Queridos amigos:
Hoy es 10 de Octubre de 2008 (10.10.10).
Dentro de dos días, el 12 de Octubre es un día feriado, Fiesta Nacional,
en España en el que se celebran: el Día de la Virgen del Pilar, el día de la
Hispanidad y el Día de las Fuerzas Armadas. 3 en 1. Por la última razón se
celebra en Madrid, como todos los años, el más importante desfile militar del año,
por la Avenida de la Castellana, la arteria principal de la capital que la
recorre de Sur a Norte. A él asisten desde un palco de honor el Rey de España y
la Familia Real Española, el Gobierno en Pleno y la cúpula mayor del Ejército,
junto con una gran cantidad de políticos importantes, congresistas y senadores,
cuerpo diplomático acreditado, altos cargos militares, líderes de la oposición,
etc, etc,.
Voy a centrarme en este último aspecto de la celebración de esa
Fiesta, el de la exaltación de la Fuerzas Armadas, para hacer una propuesta muy
especial, aquí y ahora, que me fue inspirada anoche, y que puede tener alcance
y validez a nivel internacional. La propuesta es:
·
Cambiar oficialmente el nombre de “Fuerzas Armadas”
por el de “Fuerzas de Paz”.
·
Cambiar oficialmente el nombre de “Ejército Español”
por el de “Ejercito de Paz Español”
·
Cambiar oficialmente el nombre de “Ministerio de Defensa”
por el de “Ministerio de Paz”.
·
Que junto a la bandera de España figure, con igual rango y
jerarquía, la Bandera de la Paz, en el Estado Mayor del Ejército y en todos los
acuartelamientos y edificios militares.
Es decir, lo que propongo es crear una corriente de opinión organizada,
un movimiento social coordinado, que consiga las firmas suficientes para elevar
al Parlamento una proposición de ley para realizar esos cambios al máximo rango
y nivel institucional posible.
¿por qué?. Si por mi fuera, pediría la abolición total y
absoluta del ejército español, y de todos los ejércitos del mundo, eso lo tengo
muy claro desde siempre, pero me temo que esa propuesta deberá quedar para más
tarde. Aunque un primer paso para lograr ese objetivo puede ser insertar la
palabra PAZ en el propio nombre de las Fuerzas Armadas, del Ejército y del Ministerio
del ramo. Quién conozca medianamente el poder de la palabra y la vibración
específica de la palabra PAZ sabrá que llevarla en el nombre es dar un gran
paso hacia ella, porque es una palabra que disuelve la agresividad, abre los
corazones y dificulta el espíritu violento. Llevarla en el nombre, y máxime si
fuera conscientemente y con orgullo, cambiaría por completo la energía de los
ejércitos y de sus responsables, y acabaría por darle ese definitivo papel: ejército
de intermediación para la Paz (repito, como paso adelante en el objetivo de la
erradicación total y absoluta de las armas y sus portadores en este planeta).
Se trataría de articular una campaña específica y directa, con
el lema de “Armas por PAZ”, respaldada por un amplio movimiento
social en el que estuvieran debidamente articulados todos los numerosos
organismos, asociaciones e instituciones nacionales que persiguen y defienden
la Paz Mundial, para conseguir ese sencillo pero trascendente cambio, cambiar
las armas de “Armadas” por la “Paz”. Merece la pena
intentarlo.
Esta idea es fácilmente exportable a cualquier otro país.
En la meditación masiva mundial convocada para este próximo 12
de Octubre, abran un pequeño (o grande) resquicio para la Paz Mundial.
Practicando aquello de “El arte de lo posible”, volveremos
sobre el tema con propuestas muy concretas, con el objetivo concreto de que
esta idea sea un clamor popular y mediático para el desfile del próximo año
2009, y una realidad total para el de 2012.
En servicio y con amor.
Domingo Díaz