Llámanos una vez más,
Señor, a ser servidores y servidoras de tu hospitalidad.
Porque tu nos acogiste primero y te hiciste prójimo de nosotros y
nosotras
Concédenos la gracia y la fortaleza para extender tu acogida a todas
y todos,
y
concédenos la sabiduría de colocarnos a tus pies, escuchar tu voy
una y otra vez,
y
renovarnos en tu presencia.
Para que tu Reino
venga una vez más y se establezca en medio de todos los pueblos,
todas las personas y todos los grupos en situación de vulnerabilidad
al vih y al sida.
Amén.