Inicio > Mis eListas > nuestra_historia_70 > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 91 al 115 
AsuntoAutor
B170- Profunda afe ARGENTIN
B171- Reflexiones ARGENTIN
B172- Sistema de I ARGENTIN
B173- DERECHO y JU ARGENTIN
B174- La Republica ARGENTIN
B175- DERECHOS HUM ARGENTIN
B176- DERECHOS HUM ARGENTIN
B177- DERECHOS HUM ARGENTIN
B178- DERECHOS HUM ARGENTIN
B179- DERECHOS HUM ARGENTIN
LOS MITOS SETENTIS ARGENTIN
B180- DERECHOS HUM ARGENTIN
B181- DERECHOS HUM ARGENTIN
B182- DERECHOS HUM ARGENTIN
B183- EL TERRORISM ARGENTIN
B184- FINAL DEL CI ARGENTIN
PRUEBA DE INGRESO =?UTF-8?
001- ARGENTINA INE =?UTF-8?
=?UTF-8?Q?002_=2D_ =?UTF-8?
=?UTF-8?Q?003=2D_A =?UTF-8?
004 ARGENTINA INED =?UTF-8?
005-ARGENTINA INED =?UTF-8?
006 - ARGENTINA IN =?UTF-8?
007 ARGENTINA INED =?UTF-8?
008- ARGENTINA INE =?UTF-8?
 << 30 ant. | -- ---- >>
 
ARGENTINA INÉDITA
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 999     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[nuestra_historia_70] B172- Sistema de Incorporación Militar y Ley de Mov ilización
Fecha:Viernes, 30 de Julio, 2010  09:27:54 (-0300)
Autor:ARGENTINA INEDITA <nuestra.historia.70 @.....com>

"NUESTRA HISTORIA 70"

 

BOLETINES PARA COLECCIONAR

 

                 

Es una serie informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente, destinado principalmente  a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron. Su exposición no busca polemizar ni agraviar, sino lograr la concordia a través de la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una campaña de mentiras y desinformación interesada.

 

 

B172- Sistema de Incorporación Militar y Ley de Movilización  -     30 de julio de 2010

 


Temas desarrollados

Antecedentes de sistemas de reclutamiento en nuestro país

El Servicio Militar Obligatorio (SMO)

La suspensión del Servicio Militar Obligatorio

El Servicio Militar Voluntario

La Ley de Movilización

Reflexiones finales

Lectura recomendada

REFLEXION

 

 

HAGA CLICK - NECESITAMOS DECIRLO

 

 

1. Antecedentes de sistemas de reclutamiento en nuestro pais

 

En los primeros años de nuestra República  las fuerzas existentes eran  el Ejército y la Marina de Guerra. No existía la Fuerza Aérea, cuya creación recién se produjo ya avanzado el siglo XX.

 

En sus comienzos el Ejército se nutría de “enganchados” y ”destinados” (Leva); los enganchados eran los que se incorporaban en forma voluntaria; mientras que los destinados eran incorporados obligatoriamente por causas específicas.  Servían como tales 3 años en el arma de Infantería y 4 años en el arma de Caballería.

 

Como los enganchados no alcanzaban a satisfacer la demanda de personal militar, en 1858 se sancionó una ley (que sería precursora del Servicio Militar Obligatorio) que establecía que “los vagos y mal entretenidos, los que en días de labor se encuentren habitualmente en casa de juego o en tabernas, los que usen cuchillos o arma blanca en la capital y pueblos de campaña, los que cometan hurtos simples o los que infieran heridas leves, serán destinados al servicio de las armas por un término que no baje de 2 años ni exceda de 4”.

 

La Marina de Guerra se nutría asimismo de voluntarios que se incorporaban por 2 años. A partir de 1895 -como consecuencia de un rápido e importante desarrollo impuesto por necesidades operacionales –  también  se basó en la contratación de tripulantes extranjeros, particularmente europeos, que tenían experiencia en la actividad naval tanto mercante como de guerra. Esa incorporación incluía a jerarquías de Oficial y alcanzó un número importante, siendo una muestra de ello la composición de la dotación del crucero acorazado “ Garibaldi” adquirido a fines del siglo XIX, en el cual había más de 300 extranjeros sobre una tripulación de 573 plazas.

 

Resumiendo, el reclutamiento se hacía con métodos varios, adecuados al tiempo histórico del país y a las características de su sociedad en aquella época.

 

2. El Servicio Militar Obligatorio (SMO)

 

A este tipo de reclutamiento se llegó como perfeccionamiento de los iniciales y luego de haber pasado  por los sistemas citados que se mostraban superados por las necesidades que imponían en esos tiempos  las Fuerzas Armadas debido a la evolución que habían sufrido, por la variación de la forma en que se desarrollaban las guerras y por condicionamientos políticos con países vecinos.

