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ARGENTINA INÉDITA
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Asunto:[nuestra_historia_70] 012 ARGENTINA INEDITA - CONADEP 2DA PARTE - ACCIONES e INFORME FINAL
Fecha:Jueves, 8 de Febrero, 2018  15:54:10 (-0300)
Autor:=?UTF-8?Q?ARGENTINA_IN=C3=89DITA?= <nuestra.historia.70 @.....com>


 

¬†‚Äč

‚Äč‚ÄčARGENTINA IN√ČDITA

¬†HISTORIA DE LA NACI√ďN - SUFRE TERGIVERSADA POR IDEOLOG√ćAS-¬† ¬†¬†¬† ¬†¬†¬†

¬†2017 UNA INVITACI√ďN A Levantar LA MIRADA COMO NACI√ďN AL FUTURO ¬†¬†

NUESTRA HISTORIA 70 - BOLETINES.

ARGENTINA IN√ČDITA¬† - G+¬†

 

CONADEP - ACCIONES e INFORME FINAL

 

 



‚Ä謆

2014 Homenaje a la Conadep, con cr√≠ticas por los cambios al Informe S√¡bato

Strassera, fiscal del juicio a las Juntas, calific√≥ a Kirchner de ‚Äúinsolente‚ÄĚ por modificar el pr√≥logo del Nunca M√¡s.

Clarin 13-09-2014

 




 


‚Äč

 

. CAP√ćTULO 8

CREACI√ďN DE LA CONADEP

 

SEGUNDA PARTE

Acciones de la CONADEP - Informe Final

 

El 20 de septiembre de 1984 se entreg√≥ el Informe Final de la CONADEP. Para darle un marco de apoyo popular, las organizaciones de derechos humanos (defensoras s√≥lo de los terroristas muertos y desaparecidos), sus familiares, algunos partidos pol√≠ticos, agrupaciones de izquierda y estudiantiles del mismo signo, se movilizaron para acompa√Īar la entrega del documento (microfilmado) por parte de la Comisi√≥n que fuera encargada de redactarlo, a cuyo frente estaba Ernesto S√¡bato. El presidente Alfons√≠n al recibir el documento pronunci√≥ un discurso de agradecimiento por la labor realizada.

 

Posteriormente, parte de los presentes organizaron una marcha que partió desde la Casa de Rosada hasta el Congreso de la Nación. Las conducciones oficiales del justicialismo metropolitano y de la CGT no participaron de estas acciones y mediante un comunicado dijeron que se estaba desvirtuando el sentido con que inicialmente se había concebido esa movilización y que no convalidaban la política del gobierno en materia de derechos humanos que, por supuesto, no compartían.

 

La editorial del 23 de agosto del diario La Naci√≥n referida al informe de referencia dec√≠a en uno de sus p√¡rrafos:

(‚Ķ) Pero por todas estas razones es que no debe dejar de se√Īalarse que la oportunidad de la entrega del informe no era la adecuada para manifestaciones callejeras tumultuosas, ni para disputas partidarias (‚Ķ). No era, en efecto, el momento de festejos ni v√≠tores o de exigir una justicia revolucionaria que, como en otras ocasiones hemos dicho, no es justicia ni es revoluci√≥n. El momento no era el adecuado para recorrer las calles de la ciudad ni para exhibir poses triunfalistas o justicieras. Y si el pueblo, espont√¡neamente, hubiera deseado reunirse frente a la casa de gobierno para dar mayor solemnidad al acto de entrega del informe, el silencio, el recogimiento interior y un retorno callado a los hogares de cada ciudadano hubiera sido el √ļnico marco conveniente para un instante como el que en ese d√≠a se vivi√≥ en Argentina.

 

El prólogo del Informe Final de la CONADEP5

Iniciaba: Durante la d√©cada del 70 la Argentina fue convulsionada por un terror que proven√≠a tanto de la extrema derecha como de la extrema izquierda, fen√≥meno que ha ocurrido en muchos otros pa√≠ses. Luego se refer√≠a a lo sucedido en Italia con las Brigadas Rojas y la forma legal en que fueron reprimidas. El documento no salvaba las diferencias existentes entre ese peque√Īo grupo terrorista italiano en comparaci√≥n a los ej√©rcitos revolucionarios terroristas argentinos con alrededor de 8.000/10.000 combatientes y otros 15 o 20.000 militantes, que desataron una guerra a lo largo y ancho del pa√≠s para adue√Īarse del poder. Tampoco hac√≠a referencia a la ‚ÄúC√¡mara Federal en lo Penal‚ÄĚ (CAFEPE) del gobierno de facto de Lanusse que ajustados a Derecho tuvo alrededor de 2.000 procesados y 600 condenados por actividades terroristas los que luego fueron liberados por el gobierno peronista-montonero de C√¡mpora. Tampoco se refiri√≥ al periodo democr√¡tico 73/74 con Per√≥n ‚Äďy luego su esposa‚Äď en que los jueces fueron reemplazados por el accionar de las ‚Äú3 A‚ÄĚ un organizaci√≥n paramilitar dependiente del gobierno.

 

Finalmente, tampoco se refirió el Prólogo al hecho que, ante la gravedad de la agresión subversiva terrorista y debido a la superación de la capacidad de las fuerzas de seguridad y policiales, el gobierno constitucional optó en febrero de 1975 por hacer entrar en operaciones militares a las FFAA.

