Cuenta Tolteca del Tiempo
Año cuatro cañavera
Tlacatzin Stivalet
Corral
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miércoles 28 de mayo,
12:43 horas
axcan ticateh ze tecpatl
ilhuitl ipan huei tozoztli
metztli ipan nahui acatl
xihuitl
'hoy somos uno pedernal (retorno) en
gran velación (mes) en cuatro cañavera (año)'
El numeral ze 'uno' nos llega con la identidad
diurna de Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego
protector de hierba', que es el fuego interno de cada célula, el que mantiene
nuestro cuerpo a la temperatura constante de 37ş centígrados, también llega con
la identidad nocturna de Huehueteötl
'pupila antigua', que es el fuego que nos permite calentarnos durante las noches
frías. El ave presente es nexhuitzilin 'colibrí
cenizo'
El retorno tecpatl 'pedernal' es del mictlanpa 'hacia entre difunto', el
norte, rumbo de Tezcatl ipoca 'espejo
su esplender', nuestra identidad ética, eso que nos surge como instinto de
espacio para proteger el vivir de nuestro cuerpo, "el respeto al derecho ajeno
es la paz". Es rumbo masculino, por lo que somos iniciadores de acción. Al ser
tecpatl 'pedernal' nos mostramos
reservados, observadores, capaces de juicios muy agudos sobre los asuntos en que
nos desempeñamos. También somos Chalchiuhtotolin 'totola preciosa', por
lo que somos capaces de autosacrifio en aras de lo que deseamos
lograr.
La dualidad ze tecpatl 'uno pedernal' es la primera
«casa» del décimo trecenario, ze tecpatl
'uno pedernal', que es masculino, del mictlanpa 'hacia entre difunto', rumbo
del norte, donde se manifiesta Tezcatl
ipoca 'espejo su humear', nuestra exigencia ética interna, nuestra
vitalidad, nuestra salud. Durante estos trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. La primera «casa» manifestamos la identidad
interna de Xiuhtecuihtli Tletl 'fuego
protector de hierba', con lo cual se refuerza nuestra fuerza calórica
benéfica.
El mes huei tozoztli 'gran velación' es
acompañado externamente por Chicomecohuatl 'gemelo séptimo',
representación del arcoiris, la manifestación de la fecundidad, identidad que
manifestamos a lo largo del metztli
'mes'. Como identidad interna somos Tlazolteötl 'fuerza armonizante de la
basura', es decir, durante los veinte días manifestamos una actitud regeneradora
de lo caduco, de lo desgastado. En este metztli 'mes' nos comportamos de manera
creativa, como la naturaleza que hace aparecer nueva vida.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad de Itztli
'obsidiana', que nos impulsa a investigar con profundidad aquello que nos
interesa, cortando lo que nos lo impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: en el retorno ze tecpatl 'uno pedernal' sentimos
deseos de iniciar cosas importantes, de larga duración, de dimensión universal,
nos asumimos como protectores de nuestro patrimonio
ancestral.
jueves 29 de mayo,
12:43 horas
axcan ticateh ome quiyahuitl ilhuitl ipan huei tozoztli metztli ipan nahui acatl xihuitl
'hoy somos dos lluvia (retorno) en
gran velación (mes) en cuatro cañavera (año)'
El numeral ome 'dos' nos trae la identidad diurna
de Tlaltecuihtli 'protector terreno',
es decir, nos hace tomar conciencia de nuestra pertenencia al universo. Como
identidad nocturna somos Itztli
'obsidiana', una advocación de Tezcatl
ipoca 'espejo su humear', nuestra identidad ética, por lo que en este ciclo
día noche somos inclinados a cortar con todo aquello que no encaja en nuestras
convicciones éticas. Como ave está presente el quetzalhuitzilin 'colibrí
verdeazul'.
