Inicio > Mis eListas > nuestra_historia_70 > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 91 al 112 
AsuntoAutor
B170- Profunda afe ARGENTIN
B171- Reflexiones ARGENTIN
B172- Sistema de I ARGENTIN
B173- DERECHO y JU ARGENTIN
B174- La Republica ARGENTIN
B175- DERECHOS HUM ARGENTIN
B176- DERECHOS HUM ARGENTIN
B177- DERECHOS HUM ARGENTIN
B178- DERECHOS HUM ARGENTIN
B179- DERECHOS HUM ARGENTIN
LOS MITOS SETENTIS ARGENTIN
B180- DERECHOS HUM ARGENTIN
B181- DERECHOS HUM ARGENTIN
B182- DERECHOS HUM ARGENTIN
B183- EL TERRORISM ARGENTIN
B184- FINAL DEL CI ARGENTIN
PRUEBA DE INGRESO =?UTF-8?
001- ARGENTINA INE =?UTF-8?
=?UTF-8?Q?002_=2D_ =?UTF-8?
=?UTF-8?Q?003=2D_A =?UTF-8?
004 ARGENTINA INED =?UTF-8?
005-ARGENTINA INED =?UTF-8?
 << 30 ant. | -- ---- >>
 
ARGENTINA INÉDITA
PŠgina principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1017     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[nuestra_historia_70] 004 ARGENTINA INEDITA Cap 1 Los DDHH y las Guerras.
Fecha:Martes, 12 de Septiembre, 2017  07:11:27 (-0300)
Autor:=?UTF-8?Q?ARGENTINA_IN=C3=89DITA?= <nuestra.historia.70 @.....com>




 

 

¬†‚Äč

‚Äč‚ÄčARGENTINA INEDITA

¬†HISTORIA DE LA NACI√ďN - SUFRE TERGIVERSADA POR IDEOLOGIAS-¬† ¬†¬†¬† ¬†¬†¬†

 2017 UNA INVITACION A Levantar LA MIRADA COMO NACION AL FUTURO   

NUESTRA HISTORIA 70 - BOLETINES.

ARGENTINA IN√ČDITA ¬†G

004-ARGENTINA INEDITA-Los DDHH y las Guerras.

 

 

 


 

  

La Falta de Justicia en la Nacion es y sigue siendo la madre de todos los errores cometidos

 

PRESENTACI√ďN DEL LIBRO

 

ESTIMADOS:

El pr√≥ximo viernes 22 a las 18.30 horas en el COFA (Quintana 161) se presentar√¡ en el sal√≥n de Actos, mi libro titulado ‚ÄúAl Gran Fraude Argentino ¬¡Salud!. Ser√¡ una satisfacci√≥n recibir el apoyo de los amigos que viven en la CABA o pr√≥ximos, por cuanto les dar√¡ argumentos a todos, respecto a la irradiaci√≥n de la verdad fundamentada sobre los falsos 30.000 desaparecidos y sobre el relato establecido, que ha calado hondo en la poblaci√≥n desprestigiando a las FFAA y de Seguridad. ¬†Ese apoyo t√¡cito (o no) ¬†ha facilitado la venganza de los terroristas que se mantienen inc√≥lumes.

 

El Director

 

 

 

 

 

CAP√ćTULO 1

LOS DERECHOS HUMANOS

Y LAS GUERRAS

 

PRIMERA PARTE

La Organización de las Naciones Unidas (ONU)

El Derecho Internacional Humanitario (DIH)

 

SEGUNDA PARTE

Los confl ictos armados convencionales y

no convencionales

 

 

 

 

 

 

PRIMERA PARTE

Las Naciones Unidas (ONU) han creado una estructura global para proteger los derechos humanos basada en su carta, declaraciones no obligatorias, tratados legalmente obligatorios y otras acciones. Antes de esa organización existieron algunos acuerdos legales como la Conferencia Internacional de Paz de la Haya de 1899, en donde 25 naciones trataron de convenir normas de conducta en tiempos de guerra y a raíz de la cual se fundó la Sociedad de las Naciones en 1919, luego de la Primera Guerra Mundial. (Tratado de Versalles).