 

En otros p√¡rrafos se refer√≠a a la importante informaci√≥n recogida por la que se infer√≠a que los derechos humanos fueron violados en forma org√¡nica y estatal por la represi√≥n de las FFAA, explicando que no fueron actos espor√¡dicos o excesos individuales. Para ello, transcrib√≠a las palabras del general Santiago Omar Riveros, el 24 de enero de 1980 cuando se desped√≠a con su delegaci√≥n de la ‚ÄúJunta Interamericana de Defensa‚ÄĚ quien hab√≠a expresado: Hicimos la guerra con la doctrina en la mano, con las √≥rdenes escritas de los Comandos Superiores.

 

Este pr√≥logo hac√≠a luego una descripci√≥n general de los operativos para secuestrar a ‚Äúseres humanos, generalmente j√≥venes y hasta adolescentes y despu√©s de preguntarse ¬¿por qu√© los secuestraban? y ¬¿d√≥nde estaban? afirmaba falazmente que toda la sociedad ten√≠a temor, porque cualquiera por inocente que fuera, pod√≠a caer en esa caza de brujas (‚Ķ) todo era posible desde gente que propiciaba una revoluci√≥n social hasta adolescentes sensibles. (‚Ķ) Todos ca√≠an en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por una simple mejora de salarios, muchachos que hab√≠an sido miembros de un centro estudiantil, periodistas que no eran adictos a la dictadura, psic√≥logos y soci√≥logos5 - 5 Libro editado por EUDEBA con el t√≠tulo ‚ÄúNUNCA M√ĀS‚ÄĚ, 1ra ed; noviembre de 1984. por pertenecer a profesiones sospechosas, j√≥venes pacifistas, monjas y sacerdotes que hab√≠an llevado las ense√Īanzas de cristo a barriadas miserables. Amigos de ellos y amigos de esos amigos, gente que hab√≠a sido denunciada por venganza personal de secuestrados bajo tortura. Todos en su mayor√≠a inocentes de terrorismo o siquiera de pertenecer a los cuadros combatientes de la guerrilla, porque √©stos presentaban batalla y mor√≠an en el enfrentamiento o se suicidaban antes de entregarse, y pocos llegaban vivos a manos de los represores.

 

Indudablemente Ernesto S√¡bato era un sobresaliente escritor de novelas de fi cci√≥n, ya que lo sostenido en este p√¡rrafo anterior ‚Äďtodo resaltado en negrilla por nosotros‚Äď no lo habr√≠a podido escribir si hubiera tomado con seriedad los hechos ocurridos realmente y no lo que le escribieron, sus colaboradores militantes y ex detenidos, en atenci√≥n a la importante funci√≥n que estaba desempe√Īando para la Rep√ļblica y la historia contempor√¡nea. No recordaba S√¡bato los m√¡s de 1.000 asesinatos que perpetraron esos muertos y desaparecidos (¬¿j√≥venes inocentes?), ni los m√¡s de 2.500 heridos, ni los ataques armados a cuarteles, aviones y buques as√≠ como los 21.000 actos del terrorismo presentados como pruebas en el juicio de la Causa 13/85.

 

La evidente mendacidad y toma ideol√≥gica de posici√≥n en una guerra entre argentinos, s√≥lo puede ser fruto de una parcialidad manifiesta, de un esp√≠ritu revanchista, o de lo contrario de una persona pusil√¡nime presionada por los ex terroristas, sus familiares y por los abogados de las organizaciones de derechos humanos, cuya estrategia (judicializar una guerra con un falaz argumento) ten√≠a como objetivo la venganza pol√≠tica-ideol√≥gica y los benefi cios con cientos de millones de d√≥lares a ex subversivos terroristas y familiares (y ¬†por supuesto a los abogados litigantes). Para que recuerde el reconocido escritor, esto dec√≠a en 1978 el mismo Ernesto S√¡bato ‚Äďel luego presidente de la CONADEP‚Äď en una revista alemana llamada GEO, cuyas expresiones fueron reproducidas en el libro de Juan Jos√© Sebreli titulado Critica a las ideas pol√≠ticas argentinas, publicado en el 2003 por la editorial Sudamericana:

 

‚ĶLa inmensa mayor√≠a de los argentinos rogaba casi por favor que las Fuerzas Armadas tomaran el poder. Todos nosotros dese√¡bamos que se terminara ese vergonzoso gobierno de mafiosos. Desgraciadamente ocurri√≥ que el desorden general, el crimen y el desastre eran tan grandes que los nuevos mandatarios no alcanzaban ya a superarlos con los medios de un estado de derecho‚Ķ los extremistas de izquierda hab√≠an llevado a cabo los m√¡s infames secuestros y los cr√≠menes monstruosos m√¡s repugnantes‚ÄĚ ‚Ķy haciendo un balance de la gesti√≥n en curso de Videla, remat√≥: Sin duda alguna, en los √ļltimos meses, muchas cosas han mejorado en nuestro pa√≠s; las bandas terroristas han sido puestas en gran parte bajo control. La democracia tiene que aprender su lecci√≥n de la historia y debe saber que con los viejos m√©todos liberales heredados de tiempos menos problem√¡ticos, no se pueden dominar los delirios del presente.

 

Es raro este cambio de visi√≥n del escritor sobre los que eran extremistas de izquierda que hab√≠an cometidos secuestros y cr√≠menes monstruosos que luego de algunos meses les parecieron adolescentes sensibles o j√≥venes pacifistas‚Ķ No hay coherencia entre su vivencia de 1978 y lo que afirma en 1984. ¬¿Habr√¡ aprobado el texto sin leerlo o fue cooptado por las OPM y pseudas ONG de derechos humanos?