El retorno quiyahuitl 'lluvia' pertenece al zihuatlanpa 'hacia entre mujer',
poniente, rumbo de Xipeh Totec 'dueño
de sexo, nuestro protector', nuestra identidad nupciálica, la que nos impele a
disfrutar sensorialmente: con la vista, con el oído, con el olfato, con el
tacto, con el gusto. Este rumbo es femenino, por lo que mostramos agrado al
conocer las propuestas de otros, mismas que fundimos con las nuestras. Al ser quiyahuitl 'lluvia', en este ciclo día
noche mostramos un carácter cambiante, con facilidad pasamos de la alegría al
enojo y viceversa, también nos mostramos protectores de lo vivo vegetal, eso que
nos da oxígeno para respirar y alimento para nuestra boca. También nos asumimos
como Tonatiuh 'va irradiando', el
sol, por lo que ofrendamos protección a quienes conviven con nosotros en este
tiempo.
La dualidad ome quiyahuitl 'dos lluvia' es la
segunda «casa» del décimo trecenario, ze
tecpatl 'uno pedernal', que es masculino, del mictlanpa 'hacia entre difunto', rumbo
del norte, donde se manifiesta Tezcatl
ipoca 'espejo su humear', nuestra exigencia ética interna, nuestra
vitalidad, nuestra salud. Durante estos trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. En esta «casa» asumimos la identidad interna
de Itztli 'obsidiana', uno de los
nombres de Tezcatlipoca 'espejo su
esplender', por lo que se despiertan nuestras convicciones éticas y nos
mostramos favorables a cortar con aquello que no esté de acuerdo con un
comportamiento estrictamente apegado a la ética.
El mes huei tozoztli 'gran velación' es
acompañado externamente por Chicomecohuatl 'gemelo séptimo',
representación del arcoiris, la manifestación de la fecundidad, identidad que
manifestamos a lo largo del metztli
'mes'. Como identidad interna somos Tlazolteötl 'fuerza armonizante de la
basura', es decir, durante los veinte días manifestamos una actitud regeneradora
de lo caduco, de lo desgastado. En este metztli 'mes' nos comportamos de manera
creativa, como la naturaleza que hace aparecer nueva vida.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad de Itztli
'obsidiana', que nos impulsa a investigar con profundidad aquello que nos
interesa, cortando lo que nos lo impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: en este retorno ome quiyahuitl 'dos lluvia' manifestamos
una gran intención de proteger aquello que nos heredaron nuestros difuntos,
especialmente la rectitud en el
comportamiento.
viernes 30 de mayo,
12:43 horas
axcan ticateh yei xöchitl
ilhuitl ipan huei tozoztli
metztli ipan nahui acatl
xihuitl
'hoy somos tres flor (retorno) en
gran velación (mes) en cuatro cañavera (año)'
El numeral yei 'tres' llega acompañado de la
identidad diurna de Chalchiuhtlicue
'esmeralda su falda', lo cual nos hace arrastrar todo aquello que no está
sustentado en la ética, para limpiarlo, para renovarlo, también llega a nosotros
la identidad interna de Piltzinteötl
'pupila niño precioso', el sol naciente, por lo que inspiramos a quienes están
en nuestro entorno a descubrir el colorido de la naturaleza. Como ave está
presente cuixin 'milano', que vuela
muy alto y tiene una visión de muy largo alcance.
El retorno xöchitl 'flor' es del huitztlanpa 'hacia entre espina', el
sur, rumbo de Huitzilopochtli 'zurdo
colibrizado', nuestra voluntad logradora, que se muestra como gran perseverancia
profesional. Es rumbo masculino, por lo que somos muy activos, muy
emprendedores. Al ser xöchitl 'flor',
en este retorno manifestamos un gran empeño en nuestro trabajo cotidiano, un
impulso a completarlo bellamente. Al también ser Xöchiquetzalli 'belleza florida', nos
mostramos inclinados a la belleza, hacia las cosas hermosas.
