Inicio > Mis eListas > redluz > Mensajes

 Índice de Mensajes 
 Mensajes 3713 al 3742 
AsuntoAutor
Meditación Mundia Daniel
DIEZ PRINCIPIOS IN marco me
DIOS ME HABLO SIN angel55e
Interregno Guillerm
Cosas mágicas Guillerm
JULIO 7:7:7 Proyecto
Uno seria mas feli Proyecto
Programa II Encuen Proyecto
CÓMO RECONOCER LA marco me
El Final de la Cir Graciela
WebIslam.com / Bol Proyecto
AMA A TODOS SIRVE Proyecto
INTENTAR ES CONSEG angel55e
Libertad de Expres José Lui
Difusión carrera " Alejandr
MAGNÍFICA HISTORIA marco me
Kosmos 7 - La Mes Daniel
Kosmos 7 - La Mes Daniel
Recetas veganas Proyecto
sabias que? Dana Tir
EL TEMAZKAL Y EL A Tradicio
LA SEPTIMA PROFEC angel55e
ELIZABETH KÚBLER-R angel55e
Forum Social Merc Sabidurí
Bitácora de la Tie Graciela
La meditacion de l Dana Tir
EL TEMIDO ENEMIGO- marco me
(II) Foro Espiritu Proyecto
(I) ¡La paz pre va Proyecto
El Puente del Amor Proyecto
 << 30 ant. | 30 sig. >>
 
Red Iberoamericana de Luz
Página principal    Mensajes | Enviar Mensaje | Ficheros | Datos | Encuestas | Eventos | Mis Preferencias

Mostrando mensaje 3738     < Anterior | Siguiente >
Responder a este mensaje
Asunto:[RedLuz] LA QUINTA PROFECIA MAYA
Fecha: 6 de Junio, 2007  19:23:25 (+0200)
Autor:angel55es <angel55es @.....com>

LA QUINTA PROFECÍA MAYA

Un Legado de Símbolos, Conceptos y Profecías

 

Su validez en los albores del Siglo XXI: “El Tiempo del No Tiempo”

“LAS PROFECÍAS MAYAS”, Serie Televisiva de Siete Episodios; Año 1999

GUIÓN Y DIRECCIÓN: Fernando Malkún  -  fmalkun@...

Página Web:  www.fernandomalkun.com

 

El tiempo maya es circular, avanza hacia adelante y hacia atrás,
simultáneamente.  Nunca termina; lo conforman ciclos que han existido siempre y
que seguirán existiendo eternamente.  Es el respirar de HUNAB KU, el respirar de
Dios.  Esos ciclos también los tenemos nosotros internamente, para permitir la
transformación de nuestra mente, y la evolución de nuestra civilización hacia la
armonía.  En el presente Capítulo, se verán algunos sistemas humanos que se
transformarán para pasar del miedo al amor, así como los sentidos que
desarrollaremos en esta transición.  Recapitulando diremos que, la Primera
Profecía Maya muestra al Universo como un proceso de ciclos eternos a distintas
escalas; a nivel galáctico, con ciclos de 26.000 años, en tanto que, a nivel
personal, con vidas de 70 años que se viven eternamente, inscritas en esos
ciclos
mayores.  Esta Primera Profecía anuncia el final de presente ciclo; dice que, a
partir de 1999, quedan 13 años, que cada hombre está en el Salón de los Espejos,
para encontrar, en su propio interior, su naturaleza multidimensional, su cuerpo
de luz.  Dice que nuestro Sol gira alrededor de Alción, el Sol Central de Las
Pléyades, y que, además, ambos sistemas giran alrededor del corazón y la mente
de
HUNAB KU, en el centro de la Galaxia, en un giro que dura 200 millones de años. 
Con esta su Primera Profecía, los mayas quieren abrir la mente del hombre a la
Galaxia; dejan codificado en su Calendario la fecha clave para la transformación
definitiva: El sábado 22 de diciembre del año 2012.  Los mayas no hablan del
“Fin
del Mundo”; es más, específicamente, dicen que todo se transforma eternamente,
que lo único que permanece es el Espíritu, en su viaje de comprensión y de amor.

A su vez, la Segunda Profecía dice que las respuestas a todo están en el
interior
del hombre, que su comportamiento determina su futuro.  Esta Profecía afirma que
la humanidad se encuentra en un momento de transición fundamental, hacia una
nueva manera de percibir el Universo.  Dice que la Tierra y el Sistema Solar
están recibiendo un “chorro de luz, energía e información”, desde el centro de
la
Galaxia.  Ello está provocando un aumento en la vibración del Planeta, fenómeno
ante el cual, las ondas cerebrales y las células del hombre se están poniendo en
resonancia, en equilibrio con la nueva frecuencia, ocasionando enormes cambios
en
su comportamiento.  La Segunda Profecía Maya muestra dos caminos; uno de
comprensión y tolerancia; otro de miedo y destrucción.  En ambos se aprenden las
lecciones necesarias para la evolución de la conciencia.  Somos nosotros quienes
tenemos que decidir, ¿cuál de los dos caminos tomamos?  Son el Cielo y el
infierno, manifestados simultáneamente.  Esta Profecía nos dice que la humanidad
se dirige hacia una nueva época de luz y de armonía, y que, para llegar a ella,
tenemos que enfrentar nuestros grandes cambios y aceptar que, las situaciones
difíciles las vivimos para aprender de ellas.  Conservando la paz, en cualquier
situación que vivimos, por difícil que ésta sea, podremos mantener y aumentar
nuestra energía interna, produciendo un estado de vibración alta y un estado de
amor por todo lo que existe.  Las situaciones difíciles están en nuestras vidas,
mientras necesitamos aprender algo de ellas; la paz podría ser entonces, el
fluir
sin resistencias, observando todo lo que sucede a nuestro alrededor, sin
juzgarlo.

