Inicio > Mis eListas > panyvidasantos > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 613 al 632 
AsuntoAutor
20 de Octubre San Santoral
22 de Octubre: San Santoral
23 de Octubre San Santoral
24 de Octubre San Santoral
25 de Octubre: Los Santoral
26 de Octubre Sant Santoral
27 de Octubre San Santoral
28 de Noviembre. Santoral
29 de Octubre: Be Santoral
30 de Octubre San Santoral
31 de Octubre: San Santoral
1 de Noviembre: Fi Santoral
2 de Noviembre: Lo Santoral
3 de Noviembre: Sa Santoral
4 de Noviembre. Sa Santoral
6 de Noviembre. Sa Santoral
5 de Noviembre. Sa Santoral
7 de Noviembre. Lo Pan y Vi
8 de Noviembre. Santoral
9 de Noviembre: De Santoral
 << 20 ant. | 20 sig. >>
 
PanyVidaSantos
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 663     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[panyvidasantos] 22 de Octubre: San Hilarión. Monje. Año 371.
Fecha:Jueves, 21 de Octubre, 2004  22:21:36 (-0400)
Autor:Santoral <santoral @................org>

www.mensajespanyvida.org

Quienes Somos?| Objetivos | Como Ayudar? | Agradecimiento | Contactenos

 

*
¡Alégrate!
¡Cristo Resucitó, y está en la Red!
Servicio Católico de Evangelización Pan y Vida.
Fiel a Juan Pablo II y al Magisterio de la Iglesia Católica Apostólica y Romana.

*



22 de Octubre
San Hilarión. Monje. Año 371.

Hilarión significa: "El muy alegre".
Es el santo de la abstinencia y del ayuno perpetuo.
 
Nació en Palestina pero no era judío. Sus padres eran paganos.
 
Fue a estudiar a Alejandría (en Egipto) donde había una escuela muy afamada de los cristianos, y allá se convirtió al cristianismo y se hizo bautizar.
 
Oyó hablar del famoso monje San Antonio Abad y se fue a visitarlo al desierto. Estuvo en su compañía durante dos meses y se quedó admirado de la gran santidad de este monje y de su bondad exquisita, como también de los ayunos y mortificaciones que hacía Se propuso imitarlo en cuanto más le fuera posible. Pero viendo que allá en Egipto era mucha la gente que iba a visitar a San Antonio para consultarle, se volvió a su patria a vivir en perfecta soledad en un desierto.
 
Vendió las posesiones que le habían dejado sus padre y repartió el dinero entre los pobres y se marchó a un desierto de Palestina a orar y meditar. San Antonio le había regalado una túnica hecha de material muy rudo y tosco, y con esa túnica pasó mucho tiempo, sin estrenar jamás un vestido, como penitencia de sus pecados. Siendo de constitución muy débil y sumamente sensible al frío y al calor, sin embargo durante los espantosos calores del desierto durante el día no tomaba ni una gota de líquido. Y en los fríos intensísimos de la noche no se abrigaba con nada más que con su tosca túnica. Era una penitencia capaz de hacer santo a cualquiera (con razón decía San Luis de Montfort que ante las mortificaciones de los santos nosotros somos como unos pollos mojados y unos burros muertos, o sea: ¡muy poquita cosa!).
 
Se propuso no comer nada ningún día antes de que se ocultara el sol, y lo cumplió toda la vida (¡qué comparación con nuestra flojedad que no nos permite ni siquiera pasar medio día sin comer o beber!). Los primeros años únicamente se alimentaba con unos dátiles que comía cada anochecer. Pero luego se dio cuenta de que esto le estaba perjudicando en su salud, y empezó a comer de vez en cuando algunas verduras y un poco de pan y aceite. Cuando las tentaciones impuras lo atacaban con más fuerza, reducía su alimentación a la mitad de lo que comía de ordinario, y decía: "Estoy debilitando un poco a este asno salvaje que es mi cuerpo, para que no le lance tantas coces a mi alma".
 
Se construyó una celda tan corta y angosta que apenas cabía acostado o de rodillas. Dos metros de larga, metro y medio de ancha y metro y medio de alta. Y rara vez salía de allí. San Jerónimo que conoció tal rancho se quedó aterrado ante tanta mortificación. Pero así conseguía convertir pecadores y pagar sus propios pecados.
 
Sentía gran deseo de ir a visitar los santos lugares donde nació, vivió y murió Jesús, y estando en ese mismo país le quedaba fácil hacerlo. Pero no lo hizo sino una sola vez en su vida y esta vez con grandes sentimientos de piedad y veneración. Después hizo el sacrificio de no volver más por allí. Hasta en esos deseos tan santos sabía mortificarse.
 
En varios sitios donde estuvo viviendo, su modo de ganarse la vida era recorrer terrenos solitarios, y recoger leña y mandar a algunos de sus discípulos a venderla, y con eso comprar el alimento para él y para otros.
 
Cuando ya llevaba 20 años haciendo penitencia en el desierto, unos esposos acudieron a él a pedirle que rezara para que en su hogar hubiera hijos, pues eran estériles. San Hilarión oró por ellos y Dios les concedió unos hijitos muy hermosos. Esto hizo que se volviera sumamente popular en los alrededores, y empezaron a llegar montones de gente a visitarlo y a pedirle consejos y oraciones.
 