 

El Comodoro Martín Rivadavia, inspirado en sistemas extranjeros, alentó para la Marina de Guerra un sistema de reclutamiento mixto que contemplaba el servicio militar obligatorio por 2 años como marinero, con la posibilidad de incorporarse como voluntario -por contrato- luego de terminar el servicio obligatorio. Como consecuencia de ello el 13 de septiembre de 1900 se promulgó la ley 3.948, de conscripción obligatoria para la Marina de Guerra.

 

El Presidente Julio A Roca - hacia finales de Siglo XIX - se encontraba ante la necesidad de materializar la unión nacional debido al riesgo de una incipiente anarquía   por la existencia de las milicias provinciales y peligros extranjeros en distintas fronteras. El Ministro de Guerra de ese gobierno, Coronel Pablo Ricchieri, consideraba que había que reestructurar y modernizar las Fuerzas Armadas para convertirlas en una herramienta que posibilitara el dominio soberano de la Nación y constituyera una fuerza disuasoria ante la posibilidad de cualquier amenaza externa. Simultáneamente tenía la idea de implementar un Servicio Militar Obligatorio que lo convirtiera en un elemento de unión para los integrantes de las distintas regiones y orígenes de la patria.

 

El objetivo no era solamente enseñarles a empuñar un arma sino lograr una identidad nacional  forjada en un ámbito de disciplina, de principios éticos y morales; modelo que además de superar problemas sociales y poblacionales serviría para mejorar la política de Defensa Nacional tal como se constataba en otras naciones que podían servir de ejemplo. Se intentaba así colocar a la República en las mejores condiciones de defensa imitando los procedimientos seguidos por esas naciones líderes.

 

Después de un amplio debate en el Congreso, fue sancionada la ley 4.301 del año 1901 “Estatuto Militar Orgánico”que estableció el Servicio Militar Obligatorio  y que perduró, con las mejoras que las distintas épocas requirieron,  hasta el 31 de agosto del año 1994, en que fue suspendida su aplicación por un decreto del Poder Ejecutivo y  reemplazado luego por la ley 24.449 promulgada el 5 de enero de 1995 – “Sistema Nacional de Defensa” - que estableció el Servicio Militar Voluntario.

Las modificaciones a lo largo del siglo en que tuvo vigencia fueron impuestas por el paso del tiempo y por necesidad de mejoras y actualizaciones en su  funcionamiento. Las leyes que la modificaron: 17.531, 18.848, 18.673, 19.902, 20.428, 21.903 y 22.944 muestran que a lo largo del tiempo la ley se fue adaptando a las necesidades de la época.

 

Este sistema  satisfizo las necesidades de incorporación de recursos humanos de la totalidad de las Fuerzas Armadas (la Fuerza  Aérea también se nutrió de este sistema a partir de su creación). Incorporaba personal que tenía una misma edad, lo que resultaba una ventaja otorgando también la posibilidad de incorporación voluntaria para determinadas actividades, siendo los casos más visibles la incorporación de “baqueanos”, “músicos”, ”sanidad”, “oficinistas” y otros.

 

Del modelo implantado en 1901 - con las modificaciones y correcciones sufridas durante su vigencia antes citada - surgieron “ las reservas”  del país a lo largo de casi un siglo.  A partir de entonces se contó con suficientes fuerzas de reserva instruidas, permanentemente renovadas,  movilizables y con la adecuada edad para cumplir las exigencias de cada cargo en particular. Ellas podían rápidamente actualizarse - en caso de ser necesario - para afrontar las duras exigencias de una guerra. Este sistema  permitió que la Argentina contara en forma permanente con el respaldo y tranquilidad que le daba saber que disponía de una reserva que contribuía a fortalecer el poder disuasorio de la Nación..

 

Posibilitaba que masivamente se unieran a través de este sistema, ciudadanos de las diferentes provincias del pais; los habitantes del campo y de parajes aislados y los de pueblos y ciudades; los ricos y los pobres; los que tenían un elevado grado de instrucción y los analfabetos; los que habían llevado una vida exitosa y los que eran marginales; los que habían comido todos los días y los que no. Todos ellos juntos e iguales ante la ley,  viviendo la realidad de  nuestro país , poniendo en vivencia las costumbres y características de las diferentes regiones. Todos unidos capacitándose para la enorme responsabilidad de defender a su Patria y adquiriendo la capacidad   para poder cumplir el mandato constitucional de armarse en defensa de ella.

 

Aprendiendo también sobre amistad, solidaridad, trabajo de equipo y espíritu de cuerpo, aspectos sumamente importantes y beneficiosos que aumentan el poder combativo de toda fuerza armada. Todos los estratos sociales se hallaban presentes, capacitándose juntos y fortificando su espíritu patriótico. Eso lo necesitaba y lo sigue necesitando nuestro país. El hombre defiende lo que quiere y quiere lo que conoce. El “armarse en defensa de la Patria” era una realidad. Clase tras clase el ciudadano se instruía para esa defensa y comprendía que ella era una responsabilidad ineludible de todos. Constituía una responsabilidad y tradición que ya habían cumplido sus padres, abuelos y bisabuelos.

