|
Mostrando mensaje 927
|
|
< Anterior | Siguiente >
|
|
|
| Asunto: | [nuestra_historia_70] B100- CONADEP. Su creacion. | | Fecha: | Martes, 19 de Junio, 2007 09:31:46 (-0300) | | Autor: | EL MODERADOR <historia_xx @.........ar>
|
| ESTA ENTREGA : La CONADEP | | | Temas desarrollados
- CONADEP , Decreto de su creación .
- Constitución Nacional Art 18.
- Consideraciones sobre su constitución.
- Duda fundamental que el
gobierno no explicó.
- REFLEXION.
| Por pedido
de algunos lectores , el
adjunto está siendo difundido en negro y blanco para facilitar su impresión. | “NUESTRA HISTORIA-70” BOLETINES PARA COLECCIONAR
Es una serie
informativa sobre acontecimientos de nuestro pasado reciente, destinado
principalmente a quienes no los vivieron y para los que los olvidaron. Su
exposición no busca polemizar ni agraviar, sino lograr la concordia a través de
la verdad y la equidad en el tratamiento de los dramáticos sucesos vividos en la
década del 70 que vienen siendo parcializados y distorsionados mediante una
campaña de mentiras y desinformación interesada. B100- La CONADEP. Su creación. Boletín de fecha 20 de Junio de 2007 Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas.(CONADEP).
Decreto de su creación. La creación de esta comisión
especial anticonstitucional de hecho, al estar explícitamente prohibida y
también por invadir competencia de Poder Judicial, tiene origen en el
problema que le planteaban a Alfonsín las organizaciones de familiares y
“derechos humanos de los terroristas” que pretendían la formación de una comisión
bicameral en el Congreso de la Nación para investigar la desaparición de
personas, en razón que allí el partido gobernante no tenía mayoría para
imponerlo. Por ello, el Dr. Alfonsín emitió el Decreto 187/83
del 15 de diciembre, cuya finalidad era la de crear una comisión para identificar
a todos los desaparecidos durante el gobierno de facto, satisfaciendo así la
presión de los familiares , sus abogados y organizaciones de “derechos humanos de
izquierda”. Esta resolución fue inicialmente criticada por las “Madres de Plaza
de Mayo” por lo anteriormente expuesto. Dicho decreto, en su parte
resolutiva expresaba en sus principales aspectos: (…)“Art. 2 - Serán
funciones especificas y taxativas de la Comisión las siguientes: a)
recibir denuncias y pruebas sobre aquellos hechos y remitirlas inmediatamente a
la justicia si ellas están relacionadas con la presunta
comisión de delitos; b) averiguar el destino o paradero de las
personas desaparecidas, como así también toda otra circunstancia relacionada con
su localización; c) determinar la ubicación de niños sustraídos a la
tutela de sus padres o guardadores a raíz de acciones emprendidas con el motivo
alegado de reprimir al terrorismo, y dar intervención en su caso a los organismos
y tribunales de protección de menores; d) denunciar a la justicia cualquier intento de ocultamiento,
sustracción o destrucción de elementos probatorios relacionados con los hechos
que se pretende esclarecer; e) emitir un informe final, con una
explicación detallada de los hechos investigados, a los ciento ochenta (180) días
a partir de su constitución. La Comisión no podrá emitir juicio sobre
hechos y circunstancias que constituyen materia exclusiva del Poder
Judicial.” Nuestra Constitución dice en su Art.
18: “ Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo
fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones
especiales o sacado de los jueces designados por ley antes del hecho de la
causa.” El Art 28 ratifica, diciendo: “Los principios, garantías
y derechos reconocidos en los anteriores artículos, no podrán ser alterados por
las leyes que reglamenten su ejercicio.” De las
atribuciones conferidas por
el Decreto 187/83 surge que la CONADEP era una “comisión especial “con poder
de investigación sobre hechos que constituían delitos, que debieron ser
“instruidos” ( primera parte del juzgamiento: investigación, recolección de
pruebas, constatación de identidades de los presuntos desaparecidos, etc) por
el órgano judicial competente y no por personas ajenas al ámbito y carentes de
competencia y experiencia en tal sentido. El
maestro Dr Miguel A. Ekemekdjian en su “Tratado de Derecho Constitucional”
Tomo I, Ed Depalma, dice: “El concepto clásico de comisiones especiales
se halla en los antecedentes históricos tanto nacionales como extranjeros y
denota aquellos organismos “ad hoc” creados “ex post facto”, que no tienen un
mínimo de margen de independencia frente al gobernante que los creó y cuya
finalidad investigativa o punitiva -más o menos encubierta- esta prenunciada aún
antes de sustanciarse la causa o que se investigare el hecho”. Y como si estas anomalías jurídicas fueran poco, los
integrante de la comisión en cuestión no tenían – en su casi totalidad – la
idoneidad necesaria (conocimiento específico, independencia , objetividad, etc)
que exigen las leyes para su cometido. En el Anexo 1 del
decreto mencionado se determinaban los
integrantes de la llamada “Comisión Nacional sobre la Desaparición de
Personas” ( CONADEP ) 1.Colombres,
Ricardo 2.Favaloro, René
3.Fernández Long, Hilario 4.Gattinoni, Carlos
5.Klimovsky, Gregorio 5.Meyer, Marshall 6.De Nevares, Jaime F.