 

En 1941 Roosevelt y Churchill firman la Carta del Atl√¡ntico, con la intenci√≥n de fundar una organizaci√≥n m√¡s fuerte y efectiva que la Sociedad de las Naciones que no pudo evitar la 1ra GM. En enero del a√Īo siguiente 26 naciones fi rman en Washington la ‚ÄúDeclaraci√≥n de las Naciones Unidas‚ÄĚ y luego de otras conferencias y reuniones de los l√≠deres internacionales en 1943 y 1944, al fin de la 2da Guerra Mundial en febrero de 1945, Roosevelt, Churchill y Stalin reunidos en Yalta decidieron crear ‚Äúuna organizaci√≥n internacional para mantener la paz y seguridad‚ÄĚ.

 

El 26 de junio de 1945, en San Francisco (EE. UU.) 50 delegados de otras tantas naciones, luego de negociar, redactaron y fi rmaron la ‚ÄúCarta de la Naciones Unidas‚ÄĚ, en cuyo Pre√¡mbulo se establece: ‚ĶNosotros los pueblos de las Naciones Unidas resueltos a reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y peque√Īas‚Ķ En octubre de ese a√Īo, al ratificarse la Carta, la ONU se convirti√≥ en una organizaci√≥n internacionalmente activa realizando su primera Asamblea en Londres, en enero de 1946.

 

El 10 de diciembre de 1948 la Asamblea General de las Naciones Unidas sancion√≥ la Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos con la inicial adhesi√≥n de 48 naciones sobre las 58 que la integraban en su momento. (Hubo dos ausentes y 8 abstenciones). De sus treinta art√≠culos, veintiocho se refieren a los derechos de las personas y s√≥lo los dos √ļltimos lo hacen con los deberes, por lo que los transcribimos a continuaci√≥n:

Art. 29.-

1¬ļ Toda persona tiene deberes respecto a la comunidad puesto que s√≥lo en ella puede desarrollar libre y plenamente su personalidad.

2¬ļ En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estar√¡ solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el √ļnico fi n de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los dem√¡s, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden p√ļblico y del bienestar general en una sociedad democr√¡tica.

3¬ļ Estos derechos y libertades no podr√¡n en ning√ļn caso, ser ejercidos en oposici√≥n a los prop√≥sitos y principios de las Naciones Unidas.

Art. 30.-

Nada en la presente Declaraci√≥n podr√¡ interpretarse en el sentido de que confi ere derecho alguno al Estado, a un grupo o a una persona, para emprender y desarrollar actividades a realizar actos tendientes a la supresi√≥n de cualquiera de los derechos y libertades proclamados en esta Declaraci√≥n.

 

Como se observa, la trasgresi√≥n a estos a estos art√≠culos, sumados al Art 3. que dice: Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona, constituyen agresiones a los derechos humanos no importa en que lugar de la sociedad se encuentra el individuo o el grupo y la organizaci√≥n social o pol√≠tica a la que pertenece. No es l√≠cito adjudicar ‚Äúrespeto por los derechos humanos‚ÄĚ a las actitudes violatorias de ellos, por el hecho que los mismos est√©n fuera de las instituciones del Estado y mucho menos cuando, en nuestra caso, fueron partes enfrentadas en una guerra civil, que involucr√≥, quieran o no, a toda la poblaci√≥n.

 

El Derecho Internacional Humanitario (DIH) es un conjunto de normas internacionales que tiene por objeto proteger a las personas y sus bienes afectados por conflictos armados y constituye una rama del Derecho Internacional P√ļblico. En 1864, inspirado por una iniciativa de la Cruz Roja Internacional se efectu√≥ el primer tratado internacional en la materia: el ‚ÄúConvenio de Ginebra para aliviar la suerte de los militares heridos en los ej√©rcitos en campa√Īa‚ÄĚ. En la actualidad, para el caso de un conflicto armado internacional, se aplican los Convenios I, II, III y IV que fueron aprobados en 1949.

 

Posteriormente, se sintió la necesidad de fortalecer el DIH para proteger en forma mas eficiente a las víctimas de las guerras contra la dominación colonial, la ocupación extranjera y los conflictos internos. En 1977, se aprobaron dos protocolos adicionales a los Convenios de Ginebra:

 

El Protocolo I refuerza la protección de las víctimas de conflictos armados internacionales y amplia la definición de los mismos a las guerras de liberación nacional.

