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Asunto:[RedLuz] Comunicado del Subcoyote Alberto: Mas vale tarde que nunca
Fecha:Martes, 2 de Mayo, 2006  17:30:18 (-0500)
Autor:Ricardo Ocampo <redluz @...............mx>

From: Alberto Ruz <subcoyotealberto@...> 
Date: Sun, 30 Apr 2006 17:12:14 -0500 (CDT) 
To: Ricardo Ocampo <redluz@...> 
Subject: Comunicado del Subcoyote Alberto: Mas vale tarde que nunca 
 
 
 
COMUNICADO DEL Subcoyote Alberto: Ya bien metidos en el 2006 
Brasilia, 2006-01-04 
 
MAS VALE TARDE QUE NUNCA 
 
Aunque un poco atrasado en comunicados, quiero enviarles un saludo y un 
agradecimiento muy cariñoso para tod@s voçes que me enviaron sus distintas 
manifestaciones de apoyo por el fallecimiento de mi madre, Doña Blanca, y 
para tod@s los que nos han enviado sus buenos deseos para la entrada a un 
nuevo ciclo del tiempo gregoriano. Que se multipliquen las bendiciones y 
regalos de la vida, para tod@s quienes se hacen merecedor@s de ellos, por la 
coherencia de sus acciones, pensamientos y sentimientos en pro de la Madre 
Tierra y de todos sus habitantes: los más o menos humanos y los no-humanos. 
 
EL cierre del ciclo pasado no ha sido fácil, ni para este su hermano El 
Coyote, ni para la Caravana, y por lo que vamos percibiendo por sus 
mensajes, tampoco para muchos de nosotros, aquí y allí, conectados con la 
necedad de hacer algo bueno para este mundo. Simplemente atravesar por esta 
etapa, ha sido una tarea más que ardua, que ha requerido echar en mano de 
todas las reservas de optimismo, paz-ciencia, pasión, energía y fe con las 
que contábamos en nuestro haber... y apenas comenzamos a ver la salida del 
túnel en el que andamos metidos. 
 
Terminado el subidón del Beija Flor, con todo lo que implicó y que ya les 
contamos en mi último Comunicado (que puede encontrarse en nuestra página 
web: www.lacaravana.org  o en la www.abra144.org), la Caravana se replegó 
por dos semanas a la Fazenda dos Añoes, al sur de Alto Paraíso, para 
realizar su Consejo de Visiones interno, y desde ahí intentar decidir el 
rumbo y contenido de su próximo capítulo. 
 
Salimos de la Fazenda sin saber para donde jalar, pero que antes de partir a 
explorar nuevos horizontes, nuestras hermanitas danzarinas Heidi e Iris 
quisieron ofrecernos a toda la tripulación, una semana de trabajo intensivo 
de varias manifestaciones de las artes: danza, teatro, mímica, música, 
canto, masaje, improvisación...  El sitio escogido parea ello, fue una base 
en las afueras de Brasilia, un bello oasis llamado ³el Farol do Cerrado,² 
que creó desde hace 12 anos nuestro hermano Ulysses, y aquí trajimos con mil 
penalidades los buses y su heavy carga. En el Consejo de Visiones dije al 
grupo que este sería el último viaje de la Caravana en las condiciones en 
las que nos encontrábamos, los tripulantes y gran parte del equipo. 
 
El taller intensivo tuvo un gran éxito, motivó a la gente enormemente, y la 
presentación al público, al término del trabajo, fue uno de esos momentos 
mágicos que la Caravana logra manifestar, cuando menos se lo espera. 
 
Simultáneamente al desarrollo de esas actividades, se dio un encuentro 
histórico con el flamante Ministro de la Cultura brasilera, ese personaje 
con un historial y un áurea impresionante que es el cantautor y músico 
Gilberto Gil. En ese primer contacto, durante el cual le presentamos un 
Proyecto de trabajo itinerante para recorrer todo el Brasil durante el 2006, 
se abrió la puerta a la esperanza de que éste fuese aprobado antes de que 
finalizara el 2005. 
 
Era el principio de noviembre, y ahí comenzaron a ³suceder algunas cosas² 
que nos movieron el piso a todos en la tribu. Lo primero fueron las lluvias 
de verano (recuerden que estamos en el Sur), que aquí en Brasilia, son 
intensas e interminables. El oasis en el que estamos es lindísimo, en medio 
de un mangar y platanar exuberantes, con una vista espectacular sobre el 
lago y la ciudad, pero básicamente no tiene estructuras con techo para 
acampar, y los aguaceros nos encontraron viviendo en nuestras carpitas. Y la 
ducha, estaciones de lavado de ropa, ollas, zona de reciclaje, composta y la 
letrina improvisadas, se encuentran todas en pleno aire libre. 
 
Sucedió que por ahí ³alguien², (en la Caravana siempre viaja un famoso 
alguien) midió el espacio para montar la carpa, y le resultó que no cabía en 
el estacionamiento donde estamos acampados. Así que quedamos a la 
intemperie, lo que un par de días esta okey, pero después de cinco meses se 
vuelve en ³demasiado.² Vivir entre el agua y el lodo, es una buena 
experiencia para crecer hongos o arroz, no para estimular la convivencia 
armónica, la esperanza o la fraternización entre un grupo de 15 a 20 
personas, que en su mayoría están ingresando apenas a la Caravana. 
 
Luego, vino la noticia de que mi madre estaba mal, y... dos días más tarde, 
de que había fallecido. Tuve que salir de inmediato a México, después de 
pasar unos momentos bien difíciles, no-solo por lo que significó el perder 
al ser con el que más he estado conectado en toda mi vida, sino por tener 
que dejar a la Caravana justo cuando se tenía que definir el asunto del 
Proyecto con el Ministerio. 
 
Me pasé tres semanas en México, casi exclusivamente apoyando al resto de la 
familia, realizando los trámites de cerrar los ciclos pendientes de mi mami, 
desmantelar su departamento, repartir sus cosas,  acompañarla hasta el sitio 
donde ahora reposan sus cenizas, en una ladera de los cerros de 
Huehuecoyotl, llevar a cabo los últimos trámites legales, bancarios, y poner 
a salvo sus memorias, fotos, cartas y documentos mas importantes. Para todos 
nosotros. 
 
Mientras andaba en ello, me llegó la noticia de que la Tica, Ana Margarita, 
una de las chicas españolas de la Caravana, había también fallecido, en Alto 
Paraíso, mientras estaba realizando un proceso ³respiratoriano.² Para los 
³ignorantes², que estaba preparándose para vivir de la luz, sin alimentos, e 
intentando con ello curarse de una diabetes crónica, que fue a final de 
cuentas, la causa indirecta de su muerte. 
 