 

Transcripciones parciales de las conclusiones del informe de la CONADEP6

Hasta la fecha de presentaci√≥n de este informe, la CONADEP estima en 8.960 el n√ļmero de personas que contin√ļan en situaci√≥n de desaparici√≥n forzosa, sobre la base de las denuncias recibidas‚Ķ

 

“La CONADEP formó 7.830 legajos, comprensivos de denuncias de familiares de desaparecidos, testimonios de liberados de los centros clandestinos de detención y declaraciones de miembros de las fuerzas de seguridad que intervinieron en el accionar represivo. La desaparición de personas como metodología represiva reconoce algunos antecedentes previos al golpe de estado del 24 de marzo de 1976. Pero es a partir de esa fecha en que las fuerzas que usurparon el poder obtuvieron el control absoluto de los resortes del Estado, cuando se produce la implantación generalizada de esa metodología…

 

‚ĶHay varias denuncias acerca de ni√Īos y ancianos torturados junto a un familiar, para que √©ste proporcionara la informaci√≥n requerida por sus captores: Es necesario acotar que no hubo durante el desarrollo del juicio probanzas de estas aberraciones falsas a instancias de sus abogados, realizadas con el objeto de impactar en la opini√≥n p√ļblica y en los jueces.

 

La CONADEP ha comprobado que en el marco de la metodología investigada fueron exterminadas personas previamente detenidas con ocultamiento de su identidad, habiéndose en muchos casos destruidos sus cuerpos para evitar su posterior identificación…

 

Es posible afirmar que ‚Äďcontrariamente a lo sostenido por los ejecutores de tan siniestro plan, ‚Äďno solamente se persigui√≥ a los miembros de organizaciones pol√≠ticas que practicaban actos de terrorismo. Se cuentan por millares las v√≠ctimas que jam√¡s tuvieron vinculaci√≥n alguna con tales actividades y fueron sin embargo objeto de horrendos suplicios por su oposici√≥n a la dictadura militar, por su participaci√≥n en luchas gremiales o estudiantiles, por tratarse de reconocidos intelectuales que cuestionaron.

 

6 Documento publicado como Nunca M√¡s, Ed. Eudeba, 9na. edici√≥n 1985. el terrorismo de Estado o, simplemente por ser familiares, amigos o estar incluidos en la agenda de alguien considerado subversivo. No pueden dejar de se√Īalarse las flagrantes mentiras que incluye este p√¡rrafo. S√≥lo el astigmatismo ideol√≥gico puede alterar una realidad admitida hasta por las m√¡ximas autoridades de la organizaciones terroristas cuando expresaban que la casi totalidad de bajas correspond√≠a a militantes de sus organizaciones. Este escrito evidencia la redacci√≥n por parte de abogados interesados en sumar antecedentes que permitir√≠an juzgar a los inculpados dentro de figuras del Derecho que no son pertinentes con la realidad.

 

Finalmente debemos se√Īalar las siguientes omisiones premeditadas para evitar la comprensi√≥n de los hechos:

‚ÄĘ No citar ni admitir el estado de guerra revolucionara surgido de la estrategia y t√¡cticas adoptadas por los terroristas, con el apoyo e impulso de Cuba, pese a que tal situaci√≥n hab√≠a sido publicada en casi todos los documentos y revistas, panfletos y ‚ÄúPartes de guerra‚ÄĚ de las organizaciones armadas y que fueron expresadas p√ļblicamente por sus dirigentes.

‚ÄĘ Intentar victimizar a los combatientes y colaboradores de las organizaciones terroristas armadas ilegales calific√¡ndolos de inocentes opositores, cuando los mismos dirigentes de esas organizaciones los computaron p√ļblicamente como propios. (‚Ķcoincido con Videla, fue una guerra; ‚ÄúVidela y yo fuimos chivos expiatorios‚Ä̂Ķ La inmensa mayor√≠a de los desaparecidos fueron montoneros‚Ķ M. E. Firmenich, en un reportaje efectuado por Jes√ļs Quinteros).

‚ÄĘ No hacer referencia a la orden de aniquilamiento surgida del gobierno constitucional de entonces donde se establec√≠a el ‚ÄúQU√Č‚ÄĚ a cumplir por el comandante militar de las Operaciones contra la subversi√≥n, Decreto 261/75 del 5 de febrero y posterior decreto 2275/75 del 6 de octubre.

‚ÄĘ No citar la grav√≠sima responsabilidad de los componentes del Poder Ejecutivo y Legislativo que dispusieron la libertad de alrededor de 2.000 terroristas sentenciados y en proceso, que volvieron a la lucha y simult√¡neamente destruir los instrumentos jur√≠dicos para defensa del Estado (C√¡mara Federal en lo Penal y legislaci√≥n antiterrorista) abriendo la puerta para que se aplique en el futuro una metodolog√≠a que permitiera repetir esas situaciones.

 

El an√¡lisis del Anexo 1 que adjuntamos como Documento 2 en la p√¡gina web con 8.960 denuncias complementadas con otros datos sobre las presuntas v√≠ctimas, demuestra palmariamente que Ernesto S√¡bato en su Informe Final, minti√≥ a sabiendas o sus colaboradores le escribieron el texto con enga√Īos que el escritor no supo o no quiso descubrir a pesar de su importante responsabilidad.

 

El informe p√ļblico con la denominaci√≥n Nunca M√¡s fue firmado como la ‚ÄúComisi√≥n Nacional de Desaparici√≥n de Personas‚ÄĚ y no llev√≥ la firma de su presidente. No se tiene conocimiento que el informe original entregado al presidente Alfons√≠n fuera firmado por Ernesto S√¡bato como presidente de la CONADEP y responsable de su contenido. Si fuera as√≠ demostrar√≠a que no lo escribi√≥, no lo ley√≥ y pese a ello lo convalid√≥.

