Hola a todos, amados:
Aún en el entorno de la Fiesta de todos los Santos, el día de los
difuntos, el Halloween, y, en fin el periodo de mas baja conciencia solar en el
Hemisferio Norte de este amado Ser de Conciencia que es Gaia, sale a la luz
esta tercera entrega sobre las Perlas de Luz de la Iglesia Católica.
Por estar en las fechas que estamos sigo eligiendo una perla
de mi santo favorito San Juan
de la Cruz, la última de este Santo por ahora y la mejor
(para mí).
Se trata de un resumen muy selectivo de la tan luminosa como heterodoxa
enseñanza contenida en el escrito “Subida al Monte Carmelo”, de San
Juan de la Cruz.
Curiosamente la obra Subida al Monte Carmelo no es un poema
sino un libro de pedagogía espiritual, una obra compuesta por S. Juan de la Cruz para
educar y enseñar a los novicios carmelitas su pensamiento espiritual.
Hace muchos años me hice con una fotocopia de un poster de una
ilustración que figura en dicha obra. No entendí ni aprecié gran cosa pero era
curioso el dibujo y los textos estaban escritos en latín y en castellano del
siglo XV. Me pareció curioso. Hace un año redescubrí esa fotocopia y su mensaje
me saltó a la cara con todo su poder, profundidad y sabiduría, será que
entonces estaría preparado para apreciarlo. La sabiduría de Dios siempre
sorprendente. Intentaré describir lo mas fielmente que pueda el dibujo y sus
textos.
En la parte inferior del poster, encerrados en cuatro cuadritos,
figuran cuatro pequeños poemas, algo misteriosos a la vez que muy profundos. De
izquierda a derecha:
MODO DE VENIR AL TODO:
Para venir a lo que no sabes has de ir por
donde no sabes.
Para venir a lo que no gustas has de ir por
donde no gustas.
Para venir a lo que no posees has de ir por
donde no posees.
Para venir a lo que no eres has de ir por
donde no eres.
MODO DE TENER AL TODO:
Para venir a saberlo todo no quieras saber
algo en nada.
Para venir a gustarlo todo no quieras gustar
algo en nada.
Para venir a poseerlo todo no quieras poseer
algo en nada.
Para venir a serlo todo no quieras ser algo
en nada.
MODO PARA NO IMPEDIR AL TODO:
Cuando reparas en algo deja de arrojarte al
todo
Porque para venir del todo al todo has de
dejar del todo a todo
Y cuando lo vengas todo a tener has de
tenerlo sin nada querer
Porque si quieres tener algo en todo no
tienes puro en Dios tu tesoro
INDICIO DE QUE SE TIENE TODO:
En este desnudar halla el espíritu quietud y
descanso,
Porque como nada codicia, nada lo impele
hacia arriba
y nada lo oprime hacia abajo, que está en el
centro de su humildad
Que cuando algo codicia en eso mismo se
fatiga
Dejo a ustedes la interpretación y la enseñanza de estos versos
Por encima de estos cuadros se presenta el dibujo principal que
representa un Monte, el Monte Carmelo, con montículos menores en sus pendientes
y una planicie en su cima. Este Monte representa el más alto logro espiritual
que el Ser Humano puede alcanzar, puede considerarse como La Iluminación, La Maestría Ascendida
o nombres similares. En lo más alto de la cima, junto al escudo de la Orden del
Carmelo, reza la leyenda “Solo mora en este monte la Gloria y Gracia de Dios”. En
la base de la montaña se ven tres caminos que inician su ascensión, uno a la
derecha, uno en el centro y uno a la izquierda. Donde se
inician los tres hay una leyenda común que dice: “Los
Versillos siguientes declaran el modo de subir por la Senda del Monte de la
Perfección y dan aviso para no ir por los caminos errados”.
Vamos a describir cada uno de los caminos y sus leyendas. Empezamos por
el de la derecha. Este
se llama “Camino del Espíritu Errado”.