La tribu tuvo a su vez que realizar todas esas difíciles tareas de 
³disponer² de un ser queridos. De recibir a sus hermanos, de que Pablo se 
involucrara en los interminables trámites en estaciones de policía, 
hospitales, la morgue, contratar el transporte de sus restos en Brasil y, 
con el apoyo de la embajada Española, lograr el envío del cuerpo de la Tica 
hasta su tierra natal. 
 
Mientras tanto, la lluvia seguía cayendo, los mangos madurando, y también 
cayéndose y pudriéndose en el piso. En diciembre, tras ponerle por tres 
semanas al Proyecto toda la energía disponible, (con el apoyo incondicional 
de Ulysses y Leticia,) tres de los pilares que quedaron a cargo de la 
Caravana, también quedaron fuera del campo de batalla. Pablo partió al sur, 
en busca de su visa y de su amada Beate, o más bien en busca de su amada y 
de su visa; Jessica también salió a Uruguay a renovar la suya con Estrella, 
y Verónica cayó en cama con una serie de ³doencias², como les dicen aquí en 
Brasil a las enfermedades, que requirieron que se alejase del grupo y se 
dedicase a sí misma, en cuerpo, corazón y espíritu. 
 
O sea, que la Caravana quedó descabezada, empapada, removida emocionalmente 
como pocas veces, y con el bendito Proyecto que se seguía alargándose, 
semana tras semana, y no llegaba nunca a concretarse. Siempre faltaba un 
papel,  un documento, una firma... pero seguían diciéndonos: Seguro que se 
firma el convenio ³antes del fin de año.² 
 
A mi regreso de México, el espectáculo caravanero era bastante desolador. La 
gente se encontraba muy descorazonada, el lodo y la humedad se habían 
convertido en una pesadilla, la falta de actividad conjunta y con una meta, 
en una situación casi inaguantable, la economía casi en cero, y con una 
epidemia semi-crónica de estafilococos, que seguían atormentando a varios de 
los chicos. 
 
No tardé más de 24 horas en caer a mi vez en cama, casi por diez días, con 
una mezcla de bronquitis, depresión post-partida de mi madre, con dolores en 
todo el cuerpo y sobre todo unas jaquecas inaguantables que ya habían 
afectado a un par de caravaneros antes de que a mí. El cuadro era uno de 
esos que ³peor imposible.² 
 
Así se fue yendo diciembre. Por un rato solo quedaba Mauro, tratando de 
sostener todo el peso de la tribu, y la Mayte, intentando apoyar a Ulysses 
con su proyecto de inaugurar antes del término del año su café-cultural en 
el Farol do Cerrado.  Y la firma del Proyecto, que se seguía atrasando, y la 
fecha límite acercándose... al último día de diciembre. Con la onda de que 
si no se firmaba el convenio antes del fin de año, el proceso podía irse 
hasta el mes de marzo del 2006. O sea, que implicaría quedar aquí embarcados 
y parados en Brasilia por otros tres meses. 
 
Para llenar el vacío, me puse a escribir una especie de biografía de mi 
madre, que a lo largo del mes se fue convirtiendo en un pequeño librito, y 
un homenaje a esa gran mujer que fue doña Blanca, para que otras personas 
que le estuvieron cercanas, lo sigan completando, con sus propias anécdotas, 
imágenes, cartas y recuerdos. Y en cuanto me pude levantar de la cama, 
comencé a enfocar parte de mi energía en levantar el ánimo al resto de la 
banda. En dos días levantamos la carpa, que resultó que si cabía en el 
estacionamiento, y con ello contamos desde entonces con un gran espacio 
semi-seco, que es hasta la fecha el área de nuestra pequeña eco-favela, 
donde estamos pasando la mayor parte de este húmedo verano brasileño. 
 
Para comer, el grupo comenzó a realizar retaques semanales en el mercado de 
mayoreo. Gracias a la abundancia de verduras y frutas tropicales, a la 
generosidad de los mayoristas y a la providencial maduración de los mangos 
en nuestra base, nunca nos ha faltado alimento. Y con el poco ejercicio, 
hasta estábamos engordando. 
 
Sin embargo, las dudas causadas por el alargamiento del proceso con el 
Ministerio, comenzaron a debilitar la confianza de algunos de que el famoso 
convenio se firmara, incluyendo al que esto escribe, a pesar de mi 
proverbial y conocida fe, constancia y obsesión por obtener lo que creo es 
bueno, para la Caravana y para la Pachamama. 
 
Y así llegó la Navidad, que celebramos con una gran variedad de festejos. 
Juntos, los caravaneros y la gente del Farol, Ulysses, Prashanti, Java, 
Leti, Carioca, Flora y una media docena más de amigos locales. Nuestra 
tribu, contaba con cerca de 20 integrantes, incluyendo a Estrellita,  una 
verdadera campeona, y dos chiquilines de 4 años, Lucas y Luana, además de 
nuestras dos adolescentes, Maria y Carolina, que en estos dos años y más que 
llevan de caravanear se han convertido, no solo en dos expertas viajeras, 
sino en dos señoritas ya casi listas para volar con sus propias alas... 
 
Quedando una semana para el fin de año, los ánimos comenzaron a bajar de 
nuevo, y así llegó el día 30, en que hasta las 10 de la noche estuvimos con 
el alma en vilo esperando la llamada de la Matrix. Pero esta nunca llegó. 
Con éstos ánimos, nos tocó pues, celebrar la última noche gregoriana del 
2005. Afortunadamente, también fue la fecha que abrimos por primera vez el 
restaurante del Farol, con el apoyo de dos amigos hispánicos de Mayte, que 
llegaron justo para darle el último empujón al negocio de Ulysses. 
 
La celebración fue doble. Primero nosotros los gitanos, -bajo la carpa, - 
con un cenón de marca, y después, con los 52 convites del Farol, con quienes 
contemplamos desde las terrazas de éste sitio privilegiado, en una noche 
clarísima, los miles de fuegos de artificios que iluminaron la ciudad y el 
lago de Brasilia, a partir de la medianoche. Y después, vino el bailongo en 
la maloca, en torno al fuego, para derretir el hielo entre la banda hippie y 
la yuppie, haciendo círculos y juegos, con lo que acabamos pasando un 
magnifico momento y olvidándonos por un rato del futuro incierto. 
 
