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Asunto:[RedLuz] PARA LOS CELUADICTOS!
Fecha:Martes, 4 de Abril, 2006  04:20:31 (+0000)
Autor:David Piedrabuena <davidpietroboni @.......com>



La Telefonía Móvil
Conferencia coloquio a cargo de Wulf-Dietrich Rose

Escrito por Carlota Huidoibro
Coordinadora de la Comisión de Campos Electromagnéticos

En el número 22 del boletín de GEA ya dedicábamos un monográfico sobre la telefonia movil. Coincidiendo con la Asamblea ordinaria celebrada en Benicarló, Wulf-Dietrich Rose, realizó una interesante conferenca que amplió nuestros datos sobre el tema de la telefonía móvil.
Nuestro espacio vital está repleto de señales de radio, tanto para usos civiles como militares. Proceden de redes de teléfonos moviles, de trasmisión de datos, de control del tráfico aéreo y otras instalaciones de radar, de emisoras de radio y televisión, satélites meteorológicos y de trasmisión de datos, de satélites de vigilancia con fines militares, de emisoras de radio de la Policía, de taxistas y para el control del tráfico rodado, de walkie-talkies, de puertas de garage automáticas controladas por radio, de instalaciones electrónicas de vigilancia etc. etc. Todo esto contribuye a que constantemente, y en todo momento, estemos sometidos a radiaciones electromagnéticas de alta frecuencia, de una clase e intensidad tales, como hasta ahora no se habían conocido ni de lejos, y cuyos efectos a largo plazo - tanto sobre el organismo humano, como sobre la flora y fauna del planeta - de momento son poco conocidos.
Actualmente, y al igual que en el resto de Europa y del mundo civilizado, se está implantando en España con gran fuerza desde 1997, el teléfono movil digital o GSM y las compañías explotadoras de dicha telefonía están desarrollando a marchas forzadas las correspondientes redes de repetidores, mediante la colocación de antenas zonales en los tejados de las zonas urbanas. Todo ello sucede ante la pasividad de los Poderes Públicos, que no han legislado nada al respecto, y que siguen ignorantes de los riesgos que estas radiaciones suponen para la salud, dejando en manos de organismos internacionales de más o menos prestigio y muchas veces formados por grupos de intereses, el establecimiento de unos valores máximos permitidos totalmente inoperantes por lo desorbitados.
El BFS, Organismo Federal (alemán) para la Protección contra las Radiaciones, prevee para los próximos años un fuerte incremento de teléfonos moviles en todo el mundo, con el consiguiente aumento de las radiaciones de alta frecuencia a la que estaremos sometidos cotidianamente. En caso de existir un riesgo real para la salud, - sigue diciendo - este fenómeno afectará a grandes masas de la población.

Existen claros indicios de que las radiaciones emitidas por los telefónos y las estaciones de telefonía movil son altamente perjudiciales para la salud. Se trata de radiaciones de alta frecuencia, del rango de las microondas, que emiten información pulsante modulada a baja frecuencia, la cual - como se ha demostrado experimentalmente y sin lugar a dudas- interfiere en los principales procesos metabólicos de los seres vivos.
También a nivel cotidiano, cada vez se da más el caso en Alemania de personas que ven afectada su salud, al poco tiempo de haberles instalado una antena repetidora de telefonía movil cerca de su casa, cuando antes habían estado viviendo sin problemas en el mismo sitio, incluso sometidos a ondas de radio y TV, sin haber tenido esta clase de problemas.
Los trastornos que se presentan en las personas afectan al sistema vegetativo, la presión arterial, trastornos del sueño, alteraciones coronarias etc. etc., y en las granjas en cuyas cercanías se instalan antenas es frecuente el nacimiento de animales con alteraciones congénitas: 2 cabezas, 5 patas etc.

Rose ha constatado que del total de la población sometida a radiaciones de alta frecuencia, un tercio sufre severos trastornos de salud, otro tercio también padece problemas, pero de carácter leve, y el último tercio no se ve afectado.
El riesgo de padecer los efectos de las altas frecuencias (teléfono y antenas móviles, pero también radar etc.) depende de la distancia a la que viva la persona de la instalación, de la potencia de la emisora y orientación de la antena, y no en menor medida, de sus condiciones físicas y edad, ya que es mayor para las personas enfermas del corazón y de más edad.
Lo cierto es que la exposición continuada durante largos periodos a CEM fuertes, de alta y baja frecuencia, si bien de momento puede no provocar efectos, a la larga y al cabo de aproximadamente seis meses - dependiendo del tiempo de exposición e intensidades - puede generar unos efectos tipo sensibilización, que se manifiestan en el afectado como reacciones alérgicas y eritemas cutáneos, con sensación de ardor intenso en la piel.