El camino tiene la forma de una senda ancha, ondulada y ascendente pero que en
su trayectoria final se sale por un lateral del marco del dibujo, lo que viene
claramente a indicar que no alcanza la cima. En el arranque del camino dice: “Bienes de la Tierra” Se trata evidentemente de
seguir el camino de los bienes de la Tierra y los define como el Camino del
Espíritu Errado. En un lateral del camino se enumeran lo que el autor considera
un ejemplo de los Bienes de la Tierra y sorprendentemente no enumera los
placeres, los vicios, el dinero, las riquezas, o la tríada del mundo, el
demonio y la carne, como los define la Iglesia, sino que hace mención explícita
a: “El Gusto, La Libertad, La Honra, La Ciencia,
El Descanso”. Bienes nada sospechosos de Oscuridad y que
muchos aceptaríamos de buen grado como valores de progreso espiritual. Sin
embargo, San Juan considera este camino como “Errado”. En los
laterales de este camino figuran dos leyendas referentes a los Bienes de la
Tierra “Cuanto más los procuraba con tanto menos me
hallé”, y al propio camino “No pude subir al
Monte por llevar camino errado”.
Al camino de la izquierda le denomina “Camino
del Espíritu Imperfecto”. Este camino también es ancho,
ondulado y ascendente y en su final parece perderse entre montículos próximos a
la cima. El
final del camino no se sale del marco del dibujo, como en el caso anterior,
pero no se ve que alcance la explanada de la cima del Monte. Queda, pues,
perdido cerca de la cima. En
el arranque del camino se lee “Bienes de
Cielo”. En un lateral del camino S. Juan describe algunos
ejemplos de lo que considera Bienes del Cielo y nombra específicamente a: “La Gloria, La Seguridad, Los Gozos, Los Consuelos, El
Saber”. Bienes los cuales pueden también considerarse como
importantes valores espirituales, apreciados por muchos como bienes del
espíritu, sin embargo el Santo denomina a este Camino como el del
“Espíritu Imperfecto”, y para que quede claro lo que es el Espíritu
Imperfecto, a ambos lados del camino escribe en unas franjas ondulantes: “Tardé más y subí menos porque no seguí la senda”,
y en la otra franja: “Por haberlos
procurado tuve menos que tuviera si por la senda subiera”. O
sea que, al parecer y según S. Juan, este camino, el de los Bienes del Cielo,
tachado de Imperfecto, no nos lleva a la total plenitud espiritual ni a la
presencia de Dios.
El tercer camino, al cual no se llama camino sino senda, está situado
en el centro del dibujo y se trata de una estrecha senda vertical, nada cómoda
pero que asciende de forma rápida y directa. San Juan la llama “Senda Estrecha de la Perfección” y la subtitula
en latín: “Ésta es la que conduce a la vida”.
Al igual que en las otras dos sendas se leía en el camino “Bienes de la
Tierra” o “Bienes del Cielo”, en esta senda se lee
repetidamente “nada, nada, nada, nada, nada,
nada” según asciende y termina al llegar al comienzo de las
explanadas de la cima con la frase “Y en el Monte,
nada”. Al entrar en las explanadas de la cima y según se va
aproximando a ésta se leen secuencialmente 4 frases que para mí contienen una
fuerte y profunda enseñanza mística, y son las siguientes, por este orden:
“Tanto más algo serás cuanto menos ser
quisieras”
“Después de que me he puesto en nada
hallo que nada me falta”
“Cuando con propio amor no lo quise,
dióseme todo sin ir tras de ello”
Y la cuarta más profunda, en mi opinión, escrita en mitad de las
explanadas, camino final de la cima:
“Ya por aquí no hay camino, que para el justo
no hay Ley”
Aparte de que el contexto del trabajo discute y tira por tierra los
planteamientos religiosos de la Iglesia Católica, la cual se identifica con los
otros dos caminos, el errado y, siendo generosos, el Imperfecto, con esta frase
se desmarca de todo el conjunto de la enseñanza espiritual de la Iglesia Católica,
su doctrina, sus dogmas, su derecho canónico, su tradición, su culto afirmando,
en lugar preeminente que cuando se llega a cierto nivel de perfección
espiritual o de elevación vibratoria, como diríamos hoy, NO HAY CAMINO, NI HAY
LEY, o sea, no hay camino de nadie a seguir, ni enseñanza ni doctrina que no
salga del Corazón de Uno mismo. No es pues de extrañar que San Juan de la Cruz
estuviera tres veces en la cárcel, fuera sometido a procesos inquisitoriales y
se le hiciera Santo por presión popular. Para más información, medía 1,48 mts y
Santa Teresa de Jesús, su mentora y amiga le llamaba “el medio
fraile”. Murió en la ciudad de Úbeda a los 49 años.
Saque usted mismo sus conclusiones. Hay otras leyendas en el dibujo
pero éstas son las más relevantes. Espero que le haya sido de utilidad.
En servicio y con amor.
Domingo Díaz Asensio.