A veces hay que tocar fondo, de cualquier cosa, incluso de las esperanzas o 
las ilusiones, para que las cosas comiencen a moverse de nuevo. A pesar de 
que ninguno de nosotros es gregoriano, el lunes 2 de enero, nos tomó a todos 
con un animo renovado de echarle ganas de nuevo a la Caravana, sin importar 
si el convenio se firmaba o no. A pensar en un plan B, y a meterle energía 
para mejorar la situación de nuestro campamento. 
 
También escribí un artículo sobre la historia reciente del movimiento 
alternativo brasilero y el Beija Flor para la revista Communities, y me puse 
a estudiar portugués e historia del Brasil, y a preparar un nuevos 
espectáculo para presentar, con o sin el Proyecto. Se bajaron todas las 
cajas de los techos de los buses, y  comenzamos a realizar círculos de 
palabra, de corazón, de salud, de consenso, además de los tres diarios 
momentos colectivos para agradecer los alimentos, para ir conformando un 
nuevo grupo, con el cual encarar, sea la salida apresurada del país antes de 
enero, o el iniciar el proceso para la realización del Proyecto. 
 
Nos enteramos que nuestro proyecto había sido oficialmente aprobado solo 
hasta el 9 de enero, y  el día 11 nos reunimos con la gente del Ministerio 
para planear juntos la ruta que deberemos de cubrir en lo que sigue de este 
año. En principio, más de 12.000 kilómetros recorriendo la mayor parte de 
los estados del Brasil. 
 
Esta es la primera vez en 10 años que la Caravana contará con un apoyo 
institucional para seguir realizando, lo que hemos venido haciendo por toda 
una década de peregrinaje por 17 países de Latinoamérica. Sin tener que 
cambiar ni nuestros estilos de vida, ni el tipo de actividades que hacemos, 
ni comprometer nuestras visiones o nuestras creencias, personales ni 
colectivas. 
 
Se preguntaran cómo sucedió ese milagro. Pues la realidad es que yo creo que 
es en gran parte debido a la coincidencia de que este es el último año del 
actual gobierno de Lula, y de que este tuvo la gran certeza de nombrar como 
su Ministro de Cultura, nada menos que al conocido Maestro Gilberto Gil. 
 
Nunca he sido aficionado a lamerle el culo a ninguna persona, a menos que 
sea por mutuo acuerdo, y en la cama con mi compañera. A ningún político 
sobre todo, pero tampoco a ningún guru, chaman, estrella de nada, ni a 
ninguna figura del jet set de ningún cir-culo que haya frecuentado. Admiro a 
algunas personas, tengo mucho respeto por otras, soy compadre de algunos 
personajes muy reconocidos, pero a todos y todas las considero mis iguales. 
Iguales en la diferencia. 
 
Aclaro eso, porque quiero detenerme un poco en contarles, a quienes como yo, 
no saben mucho de Gil, de porqué decidí acercarme a él, entregarle un 
proyecto, y porque la Caravana esta dispuesta a realizarlo, si todas las 
circunstancias apuntan a que esto se lleve a cabo. 
 
Gilberto Gil, es uno de esos rarísimos héroes culturales, a los que la 
historia les ido la oportunidad de asumir un puesto publico, y de que a 
pesar de ello, no se han embarrado en el proceso. No solo, sino que además 
han hecho un trabajo remarcable por su pueblo. Como Mandela en Sudáfrica, 
como el Ché, cuando su estancia en la Cuba post-revolucionaria, como 
Allende, hasta que lo ³suicidaron,²  y como unos pocos cuantos más que se 
han salvado de caer en el basurero de la infamia. 
 
Gil es uno de estos últimos. Salió de un pueblito Bahiano, de clase media, 
pero nació afro brasileño, en un país en el que los negros, mulatos o 
mestizos, a pesar de constituir más del 50 % de la población, siguen siendo 
en su casi totalidad, ciudadanos de segunda... o tercera categoría. Un país 
cuyos ciudadanos, en su mayoría, creen que su historia tiene tan solo 500 
años, y que empezó con la llegada de los primeros piratas hispanos y 
portugueses. Personajes siniestros como Pedro Álvarez Cabral, Bartolomé 
Díaz, Vicente Yánez Pinzón, Lope de Aguirre,  Francisco de Orellana y 
Gonzalo Pizarro, entre otros. 
 
Brasil es un país donde se asume que los sobrevivientes de aproximadamente 
20.000.000 de pobladores originarios, de más de mil étnias diferentes, que 
habitaron por siglos, milenios estas tierras, no tienen derecho a formar 
parte de esa ³su² historia, ya que fueron diezmados de una manera brutal en 
menos de cinco siglos. A la fecha no sobreviven más de 200 grupos étnicos y 
300.000 indígenas en todo el Brasil. 
 
Este es un país que fue mayormente construido por el trabajo de más de 
4.500.000 de individuos libres que fueron arrancados por la fuerza de sus 
poblados en Guinea, Lagos, Luanda, Mozambique, Angola, y traídos en los 
barcos esclavistas de la muerte y de la ignominia, para convertirse en 
³piezas² o mercancías que se vendieron en los mercados de los recién 
fundados puertos brasileros, para vivir sometidos, explotados, humillados, 
generación tras generación por mas de 450 años. 
 
La esclavitud en Brasil, si bien abolida oficialmente en 1831, siguió 
vigente en realidad hasta casi fines del siglo XlX, dejando una estela de 
racismo, que solo hasta estas últimas décadas se ha ido suavizando y 
transformando de fondo. Sin embargo las estadísticas siguen mostrando que 
los mayores índices de desnutrición, mortandad infantil, violencia familiar 
y social debidas a la necesidad extrema, analfabetismo, desempleo crónico, 
criminalidad, se dan precisamente en los estados y partes de las ciudades 
donde se aglomera la mayor cantidad de personas de origen africano o 
indígena. 
 
Como Mandela, Gilberto Gil tuvo que irse abriendo un lugar en un ambiente 
todavía bien teñido de discriminación, a pesar de permanecer a una familia 
privilegiada de educadores y médicos. Sin embargo, proveniente de la 
generación de los sesentas, sus influencias son ya las mismas que nos 
alimentaron a todos los Œhijos de las flores¹ de todo el planeta. En el 
ámbito nacional, los músicos pioneros afro caribeños Joao Gilberto, Chico 
Buarque, Luiz Gonzaga y Caymmi. En el ámbito internacional, los Beatles, Bob 
Dylan, los Rolling Stones, Jim Morrisson y Jimi Hendrix. Los grandes héroes 
culturales que nos dieron en sus versos muchos de los slogans con los que 
salimos ³armados² a las calles, para enfrentarnos al Sistema. 
 
