Queridos amigos:
Desde la mas pura intención de seguir compartiendo la información
anterior sobre el proceso en curso de descenso masivo de Energía Cristica, cuyo
climax tendrá lugar en la Nochebuena y Navidad de este año y al que denominé EL
DESCENSO DEL CRISTO PLANETARIO, en el pasado comunicado les prometí una manera
cómo todos aquellos que resuenen con este regalo y quieran abrirse
conscientemente a esta energía, pueden colaborar y formar parte activa de este
sagrado proceso. El procedimiento de colaboración consta de tres partes:
1.- Participar sincrónicamente en la Meditación Global
de “APERTURA DEL CANAL CRISTICO” que se realizará el próximo
domingo 18 de Diciembre a las 13,00 horas, hora local de cada país. Pueden
participar desde su casa o reunirse en grupos de meditación. El texto
orientativo que contiene esta meditación pueden encontrarlo en la parte final
de este correo. El propósito de esta meditación es preparar nuestro interior
para albergar aquellas cantidades de energía crística que nuestro nivel
vibratorio pueda soportar e invocar/recibir dicha energía, lo cual nos
capacitará para poder canalizarla directamente y portarla y expandirla a
nuestro alrededor los próximos días de Nochebuena y Navidad.
2.- En el periodo comprendido entre el 18 de Diciembre y el 24 de
Diciembre, expandir este trabajo y realizar esta meditación con aquellos grupos
que conozcáis, que no hayan tenido acceso a esta información, y que
sintonizándose con éste propósito quieran sumarse como colaboradores para el
Descenso de esta energía. El modo y manera de hacerlo queda a su libre
albedrío.
3.- Asistir a las Misas de Nochebuena (Misa del Gallo a las 00,00 horas
del día de Navidad) y a la Misa de Navidad más importante y masiva de su ciudad
o localidad. Asistir también si es posible a la retransmisión televisiva de la
bendición “Urbi et Orbe” que celebra el Papa cada año, donde
felicita la Navidad a los seres humanos en múltiples idiomas. En ambos casos se
trata de realizar una meditación energética para redirigir la Energía Crística
pura, directamente a los corazones de las personas creyentes y abiertas, sin
mediaciones ni rituales. Quienes decidan colaborar en esta tarea pueden pedirme
directamente el texto del procedimiento de trabajo energético para la
Nochebuena y Navidad a la siguiente dirección de correo domdiaz@teleline.es, antes del viernes 23 a última hora (española) ya que este texto
no será difundido a través de las redes.
Solo me resta desearles a todos, sin excepción, la mejor de las
Natividades de su Cristo Interno que les llene de paz, alegría, amor y servicio
compasivo a la Humanidad, a ustedes y a todos los suyos.
En Servicio y con Amor.
Domingo Díaz Asensio.
MEDITACIÓN DE “APERTURA DEL CANAL CRÍSTICO Y RECEPCIÓN DEL
KHRISTO”
1..- Opcionalmente preparamos un altar donde recomiendo que haya, al
menos, una vela grande en su centro y una figura impresa de alguna imagen del
Sagrado Corazón de Jesús (les envío dos imágenes para que elijan), el resto
queda a su creatividad e intuición.
2.- Sentados cómodamente, con la espalda recta o de pié en círculo y
con las manos unidas (dependerá del número de participantes y lugar), van
respirando lentamente, con expiraciones e inspiraciones largas pero sin forzar,
y al respirar van cesando y deteniendo su cadena de pensamientos hasta que esté
parada lo más posible (esto cuesta, no importa el tiempo que pasen haciendo
respiraciones, pero hay que llegar a hacerlo lo mejor posible).
3.- Una vez conseguido lo máximo que nos sea posible, seguimos
respirando y con cada respiración llevamos nuestra conciencia, paso a paso pero
decididamente hasta conectar con nuestro corazón (Ser Interno) y situarla allí,
plena, completa y extática, durante unos segundos en los que solo existe y
somos nuestro propio corazón (Ser Interno). Siente expandirse y derramarse
sobre ti el inmenso Amor que hay en tu corazón. Si tienes dificultad para
sentir esto, golpea tres veces con los dedos de tu mano izquierda en el hueco
que hay entre tus pechos (timo) y espera respirando. Cuando lo sientas y no
antes, en ese instante y con honestidad y sinceridad le preguntamos a nuestro
corazón: ¿Estás dispuesto y abierto a recibir y portar al Khristo?. Esperamos,
y cuando tengamos una respuesta nítidamente clara en sentido positivo, entonces
podemos continuar adelante. Repetimos el proceso hasta tres veces y esperamos
tres respuestas positivas. En caso contrario, o de duda, pues meditamos en otra
cosa y seguro que nos será de sumo provecho.
4.- Una vez pedido y recibido el permiso de nuestro Ser Interno,
invocamos la presencia de nuestros Maestros y Guías, de nuestros ángeles y
protectores, etc. para que participen y nos ayuden en este proceso.
5.- A continuación vamos a realizar tres ejercicios de limpieza y
sanación que nos servirán para despejar y mejorar el espacio interior en que se
albergará la Energía
Crística.
5.1.- Vamos a liberarnos de energías y egregores
negativos, bajos astrales y densidades no deseadas. Para ello, visualizamos
durante un minuto como nuestro cuerpo arde por completo en un fuego rojo
anaranjado que quema y purifica nuestro campo astral, a la vez que pedimos con
energía a estas entidades que abandonen nuestro cuerpo y nuestro campo etérico.
Acto seguido nos bañamos inundándonos en una luz violeta brillante y poderosa
quedando transmutada toda energía de baja densidad.