 

Respecto al n√ļmero de ‚Äúdesapariciones‚ÄĚ con s√≥lo dar una mirada a ese Anexo 1 del informe de la primera edici√≥n de 1984, se observa que hubo una gran falta de seriedad en el manejo de cifras basadas en denuncias ‚Äďmuchas de ellas sin los m√≠nimos recaudos ni datos para tomarla como perteneciente a una persona de existencia real y sin descalificar al denunciante‚Äď ya que no ten√≠an ni siquiera los nombres completos de la presunta v√≠ctima, ni su documento de identidad que probara su existencia real, ni su domicilio, ni su edad, ni otros datos, etc. ¬¿Qu√© clase de amistad o parentesco ten√≠a para hacer una denuncia de alguien desconocido? ¬¿Qui√©n lo envi√≥ a hacerla? ¬¿No ser√≠a un mit√≥mano? ¬¿Qui√©n y qu√© preguntas hac√≠an los receptores de denuncias para descartar una falsa denuncia que podr√≠a constituir un delito?

 

Gr√¡fico s√≠ntesis de la p√¡gina web

VICTIMAS SIN DOC

3.260    42%

VICTIMAS SIN ‚ÄúTIPO‚ÄĚ DE DOC (SOLO N¬į)

1.723    20%

VICTIMAS CON DOC VARIOS

3.977    38%

Totales

8.960  100%

 

En todo caso, ¬¿Estas denuncias no se registraban como sospechosas? ¬¿No se dejaba constancia por cuerda separada de las denuncias dudosas. Un amigo √≠ntimo o un pariente ¬¿no tiene acceso a documentos, fotos, domicilio de la v√≠ctima o de sus familiares en primer grado, etc., para completar la informaci√≥n de la denuncia? El aceptar esas denuncias sin identificaci√≥n y no separarlas de las debidamente formuladas hace sospechoso el procedimiento utilizado, cuya finalidad pareciera ser s√≥lo la de ‚Äúengordar los n√ļmeros‚ÄĚ para que parezcan m√¡s, en lugar de conocer una realidad tr√¡gica en su real dimensi√≥n? Deber√≠an haber sido presentadas en carpeta aparte con sus razones. Puede ser l√≥gico y racional que, ante una denuncia con datos incompletos, √©sta se guarde separada para completarla m√¡s adelante o con datos de otro denunciante. De ninguna manera la Comisi√≥n puede considerar como persona desaparecida en el listado ‚Äúoficial final‚ÄĚ a quien ni siquiera ten√≠a existencia real. S√≠, pod√≠a haber dispuesto de un listado de presuntos desaparecidos con datos incompletos con formato Excel para completar mediante nuevos aportes para poder identificarlos. Esa hubiera sido la forma de proceder de una comisi√≥n id√≥nea, imparcial y justa para ir conociendo la verdad en su totalidad o por lo menos la m√¡s aproximada posible. Se nota que ello no les interesaba.

 

Es evidente que las caracter√≠sticas y compromisos pol√≠ticos, ideol√≥gicos y emotivos de los integrantes de la CONADEP y sobre todo de los colaboradores del nivel inferior que no ten√≠an responsabilidad sobre los resultados, la mayor√≠a relacionados de una manera u otra con los presuntos desaparecidos, no eran los m√¡s adecuados para hacer un trabajo id√≥neo, serio y ecu√¡nime. Por existencia de un ‚Äúsecreto administrativo‚ÄĚ y de resultas de una ley, hasta hoy nunca se pudo acceder a los registros y archivos pertinentes.

 

El Anexo 1 del ‚ÄúNunca M√¡s‚ÄĚ sobre el cual se concluy√≥ el informe final cuantitativo de la CONADEP carece del necesario compromiso de sus responsables ante una tragedia como la ocurrida, y evidencia un enorme

grado de falta de objetividad e imparcialidad. Quiz√¡s sea por eso que, 31 a√Īos despu√©s, a√ļn no se ha permitido a ning√ļn periodista, investigador, historiador, defensor de inculpados o simple ciudadano, acceder a los archivos de la CONADEP para ver el contenido de las denuncias.

 

¬¿Por qu√© no se permite acceder a esa informaci√≥n?, ¬¿Estar√¡n esperando que los denunciantes fallezcan para no ser interrogados penalmente o simplemente preguntados? o‚Ķ ¬¿Que no haya dinero para convocarlos o para viajar al lugar de origen del denunciante? o‚Ķ ¬¿Los secretarios de Derechos Humanos de la Naci√≥n de los que dependi√≥ la actualizaci√≥n de los documentos y la guarda de sus datos originales esperan que alg√ļn incendio accidental o inundaci√≥n destruya el material de referencia?

 

Este documento y los que respaldaron el informe, ¬¿constituyeron y constituyen, en realidad, la punta del iceberg de una gran campa√Īa para obtener objetivos pol√≠ticos, ideol√≥gicos y econ√≥micos? ¬¿Por qu√© ese secreto sobre una parte de nuestra historia cuya verdad debemos conocer, en lugar de la ‚Äúf√¡bula o relato ofi cial‚ÄĚ basada en la ‚Äúmemoria‚ÄĚ falaz en muchos casos e incitada por est√≠mulos espurios de ide√≥logos, funcionarios militantes, abogados y familiares que por distintos motivos impiden conocer ‚Äúla verdad‚ÄĚ. (no‚Ķ‚Äúsu verdad‚ÄĚ).

