Inicio > Mis eListas > panyvidasantos > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 1105 al 1124 
AsuntoAutor
26 de Mayo: Santa Pan y Vi
27 de Mayo: San Ag Pan y Vi
28 de Mayo: San Fe Pan y Vi
29 de Mayo: San Be Pan y Vi
30 de Mayo: San Fe Pan y Vi
31 de Mayo: La Vis Pan y Vi
1 Junio: San Justi Pan y Vi
2 de Junio: San Ma Pan y Vi
4 de Junio: San Fr Pan y Vi
6 de Junio: San No Pan y Vi
7 de Junio: San Ma Pan y Vi
8 de Junio: San Me Pan y Vi
9 de Junio: San Ef Pan y Vi
9 de Junio: 10 de Pan y Vi
12 de Junio: San J Pan y Vi
13 de Junio: San A Pan y Vi
14 de Junio: San J Pan y Vi
17 de Junio: San G Pan y Vi
18 de Junio: Santa Pan y Vi
20 de Junio: San J Pan y Vi
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
PanyVidaSantos
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 1223     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[panyvidasantos] 6 de Junio: San Norberto, Arzobispo. Año 1134. San Marcelino Champagnat, Fundador. Año 1840.
Fecha:Lunes, 5 de Junio, 2006  22:08:32 (-0400)
Autor:Pan y Vida <santoral @................org>

6 de Junio: San Norberto, Arzobispo. Año 1134. San Marcelino Champagnat, Fundador. Año 1840.


San Norberto

Norberto significa: "resplandor del norte" (Nor: norte. Bert: resplandor),.

Nació en Alemania, cerca del río Rhin en el año 1080. De familia rica, planeaba dedicarse a una vida de comodidades y gozos, sin muchas aspiraciones espirituales.

Pero yendo de viaje por un camino, un rayo asustó a su caballo el cual lo derribó por el suelo, dejándolo sin conocimiento por más de una hora. Lo primero que dijo al volver en sí, fueron las palabras de San Pablo: "¿Señor, que quieres que yo haga?" y por respuesta oyó las palabras del salmo 37: "Apártate del mal y haz el bien". La conversión fue tan repentina y tan completa como la del apóstol Pablo cuando fue derribado de su caballo. Se retiró a una casa de oración a meditar y a hacer penitencia y se puso bajo la dirección de un santo director espiritual. Después de hacer los debidos estudios fue ordenado sacerdote en el año 1115.

Se propuso cumplir el evangelio a la letra y enseñar esto mismo en sus sermones. Pero a las gentes les parecieron muy exageradas sus palabras y demasiado austero su modo de vivir, y lo acusaron ante los superiores pidiendo que le quitaran el permiso de predicar.

Entonces Norberto se dio cuenta de que primero había que dedicarse a la penitencia y después sí darse a la predicación, y vendió todos sus bienes (era muy rico), repartió entre los pobres el dinero recolectado, y se dedicó a vivir como un verdadero pobre. Andaba descalzo sobre la nieve, como sacrificio por los pecados.

Después se fue en peregrinación a la ciudad donde estaba el Sumo Pontífice y le hizo una confesión de los pecados de su vida pasada y le contó los propósitos que tenía de dedicarse a predicar a la gente la conversión y la penitencia. El Pontífice Gelasio II le concedió licencia para predicar por todo el mundo.

Unos monjes habían abandonado un sitio llamado "Premonstré", porque les parecían demasiado estériles esas tierras y entonces el obispo se las ofreció a Norberto, para que organizara allá una comunidad que él deseaba fundar. Y con varios compañeros se instaló en ese cuasi desierto y sus religiosos se llamaron los "Premonstratences". Como en esa comunidad se esforzaban por cumplir lo mejor posible el santo evangelio, esto le trajo muchas vocaciones, y pronto ya tuvo Norberto 9 conventos de premonstratences en diversas partes del país. El Papa Honorio II aprobó la nueva comunidad, la cual se extendió por varios países.

