| Asunto: | [pastoralvihsida] Premios y castigos |
| Fecha: | Domingo, 17 de Diciembre, 2006 11:24:06 (-0300) |
| Autor: | Lisandro Orlov <orlov @...............ar> |
Premios y castigos Frecuentemente los cristianos hemos hecho de Dios una persona que actua en forma muy cercana a la nuestra. Es aquel que castiga o premia de acuerdo a nuestras conductas. Permanentemente negociamos con él con la esperanza de evitar castigos u obtener premios. Estas ideas subyacen muchas veces en nuestra aproximación a las personas que viven con vih o con sida. Al escuhar sus historias no podemos dejar alocadamente en nuestras cabezas de clasificarlas. La nota buena o mala que acompaña esas escuchas nos impiden realmente acompañar, comprender y amar. Dios nos es así. No es un juez, no es el jefe de una tribus que impone criterios abstractos o vive con un código de leyes y mandamientos en las manos. Dios siempre nos mira a través de los ojos de Jesús de Nazaret, del Cristo crucificado. Es el puro amor de aquel que da su vida para poder amar con mayor intensidad a sus hijos e hijas. Nada ni nadie nos puede separar de ese amor incluyente e incondicional. Dios es amor, realmente es amor que se encarna y que decide caminar a nuestro lado, muchas veces silenciosamente pero siempre con una escucha amorosa de nuestras historias. Dios solamente quiere acoger, perdonar, sanar, empoderar, potenciar, mostrar una increible forma de amarnos. No espera que regresemos ni espera grandes discursos de arrepentimien. Siempre sale a nuestro encuentro, despojandose de toda dignidad, de todo poder para amarnos más y en especial para que sintamos ese amor que transfigura. -~--------------------------------------------------------------------~- -~--------------------------------------------------------------------~-