Por su parte, la Tercera Profecía nos dice que tenemos que tomar conciencia de
nuestro Planeta, para no actuar equivocadamente, provocando su destrucción, tal
como ha sucedido a lo largo de la historia.  Esta Profecía afirma que los
procesos de industrialización sin sentido ecológico, con sus desechos, han
provocado un aumento general en la temperatura del Planeta, el cual se acentuará
con el aumento en la actividad del Sol, causado por el aumento de la energía que
se recibe del centro de la Galaxia, provocando enormes cambios en el clima y en
los vientos.  Vórtices de energía que limpiarán la superficie de la Tierra, que
son una manifestación de la inconformidad de nuestro Planeta y de las energías
elementales contenidas en su interior.  

La Cuarta Profecía nos dice que el hombre debe terminar con su conducta
depredadora, para sincronizarse con los ritmos de la Naturaleza y ajustarse a
los
cambios que llevarán a todo el Universo, a una era de armonía.  Los mayas nos
dicen que los cambios en el clima producirán el derretimiento de los Polos,
permitiendo así, que se limpie y reverdezca nuevamente, produciendo grandes
cambios en la composición física de los Continentes en los que vivimos.  Todas
las Profecías buscan un cambio en la mente del hombre, pues el Universo está
generando todos esos procesos, para que la humanidad se expanda por la Galaxia,
comprendiendo su integridad fundamental con todo lo que existe.

La presente Quinta Profecía dice que todos los sistemas basados en el miedo,
sobre lo que está fundamentada nuestra civilización, se transformarán
simultáneamente, con el Planeta y el hombre, para dar paso a una nueva realidad
de armonía.  El hombre está convencido de que el Universo existe sólo para él,
que la humanidad es la única forma de expresión de vida inteligente y, por eso,
actúa como un depredador con todo lo que existe.  De acuerdo a esta profecía
maya, los sistemas fallarán para enfrentar al hombre consigo mismo, para hacerle
ver la necesidad de reorganizar la sociedad de una manera más amorosa y, así,
poder continuar en el camino de la evolución que nos llevará a comprender la
Creación.

Para comenzar, examinemos el sistema económico que reglamenta, cuantifica y le
pone precio a las relaciones en todo el Planeta.  La economía del hombre
contemporáneo está orientada por principios de agresión y defensa, siendo
incompatible con un Universo en armonía.  Por ejemplo, el país más fuerte del
mundo, Estados Unidos, basó su economía en la fuerza militar, con un crecimiento
central planificado, que dio como resultado gran parte de la tecnología que
ahora
utilizamos, entre la cual podemos mencionar la propulsión “jet” o “a chorro” que
ahora utilizamos, la red vial para transporte vehicular, los sistemas de
computación para almacenamiento de datos y comunicaciones, la biología molecular
y los sistemas nucleares de producción de energía, entre otros.  Pareciera ser
una economía libre y sin planificación central, debido a la libre competencia en
la producción de bienes y servicios para el mercado y la distribución de
artículos de consumo, basados en la tecnología.  La Unión Soviética, que también
había centrado su economía en su enorme y complejo poderío militar, con
planeación central, a la par de Estados Unidos, tenía un gran problema: El poder
político de un individuo dentro del sistema era enorme, comparado con su nivel
de
riqueza.  Los Oficiales tenían grandes recursos y todo lo que querían, mientras
estaban en el poder, pero al retirarse, su nivel de vida se deterioraba
significativamente.  Entonces, para aprovisionarse de bienes de consumo, los
funcionarios salientes se corrompían, lo cual puso en graves problemas al
gobierno soviético desde su seno mismo, fragmentando a la Unión Soviética en
muchas naciones independientes y convirtiendo a todo su sistema, en un verdadero
caos.  Por lo tanto, la economía militar basada en el miedo, de la que, en su
momento fue la segunda potencia mundial, hoy está en ruinas, y –gracias a esta
amarga experiencia de la Unión Soviética- todos los países finalmente
entendieron
que había que tomar otro camino.

Por su parte, China también centró su economía en su fuerza militar, donde
incluso sus fuerzas armadas producen artículos de consumo y tienen canales de
distribución propios.  Sin embargo, su economía logró evadir la crisis
financiera, porque no permitió que su moneda pudiera ser libremente convertida
en
dólares, poniéndola fuera del alcance de las especulaciones financieras.

El hombre moderno está tratando de aprovechar su dinero al máximo y, en el
menor tiempo posible, sin importar qué tenga que hacer para lograrlo o cuáles
sean sus repercusiones sobre el bienestar general.  El eje Estados Unidos –
Europa – Japón, con éxito, bajó sus costos de producción, aumentó sus utilidades
y su nivel de ahorro, encontrándose con enormes recursos financieros. 
Decidieron
aumentar sus mercados repitiendo la misma estrategia empleada al final de la
Segunda Guerra contra Japón y Europa, inyectando así, masivamente dineros en las
economías de Latinoamérica, India, Pakistán, el Sur - Este de Asia, Corea y
China.  Los precios de las acciones subieron asumiendo un crecimiento similar al
de 1945.  Al mismo tiempo, en todo el mundo se implementó una política de libre
movimiento de bienes y capitales, invirtiendo enormes cantidades de recursos en
miles de proyectos, acciones y papeles que no produjeron una expansión de la
producción industrial, sino que sólo buscaban la especulación financiera.  El
“New York Times”, en una serie de artículos sobre la crisis en Tailandia, que
afectó a todas las economías del mundo, muestra un complejo habitacional para
700.000 personas, cerca de Bangkok, que hoy está completamente abandonado.  

