS estableció  dos premisas fundamentales para orientar su gestión:

  • “Perestroika” (reorganización, reestructuración) y
  • “Glasnot” (franqueza, sinceridad, transparencia informativa), palabras que sonaron peligrosamente en la Unión Soviética, cuna del comunismo totalitario.

 

Por ello, también anunció su firme convicción de encarar los cambios sin necesidad de apartarse de la ideología comunista. Así  lo afirmó en su libro “Perestroika” (1987), dirigido especialmente a los pueblos de la Unión Soviética y de los Estados Unidos.

 

Pese a las  marcadas  desconfianzas y dudas iniciales sobre las intenciones del líder ruso, el mundo occidental comenzó a convencerse con el paso de los días y, ante lo categórico de los cambios que se iban operando, llegó a la conclusión que “Gorbachov había  levantado la cortina”.

 

La expresión respondía a las modificaciones propuestas por el Secretario General, de acuerdo con las cuales figuraba transformar a la URSS en un   régimen de corte presidencialista elegido por voto secreto, la creación de un Congreso de Diputados, la reforma económica y financiera y el ingreso de tecnología extranjera.

 

En materia de derechos humanos se proclamaba la libertad individual y religiosa y la transparencia informativa. Serian inviolables la vida privada, el domicilio y la correspondencia.

 

Los jueces se independizarían del Partido y se  establecería la subordinación a la ley. Se pondría fin  al permanente secreto soviético y se eliminaría la censura (de prensa en particular).

Esta apertura incluía la necesidad de distender la política exterior (con EEUU) por la cual pudiera establecerse un plan de tratados de desarme. También consideraba la rehabilitación política de disidentes significativos.

 

Los tropiezos en el cambio

 

Puede expresarse sin temor a error que la gestión política de Gorbachov gozó de un éxito notable en el exterior, mientras cosechaba crecientes tropiezos en el orden interno. Fue natural, desmontar un monstruo del tamaño y características del sistema soviético no podía intentarse sin prever estos costos.

 

A partir de la “Glasnot” todo se empezó a cuestionar. Se fue desmoronando la utopía de un Estado ideal sin clases, donde el reparto de bienes se efectuaría de acuerdo a las necesidades y el esfuerzo se realizaría de acuerdo a las posibilidades. La realidad era otra y el punto débil de este proyecto gigantesco era el propio bolsillo de la población, ya que para incentivar la producción, los precios de los productos básicos (subsidiados) aparecían en el mercado a su precio real y eso afectó y disgustó a la mayoría. Algo similar ocurrió con el dictado de la Ley de Empresas del Estado, cuyo objetivo era distender un sistema  muy cerrado y brindar mayor autonomía para lograr mejores servicios; el aflojamiento de ciertos controles generaron nichos de corrupción que agudizaron el problema.

 

Gorbachov también tuvo una permanente y ambivalente oposición política. Mientras las primeras autoridades elegidas por el voto popular en 1989 (en especial el presidente del Estado Ruso, Boris Yeltsin) le demandaban mayor rapidez y profundidad en los cambios, el ala conservadora del PC sentía perder sus privilegios al aprobarse proyectos tales como que el futuro presidente de la URSS debía ser elegido o cambiado por voto secreto y responder al Congreso de Diputados, o que el desempeño de cargos electivos se limitarían a 10 años para  desterrar a los “funcionarios eternos”, o más irritante aún , que el Partido Comunista debía  allanar el camino para que las organizaciones gubernamentales surgidas por el voto popular en todos los niveles pudieran actuar con absoluta independencia.

 

Gorbachov dio término a la Guerra Fría , al Imperio en Europa Oriental y aflojó todo los resortes que caracterizaban al totalitarismo comunista. Cuestionó la calidad y moral de los miembros de su partido. Censuró sus conductas. Criticó sus procedimientos .El resultado se vio enseguida: el pueblo reclamó derechos y pidió resultados económicos que lo sacaran del abismo en que habían caído por creer en el comunismo. Por su parte, las diferentes nacionalidades se manifestaron con caracteres heterogéneos.

 

La burocracia política intentó  no perder posiciones.  Aún los que decían seguir a Gorbachov temieron que la “Glasnot” les arrebatara sus privilegios. En tanto las elecciones de 1989 habían consagrado el triunfo electoral del nacionalismo y desatado las ambiciones de quienes contaban con enormes consensos  por tratarse de los primeros funcionarios de toda la historia rusa elegidos por el voto popular.