La dualidad yei xöchitl 'tres flor' corresponde a la
casa «casa» número tres del décimo trecenario, ze tecpatl 'uno pedernal', que es
masculino, del mictlanpa 'hacia entre
difunto', rumbo del norte, donde se manifiesta Tezcatl ipoca 'espejo su humear',
nuestra exigencia ética interna, nuestra vitalidad, nuestra salud. Durante estos
trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. Durante esta tercera «casa» somos
internamente Piltzinteötl 'pupila
niño precioso', el sol naciente, por lo cual inspiramos a quienes conviven con
nosotros a percibir el colorido de su entorno.
El mes huei tozoztli 'gran velación' es
acompañado externamente por Chicomecohuatl 'gemelo séptimo',
representación del arcoiris, la manifestación de la fecundidad, identidad que
manifestamos a lo largo del metztli
'mes'. Como identidad interna somos Tlazolteötl 'fuerza armonizante de la
basura', es decir, durante los veinte días manifestamos una actitud regeneradora
de lo caduco, de lo desgastado. En este metztli 'mes' nos comportamos de manera
creativa, como la naturaleza que hace aparecer nueva vida.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad de Itztli
'obsidiana', que nos impulsa a investigar con profundidad aquello que nos
interesa, cortando lo que nos lo impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: El ilhuitl 'retorno' yei xöchitl 'tres flor' es propicio para
disfrutar de completar asuntos importantes, para descubrir la belleza de nuestro
entorno.
sábado 31 de mayo,
12:43 horas
axcan ticateh nahui
zipactli ilhuitl ipan toxcatl
metztli ipan nahui acatl
xihuitl
'hoy somos cuatro iguana (retorno)
en aligeramiento (mes) en cuatro cañavera (año)'
El numeral nahui 'cuatro' nos llega con la
identidad diurna de Tonatiuh 'va
irradiando', el sol, lo cual nos hace manifestarnos como protectores de nuestro
entorno, incluyendo a quienes conviven con nostros en este ciclo día noche,
también nos llega la identidad nocturna de Zenteötl 'fuerza armonizante que
unifica', por lo cual ejercemos una oculta influencia hacia quienes nos rodean
para generar unidad. El ave presente es zolin identificada por los "frailes"
cronistas como codorniz.
El retorno zipactli 'iguana' pertenece al rumbo tlahuilcopa 'hacia la luz', rumbo de Quetzalcohuatl 'gemelo precioso',
nuestra identidad colectiva, la que nos impulsa a ser leales con nuestros
congéneres. Por ser femenino este rumbo, mostramos gran aceptación a las ideas y
argumentos de otros. Al ser zipactli
'iguana', cada uno de nosotros muestra gran disposición a iniciar proyectos,
somos muy activos, no nos sentimos dispuestos al ocio. Por también ser Tonacatecuihtli 'protector de
abundancia' y Tonacazihuatl 'paridora
de abundancia' nos interesa todo aquello que se refiera a la productividad,
evitamos el desperdicio.
La dualidad nahui zipactli 'cuatro iguana'
corresponde a la cuarta «casa» del décimo trecenario, ze tecpatl 'uno pedernal', que es
masculino, del mictlanpa 'hacia entre
difunto', rumbo del norte, donde se manifiesta Tezcatl ipoca 'espejo su humear',
nuestra exigencia ética interna, nuestra vitalidad, nuestra salud. Durante estos
trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. Esta cuarta «casa», internamente nos hace
ser Chalchiuhtlicue 'esmeralda su
falda', lo cual nos propicia la renovación ética nocturna, con lo que resulta
lógico que se nos presente algún sueño revelador.