En estos momentos, prácticamente todas las economías del mundo están en crisis
y se ha desatado una ola especulativa en todas partes.  Por ejemplo, en un solo
día, 1.5 trillones de dólares cambian de manos en los mercados financieros
internacionales, donde un 15% en la caída de los mercados internacionales hacen
desaparecer una riqueza equivalente a la producción anual de todas las fábricas
de Estados Unidos.  Desde 1995, la economía mundial ya no está dominada por el
intercambio de automóviles, acero, trigo y otros bienes y artículos reales, sino
por el intercambio de divisas, acciones y bonos; en otras palabras, la economía
mundial está centralmente basada en el intercambio de “riqueza virtual” con la
que es muy fácil especular.  Hay más dinero que nunca circulando entre los
distintos países, en búsqueda de la mayor utilidad en el menor tiempo.  Los
mercados de capital se están fusionando aceleradamente y ya, prácticamente, han
logrado constituir en gran medida, un solo mercado global.  La especulación
financiera ha alterado todos los índices; la riqueza se ha vuelto “virtual” o si
se quiere, invisible.  Ya no se invierte en generar industria y bienestar, ya
que
lo único importante son los resultados trimestrales.  

Hay más de un 140% más de dinero en el mercado de capitales de los Estados
Unidos, que el que está empleando en la fabricación de bienes, muy por encima
del
punto especulativo más alto, al que se llegó en 1929, antes del “crash” o
derrumbe financiero.  Por otra parte, desde el año 1990, el Índice Industrial
“Dow Jones” aumentó 4 veces; hoy, está por encima de los 11.000 puntos. 
Anteriormente, tomaba más de 72 años en aumentar un 15% el promedio de precios y
ganancias, lo cual significa que, para recuperar su equilibrio, el actual Indice
Dow Jones tendría que bajar 5300 puntos, vale decir, tendría que sufrir una
caída
del 50%.  

Por otro lado, el “New York Times” informó que en los años 90, la deuda
privada, particularmente, la de los consumidores, aumentó a niveles récords,
mientras que, el ingreso anual sólo lo hizo en $US 1200, pasando de $US 35.745
en
1973, a $US 37.000 en 1990.  El “Síndrome de la Tarjeta de Crédito” se ha vuelto
un mal común, ya que, en estos tiempos, el hombre se endeuda más allá de lo que
gana, poniendo su economía personal en la cuerda floja, situación que se refleja
en todos los niveles.  El movimiento especulativo de capitales sin fronteras, ha
inflado una bomba económica de características nunca antes vistas.  Nos
encontramos en una situación mucho más delicada que la de 1929, antes del
“crash”
o derrumbe de la Bolsa en 1930.  Casi todas las economías del mundo están en
problemas; la especulación financiera y los “salvavidas gubernamentales” que
operan con dineros de bancos que tienen problemas por corrupción o especulación,
no están produciendo un mundo de armonía. 

La Quinta Profecía Maya dice que en las postrimerías del fin del presente
ciclo, el dinero dejará de usarse como medio de intercambio y la situación
económica mundial parece confirmar aquello.  Estamos a punto de dar un giro
ideológico en el manejo económico global.  Además de la delicada situación
económica, todo ello pudo agravarse por el problema de las computadoras más
conocido como Y2K.  Este es un ejemplo clásico del facilismo de corto plazo que
trae problemas impresionantes al largo plazo.  La base tecnológica del hombre,
así como el procesamiento de datos e información a través de los computadores,
tiene un eslabón muy débil: la manera de denominar las fechas, utilizando años
de
dos dígitos en lugar de los cuatro dígitos reales.  Diferentes organismos del
Estado y compañías de todas partes invirtieron millones de dólares en programas
de software y técnicos que fueran capaces de evitar que, el caos informático
terminara por desplomar todo el sistema, el sistema económico y financiero
mundial.  El pánico surgió cuando los especialistas se dieron cuenta que el
procesamiento de fechas a través de las computadoras se hacía utilizando años de
dos dígitos en lugar de los cuatro dígitos reales.  Las tarjetas perforadas en
los años 50 y 60 tenían grandes limitaciones en cuanto a la cantidad de
información que podían manejar, razón por la cual fecharon la información con
sólo dos cifras.  

Esa diferencia “por defecto” se fue traspasando a los nuevos sistemas
operacionales y computadores, sin ser corregida.  Hasta el pasado año de 1999,
un
subprograma anteponía automáticamente al año de dos dígitos, el número 19, para
que, de esta manera, el hombre viera un año de cuatro dígitos aunque realmente
el
computador estaba procesando sólo dos cifras.  La transición del año 1999 al año
2000, hizo que muchos computadores a los que no se les había corregido el
problema, regresaran al año 1900, por lo que todos los datos almacenados en sus
archivos, en esos casos, pasaron a ser posteriores a la fecha en la que se
encontraba el computador, con lo cual, era de esperar que estos computadores
irían a dar resultados equivocados.  Prácticamente, todos los programas de
computadores debieron recurrir en alguna de sus líneas de su código de
programación, a una fecha, ya sea para procesar un resultado o una operación en
el tiempo, o para extraer una información de las bases de datos existentes.  