 

Contenido del informe, difusi√≥n p√ļblica mediante la edici√≥n de un libro El mencionado libro Nunca M√¡s, de 482 p√¡ginas, fue editado por Eudeba con una primera edici√≥n en noviembre de 1984 que se estructuraba con un pr√≥logo y seis cap√≠tulos: Cap I. La acci√≥n represiva, Cap II. V√≠ctimas, Cap III. El Poder Judicial durante el per√≠odo en que se consum√≥ la desaparici√≥n forzada de personas, Cap IV. Creaci√≥n y organizaci√≥n de la Comisi√≥n Nacional sobre la Desaparici√≥n de Personas, Cap V. El respaldo doctrinario (en realidad pol√≠tico) de la represi√≥n, Cap VI. Recomendaciones y Conclusiones.

 

Acompa√Īaban al documento tres anexos Anxo 1. Denuncias por desaparecidos, Anx 2. Personas vistas en lugares de detenci√≥n por apodo o nombre, sin otros datos, Anx 3. Listados de centros clandestinos de detenci√≥n). En las ‚ÄúConclusiones‚ÄĚ expresa que se estima en 8.960 el n√ļmero de personas que a√ļn se encuentran en situaci√≥n de desaparici√≥n forzada ‚Äúsobre la base de denuncias de familiares, testimonios de liberados y declaraciones de las fuerzas de seguridad, as√≠ como inspecciones realizadas e informaci√≥n recibida de organismos nacionales e internacionales de derechos humanos‚ÄĚ aclarando m√¡s adelante que la CONADEP logr√≥ formar 7.380 legajos nominales respecto a las expresadas denuncias.

 

ANEXO 1 DEL INFORME FINAL DE LA CONADEP 19847

Ver p√¡g. web www.granfraudeargentino.com

An√¡lisis del Anexo de referencia

¬¿Qu√© pas√≥ con 3.260 desaparecidos que no ten√≠an documentos que los identifi caran?, ¬¿eran hu√©rfanos, sin parientes ni amigos que pudieran obtener su identificaci√≥n?, ¬¿o no existieron?, ¬¿o ten√≠an distintos nombres y apellidos? ¬¿Qui√©n investig√≥ y donde est√¡n las pruebas de su existencia y desaparici√≥n? ¬¿Por qu√© existen 1.723 desaparecidos m√¡s que los anteriores que tienen s√≥lo un n√ļmero y no el tipo de documento? ¬¿raro, no?. Los 3.977 que ten√≠an documentos de identidad estaban repartidos entre c√©dulas de identidad, libretas c√≠vicas, de enrolamientos, DNI y pasaportes cuya veracidad era muy dif√≠cil de obtener. ¬¿Qui√©n y c√≥mo se obtuvieron los datos reales?.

 

En este anexo est√¡n mezcladas 746 v√≠ctimas anteriores al golpe de Estado de 1976, que hemos colocado aparte en el Documento 1 de la p√¡gina web. Como identifi caci√≥n, ¬¿puede aceptarse como real una denuncia con la desaparici√≥n de: ‚ÄúPato‚ÄĚ, ‚ÄúPatricia‚ÄĚ, ‚ÄúAraujo‚ÄĚ, ‚ÄúBalbuena‚ÄĚ, ‚ÄúTota Carniglia‚ÄĚ, ‚ÄúBetaldi‚ÄĚ, ‚ÄĚSra de Calloway‚ÄĚ, ‚ÄúAna Castro‚ÄĚ, ‚ÄúG√≥mez‚ÄĚ, ‚ÄúSra. Guevara‚ÄĚ, ‚ÄúKasgudemiam‚ÄĚ, ‚ÄúLencina‚ÄĚ, ‚ÄúPonza‚ÄĚ, ‚ÄúSra. de Salcedo‚ÄĚ, ‚ÄúSra. Straka‚ÄĚ, ‚ÄúSra. Strizzi‚ÄĚ, ‚ÄúAbd√≥n‚ÄĚ, ‚ÄúAcu√Īa‚ÄĚ, etc., etc.? Es 7 La gu√≠a para interpretar los datos ampliatorios se encuentra al final del Cap√≠tulo 5. poco serio. Adem√¡s debemos observar los que tienen nombres y apellido completos pero sin documentos ya que en el padr√≥n electoral existen hasta m√¡s de 1.500 personas hom√≥nimas (con iguales nombres y apellidos), s√≥lo que con documentos y otros datos diferentes).La justicia no debi√≥ aceptar esta irregularidad y nuestro sentido com√ļn, tampoco. ¬¿por qu√© lo hicieron?

‚Ė† ¬¿Es racional pensar que los familiares y amigos que hicieron las denuncias no supieran los nombres y apellidos completos de cada uno, ni obtuvieran los n√ļmeros de documentos, ni su domicilio o lugar de estudio y/o trabajo? ¬¿por qu√© se permitieron esas anormalidades? Si el objetivo era ir obteniendo m√¡s datos por medio de otras denuncias ¬¿Por qu√©, si no se pudo identificar con una declaraci√≥n no se hizo un listado aparte para completarlo luego si fuera posible?

‚Ė† En los casos de los desaparecidos y muertos que pose√≠an documentos de identidad nacionales existen 69 mujeres y 209 hombres denunciados con documentos que no le corresponden seg√ļn los padrones electorales. O sea un total de 278 personas sin certificaci√≥n de que existan realmente como v√≠ctimas. Ver Documentos 4 y 5 en la p√¡gina web complementaria. (Para nosotros fue imposible poder confirmar los documentos que no fueran originados en el Registro Nacional de las Personas como fueron las C√©dulas de identidad policiales ‚ÄďFederal o provinciales‚Äď y extranjeras y pasaporte. ¬¿La CONADEP las solicit√≥?