El mes toxcatl 'aligeramiento', externamente,
está presente en nuestra conciencia Tezcatl ipoca 'espejo su esplender',
nuestra identidad ética, lo cual nos impele a un comportamiento limpio, íntegro,
vertical. Internamente somos Tlaloc
'licor fecundante de la tierra', por lo que ejercemos una influencia no evidente
hacia todo lo que tiene que ver con lo vegetal, que genera el oxígeno que
respiramos y mucho de lo que nos comemos: frutas, verduras, granos, cereales, et cetera. En los veinte retornos día
noche de este metztli 'mes',
manifestamos una gran sensibilidad a nuestras conductas incorrectas, por lo que
puede presentarse la necesidad de pedir disculpa a alguien por errores
nuestros.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad de Itztli
'obsidiana', que nos impulsa a investigar con profundidad aquello que nos
interesa, cortando lo que nos lo impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: en este nahui zipactli 'cuatro iguana' empieza a
manifestarse con fuerza nuestra conciencia ética, lo cual nos hace tener la
fortaleza de proteger la unidad, reconociendo nuestros
errores.
domingo 1 de junio,
12:43 horas
axcan ticateh macuilli ehecatl ilhuitl ipan toxcatl metztli ipan nahui acatl
xihuitl
'hoy somos cinco viento (retorno) en
aligeramiento (mes) en cuatro cañavera
(año)'
El numeral macuilli 'cinco' llega acompañado de Tlazolteötl 'fuerza armonizante de
basura', una advocación de nuestra madre tierra, en su fase regeneradora de los
desechos que en ella descargamos, por lo cual manifestamos esta misma necesidad
de reprocesar lo que ya no sirve, lo caduco éticamente, también nos aporta la
identidad nocturna de Mictlanteötl
'fuerza armonizante de entre difunto', lo cual nos acerca a seres queridos
fallecidos y a nuestros ancestros anahuacas del quinto «sol» tolteca. Como ave
está presente cacalotl 'ave negra'
anahuaca que los europeos identificaron con el cuervo'
El retorno ehecatl 'viento' nos ubica en el mictlanpa 'hacia entre difunto', el
norte, rumbo de nuestra conciencia ética, Tezcatlipoca 'espejo su humear', lo cual
nos llena de deseo de comportarnos de manera recta, vertical, de proteger
nuestro vivir. Por ser rumbo masculino nos mostramos audaces, impetuosos. Al ser
ehecatl 'viento', manifestamos gran
actividad con nuestra palabra, hablamos mucho, generalmente para impulsar a
otros a cumplir con su cometido. Al también ser Quetzalcohuatl 'gemelo precioso',
nuestra palabra es solidaria con nuestros semejantes, por lo cual es bien
recibida.
La dualidad macuilli ehecatl 'cinco viento' es la
quinta «casa» del décimo trecenario, ze
tecpatl 'uno pedernal', que es masculino, del mictlanpa 'hacia entre difunto', rumbo
del norte, donde se manifiesta Tezcatl
ipoca 'espejo su humear', nuestra exigencia ética interna, nuestra
vitalidad, nuestra salud. Durante estos trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. En esta «casa» asumimos la identidad interna
de Mictlanteötl 'fuerza armonizante
de entre difunto' con lo cual entramos en contacto con quienes ya fallecieron,
quizá a través de sueños en los cuales recibimos consejos benéficos para
nosotros.
El mes toxcatl 'aligeramiento', externamente,
está presente en nuestra conciencia Tezcatl ipoca 'espejo su esplender',
nuestra identidad ética, lo cual nos impele a un comportamiento limpio, íntegro,
vertical. Internamente somos Tlaloc
'licor fecundante de la tierra', por lo que ejercemos una influencia no evidente
hacia todo lo que tiene que ver con lo vegetal, que genera el oxígeno que
respiramos y mucho de lo que nos comemos: frutas, verduras, granos, cereales, et cetera. En los veinte retornos día
noche de este metztli 'mes',
manifestamos una gran sensibilidad a nuestras conductas incorrectas, por lo que
puede presentarse la necesidad de pedir disculpa a alguien por errores
nuestros.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad interna de Itztli 'obsidiana', que nos impulsa a
investigar con profundidad aquello que nos interesa, cortando lo que nos lo
impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: en este ilhuitl 'retorno' sentimos atracción por
un comportamiento reflexivo, de recuento de nuestras acciones para renovarnos
éticamente, para ser dignos de nuestros
difuntos.