 

En lo relacionado con la salud - en los exámenes médicos previos a su incorporación -  se calificaba a la clase examinada  “apto para todo servicio” (ATS), disminuido en sus aptitudes físicas” (DAF) e “inútil para todo servicio” (ITS). Según las necesidades, eran incorporados los ATS en primer término y en caso de no ser suficientes, los DAF, que eran destinados en lugares y puestos donde la disminución física lo posibilitaba.

Por el carácter masivo con que se ejecutaba, constituyó la última oportunidad que tenía la Nación para determinar el estado de salud en que se encontraba un importante sector de la población, proporcionando información actualizada anualmente -que por su magnitud y calidad - daba datos válidos para ser aprovechados por otros organismos del Estado.

 

También constituía una excelente y última oportunidad del Estado para combatir el analfabetismo en la edad del ciudadano que hacía el SMO, por cuanto las Fuerzas Armadas contaban con Escuelas - bajo el control del Ministerio de Educación y personal de Maestros Nacionales - que incorporaban  obligatoriamente a los soldados que no sabían leer ni escribir (que no eran pocos) donde se les impartía la instrucción suficiente para salir de esa penosa situación que era  limitante para integrarse a la comunidad y desarrollar su vida normalmente.

 

Otro de los aspectos importantes era que en las unidades militares funcionaban numerosos talleres de diferentes oficios (carpintería - albañilería – pintura – tornería -mecánicos de automotores – armería - zapatería – talabartería - sastrería y otros más) a los cuales se destinaba personal y en los que, al cabo del lapso en que se mantenían incorporados, adquirían suficiente conocimiento y destreza, por lo que al ser dados de baja les servía para abrirse camino e insertarse laboralmente. Lo mismo ocurría con el personal que, por el puesto que ocupaba, aprendía a manejar diversos tipos de vehículos automotores (desde vehículos livianos hasta camiones) y otros equipos  que le posibilitaba  adquirir o mejorar su adiestramiento y aprovecharlo en actividades laborales, al terminar su incorporación.

 

Los países que en la actualidad tienen este tipo de reclutamiento son mayoría (aproximadamente 88) a nivel mundial. Entre los principales países que tienen este sistema, se pueden citar Rusia, Alemania, Austria, China, Dinamarca, Egipto, Israel, Eslovaquia, Eslovenia, Filipinas, Finlandia, Grecia, Hungría, Indonesia, Irán, Iraq, Nigeria, Noruega, Holanda, Polonia, Portugal, Rep. Checa, ambas Coreas, Suecia, Suiza, Turquía  y Vietnam.

A nivel latinoamericano se incluyen en este sistema: Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Paraguay, Perú, República Dominicana y Venezuela.

 

 3. La suspensión del Servicio Militar Obligatorio

 

En 1994, en una Unidad Militar del Ejército ubicada en la Provincia del Neuquén, se produjo un desafortunado hecho que motivó la muerte en penosas circunstancias de un soldado incorporado a tal Unidad. El hecho - aún en el caso de tener carácter delictivo – carecía de  la suficiente entidad como para motivar el cambio de un sistema que había probado ser eficiente. Sin embargo se hizo una gran campaña de acción sicológica mostrando al suceso como la razón de la modificación del sistema de reclutamiento para el servicio militar, cuando en realidad era sólo un episodio aislado y  se contaba con suficiente legislación para tratarlo como tal y tomar las medidas del caso para reprimir ese  supuesto delito y perfeccionar las medidas necesarias para evitar su repetición

 

El sistema voluntario - que lo reemplazó – tampoco pone a resguardo al incorporado de ser víctima de un delito similar al que se utilizó para introducir el cambio de sistema. En una organización de la magnitud de las Fuerzas Armadas, con decena de miles de efectivos, pueden producirse delitos (de hecho se producen y reprimen), como pueden producirse en cualquier organización pública o privada. Es mediante la aplicación de las leyes como se deben prevenir y reprimir los delitos, para de tal forma, producir su limitación.

 

El carácter de “Obligatorio” o “Voluntario” se refiere al sistema que se usa para incorporar personal a las Fuerzas Armadas; ya que las leyes y reglamentos que rigen el funcionamiento de esas Fuerzas son los mismos y los cambios de esas leyes y reglamentos son variaciones propias que provienen de la evolución sufrida a lo largo de toda la vigencia del sistema de incorporación obligatoria y seguirá también evolucionando  con el sistema de incorporación voluntaria o cualquier tipo de sistema de incorporación que se cree en el futuro.

