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"Es un error pensar que el amor llega a través de un
largo acompañamiento y perseverante cortejo. El amor es el hijo de la afinidad
espiritual, y a menos que esa afinidad sea creada en un momento, no será creada
por años o incluso generaciones."
Kahlil Gibran
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EDITORIAL
Hola! Hoy tenemos una invitada
especial, Francia González, médico homéopata, médico chino tradicional, maestro
Reiki, etc., etc. Es una persona sumamente preparada y quien lleva bastantes años
de trabajo en estos temas. Además de su actividad médica y terapéutica, ella ha
dictado clases y talleres en varias instituciones en Guadalajara, su ciudad de
residencia, y dentro de los temas que maneja está el del sexo sagrado.
Sé por
experiencia propia, que este es uno de los temas que más interesa a las personas
que estamos en un proceso espiritual consciente, y también sé que es uno de los
temas cuyo abordaje más choca contra nuestras creencias culturales, ya que,
querámoslo o no, la gran mayoría de quienes leemos este Boletín crecimos en
latinoamérica y España y fuimos criados en hogares católicos. Por lo menos en mi
caso, me costó bastantes años zafarme de esa concepción del sexo como algo
disimuladamente pecaminoso, ya que la programación infantil no es tan fácil de
borrar... ¡Pero este tipo de artículos ayuda!
En De2Haz1 he colgado un par de
artículos más de Francia en una nueva categoría en "Para Tu Crecimiento", llamada
Sexo Sagrado. Están invitados a leer...
En servicio,Santiago www.SantiagoMarino.com
Por FRANCIA GONZÁLEZ
LA MEDITACIÓN DURANTE EL SEXO TE
TRANSFORMA EN UN
SER HUMANO NUEVO
La meditación se describe como la práctica de un estado
de atención concentrada, ya sea sobre un objeto externo, un pensamiento, la
propia consciencia, la respiración o el propio estado de concentración.
Sin
embargo la meditación es uno de los estados más hermosos y naturales de todo ser
humano cuando se puede hacer consciente, ya que es además, la práctica del
recogimiento interior y la práctica de la contemplación de cuanto ocurre a
nuestro alrededor.
La meditación como la conocemos normalmente se caracteriza
por tener algunos de estos rasgos:
-Un estado de concentración sobre la
realidad del momento presente
-Un estado experimentado cuando la mente se
disuelve y es libre de sus propios pensamientos
-Una concentración en la cual
la atención es liberada de su común actividad y focalizada en Dios
-Una
focalización de la mente en un único objeto de percepción, como por ejemplo la
respiración o una recitación de palabras constante que se conoce como mantra.
Lo que no muchos han podido entender es que la meditación simplemente es estar
consciente del “aquí y el ahora”, es vivir el momento presente abriendo todos
nuestros sentidos para dejar pasar a través de nosotros lo que “ES”… es tener
presente toda nuestra atención y concentrar nuestra energía en la atemporalidad
de cada segundo y vivir cada momento contemplando simplemente y de manera NEUTRAL
el destino.
Meditar, es la condición natural de la conciencia humana, capaz de
comprender por sí sola el significado de su existencia, aún si esto ocurre a
nivel del inconsciente. Algunos maestros Zen dicen que meditar es «tocar el
corazón» del ser humano.
Hay muchas formas de meditar según sean las diferentes
corrientes que se sigan, ya sean hinduistas, Zen, Taoistas etc… por medio del uso
de la concentración en la observación de mandálas, de repeticiones de mantras, de
la respiración o incluso meditaciones dinámicas.
Pero mi intención primordial
va mas allá de explicarles una u otra técnica de hacerlo, lo que pretendo es que
comprendan y hagan suyo lo más sutil del significado de meditar, para lo cual les
contaré una metáfora.
“Había una vez dos monjes hablando en un monasterio
porque tenían un par de horas todas las tardes para meditar y pasear. Se pusieron
a discutir si podrían fumar, porque no estaba prohibido, pero ellos no estaban
seguros de que fuera lícito hacerlo, así que pensaron que lo mejor sería
preguntárselo al abad.
Al día siguiente, uno de los monjes estaba muy
inquieto, y cuando vio venir al otro monje fumando, no daba crédito. Dijo: “no
entiendo nada, le he preguntado al abad ‘¿puedo fumar mientras medito?’ Y él me
ha dicho: ‘¡De ninguna manera!’ – Pero tú estás fumando- …¿acaso tú no le has
preguntado?”
El otro monje respondió: “-Sí se lo he preguntado- pero yo
pregunté ‘puedo meditar mientras fumo?’ y él me dijo: ‘-buena idea- ¿para que
perder mas tiempo? Si mientras fumas también puedes meditar…adelante!’ ”
Sencillamente… la meditación es la observación consciente de todo lo que se
presenta y ocurre, VIVIR en el aquí y el ahora. “Solamente el momento presente es
importante”. Es muy importante aprender a concientizar todo lo que ocurre en el
momento presente a través de las seis puertas de los sentidos – ojos, oídos,
nariz, lengua, cuerpo y MENTE –todo lo que nos rodea debe ser notado, atendido y
observado como objeto de meditación.
La meditación es la forma por la cual la
mente logra alcanzar un plano de realidad y entendimiento de todo lo que sucede.
Si vas a comer, medita! Si vas a cantar, medita!... si vas a manejar tu auto,
medita!! Lo cual significa... “vive lo que haces”... no te distraigas de tu
foco... no te desalinees del flujo en el que te encuentras... HAZ DE TU VIDA UNA
MEDITACIÓN.
Después de leer todo esto entenderás por qué la meditación es
fundamental para poder acceder al sexo sagrado, porque para lograrlo necesitas
“estar presente” con todos tus sentidos físicos y a la vez alineado con la
conexión de tu alma para poder así ver de frente a la divinidad que vive en ti.
Meditar mientras hacemos el amor es uno de los actos más sutiles, tranquilos,
silenciosos y amorosos que existen, y es además cuando la meditación resulta más
fácil, porque cuando te aproximas a una situación orgásmica, se detienen los
pensamientos, te transformas más en energía, en fluido, en pura palpitación. Y es
en ese momento en el que hay que hacer más consciencia, porque pase lo que pase,
la palpitación, el orgasmo cada vez más cercano y sabiendo que hay un punto sin
retorno, debemos de aprender a observar y a reconocer la paz interior. Esta es la
vigilancia más secreta e interna que existe... “si uno puede percibir esa
consciencia durante el orgasmo, se puede percibir todo lo demás en la vida”,
porque el sexo es la experiencia más intima y absorbente que existe... es donde
se origina la vida y es la misma energía para entrar en la muerte al soltar,
dejar ir, tener la confianza, la seguridad en el último momento y expandir
nuestro ser a otra dimensión.
Con el sexo sagrado aprendemos a ver la vida y
la muerte de cada instante como algo natural y hermoso como la vida misma lo
es... como es adentro es afuera... como es arriba es abajo... simplemente como
ES... ES.
Puedes visitar el Blog de Francia González en www.CentroAnunaya.com.
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