Un comerciante laico llamado Teobaldo deseaba entrar a la comunidad, pero San Norberto viendo que este hombre no tenía condiciones ni vocación para religioso, le aconsejó que se quedara en el mundo, pero ayudando lo más posible a los religiosos, y viviendo una vida lo más piadosa que le fuera posible. Así lo hizo. Se casó y siguió en sus negocios pero siendo casi como un religioso en el mundo. Así nacieron lo que ahora se llaman "Terceras órdenes": grupos de laicos que viven en el mundo, pero se esfuerzan por llevar una vida bastante semejante a la de los religiosos.

En la ciudad de Magdeburgo se había muerto el arzobispo y el rey Lotario asistía al funeral. Predicó San Norberto y lo hizo tan maravillosamente bien, que al final del sermón el pueblo empezó a gritar: "Norberto Arzobispo". "Norberto Arzobispo". Al rey Lotario le agradó esta proposición y escribió al sumo Pontífice recomendándole al santo como nuevo arzobispo de Magdeburgo. Y pronto llegó el nombramiento, con gran susto para Norberto pero inmenso agrado para los fieles de la ciudad.

Y sucedió que el día en que el nuevo arzobispo llegó a posesionarse de su cargo, se presentó a la puerta del palacio arzobispal, descalzo y vestido de penitente, y el portero del palacio, creyendo que era un mendigo como tantos otros, lo rechazó y le dijo: "No venga a molestar: Hoy ya se repartieron los almuerzos. Venga otro día".

Varios protestaron por este recibimiento, pero el santo respondió: "Este sí me ha tratado como merezco". Y le besó los pies en agradecimiento.

Norberto se dedicó con todas sus energías a poner orden en su arquidiócesis, porque muchos laicos se estaban apoderando de los bienes de la Iglesia y algunos sacerdotes no tenían el debido comportamiento. Se enfrentó amablemente pero con fortaleza a los que se querían robar los bienes eclesiásticos, y a los sacerdotes les llamó seriamente la atención. Los que se enmendaron fueron perdonados y los que no quisieron enmendarse fueron expulsados. A los sacerdotes más relajados los reemplazaba por monjes fervorosos de su Congregación.

Como siempre, sus reformas tuvieron una fuerte oposición. Sus opositores le inventaron toda clase de calumnias y trataron de levantar al pueblo en su contra. Dos o tres veces el santo obispo estuvo a punto de ser asesinado. La rebelión llegó a tal extremo que San Norberto tuvo que salirse de Magdeburgo, pero entonces empezaron a suceder tan terribles males en la ciudad, que los ciudadanos fueron a pedirle que regresara y le prometieron ser más obedientes a sus mandatos e instrucciones. A los pocos año ya en la ciudad y en el clero se notaba un cambio muy consolador y un gran progreso en el fervor y en las buenas costumbres.

Y sucedió entonces que en Roma los enemigos del verdadero Pontífice que era Inocencio II eligieron un antipapa, llamado Anacleto. Y al verdadero Papa lo expulsaron de la ciudad eterna. Entonces San Norberto convenció al emperador Lotario para que con un gran ejército se fuera a Italia y defendiera al Pontífice el cual si no recibía ayudas militares del exterior no podría entrar a Roma. Así que el emperador Lotario, por influencia de nuestro santo, se dirigió con su ejército hacia Italia y en mayo del año 1133 entró a Roma, acompañado de San Norberto y de San Bernardo, y posesionó de nuevo al Pontífice.

Terminada esta su última gran acción, el santo se sintió ya sin fuerzas; en 20 años de episcopado había hecho un trabajo como de sesenta años. Moribundo llegó a Magdeburgo y el 6 de junio de 1134 expiró santamente. Tenía apenas 53 años, pero estaba tan desgastado como si tuviera 83. Había cumplido el lema de San Pablo: "Con gusto me gastaré y desgastaré totalmente por salvar las almas" (2 Cor. 12,15).