Gil, Caetano Velhoso, Maria Bethania, Glauber Rocha, Joaquim Pedro de 
Andrade, Zé Celso, Augusto Boal, José Celso Martínez Correa, Jorge Mauter, 
Jorge Ben, comienzan a conformar parte de esa nueva onda, voz nueva, bossa 
nova, poesía, cine y teatro nuevos que usan un lenguaje surrealista, beat y 
revolucionario con ritmo ³tropicalista² para expresar sus sentimientos, sus 
ideas, criticar y protestar por lo que no les parecía en el mundo en el que 
estábamos creciendo. 
 
En el 68, como en todo el mundo, nuestras voces se comenzaron a convertir en 
una espina que molestaba a los distintos gorilas en las poltronas del poder. 
En Brasil, ésta fue más que una frase literaria, ya que el país llevaba 
varios años de dictadura militar, y la represión a toda manifestación 
cultural contestataria, era brutal, como en el resto del mundo. 
 
Gilberto Gil y Caetano Veloso, acusados del ³crimen² de cantar una parodia 
del Himno Nacional, son arrestados, aislados, condenados y enviados a la 
cárcel, por dos meses, y de ahí son forzados a partir al exilio, primero a 
Portugal, luego a Paris y finalmente a Inglaterra. Justo a tiempo para 
llegar y participar en el histórico Festival de la Isla de Wight, el último 
de los grandes megaconciertos a la Woodstock, al lado de todos los Grandes 
de ese tiempo.  
 
Durante los tiempos del exilio, respiraron del mismo humo creativo que 
inspiró a John Lennon y la Plastic Ono Band, a Traffic, los Cream, Led 
Zeppelín, Génesis y King Crimson. Por cuatro años, hasta su retorno a Brasil 
en 1972, se empaparon de todos los elementos que constituyen la 
contracultura mundial, con uno de sus corazones en Nottinghill Gate. Ahí 
conectaron con los padres del reggae, Jimmy Cliff, Bob Marley, y con ello 
recuperaron y lograron una revalorización de los distintos aspectos que 
constituyen la espiritualidad negra. 
 
A partir de ahí, Gil se convierte en el porta palabra de millones que 
carecen de ella. A levantar banderas como la negritud militante, la negritud 
artística, la voz de las favelas y los discriminados, con discos y canciones 
como ³Aquel Abrazo,  Aquí y Ahora,  Estoy loco por ti América, El Sueño 
acabó,  Cerebro electrónico, Refazenda, Refavela, Refestancia, Ogum Xangò, 
El eterno Dios, Raza Humana.² 
 
Su camino es como el mío, hecho después de recorrer muchos senderos, de 
darnos muchos tropezones,  muchas caídas y levantadas. De seguir defendiendo 
los valores con los que iniciamos el andar hace ya más de cuatro décadas. De 
pasar del activismo al artivismo, de la protesta a la propuesta, del 
deshacer al rehacer, del anti al pro, del poder del pensamiento negativo al 
mágico sí. De re-encontrarnos con los colores. De pasar del negro anarco y 
del retorno a la Madre África al rojo de la revolución y de los pueblos 
amerindígenas. Del rojo al anaranjado tibetano, y de este al amarillo de los 
ashrams, al verde de la ecología militante, al azul del vuelo interior, al 
índigo de la magia y el morado de las iniciaciones y sacerdocios paganos, 
hasta llegar al blanco, de la purificación y una vez ahí, re-descubrirnos 
ser parte de un Arcoiris. 
 
El Gil, como todos nosotros, caminó por la geografia psicodélica, metiéndose 
de todo y acabó por defender el uso espiritual y medicinal de las plantas de 
visión; siguió caminando y decidió reciclarse para entrar en la lucha 
ecologista; caminó y buscó sitios de poder para meditar, buscó retirarse al 
silencio para encontrarse con su esencia y su visión y camino personal. 
Volvió a caminar y hoy puede afirmar sin vergüenza ni temor de que lo tilden 
de ³utopista² o de ³obsoleto² que lo poético es político y que ser hippie es 
tan político como ser guerrillero. 
 
El Gil comprendió que en Brasil, ser artista es sinónimo de formar parte de 
un ejército de luchadores por los derechos humanos. Y de que no podemos 
dejar tampoco de luchar contra nuestra egomanía tampoco, ni por un instante. 
Siguió andando y entró a la política partidista hasta lograr ser elegido 
diputado por el Partido Verde. Continuó caminando y logró unir el candomblé 
y el zen,  el I Ching y las tradiciones afro-amerindigenas, Xangò y Tupa, el 
Tao, y las teorías cuánticas. 
 
Caminó muchas sendas para encontrar una compañera. Se separó y volvió a 
caminar hasta encontrar otra compañera, una y otra vez, sin considerarlo 
cada vez un fracaso, sino tan solo en los pasos necesarios que hay que dar a 
lo largo de un largo sendero buscando encontrar el amor, la pasión, la 
complementariedad y la compa-ñia. 
 
Caminó muchas millas hasta que fue nombrado el 2 de enero del 2003 ³Ministro 
de la Cultura² por el recién elegido presidente populista y sindicalista 
obrero Luiz Inàcio Lula da Silva. ³El primer Ministro negro-mestizo de la 
historia del Brasil,²  según me han dicho algunas personas que dicen saber 
de estas cosas. 
 
En su discurso aceptando el puesto, Gil dijo las siguientes palabras: ...²El 
ser elegido es tanto una decisión práctica como simbólica. Soy un hombre del 
pueblo como Lula. Soy un hombre que se comprometió con un sueño generacional 
de transformación del país, soy un negro mestizo empeñado en las 
manifestaciones de su  gente, un artista que nació en uno de los suelos más 
generosos de nuestra cultura popular, y que como su pueblo, jamás abandonó 
su espíritu de aventura, de fascinación y de desafío por las cosas nuevas. 
El Ministerio de Cultura será de ahora en adelante la Casa de la Cultura de 
todos los brasileños. Un espacio de apertura para la creatividad popular y 
para los nuevos lenguajes. Un espacio de disponibilidad para la aventura y 
la osadía. Un espacio de memoria y de invención.² 
 
En el pasado mes de septiembre, no sé ni como, a su paso por Brasilia camino 
al Beija Flor, mi hijo Odín y Leticia, mi querida hermana, dejaron en el 
escritorio de Gil una copia dedicada de mi libro Hay Tantos Caminos. Unos 
días más tarde, su secretaria le habló a Leti, cuando estábamos en medio de 
la Chapada dos Veadeiros en la Aldea de Paz del Beija Flor, para invitarme a 
una reunión con él, esa misma tarde, pues a la mañana siguiente partía para 
Francia. Gil viajaba para participar entre otras cosas en el mega festival: 
VIVA BRASIL EN PARIS, que reunió a más de 100.000 personas en la plaza de la 
Bastilla.  Le contestamos que nos era imposible, pero que por favor nos 
diese otra cita a su retorno. 
 