¿Cómo se explican científicamente todos estos efectos, fácilmente constatables?
Pues quizás se podría explicar porque sucede que en los últimos tiempos se están estableciendo más y más fuentes productoras de impulsos electromagnéticos de origen técnico, en unos rangos de frecuencias e intensidades, o allí donde la naturaleza originariamente había reservado las radiaciones de rango inferior a la luz visible para regular los procesos vitales involuntarios.
Aunque se dé por sabido, hay que repetir que todos los procesos vitales son regulados por señales electromagnéticas tan tenues, que su intensidad no es medible por aparatos electrónicos. Esto vale para todos los procesos involuntarios del cuerpo, así como para las funciones del sistema nervioso vegetativo, el sentido de la orientación y el “reloj interno”, motivo por lo que la distorsión de los campos electromagnéticos naturales y las interferencias en su modo de operar sinérgico, provoca y favorece una gran variedad de los llamados “trastornos funcionales”.

Todavía hoy en día no se comprende totalmente el mecanismo de actuación de los CEM sobre el organismo, pero lo cierto es que existen unos determinados modelos de funcionamiento de la máxima importancia. Al parecer, los campos eléctricos y magnéticos afectan de modo complejo a los procesos básicos de la célula, y muy especialmente a nivel de membrana celular, ya que ésta tiene un papel primordial en la comunicación intercelular, y ello explica el hecho de que los CEM afecten fundamentalmente a la división celular, al sistema nervioso y a la actividad cerebral. Sigue siendo muy dificil valorar, hasta qué punto tales alteraciones a nivel celular influyen negativamente en el estado general de salud de una persona. A nivel científico, hay sospechas - pero todavía no existen evidencias - de que los CEM pueden ser la causa de muchas enfermedades del desarrollo, todavía sin aclarar.

A medida que se instalan más y más antenas de telefonía, emisoras de alta frecuencia, la población se pregunta sobre sus posibles efectos secundarios.
Y es que durante mucho tiempo se ha olvidado hacer investigación seria sobre este tema. En Alemania, la norma DIN sólo tiene en cuenta los efectos térmicos sobre el organismo de los CEM, pero no los otros efectos atérmicos, que pueden ser mucho más graves.
Partiendo de los conocimientos científicos actuales, deben diferenciarse netamente dos tipos de efectos de los CEM sobre el organismo: Por un lado, existen los efectos térmicos, los cuales se tienen en cuenta al establecer los valores máximos aconsejados: así p.e. la norma DIN VDE 0848 establece una densidad de flujo máxima de 0,45 miliWatios/cm2 para las frecuencias de 900 Mhz (telefonía movil). Por el otro, están los efectos atérmicos, que no se valoran, y que se producen a niveles energéticos muy por debajo de los valores que se aconsejan como máximos, si bien con efecto ventana.

Mientras que los efectos térmicos son fáciles de reproducir experimentalmente, en los efectos atérmicos se dan reacciones totalmente nuevas y hasta cierto punto, inexplicables para la ciencia actual: Tal ocurre con los llamados efectos “ventana”, puestos de manifiesto en España por las investigaciones de la Dra. Jocelyn Leal, del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, según lo cual, los efecto biológicos de las radiciones de HF no son continuos ni proporcionales a la intensidad o frecuencia, sino que existen determinados rangos concretos o agujeros, en los que los efectos son claramente mucho más significativos que más arriba o por abajo de los mismos.

Efectos atérmicos
Durante mucho tiempo, la ciencia creyó que las radiaciones de alta frecuencia, por ser tan débiles y no calentar los tejidos, no producían efectos de ninguna otra clase. Hoy se sabe que esta suposición es incorrecta y a densidades de flujo muy inferiores a las necesarias para producir efectos térmicos se han observado multitud de otros efectos en radiaciones de alta frecuencia.
Los científicos hoy en día aceptan generalmente los efectos no térmicos a nivel celular. Unicamente existe discrepancia acerca de si pueden producir daños en la salud de todo el organismo, dado que existen mecanismos de control del organismo que tienen la función de impedir que cualquier trastorno a nivel celular se manifieste de forma global como un daño para la salud.
La Comisión (alemana) para la protección contra las Radiaciones (SKK 1992) dice acerca de los daños no-térmicos: “Hace aproximadamente 15 años que se informa en la literatura científica sobre efectos determinados no causados por calentamiento. Cuando una radiación de alta frecuencia está modulada en su amplitud con otra frecuencia, pueden aparecer efectos de campo, no observados en las radiaciones no moduladas. Mayormente se trata de alteraciones en la permeabilidad de la membrana celular. Así, p.e., con una radiación de alta frecuencia de 147 Mhz, modulada con frecuencias de 6 a 20 Hz, se constató en cultivos celulares que la salida de calcio aumentaba significativamente en un 10-20 %. En conjunto, se constató que existe una relación compleja de dichos efectos con las intensidad y la frecuencia, resultando que hay determinadas frecuencias que son especialmente efectivas”. Es lo mismo que afirma la investigadora española en el Ramón y Cajal, ya mencionada, Dra. Jocelyn Leal.

