Inicio > Mis eListas > panyvidasantos > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1005 al 1024 
AsuntoAutor
23 de Enero San Santoral
24 de Enero: San F Santoral
26 de Enero: San T Santoral
25 de Enero La Con Santoral
28 de Enero Santo Santoral
27 de Enero Santa Santoral
29 de Enero: San P Santoral
30 de Enero San Santoral
31 de Enero San Ju Santoral
1º de Febrero San Santoral
2 de Febrero La pr Santoral
3 de Febrero San B Santoral
4 de Febrero San A Santoral
5 de Febrero . San Santoral
6 de Febrero San P Santoral
7 de Febrero San T Santoral
8 de Febrero San J Santoral
10 de Febrero Sant Santoral
11 de Febrero Nues Santoral
12 de Febrero Sant Santoral
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
PanyVidaSantos
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1121www.     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[panyvidasantos] 30 de Enero San Fulgencio de Ruspe, obispo. Año 533
Fecha:Domingo, 29 de Enero, 2006  20:22:28 (-0500)
Autor:Santoral <santoral @................org>

Untitled Document

¿Quiénes Somos? | ¿Cómo Ayudar? | Contáctenos | Regala a Pan y Vida | Buscador

* ¡Alégrate!
¡Cristo Resucitó, y está en la Red!
Servicio católico de Evangelización Pan y Vida.
Fiel a Benedicto XVI y al Magisterio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.*


30 de Enero    San Fulgencio de Ruspe, obispo. Año 533

Fuente: www.churchforum.org

Nace en Cartago, Africa, hacia el año 468.

Fulgencio significa: resplandeciente, brillante.

Aprendió a hablar perfectamente el griego y el latín y resultó ser un excelente administrador. Por eso fue nombrado tesorero general de la provincia donde vivía. Pero alarmado ante los peligros de pecar que hay en el mundo, y desilusionado de lo que lo material promete y no cumple, dispuso dedicarse a la vida espiritual.

Lo conmovió profundamente el leer un sermón que San Agustín hizo acerca del bellísimo Salmo 36 que dice: "No envidies a los que se dedican a obrar mal, porque ellos se secarán pronto como la hierba. Dedícate a hacer el bien y a confiar en el Señor, y El te dará lo que pide tu corazón". Desde entonces se dedicó a leer libros espirituales, a orar, a visitar templos y a mortificarse en el comer y en el beber.

A los 22 años llegó a un monasterio y pidió ser admitido como religioso. El Superior, viendo que era un hombre de mundo y de negocios, le dijo: "Primero aprenda a vivir en el mundo sin dedicarse a placeres prohibidos. ¿Se imagina que va a ser capaz de pasar una vida llena de dinero y de comodidades a una vida de pobreza y de ayunos como es la de los monjes?". Pero Fulgencio le respondió humildemente: ¿Padre: el buen Dios que me ha iluminado que me conviene hacerme religioso, no me concederá la fuerza y el valor para soportar las penitencias de los religiosos? Esta amable respuesta impresionó al superior, el cual lo admitió a hacer la prueba de ser monje.

Esta noticia conmovió a toda la ciudad. Pero la mamá se fue a la puerta del convento a gritar que Fulgencio debía dedicarse a administrar los bienes materialds, porque para ello tenía muy buenas cualidades. Tanto insistió aquella mujer que Fulgencio tuvo que huir de noche e irse a un convento a otra ciudad.

El año 499 una tribu de feroces guerreros de Numidia obligó a los religiosos a salir huyendo. Fulgencio llegó a la ciudad de Siracusa en Sicilia, Italia. Luego llegó a Roma y allí al ver las impresionantes ceremonias llenas de tanta solemnidad exclamó: "Dios mío: si aquí hay tanto esplendor, ¿Cómo será en el cielo?".

Volvió a su patria y fue nombrado obispo de la ciudad de Ruspe en Túnez. Como obispo siguió vistiendo pobremente y sacrificándose como un humilde monje. Siempre llevaba su traje pobre y desteñido de religioso mortificado. Jamás comía carne. Si alguna vez tomaba vino lo mezclaba con agua. Rezaba cada día más de 12 Salmos. Muchas veces viajaba descalzo.

