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El sentido del tacto
o mecanorrecepción es aquel que permite a los organismos percibir
cualidades de los objetos y medios como la presión, temperatura,
aspereza o suavidad, dureza, etc.
En el ser humano se considera uno de los cinco sentidos básicos.
El tacto es un sentido
que por la falta de uso se ha devaluado, junto con el olfato y el gusto, dando lugar a un presente
donde los adelantos tecnológicos exigen con mayor rigor los sentidos de la vista y el oído. Y como todo lo que no se utiliza se
atrofia y se corre el riesgo de perderlo, podemos estar en peligro de
volvernos cada vez más insensibles.
Una de las reglas fundamentales detrás de todo proceso mágico
consiste en que ningún hombre puede ser un mago o trabajador en magia blanca
hasta que no se le haya abierto el tercer ojo o esté en proceso de abrirse,
pues por medio de ese ojo se energetiza, dirige y controla la forma mental y
los constructores o fuerzas menores son impulsados a realizar cualquier tipo
de actividad. El tercer ojo se forma por la actividad de tres factores:
1.
Primero, mediante el impulso
directo del Ego en su propio plano.
2.
Segundo, mediante la
actividad coordinada del centro principal de la cabeza, el loto de múltiples
pétalos que se halla sobre la parte superior de la cabeza.
3.
Tercero, mediante la acción
refleja de la glándula pineal misma
¿Qué son los sentidos? ¿Cuántos hay? ¿Cuál es su relación con
el Hombre inmanente, el Pensador, el Divino Manasaputra? Éstos son
interrogantes de vital importancia, y por su inteligente comprensión se
obtiene la capacidad de seguir sabiamente el sendero del conocimiento.
Los sentidos del gusto
y del olfato, por estar ambos íntimamente vinculados al importante sentido
del tacto, los podemos llamar sentidos menores. Prácticamente son
subsidiarios del tacto. Este segundo sentido y su relación con el actual
segundo sistema solar, merece una detenida reflexión. Dicho sentido se halla
íntimamente relacionado con el segundo Logos. Aquí hay un indicio de mucho
valor si se analiza debidamente. Será útil estudiar los alcances del tacto en
el plano físico y en otros planos y ver adónde conduce.
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