5.2.- Vamos a liberarnos ahora de cargas, miedos,
penas y limitaciones. Visualizamos uno por uno, llevando nuestra conciencia
hasta cada una de estas cargas, karmas, miedos, causas de sufrimientos y
limitaciones conscientes. Uno a uno visualizamos como los vamos metiendo en una
mochila. Cuando hayamos terminado, visualizamos como metemos en la mochila
todas las cargas, miedos y limitaciones de los que somos inconscientes y
cerramos la mochila.
Acto seguido la cargamos a la espalda. Es muy
pesada. Caminamos con ella por una cuesta arriba muy empinada y sentimos su
peso. Cuando ya no podamos mas, entonces hemos llegado al borde de un
precipicio muy alto donde las nubes bajas nos impiden ver el suelo. Acto
seguido descargamos la mochila y la arrojamos con decisión y fuerza, pero con
desapasionamiento, hacia el fondo del barranco y vemos como se pierde entre las
nubes. Regresamos el camino andado ligeros, contentos y felices.
5.3.- Vamos a limpiar nuestra relación con nuestra
Madre y nuestro Padre físicos, condición necesaria para conectarnos con nuestra
Madre Tierra y nuestro Padre Sol. Para ello pasamos revista de conciencia, una
a una, a nuestras desavenencias pasadas y presentes con cada uno de nuestros
Padres físicos y como está el estado actual de perdón e integración de dichas
desavenencias. También observamos, si somos conscientes de ello, la herencia de
personalidad (karma de linaje) que cada uno de ellos ha dejado en nosotros par
que sea sanado por nosotros. Como en el caso anterior, todo lo que hemos visto
lo metemos en una pequeña barca y cargando con ella visualizamos como nos
acercamos a un río y la ponemos a flotar, amarrada a la orilla con una cuerda.
Miramos el contenido de la barca y perdonamos y pedimos perdón al fardo de
desavenencias y desencuentros. Arrancamos Amor y Perdón, Amor y Perdón, Amor y
Perdón desde nuestro corazón que habíamos dejado abierto y lo vertemos y
derramamos sobre la barca y su contenido. En un momento dado, nuestro corazón,
a la vez que Amor, nos entregará un instrumento cortante, sean tijeras, o
cuchillo, o hacha. Con el instrumento y llenos de Amor y Perdón, cortamos las
amarras y vemos como la barca se aleja arrastrada por la corriente. Solo
cuando recibamos el instrumento podemos proceder al corte de amarras, no antes.
Si no llega, pues pasamos meditar en otra cosa y nos apuntamos
“trabajarnos fuertemente la sanación parental”. Una vez cortadas
amarras, con desapasionamiento volvemos la espalda a la barca y seguimos el
camino de regreso. Hemos roto y sanado amarras energéticas con nuestros padres
físicos. Ahora nos relacionamos con ellos de Ser a Ser, conscientemente, desde
el Corazón y no desde la emoción.
6.- Vamos ahora a conectarnos con la Madre Tierra y el
Padre Sol, como paso inmediatamente previo a la recepción de la Energía Crística.
Para ello, invocamos y pedimos amorosamente la conexión del
Amor de la Madre y, acto seguido, visualizamos como un Rayo energético Plateado
sube veloz desde el Corazón Cristal de la Madre Tierra y
entrando por nuestro pies o por nuestro chakra raíz se aloja directamente en
nuestro corazón, manteniendo la conexión permanente. De igual manera, invocamos
y pedimos amorosamente la conexión del Amor del Padre y, acto seguido,
visualizamos como un Rayo energético Dorado baja veloz desde el Padre Sol y
entrando por nuestra coronilla o por nuestro chakra corona se aloja
directamente en nuestro corazón, manteniendo la conexión permanente. Ahora
estamos verdaderamente anclados en nuestro papel de Seres Humanos.
7.- A continuación, volvemos a sentir y ser conscientes del estado de
nuestro corazón, abierto y amoroso. Extendemos los brazos y los abrimos e invocamos
la presencia de la
Energía Crística en nuestro corazón, con fuerte deseo e
intención de recibirla. Visualizamos a la vez como una llama de fuego se va
encendiendo y va creciendo en nuestro corazón, poco a poco. Podemos inspirar
esta visualización mirando la llama de la vela en el centro del Altar. Estamos
activando el “Fuego de nuestro Espíritu y llamando al Espíritu del
Khristo a comulgar con nosotros”. Y esperamos, esperamos. Mientras lo
hacemos, podemos mirar también la fotografía o fotografías de Jesucristo que se
recomienda que estén sobre el altar. Y esperamos hasta que nuestra visión
interior vea como una imagen de Jesucristo crece en nuestro interior, entre la
llama de fuego, y se abre paso, clara, firme y decidida. Y mientras sigue
creciendo seguimos, así esperando, plenos de gozo y felicidad de recibir su
energía. Cuando finalice su crecimiento (sea este el que sea) habremos
terminado.
8.- Disfrutando del estado de felicidad que proporciona ser penetrado
por el Espíritu del Khristo, durante el tiempo que queramos y podamos, nos
preparamos para: Reconocer, Respetar, Agradecer, Honrar y Bendecir a Jesucristo
y a todos los Maestros que nos han ayudado y acompañado en este sagrado trabajo
y cerramos la ceremonia mantralizando:
“QUE ASI SEA, QUE ASÍ SEA,
QUE ASÍ SEA”. “ASÍ ES, ASÍ ES, ASÍ ES”. “HECHO ESTÁ,
HECHO ESTÁ, HECHO ESTÁ”.
Que lo disfrutéis.