Efectos sobre la actividad cerebral
A principios de los años 70, Adey, Gavalas-Medici y Bawin constataron que una radiación modulada a 147 Mhz y una intensidad de campo de únicamente 1 miliWatio/cm2 y a unas frecuencias de modulación concretas, era capaz de alterar fuertemente el EEG de un gato (según Brodeur 1989). Mas tarde, Adey constató que los cerebros de pollos sometidos a una radiación de 147 Mhz y modulaciones entre 6 y 20 Hz aumentaban el flujo de calcio hasta un 20%. Los máximos efectos se mostraban a 16 Hz: entre 0,1 y 1,0 mW/cm2 , el flujo de calcio aumentaba de forma significativa, mientras que de 0,5 a 5,0 mW/cm2 se reducía significativamente (Adey 1981).
Los resultados demuestran que la radiación modulada de alta frecuencia produce alteraciones en el cerebro, especialmente cuando las frecuencias de modulación se hallan en las frecuencias de funcionamiento del propio cerebro.

Efectos sobre el comportamiento
En una serie de experimentos con animales, se observaron cambios en el comportamiento de los mismos por debajo de los efectos térmicos, a partir de aproximadamente 0,01 mW/cm2. En dichas pruebas se comprobó repetidamente que el efecto biológico de las radiaciones pulsantes de alta frecuencia es mucho mayor que el de las mismas radiaciones no-pulsantes.
En ese sentido, Frey (1988) informa sobre los efectos de microondas pulsantes sobre la actitud de huida de los animales, a partir de 0,2 mW/cm2. Otros investigadores del comportamiento han sido Hunt y otros (1975), Seaman y otros (1981), Servantie y otros (1977) y Baranski (1976). Lynch y Baudry (1984) sostienen la tesis de que la capacidad de retentiva o memoria puede verse afectada por las pulsaciones de alta frecuencia descritas.

Formación de tumores
Una serie de experimentos en células y también en animales vivos prueban que las radiaciones de alta frecuencia pueden causar posiblemente cáncer. Según el INFORME NCRP de 1986, las ratas presentan un incremento de tumoraciones si son expuestas a radiaciones de microondas pulsantes (2,45 Ghz) con 0,5 mW/cm2. Los experimentos con cultivos celulares, realizados igualmente a 2,45 Ghz, muestran igualmente un incremento de 3,5 veces de la tasa de transformación (Balcer-Kubicek y otros (1985).
Keilmann y Grundler constataron en sus experimentos con cultivos de levaduras que se producían fuertes variaciones en la tasa de division celular, tanto aceleraciones como retrasos, los cuales dependían grandemente de la frecuencia utilizada, y de la que eran un efecto de resonancia. Según Kühne (1989) también parecen producirse efectos mutágenos a densidades de flujo inferiores a los efectos térmicos, comprobándose que el ADN absorbe la radiación de alta frecuencia
(Edwards y otros 1983, Swicord/Davis 1982). Liboff y Homer (1983) observaron un incremento en la síntesis del ADN.

Sistema inmunitario
Szmigielski y otros (1988) muestran un panorama de los estudios realizados acerca de los efectos de las altas frecuencias sobre el sistema inmonológico. En ellos se reseñan efectos consistentes en p.e. una estimulación o una inhibición del sistema. Szmigielski indica los siguientes parámetros:

- A partir de 1mW/cm2 en experimentos con cultivos celulares se encuentran alteraciones en los valores de linfocitos y granulocitos, en relación con efectos ventana.
- Entre 1 y 5 mW/cm2 en experimentos con animales, se constatan alteraciones en el nivel de anticuerpos y en la actividad macrófaga.
- En experimentos con animales a largo plazo (de 1 a 3 meses), es suficiente 0,5 mW/cm2 para desencadenar efectos en el nivel de los anticuerpos y en las cifras de los granulocitos.