 

Estamos convencidos que el hecho relatado al principio, y divulgado como causa para el cambio del sistema de reclutamiento para las FFAA, fue una causa “declamada” ya que la causa real tiene dos vertientes de un mismo camino: La primera de ellas fue una motivación política del Dr Menem relacionada con las elecciones a desarrollarse próximamente y la segunda y principal, forma parte de la intención de los gobiernos de 1983 en adelante respecto a la necesidad de disminuir el poder político de las FFAA minimizando las mismas, sin importarles el inmenso deterioro de la defensa nacional. Tal agresión contra las FFAA resultaba anacrónica: los mandos superiores de las Fuerzas estaban convencidos de la necesidad de prescindencia política de sus instituciones y ya habían dado muestras evidentes de tal convicción (caso del ataque a la Tablada  en 1989 y en  la crisis de diciembre de 2001)

 

Como se ha demostrado en los cuatro boletines anteriores, a partir de 1983, se produjo un importantísimo achicamiento de ellas mediante: una drástica disminución de sus presupuestos que llevaron a la falta de una adecuada capacitación; falta de reemplazos y nuevas adquisiciones de sus materiales y equipos que cayeron en la obsolescencia y el desmantelamiento de la industria para la defensa, (que las liberaba en forma importante de la dependencia y/o tutela de otros países) que satisfacía necesidades propias acordes con el tipo de acción bélica en que hipotéticamente podría verse envuelta la Nación y que también permitía neutralizar las limitaciones que se le pusieron en tiempo de guerra para obtener armamentos y equipos de moderna tecnología. (caso guerra de Malvinas)

 

Por lo tanto debemos insistir  que esta suspensión del SMO no fue una medida casual fruto de un hecho fortuito aunque desgraciado, sino que se trató de una acción más que forma parte de un todo que tiene relación directa con intereses internos ideológicos y políticos, que también pueden haber  recibido influencia de intereses externos que consideran la conveniencia de reducir las capacidades de defensa de la Nación. Esto se produce en un mundo en que son demasiados los problemas que se solucionan a través de la violencia.(ver presupuestos y armamentos de países vecinos). No debería ser así.....pero lo es. Basta escuchar o leer las informaciones de los medios de comunicación masiva para ver el grado de certeza de lo manifestado.

 

 Estas repetidas coincidencias puestas de manifiesto en los sucesivos gobiernos democráticos, han llevado a  la actual situación de limitaciones para el ejercicio del poder soberano; haciéndose más visible en el control de los espacios aéreo y marítimo y que en definitiva consiste en  la disminución drástica  de su capacidad de disuasión. (Ver B-168 B-169 B-170 B-171)

 

4. El Servicio Militar Voluntario

 

En este sistema la incorporación a las Fuerzas Armadas dejó de ser obligatoria para transformarse en voluntaria. No obstante ello, la Ley 24429 que lo establece fija en su Art 19 que “en el caso excepcional que no se lleguen a cubrir con soldados voluntarios los cupos fijados por el Art 3 (que establece que la cantidad de soldados voluntarios que se requieran para cada una de las Fuerzas Armadas serán fijadas anualmente por el Presidente de la Nación a propuesta del Ministerio de Defensa) el Poder Ejecutivo podrá convocar, en los términos establecidos por la Ley 17531 SMO, a los ciudadanos que en el año de la prestación cumplan dieciocho años de edad y por un período que no  podrá exceder de un año” (La ley citada es una de la modificaciones que complementó la Ley del Servicio Militar Obligatorio). NH70-172-SMV-Art3-19.doc

 

Es un sistema eficiente porque permite una especialización mayor mientras el personal está incorporado, pero es más costoso y - al ser así, a igualdad de costo - reduce la magnitud de fuerzas que se pueden mantener activas y las reservas que genera son menores  por provenir de efectivos incorporados  menos numerosos y que envejecen con mayor rapidez si se tiene en cuenta la edad en que finaliza la incorporación (28 años).

 

Con este sistema, el grueso de la ciudadanía no se incorpora al servicio y por lo tanto carecerá de la   capacitación requerida para armarse en defensa de la Patria. Se delega esa defensa  en un grupo menor que - sin restarle el patriotismo que se le asigna a todo ciudadano - debe afrontar el peso de la defensa. El ciudadano  que no se presente como voluntario para incorporarse a las Fuerzas Armadas se mantiene al margen de asumir su deber y responsabilidad  de la defensa, debido a que no ha logrado la capacitación necesaria para hacerlo con eficiencia. En caso de una guerra no deseada ni iniciada por la Nación - o sea que ella es víctima de un ataque - muy probablemente se carezca del tiempo necesario para instruir a personal que no cuenta con una formación militar previa

 

Se agrega a ello que el sistema no cumple - salvo con los incorporados - los aspectos favorables citados al tratar “El Servicio Militar Obligatorio”. Esto es muy importante para la Nación porque de esa forma no se logran los positivos efectos secundarios que producía.

 

Por otro lado, el personal que se incorpora bajo el sistema voluntario lo hace en forma transitoria (como ocurre en incorporación obligatoria), pero al finalizar su servicio a los 28 años tiene  una edad más avanzada y menos favorable para insertarse laboralmente en la sociedad. Contrariamente a lo que ocurría con los incorporados bajo el sistema obligatorio, en el cual se incorporaban  con  menos edad y por un lapso menor.