Dios nos conceda muchos obispos y apóstoles como San Norberto.


San Marcelino Champagnat

Nació en 1789 cerca de Lyon, Francia. Su padre que llegó a ser alcalde del pueblo, por defender y favorecer la religión tuvo que sufrir mucho durante la revolución francesa.

La mamá era sumamente devota de la Virgen Santísima y le infundió una gran devoción mariana a Marcelino, desde muy pequeño, y le consagró su hijo a la Madre de Dios.

Una tía muy piadosa le leía Vidas de Santos, y estas lecturas lo fueron entusiasmando por la vida de apostolado. La lectura de las Vidas de Santos entusiasma mucho por la virtud.

Creció sin asistir a la escuela, pero las lecturas caseras lo fueron formando en un fuerte amor por la religión.

Desde muy niño demostró mucha capacidad para aprender la albañilería, y la practicó en su niñez, y después este oficio le va a ser muy útil en sus fundaciones. También era ágil para el negocio. Compraba corderitos, los engordaba, y luego los vendía y así fue haciendo sus ahorros, con los cuales más tarde ayudará a costearse sus estudios.

Terminada la revolución francesa, el Cardenal Fresh (tío de Napoleón) se propuso conseguir vocaciones para el sacerdocio y fundó varios seminarios. Cerca del pueblo de Marcelino abrieron un seminario mayor y un sacerdote visitador llegó a la casa de los Champagnat a visitar a alguno de los jóvenes a ingresar en el nuevo seminario. A Marcelino le entusiasmó la idea, pero su padre y su tío decían que él no servía para los estudios sino para los oficios manuales. Sin embargo el joven insistió y le permitieron entrar en el seminario.

Como lo habían anunciado el papá y el tío, los estudios le resultaron sumamente difíciles y estuvo a punto de ser echado del seminario por sus bajas notas en los exámenes. Pero su buena conducta y el hacerse repetir las clases por unos buenos amigos, le permitieron poder seguir estudiando para el sacerdocio.

En el seminario tenía otro compañero que, como él, tenía menos memoria y menos aptitud para los estudios que los demás, pero los dos sobresalían en piedad y en buena conducta y esto les iba a ser inmensamente útil en la vida. El compañero se llamaba Juan María Vianey, que después fue el Santo Cura de Ars, famoso en todo el mundo.

Poco antes de recibir la ordenación sacerdotal, él y otros 12 compañeros hicieron el propósito de fundar una Comunidad religiosa que propagara la devoción a la Sma. Virgen y fueron en peregrinación a un santuario mariano a encomendar esta gracia. Marcelino logrará cumplir este buen deseo de sus compañeros.

En 1816 fue ordenado sacerdote y lo nombraron como coadjuntor o vicario de un sacerdote anciano en un pueblecito donde los hombres pasaban sus ratos libres en las cantinas tomando licor, y la juventud en bailaderos nada santos, y la ignorancia religiosa era sumamente grande.

Marcelino se dedicó con toda su alma a tratar de acabar con las borracheras y los bailaderos y a procurar instruir a sus fieles lo mejor posible en la religión. Como tenía una especial cualidad para atraer a la juventud, pronto se vio rodeado de muchos jóvenes que deseaban ser instruidos en la religión. Y hasta tal punto les gustaba su clase de catequesis, que antes de que abrieran la iglesia a las seis de la mañana, ya estaban allí esperando en la puerta para entrar a escucharle.

Marcelino era todavía muy joven, apenas tenía 27 años, y ya resultó fundando una nueva comunidad. Era de elevada estatura, robusto, de carácter enérgico y amable a la vez. Alto en su aspecto físico y gigante en la virtud. Le había consagrado su sacerdocio a la Virgen María, y en una de sus visitas al Santuario Mariano de la Fourviere, recibió la inspiración de dedicarse a fundar una congregación religiosa dedicada a enseñar catecismo a los niños y a propagar la devoción a Nuestra Señora. Eso sucedió en 1816, y una placa allá en dicho santuario recuerda este importante acontecimiento.