‚Ė† Disponiendo por decreto presidencial de todos los medios pertinentes ¬¿Por qu√© no se comprob√≥ con el padr√≥n electoral, Polic√≠a Federal y provinciales su existencia en sus domicilios y otros datos de identificaci√≥n con la finalidad de confirmar fechas y real desaparici√≥n, teniendo en cuenta que esos elementos del Estado (polic√≠as) estaban a disposici√≥n en todo el pa√≠s? ¬¿Se investigaron en su lugares de radicaci√≥n y/o familia cercana la certeza de su existencia y desaparici√≥n? ¬¿Est√¡n esos antecedentes?

‚Ė† Si no se tomaron todas esas previsiones inherentes a las funciones de la CONADEP en esa tarea de tremenda relevancia debemos pensar que los responsables eran muy ineptos para la funci√≥n a cumplir, no

solicitaron el apoyo del resto de las instituciones p√ļblicas o s√≥lo ten√≠an la intenci√≥n de acumular nombres sin importarles la veracidad de las denuncias. Si no les alcanz√≥ el tiempo debieron solicitar pr√≥rroga para hacer la tarea con seriedad y responsabilidad.

‚Ė† Existen m√≠nimamente 135 desaparecidos que est√¡n duplicados, a veces con datos diferenciados. (Ver Documento 3 en la p√¡gina web). Con tanto personal a disposici√≥n, ¬¿no tuvieron tiempo de revisar esa situaci√≥n? o, ¬¿el personal, no ten√≠a capacitaci√≥n ni la calidad necesaria o, como se expres√≥, s√≥lo importaba incrementar el n√ļmero de denuncias?

‚Ė† ¬¿Cu√¡ntos de los denunciados ten√≠an apellidos y nombres falsos o lo est√¡n con ambas identificaciones (la real y la falsa)? ¬¿Cu√¡ntas identificaciones son personas jur√≠dicamente inexistentes? Si bien estas investigaciones eran responsabilidad de la justicia en la mayor√≠a de los casos no intervino como ordenaba

el Decreto.

‚Ė† Hasta aqu√≠ el listado del Anexo 1 del Informe Final 1984 parecer√≠a ser fruto de una doble intenci√≥n: Incrementar la n√≥mina de desaparecidos a como d√© lugar y evitar el registro de las organizaciones criminales (pol√≠tico militares) a las que pertenec√≠an los desaparecidos para tratar de pasar como ciudadanos comunes que no ejerc√≠an violencia armada, argumento que fi gura en la primera hoja de este libro con la trascripci√≥n de lo expresado por el director de la revista Lucha armada, al margen de otras evidentes conclusiones como el tratar de configurar un genocidio.

‚Ė† Otro interrogante importante: ¬¿Cu√¡ntas de las v√≠ctimas de ‚Äúdesaparici√≥n forzada‚ÄĚ fueron desaparecidas por propia voluntad o debido a otras acciones criminales comunes que fueron aprovechadas por los denunciantes debido a la falta de investigaci√≥n seria y a la aceptaci√≥n de denuncias sin mayores exigencias? Todo esto incrementado por los rumores de importantes indemnizaciones.

‚Ė† Otra falencia ya expresada es la del n√ļmero de desaparecidos denunciados registrados sin apellido (NN) y/o sin nombres (NN). Se contaron 224.

‚Ė† Existen 83 casos de personas que no estaban muertas o desaparecidas (vivas) y colocadas por error como tales.

‚Ė† Hay 119 personas que fi guran en las denuncias como desaparecidas que hab√≠an estado detenidas en los lugares de reuni√≥n de prisioneros y que fueron liberadas individualmente por falta de m√©rito o por su colaboraci√≥n con las fuerzas legales.

‚Ė† Existen registrados en el compilado y explicitados en el Cap√≠tulo 13, los 53 Montoneros que se suicidaron con pastillas de cianuro cuando los iban a detener debido a las √≥rdenes existentes en ‚Äúsu pol√≠tica de personal‚ÄĚ para evitar delaciones y otras bajas, en caso de ser detenidos.

‚Ė† Tenemos registrados 1.781 muertos se√Īalados en Google en virtud de testigos que compartieron ‚ÄúCentros de Reuni√≥n de Prisioneros‚ÄĚ y tambi√©n por menciones de otros miembros de fuerzas legales, sumados a los enfrentamientos armados y los cad√¡veres aparecidos publicados por los MCS. De ellos hay 560, seg√ļn nuestros registros; que est√¡n identificados por el EAAF y sus restos entregados a la familia. Es decir que en los otros casos se conoc√≠a fehacientemente su muerte aunque no hab√≠an sido encontrado e identificados sus restos. De esos muertos registrados en el informe de la CONADEP tenemos 150 muertos en enfrentamientos comprobados con fuerzas legales y 52 muertos difundidos en los MCS como enfrentamientos que podr√≠an ser dudosos.

 

CUADRO S√ćNTESIS ‚Äď24/03/1976 a 10/12/1983‚Äď CONADEP 8.960

 

ERRORES 

83

LIBERADOS

119

SUICIDADOS

53

APELLIDOS y NOMBRES NN

224

REPETIDOS

135

DOC QUE NO CORRESPONDEN (TALSOS?)