7.Rabossi, Eduardo 8.Ruiz
Guiñazú, Magdalena 9.Sábato, Ernesto Los seis (6) miembros restantes serían designados por las
Cámaras del Congreso de la Nación Diputados designó a los
legisladores: López, Santiago Marcelino Piucill, Hugo Diógenes Huarte, Horacio
Hugo La Cámara de Senadores nunca designó
los miembros pertinentes. Consideraciones sobre su
constitución. Si bien la Comisión debía investigar en
general las violaciones a los derechos
humanos ocurridas en la Argentina durante los regímenes militares, conforme lo
establece su norma de creación, básicamente debía investigar y esclarecer las
detenciones y desapariciones suscitadas. Es decir, debía averiguar el destino y
paradero de las víctimas y determinar qué fue lo que ocurrió con ellas. Por el carácter y función que debía desempeñar esta comisión, era de
esperar que la misma fuera integrada por personalidades de espíritu humanista,
pluralista, desideologizado y por sobre todo imparcial. Sin embargo el presidente
de la CONADEP fue Ernesto
Sábato de profesión escritor de dos novelas muy difundidas. Sus colegas
relatan que a los 30 años, siendo docente en la Universidad Nacional de La Plata,
era un activista a ultranza que aprovechaba su cátedra para realizar
proselitismo para el Partido Comunista y en defensa de la sangrienta tiranía
stalinista. Era rutinario que iniciara sus clases leyendo el editorial del
periódico “Nuestra Palabra”, vocero oficial del PC argentino, a sus alumnos ,
sobre los que volcaba en forma sistemática su odio por las religiones, tanto
católica como judía. Sábato se
manifestó siempre como un hombre antidemocrático. Apoyó todos los golpes de
estado comenzando por el de 1955 y finalizando en el del 24 de marzo de 1976.
Mantuvo excelentes relaciones perrsonales con los jefes revolucionarios y
manifestó públicamente su desprecio por una institución republicana como el
Parlamento. Hilario Fernández Long, otro integrante de la
comisión,ex rector de la Universidad de Buenos Aires – UBA y Graciela Fernández
Meijide ( “Secretaria de recepción de denuncias”) eran padres de militantes
montoneros desaparecidos. Esa pesada desgracia no contribuía naturalmente a
brindarles la imparcialidad y estabilidad emocional para desempeñarse en los
roles previstos, más aún, estarían comprendidos en lo que se denomina “generales
de la ley”. El rabino Marshall Meyer, además de su condición
de extranjero, agregaba una sentencia firme por “corrupción de menores” (
año 1971. Causa 26.176 Juzgado correccional de Capital federal ) que le valió
entonces la
separación de su cargo por el Consejo Rabínico y su expulsión de las
asociaciones de la comunidad judía: DAIA, AMIA y OSA, por “corrupción moral de
sus alumnos y homosexual”. El obispo Jaime de Nevares fue un ferviente
adherente al Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo desde sus comienzos.
Cobijó en su jurisdicción a sacerdotes de esa tendencia que propiciaba métodos
violentos y simpatizaba con las organizaciones terroristas, tal el caso de Fray
Puigjané militante del “Movimiento todos por la Patria” liderado por Enrique
Gorriarán Merlo del PRT-ERP, que unos años después atacara en plena democracia
el Regimiento 3 de Infantería sito en La Tablada. De
Nevares siete años después de ocurrida la muerte de Monseñor Angelelli (Ver
Boletín Nro 49) realiza una falsa denuncia del asesinato del citado, que fue
desvirtuada y rechazada por la Cámara Federal de Córdoba. La periodista Magdalena Ruiz Guiñazú tareas profesionales en medios de la
televisión estatal y ocupó cargos de relevancia en los mismos durante
prácticamente todo el “Proceso de Reorganización Militar”, sin que haya dado
muestras evidentes de preocupación ni formulado denuncias por aquellos
problemas que debía tratar la CONADEP, aunque queda claro que estaba en
inmejorable posición para hacerlo de haber tenido vocación. Éstos y otros personeros comprometidos emocional, política e
ideológicamente con la izquierda, fueron los que conformaron el elenco de la
CONADEP, organismo politizado cuya obra y labor fueron, a partir de entonces,
utilizadas y aplicadas a modo de credo religioso. Vale que el eximio médico cirujano Dr. René Favaloro, hombre
íntegro, a poco de andar no vaciló en renunciar a la misma alegando que ésta
padecía de: “Falta de ética y de objetividad”. Según Carlos Penelas, su
amigo y colaborador por muchos años en distintos cargos jerárquicos de la