 

Los países que no tienen Servicio Militar Obligatorio son minoría (aproximadamente 60) a  nivel mundial. Entre los principales de esos países se pueden citar: Australia, Bélgica, Canadá, Estados Unidos de América, India, Irlanda, Italia, España, Japón, Pakistán y Reino Unido.

En el orden latinoamericano aquellos incluidos en esta modalidad son : Argentina, Costa Rica (que no posee FFAA), Nicaragua, Panamá y Uruguay.

 

Es necesario destacar que Estados Unidos de América y el Reino Unido son estados que han intervenido (e intervienen) permanentemente en conflictos armados, que cuentan con el más sofisticado y poderoso armamento del planeta y poseen un elevado poder económico para solventar con eficiencia el sistema voluntario. Su política de defensa nacional está en sintonía con su política exterior  que  obliga a una permanente utilización de la FFAA fuera de sus territorios de acuerdo a sus objetivos nacionales y compromisos internacionales. Tal situación a su vez, les permite tener suficientes reservas instruidas y renovadas.

 

Los gastos e inversiones necesarias para mantener FFAA en actividad que pongan a un país en una situación de plena seguridad son de tal magnitud que ningún país dispone de esas fuerzas. Todos tienen fuerzas activas que - en tiempo de paz - le brindan una seguridad adecuada a los valores a proteger, a las posibilidades económicas que poseen; y a sus intereses nacionales, pero sin que ello afecte seriamente otras actividades como el desarrollo, la salud, la educación, etc. 

 

El pasaje de la situación de paz a la de guerra se logra mediante las previsiones de movilización, que no sólo incluyen el aumento de las capacidades de  las FFAA mediante la activación e incorporación de las reservas necesarias para afrontar esa nueva situación, sino la movilización de otros recursos que permitan el sostén de esa guerra  y le brinden  las mayores posibilidades de  éxito. La guerra no es solamente una cuestión de las FFAA sino de toda la Nación. Las fuerzas que se mantienen activas son las que brindan la base y el tiempo necesario para esa movilización.

 

La guerra es algo no deseable por ningún país, porque siempre - aun ganándola - es mucho lo que se pierde en ella. Ni hablar de las consecuencias generales, en este último caso. Es suficiente recordar el ejemplo de Alemania que - al término de la 2da guerra mundial - fue ocupada por los países aliados. Su territorio estaba administrado por fuerzas que lo habían dividido en 3 administraciones (Alemania Occidental, Alemania Oriental y Berlín; en este último había 4 sectores: ruso, estadounidense, francés y británico y en ellas flameaban sus respectivas banderas). Después de ello vino la reunificación, con lo cual debió vivir - entre ambas situaciones - más de 40 años en una situación anormal.

 

La voluntad que puedan exhibir los países de mantenerse al margen de una guerra es sólo una expresión de deseos que no tiene en cuenta la voluntad de agresión ni los intereses (objetivos políticos) de otro país. Por eso aquella voluntad es insuficiente para contener una agresión externa. En el orden internacional aferrarse a  una ingenuidad en esta materia puede llevar  la pérdida de soberanía en parte del territorio, al margen de otros desastres mayores. En la historia mundial sobran ejemplos de tales errores.

 

Tampoco se puede confiar en la amistad o enemistad permanentes entre países. Los países no son amigos ni enemigos; son los objetivos que persiguen ellos los que -según la época- pueden ser coincidentes u opuestos. Cuando esos objetivos opuestos afectan intereses vitales y el país que tiene intereses opuestos adopta medidas que lo muestran dispuesto a consumar una agresión (como puede ser una escalada armamentista que desequilibra las fuerzas, movilización y otras que conduzcan a ese mismo fin) ese país pasa a ser un enemigo potencial y si ejecuta acciones armadas agresivas se convierte  en enemigo.

 

La situación de amigo o enemigo no es algo definitivo (permanente) porque los estados - según sus objetivos (intereses) - modifican sus  políticas  y varían esa situación. Por ejemplo EEUU y la URSS eran aliados en la 2da Guerra Mundial y luego fueron enemigos durante la Guerra Fría (guerra que se desarrolló en distintos países o regiones de todo el mundo  sin que  actores principales actuaran con sus fuerzas). Caso contrario fue el de EEUU y Alemania e Italia, en que fueron enemigos durante la 2da guerra Mundial y hoy son aliados en la NATO. En América también tenemos ejemplos.

 

A nivel internacional existe la Organización de las Naciones Unidas (ONU), creada al término de la 2da Guerra Mundial, que tiene entre sus objetivos evitar que las guerras se produzcan. No obstante su altruista finalidad, la mayor influencia que ejercen las naciones que ocupan en forma permanente el Consejo de Seguridad al disponer del poder de “veto” sobre aquellas disposiciones que sugiere o consagra  la “Asamblea de las Naciones Unidas” cuando las mismas rozan o afectan sus intereses, comprometen su efectividad y credibilidad. Como consecuencia de los intereses de las grandes potencias  - y pese a sus fines - tampoco tiene la ONU la posibilidad total de garantizar la paz.  A lo expresado debemos agregar  que hay numerosos casos de naciones que lisa y llanamente no cumplieron sus disposiciones.