Szmigielski y otros (1988) hablan de una reacción bifásica del sistema inmunológico expuesto a radiación de alta frecuencia: Después de una primera exposición única o de varios días seguidos de exposición, se produce una estimulación del sistema inmunológico hormonal. Si la exposición a altas frecuencias se mantiene durante algunos meses, o si la intensidad aumenta, se produce una paulatina inhibición - si bien reversible - del sistema inmunitario.
Frey (1988) informa de efectos de la radiación de alta frecuencia sobre los neuropéptidos, lo cual, a su vez, produce efectos neuroendocrinos y trastornos en la conducta. Frey llega a afirmar que la radiación de alta frecuencia afecta a la red sicoinmunoendocrina, la cual vincula estrechamente la conducta con el sistema nervioso central y las estructuras neuroendocrinas.
Terapias médicas aprovechando los efectos no térmicos
En los paises del Este Europeo, existen cerca de 80 clínicas que desde hace años aplican los efectos no térmicos de la radiación de alta frecuencia con fines terapéuticos, en los tratamientos de infarto, tensión arterial alta, asma o también en las depresiones. Se utilizan densidades de flujo de no más de 1mW/cm2, que a menudo se aplican a pequeñas superficies de unos pocos milímetros cuadrados. La irradiación de determinados puntos de acupuntura consigue subir el nivel de Interferón de enfermos de cancer en un 40 hasta un 60%. También se emplea con éxito desde hace decenios para el tratamiento de heridas y en ortopedia.
El científico armenio Avakian, del Instituto para Física de Telecomunicaciones y de Electrónica, considera probada de forma indubitable y repetida los efectos no térmicos, si bien no se ha podido aclarar debidamente el mecanismo de acción. Se sospecha que el vehículo de producción del efecto es el efecto dipolo de las moléculas orgánicas, que las hace orientarse y girar bajo un campo eléctrico. Se han observado principalmente efectos en el mecanismo de transporte del sodio y el potasio a través de la membrana celular (Funkschau 22/1992).
Según Avakian, la llamada terapia de resonancia por microondas (MRT) obtiene los mayores efectos en los rangos de frecuencias de 40 a máximo 80 Ghz.
Si en su utilización médico-terapéutica se obtienen efectos espectaculares, con mayor razón, en los supuestos de irradiación permanente incontrolada, hay que temer que se produzcan daños para la salud. !