Entonces, para aquel momento, vale decir, los meses anteriores al cambio,
correspondientes al año 1999, asumiendo el año como si fuera el año 1900, en
lugar del año 2000, entonces, todos los procesos a ser ejecutados por los
computadores podrían haber dado resultados equivocados, convirtiendo muchas
operaciones críticas en un caos.  Por ello, en esos momentos se requirieron
miles
de programadores para la revisión de línea por línea de programación, en miles
de
programas, para ver de corregir la manera de fechar, a un costo impresionante,
en
todos los países del mundo.  El estado de preparación era desalentador; el 22%
de
la energía del país más desarrollado del mundo es generada por la energía
nuclear
y no toda la red, hasta ese momento (segundo semestre del año 1999) había
resuelto su problema, con relación al Y2K.  La Oficina de Información Nuclear y
de Servicios de Recursos de los Estados Unidos (NIRS), reportó que 35 reactores
nucleares, hasta entonces, no habían aún resuelto su problema con el Y2K.  El
mismo reporte afirma que varios de esos reactores no podrían haber terminado sus
reparaciones para noviembre de aquel año fatídico de 1999, lo que prácticamente,
no daba tiempo para pruebas de reajustes de tales reparaciones.  La crisis era
aún más grave en los países del Sur – Este asiático, Latinoamérica y la Antigua
Unión Soviética.  

El Banco Mundial afirmaba que no se habían suministrado los recursos
suficientes ni se había asumido el empeño necesario para la solución de este
problema de características globales.  Un reporte de 139 países en desarrollo,
concluía que sólo 54 habían –hasta ese momento- iniciado políticas nacionales
para superar el problema.  El hecho de que muchos países no repararan a tiempo,
sus sistemas computarizados claves, podía haber tenido graves implicaciones para
las economías regionales, muchas de ellas, tremendamente interdependientes.     

Los sistemas de control aéreo de tráfico, las aduanas, las redes de transporte
y los sistemas de telecomunicación, las redes de distribución de alimentos y las
de electricidad son sólo algunas de las redes que se podían haber visto muy
afectadas.  El Banco Mundial realizó un estudio sobre los riesgos que tendrían
1690 proyectos alrededor del mundo, por un valor de $US 113 millones,
concluyendo
que el 48% tenían “bajo riesgo”, el 19% “riesgo mediano”, mientras que, el 33%
fueron considerados como proyectos de “alto riesgo”.  Otro de los fenómenos que
podía afectar la economía era la inseguridad de la gente con los bancos, debido
al Y2K esperado para diciembre de 1999.  Por eso se tomaron medidas
extraordinarias para tener grandes cantidades disponibles de dinero “en
efectivo”, para ser utilizados en aquella oportunidad.  Sin embargo, a pesar de
las fatales predicciones, en líneas generales, la red informática sobrevivió al
Efecto Y2K.

Aparentemente, el nuevo año 2000 había comenzado sin grandes problemas, pero en
pocos meses, un nuevo hecho amenazaba poner “en jaque” al sistema informático. 
Nuevos virus se propagaron por todo el mundo, afectando los sistemas operativos
de cientos de miles de máquinas, paralizando –durante semanas- la actividad de
una enorme cantidad de empresas.  A esto se sumó el peligro de los “hackers” o
piratas informáticos que rompen con la seguridad de las computadoras y pueden
acceder y alterar cualquier información confidencial almacenada en un disco
“rígido”.  Además, con el surgimiento del comercio electrónico, en la
actualidad,
es posible robar un número de tarjeta de crédito que esté viajando por Internet,
haciendo compras ilimitadas a través de la red.  Así, miles de usuarios en
cualquier instante, podrían quedar en bancarrota sin poder comprobar quién
efectuó la compra.  Hacia el próximo futuro, todos estos peligros podrían tener
graves implicaciones para la economía mundial.

Existen situaciones de alto riesgo en el sistema económico y en el sistema de
manejo de información y, si a eso, le agregamos el aumento en la actividad del
Sol, que puede causar daños irreparables en los Satélites, entonces la situación
tiende a complicarse.  Con las “llamaradas solares” se recibe una dosis inusual
de rayos ultravioleta que expanden la Atmósfera Superior de la Tierra,
disminuyendo la presión que existe sobre los Satélites que están a baja altura. 
Esto les hace bajar su órbita a una mucho más rápida, perdiéndose contacto
temporal con ellos, en el mejor de los casos, e interrumpiendo todas las
comunicaciones satelitales del Planeta.  También, otra cosa que podía haber
sucedido era que los 19.000 objetos que se encuentran en la órbita de la Tierra,
al recibir una alta dosis de electromagnetismo del Sol, podían haberse visto
dañados sus componentes electrónicos y dejen de funcionar para siempre.  Al
afectarse la ionosfera, por las extraordinarias emisiones solares, se afectan
todas las comunicaciones de radio y televisión, pues, precisamente, en esa capa
de la atmósfera es donde se transmiten y reflejan las distintas frecuencias.

Consiguientemente, es posible afirmar que la economía y las comunicaciones son
sistemas muy frágiles e interconectados a todos los demás.  La red eléctrica es
especialmente sensible a las “llamaradas solares”, tal como ocurrió el año 1989,
cuando durante 9 horas, se interrumpió el servicio eléctrico en toda la
Provincia
de Quebec, en Canadá.  

El sistema de electricidad es la columna vertebral de nuestras sociedades
contemporáneas; si fallara, tras de sí fallarían –uno a uno- todos los otros
sistemas como fichas de “dominó” que caen consecutivamente.  Se dice que un
sistema es igual de fuerte al más débil de sus componentes o eslabones. 
Imaginemos cómo reaccionaría nuestra sociedad a todos esos sucesos simultáneos:
La comida comenzaría a escasear; las comunicaciones serían imposibles; el
tráfico
se enloquecería en todas las ciudades; la economía se paralizaría; la mayoría de
la gente terminaría por enloquecerse y comenzarían los desórdenes civiles que,
por la cantidad de gente involucrada, desbordaría todas las predicciones y
controles militares y policiales de todos los gobiernos.  Esta situación de
descontrol total modificaría para siempre todos los sistemas de la sociedad.