“Fundación Favaloro”, en un ensayo biográfico del año 2003 titulado “Diario
interior de René Favaloro” entre otras cosas decía: “Fui uno de los elegidos a
quien el doctor Favaloro leyó en privado su carta ( de renuncia) donde
manifestaba profundo desacuerdo, ya que su deseo como miembro de la CONADEP, era
investigar las desapariciones, los secuestros y las torturas, no desde 1976, sino
a partir de 1973, pues entendía
que la triple A, el gobierno peronista y , en particular , su cara visible –
José López Rega secretario privado de Perón – fueron el anticipo, el globo de
ensayo de la tragedia.” “Me pregunto, una vez más, cómo todo cae en el olvido. No
deja de ser sospechoso el vacío anterior y la memoria actual”. Y razones sobre la falta de ética y objetividad no le faltaban, ya
que el informe “Nunca Más” resultante incurrió en otros despropósitos tales como sostener infundadamente
que los desaparecidos no eran miembros de organizaciones armadas revolucionarias
sino “adolescentes sensibles” o “jóvenes idealistas” o “políticos disidentes”,
afirmando que “todos caían en la redada: dirigentes sindicales que luchaban por
una simple mejora de salario, muchachos que habían sido miembros de un centro de
estudiantes, periodistas que no eran adictos a la dictadura, psicólogos y
sociólogos por pertenecer a profesiones sospechosas, jóvenes pacifistas, monjas y
sacerdotes que habían llevado la enseñanza de Cristo a barriadas miserables. Y
amigos de cualquiera de ellos, y amigos de esos amigos.”(…) Por otra parte si bien el informe “Nunca más” se encargó
de llamar a los desaparecidos bajo el tierno apodo de “adolescentes sensibles”,
un viejo y elemental principio del derecho dice: “A confesión de parte, relevo de
pruebas”. En efecto esta maniquea afirmación fue desmentida y contradecida por el
mismísimo Mario Firmenich, máximo líder de Montoneros, quién expresó al
periodista Jesús Quinteros las siguientes palabras publicadas el 17 de marzo de
1991. “Habrá alguno que otro desaparecido que no tenía nada que ver, pero la
inmensa mayoría eran militantes y la inmensa mayoría eran montoneros. A mi me
hubiera molestado muchísimo que mi muerte fuera utilizada en el
sentido de que un pobrecito dirigente fue llevado a la muerte. Hombres capaces
de elegir su vida y de dejar posibilidades laborales, intelectuales, lo han hecho
con conciencia, con pasión, con sacrificio, con patriotismo, con amor al prójimo
y todo eso se transformó en una estupidez. No hay derecho”. Del contenido del mencionado informe y de otras circunstancias hablaremos
más adelante , ya que el mismo fue entregado al Presidente Alfonsín, tres meses
después del plazo fijado. Es significativo que no hubiera en la comisión de la
CONADEP ningún representante del Partido Justicialista, partido que constituía
mayoría en la Cámara de Senadores. Duda fundamental
que el gobierno no
explicó. Al margen de los cuestionamientos ya
expresados, y existiendo alrededor de 900 desaparecidos con anterioridad al 24 de
marzo de 1976, cuyas denuncias abarcaban los gobiernos constitucionales de Perón
y de María Martínez de Perón, no se entiende por qué el Dr Alfonsín no previó que
también se investigaran esas desapariciones producidas en el mismo marco de lucha
contra el terrorismo. (hoy hay algunas denuncias políticas en la justicia que
no se sabe hasta dónde van a ser
investigadas) ¿Sería porque los responsables eran
dirigentes políticos y no militares? o ¿ Porque esos desaparecidos no merecían
que se investigara su destino final? FIN DEL BOLETÍN Nro 100.- REFLEXION ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
CONADEP 1984 : 4.905 DESAPARECIDOS (CON DOCUMENTO QUE
LOS IDENTIFICARÍA) SOBRE 7.830 LEGAJOS
CONFECCIONADOS (VER ANEXO 1 DEL LIBRO “NUNCA MÁS”) LUEGO… MUCHOS APARECIERON
VIVOS OTROS… APARECIERON MUERTOS ¿CUÁNTOS SON HOY LOS
DESAPARECIDOS REALES? ¿
30.000 DESAPARECIDOS ? ¿ PORQUÉ NUNCA
PUBLICARON LA LISTA ? ////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////////
| Para suscribirte , envía
un mensaje a ; | | | Para darte de baja , envía un mensaje a ; | |
| ( único modo ) | | Agradecemos su difusión entre tus amigos
Preguntá. Respondé. Descubrí.
Todo lo que querías saber, y lo que ni imaginabas,
está en Yahoo! Respuestas (Beta).
¡Probalo ya!
[Adjunto no mostrado: B100- CONADEP. Su creación Dto 187-83.doc (application/msword)
]
|