¡¡¡Un aplauso por la ecuanimidad y la capacidad de discrepancia!!!
Precisamente a eso me refería: ¿por qué cuando nos llegaron artículos sobre la
cocaína, el gobierno chino, la OMS, nadie se escandalizó?
Dijo Voltaire: "puedo estar en completo desacuerdo con lo que opinas, pero
defenderé con mi vida tu derecho a decirlo" (bueno, más o menos así va...)
No se trata de entrar en una polémica fanática. Se trata de poder polemizar
con respeto, y, si nos hemos de contrapuntear apasionadamente, que sea la pasión
por la verdad, no la pasión por el argumento... ¿Va? 