 

A todo esto debía sumarse el derrumbe económico de la URSS,  que además arrastró en su caída a las finanzas de sus países satélites. Gorbachov había pedido tiempo para desarrollar sus nuevas políticas y mostrar sus logros, pero el atraso en que se encontraba la Unión Soviética era evidente y no se lo permitió. En medio de esa situación caótica y ante un poder central terriblemente debilitado, sectores conservadores del Partido Comunista intentaron un golpe de Estado.

   

El golpe fallido. Reacciones y consecuencias

   

En la madrugada del 14 de agosto de 1991 un denominado Comité Nacional de la Situación de Emergencia, compuesto por los representantes más reaccionarios de los sectores políticos y militares soviéticos, no cesaba de emitir comunicados por la radio en cadena anunciando la destitución de Gorbachov, el establecimiento del “estado de sitio” y la designación del titular del comité, Guenodi Yanayev, como nuevo presidente. No se brindaba otra información, trascendiendo que Gorbachov había sido detenido en Crimea, mientras estaba de vacaciones a orillas del Mar Negro.

 

El grupo comando rebelde, que tenía la misión de detener a la totalidad de los integrantes del gobierno ruso, se demoró 20 minutos cruciales. En ese lapso Boris Yeltsin y sus camaradas llegaron a la sede de gobierno y allí se hicieron fuertes, Inmediatamente salió un comunicado firmado por Yeltsin en el que desconocía al Comité y declaraba “delincuentes estatales” a sus integrantes. Al mismo tiempo convocaba a una huelga general por tiempo indeterminado y exigía la liberación del presidente constitucional Gorbachov (su oponente político) apresado en el sur.

 

La gente, primero en forma espontánea y luego organizada, comenzó a volcarse a la calles para defender  a sus autoridades. El golpe, orquestado por la KGB, fracasó por una increíble lentitud a la que se sumó falta de decisión.  No se atrevieron a reprimir de entrada, luego nadie los obedeció. No encontraron unidades militares dispuestas a la aventura. Los 500 tanques y 10 Divisiones movilizadas sobre Moscú, duraron una jornada, a lo largo de la cual la población se apropió de las fuerzas bélicas. En toda la ciudad se estableció un intenso diálogo político: subidos a los tanques, rodeando a los vehículos militares o hablando con los oficiales, se realizó un arduo trabajo de convicción.

 

Otro detalle no tenido en cuenta por los golpistas: nadie les tenía miedo. Por el contrario, los soldados eran convidados con helados y cigarrillos, los tanques eran adornados con flores o banderas tricolores rusas. Durante la noche las tropas fueron retiradas y se armaron destacamentos de autodefensa dirigidos por veteranos de Afganistán.

 

Al día siguiente el Comité intentó iniciar una negociación. No la hubo. Se les exigió la libertad de Gorbachov y rendición incondicional.

 

Fuera de Moscú las 15 repúblicas desconocieron el golpe, reafirmaron su soberanía y apoyaron al poder constitucional. Luego de ello sólo se  registró un desorden menor en el Báltico, rápidamente controlado por las autoridades legítimas.

 

A partir de ese mediodía comenzaron a conocerse las divisiones que se alineaban a disposición del presidente  de la Federación Rusa. En ese momento la figura de Boris Yeltsin adquirió su máxima dimensión. Convertido en el principal líder de la democracia reclamó nuevamente la inmediata liberación de Gorbachov, colocó a las fuerzas armadas bajo su mando inmediato, pidió la solidaridad  internacional  (y la obtuvo) y organizó a la población en la lucha contra el golpe.

 

Un día más tarde el Presidente del Parlamento anunciaba la detención de los 8 miembros del Comité.  Fue notable, no se repitió un Tiananmen.  Lo impidió el pueblo de la “Perestroika” y de la “Glasnot”.

Gorbachov y Yeltsin acordaron la formación de un nuevo gobierno de confianza popular. El mismo día en que se produjo el golpe de Estado ambos dirigentes iban a poner sus firmas en un nuevo tratado con el cual se daba el primer paso para la disolución de la URSS , tal cual había funcionado en las últimas 7 décadas.