Asimismo, en estos “Últimos Tiempos” antes del “Gran Cambio”, los mayas
profetizaron que los sistemas religiosos basados en un Dios que infunde miedo,
también entrarían en crisis.  Entonces, se presume que un solo camino espiritual
para toda la humanidad, surgirá de sus cenizas, lo cual  terminará con todos los
límites establecidos entre las distintas maneras de ver a Dios.  

El “Nuevo Día Galáctico” está anunciado por todas las religiones y cultos, como
una época de luz, paz y armonía para toda la humanidad.  Es claro, entonces, que
todo lo que no produzca este resultado, debe desaparecer o transformarse. 
Consiguientemente, la “Nueva Epoca de Luz” no puede tener una humanidad basada
en
una economía militar de imposición de verdades por la fuerza.  Los “Nuevos
Tiempos de Armonía Universal” no pueden estar basados en un sistema no
equitativo
de distribución de la riqueza representado en el dinero, la riqueza virtual y la
especulación financiera.  El “Amanecer de la Galaxia” debe basarse en el
profundo
respeto de los unos por los otros, y en el reconocimiento de que todo lo que
existe, como otra parte de cada uno de nosotros.  Por eso, en esos “Nuevos
Tiempos”, no serán necesarias la Policía o la Milicia.  En esta “Nueva Era” de
paz y armonía espiritual, no se necesitará de aparatos represivos.  La “Nueva
Humanidad” no necesitará de sistemas tecnológicos de comunicaciones existentes,
pues el “Nuevo Hombre” estará comunicado mentalmente, y la violencia virtual
dejará de existir.  

Según las Profecías Mayas, la actual humanidad está atravesando la parte final
de este Gran Ciclo de la Noche de 5125 años, al final de un “Día Galáctico” de
26.000 años, prácticamente, a punto de ingresar en el “Amanecer de la Galaxia”. 
Precisamente, la época de cambio -que los mayas denominaron “El Tiempo del No
Tiempo” -  fue también profetizado por otras culturas y religiones.  Todas
coinciden en que está a punto de suceder “Un Cambio de Grandes Proporciones” . 
Para los Budistas, alrededor del año 500 a.C., Buda puso en movimiento la “rueda
del dharma” y, al hacerlo, dijo que esta daría 5 vueltas y que cada una duraría
500 años.  Que, al final del último giro, aproximadamente en esta época, vendría
un período de caos que conduciría a una nueva fase en la evolución de la
conciencia y, a una serie de cambios, sin precedentes, en el hombre.  

Los indios de la Tribu Hopi, en los Estados Unidos, tienen una roca tallada de
2000 años de antigüedad, ubicada en Mesa Negra, Arizona.  En ella se muestra al
Gran Espíritu que lleva a dos caminos: El primero, material, tecnológico, de
raza
blanca; el segundo, espiritual, verdadero, de los Hopis.  Estos dos caminos
avanzan en forma paralela, pero, al final, después de una época de purificación,
el “camino tecnológico” zigzaguea y desaparece, mientras el “camino Hopi”
florece
hacia el Quinto Mundo.  Sus Sacerdotes vieron el final de este Cuarto Mundo, a
través del fuego, después de cumplidos ciertos signos; caminos de metal con
caballos de acero, partes de la Luna que se traerían a la Tierra y, cuando el
hombre construya una casa que flota en el Cielo.  Curiosamente, para los hombres
de este tiempo, esa Casa profetizada por los indios Hopi, ya está en el Cielo,
ya
que, de hecho, la Estación MIR soviética, está a punto de caerse y, el hombre se
encuentra totalmente desconectado de la Naturaleza, por la manera cómo medimos
el
tiempo, por la tecnología que tenemos a nuestro alrededor: Ondas de radio,
micro-ondas, radar, radioteléfonos, televisión y todo tipo de frecuencias
electromagnéticas, nos están aislando de la vibración fundamental de la Tierra y
sucesos extraños también pasan en ella.  

Otro de los fenómenos extraños que se han intensificado últimamente, es la
aparición en Inglaterra y en otras partes del mundo, de más de tres mil formas
geométricas espontáneas que se forman en los cultivos más conocidos como
“Círculos de Cosecha”, cuyo nombre en inglés es “Crop Circles”.  Sobre estas
formas geométricas aparecidas en Discovery Channel, hace algunos años, un
programa en el que dos ingleses, llamados Dough y Dave, afirmaron que ellos los
habían hecho para “tomarle el pelo” a todo el mundo.  Esto hizo que no se
tomaran
en serio la aparición de estas formas geométricas; sin embargo, continuaron
apareciendo, cada vez más intensamente.  Desde abril de 1999, el fenómeno se ha
disparado y, en estos días, aparecen en tres o cuatro sitios, en distintos
países, simultáneamente, cada noche, inclusive, dentro de áreas militares
restringidas donde nadie puede entrar a voluntad.  Existen organizaciones
dedicadas exclusivamente a investigar los fenómenos o, también, páginas
dedicadas
en Internet, a su divulgación.