lunes 2 de junio,
12:43 horas
axcan ticateh chicoaze
calli ilhuitl ipan toxcatl
metztli ipan nahui acatl
xihuitl
'hoy somos seis casa (retorno) en
aligeramiento (mes) en cuatro cañavera (año)'
El numeral chicoaze 'seis' nos hace ser Mictlatecuihtli 'fuerza armonizante de
entre difuntos', como identidad externa, por lo que manifestamos cercanía con
quienes ya fallecieron, como identidad nocturna somos Chalchiuhtlicue 'esmeralda su falda', lo
cual hace renovarnos, revitalizarnos éticamente. Como ave está presente itzchicuahtli 'lechuza
obsidiana'.
El retorno calli 'casa' es del zihuatlanpa 'hacia entre mujer', el
poniente, rumbo de Xipeh Totec 'dueño
de sexo, nuestro protector', nuestro instinto de placer sensorial que, al
madurar, nos hace ser aptos para contrae nupcias. Este rumbo es femenino, por lo
cual mostramos receptividad para la palabra de otros. Al ser calli 'casa', disfrutamos de nuestro
cuerpo, nuestra primera casa, también de nuestro hogar, de nuestra ciudad, en
general disfrutamos del espacio que nos rodea. También somos tepeyollohtli 'corazón de montaña', lo
cual nos hace buscar internamente para descubrir nuestra «verdad esencial», eso
que nos mueve para actuar, lo que consideramos nuestra realidad
última.
La dualidad chicoaze calli 'seis casa' nos ubica en
la sexta «casa» del décimo trecenario, ze
tecpatl 'uno pedernal', que es masculino, del mictlanpa 'hacia entre difunto', rumbo
del norte, donde se manifiesta Tezcatl
ipoca 'espejo su humear', nuestra exigencia ética interna, nuestra
vitalidad, nuestra salud. Durante estos trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. Esta sexta «casa» llega acompañada de Chalchiuhtlicue 'esmeralda su falda',
por lo que buscamos interiormente aquello que puede ser mejorado en nuestro
comportamiento ético.
El mes toxcatl 'aligeramiento', externamente,
está presente en nuestra conciencia Tezcatl ipoca 'espejo su esplender',
nuestra identidad ética, lo cual nos impele a un comportamiento limpio, íntegro,
vertical. Internamente somos Tlaloc
'licor fecundante de la tierra', por lo que ejercemos una influencia no evidente
hacia todo lo que tiene que ver con lo vegetal, que genera el oxígeno que
respiramos y mucho de lo que nos comemos: frutas, verduras, granos, cereales, et cetera. En los veinte retornos día
noche de este metztli 'mes',
manifestamos una gran sensibilidad a nuestras conductas incorrectas, por lo que
puede presentarse la necesidad de pedir disculpa a alguien por errores
nuestros.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad de Itztli
'obsidiana', que nos impulsa a investigar con profundidad aquello que nos
interesa, cortando lo que nos lo impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: en este retorno chicoaze calli 'seis casa' nos surge con
fuerza la necesidad de acercamiento a nuestros difuntos para, con nuestro
corazón, solicitarles ayuda para mejorarnos
éticamente.
martes 3 de junio,
12:43 horas
axcan ticateh chicome cuetzpalli ilhuitl ipan
toxcatl metztli ipan nahui acatl
xihuitl
'hoy somos siete lagartijo (retorno)
en aligeramiento (mes) en cuatro cañavera (año)'
El numeral chicome 'siete' llega en compañía diurna
de Zentecuihtli 'protector
unificante', lo cual nos hace protectores de la unidad con nuestros hermanos,
con nuestros semejantes, como identidad nocturna somos Tlazolteötl 'fuerza armonizante de
basura', representación de nuestra madre tierra como renovadora de lo que le cae
como desperdicios, para renovarlo ofrendarlo nuevamente como nuetriente. El
volante presente es tizapapalotl
'mariposa blanca'.