Al día siguiente de su regreso de Francia, el 27 de octubre, Gil nos recibió 
en el Ministerio a Pablo, Leti y a mí.  Y en su oficina nos encontrarnos con 
un Ministro con dreadlocks grisáceos hasta los hombros, un atípico 
³intelectual post-hippie, multicultural, seguidor del candombe y taoista² 
como lo define un conocido periodista, que terminando con nuestra 
entrevista, bajó a los jardines del Ministerio a recibir un birimbao y se 
puso o tocar con un grupo de capoeiristas,  sin ningún guardia para cuidarle 
las espaldas. 
 
Y ahí mismo, en esa corta pero ya histórica entrevista, Gil dio la 
indicación a su secretario de Proyectos Especiales y de Puntos de Cultura 
Viva, Celio Turino, de que se nos apoyara en la realización del proyecto 
itinerante: ³Encuentro con las antiguas y nuevas culturas del Brasil² a lo 
largo del año 2006. 
 
Sin conocer en ese momento prácticamente nada, ni de Gil, ni de su proyecto 
cultural, ni de su historial, ni de sus palabras, le entregamos precisamente 
un pequeño proyecto como el que él propone en su discurso de aceptación del 
puesto de Ministro en el ámbito nacional. Un proyecto que une la creatividad 
popular y los nuevos lenguajes, la aventura y la osadía, la memoria y la 
invención. Que potencie y que empodere al mismo tiempo. Y en esas andamos 
todavía. 
    
En el mes de enero seguimos pasando por momentos muy high de euforia, y por 
bajones muy low de frustración, propias de un tiempo en que muchas de las 
decisiones sobre nuestro destino mediato se escapan de nuestras manos. 
Decisiones que tampoco están ya en las manos de nuestros aliados de la 
secretaria de Proyectos Especiales, que ya han aprobado todas las fases 
previas para que la Caravana pueda recibir, además de su apoyo,  parte de su 
presupuesto.  
 
Andamos enredados entre hilos invisibles que se pierden en la intrincada 
maraña de vericuetos kafkaianos de la maquinaria económica del país. 
Procesos que se encuentran en las manos de los burócratas que manejan las 
arcas del tesoro nacional, y que desde sus templos dorados atribuyen 
partidas a cada uno de los Ministerios, para que a su vez, estos los 
distribuyan entre sus secretarías y éstas a su vez lo repartan entre cada 
uno de sus cientos de proyectos. En este caso, los más de 400 Puntos de 
Cultura Viva que ya están siendo apoyados en todo el Brasil. 
 
Nosotros, seremos uno de sus dos primeros proyectos pilotos itinerantes. Uno 
que ya está navegando por el Amazonas y los grandes ríos del norte, y el 
nuestro, el primero que se pone en marcha por el resto del territorio. 
Seremos pues, embajadores internacionales del arte, la paz, la esperanza, 
con cartera oficial, visitando unas cuarenta comunidades de la casi 
totalidad de los estados de este gigantesco país. 
 
Llevando lo nuestro, y recibiendo lo que cada una de ellas ofrece, desde 
manifestaciones ancestrales de la cultura tradicional, hasta las expresiones 
más innovativas que se están gestando en las favelas urbanas, los quilombos 
negros, las aldeas indígenas, los campuses universitarios. Contribuyendo a 
tejer una red, ahora si multi-cultural, en la que podamos seguir ofreciendo 
algo de lo que por más de 10 años hemos venido aprendiendo. Y también a 
cosechar un poco de las muchas semillas sembradas a lo largo de todo el 
continente. 
 
Otro aspecto importante de realizar este proyecto es que el programa de 
Puntos de Cultura Viva que se lleva a cabo desde 2004 en Brasil, 
probablemente sea uno de los más innovadores de éste genero que exista en el 
mundo. No todos los países tienen un Gilberto Gil a la cabeza de su 
Ministerio de Cultura. La sincronía de la disponibilidad de la Caravana en 
el 2006 y de ser éste probablemente el último año del gobierno de Lula, nos 
ofrece la posibilidad de que si realizamos un buen trabajo, ello incentive a 
que el próximo año surjan dos, tres, muchas caravanas más, en Brasil, y 
ojalá que en otros países del mundo. Caravanas multiculturales que lleven a 
cabo la tarea que nosotros hemos venido realizando como pioneros desde hace 
una década.    
 
Abre también la posibilidad de que otros gobiernos se inspiren en la gestión 
de promover de que en vez de ³llevar  cultura al pueblo,² a éste se le 
empodere y se le potencie a llevar sus manifestaciones culturales al resto 
del país, y ojalá del resto del mundo. De invertir los términos de la 
ecuación, y romper con el paternalismo federalista y centralista, para 
promover una formula pluri-cultural, descentralizada, auto sustentable y 
basada en los principios del biorregionalismo. 
 
El aceptar llevar a cabo este proyecto, implica para la Caravana también de 
cambiar algunos de nuestros patrones de funcionamiento de esta última 
década. Se acabarán por doce meses los tiempos largos en una base, el 
³fluir² como filosofía funcional, el ³hacer las cosas solo cuando se 
sienta², para hacerlas cuando sea necesario. El seguir un itinerario y un 
cronograma bastante rígido, el cumplir metas, el rendir informes, el 
mantener una contabilidad muy precisa. 
 
Además, para legalmente poder ser un punto de cultura itinerante, hemos 
tenido que establecer una ³parcería² o afiliación a la organización indígena 
Portal do Xingu, por lo cual nos comprometeremos a llevar con nosotros a un 
par de gente de sus comunidades, a visitarlos, al menos una o dos semanas a 
nuestro paso por sus tierras, a contratar un contador que maneje ³nuestras 
cuentas²  y que pueda ayudarnos a rendir informes periódicos al Ministerio. 
 
Vamos a necesitar de gente más comprometida, con más claridad de saber el 
porqué es que vienen a la Caravana. Que tengan muy preciso el qué aportar y 
añadir al proyecto, que no le teman al trabajo fuerte, que sean adaptables, 
flexibles, cooperativos, y que no le saquen a las pruebas que se nos vayan 
presentando en el camino. Gente que sepa ya de antemano lo que implica una 
vida comunitaria, y que además estén listos a ofrecer su servicio 
incondicional a una causa, en este caso al Proyecto de la Caravana. 
 