 

El párrafo anterior nos debe llevar a pensar que la mejor seguridad es la que cada Nación se puede dar con las acertadas medidas diplomáticas y de disuasión militar que tome para ello. La libertad se mantiene cuando se es fuerte en su economía, con un desarrollo armónico general y con un sistema nacional de defensa disuasivo.

Un país fuerte puede elegir, uno menos fuerte puede optar y un país sin un poder mínimo no puede elegir ni optar.

 

5. La Ley de movilización

 

La Ley 17.649 de Movilización Nacional que regía la movilización de la Nación y  contenía - entre otros aspectos - la Movilización de las FFAA, fue derogada en el año 1988 y reemplazada por la Ley 23.554 de Defensa Nacional. Esta última ley imponía presentar al Poder Ejecutivo Nacional, dentro de los 365 días de promulgada, los anteproyectos de 6 leyes indispensables y complementarias de la Ley de Defensa Nacional. Sin embargo no fue así: se tardó 18 años en reglamentarla y las 6 leyes complementarias aún no se promulgaron.

 

Desde aquel entonces a la fecha han pasado 22 años y ello muestra  la mínima importancia que le asignaron los gobiernos posteriores al año 1988 a las necesidades imperiosas de la  Defensa Nacional. Este inconveniente se hace más grave si se tiene en cuenta el drástico achicamiento sufrido por las FFAA  y el desmantelamiento causado a la industria militar, además del tiempo que va a demandar poner al país ajustado a las leyes que aún no han sido sancionadas.

 

La Ley de Defensa Nacional vigente  - 23.554 - define en su articulado (art 32 a 35) como movilización, tanto a las requisiciones[1] como a las obligaciones de todos las habitantes (nacionales o no) como “carga pública” frente a las necesidades de defensa. Con posterioridad a ello - entre 1999 y 2002 - el PEN dictó una serie de Decretos y Disposiciones que establecieron herramientas institucionales y facultades ministeriales que complementaron - en este aspecto - la Ley de Defensa Nacional. Sin embargo se hace  necesaria una ley de Movilización Nacional, cuyo Anteproyecto comenzó a elaborarse en 1989 y fue finalmente enviado al Congreso Nacional en el año 2001 sin que hasta el día de hoy haya sido aprobado..

 

Esa ley debería incluir aspectos relacionados con la Movilización Militar, la Movilización Económica (incluyendo las Movilizaciones Financiera, Industrial, Comercial, de Servicios y de Obras) y la adecuación de Política Exterior e Interior NH70-172-DN-Art32a34.doc

 

6. Reflexiones finales

 

El Sistema “Servicio Militar Obligatorio” en un país como el nuestro, resulta más adecuado como sistema porque ofrece muchas ventajas con respecto al “Servicio Militar Voluntario”. En principio, capacita mayor número de ciudadanos para armarse en defensa de la Patria como lo exige  la Constitución y produce una mayor cantidad de reservas con formación militar, suficientemente instruidas y renovables, con edades más adecuadas en caso de ser necesaria su posterior movilización.

 

El sistema obligatorio proporciona otras importantes ventajas: alcanza a todos los ciudadanos sin distinción. Todos los incorporados toman conocimiento o fortalecen su responsabilidad como ciudadanos para servir a la Patria de la misma forma en que lo hicieron otras generaciones a lo largo de nuestra historia. Por otra parte, tiene beneficios adicionales relacionados con el conocimiento de su estado de salud, la toma de conciencia de lo que representa el espíritu de cuerpo de una organización y la necesidad del trabajo en equipo (entre nacionales de distintos estratos sociales). Aprende también a ejercer sus responsabilidades como ciudadano y visualiza la necesidad del culto a los símbolos patrios y el respeto a la comunidad. En muchos casos , también obtiene conocimientos prácticos  para su posterior reinserción laboral.

 

El SMO fue durante su vigencia un factor de unión nacional.  Su desaparición coincide con una época en que esa unión resulta más necesaria.

 

El “Servicio Militar Voluntario” tiene la ventaja que - al tener más tiempo incorporado a ese personal - se puede lograr una mayor especialización del mismo; pero al ser más costoso limita la incorporación a una  menor cantidad de soldados y con ello produce un importante achicamiento de las FFAA y una notable disminución en las reservas. Como contrapartida queda la mayor parte de los ciudadanos al margen de la incorporación y sin capacitación para asumir  las responsabilidades constitucionales.

 

Ambos sistemas de incorporación son satisfactorios y su vigencia guarda estricta relación con la magnitud territorial de los países y la cantidad e importancia de los bienes que poseen y deben mantener a resguardo de eventuales apetencias externas. Según la importancia de esos bienes se requerirán mayores o menores fuerzas, armas  y equipos para que el país los pueda proteger.