El retorno cuetzpalli 'lagartijo' es del huitztlanpa 'hacia entre espina', el
sur, el rumbo del esfuerzo tenaz, el rumbo de Huitzilopochtli 'zurdo colibrizado',
nuestra tenacidad logradora. Rumbo masculino, por lo que manifestamos un
comportamiento activo, impetuoso. Al ser cuetzpalli 'lagartijo', en este ciclo
día noche se nos facilitan las cosas, como que nos llegan sin gran esfuerzo. Al
también ser Huehuecoyotl 'coyote
anciano' nos nacen deseos de festejar, de celebrar.
La dualidad chicome cuetzpalin 'siete lagartijo' es
la séptima «casa» del décimo trecenario, ze tecpatl 'uno pedernal', que es
masculino, del mictlanpa 'hacia entre
difunto', rumbo del norte, donde se manifiesta Tezcatl ipoca 'espejo su humear',
nuestra exigencia ética interna, nuestra vitalidad, nuestra salud. Durante estos
trece días asumimos la identidad de Tonatiuh 'va irradiando', el sol, por lo
que mostramos una personalidad protectora, también somos Mictlatecuihtli 'protector de entre
difunto', por lo que sentimos cerca a quienes ya fallecieron, familiares o
ancestros anahuacas del quinto sol. En esta séptima «casa» nos asumimos
internamente como Tlazolteötl 'fuerza
armonizante de basura', lo cual nos hace renovar lo que ya sirvió, para
devolverle su fuerza generadora de vida.
El mes toxcatl 'aligeramiento', externamente,
está presente en nuestra conciencia Tezcatl ipoca 'espejo su esplender',
nuestra identidad ética, lo cual nos impele a un comportamiento limpio, íntegro,
vertical. Internamente somos Tlaloc
'licor fecundante de la tierra', por lo que ejercemos una influencia no evidente
hacia todo lo que tiene que ver con lo vegetal, que genera el oxígeno que
respiramos y mucho de lo que nos comemos: frutas, verduras, granos, cereales, et cetera. En los veinte retornos día
noche de este metztli 'mes',
manifestamos una gran sensibilidad a nuestras conductas incorrectas, por lo que
puede presentarse la necesidad de pedir disculpa a alguien por errores
nuestros.
El año nahui acatl 'cuatro cañavera', del rumbo
tlahuilcopa 'hacia la luz', el
oriente, tiene como identidad externa, por el nahui 'cuatro', a Tonatiuh 'va calentando, nombre del sol,
lo cual nos hace manifestarnos a lo largo de todo el año como el «centro
protector» de nuestro entorno, tal como lo hace nuestro astro rey; como
identidad interna somos Zenteötl
'fuerza armonizante unificante', la identidad volante es zolin 'codorniz'. Por el retorno acatl 'cañavera', poseemos la
«identidad» de Tezcatl ipoca 'espejo
su humear', nombre nahua de nuestra conciencia ética. La dualidad nahui acatl 'cuatro cañavera' nos hace
manifestar la identidad de Itztli
'obsidiana', que nos impulsa a investigar con profundidad aquello que nos
interesa, cortando lo que nos lo impide. Por todo esto, a lo largo del año manifestamos el deseo de proteger
nuestro entorno investigando todo lo que está fuera de la ética para impedir que
nos dañe: cortándolo.
síntesis: en este ilhuitl 'retorno' manifestamos gran
energía unificante, al tiempo que internamente nos renovamos, nos revitalizamos
para fortalecer nuestro carácter.