A cambio, vamos también a contar con más recursos que con los que hayamos 
contado antes, vamos a mejorar nuestro equipo vehicular y a no tener que 
depender de milagros para conseguir fondos para reparaciones, combustible, 
peajes, mantenimientos. Vamos a contar con dinero para la producción, para 
seguros e inclusive para ofrecerle, por primera vez en diez años, unos 
cuantos reales para sus gastos personales a cada uno de los voluntarios. No 
un salario, sino como aquí lo llaman, una ³ayuda de costos.² 
 
También vamos a tener mayor disponibilidad para procurarnos una dieta mas 
equilibrada y probablemente más copiosa y a no tener que pasar algunas de 
las privaciones que nos ha tocado afrontar en muchas ocasiones.  Vamos a 
contar con apoyos de Municipios, autoridades, instituciones, con las cuales 
con anterioridad tuvimos poco que ver. Con ello se ampliará también el 
ámbito, el alcance de nuestra labor. Llegaremos a más personas, y con ello 
nuestros mensajes de cooperación, respeto, paz, creatividad y hermandad 
planetaria tendrán una audiencia mucho mayor. 
 
Supuestamente la mayor parte de nuestra próxima odisea, peregrinaje o tour, 
será cubierta por un equipo de documentación que estará realizando un 
programa por punto de cultura visitado. Y a final del año, deberé de reunir 
el material gráfico y literario, entrevistas y demás recolectados, para 
editar un libro ilustrado sobre nuestra interacción con las comunidades 
culturales visitadas. Justo el proyecto y el sueño que manifesté querer 
realizar en nuestro último Consejo de Visiones de octubre.  Y como dije 
antes... en eso andamos hasta este día. 
 
Desde que escribí estas últimas líneas, han pasado todo febrero, todo marzo, 
y estamos llegando a la mitad del mes de abril. Y aquí estoy, todavía, en la 
base del Farol do Cerrado. 
 
Solamente el 14 de febrero, recibimos la noticia de que ³se había aprobado² 
nuestro presupuesto, pero tuvimos que esperar hasta el 8 de marzo para que 
la primera parte se depositara en la cuenta del banco de nuestra ³madrina², 
la Organizaçao Indígena Portal do Xingu. Y de ahí, pasaron casi 15 días mas 
para que pudiéramos comenzar a utilizarlo. Siempre seguía faltando algo que 
detenía nuestro proceso de arreglar vehículos, comprar equipo, hacer 
vestuarios para la nueva obra, mejorar nuestra imagen y nuestra dieta, que 
siguió proviniendo hasta fin de marzo de los retaques en los mercados de 
mayoreo de la ciudad. 
 
Descubrimos que por ley, para comprar un alfiler, había que hacer tres 
³orçamentos², es decir, presupuestos, de tres tiendas distintas, para 
escoger la que nos daba el mejor precio. Conseguimos con enormes esfuerzos 
los tres papelitos, y entonces resultó que no era validos porque les faltaba 
un ³carimbo², es decir un sello especial, que la mayor parte de las tiendas 
no tienen. Otra vez a hacer nuevos presupuestos, en zonas de venta que estan 
a mas de 2 horas en autobús urbano de la base, y todo a pie, pues no tuvimos 
un carro scout para hacer las tareas. Y cuando llegamos con los segundos 
³orçamentos² resultó que les faltaba mencionar el # de Convenio y otros 
datos especiales, por lo que hubo que comenzar la tarea de nuevo... 
 
En el proceso, la confianza entre todos comenzó a envenenarse. Ulysses, no 
confiaba en nuestra capacidad de hacer las cosas correctamente (pues nunca 
habíamos hecho algo semejante), nosotros de Ulysses, porque no comprendíamos 
porque no soltaba la plata. La gente del Ministerio, tanto de nosotros como 
de Ulysses pues le estábamos dando mas problemas que ninguno de los otros 
399 Puntos de Cultura. 
 
Los chavos de la Caravana comenzaron a desconfiar de quienes estábamos 
haciendo los tramites, y nosotros, a dudar de la responsabilidad y 
compromiso de los chavos... La nueva obra de teatro, que después de 
desgastarnos a tres directores no lograba encontrar un fin adecuado... En 
fin, un despapaye que casi dio al traste mas de una vez con todos nuestros 
sueños. 
 
Pruebas tras pruebas, robos en el campamento, ruptura de los acuerdos de 
seguridad de no fumar mota mientras se está en la Caravana, lluvia y más 
lluvia, lodo, hongos, moho y oxido en todas nuestras cosas, problemas 
electrónicos con todo nuestro equipo, cámaras, TV, computadoras, video 
proyectores...  e idas y vueltas a seguir consiguiendo ³orçamentos con 
carimbo², luchitas de poder y egos entre nuestra propia gente... Y, en medio 
de todo, finalmente, la primera presentación de la Caravana como Punto de 
Cultura itinerante, para intentar reunir a los distintos P de C de toda la 
región del Distrito Federal en torno de Brasilia. 
 
Siempre habíamos (y seguimos diciendo) dicho que el dinero corrompe, y que 
no hay que venderse a las instituciones. Pero de repente, teníamos dinero, 
mas que nunca, y no podíamos usarlo, y la trama burocrática del Estado, nos 
ataba las manos para poder hacer las cosas y resolver los mil detalles de la 
producción.  
 
Sin embargo, logramos salir bien del primer paso. Realizamos cinco talleres 
y estrenamos nuestra obra ³Caminando sobre el arcoiris² en el Centro Modelo 
de Reciclaje brasilero de ³100 Dimençao², reunimos a 10 Puntos de Cultura, y 
el mismísimo Gilberto Gil dio el banderazo a nuestro trabajo, visitó y 
conoció a los miembros de los distintos PCV. Pasó casi dos horas con 
nosotros y cerró su visita cantando ³No woman no cry² para toda la audiencia 
embelesada, en portugués y en inglés, bajo los pendones de la Caravana. Y 
grabó toda la historia la TV española y el equipo de video digital ³Nos del 
Morro² de Río de Janeiro, que produjeron el clásico ³Ciudad de Dios² sobre 
la vida en una de las peores favelas de este país. 
 
Y entonces comenzaron las pruebas de la mecánica... 
 
Llevamos tres semanas metidos de nuevo, como había jurado no volver a hacer, 
en medio de la grasa, el aceite, las piezas rotas, el oxido, los 
deshuesaderos, las tranzas, las horas y las horas esperando que el ³maistro² 
se ocupe de nuestro vehículo, pues tiene que atender a otros cinco al mismo 
tiempo, de comprar partes, tres veces orçamentadas, en talleres y tiendas 
que no tienen el carimbo ni la nota fiscal que se requiere. Pasando de un 
mecánico al otro, repitiendo y pagando dos veces el mismo trabajo, 
intentando comunicar con un personal ladino que fala solo el portugués local 
del barrio, y nosotros el portunol de la Caravana... Y todavía no sabemos 
cuando estarán listos, en que estado estarán y cuando podremos empacar y 
salir de Brasilia. 
 