El Protocolo II refuerza la protecci√≥n de las personas afectadas por conflictos internos, completando as√≠ el art√≠culo 3, com√ļn a los cuatro Convenios de Ginebra que dice:

En caso de confl icto armado que no sea de √≠ndole internacional y que surja en el territorio de una de las Altas Partes Contratantes, cada una de las Partes en conflicto tendr√¡n la obligaci√≥n de aplicar, como m√≠nimo las siguientes disposiciones:

 

1)¬†¬†¬†¬† Las personas que no participen directamente en las hostilidades, incluidos los miembros de las fuerzas armadas que hayan depuesto las armas y las personas puestas fuera de combate por enfermedad, herida, detenci√≥n o por cualquier otra causa ser√¡n, en todas las circunstancias, tratadas con humanidad, sin distinci√≥n alguna de √≠ndole desfavorable basada en la raza, el color, la religi√≥n o la creencia, el sexo, el nacimiento o la fortuna o cualquier otro criterio an√¡logo. A este respecto, se proh√≠ben, en cualquier tiempo y lugar, por lo que ata√Īe a las personas arriba mencionadas:

a)     Los atentados contra la vida y la integridad corporal, especialmente el homicidio en todas sus formas, las mutilaciones, los tratados crueles, la tortura y los suplicios.

b)     La toma de rehenes;

c)  Los atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes

d)     Las condenas dictadas y las ejecuciones sin previo juicio ante un tribunal legítimamente constituido, con garantías judiciales reconocidas como indispensables por los pueblos civilizados.

 

2)¬†¬†¬†¬† Los heridos y los enfermos ser√¡n recogidos y asistidos. Un organismo humanitario imparcial, tal como el Comit√© Internacional de la Cruz Roja, podr√¡ ofrecer sus servicios a las Partes en conflicto. Adem√¡s las Partes en conflicto har√¡n lo posible por poner en vigor, mediante acuerdos especiales, la totalidad o parte de las otras disposiciones del presente Convenio. La aplicaci√≥n de las anteriores disposiciones no surtir√¡ efectos sobre el estatuto jur√≠dico de las Partes en conflicto.

 

Este Protocolo Adicional fue redactado y aprobado por la Conferencia Diplom√¡tica sobre la Reafirmaci√≥n y el Desarrollo del Derecho Internacional Humano, el 8 de junio de 1977, relativa a la protecci√≥n de las v√≠ctimas de los ‚Äúconfl ictos armados sin car√¡cter internacional‚ÄĚ, cuya defi nici√≥n fi gura en el T√≠tulo I, Art√≠culo 1 - ‚Äú√Āmbito de aplicaci√≥n

material‚ÄĚ que dice:

 

El presente Protocolo, que desarrolla y completa el art√≠culo 3 com√ļn a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, sin modificar sus actuales condiciones de aplicaci√≥n, se aplicar√¡ a todos los confl ictos armados que no est√©n cubiertos por el art√≠culo.

1.     Del Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I) y los que se desarrollen en el territorio de una Alta Parte Contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar el presente Protocolo.

2.¬†¬†¬†¬† El presente Protocolo no se aplicar√¡ a las situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos espor√¡dicos y aislados de violencia y otros actos an√¡logos, que no son conflictos armados.

 

Adem√¡s en su T√≠tulo II, Trato humano. Art√≠culo 4 ‚ÄúGarant√≠as fundamentales‚ÄĚ

agrega:

 

  1. Todas las personas que no participen directamente en las hostilidades o que hayan dejado de participar en ellas. 
  2. Sin perjuicio del car√¡cter general de las disposiciones que proceden, est√¡n y quedar√¡n prohibidos en todo tiempo y lugar con respecto a las personas a las que se refi ere el p√¡rrafo 1:
  • Los atentados a la vida, la salud y la integridad f√≠sica‚Ķ
  • Los actos de terrorismo.
  • Las amenazas de realizar los actos mencionados.