 

Acorde con los medios y recursos que el país pueda disponer para mantener un sistema de defensa en condiciones de cumplir con su finalidad – y teniendo en cuenta el párrafo anterior - podrá recurrir a un sistema u otro.

 

Ninguno de los dos sistemas de incorporación mencionados fueron puros. Cuando tenía vigencia el SMO, vimos que preveía incorporación voluntaria. Al ser reemplazado por el SMV vimos que también contempla la incorporación obligatoria, Se puede concluir en que ambos sistemas contenían aspectos mixtos. La diferencia estriba en que la incorporación era (masivamente) obligatoria y ahora es voluntaria.

 

La gran diferencia de ambos se hace visible no sólo en sus costos y por ende en su dimensión, sino también en la formación de reservas movilizables como se vio en particular al referirnos a cada sistema. Es posible y creemos que conveniente- lo que debería salir de estudios específicos y profundos - un sistema de reclutamiento mixto, basado en el sistema obligatorio, que incluya a todos los ciudadanos y, con este servicio cumplido, aplicar un sistema voluntario destinado a alimentar los puestos que requieran una mayor y prolongada especialización.

 

En el caso de nuestro país, su territorio es el octavo entre los países del mundo; posee grandes recursos que exceden las propias necesidades y constituyen riquezas que en otros países no existen o se han disminuido o agotado. Esos bienes satisfacen necesidades que en el mundo no han disminuido sino que, por el contrario, han aumentado y seguirán aumentando. La necesidad de protegerlos que tiene nuestra Nación será cada vez más necesaria.

 

El apresurado cambio de sistema de incorporación (suspensión del SMO por decreto del Poder Ejecutivo varios meses antes de estudiar y establecer por ley el sistema voluntario que lo reemplazó) surgió, en el tiempo, a partir de la ocurrencia de un hecho delictivo, solucionable mediante la aplicación de leyes vigentes, que fue aprovechado políticamente. Como se expresó, el cambio tuvo evidentes razones políticas en línea con la serie de medidas tomadas contra las Fuerzas Armadas a partir de 1983. Todas han  conducido a una sola consecuencia y que es  la grave afectación de la Defensa Nacional (narradas en cuatro boletines anteriores)

 

La disminución de las capacidades de la FFAA, mediante procedimientos diversos, es producto del accionar político-ideológico de los gobiernos nacionales desde 1983   por incumplimiento de sus responsabilidades constitucionales en relación  a las necesidades de nuestra Defensa Nacional.

 

La supresión de SMO eliminó un elemento importante y masivo de contención para una juventud desorientada como consecuencia de un relativismo moral y ausencia de paradigmas. Sin una adecuada educación, con las limitaciones que ofrece el futuro para su desarrollo personal, el mal ejemplo de muchos padres sin trabajo que viven de changas, subsidios y prebendas, el abandono sufrido en sus hogares y muchas otras circunstancias, una parte importante de esa juventud hoy no estudia ni trabaja, vive en la vorágine de la calle, se ha dejado ganar por la adicción a la droga y al alcohol con las graves consecuencias que traen aparejadas, incluyendo el delito violento, sin que exista un planeamiento y una acción nacional coordinada que le ponga freno y recupere a estos jóvenes para la sociedad.

 

La Defensa Nacional, por ser vital para el país e incluir a los más diversos y diferentes sectores, es una actividad muy compleja que requiere hombres y mujeres, civiles y militares, con un elevado grado de responsabilidad, idoneidad y experiencia sobre el tema. En este caso, la idoneidad a que se refiere la Constitución para la ocupación de cargos públicos, tiene una importancia vital.

 

“La guerra es suficientemente importante para dejarla solamente en manos de militares; pero también suficientemente importante para dejarla solamente en manos de políticos incompetentes”.

 

La forma en que se trataron los documentos vinculados a la Defensa Nacional, las demoras excesivas en crear los instrumentos legales necesarios y las pocas voces de los políticos y de los medios de comunicación social ante la falta de adecuadas previsiones de Defensa, ponen en evidencia el poco conocimiento sobre este tema y también el poco interés por el mismo de nuestros dirigentes y sociedad en general.

 

Respecto al SMO debemos dejar constancia acerca de una omisión por motivos políticos que es la siguiente: En el llamado “juicio a las Juntas Militares”, Causa 13, la Cámara Federal pertinente estableció en “la Sentencia” que en el periodo de referencia se había desarrollado una “Guerra Revolucionaria” iniciada por los grupos armados ilegales que querían tomar el poder político. Durante la misma el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) intentó dominar una zona selvática de Tucumán para establecer una “Zona Liberada” y pedir reconocimiento internacional. Alli combatió, a partir del 9 de febrero de 1975 contra unidades del Ejército enviadas por un gobierno constitucional, produciéndose muchos enfrentamientos armados en los que murieron, además de guerrilleros , oficiales, suboficiales y soldados que estaban cumpliendo con la Ley del SMO. ( también heridos con secuelas que los discapacitaron).