278

MUERTOS IDENTIFICADOS POR EAAEF

560

MUERTOS CON TESTIGOS (Google)

 

No identificados?

1781 (1)

MUERTOS EN ENFRENTAMIENTOS REALES

150 (1)

MUERTOS EN ENFRENTAMIENTOS DUDOSOS

52 (1)

TOTALES

3425

(1) Puede haber víctimas superpuestas

 

VICTIMAS ANTERIORES AL 24/03/1976

756

 

De resultas de este cuadro, 1984 sin tener en cuenta la falta de documentos de identidad adecuados, seg√ļn se expresa m√¡s arriba, ser√≠an alrededor de 5.535 con responsabilidad del Proceso de Reorganizaci√≥n Nacional a los que se le deben sumar los 756 anteriores. Por otra parte, la organizaci√≥n de DDHH ‚ÄúFahrenheit‚ÄĚ cercana a la Secretar√≠a de DDHH de la Naci√≥n tiene registrado en Internet 694 muertos entre 1975 y el 24 de marzo de 1976 de los cuales el 64% son NN y tambi√©n se√Īala que entre el 24 de marzo de 1976 y el 09 de febrero de 1979 tiene registrados 1.750 muertos con un porcentaje similar de NN. Tambi√©n es interesante que se conozcan algunos ejemplos de denuncias falsas de personas muy conocidas (est√¡n en el Anexo 1 y las que agregamos ac√¡ por su evidente mala fe.

 

‚ÄĘ Ana Mar√≠a TESTA: denunciante actual del Capit√¡n CAVALLO (ARA).

‚ÄĘ Eduardo KURT FUENTES residente en Estocolmo y nunca desaparecido.

‚ÄĘ Rafael Daniel NAJMANOVICH, residente en Israel donde fue herido por un atentado en ese pa√≠s. Nunca estuvo desaparecido.

‚ÄĘ Dr Alfredo Humberto MEADE, Juez Federal quien nunca fuera detenido.

‚ÄĘ Dra Carmen ARGIBAY (F) Ex miembro de la CSJN quien fue detenida legalmente durante 8 meses y luego liberada, nunca ‚Äúdesaparecida‚ÄĚ.

 

Alrededor de 40/50 personas pertenecientes a las OPM que viviendo en México aparecieron en oportunidad del terremoto de 1985 para comunicarse con su familiares en Argentina y que figuraban como desaparecidas (listado publicado en la revista Somos del 23/10/1985).

 

Recomendaciones del informe fi nal de la CONADEP8

Los hechos, por dem√¡s elocuentes, que han sido denunciados o testimoniados ante esta Comisi√≥n, nos llevan a recomendar algunas iniciativas ante los distintos poderes del Estado Nacional, con la finalidad de prevenir, reparar y finalmente evitar la repetici√≥n de conculcaciones a los derechos humanos en nuestro pa√≠s. Por otra parte, estas recomendaciones tienden a que no se pierda de vista la necesidad de una profunda investigaci√≥n judicial de los hechos que nos fueron denunciados. Por lo tanto recomendamos:

:

a) Que el organismo que sustituya a esta Comisi√≥n acelere los tr√¡mites tendientes a remitir a la justicia la documentaci√≥n recogida durante la investigaci√≥n encomendada por el Poder Ejecutivo

b) Que el Poder Judicial se aboque adecuadamente a la agilizaci√≥n de los tr√¡mites investigativos y de comprobaci√≥n de las denuncias recibidas por esta Comisi√≥n.

c) Que se dicten las normas necesarias para que los hijos y/o familiares de personas desaparecidas durante la represión reciban asistencia económica; becas para estudio; asistencia social; puestos de trabajo. Asimismo, que se sancionen las medidas que se estimen convenientes y que concurran a paliar los diversos problemas familiares y sociales emergentes de la desaparición forzada de personas.

d. Sancionar normas que tiendan a:

1. Declarar crimen de lesa humanidad la desaparición forzada de personas.

2. Apoyar el reconocimiento y la adhesión a las organizaciones nacionales e internacionales de Derechos Humanos.

3. Establecer la ense√Īanza obligatoria de la defensa y difusi√≥n de los Derechos Humanos en los organismos docentes del Estado, sean ellos civiles, militares o de seguridad.

4. Fortalecimiento y adecuaci√≥n plena de los medios con que deber√¡ contar la Justicia Civil para la investigaci√≥n de ofi cio en relaci√≥n a la violaci√≥n de Derechos Humanos.

5. Derogar toda la legislaci√≥n represiva que se encuentre vigente. El lector puede apreciar que las recomendaciones del ‚Äúapartado b)‚ÄĚ, fundamentales para el objetivo de la investigaci√≥n que deb√≠a obtener la afirmaci√≥n o no de la certeza de que su desaparici√≥n era real y contra su voluntad, nunca se llevaron a cabo por decisi√≥n de los gobiernos, terminando el Congreso Nacional por darle a las denuncias el valor de prueba, lo que ha sido la causa fundamental de las grandes mentiras y con seguridad, la causa principal de corrupci√≥n de funcionarios, abogados y denunciantes.

 

Hasta hoy no se ha investigado por expresa disposición de los poderes ejecutivos nacionales (secretarías de DDHH) y las leyes aprobadas sin debate de los poderes legislativos que han impedido a los MCS y otros investigadores u organizaciones civiles, poder comprobar que no se robaran los dineros del Estado.