Creemos que esta transcripci√≥n relativa a los derechos humanos y la legislaci√≥n internacional que los califi ca como tales, as√≠ como el contenido de los Tomos I, II y III de In Memoriam, editado por el C√≠rculo Militar (1998, 1999 y 2000) son sufi cientemente explicativos y probatorios de que en nuestro pa√≠s los miembros militantes de los organizaciones subversivas terroristas vulneraron reiteradamente los derechos humanos para apropiarse del poder pol√≠tico por lo que se constituyeron en los primeros violadores de los mismos y no en ‚Äúv√≠ctimas inocentes‚ÄĚ de la represi√≥n del Estado. Sus documentos oficiales hist√≥ricos acreditan esta afirmaci√≥n.

 

SEGUNDA PARTE

Los conflictos armados convencionales y no convencionales

La Conferencia Diplom√¡tica celebrada en Ginebra en el a√Īo 1949, elabor√≥ las cuatro convenciones hom√≥nimas, referidas al estatuto de tratamiento y protecci√≥n de heridos y enfermos de la guerra terrestre y naval, estatuto de prisioneros de guerra y protecci√≥n de las poblaciones civiles. Dichas convenciones fueron complementadas con la Convenci√≥n de La Haya de 1954, sobre Protecciones de Bienes Culturales y Lugares de Culto durante el desarrollo de Confl ictos Armados. (Estas eran las m√¡ximas regulaciones posibles para implementar, porque los vencedores de la Segunda Guerra Mundial nunca aceptaron regulaci√≥n alguna vinculada con el empleo de medios y procedimientos de combate, sobre todo de los sistemas de armas). La importancia moral y legal de este verdadero monumento codificador del Derecho Internacional Humanitario stricto sensu se acent√ļa teniendo en cuenta el contenido de su famoso art√≠culo 3, com√ļn a las cuatro convenciones, en el que, por primera vez, el Derecho Internacional incursiona en el campo de los confl ictos armados sin car√¡cter internacional, y establece una serie de garant√≠as minuciosas que deben observarse con respecto a las personas capturadas, a los heridos y enfermos y a quienes han dejado de combatir.

 

La estructura del art√≠culo 3 estaba concebida en el a√Īo 1949 para encuadrar en sus cl√¡usulas de protecci√≥n a los confl ictos producidos con motivo de las luchas de liberaci√≥n colonial, fen√≥meno sociopol√≠tico de gran importancia entre las consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. La aplicaci√≥n de sus disposiciones s√≥lo requer√≠a, en cuanto a los grupos armados, que el nivel de violencia asumida impusiera al Estado contrincante el empleo de sus fuerzas armadas.

 

Esta condición se dio en nuestro país, razón por la cual el presidente Alfonsín nunca debió ubicar el conflicto dentro del Código Penal. La sucesión ininterrumpida de confl ictos armados internos que, en la mayoría de los casos se internacionalizaron por cuestiones territoriales, étnicas, religiosas, económicas y políticas, dejaron claro el limitado contenido del referido artículo 3 ante la magnitud de tales confl ictos que ya habían producido cerca de cuarenta millones de víctimas Ello motivó que el Comité Internacional de la Cruz Roja, siguiendo su noble y esforzada política de lograr el acuerdo de la comunidad internacional para mejorar el estatuto de protección de las víctimas de la violencia bélica, lograra el consenso internacional para convocar a una Conferencia Internacional que no sólo tratara de remozar los contenidos del Derecho Humanitario stricto sensu, sino también el del Derecho de Guerra stricto sensu, es decir, el referente a la regulación de sistemas de armas y de procedimientos de combate.

 

La Conferencia Diplom√¡tica referente a la reafirmaci√≥n y el desarrollo del derecho internacional aplicable en los Confl ictos Armados sesion√≥ en Ginebra entre los a√Īos 1974 y 1977 y produjo estos nuevos monumentos codificadores que son: el ‚ÄúProtocolo I‚ÄĚ Adicional sobre conflictos armados internacionales y el ‚ÄúProtocolo II‚ÄĚ Adicional relativo a conflictos armados sin car√¡cter internacional referidos precedentemente.