Además, lo curioso es que en distintos sitios donde las formas geométricas
aparecieron en 1998, estos tiempos muestran las mismas figuras, exactamente
igual, pero con la imagen negativa, es decir, donde antes estaban inclinadas,
ahora crecen derechas y viceversa.  Estudios científicos han encontrado que
todas
las espigas o plantas que forman el diseño tan especial, no mueren, sino que, al
contrario, producen un 40% más de fruto que aquellas plantas “no inclinadas”. 
Otra cosa bastante curiosa es que aparecen alrededor de sitios sagrados y
significativos como Stonehedge, Glastonbury y Eightbury.  Pero, lo más
sobresaliente es que las formas geométricas tienen unas medidas que se ajustan
exactamente, a las proporciones que se encuentran en los intervalos perfectos de
la Escala Mayor Musical, vale decir, la Música de las Esferas.  La proporción
diatónica es bastante improbable que se obtenga por casualidad; seguramente, la
Naturaleza se está manifestando en formas aún incomprensibles para nosotros,
pero, definitivamente, algo está sucediendo.  La transformación del mundo
comienza con un cambio en la mentalidad de cada uno de nosotros; sólo dándonos
cuenta de lo que sucede a nuestro alrededor y en nuestro propio interior,
entonces, ese cambio se hará posible.  

En la lengua maya, el juego de la pelota se llamaba “Pok – Ta – Pok”, por los
sonidos que producía la pelota en su rebote por las paredes del campo.  La
cancha
era un templo donde se realizaba una actividad sagrada para pedir la aparición
de
la lluvia.  Allí se seguían los movimientos del Sol, representado por una pelota
de elástico – hule.  El hule, un látex o savia lechosa extraída del OLKO AHUITLE
o “árbol de hule”.  Al secarse en unos recipientes circulares, utilizando la
corteza de las calabazas, ellos –los jigashis- formaban la pelota.  El hule era
un material sagrado para los mayas, ya que representaba la “sangre de la
Naturaleza”, por su elasticidad y su movimiento palpitante.  Con él untaban
papeles que quemaban como ofrenda a las distintas “esencias” : a la lluvia, al
viento, a la Madre Tierra y, sobre todo a KINICH AHAU, el Sol dador de la Vida. 
En el juego se pedía por la fructificación de la Naturaleza, lo cual, sólo se
podía dar con la lluvia que traía CHAAC, “la esencia de la lluvia”.  La cancha
para el juego de la pelota de los mayas, tenía forma de H; en su centro tenía
dos
muros en forma de talud, en los que la pelota rebotaba hacia los jugadores en el
centro y los extremos de la cancha.  

En Chichén Itzá, la cancha del juego de la pelota era ceremonial.  Por eso, su
tamaño tan gigantesco: 170 m x 35 m.  También estaba orientada en posición 17°
NE, tal como la Pirámide de Kukulcán.  En el centro de los muros laterales hay
unos bajos-relieves de piedra: Son trece personajes de pie, que representan los
13 movimientos diarios que realiza el Sol, desde que sale hasta que se oculta. 
En el centro hay un personaje sin cabeza, del cual, de su cuello salen 7
serpientes cascabel, simbolizando el momento cuando se reciben más fuertemente
la
energía del Sol, al medio día, en los 7 puntos que conectan al hombre con el
Cielo, es decir, los Chakras.  Los mayas sabían que estos puntos estaban
conectados a la columna vertebral por la que se movían esas energías, a la que
veían también con la forma de una serpiente: el kundalini hindú.  

En estos puntos se encuentran los sistemas glandulares que transforman las
energías sutiles del Universo, en las sustancias que necesitan los órganos del
cuerpo humano, para funcionar adecuadamente.  El personaje lleva también una
rama
de flores y frutos que representan la vida y la fertilidad, que se obtienen del
Sol; en su mano izquierda lleva su propia cabeza, representando así, el dominio
de la mente y del ego, paso necesario para trascender.  Se ha pretendido, por
este bajo relieve del séptimo personaje de los mágicos 13, decir que los mayas
cortaban la cabeza de los que perdían.  Nada más infundado para una civilización
basada en el amor.  Simplemente, no se entendía su significado real.  Lo mismo
sucede con otros bajo relieves que muestran a un hombre con el brazo levantado,
con un corazón en la mano, dirigiéndose hacia HUNAB KU.  Estas imágenes hay que
interpretarlas como símbolos, como parábolas, ¿de qué manera se puede dibujar el
amor por Dios?  Pues, acaso, el Corazón de Jesús, un símbolo similar, podría una
civilización futura decir, por una imagen suya, mal comprendida, que los
católicos le sacaban el corazón, lo envolvían en espinas y luego le prendían
fuego en misas de sacrificio.  La cancha de la pelota en Chichén Itzá era un
gigantesco templo, donde se realizaban ceremonias para seguir y confirmar los
movimientos del Sol, contra sus paredes laterales.  

Todas las ciudades mayas tenían su cancha de pelota, pero, en las otras, su
tamaño era más cercano al de una cancha actual de baloncesto.  Era la escala
adecuada para 3 a 8 jugadores.  Estos portaban un cinturón de cuero de venado,
el
Maxttle, para protegerse las caderas, guantes de cuero, protectores en el
antebrazo y una rodillera en la pierna izquierda.  La pelota se ponía en
movimiento con una salida similar a la del volley ball actual, y los jugadores
contrarios podían hacerla rebotar en sus caderas, muslos y antebrazos.  El
objeto
del juego era tener la pelota en movimiento, permanentemente, mientras se hacían
puntos en contra del otro equipo.  Se ganaba un punto cuando la pelota pasaba la
raya en uno de los dos extremos de la cancha contraria; se ganaba el juego
cuando
la pelota era encestada en un aro de madera o piedra que existía a ambos lados
del espacio central.  El aro representaba la apertura en la piedra que perdía el
Sol para descender al inframundo, y resurgir de él.  Cuando era traspasado
exitosamente por la pelota de hule, simbolizaba el momento en que el Sol se
ponía, terminando el juego inmediatamente.  En ese momento, los espectadores que
apoyaban al equipo contrario, debían entregar sus mantas y ruanas de algodón, a
los espectadores que apoyaban a los ganadores, y entonces se realizaba una gran
fiesta que duraba varios días.  