Varios hombres quisieron imitar a San Hilarión y se fueron a vivir también en cabañas en esas soledades. Él los dirigía y les enseñaba el arte de orar, de meditar y de saber dominar el cuerpo por medio de mortificaciones costosas. Hilarión sufría mucho de sequedades espirituales pero esto mismo le servía para poder comprender a los que pasaban por horas de tristeza y de crisis y angustias.
 
Cuando ya tenía unos 65 años se dio cuenta de que no le era posible vivir en soledad. Un gran número de monjes le pedían dirección espiritual y una continua peregrinación de gentes llegaba a suplicarle oraciones y a pedirle consejos. Entonces decidió irse a un sitio más alejado y solitario, y empezó una vida errante, la cual es uno de los casos más típicos y raros en la historia de la Iglesia.
 
Se fue hacia los desiertos de Egipto donde hacía muy poco tiempo había muerto el gran San Antonio. Allí los discípulos del santo le hicieron recorrer metro por metro los terrenos donde había vivido el famoso monje. Le decían: "allí pasaba las noches rezando. En aquella roca se subía cuando quería que nadie fuera a molestarlo mientras meditaba...". Hilarión suspiraba por llegar a ser como su modelo: el gran Antonio.
 
Pero sucedió que en aquella región hacía muchos meses que no llovía y la gente estaba sufriendo a causa del largo verano. El pueblo acudió a implorar las oraciones de San Hilarión a quien consideraban como el sucesor de San Antonio Abad. El santo rezó con mucha fe y llegaron lluvias muy abundantes. Esto le consiguió una gran popularidad. Luego empezaron a llegar campesinos mordidos por serpientes venenosas, y al ser ungidos con aceite bendecido por San Hilarión quedaban curados. El santo viendo que no lograba vivir oculto y que cada día llegaban más y más personas a buscarlo, dispuso huir una vez más.
 
Para sus largos viajes no aceptaba sino a los religiosos que fueran capaces de andar con él durante todo el día sin beber ni una gota de agua ni comer, desde el amanecer hasta el anochecer. Ahora se fue a la Isla de Sicilia, y se estableció con varios de sus discípulos en un sitio muy deshabitado. Pero otro discípulo suyo que lo amaba mucho, San Hesiquio, se puso a buscarlo por todas partes. Al fin un comerciante le dijo que en Sicilia había un famoso monje que hacía muchos milagros. Hacia allá se fue San Hesiquio, y logró encontrar a su maestro. Y se dio cuenta de que la gente lo estimaba muchísimo por su santidad, por sus milagros y porque jamás recibía ningún dinero ni regalo alguno.
 
San Hilarión dijo que quería huir a un sitio donde nadie lo conociera. Y se fueron a la isla de Chipre. Pero allá un maremoto amenazaba con ahogar a las gentes de la costa, y destruir todas sus habitaciones. El santo echó una bendición a las olas y estas se calmaron. Con esto su fama se extendió por toda la isla.
 
Al fin obtuvo que lo dejaran irse a vivir a una altísima roca donde nadie lo distrajera en su oración y en sus meditaciones, y allí murió muy santamente a la edad de 80 años.
 
Quiera Dios darnos también a nosotros la gracia de independizarnos de lo que es meramente mundanal y material y dedicarnos a lo que es material y lleva a la santidad.
 
Dijo Jesús: Si tenéis fe, todo será posible para vosotros.
 
Fuente: www.churchforum.org
Si tienes alguna duda, conoces algún caso que quieras compartir, o quieres darnos tu opinión, te esperamos en los FOROS DE PAN Y VIDA donde siempre encontrarás a alguien al otro lado de la pantalla, que agradecerá tus comentarios y los enriquecerá con su propiaexperiencia.

Servicio Católico Pan y Vida, es una organización sin fines de lucro, fiel al Magisterio de la Santa Iglesia Católica, Apostólica, Romana, dirigida por laicos y sacerdotes católicos en conjuntamente en RED con varias organizaciones católicas como www.es.Catholic.net, www.corazones.org, www.rarcomputacion.com, www.feyfamilia.org entre otros.

Cuyo objetivo es trabajar efectivamente, comprometida en la misión evangelizadora de la Iglesia para la construcción del Reino, a través de nuestros servicios, caracterizados por llevar el fuego del Espíritu Santo.

Otros servicios por email | Condiciones de uso | Publicidad en listas de correo | Contacto

© 2002-2004 Derechos Reservados. Servicio Católico de Evangelización Pan y Vida.
Hillsborough, Nueva Jersey, USA.
E-mail:
admistracion@mensajespanyvida.org

Diseño: Internet para la Evangelización








Pan y Vida es una lista católica cuyo objetivo es llevar la palabra de Dios tal como nos lo ordenó el Santo Padre. Para lograrlo, se mandan diariamente reflexiones, oraciones y meditaciones que pretenden alimentar su espíritu con el mensje de Nuesro Señor Jesús y su Santísima Madre María. ¡No pierdas la oportunidad de recibirlas en tu correo! Suscríbete y forma parte de nuestra comunidad. www.mensajespanyvida.org Contactenos: omar08876@yahoo.com ¡Suscríbete!