Lo que movió inmediatamente a Marcelino a fundar la Comunidad de Hermanos Maristas fue el que al visitar a un joven enfermo se dio cuenta de que aquel pobre muchacho ignoraba totalmente la religión. Se puso a pensar que en ese mismo estado debían estar miles y miles de jóvenes, por falta de maestros que les enseñaran el catecismo. Lo preparó a bien morir, y se propuso buscar compañeros que le ayudaran a instruir cristianamente a la juventud.

El 2 de enero de 1817 empezó la nueva comunidad de Hermanos Maristas en una casita que era una verdadera Cueva de Belén por su pobreza. Sus jóvenes compañeros se dedicaban a estudiar religión y a cultivar un campo para conseguir su subsistencia. El santo los formaba rígidamente en pobreza, castidad y obediencia, para que luego fueran verdaderamente apóstoles.

Pronto empezaron a llegar peticiones de maestros de religión para parroquias y más parroquias. Marcelino enviaba a los que ya tenía mejor preparados, y la casa se le volvía a llenar de aspirantes. Siempre tenía más peticiones de parroquias para enviarles hermanos catequistas, que jóvenes ya preparados para ser enviados. Y como su casa se llenó hasta el extremo, él mismo se dedicó ayudado por sus novicios, y aprovechando sus conocimientos de albañilería, a ensanchar el edificio.

Ante todo, las labores de sus religiosos estaban todas dirigidas a hacer conocer y amar más a Dios y a nuestra religión. El método empleado era el de la más exquisita caridad con todos. Marcelino no podía olvidar cómo una vez un profesor puso en público un sobrenombre humillante a un alumno y entonces los compañeros de ese pobre muchacho empezaron a humillarlo hasta desesperarlo. Por eso prohibió rotundamente todo trato humillante para con los alumnos. Quitó los castigos físicos y deprimentes. Le dio mucha importancia al canto como medio de hacer más alegre y más eficaz la catequesis. Fue precursor de la escuela activa, en la cual los alumnos participan positivamente en las clases. Cada religioso debía dedicar una hora por día a prepararse en catequesis, y en pedagogía para saber enseñar lo mejor posible.

La quinta esencia de la pedagogía de San Marcelino era su gran devoción a la Virgen Santísima. Repetía a sus religiosos: "Todo en honor de Jesús, pero por medio de María. Todo por María, para llevar hacia Jesús". Y les decía: "Nuestra Comunidad pertenece por completo a Nuestra Señora la Madre de Dios. Nuestras actividades deben estar dirigidas a hacerla amar, estimar y glorificar. Inculquemos su devoción a nuestros jóvenes, y así los llevaremos más fácilmente hacia Jesucristo".

Marcelino murió muy joven, apenas de 51 años el 6 de junio de 1840. Los últimos años había sufrido de una gastritis aguda, y un cáncer al estómago le ocasionó la muerte. Al morir dejaba 40 casas de Hermanos Maristas. Ahora sus religiosos son más de 6,000 en 870 casas, en muy diversos países.

Marcelino Champagnat fue proclamado santo por el Papa Juan Pablo II el 18 de abril de 1999.

Pan y Vida es una lista católica cuyo objetivo es llevar la palabra de Dios tal como nos lo ordenó el Santo Padre. Para lograrlo, se mandan diariamente reflexiones, oraciones y meditaciones que pretenden alimentar su espíritu con el mensje de Nuesro Señor Jesús y su Santísima Madre María. ¡No pierdas la oportunidad de recibirlas en tu correo! Suscríbete y forma parte de nuestra comunidad. www.mensajespanyvida.org Contactenos: omar08876@yahoo.com ¡Suscríbete!