Otras investigaciones
Actualmente se llevan a cabo en Alemania diversas investigaciones con el propósito de aclarar las dudas planteadas sobre los efectos que pueden producir las crecientes redes de telecomunicaciones. Son de destacar las pruebas realizadas por el Profesor Dr. Med Lebrecht von Klitzing, de la Universidad de Lübeck. La prueba consistió en someter la cabeza de unos voluntarios a una radiación de alta frecuencia, con modulación pulsante de baja frecuencia, como la que se puede hallar en un radio de un kilómetro de una estación emisora de telefonía móvil.
Las densidades de flujo utilizadas eran aproximadamente de una milésima del valor mínimo de la norma DIN VDE 0848. Klitzing constató una alteración fuerte y reproducible de los correspondientes EEG. Así, p.e. una HF modulada a 217 Hz modificó las ondas de 10 Hz del EEG. Klitzing dice: “Las investigaciones indican que la estimulación periódica producida por la frecuencia pulsante de los teléfonos digitales obtiene una respuesta a nivel biológico. Hay indicios concretos de que la impresión periódica a baja frecuencia de un determinado esquema o modelo, es almacenado como información por los sistemas biológicos, que lo conservan aún después de haber cesado la exposición”. Klitzing no encontró una relación lineal entre efecto y dosis, sino, - otra vez - “marcados efectos ventanas de energía”, es decir, en determinados rangos sucede algo; por debajo no sucede nada, y más abajo, vuelve a suceder.
Numerosas investigaciones de conocidos institutos internacionales han demostrado que la exposición a radiaciones de alta frecuencia - aunque sea a densidades de flujo que están muy por debajo de los actuales valores orientativos de la norma DIN VDE 0848 - tienen efectos biológicos y pueden causar daños en la salud. (Fuente: Wulf-Dietrich Rose en “Elektrosmog-Elektrostress”)
- A densidades de flujo de únicamente 0,0001 microWatio/cm2 y a distintas frecuencias se han podido medir alteraciones en la permeabilidad de la membrana encefálica al flujo de los iones calcio.
- El efecto es especialmente intenso cuando se producen pérdidas de calcio en el líquido que rodea el cerebro. En el cuerpo humano hay toda una serie de procesos metabólicos importantes que dependen de los iones Calcio, y por lo tanto todos ellos se ven afectados.
- Así por ejemplo, en la secreción de líquidos hormonales que facilitan la retrasmisión de las estimulaciones nerviosas;
- Trastornos en el funcionamiento cerebral y otras modificaciones patológicas cerebrales;
- Debilitamiento del sistema inmunitario;
- Aceleración del crecimiento de células cancerosas, especialmente en tumores cerebrales;
- Trastornos en la conducta de hombres y animales;
- Alteraciones en la información genética; modificaciones genéticas y malformaciones;
- Como sea que la capacidad conductora de impulsos de los nervios queda afectada por la acción repetida y constante de los campos electromagnéticos de HF y baja intensidad, se altera la capacidad de transmitir información y automáticamente, también los procesos naturales en todo el organismo se falsean, inhiben y alteran .
- Varga, experto en Elektrosmog, del Instituto de Higiene de Heidelberg (Alemania) constató que en los huevos de pollo expuestos a HF de 1,5 Ghz y 0,1 - 3,0 mW/cm2 se produce un incremento significativo de malfornaciones y de embriones que mueren en el huevo. De los resultados obtenidos, Varga deduce que las densidades de flujo superiores a 1,5 mW/cm2 pueden dañar también el material embrionario humano y propone que se fije el límite de seguridad en 0,15 mW/cm2, lo cual está muy por debajo de la norma DIN.
La densidad de flujo de 0,0000001 microwatios/cm2 es el valor mínimo, en el que todavía se ha podido constatar un efecto o reacción fácilmente reproducible en un amplio rango de frecuencias. Si partimos de la base de que toda reacción produce un efecto stress - aunque sea mínimo -, entonces resulta que incluso esta dosis de radiación tan mínima puede implicar ya un sobreesfuerzo del organismo, aunque la misma no produzca daños.
Los resultados de los investigadores alemanes Bert Sakmann y Erwin Neher, que recibieron el premio Nobel de medicina en 1992, suministran nuevos conocimientos acerca de cómo los delicados procesos bioeléctricos en el cerebro y en el sistema nervioso son inhibidos y alterados por influencias medioambientales de campos electromagnéticos técnicos. Ambos científicos demostraron a lo largo de investigaciones de varios años, que todas las funciones de nuestro organismo son reguladas mediante inimaginables, a fuerza de débiles, corrientes eléctricas. Las alteraciones de estos procesos bioeléctricos por ingerencias externas de CEM alteran mayormente las funciones cerebrales, como ocurre de forma muy acusada en el caso de la enfermedad de Alzheimer.

Conclusiones
Las investigaciones expuestas hablan claramente de gran número de efectos no-térmicos. Dichos efectos no se limitan de ningún modo al nivel celular, si bien es a este nivel donde existen más pruebas.
Los estudios epidemiológicos relativos a cáncer y sistema inmunitario, actividad cerebral y modificaciones del comportamiento nos indican que los efectos no-térmicos pueden muy bien manifestarse como daños en la salud, aunque los mecanismos todavía no se entiendan completamente.
Como los efectos solo se producen en determinadas y concretas “ventanas” de frecuencia y amplitud moduladas, es imperativamente necesario aclarar cuales sean las “ventanas” que producen efectos sobre los componentes celulares y la actividad cerebral del organismo humano, con el fin de p.e. evitar las correspondientes frecuencias de modulación en la tecnología de telecomunicaciones.
Conforme al actual estado de conocimientos, hay que partir del hecho de que los efectos no-térmicos de CEM de alta frecuencia y pulsantes son perjudiciales para el hombre. Esto es aplicable a la radiación de la telefonía móvil digital, que al parecer es especialmente efectiva a nivel biológico.
Por último, hay que ser conscientes de que los efectos de los campos electromagnéticos sobre el organismo son el resultado de una sinergía en la que intervienen otros factores de riesgo, intoxicación o stress, y que la conducta adecuada debería encaminarse a disminuir a niveles aceptables todos y cada uno de los dichos factores, y no solo uno de ellos, como pueda ser los CEM de HF.
Revista Gea 1998






David (Integrante de la Red Mundial de Luz)

Marcha con paso seguro, calculando cada paso, y lo que parece atraso, suele transformarse pronto en cosas que para el tonto son causa de su fracaso. A. Zitarrosa.