 

Conclusi√≥n final sobre el Anexo 1 de 19849 En s√≠ntesis seg√ļn nuestros registros, basados en la edici√≥n oficial de 1984, se puede observar que si a los 8.960 presuntos desaparecidos registrados en el Anexo 1, le deducimos aquellos casos que no corresponden a ‚Äúdesapariciones forzadas‚ÄĚ (ver el Anexo en la celda ‚ÄúI‚ÄĚ del documento 2 de la p√¡gina web referida: errores, liberados, ni√Īos localizados, muertos comprobados por ONG con entrega de los restos a sus familiares, repetidos, vivos, legalizados, etc.) y que totalizan 3.425 personas, los desaparecidos reales cuando se present√≥ el informe de la CONADEP, eran alrededor de 5.535 entre el 24 de marzo de 1976 y la entrega del poder de facto al Dr. Alfons√≠n a los que debieran9 Ver Doc. 2 de la p√¡gina web, anexarse los desaparecidos y muertos anteriores, o sea entre 1966 y ese gobierno de facto (756 personas seg√ļn ese Anexo 1), por lo que hubo responsabilidad de gobiernos de facto y de Jure, por el total de las v√≠ctimas seg√ļn ese informe ofi cial de 6.291 personas reales presuntas v√≠ctimas en oportunidad de la entrega del Informe Final.

 

Como podemos observar los datos de diversas fuentes son poco confiables por la cantidad de contradicciones y la falta de pruebas acerca de que las desapariciones pol√≠ticas contra su voluntad fueran todas reales de acuerdo a las denuncias, debido a la falta de la investigaci√≥n judicial de cada uno de los casos y que el Congreso decidi√≥ que la sola denuncia fuera v√¡lida como prueba. Por esta experiencia, apreciamos que, s√≥lo el Estado Nacional con su determinaci√≥n pol√≠tica y la enorme cantidad de recursos humanos y materiales que tiene podr√¡ investigar adecuadamente estos guarismos para aproximarnos a la verdad siempre, que haya honestidad y dedicaci√≥n para llegar a ese objetivo.

 

En esta grave tragedia se observa la evidente decisi√≥n gubernamental, desde 1983 hasta la fecha, de no investigar mediante el Poder Judicial en nuestro territorio y tampoco investigar en el extranjero cada una de las denuncias presentadas para obtener las pruebas de las reales desapariciones involuntarias y muertes que permitir√≠an acercarnos a la verdad hist√≥rica. Decimos ‚Äúaproximarnos a la verdad‚ÄĚ porque las irregularidades en m√¡s o en menos que se ver√¡n luego en el Anexo1 del NM 2.006 nos permiten afi rmar que despu√©s de la CONADEP y el juicio a los Comandantes, los gobiernos s√≥lo se preocuparon en hacer ‚Äúpol√≠tica con los derechos humanos de las ex OPM‚ÄĚ para capitalizar votos de la izquierda pol√≠tica, de los ex militantes y familiares, complementando su √©xito con un inteligente plan de acci√≥n psicol√≥gica para tener el apoyo de la poblaci√≥n en general que a√ļn los cree v√≠ctimas y no victimarios.

 

Este objetivo lo obtuvieron al lograr desde el gobierno de Alfons√≠n que una guerra revolucionaria terminara con el sector del estado atacado y triunfante, enjuiciado y los guerrilleros rebeldes libres y encaramados en el poder pol√≠tico. (Ver el Cap√≠tulo 14 de sus exclusivas leyes reparatorias). En esa misma direcci√≥n observamos, sobre todo la acci√≥n del gobierno del matrimonio Kirchner (2003 a 2015). que increment√≥ los beneficios y el ‚Äúpoder de las organizaciones de Derechos Humanos‚ÄĚ con una enorme ‚Äúpropaganda‚ÄĚ, edificios, estructuras dentro del gobierno nacional y provinciales con importantes partidas de dinero, viajes por el pa√≠s e internacionales, con importantes vi√¡ticos, una universidad espec√≠fica ideologizada fuera de la ley y ‚Äúempresas constructoras‚ÄĚ en manos de ONG de DDHH con presupuestos millonarios y sin control, etc. Todo ello ten√≠a y a√ļn tiene la finalidad de lograr un apoyo pol√≠tico irrestricto basado en una historia falaz y beneficiosa para la imagen nacional e internacional del gobierno en el aspecto de los derechos humanos enga√Īosos, apoyado en una permanente propaganda con exacerbaci√≥n de un relato que mantiene e incrementa el odio y las diferencias entre los ex enemigos armados internos incluyendo la desigualdad entre el trato a sus muertos y causahabientes de las d√©cadas de los 60/70, situaci√≥n que es dolorosa para la salud de la Rep√ļblica.

 

Complementariamente a esa propaganda internacional, han descuidado todos los derechos humanos de la poblaci√≥n m√¡s pobre aument√¡ndola e incrementando la inseguridad criminal y delitos de corrupci√≥n generalizada as√≠ como la acci√≥n del narcotr√¡fico al cual nunca prestaron atenci√≥n y en alg√ļn caso, estimularon.

Dtor de NH70

 

 

A LOS MIEMBROS

Con las cenizas calientes vuelve Nuestra Historia 70 y nace ARGENTINA IN√ČDITA. Nos satisface publicar y compartir. Creemos en una importante contribuci√≥n a la ‚ÄúMoral de la Naci√≥n‚ÄĚ. por cuanto de alguna manera y m√¡s para nuestras FFAA, nos ha hecho meditar much√≠simo en contribuir con la sociedad argentina.

 

Las deducciones que puedan surgir en aquellos realmente preocupados por nuestra NACION, ser√¡n bienvenidos,¬† DIFUNDIR

 

 

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