Hemos estado aquí desde mediados de octubre, y ya estamos a mediados de 
abril. Seis meses de vivir en Brasilia, y de solo conocer la zona industrial 
de Brasilia, la zona de mecánicos de Tabatinga, y el barrio de Paranoa, el 
poblado más cercano a nuestra base. Sin casi participar en la vida cultural 
de la ciudad, salvo las contadas veces que recibimos en el Farol los fines 
de semana a algunos músicos, bailarinas, o poetas. Sin conocer las playas, 
sin haber participado en el Carnaval, pasando unos de los tiempos más duros 
que nos ha tocado vivir en estos anos de Caravaneaje. 
 
En el ámbito personal, en estos meses perdí a mi madre, falleció la Tica, 
una de las chicas del grupo, y mi hijo Odin estuvo también en los umbrales 
de la muerte por un caso muy grave de malaria que agarró en el África y que 
lo mandó al hospital y a un proceso de recuperación que durará más de tres 
meses.  
 
En este tiempo, no he podido casi escribir ni tomar fotos, pues mi 
computadora estuvo mucho tiempo inutilizada, lo mismo que mis dos cámaras, 
me la he pasado de mecánico, montando la obra, separando lo que ya no vamos 
a seguir cargando, consiguiendo un vehículo ligero, (aleluya, ya tenemos una 
Combi), e intentando mantener y darle coherencia a un grupo nuevo, que está 
teniendo que enfrentar pruebas bien duras, entre reuniones, círculos, 
búsqueda de transparencia, organización de departamentos, y correteo de un 
lugar al otro desde el amanecer hasta más de media noche. 
 
La semana pasada, del 5 al 9, tuvo lugar ³TEIA² el Primer Encuentro Nacional 
de Puntos de Cultura del Brasil, y ahí teníamos la oportunidad de 
mostrarnos, y hacernos invitar a todos los sitios que se encuentren en 
nuestra ruta. La Secretaría de Proyectos Especiales y el Ministerio nos 
lanzaron, como uno de los platos fuertes, nos promovieron, y nos ofrecieron 
15 boletos de sus buses, y hoteles y comidas para 28 personas, para estar 
presentes en el salón de la Bienal de Sao Paulo. 
 
Hicimos lo imposible para estar listos a tiempo, pero no lo logramos. Los 
buses siguen en los talleres, hemos gastado una fortuna en ellos, hemos 
cambiado la caja de velocidades dos veces, y reconstruido el motor de la 
Mazorca. Hemos reparado la caja de cambios y la dirección de la Wipala, 
revisado los frenos de las dos naves, reforzado los dos traileres, repintado 
lindísima la Caracola, y seguimos aquí en Brasilia, con 12 personas, pues 
los otros 15 sí lograron llegar al encuentro de TEIA. Dieron talleres y 
montaron, como pudieron, la obra. No tengo idea de cómo salieron las cosas, 
y ahora ese grupo se queda mañana sin hotel, y tiene que desplazarse a otro 
PCV para seguir con el trabajo, mientras nosotros seguimos de mecánicos. 
 
No sé cuando estaremos de nuevo en el camino, ni cuando nos reuniremos con 
el resto de la tribu. Tenemos que operar ahora separados, inclusive sin mi 
compañera Verónica, que está en la primera fila del departamento de 
relaciones públicas en Sao Paulo, y sin cuyo apoyo eficaz y su presencia 
amorosa no sé si hubiese logrado pasar por todo lo pasado en estos meses. 
 
Nosotros nos hemos quedado aquí con todo el trabajo, no-solo de arreglar los 
vehículos, sino de desmontar el campamento, limpiar la base, y viajar más de 
1.100 Km para encontrarnos con ellos en Santos, SP. Solo tenemos 4 chóferes, 
y dos de ellos en proceso de aprendizaje. Vamos a viajar de nuevo jalando 
dos traileres, aunque menos pesados que cuando llegamos. Tenemos que confiar 
que los trabajos realizados salgan bien y que ³todo de certo² como dicen 
estos optimistas brasileros ante todas las dificultades. 
 
26 de abril 
Ponto de Cultura Moçidade Independente 
Sector Este de Sao Paulo 
 
Desde las últimas historias, finalmente les puedo comunicar que ya hemos 
avanzado un buen trecho, y que nos encontramos cuando escribo, en un barrio 
de la periferia de Sao Paulo, en la base de una ³Escola de Samba e choro da 
zona lestre² llamada Mocidade Independente. Un terreno de una hectárea, 
cercado, al lado de un periférico elevado, con un galpón en el que se 
prepara el Bloco Carnavalesco de esta parte de la gran megalópolis, para 
participar en los carnavales de cada año. Un baño para chicos, otro para 
chicas con ducha, y la casita de hormigón de los cuidadores de la base. Dos 
espacios cerrados, de los que nos prestan uno para oficinear, y ahí afuera 
en este momento, dos docenas de chavos del barrio que vinieron para 
compartir con los caravaneros un taller de ritmos y de danza. 
 
Salimos justamente a los seis meses de llegar al Farol do Cerrado, una de 
las estancias más largas en un sitio en 10 años de caravaneaje. Nos tomaron 
prácticamente cuatro días y noches para levantar el ³merdaio² que creamos 
viviendo en nuestra ecofavela durante todo ese tiempo y para volver a montar 
el equipaje, pesadísimo, a pesar de que dejamos en casa de Leticia al menos 
una tonelada. 
  
El 18, arrancamos, con la Mazorca jalando la cocina Caracola, la Wipala 
jalando el trailer Águila con la carpa de circo, y la nueva Combi cerrando 
la formación, y recorrimos en las siguientes 48 horas, 1.100 Km, hasta 
llegar a medio día del 20 a Sao Paulo, y nos reencontramos con el resto de 
la tribu en el Projecto Casulo. Este es un moderno y bien equipado centro 
cultural situado en la orilla de una favela llamada Parque Real de Morumbí, 
y que sirve de escudo a un barrio residencial con un enjambre de torres de 
más de 30 pisos lujosos, a menos de dos cuadras de distancia. 
 