 

Y precisamente, es este Protocolo II el que desarrolla los contenidos del art√≠culo 3, com√ļn a las cuatro Convenciones de Ginebra de 1949 y actualiza el estatuto de protecci√≥n para las v√≠ctimas de tales conflictos enumerados en p√¡rrafos precedentes. En esa inteligencia, el art√≠culo 1 del citado Protocolo Adicional II, dedicado al √¡mbito de su aplicaci√≥n material, fija los extremos que deben reunir los conflictos armados internos para que les sean aplicables las normas de dicho Protocolo.

 

La Guerra Revolucionaria prolongada

Hay estudiosos del fen√≥meno de la guerra que califican a los conflictos armados o guerras como: ‚Äúconvencionales‚ÄĚ ‚Äďdentro de las convenciones aludidas‚Äď y ‚Äúno convencionales‚ÄĚ. Dentro de esta √ļltima caracterizaci√≥n se encuentra la ‚ÄúGuerra Revolucionaria‚ÄĚ cuyo te√≥rico moderno fue Mao Tse-Tung, quien hab√≠a expresado que si una fuerza revolucionaria pobremente equipada e instruida desea combatir contra un ej√©rcito relativamente moderno y bien dotado, ‚Äúel √ļnico camino para obtener la victoria definitiva est√¡ en una guerra estrat√©gicamente prolongada‚ÄĚ. Expresa Mao que para ganar tal guerra, el revolucionario debe tratar de invertir la relaci√≥n de poder:¬†

  1. Desgastando los efectivos enemigos mediante el efecto acumulativo de muchas campa√Īas y batallas
  2. Estructurando sus propias fuerzas a través de la movilización del apoyo del pueblo, el establecimiento de bases y la captura de equipo.
  3. Obteniendo apoyo político exterior y, si es posible militar 

Dice tambi√©n: En la mayor√≠a de los casos, los revolucionarios deber√¡n comenzar de la nada. Iniciarse comenzando de la nada requiere organizaci√≥n. Secretamente, los revolucionarios tienen que organizar primero c√©lulas y luego redes de conspiraci√≥n extensivas. Alrededor de las c√©lulas deben formar grupos pol√≠ticos, de propaganda, para ganar apoyo popular y equipos de terroristas para intimidar donde fracase la propaganda. Organizar√¡n frentes, partidos y grupos de presi√≥n para movilizar el apoyo popular, Se infi ltrar√¡n agentes en la administraci√≥n, las fuerzas armadas, la polic√≠a, los gremios y otros centros de poder. Se establecer√¡n redes de inteligencia. Los revolucionarios fomentar√¡n huelgas, sabotajes y motines. Incrementar√¡n la frecuencia y el volumen de sus ataques propagand√≠sticos contra las autoridades gobernantes. Toda fisura en las estructuras sociales y administrativas ser√¡ magnifi cada y explotada. Enfrentadas con las contramedidas policiales, las organizaciones revolucionarias adquirir√¡n robustez, consistencia y experiencia. (Mao Tse-Tung, Sobre la Guerra Prolongada, volumen II, Obras Selectas (Nueva York: International Publishers, 1954).

 

Fue precisamente esta forma de ‚Äúhacer la guerra‚ÄĚ la que eligieron las organizaciones insurgentes argentinas que bajo distintas denominaciones y estrategias quisieron tomar el Poder, previo la destrucci√≥n de las FFAA que son las instituciones constitucionales de la Defensa Nacional. Todos sus documentos p√ļblicos e internos siempre se refi rieron a la ‚Äúguerra revolucionaria‚ÄĚ en curso hasta que, derrotados militarmente modificaron su l√©xico y se dedicaron a asumir el papel de v√≠ctimas pol√≠ticas y sociales de una dictadura, sin explicar que ellos primero atacaron gobiernos de ‚Äúfacto‚ÄĚ y ‚Äúconstitucionales‚ÄĚ. (Ver contenido de sus revistas en www.ruinasdigitales.com).

 

En la Sentencia dictada el 9 de diciembre de 1985 por la C√¡mara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional de la Capital Federal respecto a la Causa 13/83, (p√¡gina 763 del Tomo 2) se expresa: En consideraci√≥n a los m√ļltiples antecedentes acopiados en este proceso, especialmente documentaci√≥n secuestrada, y a las caracter√≠sticas que asumi√≥ el fen√≥meno terrorista en la Rep√ļblica Argentina, cabe concluir que dentro de los criterios clasificatorios que se vienen de expresar, √©ste se correspondi√≥ con el concepto de guerra revolucionaria. (Lo resaltado y subrayado es nuestro.)