Si queremos vivir una nueva era de armonía, la primera tarea es aprender a
tener buenas relaciones con los demás, sentir y darnos cuenta cada día, los
ciclos de la Naturaleza, del Sol y la Luna.  Abrir la mente a nueva información
y
a la Galaxia, intuir la realidad más allá de los sentidos, y no limitarnos por
conceptos de tiempo y espacio.  Los mayas sabían que la materia es
indestructible, que ella se organiza y desorganiza eternamente, es decir, se
transforma.  Cuando de ella sale el Espíritu, se desorganiza.  Se cohesiona y
organiza, de acuerdo a los códigos genéticos de origen divino, cuando entra en
ella, el Espíritu que la anima.  Para los mayas, el cuerpo físico, la materia,
el
HUILIN LIL, el ser en vibración constante, es sólo una base de energía
densificada, materia indestructible, eterna, que sólo cambia permanentemente. 
Se
organiza gracias a lo que nosotros ahora llamamos el ADN o Ácido
DesoxirevoNucleico, al cual, ellos veían como una información codificada
originada en HUNAB KU, el Dios.  

Llamaron OL al ego, a la personalidad que se disuelve después de cada
reencarnación.  Para ellos, OL es la conciencia temporal del ser humano, el yo,
el cual existe desde que el ser nace hasta que muere.  Es el resultado de las
creencias acumuladas por las experiencias de la vida, que se archivan en la
mente.  Es lo que define el comportamiento de las personas, sus emociones y sus
sufrimientos.  La veían en la mente y la ubicaban en la parte superior del
cráneo
que, en lengua maya se le dice BUC-NO-NEIL-BU CLEN, significa “vestido grande
luminoso”.  Es donde radica la inteligencia, la destreza, la habilidad, la
capacidad, la lucidez, de donde sale la luz y uno se viste de resplandor.  Allí
se almacenan las creencias, la cultura, las tradiciones y las costumbres que
determinan la estructura social y el comportamiento de todos los hombres.  Su
capacidad de aprendizaje es diferente para todos los seres humanos, dependiendo
de su potencialidad genética, de la herencia de sus antepasados y de los efectos
de sus recorridos por otras vidas, de su Karma.  Se define a Karma como el
destino trazado de las experiencias que el hombre debe vivir para completar su
aprendizaje en la vida, la parte difícil de lo que vivimos.  

 

 

 

Ellos creían que el OHL, el ego o la mente estaba en una dimensión más arriba
que la tercera dimensión, en la que se encuentra nuestro cuerpo físico.  Para
los
mayas, la materia se organiza, se teje en el tiempo gracias a la información
divina, para contener en su interior un proceso temporal llamado “HOMBRE” cuyo
propósito es servir de vehículo de evolución al Espíritu, al Ser Crístico.  El
Espíritu, OI JAIN como lo llamaban ellos, es la conciencia permanente de todo
ser
humano, el cual existe antes de reencarnarse en un cuerpo y permanece después de
su muerte física.  El Espíritu es lo que realmente evoluciona hacia la
perfección; cada vida aumenta con sus experiencias vividas, con su OL, con su
ego.  La personalidad es la que genera el proceso de evolución durante cada
vida.
El Espíritu es la conciencia permanente; no se desorganiza ni se pierde nunca. 
Sólo aumenta su comprensión sobre la creación, con las experiencias vividas por
las distintas personalidades en sus sucesivas reencarnaciones.  Esta parte del
ser, está en una dimensión aún más alta que la de la mente, es la que permite o
determina el cambio de la civilización, de las estructuras sociales, de los
cambios de comportamiento cuando evoluciona la mente.  Así pasamos de la
monarquía absolutista a la democracia que vivimos.  Así, en un próximo futuro,
pasaremos a escoger nuestros gobernantes, no por la cantidad de votos, sino por
su sabiduría evidente.  

 

 

 

Los mayas decían que el OL, la personalidad de cada hombre, está sometida a
influencias simultáneas de fuentes variadas y de mundos diversos, influencias
energéticas del Sol, de la Luna, de los Planetas, influencias de las estrellas
que se reciben simultáneamente, sólo que con el predominio de unas sobre otras,
según el momento, activan los 7 puntos de contacto, del hombre con el Universo. 
El manejo energético consciente de la energía interior, captada por los Siete
Chakras, produce fenómenos síquicos y físicos que no han podido ser hasta hoy
explicados científicamente.  Ellos creían que la energía sagrada que es creada
por la apertura espiritual, activa el hipotálamo y las glándulas pituitaria y
pineal, ampliando el espectro de percepción de nuestra mente.  La activación de
estas glándulas avisa al organismo que ponga a funcionar una parte de nuestro
código genético, aspecto que no lo estamos utilizando actualmente.  Sólo
utilizamos 20 codones de los 64 que tenemos instalados.  Los mayas creían que
esto permitía a todos los hombres conectarse desde su propia mente individual,
con la mente del Sol y, a través de él, con la mente universal, HUNAB KU, en el
centro de la Galaxia.  

 

 

 

Los mayas practicaron la transferencia remota y espontánea de información entre
los Chilames, los Sacerdotes del Sol.  Está comprobado que hay formas
energéticas
generadas por el organismo humano que son sentidas por otros seres humanos o
registradas cuando sucede el movimiento de objetos inanimados.  Todos hemos
tenido una sensación que lo que estamos haciendo hoy, ya lo habíamos hecho en un
tiempo pasado o en otro sitio.  Ello, nos muestra una realidad distinta a la
presente, pero igual de válida.  Existen unas formas energéticas ya conocidas
por
los científicos, como la radiación electromagnética, la radiación ultravioleta
del núcleo de las células, la radiación térmica del cuerpo o los voltajes
registrados en las células y en la piel.  Actualmente, hemos comprobado la
telepatía o transferencia de información entre seres humanos, por medios
distintos a los normales de voz y señas.  Un ser humano transmite o induce la
información y otro la percibe.  Los Chilames mayas realizaban curaciones
energéticas convirtiéndose en “transductores” o “transformadores” de la energía
del Sol o de los elementales.  