Pero las gentes admiraban su atractiva amabilidad, y su gran humildad. Era querido y estimado por todos. E invitaba a muchos jóvenes a irse de monjes, y para ello construyó un monasterio cerca de la casa episcopal.

Un rey hereje expulsó a todos los jefes de la Iglesia Católica del norte de Africa y los envió a la isla de Cerdeña. Allí desterrado, Fulgencio se dedicó a escribir contra los herejes arrianos (que niegan que Jesucristo es Dios) y al rey le impresionaron tanto los escritos de este santo que le pidió que no los propagara. Le permitió volver al Africa, pero allá los herejes al oír lo bien que hablaba Fulgencio en defensa de la religión católica, pidieron que fuera desterrado otra vez.

Al salir hacia el destierro les dijo a los católicos que lloraban: "No se afanen. Pronto volveré y ya no me volverán a desterrar". Y así sucedió. Poco después murió el rey hereje (Trasimundo) y su sucesor (Hilderico) permitió que todos los católicos desterrados volvieran a su país.

La gente de Cartago (Africa) salió en grandes multitudes a recibir a Fulgencio. Como durante el desfile se desató un fuerte aguacero, los cristianos hicieron un toldo con sus mantos y allí llevaron a su queridísimo obispo.

San Fulgencio predicaba tan sumamente bien, que el obispo de Cartago, Bonifacio, decía: "No puedo oírle predicar sin que las lágrimas se me vengan a los ojos y sin que la emoción me llene totalmente. Bendito sea Dios que le dio tan grande sabiduría al obispo Fulgencio. En verdad se merece el nombre que tiene, nombre que significa el resplandeciente, el brillante".

Los últimos años sufría mucho por varias enfermedades y exclamaba frecuentemente: "Señor: ya que me mandas sufrimientos, envíame también la paciencia necesaria para soportarlos. Acepto en esta vida los sufrimientos que permites que me llegue, y en cambio te pido tu perdón y tu misericordia y la vida eterna".

Murió a los 66 años, en enero del año 533. Se había propuesto imitar en todo lo posible a San Agustín y lo consiguió admirablemente. Tanta era la estimación que la gente sentía por él que no le permitieron que fuera enterrado en otro sitio sino debajo del altar mayor en la Catedral. Aún hoy día, en los libros de oraciones de los sacerdotes hay varios sermones de San Fulgencio de Ruspe, gran sabio y gran santo.


Si tienes alguna duda, conoces algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu opinión, te esperamos en los FOROS DE PAN Y VIDA donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propia experiencia.


Servicio Católico Pan y Vida, es una organización sin fines de lucro, fiel al Magisterio de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana, dirigida por laicos y sacerdotes católicos en unión con varias organizaciones católicas como www.es.Catholic.net , www.corazones.org , www.rarcomputacion.com , www.feyfamilia.org entre otros.

Cuyo objetivo es trabajar efectivamente, comprometida en la misión evangelizadora de la Iglesia para la construcción del Reino, a través de nuestros servicios, caracterizados.

Otros servicios por email | Publicidad en listas de correo | Contacto

© 2002-2005 Derechos Reservados. Servicio Católico de Evangelización Pan y Vida.
Hillsborough, Nueva Jersey, USA.
E-mail:
admistracion@mensajespanyvida.org

Diseño: Rar Computación


Pan y Vida es una lista católica cuyo objetivo es llevar la palabra de Dios tal como nos lo ordenó el Santo Padre. Para lograrlo, se mandan diariamente reflexiones, oraciones y meditaciones que pretenden alimentar su espíritu con el mensje de Nuesro Señor Jesús y su Santísima Madre María. ¡No pierdas la oportunidad de recibirlas en tu correo! Suscríbete y forma parte de nuestra comunidad. www.mensajespanyvida.org Contactenos: omar08876@yahoo.com ¡Suscríbete!