 

Consecuentemente, a partir del Protocolo II adicional a los convenios de Ginebra de 1949 se ha configurado la versi√≥n actualizada de los conflictos armados internos, pues fija como recaudos b√¡sicos para encuadrarlos en sus disposiciones a los conflictos armados que se desarrollen en territorio de un Estado entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que bajo la direcci√≥n de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar las disposiciones de dicho art√≠culo. Se agrega que las disposiciones de este nuevo Protocolo no ser√¡n de aplicaci√≥n a las tensiones y disturbios internos. Es necesario aclarar que, al contrario de lo que es frecuente en el caso de las guerrillas rurales, las llamadas ‚Äúguerrillas urbanas‚ÄĚ que act√ļan como partisanos (sin uniformes ni armas a la vista, mimetizadas con la poblaci√≥n) no dominan territorios. El concepto alude a la capacidad de operar y concentrar efectivos sobre el blanco elegido para luego dispersarse y estar en posibilidad de actuar nuevamente en otra misi√≥n.

 

Raz√≥n por la cual es totalmente pertinente la calificaci√≥n de ‚Äúconflicto armado interno‚ÄĚ a lo sucedido en nuestro pa√≠s. (Guerrilla rural y urbana). Todas las acciones del conflicto armado producto de la ‚ÄúGuerra Revolucionaria‚ÄĚ desatada por las OPM (Montoneros, FAR, FAP, PRTERP, ERP 22 de Agosto y otras) debieron estar normadas por las leyes y usos de la guerra y no por el C√≥digo Penal que benefici√≥ a las v√≠ctimas de un solo lado y coloc√≥, falsamente, a un solo contendiente como victimario, cuando la historia (ver bibliograf√≠a y los diarios de la √©poca) determina claramente que los hubo de ambos lados y ninguno respet√≥ las normas del Derecho Humanitario

 

 

 

A LOS MIEMBROS

Con las cenizas calientes vuelve Nuestra Historia 70 y nace ARGENTINA IN√ČDITA. Nos satisface publicar y compartir. Creemos en una importante contribuci√≥n a la ‚ÄúMoral de la Naci√≥n‚ÄĚ. por cuanto de alguna manera y m√¡s para nuestras FFAA, nos ha hecho meditar much√≠simo en contribuir con la sociedad argentina.¬†

Las deducciones que puedan surgir en aquellos realmente preocupados por nuestra NACION, ser√¡n bienvenidos,¬† DIFUNDIR

 

 

DONDE COMPRAR EL LIBRO

 

DISTRIBUIDORAS.

PROLIBRO.(Ciolfi Hnos). 4648.0553. Distribuye a CABA e interior del país.

LUONGO (DALSA). 4943. 9075. Idem anterior

NOTA: El que compre en una librería habitual debe decirle que encarguen el libro a una de las dos distribuidoras nombradas.


LIBRERIAS.

CÚSPIDE. 4126.5858. Con sucursales en CABA e interior del País.

DISTAL. 3220.9407. Con sucursales en CABA.

CIRCULO MILITAR. 4311.1071. Santa Fe 750

INSTITUTO DE PUBLICACIONES NAVALES. Florida 971. Galería Larreta, local 28

AGUSTIN LIBROS. 4543.9347. Palermo, Belgrano, Barrio Norte y Martinez (Pcia)



‚Äč
Libro Al Gran Fraude Argentino ¬¡ Salud !

$280

Paga en hasta 12 cuotas

M√¡s opciones

Envíos a todo el país por Mercado Envíos

Conoce los tiempos y las formas de envío.

COMPRAR

Compra Protegida, recibe el producto que esperabas o te devolvemos tu dinero.

 
‚Äč

CONSULTAR

 

 

DIR.TEC Para la Difusi√≥n PENSAR EN NACI√ďN Globe.Red - PENSAR EN NACION Grupo

ACTUALIZA EL ESTADO DE LA RE√ćON

ARGENTINA - DEFENSA Desamparo no demuestra Trabajos de Inteligencia.pdf