 

Yeltsin  pretendía convertir a la Federación Rusa en una democracia occidental, pese a la cerrada oposición de la burocracia del PC.  Su problema estribaba en reconstruir una economía del tercer mundo y neutralizar a la vieja guardia estalinista.

 

El 8 de diciembre de 1991 Boris Yeltsin, junto con los presidentes de las Repúblicas de Ucrania y Bielorrusia,  anunció unilateralmente que la URSS había dejado de existir para dar paso a la Comunidad de Estados Independientes (CEI)  y el 21 del mismo  mes se confirmó fácticamente  el hecho, cuando 12 de las 15 repúblicas acordaron crear la COMUNIDAD DE ESTADOS INDEPENDIENTES. (ver)

 

Gorbachov dimitió el 25 de diciembre de 1991 y al día siguiente el Parlamento soviético proclamó oficialmente la disolución de la URSS.

   

Fuentes

   

La Prensa, ed. 13 de agosto de 1987  “Glasnot…..verdad o fantasía “

La Prensa, ed 30 de diciembre de1990 ” La URSS entre la dictadura y la guerra civil”.

La Prensa, ed 8 de enero de 1992  “La política de Rusia”.

La Prensa  ed 7 de julio de 1992  “El colapso”.

La Nación ed 29 de mayo 1996   “Rusia ¿Causa perdida para Occidente? "

Rev. Siete Dias  “Gorbachov levantó la Cortina ”.

Rev. “Noticias” (N 765)  “La muerte de las dictaduras”.

 

Consideraciones finales (B163 y B164).

 

1.      A principios de los 80 la dirigencia soviética, convencida que marchaba hacia el fracaso en su competencia con los EEUU por la supremacía mundial, replanteó sus objetivos estratégicos resignando parcialmente lo que constituía su "Imperio". Acto seguido designó a Mijail Gorbachov como la persona capaz de llevar adelante ese plan. Plan que no preveía entonces la modificación de las fronteras interiores de la URSS ni apartarse del dogma comunista.

 

2.      La puesta en marcha de las "Perestroika" y "Glasnot" superó en velocidad y profundidad los objetivos previstos. Un pueblo "sin corsé" después de siete décadas de opresión y controles férreos, fue el disparador que, mediante una verdadera revolución pacífica, logró resultados que tomaron al mundo por sorpresa: la "caída del Muro de Berlín y la desintegración de la URSS.

 

3.      La carrera armamentista librada con los EEUU, su atraso tecnológico e industrial y una economía rígidamente dirigida, fueron los tres factores básicos que generaron las condiciones previas para el colapso del sistema comunista, cuyo derrumbe por fallas internas demostró lo inviable de ese modelo.

 

4.      Los dos hechos históricos ocurrieron como efectos de procesos de maduración diferenciados: en el caso alemán prevaleció un sentimiento nacional muy fuerte, el reconocimiento de los horrores cometidos por el nacionalsocialismo, la necesidad de un reaseguro para no reiterarlos en el futuro y un afinado mecanismo de organización  de sus asociaciones por los derechos civiles. Para el caso de la URSS hay que tener en cuenta que, desde los inicios de su historia el pueblo ruso había soportado el ejercicio de un poder omnímodo, tanto en la época zarista como durante la revolución bolchevique. El prometido "Estado ideal" no se visualizaba después de 68 años del vaticinio de Lenín. Por el contrario, las condiciones de vida de la población eran precarias y contrastaban groseramente (gracias al avance de las comunicaciones) con las de sus pares del mundo occidental, a la vez que desnudaban las mentiras que propalaban sus gobernantes, cuyo nivel de vida distaba mucho del que poseía el pueblo. La liberación de esa conciencia colectiva fue factor decisivo en este caso. En ambos procesos tuvo gran influencia el ejercicio de un poder casi absoluto por parte de dirigentes incapaces, corruptos y desacreditados.

 

5.      La "caída" del Muro de Berlín y la dispersión de los Estados de la URSS marcaron la derrota de ésta en la Guerra Fría. El gran fracaso del experimento soviético planteó entonces una nueva hipótesis: la agonía del marxismo y de su declamado "socialismo científico". Se asomaba un esperanzado fin de la ideología marxista-leninista (comunista). 