Los mayas creían que la causa principal de las enfermedades estaba en la
alteración del equilibrio, de los fluidos en la sangre, del ácido úrico.  Creían
que las sustancias tóxicas de este ácido, eran influenciadas por la Luna. 
Descubrieron que su eliminación sigue los ritmos de las Fases de la Luna.  En
Luna Nueva, la sangre tiene muy poco ácido úrico, mientras que, en Luna Llena
este ácido tiende a cristalizarse y envenena la sangre.  Ellos utilizaban la
influencia magnética de la Luna para curar.  En Luna Creciente cortaban una
ceiba, su árbol sagrado del CIMAN CHE, y con él hacían tablas.  Era muy
importante el momento del corte, para que la savia estuviera sana y pura, pues
sabían que ésta conducía fuerzas positivas y negativas de características
electromagnéticas.  Dejaban las tablas sobre la tierra o el suelo, en dirección
Norte – Sur, expuesta a la luz durante un mes lunar, magnetizándola.  Encima de
ella, acostaban al paciente.  Si querían sacar fluidos tóxicos del organismo,
entonces, colocaban la cabeza en dirección Sur, en tanto que, si querían atraer
las energías hacia el interior del cuerpo, entonces colocaban la cabeza en
dirección Norte.  

La psicoquinesis es la capacidad del ser humano de generar energía o de usar la
que tiene a su alrededor, para mover en el espacio, objetos ubicados a
diferentes
distancias.  Se ha comprobado efectos de flexión y de fractura de la materia a
distancia, como los realizados por UNIGEL y SEKI GUCHI YUN.  La puerta para
convertirnos en seres multidimensionales está abierta.  Jesús fue uno de los que
la utilizó, dejándonos un mensaje en el que dijo que nosotros haríamos proezas
iguales o más grandes que las que él había realizado.  El Códice de los
Chilames,
uno de los cuales fue CHUMA YEL, habla sobre la clarividencia o el conocimiento
remoto de acontecimientos en nuestra época, de eventos o fenómenos del tiempo
futuro, como la predicción de la llegada del Conquistador español Hernán Cortés.

Los mayas sabían que el Universo existe gracias a la “polaridad”, dos fases
contrarias, una positiva y otra negativa que conforman la eterna dualidad; la
llamaban OMEYOTL.  Esta polaridad se manifiesta en el día y la noche, una fase
activa y otra pasiva.  Llamaban HIA a la fase positiva, a la claridad del Sol,
la
actividad, lo masculino, el verano, el Cielo, lo caliente.  Llamaban HIU a la
fase negativa, la sombra o la oscuridad, el reposo, la Luna, la feminidad, el
invierno, las nubes, la lluvia, el frío.  HIA HIU es la oposición entre el día y
la noche, la claridad y la oscuridad, el calor y el frío, la sequedad y la
humedad, la vida y la muerte.  Encontraron que estas dos fases no eran
absolutas,
es decir, se transformaban permanentemente, la una en la otra, donde, algo de la
una tiene la otra; dicho de otra forma, continúan afectando a toda la Naturaleza
y a todos los acontecimientos.  El hombre es el resultado de esa eterna
dualidad;
todos tenemos una parte masculina y otra parte femenina.  Los dos principales
movimientos son la rotación y la traslación, sin ellos, nada tendría vida.  Para
los mayas, el secreto del manejo del tiempo está en la sincronía con el
presente,
el pasado no existe y, preocuparnos por el futuro, no tiene sentido.

Para ser felices, debemos localizarnos en el tiempo presente.  Éste se
encuentra en el centro del símbolo del Infinito, vale decir, el número 8
“horizontalizado”.  Atrás de este número, está la vuelta de su pasado; adelante,
el círculo de su futuro.  Estos círculos están siempre en movimiento;
representan
estados mentales que convergen en el punto de cruce en el presente.  La mayor
parte del tiempo, no estamos sincronizados en el presente, sino preocupados por
el futuro, o, en su defecto, añorando o reverenciando el pasado, tiempos que,
realmente, no existen.

En el próximo Capítulo se verá la Sexta Profecía.  Ella habla de la transición
final de este ciclo al siguiente, al “Amanecer de la Galaxia”.  Predice la
aparición de un Cometa que producirá grandes cambios físicos en nuestro Planeta.


FIN DE LA QUINTA PROFECÍA

-          Serie Televisiva de Siete Episodios: “LAS PROFECÍAS MAYAS”;  Año
1999

-          GUIÓN Y DIRECCIÓN: Fernando Malkún  -  fmalkun@...

-          La siguiente Página Web de Fernando Malkún, ofrece para la venta los
Siete DVD’s correspondientes a las Siete Profecías Mayas:  www.fernandomalkun.com

-          Difusión Autorizada por: Fernando Malkún – Bogotá / Colombia 

         TRANSCRIPCIÓN - EDICIÓN DE SIETE PROGRAMAS TELEVISIVOS EFECTUADA POR: 
Jebner Zambrana Román      jebzam@...

Grupo “AMATISTA” del Maestro Saint Germain

La Paz – Bolivia


-~--------------------------------------------------------------------~-

-~--------------------------------------------------------------------~-