Muchos ya habrán visto la película Ciudad de Dios, filmada en una favela de 
ese mismo nombre en Río de Janeiro, o La Vendedora de Rosas o Sicario, ambas 
relatando historias colombianas que se viven diariamente en estos 
alucinantes ghettos urbanos, a los que solo quienes están autorizados por 
sus grupos de control, tienen acceso. Con sus propios códigos, leyes y 
justicieros. Quien los rompe, simplemente es velado en un silencio cómplice 
por sus familiares a puerta cerrada, a la espera de la vendetta, y la otra 
ley, la que rige al resto de la  ciudad, ni se entera. 
 
El reencuentro tribal, después de tres semanas de separación, fue emotivo, 
cada grupo contándole al otro las vicisitudes de su ³viaje². Los de Sao 
Paulo, su vivencia en la TEIA, con centenares de artistas representantes de 
la cultura popular de todo el Brasil; su traslado posterior a un Punto de 
cultura situado en la mayor  favela de Latinoamérica, Arte no Dique en 
Santos ( O dique de Vila Gilda), y su llegada hace poco al projeto Casulo. 
Una semana en un hotel de 4 estrellas, otra en casas de palafito en uno de 
los barrios mas ³heavies² de Sao Paulo, y los últimos días en Morumbí, en 
una tierra de todos y de nadie, justo en la frontera entre esos dos mundos 
opuestos que se encuentran -lado a lado- en todas las grandes urbes del 
planeta. 
 
En los tres sitios se realizaron lo que los brasileños llaman ³oficinas², 
que son cursos o talleres relámpago, cuatro o cinco en cada punto; una 
presentación artística; y sobre todo  tuvo lugar una convivencia única entre 
la comunidad visitada y un grupo de 28 locos viajeros de 10 países del 
mundo, que van desde una nena llamada Estrella, nacida en el camino, y que 
cumple un año en mayo, hasta el Viejo Subcoyote, que ya pasó los sesenta, y 
que cada día los siente más pesados sobre sus espaldas. 
 
En los dos últimos sitios, fuimos la ³novedad² en el barrio, pues nunca 
antes se había metido en su territorio, una banda ³amiga², que además está 
constituida mayormente de gueros y gueras, que aquí llaman gringos, aunque 
vengan del sur de Brasil, y que sobre todo interactúa con los chavitos, las 
mujeres y los líderes comunitarios. Sembrando en tierra dura, sin saber si 
la semilla podrá germinar en el asfalto, sin agua, sin cuidado, a veces bajo 
un sol que parece artificial, como el que recalienta esta ciudad, en la que 
como en el DF, nunca se ven ni las estrellas ni la luna en sus noches 
vermelhas.  
 
Al partir, quedan sin embargo los ojos brillantes de los niños, los abrazos 
y expresiones de saudade da gente, el intercambio de direcciones de 
Internet, las promesas de seguirnos escribiendo, los namoramentos 
interrumpidos, y ojalá, un poquito de lo aprendido de Consenso, de 
construcción de un hornito solar, el sentimiento de grupos de mujeres que se 
sigan reuniendo para contarse y compartir lo que a sus hombres no les 
interesa, un alguito de malabares, de zancos o de lo que en cada sitio 
podemos ir dejando, o el relajamiento producido por un rico masajito de 
alguno de los caravaneros. 
 
Nuestro proyecto de Punto de Cultura Itinerante, solo desde ayer se ha 
convertido en una realidad tangible. Llevamos ya 5 experiencias de visitas a 
otros puntos (incluyendo la TEIA, reunión de todos ellos), y tenemos una 
previsión de recorrer otros 45 en lo que resta del año y los primeros tres 
meses del 2007.  
 
Si lo logramos, lo que logremos, ya habremos realizado una tarea épica, una 
epopeyita en ese libro de historias no escrito de las pequeñas obras, muchas 
de ellas anónimas, que construyen otros mundos posibles.  Por suerte ahora 
contamos con el Internet, con la página web, que pos cierto les invitamos a 
ver en su nuevo formato, y en tres lenguas, mas o menos al día, y que 
intentaremos seguir adecuando conforme vayamos avanzando. 
 
Y bueno, para que no se convierta en otro libro, voy a cortarla aquí, y a 
dejarlos, o bien aburridos o bien picados y con ganas de saber cómo siguen 
nuestros caminos. Llamé a este comunicado Mas Vale Tarde que nunca por dos 
razones. Una, porque no había podido mandar uno desde fines del 2005, y dos, 
porque tardamos seis meses en conseguir que el Proyecto ideal, se 
convirtiera en esta realidad, que como siempre, difiere de todo lo planeado 
o imaginado. Realidad llena de contradicciones, de retos, de tropezones, de 
dificultades que a menudo parecen insurmontables, y que de repente se 
disipan como por arte de magia, y nos abren los caminos hacia nuevos 
horizontes. 
 
Los aliados siguen apareciendo, cuando menos nos los esperamos. Los ángeles 
que nos protegen en el camino, también. No hay día que no nos ofrezca nuevas 
sorpresas, no todas agradables, pero todas, aparentemente, necesarias. 
Tenemos un equipo que se está formando, y que si resiste, saldrá con una 
graduación de Caravaneros de Primera Clase, o de Cinco Estrellas. Nunca 
antes tuvimos pruebas tan grandes, y sigo pensando, a veces, que ojalá que 
me hubieran dado este chance cuando tenía veinte años menos. 
 
También sé que las cosas llegan cuando deben, no cuando uno quiere, y que 
seguramente hace 20 años no estaba preparado para firmar un convenio con un 
Ministerio de Cultura, o con una Organización Indígena Portal do Xingú, que 
nos, me obliga, a cumplir al ³pie de la letra² con todo lo estipulado.  Sin 
embargo, era justo lo que pedía, hacer algo nuevo que nunca hubiera hecho 
antes... y eso, sin duda alguna se está cumpliendo, y con creces. 
 
Así que solo me queda pedirles que nos mantengan en sus rezos, en el campo 
de sus buenos deseos, y que si quieren seguir viajando con nosotros en este 
nuevo capítulo del peregrinaje, pues que lo hagan, sea por Internet, o a 
nivel personal, con mis comunicados y los que por ahí irán mandando el resto 
de los Caravaneros. 
 
Agradeciendo al Gran Ministerio por todo lo que está aconteciendo, a la 
buena voluntad del pueblo brasileño que en última instancia, no solo nos 
recibe en sus casas y bases sino que a  través e los impuestos está 
subvencionando este andar, y esperando que lo que llevemos a cada rincón de 
este lindo territorio cultural, geográfico y humano, compense por todas las 
dificultades que vamos pasando para hacerlo. Mil beijos, para ustedes y para 
todo lo que vive, ahora y siempre, el Subcoyote Alberto 
 
 
 
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