 

6.      Esa abierta derrota generó una crisis a nivel mundial de la dirigencia comunista (en particular de sus intelectuales), que buscó la forma de atenuar el impacto sufrido. Fue así como,  tiempo después, las fuerzas de izquierda en el campo internacional reaccionaron, adoptaron políticas de supervivencia, se reagruparon y pusieron en marcha modalidades típicas de la concepción gramsciana: la búsqueda del poder por métodos alternativos, basados principalmente en un ataque destructivo a los valores occidentales clásicos y el copamiento progresivo de los medios de comunicación y educativos. La aparición de innumerables ONG "defensoras de los derechos humanos", patrocinadas por sectores de aquella ideología, constituye un ejemplo palmario del empleo de ese latiguillo como táctica política.

 

7.      En el marco regional surgió en 1990 el Foro de San Pablo, creado en la ciudad homónima por Fidel Castro y Lula da Silva, con el objeto de abroquelar a todas las fuerzas de izquierda del subcontinente, descolocadas ante la crisis y derrumbe del sistema soviético. Así logró reunir desde organismos y partidos institucionales hasta típicos movimientos guerrilleros o sus elementos residuales, como las FARC y ELN colombianas,  Movimiento Tupac Amaru peruano y Zapatistas mexicanas. Se planteaba la necesidad de imponer un "modelo socialista(comunista) para el siglo XXI",que posteriormente ganó espacio político al incluir a Hugo Chávez en sus filas(1995), quien desde ese momento lideró visiblemente al Foro y petrodólares mediante, fue logrando la directa alineación de Nicaragua, Bolivia y Ecuador, más la suma tolerante ( o interesada) de Argentina, Chile y Uruguay. El proyecto totalitario consiste en asumir la suma del poder político partiendo de un sistema democrático, al que se le van cercenando progresivamente los mecanismos e instituciones de defensa. A ello debe sumarse el ingrediente, siempre bienvenido, de la lucha contra el "imperialismo yanki".

 

8.      Los dos hechos històricos que analizamos enseñan--como corolario fundamental-- que la lucha del hombre por sus derechos básicos es permanente. A nadie se le regala ni la dignidad ni la libertad; debe esforzarse por mantenerlas si las tiene y reconquistarlas si se las quitan.     Por eso es primordial educar a las personas en el respeto absoluto por la libertad propia y ajena pero, más importante aún, es recalcar el valor de constituir y mantener instituciones republicanas, único reaseguro contra los totalitarismos, sean cuales fueren las  ideologías que los sustenten.

 

FIN DEL BOLETÍN Nro 164.-

 

REFLEXION

 

 

 

ARGENTINA FUE ATACADA

POR EL TERRORISMO INTERNACIONAL

 

AYER

 

LOS TERRORISTAS SUBVERSIVOS INICIARON UNA GUERRA CONTRA EL ESTADO NACIONAL

PARA TOMAR EL PODER E INSTALAR UN SISTEMA COMUNISTA

-

EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL ORDENO A SU BRAZO ARMADO ANIQUILAR A LOS TERRORISTAS

-

 

LAS FUERZAS ARMADAS , DE SEGURIDAD Y POLICIALES

CUMPLIERON LO ORDENADO

-

 

 

HOY

 

LOS INTEGRANTES DE ESAS FUERZAS SON PERSEGUIDOS , ENJUICIADOS Y CONDENADOS

 CON LEGISLACION ANTICONSTITUCIONAL, POSTERIOR A LOS HECHOS,

INCORPORANDO DELITOS ANTES INEXISTENTES EN NUESTRA LEGISLACION.

-

 

LOS TERRORISTAS SUBVERSIVOS FUERON  LIBERADOS, AMNISTIADOS O INDULTADOS Y COMPENSADOS ECONOMICAMENTE. NO SON JUZGADOS NI SUS CRIMENES CONSIDERADOS

DELITOS DE LESA HUMANIDAD.

LOS TERRORISTAS ESTAN LIBRES. MUCHOS SON FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO.

-

 

¿SOMOS LOS ARGENTINOS IGUALES ANTE LA LEY ?

(art.16 DE LA CONSTITUCION NACIONAL)

-

 

 

NO HAY PAZ SOCIAL SIN IGUALDAD ANTE LA LEY

 

 


[Adjunto no mostrado: B164- CAIDA DEL MURO DE BERLIN. 2da Parte.ADJ.doc (application/msword) ]