Hasta el día de hoy esas víctimas durante el desarrollo de esa reconocida guerra por parte de la justicia federal no tienen,  como los guerrilleros que los combatieron, una ley de resarcimiento (ley 24.411) ni el reconocimiento de haber participado en una contienda bélica (de naturaleza distinta pero contemplada en los reglamentos y leyes de guerra), como lo tienen los “veteranos de Malvinas”,

Con estas reflexiones queremos llamar la atención a todos nuestros ciudadanos , pero en especial a los Poderes responsables de administrar y conducir políticamente al país para “no tener que llorar después sobre la leche derramada”.

 

FIN DEL BOLETÍN Nº 172.-

 

“LECTURA  RECOMENDADA A NUESTROS LECTORES”


 

 

 

 

 

LOS LLAMAN “ JÓVENES IDEALISTAS ”

 

Libro : LOS LLAMAN   “JÓVENES IDEALISTAS”

La guerra revolucionaria en Argentina

Historia de crímenes silenciados y víctimas sin reparación

 

Autora: Dra Victoria Villarruel                 Editorial : CELTYV

 

A la luz de 320 páginas de impresión impecable y diagramación nutrida con numerosas ilustraciones y documentos, la titular del “Centro de Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (CELTYV) desnuda en forma impecable esa parte de la historia argentina contemporánea que los sucesivos gobiernos desde 1983 han intentado ocultar como si se tratara de un impúdico pecado de familia: las víctimas civiles causadas por las organizaciones terroristas subversivas a lo largo de la guerra revolucionaria llevada a cabo en nuestro país.

 

A través de un relato cronológico muy ajustado, que abarca el período histórico 1959-1980, la autora resalta los acontecimientos más trascendentes de esa guerra interna, a la vez que clarifica las ideas directrices que fundamentaron la creación de los organizaciones terroristas, sus fines, praxis y propaganda revolucionaria, como así también las diferentes respuestas que produjeron los gobiernos de aquella época, tanto de jure como de facto.

 

A manera de colofón Victoria Villarruel destaca la impunidad final de que gozan los terroristas cuyos múltiples crímenes (asesinatos, mutilaciones, secuestros, robos, intimaciones, ataques a unidades militares y policiales, etc) han dañado gravemente a 17.000 personas registradas hasta la fecha que, aparte de no haber sido compensadas con resarcimiento alguno, cargan como dolor mayor el que la sociedad a que pertenecen las consideren “personas inexistentes”.

 

Es un libro especialmente necesario para que personas de 18 a 40 años, que no vivieron conscientemente esa época, tengan una idea  fidedigna de nuestra historia reciente, sin las omisiones y mentiras que la “historia oficial” les viene martillando desde 27 años atrás. 

 

 

 REFLEXION

  

 

ARGENTINA FUE ATACADA

POR EL TERRORISMO INTERNACIONAL

 

AYER

 

LOS TERRORISTAS SUBVERSIVOS INICIARON UNA GUERRA CONTRA EL ESTADO NACIONAL

PARA TOMAR EL PODER E INSTALAR UN SISTEMA COMUNISTA

-

EL GOBIERNO CONSTITUCIONAL ORDENO A SU BRAZO ARMADO ANIQUILAR A LOS TERRORISTAS

-

 

LAS FUERZAS ARMADAS , DE SEGURIDAD Y POLICIALES

CUMPLIERON LO ORDENADO

-

 

 

HOY

 

LOS INTEGRANTES DE ESAS FUERZAS SON PERSEGUIDOS , ENJUICIADOS Y CONDENADOS

 CON LEGISLACION ANTICONSTITUCIONAL, POSTERIOR A LOS HECHOS,

INCORPORANDO DELITOS ANTES INEXISTENTES EN NUESTRA LEGISLACION.

-

 

LOS TERRORISTAS SUBVERSIVOS FUERON  LIBERADOS, AMNISTIADOS O INDULTADOS Y COMPENSADOS ECONOMICAMENTE. NO SON JUZGADOS NI SUS CRIMENES CONSIDERADOS

DELITOS DE LESA HUMANIDAD.

LOS TERRORISTAS ESTAN LIBRES. MUCHOS SON FUNCIONARIOS DEL GOBIERNO.

-

 

¿SOMOS LOS ARGENTINOS IGUALES ANTE LA LEY ?

(art.16 DE LA CONSTITUCION NACIONAL)

-

 

 NO HAY PAZ SOCIAL SIN IGUALDAD ANTE LA LEY 

 



[1] En tiempo de guerra, recuento y embargo de elementos, bagajes, alimentos, etc, que suele hacerse para el servicio militar.


[Adjunto no mostrado: =?ISO-8859-1?Q?Bol172=2D_Sistema_de_Incorporaci=F3n_Militar_y_Ley_de_Moviliz?= =?ISO-8859-1?Q?aci=F3n=2EAdj=2Edoc?= (application/msword) ]